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Casi enteros: un blog sobre los medios de comunicación, la publicidad, su papel en la financiación de los medios, la investigación y otros temas relacionados con todo esto

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Noche de emociones en la Academia

El pasado jueves fue un día de grandes emociones. Tras las de la mañana, que espero poder contar otro día más ampliamente, por la tarde se celebró la gala de la Academia de la Publicidad.

La Academia tiene como misión principal reconocer los méritos de personas que han sido claves en la profesión publicitaria; en la gala se entregan los premios a sus Miembros de Honor.

Esta era la octava gala. Por primera vez se cambiaba de escenario: de la solemnidad y tradición de la biblioteca de ABC en los locales de Vocento, se pasaba al más moderno y funcional Espacio Bertelsmann, en las proximidades del Retiro.

No conocía a Jesús Olmedo; creo que muy poca gente conoce a Jesús Olmedo. Pero todos conocemos su voz; en cuanto comenzó a hablar ya vi que íbamos a estar entre amigos. Su voz profunda y majestuosa, su saber hacer, fueron claves en la conducción de una gala que todos los que la presenciamos vamos a recordar siempre. Muchas gracias, Jesús.

El otro gran protagonista no estaba en la sala; pero estuvo todo el tiempo.

Juan Mariano Mancebo ha sido el alma del Premio Joven, que también llamamos Tú y el gurú. En los últimos años la gala comienza con la entrega de este premio. El equipo ganador destacó que los tres grupos finalistas estudian en la Universidad Complutense; una alegría para la veterana universidad. No se podía ver a Juan Mariano, pero seguro que estaba por allí, apoyando a los ganadores.

Este año los nuevos miembros de honor eran sólo cuatro pero tocaban cuatro aspectos muy diferentes, todos importantes para la profesión: el sonido, el cine, la prensa profesional y la creatividad.

El primero en recoger su nombramiento fue Bartolomé Espadalé, la persona que desde los estudios Sintonía ha hecho más por el sonido de la publicidad española. El mundo del sonido me queda un poco lejos pero incluso en mi caso el nombre de Espadalé me resulta una referencia.

Conozco mucho más a Jesús Martín. Jesús ha sido el alma de Movierecord durante cerca de cuarenta años; desde la época en que la publicidad audiovisual sólo se veía en las más de seis mil salas de cine que había en España. Movierecord acompañó a la publicidad en su paso hacia la televisión a finales de los cincuenta y luego fue languideciendo (ya sin Jesús) mientras el Cine vivía su particular vía crucis. Ahora resurge de la mano de Alfonso Oriol, que el jueves acompañaba a Jesús Martín en la sala. Todos tenemos en la cabeza la sintonía de Movierecord.

A mediados de los noventa, cuando Jesús presidía la Asociación Ibérica de Cine Publicitario, pusimos en marcha el estudio Lumière, con el que demostramos que el Cine es el medio más eficaz en la generación de recuerdo. Siempre me he sentido muy orgulloso de aquel estudio, que luego AIMC ha reproducido en varias ocasiones, y de que Jesús Martín depositara su confianza en mí y en el equipo de Investigación de Zenith, que creo que aún se llamaba Central Media.

Enric Nebot escribía en el salón de su casa, con su rotulador de Puntafina, casi todos los contenidos de la revista Control, una de las más veteranas de las especializadas en el mundo de la publicidad. Esa y muchas intimidades más nos contaron sus hijos en el emotivo vídeo de presentación. Yo conocí a Enric al poco tiempo de pasarme al lado publicitario de mi profesión. Creo que congeniamos pronto; en muchas ocasiones me llevó a aquellas comidas en el restaurante Los Porches de las que él sacaba contenido para casi la mitad de la revista. También en varias ocasiones me pidió artículos; uno nunca podía negarse a colaborar con una persona como Nebot. Un grande.

Los nuevos Miembros de Honor de la Academia con Fernando Herrero, Presidente, y Ana Mancebo (FOTO: E.Madinaveitia)

El cuarto premiado era Juan Mariano Mancebo y aunque todos notábamos que estaba por allí, no salió a recoger el premio. En su lugar lo hizo Ana, su hija. Y ese fue el momento en que las emociones de la noche se desbordaron. Ana Mancebo empezó leyendo la letra en español de la canción en inglés que ha escrito para dedicarla a su padre. A todos se nos llenaron los ojos de lágrimas mientras a ella se le quebraba la voz.

