Archivo de septiembre, 2011

Las diferencias sociales se acentúan con la crisis

29 septiembre 2011

Seguramente todos lo habíamos intuido. Aunque cuando se busca a los culpables de la crisis se apunta siempre hacia los especuladores, que no suelen ser pobres,  todos sabíamos que los grandes perjudicados son los económicamente más débiles, los grandes beneficiados ya eran ricos antes de la crisis y por eso las diferencias sociales aumentan. Pero cuando un estudio lo confirma, parece que las intuiciones toman más fuerza.

El martes Concha Gabriel, de Cimop, nos presentó la edición correspondiente a este año del estudio Atlas Marcas. Se trata de una explotación especial del estudio AIMC Marcas.

Hace ya muchos años, cuando yo llevaba poco tiempo en Central Media, pusimos en marcha un estudio, basado en el EGM, al que llamamos Atlas. Utilizando una técnica  estadística, el análisis factorial de correspondencias múltiples, el equipo de Fernando Conde nos ayuda a proyectar sobre mapas de dos dimensiones toda la casi infinita información de ese estudio. La ventaja de este tipo de análisis es que tiene una gran estabilidad estructural y si se hace un análisis dinámico, comparando los mapas de años diferentes, se pueden ver claramente las tranformaciones que experimenta la sociedad.

Hace algunos años decidimos realizar en años alternos el mismo análisis a partir de los datos del estudio AIMC Marcas. Tiene una ventaja (el estudio recoge muchísima más información y permite analizar casi todos los sectores productivos) y un inconveniente (por la metodología del estudio sólo se incluyen personas de clases medias; la clase media más amplia, pero sin los extremos; ni clase alta ni clase baja).

En esta ocasión el estudio nos ha permitido identificar algunos de los cambios que se han venido produciendo en los últimos años, como consecuencia principalmente de la crisis.

Como las clases bajas están sufriendo más la crisis se está acentuando la diferencia entre los grupos más extremos, los de mayor y menor poder adquisitivo. A la vez se refuerza la dimensión más vinculada al patrimonio, frente a los años en que la formación tomó más peso.

Se retrasa el momento en el que se alcanza el cénit profesional, a la vez que la estabilidad se constituye en el elemento diferncial más importante.

El presentismo, la preponderancia del corto plazo está adquiriendo una influencia cada vez mayor. Aumenta la planificación y la aversión al riesgo.

Se produce un repliegue hacia el interior de uno mismo, de la familia y del hogar, como espacio protegido.

El precio adquiere tanta fuerza que se lleva por delante los escasos avances que habían tenido en nuestro país los productos ecológicos y los saludables. A cambio gana peso el bricolaje: lo que se puede hacer uno mismo no se encarga fuera. Además la decepción con la TDT ha hecho que retroceda la fascinación por la tecnología y no se crea en la innovación como solución a los problemas.

Se ha perdido la confianza en los medios como fuentes de información. Ahora son sobre todo entretenimiento, a la vez que se utilizan para reforzar la propia opinión.

En algún sentido se mira hacia los productos españoles como una manera de ayudar a salir de la crisis.

Una visión bastante pesimista de la actualidad, confirmada por un uso diferente de un estudio que comparte todo el mercado publicitario.

Demasiadas muertes

25 septiembre 2011

¡Como nos gusta hablar de la muerte! En pocos días, los que van del mes de septiembre, he leído sobre la muerte del GRP; la del clic y la de la marca. ¡Nada menos que la muerte de la marca!

Todos sabemos que, a pesar de lo que dijera la canción, el vídeo no mató a la estrella de la radio. Ni la televisión mató al cine, ni el vídeo a la televisión, ni Internet ha matado a nadie. Lo que sí se produce cada vez que aparece una nueva posibilidad es un reordenamiento del mapa anterior.

En las jornada Branducers, que se celebraron a principios de mes en Vitoria, para hablar de la importancia de la generación de contenidos asociados a las marcas, se habló mucho de la muerte del GRP. Seguro que a más de uno le gustaría que fuera así (y en algunos sentidos yo mismo podría incluirme en el grupo) pero habría que decir como en el Tenorio: los muertos que vos matáis gozan de buena salud. Todavía la compra de GRPs mueve más del 40% de la inversión en medios publicitarios. ¡No está mal para un moribundo!

