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Casi enteros: un blog sobre los medios de comunicación, la publicidad, su papel en la financiación de los medios, la investigación y otros temas relacionados con todo esto

Archivo de la categoría ‘Investigación de Medios’

Investigación: volvamos a los sesenta

Pronto hará tres años del día en que celebramos el cincuenta cumpleaños de la OJD.

Si no llevo mal la cuenta el año próximo celebraremos los cincuenta años del EGM.

¡Qué grandes aquellos pioneros que en los años sesenta se dieron cuenta de la importancia de crear estudios consensuados, aceptados por todas las partes implicadas!

No nos vendría mal recuperar ahora ese espíritu para afrontar los problemas que tiene la medición.

Vivimos un momento interesante, en el que la digitalización y las transformaciones que ha traído consigo en los medios y en  la sociedad parecen exigir decisiones drásticas en la búsqueda de los nuevos consensos de mercado.

Hace falta valentía, hacen falta líderes decididos que tomen las riendas para poner en marcha los nuevos estudios que la nueva situación demanda. ¿Están los líderes en alguna de las asociaciones del sector?¿Quién, o quienes, puede ser la persona que lidere la búsqueda de los nuevos consensos que son ahora más necesarios que nunca?

El mercado necesita dar un paso al frente, recuperar el espíritu de aquellos pioneros de los años sesenta y buscar la mejor de las mediciones posibles, aunque sea más cara.

La misma tecnología que nos ha complicado tanto la realidad que tenemos que medir nos puede ayudar a solucionar ese problema.

Pero hace falta voluntad y capacidad de buscar los intereses comunes para todos, para conseguir así las mejores armas con las que, después, competir.

(*) Este artículo se publicó en el número de abril de la revista IPMark en papel.

Audiencia de Televisión ¿qué se mide y qué no?

Ha pasado algo más de un mes desde que se celebró en León el Seminario de AEDEMO de Televisión Multipantalla. AEDEMO es la asociación que nos agrupa a los investigadores de marketing y opinión españoles así que se supone que éste es el foro anual más importante sobre medición de audiencia de televisión. Ésta era su 33ª edición.

Hubo interesantes ponencias y reflexiones y también alguna, la de Fernando Santiago especialmente, que analizaba la situación actual de la medición.

A los pocos días me vi citado en lo que acabó siendo una interesante conversación en Twitter. Luis Miguel Pedrero, profesor de la Universidad de Salamanca, me etiquetaba en un tuit en el que decía:

  • La industria TV asume que el audímetro no es fiable y hacen falta métricas digitales eficientes.

El artículo que enlazaba no decía exactamente eso así que le contesté:

  • Yo no diría que no es fiable, lo que mide lo hace bien; sí que es insuficiente: deja muchas cosas sin medir.

La conversación en Twitter siguió:

  • LMP: El audímetro registra el canal sintonizado, pero no si se está mirando: ¿GRPs? Su muestra es exigua y sus resultados relativos…
  • EM: Salvo para algunas autonómicas los GRPs no cambiarían (o cambiarían muy poco) con una muestra mayor…que, de todos modos, hace falta.
  • LMP: ¿Tú crees que cada español vio 233 minutos diarios de televisión lineal, tal como indican los datos del audímetro en 2016? Yo no.
  • EM: La media de los españoles. Es un dato alto pero aun así cuando cae un 5% en tres años hay quien habla de la muerte de la TV lineal.
  • LMP: La lógica del actual audímetro (registra tiempo, no atención) proporciona datos de consumo orientativos, pero demasiado irreales y antes o después los anunciantes exigirán ¿o impondrán? una fiabilidad que no ofrecen ni la muestra ni la metodología actual
  • EM: En la época multidispositivo el tiempo se multiplica por el mismo factor por el que se divide la atención. Y (respecto a lo de los anunciantes): ¿Tú crees? ¡Ojalá!

A partir de aquí ya decidimos que el tema daba para mucho más que una discusión en Twitter y que en algún momento tendremos que conocernos para charlar. De momento este encuentro no se ha producido. Pero estoy seguro de que llegará.

Pero ¿cuál es el estado actual de la medición? Lo recogía Fernando Santiago, Director Técnico de AIMC, en su ponencia, de la que voy a extraer los principales puntos.

