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Las marcas son bien recibidas en las Redes Sociales

20 abril 2013

Semana intensa.

Cuatro presentaciones, de cuatro temas diferentes, en cinco días laborables. ¡Uff!

De las cuatro la que he tenido mayor repercusión es la presentación del estudio de Redes Sociales que hemos hecho Zenith y The Cocktail Analysis.

Lo presentamos el martes Felipe Romero de TCA y yo en el Espacio Fundación Telefónica. Hizo la introducción Candi Rodríguez, la Directora General de Zenith, mi jefa.

Como llego tarde a escribir (últimamente no consigo sacar tiempo para el blog, veo que llevaba casi un mes sin escribir aquí) ya está todo dicho. Incluso hay quién lo ha recogido con un resumen de los tuits más importantes que se publicaron sobre el evento. También publicamos un vídeo con el resumen de los principales resultados.

Creo que hay dos grandes titulares para el estudio:

Whatsapp ha irrumpido con fuerza cambiando el papel de algunas redes sociales

y

Las marcas son bien recibidas en las redes sociales

La llegada de Whatsapp, con sus más de diez millones de usuarios, la posibilidad de hacer y deshacer pequeños grupos para una función concreta, la no limitación de caracteres en los mensajes y las funcionalidades como la facilidad de colgar fotos y vídeos, ha trastocado la relación de los internautas con sus redes sociales habituales. Hay cosas que no queremos contar o mostrar a nuestros quinientos amigos en Facebook (sí, se nos fue de las manos) pero sí al grupo reducido de nuestra familia o nuestros colegas. A veces necesitamos más de 140 caracteres para expresar lo que queremos decir.

Hasta ahora no quedaba claro el modelo de negocio de Whatsapp, pero si entra en el entorno de Google, como se ha rumoreado recientemente, no quedarán muchas dudas: la publicidad entrará con fuerza.

Pero en una investigación realizada desde el mundo de la publicidad, la gran noticia, la buena noticia, es que para el 70% de los internautas usuarios de redes sociales las marcas no sólo no molestan sino que se valora lo que pueden aportar. Tras un primer momento de cierto rechazo, ahora se les reconoce su papel y se espera que aporten a sus seguidores ofertas, novedades, información sobre sus productos y ventajas.

En el mundo polifacético de las redes sociales, en el que sigue destacando Facebook, casi universal pero perdiendo emocionalidad, gana fuerza Twitter (que instala ahora en España su oferta publicitaria) y retrocede Tuenti, la de perfil más joven, el resto de las redes (salvo LinkedIn en el plano profesional) no alcanzan el rango de mayoritarias.

El hecho de que las marcas sean bienvenidas (con condiciones, claro, sin abusar de la confianza que nos dan) es una buena noticia para quienes nos dedicamos a la publicidad. En algún momento del trabajo previo a la presentación nos planteábamos que estábamos pasando del mundo de Facebook al de Brandbook, el libro de las marcas.

Espero que lo sepamos hacer bien y que no acabemos destruyendo una oportunidad, como ha ocurrido con otras.

En Zenith hicimos un primer estudio de redes sociales (entonces para Zed Digital) en el año 2008; ese mismo año realizó The Cocktail Analysis su Primer Observatorio de Redes Sociales. Ahora, cuando TCA realizaba su Quinto Observatorio, los dos proyectos se han unido. Creo que las dos partes hemos quedado satisfechas.

Tanto el vídeo resumen del estudio, como la presentación y la infografía están colgadas en Bloggin Zenith.

¿Tenemos la investigación de audiencia que necesitamos?

21 febrero 2013

Esta, la pregunta del millón, era el título de un artículo que escribí el pasado verano para el Anuario de UTECA y pasó a ser también el de la ponencia que preparé deprisa y corriendo para presentar en el Seminario de AEDEMO de televisión de la pasada semana en Zaragoza.

La investigación debe proporcionarnos un modelo de representación de la realidad tan bueno como permita el desarrollo de la tecnología en cada momento.

Cuando la televisión se veía en blanco y negro, había dos o tres canales y la audiencia era masiva y muy concentrada, teníamos el EGM y con aquellos datos, que nos llegaban tres veces al año, era suficiente para modificar las programaciones, establecer las tarifas publicitarias y negociar lo poco que se negociaba entonces.

Cuando, con el nacimiento de la televisión privada llegó una competencia más amplia y unas audiencias mucho más repartidas, teníamos el sistema de audimetría, que se había puesto en marcha tras un concurso convocado por TVE cuando aún no hacía falta de verdad. La audimetría ha hecho bien su trabajo durante más de veinte años: medía bien lo que decía que medía (la audiencia en directo, en los televisores del hogar principal) y lo que se dejaba sin medir no era muy importante para el mercado. Sólo cuando un partido de fútbol de la máxima rivalidad, uno de los llamados clásicos, se emitía en un canal de pago y una buena parte de su audiencia se producía fuera de los hogares, echábamos de menos contar con otro sistema.

Ahora la situación ha cambiado. El televisor es sólo uno de los dispositivos en que se puede ver contenido audiovisual; el hogar es sólo uno de los sitios en que se ve y el momento de la emisión es sólo uno de los momentos en que se ve. Además se pueden estar usando varios dispositivos a la vez y tener la atención repartida entre todos ellos.

Necesitamos medir la audiencia ATAWAD (any time, any where, any device): en cualquier momento, en cualquier lugar y en cualquier dispositivo. Y eso para cada contenido: sea un programa o un anuncio.

¿Qué necesita el mercado?

