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Casi enteros: un blog sobre los medios de comunicación, la publicidad, su papel en la financiación de los medios, la investigación y otros temas relacionados con todo esto

Archivo de Junio, 2016

Matemagia, de Adrián Paenza #Unoalmes

No conocía a Adrián Paenza cuando hace unos meses mi familia me regaló este libro.

Siempre me han gustado los juegos matemáticos y todos los intentos de divulgación de una ciencia que creo que en España explicamos mal, lo que hace que una gran mayoría de la población tenga un serio déficit en esta materia.

Creo que los libros de pasatiempos matemáticos podrían ser una buena manera de iniciarse en el conocimiento de las Matemáticas.

En su momento leí casi todos los libros de Martin Gardner, al que conocí antes por sus artículos en la revista Investigación y Ciencia.

También disfruté con los juegos de lógica matemática de Raymond Smullyan.

Ahora, leyendo Matemagia, el libro de Paenza, un matemático y periodista argentino que además escribe muy bien, me he reencontrado con algunos problemas clásicos que ya conocía, he visto nuevos problemas, he leído anécdotas relacionadas con las matemáticas y he disfrutado en todo momento. Es un libro para leer poco a poco, uno o dos capítulos cada vez, con un papel y un lápiz a mano, parándose a pensar cuando el autor nos lo recomienda (antes de pasar a la solución del caso). Si consigues dar con la solución por tí mismo disfrutas mucho más. Si encuentras una solución diferente a la que propone el autor todavía más, sobre todo si es más directa o elegante.

Ahora que las matemáticas se han puesto de moda (este año es una de las carreras que exigen mayor nota para entrar) y que tienen tantas salidas profesionales como modelizadores, expertos en Big data o en  data sciences, no viene mal recordar estos caminos de acceso a una ciencia que, creo que injustamente, tiene aquí fama de abstrusa.

Además de votar ¿qué papel tienen los mayores?

En España la edad media de jubilación está por debajo de los 63 años; la esperanza de vida se sitúa ahora en los 83 años al nacer (80 para los hombres; 86 para las mujeres) pero para quienes ya han (hemos) cumplido los 65 años la esperanza de vida se sitúa en los 86 años (84 para los hombres; 88 para las mujeres).

Así que no es ninguna tontería pensar en esos 23 años que, por término medio, viviremos después de la jubilación. Por ejemplo ¿de qué viviremos durante casi un cuarto de siglo si no somos capaces de defender la hucha de las pensiones?

Ya comenté aquí que hace un par de semanas estuve en una jornada Aeging y diversidad generacional (en ningún campo nos libramos del inglés) en la que se trataron estos temas relacionados con la edad de las personas.

En el año 2050 España será el segundo país más envejecido del mundo, sólo por detrás de Japón: por cada 100 personas en edades comprendidas entre los 15 y los 64 años habrá 48 mayores de 65.

Hoy en día pueden convivir en las empresas hasta cinco generaciones. Mientras los mayores conocen bien los valores y la trayectoria de la empresa, los más jóvenes suelen ser más hábiles con la tecnología. Podría establecerse algún tipo de intercambio de conocimientos (reverse mentoring) en el que cada grupo aporte lo que tiene y que el otro necesita. Las empresas tienen pocas veces planes de final de carrera para sus más veteranos y eso les impide aprovechar sus valores y experiencia.

Viajar: una opción para los mayores.

