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Casi enteros: un blog sobre los medios de comunicación, la publicidad, su papel en la financiación de los medios, la investigación y otros temas relacionados con todo esto

Archivo de la categoría ‘Medios Sociales’

El año 2016 en Twitter

Somos frívolos.

Yuval Noah Harari en su libro Sapiens nos pinta el cotilleo como uno de los elementos claves para el triunfo del género sapiens sobre cualquier otro de sus antecedentes homo (neandertales, erectus,…).

Esa teoría se confirma si repasamos la lista de los temas sobre los que más se ha hablado en Twitter en España a lo largo del año pasado.

El Rubius autor del tuit con mayor repercusión mundial.

Lo primero que llama la atención en la nota que publicó la propia Twitter es que el tuit con más repercusión en el mundo (1,3 millones de retuits) sea uno publicado por el youtuber español, El Rubius. Si no entiendo mal la nota enviada por la red social el tuit hacía referncia a un concurso y en él simplemente ponía una palabra: LIMONADA así, en mayúsculas. Tuvo casi un millón cuatrocientos mil retuits y más de un millón de megustas.

El hastag más utilizado a lo largo del año fue #Eurovisión El festival demuestra una vez más lo que se está perdiendo TVE al no poder comercializar el evento que más repercusión tiene a lo largo del año.

Otro fenómeno que tuvo una gran repercusión en Twitter (y en Bolsa, y en la sociedad durante nuestro verano) fue Pokemon Go. El juego de realidad virtual de Nintendo llegó a unas cotas altísimas en sus primeras semanas de vida para, al parecer, languidecer al cabo de pocos meses.

Los Juegos Olímpicos de Río también alcanzaron una gran repercusión y las medallas de oro de los españoles, en especial del abanderado Rafa Nadal (la figura más popular y reconocida según todos los estudios) fueron muy comentadas.

También se siguió con fuerza la Eurocopa de fútbol aunque seguramente habría tenido más eco si la selección española hubiese seguido adelante durante más fases.

Otro momento cumbre fue la final de la Champions de fútbol que por segunda vez en la historia reunió a lod dos equipos punteros de Madrid.

Como puede verse, si hacemos caso a la nota publicada por Twitter ni la política, ni el tema candente de los refugiados, ni la larga crisis política española, ni los graves atentados que se han salpicado a lo largo del año, ni el golpe de estado de Turquía, ni la guerra de Siria, ni la paz en Colombia, ni el Brexit, ni las polémicas elecciones americanas, ni… consiguieron tanta repercusión como el deporte o el espectáculo.

Si, como parece cada vez más claro, los comentarios en Twitter son el mejor reflejo de la sociedad ¿Aún nos queda alguna duda de que somos frívolos?

La evolución de la especie parece asegurada.

Hace falta una nueva manera de medir la audiencia de Televisión

Soy lector habitual de BezDiario. Creo que hacen una excelente selección de temas de interés y los tratan con la profundidad adecuada.

Pero el día de Reyes fue mi amigo Eladio Gutiérrez quien me puso al tanto mediante un mensaje de correo electrónico: había un artículo La muerte del audímetro tradicional firmado por Miriam Puelles que, indudablemente, me interesaba.

El día de Reyes en mi casa ha sido siempre una revolución; ahora, con un nieto de tres años, mucho más. No pude hacer mucho más que leer el artículo y tuitearlo:

Ahora y aquí voy a explicar el porqué de mi frase en el tuit.

Es indudable que debemos ir hacia un sistema de medición capaz de medir el consumo audiovisual sea cual sea el momento, el lugar o el dispositivo en el que se vea. El concepto ATAWAD (any time, anywhere, any device) del que ya hablé aquí, pronto hará cuatro años.

Es cierto también que desde entonces se ha agudizado el problema, que cada vez se producen más visionados en momentos diferentes del de emisión y en dispositivos diferentes de los televisores del hogar principal. El visionado en grupo en el hogar está pasando a la categoría de excepcional.