Aunque creo que está respondido en los párrafos anteriores, antes de redactar mi ponencia hice una pequeña encuesta entre mis colegas de investigación de las agencias de medios y los panelistas de Vigía y Zenthinela. En unas pocas horas tenía 22 respuestas de verdaderos expertos en el sector. (También colgué una pregunta en Twitter, sin éxito). Las respuestas más citadas fueron:

Medir la audiencia en cualquier dispositivo; en cualquier lugar (también fuera del hogar); disponer de los datos en una single source; con una muestra suficiente para medir eventos minoritarios. Además sería conveniente la identificación automática de eventos (con especial hincapié en anuncios).

Otras peticiones, no tan mayoritarias son: la audiencia segundo a segundo; la audiencia diferida (más allá del VOSDAL: viewing on the same day as live); la audiencia de invitados y la audiencia en segundas residencias.

Como a todos nos gusta pedir si nos dan la oportunidad, también hubo otra serie de peticiones interesantes, pero no del todo relacionadas con la investigación de audiencia.

Lo curioso es que muchas de las peticiones ya están técnicamente resueltas; incluso en algunos casos Kantar Media, el medidor oficial de nuestro mercado, las mide (audiencia de invitados, audiencia en diferido,…) pero es el mercado el que no ha aceptado que los datos obtenidos se difundan. Otras no son complicadas: la audiencia se recoge segundo a segundo, aunque se reporta minuto a minuto, algo que tenía más sentido hace veinte años, cuando nos asustábamos del tamaño de los ficheros generados, que ahora. Y medir minuto a minuto eventos como los anuncios que duran diez o veinte segundos, no parece muy estético. Para medir la audiencia en segundas residencias basta considerarlas como otras habitaciones de la casa y enviar los datos por móvil (como se envían los del hogar principal).

Se configura así un puzzle curioso, en el que tendríamos por una parte los dispositivos cuyo contenido hay que medir (televisores tradicionales, smartTV, PCs/webTV, tablets, smartphones, videoconsolas, radios,…); por otro las variables que queremos medir (audiencia para contenido, por dispositivo, por lugar de visionado, por momento de visionado,…). Para ello existen en el mercado diversas metodologías o dispositivos de medición (PM: people meters, PPM: personal people meters; RPD: return path data; mediawatch; smartphone; Virtualmeter;…) y por último los institutos de investigación que podrían hacerlo (Kantar Media; ComScore; Ipsos; Nielsen/Arbitron; Gfk; Rentrak,…).

No siempre un instituto hace la misma oferta en todos los países y a lo largo del tiempo. No hace muchos años Kantar ofrecía una combinación de RPD y PPM; ahora viene con una solución más avanzada, Virtualmeter. Rentrak es ahora el apóstol del RPD…

El caso es que el puzzle no ter mina de encajar; necesita un buen lubricante.

Por otra parte, como indicaba Fernando Santiago en sus notas, no parece posible construir (y financiar) muestras suficientemente grandes para medir cross platform. La audiencia multipantalla exigirá muestras muy grandes si se quiere tner datos fiables de, al menos una parte, de la long tail.

¿Qué deberíamos hacer como mercado? Nos encontramos en una encrucijada con dos posibles salidas: ponerles las pilas a los actuales medidores Kantar y ComScore para que se adapten a las necesidades del mercado o bien, la que sería teóricamente la mejor, constituir un JIC (comité del conjunto de la industria) y convocar un concurso abierto a todos los institutos con un pliego de condiciones que recoja todas esas necesidades.

El problema es que en la actual situación, en la que los financieros dominan en todas las empresas un concurso sólo sería planteable si el resultado final es un ahorro de dinero. Y medir un fenómeno cada vez más complejo, con procedimientos nuevos y muestras mucho mayores, no parece que pueda reportar ningún ahorro.

Yo le veo a la propuesta de Kantar un serio problema: más de uno querrá pagar los nuevos Virtualmeter con Virtual money.

Ese es el resumen de mi ponencia, aunque si uno ve la repercusión que tuvo en Twitter podría pensar que la clave de mi mensaje fue que se debería reportar la audiencia segundo a segundo, algo que no pasa de ser anecdótico dentro de todo el conjunto de propuestas.

Es la dictadura de la trivialidad.

Zaragoza: las cadenas tradicionales se imponen en el mundo multipantalla

16 febrero 2013

La segunda semana de febrero es el momento que elige AEDEMO (la asociación de los investigadores de mercado) para realizar su Seminario sobre Televisión. Este año, en el que ha llegado a su 29ª edición, se ha celebrado en Zaragoza.

Desde hace varios años el seminario, como la realidad, ha ido dando un giro hacia la televisión fuera del televisor. Este año se ha dedicado a la televisión multipantalla.

El fenómeno de la televisión multipantalla y su derivación, la televisión social, ha impregnado la mayor parte de las ponencias pero, cosa curiosa, la televisión más tradicional se ha impuesto. En el seminario se conceden dos premios: uno a la ponencia más innovadora, correspondió a MEFE TV. El valor de la planificación, presentada por Javier Andrés, Director de Marketing de Atres Advertising y Javier Herreros, Director de Tres 14 Research; el otro premio, a la  mejor ponencia, lo ganó ¿Recuerdas el 37? que presentaron Susana Martín de los Ríos Responsable de Investigación y Servicios de Política Comercial de Publiespaña y Pilar Granados, Directora General de CIMEC Investigación.

He asistido a casi todas las ediciones del seminario y no recuerdo ninguna en la que las dos grandes cadenas se llevaran los premios. Es más, tendría que hacer mucha memoria para encontrar algún año en que dos de las grandes cadenas presentaran ponencia. Enhorabuena y bien venidas.