Así que, cuando le acercaron una guitarra para que la cantase, todos pensábamos que no podría pasar ese trance. Pero lo hizo ¡vaya si lo hizo! Como la auténtica profesional de la música que quiere llegar a ser, no falló ni una sola nota, nos puso a todos los pelos de punta y consiguió la ovación de la noche. Los aplausos ¿para Ana?¿para Juan Mariano?¿para los dos? no cesaban.

Seguro que Juan Mariano, que estaba por allí, no lo duden, salió muy orgulloso de su hija, de la canción que le dedicó y del cariño que ha dejado por aquí entre tantas y tantas personas que le queremos.

Ahora el problema queda para lor organizadores de la novena gla, la del año que viene. ¿Cómo podrán alcanzar ese nivel?

 

José Ramón Madinaveitia, ingeniero humanista

A principios del pasado agosto recibí una llamada de Mario Onzain. No nos conocíamos pero me había localizado a través de Internet. Había encontrado un post mío sobre la autoría del Metro de Bilbao.

En esa llamada Mario me dijo que una fundación (Esteyco) para la que trabaja, le había encargado escribir un libro sobre José Ramón Madinaveitia, mi hermano y me pedía colaboración para rellenar algunos huecos, especialmente sobre las primeras etapas de su vida. Él no tenía problema para conseguir información sobre su vida y su obra como ingeniero pero encontraba muy poco sobre la infancia y juventud de José Ramón.

Tras el primer impacto de emoción (mi hermano murió a principios de 2005 de una enfermedad rara que le complicó mucho los últimos años de su vida) me puse a disposición de Mario y empecé a hurgar en mi memoria infantil.

Mi hermano era algo más de seis años mayor que yo. Para mí siempre fue un ídolo, una referencia en todo. En algún momento pensé seguir sus pasos; no me arrepiento de haber tenido que cambiar de idea. Yo habría sido un mal ingeniero a su sombra.

Ese mismo mes de agosto escribí unos cuantos párrafos, consulté con mis hermanas para completarlos y se los envié. Mario ha tenido la generosidad de reproducirlos en el libro, que ha presentado como una obra coral en el que me considera uno de los veinte autores.

El pasado 27 de abril, a la hora de la retreta de San Prudencio, cuando comienzan sus fiestas en Álava, se presentó el libro en el Palacio Euskalduna de Bilbao, en una sala abarrotada. Allí estábamos mis hermanas, mis hijos, mi sobrino y hasta mi nieto de tres años, que aguantó la presentación como un héroe.

Mario Onzain ha conseguido escribir un libro muy completo, en el que mezcla lo técnico con lo entrañable, la vida de José Ramón, tan rica en todos los aspectos, con la construcción del Metro de Bilbao y otras obras, sobre todo las realizadas en el País Vasco (los tranvías de Bilbao y Vitoria, tramos de la YVasca del AVE,…). Un libro, en su mayor parte, fácil de leer para cualquiera, que incluye también algunos apartados muy técnicos que sólo los ingenieros entenderán del todo.

En la presentación, y también en la última parte del libro, tuvo mucho peso la actuación de José Ramón en Machulu, un lugar perdido en el Baltistán, en las faldas del Himalaya pakistaní. Elevar el agua desde un arroyo que transcurre unos cuantos metros por debajo del pueblo cambió la vida de toda una población que ahora tiene unos cultivos mucho más ricos. Un nativo de Machulu habló en la presentación y demostró la admiración y el cariño de su pueblo hacia José Ramón Madinaveitia a quien, incluso, quisieron dedicar la calle principal del pueblo.

Cuando realizó esa obra José Ramón ya había experimentado los primeros síntomas de su enfermedad, una enfermedad que le hizo asistir en silla de ruedas a la inauguración  de alguno de los tramos del Metro de Bilbao.

El libro recoge muy bien la preocupación de mi hermano por la sostenibilidad (él me habló de este tema muchos años antes de que se pusiera de moda) así como por la ética (la corrupción es el mayor enemigo de la obra pública y, por tanto, de la gente) y por la estética (las obras deben de estar bien hechas y, a la vez, ser bellas).

La obra de José Ramón, que comenzó en Iberoamérica y Oriente Medio, permanecerá en el tiempo, no sólo en el País Vasco; también en un lugar tan lejano como Machulu.

El libro, José Ramón Madinaveitia, vocación de servicio, reproduce en su portada una felicitación de Norman Foster al equipo de José Ramón por un trabajo bien hecho: el Metro de Bilbao.