Fernando Santiago durante su intervención (Foto:Eduardo Madinaveitia)

En su ponencia partía de otra que hice yo hace cuatro años en el AEDEMO TV que se celebró en Zaragoza. Entonces yo definía lo que debería ser el ideal de la medición del audiovisual: para cada pieza (programa, anuncio,…) se debería medir su audiencia en cualquier momento, en cualquier lugar y en cualquier dispositivo (o en siglas en inglés ATAWAD: any time, any where, any device). Fernando utilizó alguna de mis diapositivas para ilustrarlo, incluida la que entonces llamé Carta a los Reyes. Hace cuatro años medíamos bien:

La audiencia en cualquier televisor en el hogar principal.

Y no medíamos (o no reportábamos):

La audiencia en segundas residencias.

La audiencia fuera del hogar.

La audiencia en otros aparatos.

La audiencia de invitados.

La audiencia en diferido.

Desde entonces, cuatro años, ¡¡¡hemos avanzado!!! (Reproduzco los tres signos de exclamación de Fernando; los avances, y la ironía, los merecen).

Ya se miden:

La audiencia en diferido (desde el 1 de febrero de 2015).

La audiencia de invitados (se reporta a partir del 1 de marzo de 2017).

Está en proceso la medición del consumo en otros dispositivos y en discusión la medición de los consumos en las segundas residencias.

Aquí Fernando Santiago llamaba la atención sobre la lentitud que demuestra el mercado en su toma de decisiones: la medición de la audiencia en diferido tardó tres años en hacerse pública desde que se iniciaron las primeras pruebas. ¿Parece mucho? Nada comparable con la medición de la audiencia de invitados: los primeros análisis se hicieron en junio del año 2000; será casi 17 años después cuando se abran los datos para el conocimiento de los usuarios.

Fernando también se detuvo en el análisis de la evolución de los deseos, las necesidades y las realidades mostrados a lo largo de los últimos catorce años. En 2008, en Granada, Pablo Romero dibujó un mapa de las oportunidades y las propuestas que introducía la digitalización. Llamó la atención sobre un fenómeno entonces incipiente pero que ha ido creciendo sin parar: la desintegración del sistema lineal y en directo y el paso hacia consumos fragmentados.

Dos años después Jaime Agulló introducía como reto la medición de la audiencia multipantalla de un mismo usuario, un reto que pareció que se resolvería cuando hace dos años se anunció el acuerdo entre Kantar Media y ComScore. Pero este año ya nos han dicho que este asunto marcha más lento que lo deseable, con lo que la rápida evolución de la tecnología aleja cada vez más la medición de esa nueva realidad.

Hace tres años, Eduard Nafría presentó del TAM al VAM, un medidor virtual que resolvería casi todos los problemas pero también parece que su desarrollo es más lento de lo deseado.

El pasado octubre se anunció el acuerdo entre Kantar Media y Movistar TV para la medición de audiencia de sus abonados, utilizando la combinación de un panel de abonados y los datos censales (RPD: Return Path Data). Será el mayor servicio de este tipo en Europa y un gran salto adelante en medición pero para el mercado se quedará escaso: sólo conoceremos el comportamiento de los abonados dentro de esa plataforma.

Una realidad cada vez más compleja exige una medición también más compleja. La distancia entre la realidad y la medición no parece acortarse en los últimos años: por una parte tenemos problemas con las metodologías de medición; por otra es el propio mercado el que no se atreve a dar pasos hacia una medición mejor. El mantenimiento del statu quo produce una sensación de falsa seguridad.

No parece importar que no se mida, o se mida mal, la audiencia en dispositivos diferentes del televisor pero para determinados programas y para determinados tipos de público (los jóvenes urbanos fundamentalmente) esa audiencia es cada vez más importante.

Inversión publicitaria: Buenas noticias

En las últimas semanas hemos conocido los resultados de los estudios de inversión publicitaria referidos al año 2016. El día 15 i2p nos anunciaba que la inversión creció un 2,9%. Una semana después, el 22, Infoadex elevaba esa cifra hasta el 4,3%.