Los Javieres ganaron su premio por una presentación muy innovadora formalmente, sentados en torno a una mesa, con sus copas de whisky (creo que era Nestea, pero con la botella y en la distancia daba el pego muy bien) comentando los resultados de un modelo matemático con el que han detectado los cuatro acordes que se necesitan para construir una campaña eficaz en televisión: Duración, Creatividad, Posiciones y Publicidad Especial. Unas conclusiones no excesivamente originales, pero muy bien contadas y medidas. La modelización econométrica, los Math Men se imponen en esta nueva situación del mercado.

La mejor ponencia, la de Susana y Pilar me es especialmente cercana. Como reconoció Pilar (gracias, amiga) el estudio surge en la estela de los Menfis, que empezamos a realizar en Zenith en mayo de 1994 y de los que llevamos cerca de 40 oleadas para televisión y más de cincuenta si contamos los realizados para todos los medios. El estudio que presentaron demuestra (y mide) el valor de los bloques cortos para aumentar el recuerdo y demuestra el valor de las posiciones preferentes. Algo que en Zenith conocemos hace muchos años y de lo que hemos podido analizar su evolución a lo largo del tiempo. Efectivamente, un anuncio en la posición 37 del bloque se recuerda más bien poco. Los anuncios que se emiten en bloques más cortos se recuerdan más que los que se emiten en bloques largos. Es bueno saber esto, pero también que los valores no se mantienen en el tiempo. Un estudio como éste ha de repetirse periódicamente.

Pero el seminario se dedicaba a la televisión multipantalla; la primera mesa coloquio y una buena parte de las ponencias hablaron de ese tema, que también impregnó la mesa redonda final. Esto da para un próximo post.

2013: El año del cambio. (II) ¿Qué podemos esperar?

24 enero 2013

¿Qué podemos esperar en 2013?

Los años impares no suelen ser los mejores para la inversión publicitaria. Son años sin Juegos Olímpicos ni Eurocopa, como los múltiplos de cuatro, pero también sin Mundial de fútbol, como los pares intermedios, todos ellos eventos que empujan hacia arriba a la inversión y que deberían haber hecho de 2012 un buen año, o al menos uno no tan malo como ha sido. Si nos fijamos en eso, 2013 será aún peor.

El motor fundamental de la inversión publicitaria es el desarrollo económico. Comenzábamos el año con la amenaza de que Estados Unidos se sumiera en el llamado abismo fiscal y que, de paso, arrastrara a las economías occidentales y a la mayor parte del resto de este mundo hiperconectado.

Escribo este artículo en plena euforia de los mercados por el acuerdo entre el Congreso y el Presidente Obama que pone fin, de momento, a esa pesadilla. Pero después de ver la escasa solidez de los cimientos que nos sujetan es muy arriesgado prever qué efectos a medio plazo pueden tener estas decisiones y, más aún, cuánto puede durar la nueva situación. Aun así, en este momento habría que pensar que en los próximos meses se va a producir una cierta estabilización en la economía mundial.

Las siempre sorprendentes agencias de calificación presentan, por una vez, opiniones divididas sobre lo que nos espera a los españoles a corto plazo.

Las previsiones de evolución de ZenithOptimedia para la inversión publicitaria a nivel mundial hablan de un crecimiento del 4,1% en 2013, que llegará a ser del 5,6% en 2015. Como viene siendo habitual, la mayor parte de este crecimiento vendrá soportada por los países emergentes; los países en desarrollo serán responsables del 61% del crecimiento de la inversión. Latinoamérica, la estrella de estos últimos años, crecerá un 10%, mientras la región de Asia/Pacífico (excluido Japón, que sigue sin atravesar su mejor época) crecerá un 8%. Europa es el garbanzo negro: mientras el Norte de la Eurozona crecerá en torno al 2%, la periferia, de la que formamos parte, caerá un 4%.

Por medios, el crecimiento corresponderá a Internet, que en los próximos tres años crecerá a un ritmo del 20% anual, especialmente por el empuje del Vídeo on line y las Redes Sociales. En cambio los medios impresos seguirán perdiendo fuerza. Se espera que para 2015 la inversión en Internet supere a la suma de la que se dirige a Diarios y a Revistas.
Para España las previsiones vuelven a ser pesimistas. I2p manejaba en octubre una previsión de caída del 8,3%, (*) con estabilidad en Internet y descensos en el resto de los medios (entre el 8% de Exterior y el 1% de Diarios). Algo más optimistas eran los medios que componen el panel Zenith Vigía, que yo coordino: la inversión caería un 3,6%, con crecimientos del orden del 3% en Internet y el 10% en Móviles y caídas en el resto de los medios (desde el 3% en Televisiones Temáticas o Radio hasta el 8% en Diarios). En un punto intermedio se situaban los anunciantes que componen su hermano, el panel Zenthinela, que preveían una caída del 3,8% en octubre y en diciembre corrigieron a la baja su previsión hasta un -6,2%, con subidas del orden del 4% en Internet y el 12% en Móviles y caídas en el resto de los medios (que van desde el 6% de Televisiones Temáticas o Radio hasta el 14% del Cine o el 20% de los Diarios Gratuitos).

También son muy pesimistas las previsiones de los Directores de Marketing que esperan un año 2013 con importantes caídas y retrasan la recuperación hasta el año 2015.

(*) La previsión publicada esta semana por i2p sitúa la caída prevista para este año en el 10,1%

Este post es continuación del anterior. Constituye la segunda parte de un artículo publicado anteriormente en la revista IPMark.

2013: el año del cambio (I). De donde venimos

23 enero 2013

Ya empieza a ser tradición. Por tercer año Pedro Urquidi de la revista IPMark me pidió un análisis del año para su número de la segunda quincena de enero. Se publicó ayer. Como es largo lo reproduciré en tres posts.