Hace poco más de una semana el instituto Tomorrow Focus presentó en el seminario Dmexco en Alemania un estudio del que deducía la muerte del clic. Está claro que el ratio de clic trought ha bajado drásticamente en los últimos años; está claro también que esa no es la única medida que hay que utilizar en Internet; está claro también que si Internet quiere crecer como medio publicitario (y está claro que quiere y tiene que hacerlo) no puede limitarse a las campañas de respuesta directa. Pero para las campañas de respuesta directa el clic sigue siendo una excelente medida. El crecimiento de internet se va a producir por la vía del vídeo y en este caso la medida más adecuada será la generación de notoriedad mientras el clic será mucho menos relevante. Pero no lo matemos: utilicemos cada cosa para lo que sirve. No tengo a mano el dato, pero la compra de Internet a coste por clic sigue representando un porcentaje importante de la inversión en Internet.

Quizá la mejor de todas sea ésta, la pretendida muerte de la marca. Ije Nwokorie, director de Wolff Olins en Londres, en el marco del programa de conferencias Ubercloud celebrado hace un par de semanas en Colonia, anunciaba la muerte de la marca. Curioso cuando se trata de una compañía dedicada a la creación y puesta en valor de marcas. Por supuesto es sólo una manera de hablar del nuevo panorama en el que se encuentran actualmente las marcas: ya no sirve hablar a las masas desde el púlpito. Ahora los consumidores también hablan de nosotros y su opinión puede modificar claramente la imagen de nuestra marca. Pero evidentemente las marcas tienen ahora más valor que nunca: que se lo pregunten si no a los accionistas de Coca Cola, de Google o de Facebook. para muchas compañías la marca es el mayor activo que tienen.

 

¡Vaya semanita!

17 septiembre 2011

Llevo muchos días sin escribir en el blog. Ha sido una semana muy intensa.

La semana próxima hacemos la primera presentación final de The Pool, la superinvestigación sobre vídeo en internet en la que llevamos inmersos más de un año. Es verdad que el mayor peso del trabajo lo está llevando Mapi, pero a mí también me toca algo. Además, al final del trayecto habrá un libro cuyo contenido me toca revisar.

He lanzado la ola de septiembre de Vigía; hubo una buena respuesta al principio, pero ya se estaba ralentizando y hoy he hecho una primera reclamación.

Esta semana ha habido que hacer los presupuestos del año que viene. ¡Mal momento, con la que está cayendo, para hacer presupuestos! Pero no vamos a cortar ninguna investigación; todo lo contrario, abriremos nuevos caminos.

Está apunto de salir un nuevo número de Zenith Informa. Ya es tradición (y aunque las tradiciones están para romperlas, nadie lo hace por el momento) que yo escriba el artículo de entrada. Ayer por la tarde lo hice.

Zenith va a tener una presencia importante en la red; eso ha llevado muchas reuniones, que hoy ya han culminado con éxito. Creo que va a ser una aventura sumamente interesante.

Se ha publicado el programa del Encuentro Internacional de AIMC y tenemos ponencia. Vamos a contar allí el estudio Net Radar sobre eficacia de la publicidad en internet. La próxima semana tendremos los resultados de la segunda ola, la que hemos realizado este año. Estamos expectantes.

El lunes comí con Yolanda Marugán, actual Directora del Instituto Oficial de RTVE. Debería decir que es una vieja amiga, porque lo es desde hace mucho tiempo. Pero la expresión sería engañosa, porque ella es muy joven. En la conversación me sugería que escribiera un libro. ¡Ay! si yo fuera capaz de sacar tiempo…

El martes por la tarde estuvimos en la SER (Juan Luis, Jesús y yo) cerrando ya la organización del homenaje a Claudio Martínez que haremos a primeros de octubre.

El miércoles comí con Miguel del Fresno (yo_Antitwitter) otro viejo amigo con el que espero, esta vez sí, escribir un artículo sobre viejos y nuevos medios. Por la noche, a la vez que se manifestaban los profesores, se celebró en el Instituto Cervantes la reunión del Club de Jurados de los Premios EFI, del que formo parte por haber sido jurado el año pasado. Es una buena manera de ver juntos a un montón de buenos amigos.

Ayer estuve viendo las nuevas instalaciones de la estación de Atocha, donde Comfersa va a hacer un despliegue de pantallas inteligentes. La idea es presentarlas el próximo día 4 en un acto en el que me pidieron que dé una charla de diez minutos.

Hoy reunión con Julio Alonso, Olga Palombi de Weblogs; sumamente interesante.

Ahora tengo capítulos del libro de The Pool para corregir; le he prometido a Raúl un artículo para el número conmemorativo de los 50 años de la revista Control; la semana que viene tengo una charla con inversores para hablar sobre el maravilloso mundo de los medios…

…¡Uff! Visto así, todo seguido, me estoy empezando a agobiar.