Luis Gómez de Iberdrola y la AEA haciendo el cierre de la presentación de Infoadex. FOTO: Eduardo Madinaveitia

Son dos estudios que utilizan metodologías similares para medir realidades similares. Aun así llegan a resultados diferentes porque, como veremos luego, lo que miden no es exactamente lo mismo.

Hoy mismo he publicado las previsiones del estudio Zenthinela que elaboro a partir de las respuestas de un panel de directivos de empresas anunciantes. Se espera que este año las inversiones crezcan un 5%.

(Por cierto: Zenthinela previó en diciembre pasado un crecimiento del 4,3% en 2016; exactamente la misma cifra estimada ahora por Infoadex).

Con los datos de 2016 se completan tres años consecutivos de crecimiento, que serán cuatro si se cumplen las previsiones de Zenthinela para 2017. No obstante los efectos de la crisis fueron tan profundos que, si se siguiera creciendo año tras año al ritmo de 2016 no recuperaríamos las cifras de inversión de 2007 hasta el año 2027. ¡Faltarían todavía diez años!

Las variaciones de inversión son muy diferentes en unos medios que en otros. Mientras Internet (y especialmente Móviles) crece con fuerza año tras año los Medios Impresos volvieron a caer con fuerza en 2016 tras la ligera recuperación del año anterior. La Televisión aguanta pero ha perdido cinco puntos de cuota durante la crisis. Radio y Exterior son dos medios que, con todas sus oscilaciones, se mantienen relativamente estables a lo largo de los años (crisis incluidas).

¿Por qué se obtienen datos diferentes si se refieren a la misma realidad?

Si comparamos medio a medio las estimaciones de Infoadex e i2p vemos que los datos son muy similares (una décima más en i2p) en el caso de Televisión, un medio del que hay mucha información publicada de los dos grandes actores, que cotizan en Bolsa. Aun así vemos que la medición no es exactamente igual (infoadex desglosa los canales de pago, cosa que no hace i2p).

En Radio hay dos décimas de diferencia a favor de Infoadex (+0,8 frente a +0,6% de i2p). Una diferencia aceptable para un medio cada vez más controlado.

En Suplementos, el medio que mayor caída registra (-10,6% en i2p; -10,4% en Infoadex) se podría decir que el dato es sorprendentemente parecido. Los soportes considerados y las estimaciones de descuentos han de ser casi idénticas.

Exterior ha sido un medio especialmente complejo este año, cuando se ha producido el relevo entre exclusivistas en algunas de las concesiones de grandes ciudades y ha habido largos periodos sin vender. Aun así las diferencias son pequeñas, de tres décimas (-2,2% i2p; -1,9% Infoadex).

Las diferencias empiezan a ser más importantes en otros medios. En Diarios llegan a ocho décimas (-7,1% i2p; -6,3% Infoadex) una diferencia difícil de explicar si los periódicos considerados son los mismos (se supone) y los costes estimados no deberían variar demasiado.

Peor es el caso de Revistas donde la diferencia se eleva a 1,5 puntos (-2,7% i2p; -1,2% Infoadex). La explicación hay que buscarla en los conjuntos de revistas analizados.

Mucho más inexplicable es la diferencia que aparece en Cine: 5,9 puntos (+8,4% i2p; +2,5% Infoadex). El censo de slas de cine es conocido, los exclusivistas que comercializan su publicidad son muy pocos y se supone que deberían dar la misma información.

Una consideración aparte merece el caso de Internet: la diferencia en variación es de sólo 1,4 puntos (+14,0% para i2p; +12,6% para Infoadex) pero manejan cifras absolutas completamente diferentes pues, mientras Infoadex estima la parte mayor de la inversión (la captada por Google, Facebook y otras empresas norteamericanas para las que no se conoce ningún dato) i2p no incluye la mayor parte de esa inversión al no considerarla publicidad de marca sino algo similar a los tradicionales anuncios por palabras.

Las diferentes estimaciones dan para mucho análisis pero también complican la vida de muchos de los implicados en el mercado publicitario.

¿Se acaba la hegemonía de Tele 5?

Tele 5 ha sido la cadena de mayor audiencia durante 27 meses consecutivos, nada menos que dos años y tres meses. Pero esa larga serie se terminó en noviembre de 2016.