Nos hemos hartado de repetir la frase de Leonardo: No es una época de cambios, es un cambio de época, pero en la mayoría de los casos cuando se plantea una campaña seguimos pensando primero en televisión, en el spot de televisión, y luego en todo lo demás. Seguimos hablando de la importancia de los medios ganados, pero no sabemos bien cómo ganarlos aunque, eso sí, vamos erosionando el valor de los medios pagados. Seguimos en la época anterior porque no nos sentimos cómodos en la nueva.

Si se cumplen las previsiones,  cuando termine 2012 la inversión en Televisión se habrá quedado en poco más de la mitad (un 52%) en los cinco años (2007-2012) transcurridos desde el comienzo de la crisis. Todo eso a pesar de que los españoles decidimos (bueno, el Gobierno de entonces decidió por nosotros y al nuevo no le parece mal) pagar con nuestros impuestos la televisión pública para que Lara, Berlusconi y los otros accionistas de las cadenas privadas supervivientes se repartieran más beneficios. Parecería lógico pensar que, tras ese batacazo, la Televisión habrá dejado de ser el medio líder o que, al menos, habrá perdido una buena parte de su cuota. Pues no. La Televisión sigue concentrando la inversión; supone más del doble que el siguiente medio, ha perdido en estos años poco más de cuatro puntos de cuota, justo por todo lo anterior: las campañas se siguen armando a su alrededor, se negocian los precios a la baja y, en su caída, arrastran a todo el resto del mercado. En 2012 ha caído incluso la inversión en medios digitales; se ha venido abajo la muralla de los últimos resistentes.

¿Qué ha pasado? Sigo con mis citas italianas: Lo viejo ha muerto, pero lo nuevo no acaba de nacer en palabras de Antonio Gramsci.

 

El año 2012

Para preparar este artículo he revisado el que escribí el año pasado por estas fechas. Se acababan de publicar las primeras medidas del Gobierno del Partido Popular y el artículo me salió pesimista. Busqué un titular que compensara: Hagamos de 2012 el año del final de la crisis, apelando al esfuerzo de todos para tratar de evitar lo que se veía inevitable. Me equivoqué en el título y me quedé corto en el pesimismo del artículo: contra una política basada sólo en los recortes era casi imposible luchar. Por cada punto que se contrae la economía, la inversión publicitaria cae entre 4 y 5. Y en esta crisis parece que aún cae más.

No fuimos capaces de salir de la crisis entre todos. Lejos de eso: la crisis es ahora más profunda que nunca.

La realidad nos ganó por goleada.

Aquellos recortes fueron sólo los primeros, ya nos lo avisaban, de una serie que todavía no ha terminado. Cada viernes el Consejo de Ministros nos da nuevos motivos para echarnos a temblar.

Aún no tenemos los datos oficiales sobre inversión publicitaria en 2012, pero ya podemos decir que si hablamos de un 16% de caída alguno nos podrá tachar de optimistas(*).

Se hunde el PIB: encadenamos ya cinco trimestres de caídas y nos anuncian al menos dos más; el paro batió de nuevo récords y se situó en las cifras más altas de la historia; cayeron a la vez el consumo y la tasa de ahorro; se hundió la confianza del consumidor, también en mínimos históricos, las ventas de automóviles se fueron a cifras de quince años atrás, se hundieron las ventas y los precios de las viviendas y se llevaron por delante a gran parte de un sistema bancario que pocos años antes se ofrecía como modelo a seguir. No nos rescataron como país pero sí lo hicieron con una parte sustancial de nuestros bancos.

La prima de riesgo, esa parienta que desconocíamos hasta hace poco, ha alcanzado máximos históricos (el doble de las cifras que un año antes nos presentaban como preocupantes). Claro que, hasta este principio de año no sabíamos la importancia que para este indicador tenían las decisiones del Congreso de Estados Unidos.

2012 se recordará como el año de los desahucios y de la crisis de Bankia, pero en el mundo de los medios será el año de los cierres (Qué, Público, Capital, ABC Punto Radio,…) y de los EREs (Prisa, Unedisa, Telemadrid, Canal Nou, Intereconomía,…) que también han afectado al lado publicitario del sector.

Después de muchos años oyendo que la competencia desleal de la televisión pública era la que tiraba a la baja los precios del mercado, que hacían de la televisión en España la más barata de Europa, resultó que cuando esa competencia desapareció y el mercado se convirtió prácticamente en un duopolio privado, los precios cayeron aún más. Pero no disminuyó la saturación, ni se hizo nada para aumentar la eficacia para los anunciantes.

Eso sí: el consumo de televisión siguió creciendo, a la vez que crecía el consumo de internet y continuaba el hundimiento de los medios en papel.

Creció la importancia de las redes sociales. En el año de la salida a Bolsa de Facebook, que no cumplió las expectativas de los más optimistas, el protagonismo se lo llevó Twitter, proponiendo los temas de conversación, desde las más serias a las más chuscas, aunque, como dice Víctor Gil, cada uno se configura su propia burbuja en Twitter en función de sus centros de interés. Mi Twitter es, seguro, distinto del tuyo. El mío se parece a mí y el tuyo a ti.  Pinterest atrajo las miradas de muchos publicitarios, aunque a nivel popular no llegó a calar tanto como se esperaba. Fue el año de Instagram, ya en la órbita de Facebook, mientras Whatsapp se comía en pocos meses todo el terreno que a las operadoras de telecomunicaciones les costó años ganar para los SMS. Los 18 mil millones de mensajes que se emitieron por este sistema en el cambio de año son una cifra que impresiona a cualquiera.

Pero desde el punto de vista publicitario aún estamos muy lejos de aprovechar todo el potencial de las redes sociales.

También fue el año de las Apps. No eres nadie si no has creado tu propia App; en los móviles de los jóvenes más enganchados se pueden contar por cientos, si bien muchas no se usaron ni el día en el que se descargaron.