Muchas gracias a Mario Onzain y a Javier Rui-Wamba y la fundación Esteyco por hacerlo posible.

Audiencia de Televisión ¿qué se mide y qué no?

Ha pasado algo más de un mes desde que se celebró en León el Seminario de AEDEMO de Televisión Multipantalla. AEDEMO es la asociación que nos agrupa a los investigadores de marketing y opinión españoles así que se supone que éste es el foro anual más importante sobre medición de audiencia de televisión. Ésta era su 33ª edición.

Hubo interesantes ponencias y reflexiones y también alguna, la de Fernando Santiago especialmente, que analizaba la situación actual de la medición.

A los pocos días me vi citado en lo que acabó siendo una interesante conversación en Twitter. Luis Miguel Pedrero, profesor de la Universidad de Salamanca, me etiquetaba en un tuit en el que decía:

  • La industria TV asume que el audímetro no es fiable y hacen falta métricas digitales eficientes.

El artículo que enlazaba no decía exactamente eso así que le contesté:

  • Yo no diría que no es fiable, lo que mide lo hace bien; sí que es insuficiente: deja muchas cosas sin medir.

La conversación en Twitter siguió:

  • LMP: El audímetro registra el canal sintonizado, pero no si se está mirando: ¿GRPs? Su muestra es exigua y sus resultados relativos…
  • EM: Salvo para algunas autonómicas los GRPs no cambiarían (o cambiarían muy poco) con una muestra mayor…que, de todos modos, hace falta.
  • LMP: ¿Tú crees que cada español vio 233 minutos diarios de televisión lineal, tal como indican los datos del audímetro en 2016? Yo no.
  • EM: La media de los españoles. Es un dato alto pero aun así cuando cae un 5% en tres años hay quien habla de la muerte de la TV lineal.
  • LMP: La lógica del actual audímetro (registra tiempo, no atención) proporciona datos de consumo orientativos, pero demasiado irreales y antes o después los anunciantes exigirán ¿o impondrán? una fiabilidad que no ofrecen ni la muestra ni la metodología actual
  • EM: En la época multidispositivo el tiempo se multiplica por el mismo factor por el que se divide la atención. Y (respecto a lo de los anunciantes): ¿Tú crees? ¡Ojalá!

A partir de aquí ya decidimos que el tema daba para mucho más que una discusión en Twitter y que en algún momento tendremos que conocernos para charlar. De momento este encuentro no se ha producido. Pero estoy seguro de que llegará.

Pero ¿cuál es el estado actual de la medición? Lo recogía Fernando Santiago, Director Técnico de AIMC, en su ponencia, de la que voy a extraer los principales puntos.

Fernando Santiago durante su intervención (Foto:Eduardo Madinaveitia)

En su ponencia partía de otra que hice yo hace cuatro años en el AEDEMO TV que se celebró en Zaragoza. Entonces yo definía lo que debería ser el ideal de la medición del audiovisual: para cada pieza (programa, anuncio,…) se debería medir su audiencia en cualquier momento, en cualquier lugar y en cualquier dispositivo (o en siglas en inglés ATAWAD: any time, any where, any device). Fernando utilizó alguna de mis diapositivas para ilustrarlo, incluida la que entonces llamé Carta a los Reyes. Hace cuatro años medíamos bien:

La audiencia en cualquier televisor en el hogar principal.

Y no medíamos (o no reportábamos):

La audiencia en segundas residencias.

La audiencia fuera del hogar.

La audiencia en otros aparatos.

La audiencia de invitados.

La audiencia en diferido.

Desde entonces, cuatro años, ¡¡¡hemos avanzado!!! (Reproduzco los tres signos de exclamación de Fernando; los avances, y la ironía, los merecen).

Ya se miden:

La audiencia en diferido (desde el 1 de febrero de 2015).

La audiencia de invitados (se reporta a partir del 1 de marzo de 2017).

Está en proceso la medición del consumo en otros dispositivos y en discusión la medición de los consumos en las segundas residencias.

Aquí Fernando Santiago llamaba la atención sobre la lentitud que demuestra el mercado en su toma de decisiones: la medición de la audiencia en diferido tardó tres años en hacerse pública desde que se iniciaron las primeras pruebas. ¿Parece mucho? Nada comparable con la medición de la audiencia de invitados: los primeros análisis se hicieron en junio del año 2000; será casi 17 años después cuando se abran los datos para el conocimiento de los usuarios.