Diciembre es un mes especial, con una segunda parte en la que, tradicionalmente, la comercialización es diferente y los ingresos comerciales disminuyen. Tele 5, la cadena comercial por excelencia, podría haber descuidado ese periodo, algo menos interesante. Eso podría haber explicado el triunfo de Antena 3 en diciembre. Ya se sabe: un grano no hace granero.

La salida de mercedes Milá no le ha sentado bien a Gran Hermano

Pero en enero se ha repetido la historia: Antena 3 se destacó desde el primer día; a falta de una semana Tele 5 se acercó y llegó a situarse a sólo un  décima de su rival. Pero el último fin de semana Antena 3 arrasó y dejó a Tele 5 sin posibilidades.

Al final Antena 3 ganó por tres décimas. Es una diferencia pequeña.

Son ya dos meses, o todavía sólo dos meses. Es muy pronto para sacar conclusiones. Pero podría ser un aviso.

Una manera de hacer televisión que ha tenido gran éxito a lo largo de los años (crear personajes populares en programas de supuesta realidad y seguirlos después a lo largo de una gran parte de la programación) ¿podría estar agotándose?

El modelo Gran Hermano, Supervivientes, Sálvame, (en versiones normal y VIP)… ¿tiene fecha de caducidad?

No lo sé.

Lo que sí sé es que ese modelo ha empezado a encontrar debilidades en su parte comercial. Si un número cada vez mayor de anunciantes no está dispuesto a asociar la imagen de su marca a ese tipo de programas, el modelo puede tener problemas.

Quizá sea eso lo que ocurre.

Veremos.

El año de la nueva televisión (II): la inversión publicitaria

El año 2016 ha sido el tercero consecutivo con crecimiento de inversión. Las estimaciones de Zenthinela y Zenith Vigía (los paneles que coordino) sitúan ese crecimiento algo por debajo del 5%. Pero siempre han sido conservadores y el último trimestre ha sido claramente mejor que el tercero así que es muy probable que las fuentes de datos acaben dándonos una cifra superior a esa. Aunque i2p, la única de las fuentes que hace previsiones, se fue moderando a lo largo del año y nos dio la última, en septiembre, de sólo un 3,1%.

Hacer previsiones siempre es arriesgado. Más aún en momentos como éste en el que no conocemos el efecto que pueden tener en nuestra economía acontecimientos como la salida del Reino Unido de Europa (que comenzará a producirse en 2017), la llegada al poder de un proteccionista como Donald Trump en Estados Unidos o los posibles cambios en otros países de Europa que celebran elecciones, entre ellos algunos de los más grandes.

2017 es un año impar, sin Juegos Olímpicos, Mundial de Fútbol ni Eurocopa (ni elecciones en Estados Unidos, un factor dinamizador de la inversión publicitaria a nivel mundial).

Para el año 2017, i2p prevé un crecimiento del 2,9%; Vigía, más optimista en este caso, de un 5,2% y Zenthinela de un 5,0%.

Menos que la luz pero la Publicidad sube

Cuando escribí este artículo acababa de recibir las previsiones de Markit: según ellas el PIB español crecerá un 2,1% en 2017; algo menos que los dos años anteriores. Aun así sería verosímil un crecimiento de la inversión publicitaria en el entorno del 5%.

Si el Gobierno se consolida y no cae en la tentación de convocar nuevas elecciones para aprovechar las mejores perspectivas del PP ante el caos de sus competidores; si se apuesta por medidas de estímulo al crecimiento como única manera de aumentar la recaudación fiscal y reducir el déficit y la deuda; si Europa consiente ese tipo de políticas; si en Cataluña no se consolidan las tendencias centrífugas…, podemos vivir un año 2017 bueno para la economía y para las inversiones publicitarias y esos crecimientos en torno al 5% se harán realidad.

Aun así, si se confirmaran esos dos años de crecimiento en torno al 5%, la inversión en 2017 en medios convencionales se quedaría en el 69% de la que se alcanzó en 2007, el último año previo a la crisis.