Vel la televisión como lo hacían en los 80 los personajes de Cuéntame es ya excepcional. (Foto: TVE)

Pero del informe de Barlovento que ya comenté aquí no se desprende una tragedia para la audiencia que mide Kantar. Es verdad que el consumo cae por cuarto año consecutivo pero se mantiene aún en 233 minutos por persona y día, una cifra que supera a la de cualquier año anterior a 2010 y en aquellos momentos nadie habría dicho que la Televisión estaba en crisis, o al menos en una crisis mayor que la que empezaba a vivir el país y las economías occidentales. (Es verdad que está hecho a partir de datos de Kantar, con todo lo que eso pueda signifiar).

Siguiendo con el excelente artículo de Puelles: el público de la Televisión está envejeciendo pero el consumo siempre ha sido mayor entre las personas mayores y las personas que sólo trabajan en el hogar que entre los jóvenes. Tienen más tiempo y menos disponibilidad para otras opciones de ocio. En ese sentido sí son los jóvenes quienes se están trasladando en mayor medida hacia otros dispositivos y otros modelos de consumo.

Y sí, que la audiencia se vaya hacia otros tipos de consumo es un problema para las cadenas tradicionales; sobre todo si esa audiencia no se mide. La audiencia es la mercancía por la que se paga en el mercado publicitario que es la principal fuente de ingresos de la Televisión.

El problema del audímetro no es que sólo registre la televisión lineal (de hecho también mide el consumo en diferido siempre que se haga en televisores del hogar principal: el año pasado eso ha supuesto 3 minutos por persona y día. No parece una tragedia). El problema es que no mide consumos fuera del hogar o fuera del televisor y eso sí puede estar creciendo algo más.

La audiencia social complementa pero no cambia el dato de audimetría y, por el momento, no tiene valor comercial.

Así que estoy completamente de acuerdo con Miriam Puelles cuando dice:

Es necesario poder congregar en un mismo sistema la medición de visionados para cada una de las pantallas o dispositivos, con conocimiento preciso de qué se ve y quién ve cada una de las opciones. Pero no solo en la televisión tradicional, sino también en las redes sociales, smarpthones, tablets, videoconsolas e infinidad de plataformas y soportes disponibles.

pero discrepo bastante con la forma en la que llega a esas conclusiones.

Creo que el audímetro tradicional ha hecho un gran servicio a lo largo de sus más de treinta años de historia, pero en una época de transformaciones tecnológicas aceleradas como la que hemos vivido treinta años son una eternidad.

La misma tecnología que nos ha complicado tanto la realidad que tenemos que medir nos acabará dando las soluciones que necesitamos.

Creo que cada vez están más cerca.

En todo caso muchas gracias a Miriam Puelles por su magnífico artículo y por poner de actualidad un tema sobre el que los profesionales debemos profundizar y encontrar soluciones. En ello estamos.

Tuiteros imprescindibles

Ayer me llevé una grata sorpresa.

Durante un tiempo he tenido algo más de dos mil seguidores en Twitter. Todos los meses aumentaba alguno pero entraban dos, salía uno…el número variaba muy poco y pocos días recibía más de una o dos notificaciones del tipo Juan ha empezado a seguirte.

Ayer no; ayer empezaron a entrar una tras otra, tras otra numerosas notificaciones. Supuse que algo importante estaba ocurriendo.

Imagen que acompaña a la lista en MKDirecto

Efectivamente: MarketingDirecto.com, uno de los más importantes medios en español especializados en marketing había publicado su lista (20)17 tuiteros imprescindibles a los que no perder la pista este año. Y yo, MadinaED, estaba entre ellos.

En realidad estaba el primero pero no creo que el orden quiera decir nada. Simplemente estar en una lista en compañía de tanta gente a la que admiro ya me parece un premio increíble. De hecho, de los otros dieciséis yo ya seguía a quince (ahora ya he completado mi lista).