Eva Levy, Directora de la división de Mujeres en la Alta Dirección de Atos, puso de manifiesto el hecho de que todos los temas relacionados con la edad están relacionados entre sí. Nuestra sociedad sufre ahora las consecuencias de la ceguera de las administraciones hacia la maternidad que nos ha llevado a tasas de natalidad bajísimas y con ello al envejecimiento del país.
Los mayores, los viejos, fueron los sacrificados de la crisis. Mientras se hablaba de talento se prescindía de ellos porque eran más caros.
La sociedad, y el Estado, olvidaron su responsabilidad para con la generación que había sacado al país del subdesarrollo.
Por otra parte está mal resuelta la cuestión de quienes quieren seguir trabajando de algún modo después de la jubilación.
Está reciente el escándalo de los derechos de autor: mientras un inversor puede cobrar el producto de su inversión sin renunciar a su pensión, los autores deben renunciar a su pensión si siguen cobrando derechos. Se dan situaciones similares en otras profesiones. Perder la mitad de la pensión por trabajos esporádicos es absurdo. No tiene sentido tener que elegir entre cobrar la pensión o cobrar por cuatro conferencias al año.
Facilitar que quien quiera seguir trabajando, de algún modo, quizá a otro ritmo, pueda seguir haciéndolo sin perder los derechos a una pensión que haya conseguido a lo largo de su vida parece una medida inteligente, que favorecería a las personas que quieran hacerlo, pero también a las arcas públicas (pagarían impuestos por esos ingresos) y al sistema de pensiones (al que ingresarían una parte).
No vendría mal pensar en los mayores en algún sentido más que para pedirles el voto.

La fe y las audiencias del debate

El lunes se celebró el Debate a cuatro, entre los cuatro principales candidatos en las elecciones del próximo día 26. Se trataba del evento electoral más importante de esta precampaña; además coincidía en el mismo día de emisión que el partido entre España y la República Checa, en el que nuestra selección debutaba en la Eurocopa. Había un cierto morbo por saber si (a pesar de la hora intempestiva, poco futbolera) el fútbol conseguía más audiencia que el debate.

Y aquí es donde entran los temas que suelo tratar en este blog.

El partido tuvo 8.574.000 espectadores mayores de 4 años, según Kantar. Pero ya sabemos que Kantar sólo mide la audiencia dentro del hogar principal y que el fútbol se ve en muchos casos en grupo, en casa de amigos, en bares o (en un partido que se juega a las 3 de la tarde de un día laborable) en la propia empresa. Seguro que todos conocemos a alguien que lo vio en su empresa, que dio algún tipo de facilidad para tener contento a un personal que, en cualquier caso, iba a estar pendiente del desarrollo de ese partido.

Hay dudas sobre la cadena en la que se vio el debate

¿Y el debate?

La audiencia del debate fue de 10.496.000. Casi dos millones más que el fútbol. Así que, si nos olvidamos de quienes vieron el partido fuera de casa, el debate ganó al fútbol.

Y ahora viene otra cuestión interesante: ¿en qué cadena se vio el debate? Porque, por primera vez, el debate se emitió simultáneamente por 17 cadenas, entre ellas cuatro de las principales. (Cuatro fue la única que se desmarcó: emitió la película John Carter y consiguió congregar a 1.451.000 espectadores. No le fue mal: consiguió una cuota del 9,1%, cuando su media durante este mes se queda en el 6,9%).

Bueno, pues el debate se vio mayoritariamente en alguna de esas cuatro grandes cadenas. Entre las cuatro sumaron 9.303.000 espectadores, un 88,6% de la audiencia total del debate. Y entre las cuatro estuvieron muy igualadas: La Sexta consiguió 2.602.000; La 1 2.435.000; Tele 5 2.236.000 y Antena 3 2.030.000.

¿O no?

Paolo Vasile, el máximo ejecutivo de Tele 5, cuestionaba al día siguiente la validez de esos datos durante la presentación de los resultados de Mediaset: Creerse los datos de audiencia del debate es un acto de fe.

No suelo estar de acuerdo con Vasile (ni en general con ningún directivo de ninguna cadena) cuando cuestiona los datos de audiencia. Casi siempre se quejan de los defectos del sistema, que los tiene y son conocidos, cuando los resultados no les favorecen y los utilizan a bombo y platillo cuando les vienen bien.