A nivel internacional, la previsión es que la inversión mundial crecerá un 4,4%. El crecimiento será muy desigual por áreas: Asia volverá a ser el gran motor, con una China que crece más del 7% anual y tres países de tamaño medio (en inversión publicitaria, que no en población) como India, Indonesia y Filipinas que aún lo hacen con más fuerza, a un ritmo de dos dígitos. A este ritmo China va a representar el 25% y el conjunto de los otros tres países supondrá un 12% del crecimiento mundial de la inversión publicitaria. En cambio Latinoamérica vuelve a la fase más suave de su habitual montaña rusa: después de unos años de fuertes crecimientos ahora crece sólo a un ritmo del 1,7%, lastrada por la recesión que viven Brasil, Argentina, Venezuela y Ecuador.

Tras la crisis provocada por el enfrentamiento entre Rusia y Ucrania, la inversión publicitaria comienza a recuperarse en el Este de Europa y en 2017 se espera que crezca un 9% y represente un 2% del crecimiento global de la inversión.

Oriente Medio y Norte de África son ahora la parte negativa. Con su dra crisis política (y bélica en algunos casos) los mercados publicitarios se resienten y caen a un ritmo próximo al 5% anual. La repercusión de este descenso en la inversión mundial es escasa.

 

(*) Esta es la segunda parte del artículo sobre previsiones para 2017 que se ha publicado en la edición en papel de la revista IPMark.

¡Que midan otros!

En los últimos meses hemos visto cómo Facebook reconocía una vez tras otra que había cometido errores en la medición de algunas de las variables que ofrece a la industria publicitaria.

Poco después ocurrió lo mismo con Twitter.

Creo que estamos ante un problema antiguo que proviene de los inicios de Internet pero que, no por ser antiguo tiene menos importancia.

La llegada de Internet nos trajo, junto al se puede medir todo una tendencia a inventarse variables abundantes, que no siempre eran las más interesantes, mientras se despreciaban las clásicas de nuestra profesión como la cobertura y la frecuencia, y otra, mucho más peligrosa: cada uno (o su servidor) se mide a sí mismo.

No sé si era más grave el adanismo de creer que el mundo no existía antes de la llegada de Internet o la soberbia de pensar que todo el mundo tiene que creer el dato que tú ofreces sobre ti mismo.

Las Redes Sociales y las Apps, con su filosofía de puertas cerradas, aún han agravado más el problema.

Va siendo hora de que como mercado nos planteemos otra vez la necesidad de que existan terceros reconocidos por el mercado que sean los que miden, o al menos los que validen, los datos que constituyen la mercancía de nuestras transacciones.

Es el momento de reivindicar el papel de las asociaciones del mercado, como OJD o AIMC pero también el de institutos de investigación, como ComScore o Kantar.

Han pasado más de veinte años desde que hicimos las primeras campañas de Internet; no estamos hablando de un nuevo medio. Deberíamos tomarnos en serio ya de una vez hacer las cosas bien también en Internet.

 

(*) Este artículo se publicó en la edición en papel de la revista IPMark correspondiente a enero de 2017.

Radio Nacional cumple 80 años

Hoy hace 80 años se fundó en Salamanca Radio Nacional de España.

La Guerra Civil se desarrollaba desde hacía seis meses y el bando que luego sería ganador tenía muy clara la importancia de contar con un instrumento de propaganda tan potente: un medio relativamente nuevo (como invento, la radio tenía algo más de treinta años pero en España las primeras emisoras tenían solo siete años. Los ritmos eran muy diferentes entonces) y capaz de traspasar frentes y fronteras y llegar a todo tipo de personas, incluidas las que no sabían leer, en aquellos tiempos muy numerosas.

RNE, una viejecita con buena salud. Foto: RTVE

Desde entonces ha sido durante muchos años instrumento de propaganda. Los que tenemos una edad recordamos aquellas conexiones obligatorias que todas las emisoras tenían que hacer dos veces al día ( a las 14:30 y a las 22:00) para los Diarios Hablados. Hasta 1978, bastante después de la muerte de Franco, esos eran los únicos contactos con la información que podían tener los radioyentes. Sólo al final del franquismo, en 1972, el gran Manuel Martín Ferrand se atrevió (o le permitieron) a iniciar una tímida competencia con el programa Hora 25 en la Cadena SER. La Wikipedia recoge que empezaba el programa diciendo Con las noticias que nos brinda Radio Nacional de España, una coartada que deja muy claro que los tiempos no habían cambiado demasiado.