Twitter puede resultar complicado al principio; a mí me costó casi dos años entender su utilidad. Saber a quién seguir, construirse el Twitter que uno quiere, con las personas o las empresas que le interesan (y sobre todo, que dicen cosas interesantes para uno) es la clave.

Si estás leyendo este artículo (y por tanto te interesan los temas que suelo tratar) y además estás en Twitter supongo que ya me sigues. Ya sabes que casi siempre soy muy activo, que tuiteo sobre los resultados de los estudios que realizo, últimamente sobre todo previsiones de inversión publicitaria; también cuento los actos a los que asisto; reflejo los artículos que escribo, en este blog o en cualquiera de los otros sitios en los que publico. Tuiteo sobre los artículos que se publican en Bloggin Zenith, el blog de la empresa en la que trabajo, apoyo la iniciativa @mamiconcilia de mi hija @Usue, comparto los temas que se publican en Createch 540º, un blog en el que colaboro a veces (pronto saldrá un nuevo artículo que escribí hace algunas semanas)…¡ah! y también publico fotos que saco durante mis paseos, por Madrid y por otros sitios.

Si te interesan los temas relacionados con el marketing seguro que te interesarán los tuits de los componentes de la lista; seguro que los conoces a casi todos.

Félix Muñoz ha dirigido la estrategia de grandes compañías como Coca Cola, Telefónica o Cepsa y ahora se dedica a explicarnos hacia dónde va (o debería ir) el marketing en el momento actual. (casi 11.000 seguidores)

Gaby Castellanos se distingue por sus opiniones críticas. (más de 84.000 seguidores)

Ismael el-Qudsi dirige una de las más importantes empresas de Internet y siempre está en vanguardia con sus opiniones. (más de 28.000 seguidores)

Javier Piedrahita, es el editor de la revista que publica la lista. Viajero incansable a todos los eventoa más importantes del sector es, casi siempre, el que más tuits escribe de cada uno de ellos. (más de 22.500 seguidores)

Pancho Cassís, de la agencia Lola es el único que no conocía hasta ahora. Lo que he visto me parece muy interesante. (más de 1.600 seguidores)

Mar Abad es una de las periodistas más conocidas del sector, cofundadora de la revista Yorokobu. (más de 15.000 seguidores)

Risto Mejide, publicitario muy activo en televisión y en otros medios es, quizá, el más conocido por el gran público. (casi tres millones de seguidores)

Pablo Herreros, periodista especializado en comunicación, se enfrentó a Tele 5 (o Tele 5 a él) por el caso La Noria. (casi 24.000 seguidores)

Gemma Muñoz lo sabe todo sobre los datos. (más de 33.000 seguidores)

Juan Merodio conferenciante y escritor sobre temas de marketing digital e innovación. (más de 96.000 seguidores)

Dolores Vela, lo humano en la tecnología, el SEO,… (más de 38.000 seguidores)

Enrique Dans el bloguero más conocido sobre temas de tecnología, marketing e innovación. Cada día un post interesante; nunca falla. (más de 273.000 seguidores)

Javier Regueira, muy crítico con la publicidad tradicional. (más de 6.400 seguidores)

Elena Gómez del Pozuelo, Presidenta de aDigital y multiemprendedora. (más de 92.000 seguidores)

Nuria Vilanova, Presidenta de Atrevia, una de las má importantes agencias de comunicación. (más de 13.000 seguidores)

Joost Van Nispen, uno de los grandes mitos del marketing digital español, fundador del ICEMD. (más de 6.000 seguidores)

¿Es o no es para estar orgulloso estar en esta compañía?

Así que, de nuevo, muchas gracias a la redacción de Marketing Directo. En sólo un día ya tengo más de cien nuevos seguidores.

¿Soy Twitterdependiente?

Primero falló en el ordenador.

Luego tampoco funcionaba en el móvil.

Yo quería publicar un tuit. No sería muy importante porque ahora ni siquiera recuerdo de qué se trataba.