Y, sobre todo, fue el año del branded content. Si tratamos de hacer un recuento de las campañas que tuvieron más repercusión a lo largo del año ¿qué nos viene a la cabeza?:

-. la campaña de Campofrío, que empezó con Cómicos, se llegó a transformar en una Gala en TVE y ahora sigue con El curriculum de todos. Una campaña que se ha llevado todos los premios posibles (incluido el Gran EFI… y el de Agencia de Medios del año para Zenith).

-. la hazaña Red Bull Stratos, que culmina toda una línea de comunicación de Red Bull basada en la generación de contenidos en torno a los deportes de riesgo.

-. el vídeo de Loewe para promocionar su colección de bolsos Oro, que cumplió su vocación de amplia viralidad aún a costa de generar una polémica probablemente superior a la esperada.

-. la campaña tengo un plan de Desigual que, a fin de año, ha buscado también con sus varias creatividades conseguir viralidad a partir de la polémica.

-. las secuelas del Plan B, de Ballantine’s, que se convierte en contenido de un programa de televisión antes de acabar entrando en la órbita de Coca Cola.

Todas tienen en común que el contenido es la clave.

En el plano de la relación entre la televisión y las redes sociales hemos vivido un ejemplo de libro de cómo no se deben hacer las cosas: Tele 5 consiguió el llamado efecto Streisand reabriendo casi un año después el caso La Noria.

En medición, tal como preveíamos, ComScore se consolidó como el medidor de Internet elegido por el mercado, con las dificultades esperadas. Fue una prueba más, como antes lo había sido Nielsen, de lo lejos que queda España de los intereses de las empresas de investigación americanas. Pero el éxito de ComScore sirvió para que Nielsen se pusiera las pilas, lo que puede ser bueno para el mercado español.

También como preveíamos aumentó el consumo de televisión en dispositivos inteligentes, aunque, lejos del 60% que preveían los profetas de la tecnología, los estudios más optimistas colocan ese consumo en el 3%. Los estudios también confirman otros temores: el uso mayoritario de los televisores conectados es para ver la televisión.

(*): Los datos de i2p publicados ayer fijan la caída en un 18%.

 

El vídeo ha muerto, ¡Viva el vídeo!

02 enero 2013

La combinación de imágenes y sonidos es la mejor manera de transmitir un mensaje. Esa ha sido la principal razón del éxito de la televisión en el mercado publicitario. Ahora el Vídeo on line viene a sumarse a esos buenos resultados.

En el año 2011 realizamos desde Zenith el estudio Net Radar para medir el impacto visual y el recuerdo de la publicidad en Internet. El estudio se hizo con la colaboración del instituto TNS y utilizando técnicas de seguimiento de la mirada (eye tracking) y análisis del recuerdo generado durante la navegación por Internet.

El Vídeo on line consigue un índice de recuerdo de 171, es decir un 71% superior a la media del recuerdo generado por todos los formatos en internet. Ese índice subía hasta 257 en el caso del Vídeo pre roll; es decir, el Vídeo pre roll casi triplica el recuerdo medio de la publicidad en internet.

Con Net Radar se han realizado 400 entrevistas en profundidad a personas que navegaban por internet durante 25 minutos. El análisis de esos 10.000 minutos de navegación nos proporciona una gran seguridad en los resultados que obtuvimos.

También durante 2011 el Grupo Vivaki realizó el estudio The Pool, con la dirección técnica del equipo de investigación de Zenith y la colaboración de los institutos CIMOP y Metrixlab. Diez anunciantes, clientes de agencias del grupo, y los nueve medios más importantes unieron sus fuerzas con nosotros para analizar en profundidad el Vídeo on line y buscar los formatos más eficaces. El estudio sirvió para proponer al mercado un nuevo formato, el ASq, que ofrece al internauta la posibilidad de elegir entre varias posibilidades cuál es la publicidad que quiere ver en ese momento. La eficacia del Vídeo se incrementa así considerablemente. Además del nuevo formato obtuvimos muchísima información sobre el mejor uso del Vídeo para cada uno de los targets analizados, así como los tipos de relación que se establecen con Internet.

Aunque muchos analistas llevan años hablando de la muerte de la Televisión como medio publicitario, víctima de su propio éxito (la saturación ha hecho caer la eficacia del medio) y del auge de Internet, la realidad es que la inversión en Televisión sigue llevándose más de un 40% de la tarta publicitaria y el consumo del medio sigue batiendo récords cada año.

Claro que esto no es igual para todos los grupos de población; una parte del aumento de consumo se debe al incremento del paro y los parados no son el objetivo más perseguido por las campañas publicitarias.

Si buscamos personas activas de edades comprendidas entre los 25 y los 45 años podemos tener problemas a la hora de alcanzar rápidamente altas coberturas en televisión. Se trata de un target que, en cambio, podemos alcanzar fácilmente a través de Internet. Hemos recomendado a nuestros clientes dedicar una parte de su inversión en televisión a planificar Vídeo on line. Los últimos puntos de cobertura conseguidos en televisión tienen un coste muy elevado. Con la inversión desviada hacia Vídeo on line se consigue incrementar la cobertura un 16% por término medio.

Desde junio de 2010 vengo preguntando a los panelistas de Zenthinela y Zenith Vigía su estimación de la inversión en Vídeo on line para nuestro mercado. Desde una primera estimación que en aquel momento no llegaba a los 10 millones de euros hemos pasado a las estimaciones para este año, que oscilan entre los 25 y los 31 millones de euros, con crecimientos relativos respecto al año pasado superiores al 20% en un contexto de  fuerte reducción de la inversión, que nos ha llevado hasta un escenario de no crecimiento durante el primer semestre de la inversión en Internet en el conjunto de formatos display.