Futbol sin radio

04 septiembre 2011

No soy muy de fútbol y el fútbol en la radio me parece bastante difícil de soportar. Pero mi memoria de los domingos por la tarde está llena de Carruseles o Tableros deportivos. El fútbol y la radio llevan muchos años caminando juntos. Aquel famoso gol de Matías Prats en Maracaná, lo marcó Zarra en la radio mucho antes de que en España hubiera televisión.

Ahora por culpa, cómo no, del dinero, el fúbol y la radio andan a la greña.

La decisión de desperdigar en el tiempo los diferentes partidos a lo largo de todo el fin de semana es un golpe muy duro para los carruseles, pero eso no es nada comparado con la decisión de la LFP de cobrar derechos de retransmisión a las emisoras. Las cantidades que pretende ingresar la Liga son importantes; en PRNoticias se recogían los cálculos referidos a la COPE, que tendría que pagar 35 millones de euros por esta temporada. Viendo los ingresos publicitarios de la Radio según Infoadex (algo más de 500 millones para todo el medio en todo el año 2010) no me salen las cuentas, por mucho que pudiera representar el fútbol.

Como las emisoras se negaron a pagar por algo que hasta ahora habían hecho gratis, la primera jornada sólo pudieron entrar en el campo del Sevilla, que no apoya esa decisión. Por supuesto hubo fútbol en la radio; los locutores se valieron de su ingenio para transmitir desde las cercanías de los estadios

Esta semana se han reunido las radios, han pedido el apoyo del Gobierno y han anunciado que denunciarán a la LFP en los tribunales.

Pero como dice Periodistas 21 la Liga y las radios están condenadas a entenderse. La radio necesita fútbol los fines de semana, pero el fútbol necesita a la radio, el medio que le ha ayudado a crecer hasta ser el fenómeno mediático y social que es ahora.

En épocas de crisis todo el mundo necesita sacar dinero de debajo de las piedras, pero el dinero de la publicidad ya no da más de sí. Algunos equipos de primera división no han encontrado este año patrocinador para sus camisetas; la inversión en Radio no está aumentando (en todo caso se reducirá algo este año) y las cuentas no cuadran, tampoco aquí.

Esperemos que se imponga la sensatez y aprovechando esta semana sin Liga, la radio y el fútbol lleguen a un acuerdo.

Aunque eso suponga que no nos libremos del soniquete de los domingos por la tarde.

Pastoral americana

02 septiembre 2011

Aunque ya llevo varios días trabajando, vuelvo con mis lecturas de vacaciones.

¿Philip Roth es para el verano?

Podría decir que, como todos los buenos autores, es para todo tiempo, pero en mi caso parece haberse convertido en una lectura de verano. Después de tenerlo como asignatura pendiente durante varios años, el verano pasado me decidí: ya conté aquí que leí El mal de Portnoy y Lecturas de mí mismo.

Este año me compré en la Feria del Libro la Trilogía americana, un tocho de más de 1200 páginas que, así de entrada, asusta un poco. Pero pensando en leerlo por partes la cosa cambia.

De momento empecé por Pastoral americana. A través de la familia de un judío triunfador  nos narra la tragedia y la ruptura interior que supuso la guerra de Vietnam para los Estados Unidos.

El narrador es un compañero de colegio del protagonista, el Sueco Levov, un ídolo del baloncesto y de otros deportes al que siempre admiró (era el hermano mayor de uno de sus mejores amigos). Además el Sueco también ha triunfado como empresario en la empresa de fabricación de guantes que heredó de su padre.

Pero cuando recibe el encargo de escribir sobre este padre ya muerto, en su inmersión en la vida de la familia, descubre la tragedia en la que, en realidad, de ha convertido la vida del Sueco, cuya única hija ha dado el salto desde las protestas contra la guerra de Vietnam hacia la acción.

La guerra de Vietnam fue tremenda y los que ya éramos adultos en aquella época lo vivimos y lo recordamos así. Pero yo no sabía, o no recordaba, el peso que tuvo la respuesta interna, con miles de muertos por terrorismo dentro de Estados Unidos a lo largo de los casi quince años de guerra. Visto desde ahora, desde lo que ha llegado a ser Vietnam al cabo de los años y en lo que se ha convertido el socialismo real, se percibe además la inutilidad de todo aquel destrozo.

Pero, volviendo al libro, Philip Roth consigue aquí una magnífica novela que, casi con seguridad, ha sido mi mejor lectura de este verano.