Mapa de calor del ciberataque vivido ayer

Mapa de calor del ciberataque vivido ayer

También quería consultar el analitycs. Los dos últimos días se había celebrado La @ de AEDEMO, un seminario que contribuyo a organizar desde el comité que se encarga de ello. Había publicado muchos tuits y quería saber qué repercusión habían tenido. Habitualmente lo que publico tiene escasa repercusión pero en un día así quizá habían mejorado las cosas.

Una y otra vez veía el mismo mensaje: Servidor no encontrado.

Desconecté y reinicié la wi-fi varias veces, eché pestes contra la operadora, empezaba a ponerme ya muy nervioso y…vi un comentario en Facebook: Mi Twitter no funciona ¿y el vuestro?

Ya vi que no era un problema de mi wi-fi, de mi operador ni de mi ordenador…pero no sé. A lo mejor tengo que empezar a preocuparme.

No tengo edad para empezar con adicciones.

El zapping disminuye

Hace unos días mis amigos de Barlovento publicaron un interesante informe, que ha tenido una importante repercusión en los medios.

El zapping dejó de ser noticia; últimamente se hablaba muy poco de ese tema. Supongo que se daba por hecho que ese era un tema que estaba ahí y que no habría variado en los últimos años.

Pero no es así. Según el informe de Barlovento (basado en datos de Kantar Media) el número de cambios de canal ha disminuido drásticamente: ha pasado de 21 al día en el año 2009 a 12 en la actualidad.

Robert Adler, inventor del mando a distancia (y, con él, del zapping)

Robert Adler, inventor del mando a distancia (y, con él, del zapping)

¿A qué se debe esta disminución?

Barlovento presenta los hechos pero no entra en los motivos. Voy a intentarlo yo. Estas podrían ser algunas de las explicaciones:

1.- En estos últimos años la oferta audiovisual ha aumentado de manera exponencial. Podría ser que cada espectador (o un número cada vez más elevado de espectadores) tiene claro que está viendo lo que quiere ver y por tanto no necesita cambiar de canal para buscar alternativas. Puede explicar una pequeña parte de la reducción.

2.- Los bloques publicitarios de tamaño descomunal (más de 30 spots consecutivos) que hace unos años eran habituales ahora son mucho menos frecuentes. Además hay un número elevado de bloques que van precedidos por un aviso de su duración aproximada. Puede que quienes huyen de la publicidad se limiten a un cambio y vuelvan cuando ha transcurrido el tiempo marcado. Puede ser. Y aquí habría otra parte de la explicación.

3.- En 2009 todavía había publicidad en TVE. Ahora los espectadores de sus cadenas (desgraciadamente muchos menos desde entonces) seguramente harán menos zapping. Explicaría otra parte.

4.- Cada vez son más las personas que simultanean su visionado de televisión con otros dispositivos. Lo relevante no es si el televisor es la primera o la segunda pantalla en este caso. Si la atención está repartida, cuando llegan los bloques de publicidad se concentrará más en el otro dispositivo. El televisor queda ya claramente como segunda pantalla y no hace falta cambiar de canal. Seguro que aquí hay una parte mayor de la explicación.

y 5.- En la misma línea que la anterior: cada vez hay más programas, ya casi todos, que buscan la interacción con los espectadores en una segunda pantalla mediante la introducción de hastags. Si estás dialogando sobre el programa, a través de Twitter, WhatsApp, Facebook, Snapchat o cualquier otra red, la probabilidad de que te vayas a otra cadena disminuye.

Estas dos últimas explicaciones eran las que encontrábamos en Zenith cuando, hace algo más de un año, realizamos el estudio sobre el fenómeno multipantalla.

Que disminuya el número de cambios de canal es una buena noticia para las cadenas (¿y para los publicitarios?). Que se deba a una dispersión de la atención no sé si será tan bueno.

Un regalo de Dios

El golpe de estado (su fracaso, entendemos) ha sido un regalo de Dios, en palabras de Recep Tayyip Erdogan, Presidente de Turquía.