Fernando también se detuvo en el análisis de la evolución de los deseos, las necesidades y las realidades mostrados a lo largo de los últimos catorce años. En 2008, en Granada, Pablo Romero dibujó un mapa de las oportunidades y las propuestas que introducía la digitalización. Llamó la atención sobre un fenómeno entonces incipiente pero que ha ido creciendo sin parar: la desintegración del sistema lineal y en directo y el paso hacia consumos fragmentados.

Dos años después Jaime Agulló introducía como reto la medición de la audiencia multipantalla de un mismo usuario, un reto que pareció que se resolvería cuando hace dos años se anunció el acuerdo entre Kantar Media y ComScore. Pero este año ya nos han dicho que este asunto marcha más lento que lo deseable, con lo que la rápida evolución de la tecnología aleja cada vez más la medición de esa nueva realidad.

Hace tres años, Eduard Nafría presentó del TAM al VAM, un medidor virtual que resolvería casi todos los problemas pero también parece que su desarrollo es más lento de lo deseado.

El pasado octubre se anunció el acuerdo entre Kantar Media y Movistar TV para la medición de audiencia de sus abonados, utilizando la combinación de un panel de abonados y los datos censales (RPD: Return Path Data). Será el mayor servicio de este tipo en Europa y un gran salto adelante en medición pero para el mercado se quedará escaso: sólo conoceremos el comportamiento de los abonados dentro de esa plataforma.

Una realidad cada vez más compleja exige una medición también más compleja. La distancia entre la realidad y la medición no parece acortarse en los últimos años: por una parte tenemos problemas con las metodologías de medición; por otra es el propio mercado el que no se atreve a dar pasos hacia una medición mejor. El mantenimiento del statu quo produce una sensación de falsa seguridad.

No parece importar que no se mida, o se mida mal, la audiencia en dispositivos diferentes del televisor pero para determinados programas y para determinados tipos de público (los jóvenes urbanos fundamentalmente) esa audiencia es cada vez más importante.

Apoyemos a la Academia de la Publicidad

Creo que aún no hace diez años me encontré con Julián Bravo en la presentación de un libro y me comentó la idea que un grupo de veteranos profesionales, encabezados por él mismo y por Augusto Macías estaban poniendo en marcha: la Academia de la Publicidad.

El objetivo fundacional era reconocer los méritos excepcionales de todos esos profesionales que han hecho una gran labor por nuestro sector.

El objetivo implícito es dignificar nuestra profesión y dar a conocer el valor de su aportación a la sociedad.

Desde el primer momento apoyé la idea. Unos años después tuve el honor de ser miembro del jurado que decidía los nombramientos de Miembros de Honor y conocer así mucho mejor a algunas de esas figuras que nos honran con la calidad de su trabajo y sus valores personales.

Más tarde he tenido la ocasión de formar parte de la Junta Directiva de la Academia y  participar en una pequeña parte del gran trabajo que está haciendo.

A su primer objetivo ha añadido otros, como el Premio Academia Joven (también conocido como Tú y el gurú) dirigido a los jóvenes valores que desde la Universidad buscan un hueco en la profesión, un hueco que los ganadores encuentran. (*)

La Academia llegó a un acuerdo con la RAE fruto del cual se celebró en 2016 la jornada ¿Se habla español en publicidad? en los locales de la Real Academia de la Lengua. Fue un éxito de público y tuvo una gran repercusión.

Recientemente ha publicado un vídeo en el que se reflejan parte de sus tareas, que puedes ver en Internet.

Hay muchas más tareas que la Academia puede emprender pero para ello necesita la ayuda de todos nosotros, los profesionales del sector. No sólo aportando la cuota de socio, que es muy pequeña; sobre todo ayudando en sus trabajos y especialmente cuidando la imagen de nuestra profesión.

Como decía aquélla antigua campaña. CONTAMOS CONTIGO.

(*) Juan Mariano Mancebo, que era el alma del Premio Joven falleció repentinamente la semana pasada.

(**) Este artículo se publicó en el número de febrero de la revista IPMark en papel.

Ha muerto Juan Mariano Mancebo

No era un futbolista. Por eso no ha abierto hoy los telediarios.

Juan Mariano era uno de los más grandes de la época (segunda mitad de los ochenta) en que la publicidad española alcanzó sus mayores glorias mundiales. Era algo así como un Iniesta de la publicidad.