El vídeo como fórmula publicitaria no ha muerto. Todo lo contrario: le espera una larga vida. La combinación en las proporciones adecuadas entre Televisión e Internet es la mejor fórmula para alcanzar la máxima eficacia de nuestra comunicación. La generalización de la banda ancha y el crecimiento de los contenidos con calidad profesional son los dos factores que van a potenciar aún más el éxito del Vídeo on line.

Publiqué este artículo en el número de diciembre de 2012 de la revista Control.

Vuelve la televisión social

28 diciembre 2012

El 14 de octubre de 2012 pasará a la pequeña historia de la humanidad por la hazaña de Felix Baungartner, el austriaco que batió varios récords al arrojarse en caída libre desde 39.000 metros de altitud.

Pero el salto de Felix pasará también a la historia de la publicidad. El evento Red Bull Stratos es la primera acción de branded content pensada para generar un evento simultáneo a nivel mundial. Lo de menos es que 8 millones de espectadores vieran simultáneamente el evento a través del canal de streaming de YouTube aunque esa cifra fuera un récord. Se batirá pronto, a medida que el portal de vídeo de Google vaya alcanzando una mayor cobertura y se convierta en un hábito para mucha gente. Además la cifra es relativamente pequeña si la comparamos con la suma de los espectadores que consiguieron las cadenas de televisión de todo el mundo que emitieron simultáneamente el evento.

La clave fue poner a hablar a la vez sobre un mismo tema a miles de millones de personas de todo el mundo a través de Twitter y de Facebook. Todo el mundo hablando a la vez de un mismo tema, un tema que, además, tiene una connotación comercial.

Ese no fue el nacimiento de la televisión social pero sí fue su bautismo de fuego. Ya habíamos vivido otros momentos intensos: los usuarios de Twitter lanzaron más de 15.000 tuits por segundo cuando España marcó su cuarto gol en la final de la Eurocopa de 2012; durante la final de la Superbowl  de este mismo año se enviaron 12.233 tuits por segundo; 12 millones a lo largo de todo el evento. El año anterior habían sido 1,8 millones. Claramente se trata de un fenómeno en alza.

Desde el nacimiento de la televisión hasta la proliferación de canales (que en España se produjo en los años noventa, pero en otros países tuvo lugar mucho antes) la televisión era social: había que ver la programación del canal dominante para no quedarse al margen de las conversaciones del día siguiente. Luego esta componente social perdió peso.

A finales de los años noventa los visionarios que lanzaron Quiero TV, la plataforma de TDT de pago, ofrecían la televisión conectada a Internet: el paquete de abono incluía un teclado inalámbrico que permitía no sólo navegar por Internet a la vez que se veía la televisión sino también comentar con los amigos el programa que se estaba viendo.

Está claro que se adelantaron a su época. En aquel momento la velocidad de la conexión no permitía demasiadas alegrías; por otra parte las redes sociales no tenían el peso que han adquirido con posterioridad.

Ahora sí. No sólo la mayor parte de los televisores que se venden son smart Tv, televisores conectados, con la posibilidad de comentar desde el propio televisor; también una gran parte de la población, en especial los más jóvenes, ve la televisión a la vez que está conectada con su grupo a través de otro dispositivo (un Smartphone, una tableta o un portátil). Y ese grupo pueden ser unos pocos amigos o miles de seguidores.

Los programas de televisión son uno de los temas más tratados en la red de microblogging Twitter. Prácticamente en cualquier momento algún programa de televisión o alguno de sus protagonistas es trending topic. Según la empresa Tuitele en el mes de octubre se realizaron en España 4,3 millones de comentarios en directo sobre programas de televisión.

Estamos así ante una nueva manera de vivir la televisión: podemos estar viendo un programa y comentarlo con los amigos, o bien si vemos comentarios interesantes sobre un programa diferente al que veíamos podemos cambiar de canal. Esto reforzará la televisión vista en directo, frente a la tendencia a la autoprogramación de la que tanto se ha hablado en los últimos años sin que haya llegado a tomar una dimensión importante. Paradojas de la tecnología: la misma Internet que iba a matar a la televisión de grandes audiencias podría venir en su ayuda. Vuelve así la dimensión social de la televisión.

Esto ha hecho pensar que la contabilización del número de comentarios sobre un tema puede proporcionar indicadores de audiencia. Algunas empresas, como Tuitele, ya ofrecen en España ese servicio. Rentrak, en Estados Unidos, acompaña sus datos de audiencia de un indicador, el Social Media Index, obtenido a partir del número de comentarios en redes sociales generados por el programa. (*)

No se trata de sustituir a los datos procedentes de los audímetros, pero sí de complementarlos con una información adicional sobre la repercusión social de cada programa. Este dato será tanto más importante cuanto más amplia y representativa de la población sea la cobertura de las redes sociales y de los comentarios que vehiculan.

Tuitele hablaba de 900.000 personas como espectadores sociales a mediados de 2012, un 2,8% de los internautas, con un fuerte sesgo hacia hombres y otro indudable hacia early adopters de novedades en Internet.

Por el momento es fácil para un programa de televisión conseguir un mayor número de tuits haciendo referencia en su contenido a la red social o tocando temas de especial interés para los tuiteros. En España hemos visto dos ejemplos claros: La Nube y Salvados.

Desde un punto de vista publicitario un programa con el que se interactúa más puede ser un indicativo de un mayor engagement. Para un directivo de una cadena puede ser muy interesante conocer en tiempo real las reacciones que su programa, o los de la competencia, están provocando en sus espectadores. En los programas en directo podría ir reorientando el contenido en función de las reacciones del público. Para el público poder comentar en directo supone recuperar la dimensión social de la televisión.