Desde el mismo momento en que volvió a hacerse con las riendas del poder empezó una dura depuración: militares golpistas (lógico), otros militares, magistrados, jueces, periodistas…y todo lo que huela a oposición. Supongo que entre los kurdos va a haber muchos damnificados.

Es la primera vez que vemos un intento de golpe de estado en un país importante prácticamente en directo en estos tiempos de redes sociales.

Yo vi muy pronto en Twitter (antes de las once de la noche) que estaba pasando algo grave en Turquía. Junto a los rumores luego no confirmados (Erdogan ha huído; ha pedido asilo en Alemania pero se lo han denegado; ahora lo intenta en Qatar,…) se podía ver en Periscope a los tanques tomando los puentes en Estambul o, después del mensaje de Erdogan por Facetime, a la gente echándose a las calles para impedir el avance de esos mismos tanques.

Civiles encaramados a un tanque tras el fracaso del golpe

En seguida la cadena 24 horas enfocó su tertulia hacia ese tema; sin mucha más información de la que podíamos recibir cualquiera de nosotros por las redes pero con la opinión de sus expertos.

En estos tiempos nadie es partidario de golpes de estado y menos si los dan los militares. Lo hemos podido ver estos días, a toro pasado, en las declaraciones de nuestros políticos de cualquier signo. Pero en las poco más de dos horas en las que no estaba claro hacia dónde se iba a decantar la balanza sí vimos algunas cosas curiosas: la primera, que nadie apoyó explícitamente a Erdogan hasta que se vio que había ganado; la segunda que, siendo un país importante de la OTAN, fronterizo con las áreas de mayor riesgo y con un reciente acuerdo con Europa para acoger de vuelta a los refugiados rechazados, ningún país se manifestó en uno u otro sentido hasta conocer la opinión de Obama. Estados Unidos es, claramente, el único líder.

Pero en ese intervalo hubo algunos momentos, en los coloquios y en las redes se veía, en los que una parte de la opinión no veía mal el triunfo del golpe. Al fin y al cabo Erdogan ha ido dando pequeños golpes desde el poder para cambiar a su país y convertirse en un líder perpetuo. Con su islamismo moderado ha conseguido destruir uno de los pilares del estado laico de la Turquía moderna, la que surgió hace casi un siglo del golpe de estado de Ataturk y los jóvenes turcos. No dudó en modificar las leyes para poder ser Presidente y acumular un poder que anteriores presidentes no tenían. Ha aprovechado la guerra en la frontera con Siria para apretar un poco más las tuercas a la minoría kurda de su país.

Un político que, una y otra vez, consigue el apoyo mayoritario de su pueblo pero que no termina de concitar la simpatía de la opinión pública europea. Una Europa cada vez más dependiente de que Turquía sea una frontera fuerte y a la vez más temerosa de que, en una creciente islamización, los elementos marginales acaben convirtiéndose en ese peligro cada vez menos latente que son los islamistas inadaptados.

Esta vez el golpe no ha triunfado. ¿Llegaremos a saber quién estaba detrás?

 

Bernie Sanders, el Obama de 2016

Cuando, a finales de 2007, se inició la precampaña electoral estadounidense en el bando demócrata había una candidata muy destacada. Ya había vivido en la Casa Blanca (como primera dama. ¿Cómo se le llamará al conyuge cuando finalmente haya una presidenta?) y partía con una considerable ventaja en popularidad y en fondos para financiar la campaña. Todo parecía indicar que sería la primera mujer en alcanzar la presidencia.

Pero a medida que se iban acercando las fechas de la campaña fue surgiendo un candidato, un senador de color, poco conocido que, con una campaña magistral en las todavía no muy poderosas redes sociales (básicamente Facebook y MySpace) y con un gran manejo de Internet no sólo consiguió rápidamente una gran popularidad y la formación de numerosos grupos de apoyo, sino que también recaudó grandes cantidades de dinero para financiar su campaña. El conocido slogan Yes we can (Sí; podemos) seguramente también ayudó.