Pero esta vez tengo que reconocer que Vasile tiene toda la razón: desde hace varios años Kantar Media utiliza el sistema de audio matching (identificar el sonido del televisor con el de algún programa que se esté emitiendo o, rizando el rizo en los últimos tiempos, que se haya emitido durante la última semana) para adjudicar la audiencia a la cadena que emite un programa con ese sonido. El sistema es válido, incluso diría que muy riguroso, en la mayor parte de los casos. Pero justo este debate, como el Discurso del Rey de cada año en Nochebuena y algún otro caso similar, supone la excepción: todas las cadenas emiten el mismo sonido simultaneamente. Aquí la atribución se hace utilizando unos criterios que pueden distorsionar la realidad y favorecer a la cadena que tuviera más audiencia en los momento previos al comienzo del debate.

Así que ¿el debate se vio sobre todo en La Sexta? Puede ser; lo será si hacemos el acto de fe que nos pide el señor Vasile.

La conciliación da la vuelta al mundo

A finales de mayo nos propusieron dar la vuelta al mundo para apoyar la idea de la conciliación entre la vida laboral y la personal o familiar.

La propuesta venía de la Fundación Más Familia con la que colaboran mi hija Usúe y el movimiento #mamiconcilia que ha puesto en marcha y para el que escribo artículos de vez en cuando.

En diez días ya se ha dado una vuelta

Se trata de una vuelta al mundo virtual. Los participantes vamos sumando los kilómetros que hacemos andando, corriendo o en bici y que medimos con alguna de las aplicaciones autorizadas. Yo utilizo Runtastic; es muy completa y ofrece muchísima información (los récords personales que vas consiguiendo, los kilómetros que haces y el ritmo que llevas en cada uno, las calorías que quemas,…) también tiene una pega importante: consume muchísima batería y el móvil se calienta mucho. Algunos de los kilómetros que hice el domingo pasado paseando por Granada no contaron porque no sólo se fundió la batería del móvil, también una adicional que llevaba como precaución. No serían muchos porque íbamos a paso familiar, con nieto incluido pero sí muestra que el consumo es muy alto.

El objetivo inicial era sumar los 40.075 kilómetros necesarios para dar la vuelta al mundo por el ecuador de la Tierra a lo largo del mes de junio. Pero parece que los participantes nos lo hemos tomado muy en serio y en tan solo diez días ya hemos cubierto la primera vuelta al mundo. Así que es muy probable que acabemos dando tres o, ¿quién sabe? cuatro.

Yo, que últimamente ando mucho, tengo la intención de recorrer al menos 300 kilómetros a lo largo de este mes.

En la categoría de pymes, en la que participo con #mamiconcilia, mi equipo va primero en running y en walking y séptimo en cycling (sólo tenemos un ciclista; otra cosa habría sido si algunos no estuviéramos en Madrid). Por cierto, no sé qué pensaría la RAE de estas categorías.

Pero lo de menos es quién gana; lo importante es que pensemos en la conciliación y consigamos que se hable de ella.

El catálogo de Ikea y otras fotos de marketing

El catálogo de Ikea es, probablemente, el mayor éxito editorial del mundo. Hay versiones que dicen que cada año se imprimen más ejemplares del catálogo de muebles que de cualquier otra obra, incluídos la Biblia y el Corán.

En cambio los programas electorales de los partidos son, también probablemente, algunos de los textos menos leídos por sus destinatarios, incluídos también los principales textos religiosos.

Portada del programa de Unidos Podemos

Así que convertir, como ha hecho Unidos Podemos, un programa electoral en un catálogo de Ikea es, cuando menos, una gran idea de marketing. No sé si este programa se leerá más (probablemente no; los programas electorales no son precisamente la lectura favorita de un pueblo que, como el nuestro, lee poco). Pero lo que sí han conseguido es que se hable de ese programa. Todos los periódicos, todas las radios, todas las televisiones lo están haciendo, incluso dos días después de su lanzamiento.

Una vez más el partido morado ha conseguido ese primer objetivo: ser el protagonista de las fotos de portada.