Estamos ante una nueva manera de hacer televisión, con la posibilidad de reaccionar a lo que los telespectadores estén opinando en cada momento. Una verdadera locura, pero una locura posible, cercana y muy verosímil.

La televisión social ya está aquí. Está en nuestras manos: podemos hacer que gracias a ello la televisión mejore o seguirla empujando por el camino del morbo y la chabacanería. Ahora los fríos números que representaban los datos de audiencia van a venir acompañados por un gran volumen de información cualitativa. Quienes estamos en este negocio podemos aprovecharlo o mirar para otro lado.

Este artículo se publicó, junto a otros muy interesantes en Trends, el especial que la agencia Wysiwyg ha dedicado a los cambios que se avecinan.

(*) Después de escribir este artículo se ha publicado el acuerdo entre Twitter y Nielsen para profundizar en la medición de la dimensión social de la televisión.

RTVE: Entre todos la mataron…

04 diciembre 2012

…y ella sola se murió. decía el viejo dicho.

Hace unos días, en la entrega de los Premios Ondas, Jordi Hurtado dijo:

retirar la publicidad ha sido uno de los grandes errores de la historia de TVE.

Yo creo que ha sido el mayor error en una lista muy larga de errores que se han ido acumulando y de los que ahora paga las consecuencias.

La 1 terminó el mes de noviembre con un 10,8% de share, su peor cifra histórica. Pero en ese momento aún se defendía bien en la sobremesa, con Amar en tiempos revueltos y mantenía una noche de los lunes potente gracias a Isabel. A partir de ahora ya no tendrá ninguna de las dos cosas. Muy probablemente pronto veremos meses por debajo del 10%.

Los informativos, que eran el bastión de la cadena, están dejando de serlo. El Telediario 2 se queda casi cada día a más de 300.000 espectadores de su competidor en Tele 5. Algún día también le supera el de Antena 3. La primera edición, que no ha cambiado de presentadora, se mantiene mejor.

Entre los cambios por motivos económicos (sin dinero no se pueden contratar buenas producciones) y los que se hace por motivos ideológicos (¿ a quién le molestaban los informativos de Fran Llorente?) nuestra televisión pública nacional se ha quedado hecha unos zorros.

Algo parecido ha ocurrido en RNE. Hace unos días comía con una amiga experta en audiencias que me confesaba su expectación por los, entonces, próximos resultados del EGM. ¿Habría muchos cambios en la audiencia de la radio? Yo le decía que los cambios en las audiencias suelen ser lentos y en la primera ola casi no se recogen.

Pero esta vez el cambio en RNE ha sido tan drástico que las audiencias lo han reflejado a la primera. La prensa habla de batacazo, con pérdidas del orden del medio millón de oyentes, muy concentradas en sus programas estrella. El de la mañana pierde más de 300.000, el de la tarde más de 100.000..

¿Hacía falta cambiarlo todo si como consecuencia se pierde audiencia? La misión de un medio público no es captar audiencia pero cualquier medio, público o privado, sin audiencia se muere.

La crisis no es igual para todos

14 noviembre 2012

La semana pasada Concha Gabriel y Fernando Conde, de CIMOP, nos presentaron el estudio Atlas.

Llevamos veinte años haciendo este estudio, desde muy poco después de mi llegada a Zenith, que entonces se llamaba aún Central Media. Atlas es una explotación diferente del EGM (Estudio General de Medios). Utiliza técnicas estadísticas de análisis multivariable; en concreto se trata de un análisis de correspondencias múltiples.

El EGM es el gran estudio de medios, pero también nos proporciona una fotografía de la sociedad española en cada momento. Con Atlas tenemos una foto de cada año y si vemos veinte fotos proyectadas una detrás de otra obtenemos una película que nos permite ver la evolución de la sociedad española a lo largo de estos veinte años.

Hasta hace poco veíamos cómo se estrechaban las diferencias entre los más privilegiados (más formación, más medios, más equipamiento,…) y los grupos con más carencias; en los últimos años ocurre todo lo contrario: los beneficios empresariales están aguantando la crisis mucho mejor que la masa salarial, aumenta el número de parados y ahora las diferencias sociales crecen con fuerza.

Además, en el nuevo modelo social que surge con la crisis las clases medias se debilitan; aparecen nuevos perfiles de pobreza y vulnerabilidad, como los parados de larga duración.

La vida de los jóvenes se ha complicado mucho, tanto la de los que deciden continuar sus estudios como los que optan por buscar trabajo. El paso a la condición de adultos (trabajo, independencia económica, emanciapación,…) que en algunos momentos de la pasada década llegó a situarse en torno a los 20 años ahora se retrasa hasta los 28 en el caso de las mujeres y más aún, hasta los 34 en el de los hombres.

El jubilado, que aunque con problemas mantiene su poder adquisitivo, gana así peso e influencia en su entorno, al que en muchos casos tiene que mantener y no sólo como hasta ahora apoyar con su tiempo y su dedicación. La capacidad de gasto de los jubilados ha superado a la de los jóvenes.

Las clases medias y las edades medias han perdido poder adquisitivo. Sólo los más privilegiados, quienes viven de rentas del capital, han mantenido, o incrementado su capacidad de consumo.

Como dato curioso, en este mundo hipercomunicado en el que el coste de la comunicación elemental se ha reducido o casi desaparecido, el gasto en comunicaciones ha pasado a formar parte de los que se consideran básicos.

Por otra parte la inseguridad en la que nos movemos hace que estemos aplazando todos aquellos gastos (el cambio de coche, las reformas en la casa,…) susceptibles de ser aplazados.

El estudio es muy rico y proporciona muchísima información (igual tendría que decir insights para estar al día).