El final es conocido por todos: Obama consiguió la candidatura demócrata y en noviembre de 2008 ganó las elecciones. En 2012 volvió a ganar; en esta ocasión dijeron que su equipo había manejado como nadie el big data.

Para Hillary Clinton puede repetirse ahora la historia. En el verano pasado se le veía como la única candidata demócrata con posibilidades y parecía que iba a arrasar a quienquiera que se opusiera a ella en unas primarias. Pero cuando empezó el contacto con las urnas muy pronto se vio que no iba a ser así. Un candidato poco conocido, el senador izquierdista Bernie Sanders, cobró fuerza en seguida y, transcurridas una buena parte de las primarias la ex primera dama aún no puede dar la batalla por ganada.

Bernie Sanders

Puede que Bernie Sanders no sea finalmente el candidato demócrata; puede que si lo es no gane las elecciones ante un Donald Trump que está despertando los peores instintos de los americanos más reaccionarios. En esos aspectos no sería Obama, pero en el uso destacado de las nuevas tecnologías parece que sí lo está siendo.

Se dice que está haciendo una campaña digital de 10; como se dijo de Obama hace ocho años. Una campaña impecable que se estudiará en las universidades en los próximos años.

¿Qué es ahora una campaña de 10?

Utilizar casi exclusivamente plataformas digitales; centrarse para la captación de dinero en los ciudadanos y no en las grandes corporaciones; los pequeños donantes se involucran mucho más en las acciones del candidato; utiliza la homepage de su web para recopilar datos de sus más de cinco millones de visitantes mensuales para así poder enviarles contenidos diferentes en función de sus intereses. Las Redes Sociales, ahora ya plenamente conocidas y utilizadas por el gran público, juegan también un papel importante; en Facebook se cuentan historias (storytelling) capaces de emocionar a sus seguidores. Por supuesto también utiliza aplicaciones (apps) para móviles, desarolladas específicamente para apoyo de su campaña.

Si algo tienen las elecciones americanas es que siempre nos traen las técnicas más avanzadas de comunicación.

Sea Sanders o no el candidato demócrata (en pocos días lo sabremos; la batalla de Nueva York puede ser la definitiva y ahí Clinton no debería fallar) su campaña será una de las que tendremos que analizar con lupa.

Twitter cumple 10 años

El 21 de marzo no es sólo el día en que habitualmente considerábamos que empezaba la primavera; desde 2006 es también el aniversario del primer tuit enviado por Jack Dorsey y, por tanto la fecha en que se conmemora el nacimiento de Twitter.

Esbozo del primer Twitter

Twitter no es, como Facebook o Google una empresa que arrase en Bolsa y que represente el éxito financiero de Internet. Puede que nunca llegue a serlo o incluso que sea absorbida por uno de esos otros gigantes que sí han triunfado, pero nadie podrá negar a la empresa del pajarito azul su éxito como fenómeno sociológico ni su capacidad de influencia.

Twitter tiene una cierta complejidad inicial, que frena a muchos. Yo entré en mayo de 2008 (de vez en cuando llega un tuit recordando esa fecha) pero tardé un par de años en activarme de verdad. Seguramente no seguí a las personas o los medios adecuados.

Mi amigo el sociólogo Víctor Gil dice que cada uno nos creamos nuestro propio Twitter; son nuestros intereses los que definen a quién seguimos y, por tanto, el tipo de mensajes que recibimos y leemos. Mi Twitter es ahora muy interesante (para mí): tiene una adecuada mezcla de actualidad, política, marketing y publicidad (mis intereses profesionales); baloncesto y ciclismo (mis interese deportivos); Vitoria, Madrid y Murcia (mis intereses geográficos); amigos y compañeros de profesión, literatura (mi principal fuente de ocio)…y así. Seguramente si otra persona entra en mi Twitter le interesarán menos de la mitad de los tuits que a mí me interesan. Igual me pasaría a mí con el Twitter de otra persona. ¡Esa es su grandeza!