Desde la liberalización de la información en Radio, allá por 1978, RNE ha cambiado mucho y además lo ha hecho muchas veces…quizá demasiadas. Al principio la competencia le vino muy bien e incluso mejoró su audiencia. Luego, lo que debería ser un instrumento al servicio de los ciudadanos (como esa BBC que siempre se pone como ejemplo) ha sido casi siempre el órgano de propaganda del Gobierno de turno. Daba igual el partido que estuviera en el Gobierno; los cambios de directivos y de línea editorial han sido excesivamente frecuentes. y casi siempre se orientaban a favorecer al partido que en ese momento ocupaba el Gobierno. Habitualmente los efectos de esos cambios en la audiencia se traducían en importantes caídas.

También ha habido algunos momentos de libertad informativa e información y programas de calidad. Y no sólo en aquellos momentos de la transición.

Pero RNE ha sido también la cuna de muchos de los grandes comunicadores españoles, o en otros casos el lugar donde han crecido. Eso en un país en el que los mayores comunicadores han sido locutores de Radio es un dato importante. Por allí han pasado Luis del Olmo, Joaquín Soler Serrano, Constantino Romero, Eduardo Sotillos, Concha García Campoy, Julio César Iglesias, Andrés Aberasturi, Juan Ramón Lucas, los hermanos Gozalo (Miguel Ángel y Juan Manuel), Ángel Álvarez, Fernando Argenta, Cirilo Rodríguez, Federico Volpini, Pepa Bueno, Pepa Fernández, Juan de Pablos, Fernando Delgado,…y tantos y tanto otros. Intentar una lista sobre algo tan grande es tener la garantía de caer en olvidos sonados. Seguro que me dejo muchas grandes figuras que admiro.

Cuando yo trabajaba en RNE siempre hice los informes de audiencia de Radio. Incluso en algunos momentos tuve la sensación de que hacían caso a mis recomendaciones.

Felicidades RNE. ¡Que cumplas muchos más! Y que sea en un ambiente de libertad y respeto a las opiniones de todos.

Hace falta una nueva manera de medir la audiencia de Televisión

Soy lector habitual de BezDiario. Creo que hacen una excelente selección de temas de interés y los tratan con la profundidad adecuada.

Pero el día de Reyes fue mi amigo Eladio Gutiérrez quien me puso al tanto mediante un mensaje de correo electrónico: había un artículo La muerte del audímetro tradicional firmado por Miriam Puelles que, indudablemente, me interesaba.

El día de Reyes en mi casa ha sido siempre una revolución; ahora, con un nieto de tres años, mucho más. No pude hacer mucho más que leer el artículo y tuitearlo:

Ahora y aquí voy a explicar el porqué de mi frase en el tuit.

Es indudable que debemos ir hacia un sistema de medición capaz de medir el consumo audiovisual sea cual sea el momento, el lugar o el dispositivo en el que se vea. El concepto ATAWAD (any time, anywhere, any device) del que ya hablé aquí, pronto hará cuatro años.

Es cierto también que desde entonces se ha agudizado el problema, que cada vez se producen más visionados en momentos diferentes del de emisión y en dispositivos diferentes de los televisores del hogar principal. El visionado en grupo en el hogar está pasando a la categoría de excepcional.

Vel la televisión como lo hacían en los 80 los personajes de Cuéntame es ya excepcional. (Foto: TVE)

Pero del informe de Barlovento que ya comenté aquí no se desprende una tragedia para la audiencia que mide Kantar. Es verdad que el consumo cae por cuarto año consecutivo pero se mantiene aún en 233 minutos por persona y día, una cifra que supera a la de cualquier año anterior a 2010 y en aquellos momentos nadie habría dicho que la Televisión estaba en crisis, o al menos en una crisis mayor que la que empezaba a vivir el país y las economías occidentales. (Es verdad que está hecho a partir de datos de Kantar, con todo lo que eso pueda signifiar).