A mí esta película me sugiere varios comentarios al hilo de algunas noticias que nos están llegando estos días. No sé si nos damos cuenta del tipo de sociedad hacia la que nos dirigimos con paso firme a base de recortes económicos y protección a las grandes corporaciones.

El día que una compañía aérea anuncia que va a despedir a 4500 de sus empleados, su cotización en Bolsa se dispara: los tan manidos mercados quieren empresas sin empleados; pero si los empleados no cobran no consumirán después; no viajarán, por ejemplo.

Ya se han olvidado las teorías de Ford: quiero hacer coches que mis empleados puedan comprar con su sueldo.

Los bancos prefieren deshauciar a quienes no pagan por sus pisos y acumular viviendas vacías y devaluadas, antes que renegociar esa deuda para adaptarla al valor real actual de los pisos. Así ha sido hasta que ha empezado a suicidarse la gente.

Algún directivo de grupo editorial, que no ha sabido conducir el cambio hacia la nueva era en la que vivimos, prefiere mantener su sueldo millonario (equivalente a más de 300 sueldos de sus empleados) y poner en la calle a buen número de las personas que elaboran el producto que paga su sueldo.

La mayor empresa publicitaria del mundo, que no está muy lejos de serlo en nuestro país, declara pérdidas en España en contra de toda evidencia y recibirá devoluciones de Hacienda, que en parte se pagarán con mi dinero y con el de todos aquellos lectores que paguen impuestos.

Algún grupo publicitario importante tiene en marcha un ERE pese a declarar beneficios crecientes (más del 10%).

Definitivamente, la crisis no es igual para todos.

El Plan PIVE: una esperanza para el sector publicitario

03 octubre 2012

El sábado escribí mi análisis de los resultados del estudio Zenith Vigía correspondiente al mes de septiembre. Vigía es un estudio en el que yo sólo intervengo en dos cosas: para enviar y reclamar (varias veces) el cuestionario y al final con una ligera ponderación de las respuestas. Toda la información la proporcionan los panelistas, que son directivos de medios que, en buena parte, viven de la publicidad.

El análisis completo sólo lo envío a los panelistas (los de Vigía y los de Zenthinela, que son directivos de empresas anunciantes) pero también escribo un resumen que envío a mucha más gente y, desde hace poco, se publica en el blog de la empresa: Bloggin Zenith.

A partir de ese resumen la prensa hace sus interpretaciones; aquí se puede ver la de Marketingdirecto.com o la de PRNoticias. A veces ponen cosas con las que no estoy del todo de acuerdo, pero esa es otra historia.

Esta vez en mis comentarios reñí un poco, sólo un poco, bastante hacen con contestarme, a los (había escrito a mis) panelistas porque, aunque la mayoría reconocen que las cosas van mal, los resultados que salen al final son muy optimistas. Una caída de sólo el 7,6% no parece realista cuando el primer semestre se cerró con caídas del orden del 15% y los primeros meses del segundo semestre están siendo aún peores. Todo parece indicar que el año puede cerrarse con una caída superior al 17% y así  opinan mis jefes que, claro, me riñen a mí.

Ésta ha sido una semana de previsiones de inversión. Si el lunes se publicaron las del Vigía, el martes salieron las que nuestro grupo, ZenithOptimedia, publica a nivel mundial. También se pueden ver en Bloggin Zenith. Aquí ya podemos encontrar alguna esperanza: el mercado publicitario mundial ya está creciendo; cerrará este año con un crecimiento del 3,8% y seguirá aumentando hasta el 5,2% previsto para 2014.

También estas previsiones las recogen los medios. Aquí se puede ver el artículo de El Publicista y aquí el de El Programa de la Publicidad.

Además de la esperanza de crecimiento, el estudio recoge el cambio estructural en el mercado publicitario: la publicidad on line va a supera a la realizada en diarios y llegará al 21% (que en algunos países superará el 30%) de la tarta. Así lo destaca Marketing Comunidad.

Normalmente cuando los países de nuestro alrededor crecen, nuestro crecimiento no está lejos. Otras veces ha sido así; como esta crisis tiene un componente local importante, puede que sea diferente. Europa va peor que la mayor parte del Mundo; España peor que la mayor parte de Europa. Parece que nuestra recuperaciónpuede retrasarse.

Pero en el Consejo de Ministros del pasado jueves, además de los Presupuestos del año que viene y de los correspondientes recortes de cada semana, se aprobó una medida que ha llenado de esperanza a nuestro sector, junto a otros varios: el Plan PIVE.

Por fin alguien ha pensado que además de recortar conviene utilizar alguna medida de estímulo. Como explicaba el Ministro Soria, por cada euro empleado en ayudar a la compra de vehículos menos contaminantes (cualquier vehículo nuevo contamina menos que uno de más de doce años de antigüedad) se recuperan más de tres por la vía de los impuestos. Los fabricantes pueden hacerse un planteamiento similar: por cada euro que añadan al plan del Gobierno también recuperarán varios como beneficio de la venta. Y eso estimula la industria, y el mercado publicitario,…y probablemente ayuda a reducir el paro y…

Quienes me hayan leído alguna vez ya saben que yo creo que para reducir el déficit es más eficaz aumentar los ingresos que reducir los gastos (si la reducción de los gastos incrementa el paro, es ficticia; en realidad incrementará el déficit).

Uno de los panelistas de Zenthinela, que trabaja en un fabricante de automóviles me pedía que trasladara a mis contactos en los medios una petición de fuerte apoyo para esta medida. ¡Me encanta que alguien piense que yo tengo ese poder!

Pero si, por casualidad, alguien con poder lee este post, ya lo sabe: esta es una medida que merece todo el apoyo.

A ver si conseguimos enmendarle la plana a la realidad y al final la previsión de Vigía no está tan lejos del cierre real del año.