Yo, que dejé de comprar periódicos hace ya siete años y que algo después dejé de leerlos, tengo en Twitter mi principal fuente de información. Creo que no me pierdo los artículos más interesantes, porque siempre hay alguna persona de mi timeline que los enlaza.

Leo que en este momento somos 320 millones de personas las que usamos Twitter, que cada día se escriben 500 millones de tuits (yo subo la media: cada día escribo unos cinco o seis; llevo más de 12.000 en los últimos seis años).

Twitter es también el mayor componente de lo que ahora llamamos segunda pantalla. La televisión se prolonga en los comentarios en esta red. Yo daba una clase sobre este tema en el curso sobre Social y Branded que tenía hasta este año la IAB. ¡Una pena que haya desaparecido, justo ahora que parece que el tema cobra más relevancia!

Espero que no se cumplan los malos augurios y que Twitter nos acompañe todavía por muchos años. Para mí se ha convertido en una herramienta imprescindible.

Los 10 tuiteros imprescindibles

El portal marketingdirecto.com publica de vez en cuando listas en las que selecciona un cierto número  de tuiteros a los que recomienda seguir. Hace dos años creo que fueron 20 y yo @MadinaED estaba entre ellos. Eso hizo que aumentara en algo más de cien el número de seguidores que tenía entonces. Luego ha habido otras listas en las que no aparecía.

El martes pasado publicó una nueva lista. Esta vez de diez. Yo no la había visto, pero noté que de repente empezaba a crecer rápidamente el número de seguidores en Twitter, un número que últimamente se había mantenido muy estable. Pronto vi un aviso de un tuit en el que me mencionaban como uno de los 10 tuiteros imprescindibles que todo marketero debe seguir en 2016.

No sé cual es el criterio que se sigue para seleccionarlos; desde luego no es el número de seguidores (en ese caso yo nunca saldría entre los primeros). Una colaboradora del portal me dijo ayer que lo habían votado entre las redactoras (así en femenino; sé que son una mayoría aplastante, pero creía que había algún chico) que piensan que publico tuits interesantes. Espero que los lectores del blog también lo piensen de estos posts.

Es todo un honor.

Verse en una lista de 10 imprescindibles refuerza el ego; si además se comparte esa lista con personajes de tanto prestigio como Enrique Dans o Félix Muñoz, tan populares como Risto Mejide, tan polémicos como Gaby Castellanos, tan reconocidos en el mundo digital como Ismael El Qudsi, Javier Regueira o Gema Muñoz @sorprendida, tan prolíficos como Javier Piedrahita, el director del propio portal o tan influyentes como Pablo Herreros, el hombre que se enfrentó a Tele 5; si entre ellos uno encuentra varios buenos amigos ¿qué más se puede pedir?

Así que muchas gracias a MarketingDirecto, a sus redactoras y a Javier. Por seleccionarme y por ponerme en tan buena compañía. En estos dos días son cerca de trescientos mis nuevos seguidores. Espero no defraudarles.

También a la Televisión le llegó la hora

Nunca se habían hecho tantas fotos pero ya casi no se venden carretes. Se leen más noticias que nunca pero los editores de periódicos viven su más profunda crisis. Se viaja como nunca, pero cierran las grandes agencias de viaje. Se ve más Cine que nunca, pero muy poco en las salas. Ya casi no se venden discos en la época en que se escucha más música
La Televisión había aguantado bien los primeros envites de la digitalización: aumentó el número de cadenas, las audiencias se fragmentaron, algunas se hicieron de pago y convirtieron parte de los grandes eventos en eventos para élites y con audiencias reducidas, pero el cambio no había pasado de ahí. El espectador medio sigue dedicando cerca de cuatro horas cada día a la Televisión convencional (la que se ve en casa, en el televisor; la que mide Kantar) y sigue siendo la reina de las grandes campañas publicitarias.
O eso dicen los números oficiales.
Pero en los últimos años ha crecido un fenómeno que, aunque no se mida bien del todo, todos conocemos y que va a afectar mucho (mucho más de lo que lo hace ahora) a la manera en que se ve la Televisión y, sobre todo, al papel de este medio en las campañas publicitarias.
La Televisión (o el audiovisual) ya no se ve sólo en casa, en directo y en el televisor; se puede ver también en el ordenador, en la tableta, en el móvil o en otros dispositivos que dispongan de una pantalla. No todas esas opciones se miden y las que se miden no siempre se miden bien.