Juan Mariano Mancebo en una foto de su Facebook.

Ayer sufrió un infarto cuando iba conduciendo por Madrid y falleció. Tenía 65 años. Una edad muy corta para morirse en estos tiempos.

Leo que tuvo que ver con aquella campaña legendaria de TVE con el perro Pippin que ganó el Gran Premio de Cannes (el mundial de la publicidad) pero también con el “cuponazo” de la ONCe o con la de “póntelo, pónselo”, que todos recordamos y con varias de las más notorias de RENFE. Fue, con José María Lapeña y en Contrapunto, la pareja más laureada de la publicidad española.

Ahora mantenía su propia agencia, Diluvia, y era miembro de la Junta Directiva de la Academia de la Publicidad. Allí hemos coincidido varias veces en los últimos años. Era el alma del Premio Joven y ayudaba en todo a los aspirantes a ganar ese premio, que también denominamos “tú y el gurú”. Conseguía que los publicitarios más premiados de estos años ayudaran a los estudientes a realizar campañas ganadoras.

A pesar de haber coincidido muchas veces le conocía poco (a los tímidos nos pasa siempre) y lo lamento. Por eso recojo aquí algunas frases que he recopilado en Facebook y en otros sitios de Internet.

Responsable de que muchos jóvenes vieran la publicidad como un oficio atractivo y de que muchos quisieran dedicarse a ella para hacer cosas tan espectacularess como las que él hacia. (Club de creativos9

Una persona excepcional, un redactor publicitario, un director creativo, que habiéndolo sido todo en la vieja publicidad supo actualizarse a la nueva y vivirla con ilusión (David Torrejón).

Un excelente publicitario y una excelente persona. (Ricardo Pérez Solero).

Estaba frente a la persona que más admiraba de mi profesión, el padre de todos los redactores publicitario (Luis Acebes).

Has sido el creativo de referencia en España y una gran persona siempre (Javier Díaz).

Fuiste el primero en recibirnos, nos diste muy buenos consejos y ánimo para seguir tocando puertas, pero por encima de todo nos diste una lección (Óscar Bilbao).

Se ha ido una gran persona, un gran publicitario…y se ha ido muy pronto.

Descanse en paz.

La tele tiene una cita en León

Mañana empieza en León el 33º Seminario de AEDEMO de Televisión, al que desde hace unos años se le añade el adjetivo multipantalla.

Es la cita anual que reúne a los investigadores de audiencia de las cadenas y las agencias de medios, a los institutos de investigación y a los comerciales de uno y otro lado.

Las cosas han cambiado mucho desde aquel año, a mediados de los ochenta, en que empezaron a celebrarse, en Gandía, estos seminarios. Entonces sólo había televisiones públicas (TVE y las primeras autonómicas); aún no había audímetros: la medida de la audiencia nos la daba el EGM tres veces al año. Por supuesto no existía Internet y nadie habría imaginado que íbamos a poder ver miles de programas de televisión en un aparato, el móvil, que lleváramos en el bolsillo.

Los seminarios de AEDEMO han ido acompañando con sus análisis todos estos cambios.

En León analizaremos la influencia de YouTube y los youtubers, la pasión por las series, la medición de los programas, como el fútbol, que se ven fuera de casa, la convergencia de la medición de Internet y Televisión y muchos otros temas de actualidad.

Seguro que va a estar interesante.

Y seguro que echaremos de menos a Luis, que siempre ha sido el alma de estos seminarios. Esperemos que se recupere pronto. ¡Mucho ánimo!

#Unoalmes: Tan poca vida

Debió de ser al final del verano, cuando yo iba comentando aquí, uno tras otro, los libros que había leído en ese periodo en el que nos queda más tiempo libre.

Mo Yé Sú, mi ex-colega (es mucho decir porque él ha dirigido grandes multinacionales de la publicidad y yo, ya lo saben, no he llegado a nada) y amigo Jesús Muñoz, que ahora vive en China, me hacía llegar un mensaje: Tan poca vida, muy dura pero de lo mejor que he leído últimamente.

Nunca había oído hablar de la autora, una norteamericana de nombre impronunciabla: Hanya Yanagihara.

Otras veces hemos compartido opiniones sobre libros; creo que tenemos gustos similares, las recomendaciones de Jesús nunca me han defraudado.

Había que leerlo.