Siguiendo con el excelente artículo de Puelles: el público de la Televisión está envejeciendo pero el consumo siempre ha sido mayor entre las personas mayores y las personas que sólo trabajan en el hogar que entre los jóvenes. Tienen más tiempo y menos disponibilidad para otras opciones de ocio. En ese sentido sí son los jóvenes quienes se están trasladando en mayor medida hacia otros dispositivos y otros modelos de consumo.

Y sí, que la audiencia se vaya hacia otros tipos de consumo es un problema para las cadenas tradicionales; sobre todo si esa audiencia no se mide. La audiencia es la mercancía por la que se paga en el mercado publicitario que es la principal fuente de ingresos de la Televisión.

El problema del audímetro no es que sólo registre la televisión lineal (de hecho también mide el consumo en diferido siempre que se haga en televisores del hogar principal: el año pasado eso ha supuesto 3 minutos por persona y día. No parece una tragedia). El problema es que no mide consumos fuera del hogar o fuera del televisor y eso sí puede estar creciendo algo más.

La audiencia social complementa pero no cambia el dato de audimetría y, por el momento, no tiene valor comercial.

Así que estoy completamente de acuerdo con Miriam Puelles cuando dice:

Es necesario poder congregar en un mismo sistema la medición de visionados para cada una de las pantallas o dispositivos, con conocimiento preciso de qué se ve y quién ve cada una de las opciones. Pero no solo en la televisión tradicional, sino también en las redes sociales, smarpthones, tablets, videoconsolas e infinidad de plataformas y soportes disponibles.

pero discrepo bastante con la forma en la que llega a esas conclusiones.

Creo que el audímetro tradicional ha hecho un gran servicio a lo largo de sus más de treinta años de historia, pero en una época de transformaciones tecnológicas aceleradas como la que hemos vivido treinta años son una eternidad.

La misma tecnología que nos ha complicado tanto la realidad que tenemos que medir nos acabará dando las soluciones que necesitamos.

Creo que cada vez están más cerca.

En todo caso muchas gracias a Miriam Puelles por su magnífico artículo y por poner de actualidad un tema sobre el que los profesionales debemos profundizar y encontrar soluciones. En ello estamos.

La segunda @

Aún recuerdo la Asamblea del año pasado en Barcelona. Cuando pregunté por qué no conseguíamos atraer hacia la asociación a todos esos investigadores que ha traído la digitalización y que en muchos casos ni siquiera quieren reconocer que lo son. Creo que mi mensaje cayó en terreno abonado. Ese, quizá, puede ser el origen de La @ de AEDEMO un seminario que en mi imaginación se vuelve en pocos años más importante que el de Televisión, siguiendo la tendencia del mercado.

El pasado octubre se ha celebrado la segunda edición, con asistencia de cerca de cien personas (nada que ver, de momento, con el de tele; tengo que preguntarle a Pistoni cuantos asistentes hubo en el segundo seminario en Gandía).

¿Conseguiremos que los digitales se asocien a AEDEMO? No lo sé. Pero los caminos más largos empiezan con un primer paso.

Jaime Agulló ha conseguido reunir un Comité  (Fernando, Virginia y yo mismo) con el que es muy fácil trabajar; nos llevamos bien, hemos compartido trabajos anteriores (al menos dos a dos) y estamos muy abiertos a aceptar las buenas ideas del otro.

La combinación entre ponencias y proyectos va funcionando cada vez mejor. Este año hemos contado como moderador de la sesión de proyectos con Juanjo Azcárate, empresario de éxito y digital como el que más. Estoy seguro de que se llevó las tarjetas de todos los participantes y hará propuestas de colaboración a más de uno.

Esa tarde vivimos una arriesgada videoconferencia con Macao para conocer en vivo a dos influencers, pero también conocimos la manera de hacer brainstorming automático, potenciar el vídeo on line desde el e.mail, utilizar la realidad virtual en investigación y unas cuantas ideas más.

La @ empezó, como el año pasado, con la reflexión de Felipe Romero, se va a convertir en un clásico; esta vez con un optimista canto a la diversidad: busquemos fuera lo que no tenemos dentro. También lleva camino de clásico David Atanet en esta ocasión contando las posibilidades del análisis big data desde una aplicación financiera como Fintonic.