No sólo Emilio Aragón ha cambiado en los últimos 20 años

Además la imagen de toda la familia reunida alrededor del televisor del salón, mirando todos atentamente las mismas escenas en la pantalla, hace mucho que pasó a la historia. La mitad de la población (el 90% entre los jóvenes) está utilizando otra pantalla mientras ve la Televisión. ¿Cómo afecta este hecho a la eficacia de la publicidad?
En Zenith nos preocupaba desde hacía tiempo. Por fin pudimos hacer un estudio en los últimos meses de 2014, que presentamos en Sevilla en el Seminario de AEDEMO del pasado mes de febrero. Los resultados fueron muy interesantes. Por una parte ya sabemos cuánta gente hacía multipantalla simultánea en aquellas fechas (podemos pensar que es un fenómeno creciente, que aún habrá crecido y seguirá creciendo algo); por otra, tenemos medido cómo influye eso en el recuerdo publicitario.
Y aquí encontramos la parte más interesante del estudio:
Podemos dividir a la población multitarea en dos grandes grupos: los que mientras ven la Televisión están realizando en otra pantalla una tarea que no tiene nada que ver con la primera (un videojuego, chatear en el WhatsApp o en otra red social, o incluso revisar los e.mails) y los que utilizan la segunda pantalla para comentar con sus amigos, o con muchas más personas en las redes sociales, lo que están viendo en el televisor. Las nuevas tecnologías han ampliado el alcance de las típicas conversaciones sobre los programas de televisión que siempre existieron en el trabajo o en el centro de estudios y las han acercado en el tiempo hasta hacerlas simultáneas con el evento.
Los resultados del estudio confirman lo que, por lógica, se podía sospechar de antemano: mientras los telespectadores del primer grupo tienen su atención dispersa y recuerdan la publicidad mucho menos que la media (y mucho menos que quienes sólo ven la Televisión) entre los del segundo grupo el recuerdo de la publicidad crece incluso en el caso de la publicidad convencional. Son personas que ya no zapean como lo hacían antes cuando llegaba el bloque publicitario.
Pero el mejor resultado es la puerta que nos abre: si ya la mitad de la población (y creciendo) hace otras cosas mientras ve la Televisión y si una parte importante de esas cosas que hace están relacionadas con lo que está viendo en el televisor, podemos aprovechar para realizar acciones que, utilizando la segunda pantalla, potencien el recuerdo.
El selfie más retuiteado de la historia llevó a Samsung y a la ceremonia de los Óscar a miles de millones de teléfonos móviles. A una escala más local la aparición en Master Chef del campeón de España de corte de jamón hizo que más de 120.000 personas se descargaran la App de Navidul en que esa misma persona enseña a cortar jamón.
Las posibilidades son infinitas, como lo son las posibles combinaciones entre programas de Televisión y acciones en las redes sociales. Serán acciones que llegarán a una audiencia mucho menor que las de la Televisión tradicional pero que, entre ese público al que lleguen, tendrán una eficacia mucho mayor.
No se puede decir que la Televisión haya muerto (todo lo contrario, goza de muy buena salud; nunca se había visto tanto audiovisual como ahora) pero sí que se abre una nueva era para la Televisión: la era multipantalla se adivina interesante.
También a la Televisión le ha llegado su hora digital.

 

(*) La revista Anuncios celebra estos días su 35º cumpleaños. En el número conmemorativo de este aniversario se publica este artículo del autor de este blog.