A la vuelta de vacaciones lo compré en Antonio Machado, la librería de mi barrio en la que suelo rebuscar.

Es un tocho de mil páginas. Una novela que ya te advierten que es dura ¡y de mil páginas! Había que encontrar el momento adecuado. Lo empecé a leer en el puente de la Constitución, unos cuantos días festivos en los que parece que se tiene más tiempo.

Me enganchó pero no conseguí terminarlo en esos días y luego se me fue alargando hasta navidades donde, viajes, fiestas familiares y de empresa, comidas,…tampoco sobra el tiempo.

Y sí: Tan poca vida es un gran libro. Y sí: también es muy duro.

Es la historia de cuatro amigos en el Nueva York de estos últimos años pero es, sobre todo, la historia de Jude, un genio (abogado triunfador, matemático de primera fila, excelente cocinero,…) víctima de abusos sexuales en su infancia que, a lo largo de toda su vida, se autolesiona para castigarse por aquello que él entiende como sus pecados de infancia.

Pero eso no es lo más importante. Lo importante es el juego entre diálogos y silencios; el valor supremo de la amistad que son capaces de mantener cuatro amigos de la universidad que triunfan en sus vidas profesionales: Willem es un actor de éxito, Malcom destaca como arquitecto y JB como pintor, precisamente con cuadros sobre sus amigos.

Los cerca de cuarenta años de esa profunda amistad dan para mucho.

No se asusten por el tema ni por el número de páginas. Leánla; no se van a arrepentir.

Álava e Internet

Ayer pasé el día en Vitoria, mi pueblo.

Fue un día muy agradable.

Pensábamos pasar allí todo el fin de semana largo (de viernes a martes) pero una gripe inoportuna acabó reduciendo la excursión a poco más de 24 horas.

Ya conté aquí hace casi año y medio mi encuentro con Josemari Vélez de Mendizábal que fue compañero mío hace cincuenta años cuando estudiábamos el curso de Preuniversitario.

Josemari es el Presidente de la institución Celedones de Oro que cada año, desde hace siete, organiza ciclos de conferencias sobre temas diversos. Supongo que el hecho de que nuestro encuentro se produjera a través de una red social le llevó a proponerme Internet como tema de mi charla.

Cuando me hizo la propuesta en aquella primera entrevista personal tras tantos años dije que sí sin dudar: tenía quince meses para prepararla o arrepentirme. Pero claro, los quince meses pasan…y el día llega. Seguro que en medio me arrepentí algún día, sobre todo cuando trataba de encontrar el tono para dirigirme a un público que no sabía iba a ser.

La verdad es que me hacía mucha ilusión dar una charla en Vitoria por el mero hecho de ser de allí. Las otras dos veces que había hablado en público en mi pueblo se debieron a casualidades.

Y la experiencia no me ha decepcionado.

La organización me preparó unas cuantas entrevistas en medios: Radio Gorbea, Onda Cero Vitoria, Radio Vitoria y El Correo, edición Álava. Muy interesante para alguien que se ha dedicado toda su vida a analizar los medios poder comparar los diferentes enfoques y grados de preparación de cada una de las entrevistas.

En general quedé contento; de unas más que de otras.

Creo que conseguí pronunciar una charla interesante y amena a la vez aunque seguro que habrá diferentes opiniones entre los asistentes. No sé si alguno se animará a comentar aquí. Me encantaría.

 

Mis emociones estuvieron todo el día a flor de piel. Conocí a personas muy interesantes, como Javier Sedano que, por la mañana, me llevó una foto en la que aparece mi hermano José Ramón de adolescente.

Cenamos en el Restaurante Marañón con una buena parte de los miembros de la institución Celedones de Oro; de nuevo personas muy interesantes y una cena muy animada y amena. Nos dijeron que era sólo un picoteo: resulta que ahora en Vitoria llaman picoteo a lo que en cualquier sitio de llamaría cena pantagruélica.

En la sala de conferencias recuperé a compañeros aún más antiguos, como Iñaki Garaluce con el que coincidí en ingreso de bachiller, hace casi sesenta años. Volví a ver también a Gorka Corres, con el que había estado hace algunos años compartiendo una charla profesional en el IFEMA de Madrid. Y, también me hizo muchísima ilusión (y me confirmó la magia de Internet) que Álvaro Arbina, el escritor de la novela histórica más sobresaliente del año 2016, acudiera a mi convocatoria a través de Twitter. Me encantó conocerle personalmente y poder charlar con él aunque sólo fuera unos brevísimos minutos. Siempre se hacen cortos pero en este caso, además, lo fueron.