Pablo Romero puso el dedo en la llaga de los Datos Zero, todo aquello que no se mide, o cuyas mediciones no están a disposición del mercado o que se escapa por los agujeros de la red con que los pescamos.

Mapi Merchante contó las conclusiones del ambicioso estudio Net Radar, sobre la publicidad que se ve (y la que no) el recuerdo que genera y los factores que lo potencian.

El big data (Atanet, Belén Albarracín), las emociones (Lola Chicón, Luisfer Ruiz y Alfonso Calatrava) y el móvil (Ruth Bareño, Mapi) fueron los grandes protagonistas de esta edición de La @ en la que Sara Picazo analizó cómo conseguir el tuit perfecto.

Todos nos quedamos impresionados con las posibilidades del Internet de las Cosas (IoT) que nos explicó Carlos Carazo.

 

(*) Este artículo, resumen de mis impresiones sobre el Seminario digital de AEDEMO La @ se publicó en el número de diciembre de la revista I&M.

Tele 5 dominó en 2016

Fiel a su costumbre, la consultora Barlovento Comunicación ha publicado hoy, 2 de enero su informe sobre la audiencia de las Campanadas que sirve de prólogo al informe anual de audiencias, un informe que en los últimos años anticipa a la última semana de diciembre, a sabiendas que los grandes datos no van a cambiar.

Las Campanadas de fin de año son uno de esos pocos territorios en los que La 1 de TVE sigue manteniendo la tradición de liderar la audiencia. Este año también lo ha hecho (5.192.000 espectadores y 38,8% de cuota) aunque cada vez se le acercan más sus competidoras: pierde 8,7 puntos de cuota respecto al año pasado.. Antena 3 aprovecha el morbo del vestido que llevará Cristina Pedroche y el tirón del cocinero Chicote para reunir a 2.319.000 espectadores y conseguir un 17.3% de cuota; Tele 5 se contuvo esta vez y con Lara Álvarez y Carlos Sobera consiguió 1.676.000 espectadores y el 12.5% de cuota.

La 1 mantiene su liderato en las Campanadas de fin de año. (RTVE)

En los datos anuales Tele 5 no ha tenido rival…o sí, al final. La cadena de Vasile ha dominado durante los once primeros meses del año (completando una serie de 27 meses consecutivos de liderato) pero ha perdido en diciembre, cuando le ha superado Antena 3 por cinco décimas (13,3% frente a 12,8% de Tele 5). En el total anual el triunfo es claro: 14,4% para Tele 5 frente a 12,8% para Antena3. Lejos queda La 1 con 10,1% aunque supera por tres décimas el resultado de 2015 gracias a una mejoría en los últimos meses.

Antena 3, en cualquier caso, le saca a su audiencia mejor rendimiento comercial que su rival; cada vez son más los anunciantes que rechazan planificar su publicidad en algunos de los programas de mayor audiencia de Tele 5 (Gran Hermano, Sálvame,…) lo que ayuda a la cadena de Carlotti. 2016 ha sido un año bueno para la inversión publicitaria en televisión que, poco a poco, va recuperando lo perdido a lo largo de la crisis.

El consumo de Televisión cae por cuarto año consecutivo; aun así se mantiene en 233 minutos diarios (230 en directo y 3 minutos al día en diferido). Casi cuatro horas diarias para algo que, una y otra vez, nos declaran a punto de morir.

Ha sido un buen año para la televisión de pago, que gana algo más de punto y medio respecto a 2015 y con una cuota del 20,4% supera por dos décimas su récord anterior que se remontaba a 2010.

Ha sido también el año de las nuevas concesiones; en el cómputo anual se quedan en un 2,3% pero la tendencia es creciente y en diciembre llegaron a un 3,8%.

Y asistimos a una nueva batalla que tendrá, dicen, serias consecuencias en el consumo audiovisual: los grande operadores mundiales de la televisión en streaming han puesto su punto de mira en el mercado español: a Netflix, que llegó en octubre de 2015 se han unido recientemente HBO (a mediados de noviembre) y Amazon Prime Video (en diciembre). Con la ya veterana, para este mercado, Yomvi, completan un panorama con mucho potencial, especialmente porque tiene el apoyo de las operadoras de telecomunicaciones.

El año 2017 promete ser interesante.