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Casi enteros: un blog sobre los medios de comunicación, la publicidad, su papel en la financiación de los medios, la investigación y otros temas relacionados con todo esto

Estadios de fútbol: las nuevas catedrales

Ya he contado aquí algunas veces que yo aprendí a leer con El Correo (que entonces se llamaba El Correo Español-El Pueblo Vasco ¡nada menos!). El diario, como ahora, se editaba en Bilbao aunque tenía unas páginas dedicadas a Álava y no como ahora (y desde hace muchos años) una edición dedicada a mi provincia de nacimiento. Los deportes eran en aquella época, aún más que ahora, un tema central en los diarios.

Así que desde pequeño yo ya sabía que un estadio de fútbol, el del Athletic Club de Bilbao, podía ser una catedral e incluso, como aquel, San Mamés, estar dedicado a un santo; un santo, por otra parte, muy poco conocido por sus actividades mientras estuvo en persona en la tierra.

Durante mis paseos terapeúticos por Madrid, de los que también creo haber hablado aquí, me ha sorprendido contemplar las colas de visitantes, en muchos casos turistas que bajan de un autobús, que se forman ante los estadios de fútbol, especialmente ante el Santiago Bernabéu.

También durante mi última visita a Barcelona vi que algunas de las rutas que ofrecían los autobuses turísticos hacían especial hincapié en su paso y parada en el Nou Camp.

Así que no me ha extrañado ver esta mañana un tuit de una alucinada Amalia Blanco ante la noticia: el Tour del Bernabéu recaudó el año pasado 16 millones de euros, más que cualquiera de los grandes museos y monumentos que tenemos en la ciudad.

Además, la mayor parte de los visitantes salen con bolsas de papel con el logo del equipo correspondiente; no se conforman con pagar la entrada sino que compran camisetas u otro tipo de objetos del club.

Por sorprendente que pueda parecer a cualquier persona con sentido común, los estadios de fútbol de los grandes equipos y su colección de copas, botas y balones se han convertido en los nuevos lugares de peregrinación, los trofeos en objeto de culto y las figuras de esos equipos en los nuevos santos venerados por los fieles o forofos.

¡Un magnífico retrato de los valores de esta sociedad en la que vivimos!

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