Y ¡claro! estuvo mi familia. A ellos les pareció que lo había hecho muy bien. No esperaba menos ¡qué me iban a decir!

Y sí: en la charla hablé de Internet, de mi infancia y adolescencia en Álava y de Álava en general.

Espero que, a quienes pudieron asistir, les gustara.

La segunda @

Aún recuerdo la Asamblea del año pasado en Barcelona. Cuando pregunté por qué no conseguíamos atraer hacia la asociación a todos esos investigadores que ha traído la digitalización y que en muchos casos ni siquiera quieren reconocer que lo son. Creo que mi mensaje cayó en terreno abonado. Ese, quizá, puede ser el origen de La @ de AEDEMO un seminario que en mi imaginación se vuelve en pocos años más importante que el de Televisión, siguiendo la tendencia del mercado.

El pasado octubre se ha celebrado la segunda edición, con asistencia de cerca de cien personas (nada que ver, de momento, con el de tele; tengo que preguntarle a Pistoni cuantos asistentes hubo en el segundo seminario en Gandía).

¿Conseguiremos que los digitales se asocien a AEDEMO? No lo sé. Pero los caminos más largos empiezan con un primer paso.

Jaime Agulló ha conseguido reunir un Comité  (Fernando, Virginia y yo mismo) con el que es muy fácil trabajar; nos llevamos bien, hemos compartido trabajos anteriores (al menos dos a dos) y estamos muy abiertos a aceptar las buenas ideas del otro.

La combinación entre ponencias y proyectos va funcionando cada vez mejor. Este año hemos contado como moderador de la sesión de proyectos con Juanjo Azcárate, empresario de éxito y digital como el que más. Estoy seguro de que se llevó las tarjetas de todos los participantes y hará propuestas de colaboración a más de uno.

Esa tarde vivimos una arriesgada videoconferencia con Macao para conocer en vivo a dos influencers, pero también conocimos la manera de hacer brainstorming automático, potenciar el vídeo on line desde el e.mail, utilizar la realidad virtual en investigación y unas cuantas ideas más.

La @ empezó, como el año pasado, con la reflexión de Felipe Romero, se va a convertir en un clásico; esta vez con un optimista canto a la diversidad: busquemos fuera lo que no tenemos dentro. También lleva camino de clásico David Atanet en esta ocasión contando las posibilidades del análisis big data desde una aplicación financiera como Fintonic.

Pablo Romero puso el dedo en la llaga de los Datos Zero, todo aquello que no se mide, o cuyas mediciones no están a disposición del mercado o que se escapa por los agujeros de la red con que los pescamos.

Mapi Merchante contó las conclusiones del ambicioso estudio Net Radar, sobre la publicidad que se ve (y la que no) el recuerdo que genera y los factores que lo potencian.

El big data (Atanet, Belén Albarracín), las emociones (Lola Chicón, Luisfer Ruiz y Alfonso Calatrava) y el móvil (Ruth Bareño, Mapi) fueron los grandes protagonistas de esta edición de La @ en la que Sara Picazo analizó cómo conseguir el tuit perfecto.

Todos nos quedamos impresionados con las posibilidades del Internet de las Cosas (IoT) que nos explicó Carlos Carazo.

 

(*) Este artículo, resumen de mis impresiones sobre el Seminario digital de AEDEMO La @ se publicó en el número de diciembre de la revista I&M.

25 años en Zenith

El miércoles pasado tuvimos la cena de Navidad de Publicis Media. Este año nos hemos convertido en Publicis Media; eso quiere decir fiesta multitudinaria de más de trescientas personas, con un concierto de rock del nuevo conjunto que se ha formado con empleados de empresas del grupo. Ser tantos tiene algunas ventajas, ¡seguro!, pero enfría un poco el ambiente, con una mayoría de desconocidos próximos.

Hasta llegar a la fiesta no era consciente de que iba a tener mi pequeño minuto de protagonismo y gloria: a comienzos de este año se cumplieron 25 años de mi llegada a Central Media, que luego fue Zenith Media, luego sólo Zenith y ahora es una de las empresas del grupo Publicis.