Llevar a un niño de pecho a la sesión de apertura del Congreso es un acto discutible; a mí no me pareció mal porque ponía de manifiesto un problema que afecta a muchas madres (quizá no a Carolina Bescansa) pero muchos de mis amigos estaban muy en contra. Discutible sí, pero consiguió centrar la atención, las fotos de portada y que se hablara de ellos, del partido y del fenómeno de la lactancia materna.

No tengo nada en contra de que dos hombres se besen pero cuando en la sesión de investidura fracasada Pablo Iglesias besó en la boca al representante de Compromís Xavier Domenech volvió a conseguir las fotos, las portadas y los comentarios, por encima de los resultados de la propia sesión de investidura.

No sé cómo sería Unidos Podemos si llegara al Gobierno pero sí creo que son unos verdaderos maestros en comunicación. Si yo fuera presidente (me acuerdo aquí del gran Fernando García Tola) me plantearía muy seriamente confiarles el ministerio de Comunicación.

Los mayores también existimos

Esta semana he visto varias noticias que van en la misma línea: se empieza a tener en cuenta a los mayores.

Procter&Gamble, una de las mayores empresas multiproducto del mundo y el mayor anunciante (a nivel mundial y en muchos países, entre ellos España) redescubre al consumidor de más de 50 años. Resulta que tas muchos años pensando sólo en los jóvenes ahora se han dado cuenta de que, tras los cambios que se han producido en la sociedad, los mayores soportan (soportamos) el 70% del consumo y en muchos casos son la mayor fuente de ingresos de la familia.

Entre los mayores hay ahora grandes consumidores

Antena 3 ha hecho un cambio en su política comercial que va en esa misma línea: cambia la definición de su target comercial. Deja de considerar dentro de esta target a los más jóvenes (que ahora tienen poca capacidad de compra) e incluye a cambio un tramo de personas de más edad. El razonamiento es el mismo: tras la crisis el poder adquisitivo ya no está en los jóvenes sino en los maduros.

El jueves acudí a una jornada: Aeging y diversidad generacional: reciclando la experiencia. Se celebró en el Ministerio de Sanidad y la organizaban la empresa de ingeniería Atos, el Observatorio GT (Generación y Talento) y Wmen CEO. El tema central era la convivencia entre generaciones en las empresas y cómo organizarse para que el talento y la experiencia de los mayores no se pierda por la desconexión con las nuevas generaciones que se incorporan.

La jornada fue muy interesante y da para un post completo pero parece claro que los mayores empezamos a tener una cierta relevancia en la conversación social.

O a lo mejor es que yo ahora me fijo más porque ya soy muy mayor.

Messi y los cuatro millones

Cuatro millones de euros son una barbaridad de dinero. Tanto que la mayoría de nosotros no lo va a ganar a lo largo de toda su vida…ni de tres o cuatro vidas que viviese.

Pero leo que Leo (Messi) anda en pleitos por haber defraudado a la Hacienda Pública cuatro millones de euros a pesar de ser la persona  que más impuestos paga en España (56 millones de euros).

Messi tras marcar un gol

Y no entiendo nada.

No entiendo a una sociedad enferma que tiene al 20% de su población en riesgo de pobreza pero paga a sus ídolos unas cantidades estratosféricas, que servirían para sacar de la pobreza a mucha de esa gente.

Pero tampoco entiendo quién ha engañado a Messi, o a su papá, o a su asesor financiero para meterse en un lío como ese y defraudar cuatro millones cuando se pagan 56.

Para mí, y para ti, lector, cuatro millones son una barbaridad. Pero si los sumamos a 56, esos cuatro millones que hacen la diferencia entre 56 y 60 son muy poca cosa (no llega a un 7%). Lo que Messi puede hacer con el dinero que le queda después de pagar a Hacienda y lo que pueda hacer con cuatro millones más, no debe de ser muy diferente.

Así que me quedo con mis dos dudas: ¿por qué se les paga tanto dinero? y ¿quién les engaña para ahorrarse el chocolate del loro a cambio de arriesgarse a ir a la cárcel?

Supongo que no voy a salir de mis dudas.