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Casi enteros: un blog sobre los medios de comunicación, la publicidad, su papel en la financiación de los medios, la investigación y otros temas relacionados con todo esto

He comprado 26 palabras olvidadas

Blanca, una amiga y compañera de Barcelona ha tenido la gentileza de publicar en Facebook una reseña sobre la Tienda de palabras olvidadas. Hace unos días yo había guardado la idea como borrador para un post, pero si no hubiera sido porque Blanca ha hecho de correveidile muy posiblemente se me habría olvidado.

La Tienda de palabras olvidadas es una idea de la agencia Proximity  para ayudarnos a recuperar palabras que, poco a poco, van cayendo en desuso. Según los expertos sólo usamos habitualmente 2.000 de las 94.000 palabras recogidas en el diccionario de nuestra lengua.

Las muletillas, los anglicismos innecesarios, la comodidad de no esforzarse con los matices, han producido esta hecatombe.

El precio que se paga en la tienda no es ningún potosí: basta con entregar un compartir y esa palabra ya es tuya y de todos los que te leen o escuchan.

Yo soy bastante taciturno, pero cuando leí acerca de esta idea (que por cierto nació muy lejos del equinoccio, en la última semana de enero, en la que coinciden el día del profesor, el del periodista y el de la publicidad) me quedé ensimismado; casi me da un patatús.

La idea no es ninguna entelequia, ni mucho menos una paparrucha, pero no ha armado un gran alboroto en una sociedad más bien zoquete a la que le atrae más lo zarrapastroso que lo ilustre.

El caso es que me he quedado prendado de esta iniciativa y la quiero apoyar, así que en lugar de escribir un artículo rimbombante con una retahíla de palabras olvidadas que podía haber acabado siendo un guirigay, he optado por esta triquiñuela. Ya sé que no es ningún primor; la he escrito con cierto apremio; es el sino de los profesionales de esta época.

Así que en lugar de constituir un manjar apetitoso para los lectores, puede que éstos piensen ¡pamplinas! esta pantomima no es más que una amalgama de conceptos. ¡Vaya batiburrillo!

Ahora pasaré por caja para abonar mi consumo de palabras olvidadas a los colegas de Proximity: si no he hecho mal las cuentas son 26 compartir.

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