Desde hace unos pocos años la empresa regala un reloj a quienes llegan a los 25 años de trabajo en el grupo y yo era uno de los cinco que cumplían esa condición. Si ya es raro cumplir 25 años en cualquier empresa, en una del sector publicitario es casi imposible. Y ya, llegar con una edad en la que se supone que uno debe jubilarse y en cambio seguir trabajando, seguro que me convierte en un bicho muy raro.

Antes nos daban el reloj al cumplir cinco años, algo mucho más habitual. Cuando me lo dieron a mí la fiesta de Navidad se celebró en una discoteca de un pueblo de la carretera de Burgos; todavía éramos pocos. Recuerdo que el alcohol que nos dieron no era de muy buena calidad y al día siguiente varios compañeros estaban enfermos. Justo cuando teníamos una presentación de nuevo negocio a la que alguno de los que debían presentar no pudo acudir. No ganamos aquel concurso aunque no lo debimos hacer del todo mal: unos años después sí tuvimos como cliente a Juan Manuel Granados que fue quien recibió esa presentación y con el que siempre tuvimos buena relación.

Las fiestas de Navidad han cambiado mucho. Por la evolución de la empresa y por la de la economía y el negocio publicitario. Primero éramos pocos y se celebraban en sitios pequeños. Cuando fuimos más y el negocio era boyante se celebraron durante varios años, a todo lujo, en el Casino de Madrid. Eran los tiempos de grandes viajes por la fiesta de la publicidad (Egipto, Roma, Berlín, Praga, Budapest, o…Nueva York). Luego seguimos siendo muchos pero llegó la época del catering, la fiesta de pie y los canapés escasos. Cada día tiene su afán.

Fernando Rodríguez, actual CEO de Publicis Media pero compañero ya en los tiempos de Central Media tuvo unas palabras entrañables al entregarme el reloj. Vino a decir que mi llegada a Central Media supuso un hito no sólo para la empresa sino también para el sector, que se transformaba entonces de centrales de compras a agencias de medios.

También para mí Zenith ha supuesto casi todo en mi vida profesional. Me permitió desarrollar todo lo que había aprendido en RTVE y añadir muchas cosas nuevas; durante muchos años he podido definir las investigaciones que me parecían más interesantes para la empresa y para la profesión. Creo que hemos sido innovadores y, en muchos sentidos, determinantes. Zenith ha sido referencia en investigación publicitaria. Me gustaría que lo siga siendo a partir de ahora.

He tenido grandes jefes. Mi recuerdo, y mi cariño, siempre para José María Casero y José Carlos Gutiérrez que confiaron en mí desde el principio…y para Agustín Casado y Candi Rodríguez, que siguieron dejándome hacer a mi estilo.

He tenido también grandes equipos. El año pasado reuní a todos quienes pasaron por el departamento a través de esos años en una fiesta entrañable: desde María, Jaime y Álvaro al principio hasta Irene, María, Yolanda o Mónica al final, pasando, por supuesto por unas fantásticas Alicia, Marga y Mapi, todos han hecho un trabajo magnífico y han puesto a Zenith y a su investigación a una gran altura.

En estos tiempos de redes sociales es emocionante ver el cariño que me tienen muchas personas. Ayer publiqué dos tuits que, como siempre, acabaron teniendo más repercusión en Facebook. En este momento entre los dos tienen 93 reacciones (me gusta, en general) y 20 comentarios. Algunos me han emocionado:

Te mereces eso y más (Paco)

Te mereces lo mejor!! (Arantxa)

Además sé que has disfrutado mucho en tu trabajo y nos has enseñado a muchos (Marta)

Te has ganado el respeto y cariño de muchos profesionales que han trabajado contigo y a tu lado, y lo que aún nos queda!! (Cristina)

No sólo por la cantidad sino tb por la calidad profesional y personal. (Ana)

No se entiende Zenithmedia sin ti, (José Luis)

Te mereces todo lo bueno, (Juanjo)

Gracias a todos por esos comentarios. Me llegó el día de las alabanzas sin necesidad de morirme. Y gracias a Zenith, sobre todo a la gente que siempre ha hecho Zenith (Maite, Merche, Valentín, Matías, Pepe, JonPaul, Philipp, Paola…y tantos otros), por todos estos años. Con sus alegrías y, también, sus penas.

Y gracias también a los clientes que nos ayudaron a crecer: Renault, P&G, Mercedes, Telepizza, Michelin, Iberdrola, Cepsa,… y tantos y tantos.

¡Ah! y gracias a Mapi por la foto que ilustra este post…y por esos casi 17 años de trabajo y crecimiento juntos.