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Avanzadoras 2016: un premio a la libertad y la dignidad

Por Belén de la Ba@bdelabandanda 

“Vivo mi voluntariado con la conciencia de que es y debe ser  una intervención responsable que no puedo transferir, ni delegar. Es una realidad que necesita presencia y respuesta”.

Son las palabras de María Pîlar d’Errico, Premio Avanzadoras 2016 de 20 minutos y Oxfam Intermón. Su trayectoria de 30 años colaborando como voluntaria con mujeres en prisión sirvió para que sus compañeras de organización se animaran a presentarla al premio. Dicen que es ‘el alma’ de ACOPE, Asociación de Colaboradores con las Mujeres Presas, un grupo de voluntarias y voluntarios que entran en las cárceles para ayudar: porque las presas, sin justificar ningún delito, son seres humanos con derechos. Mariú ha pasado en estos últimos años por Yeserías, Brieva, Carabanchel, Alcalá-Meco y Albacete, y aún no ha podido responder a algunas de las preguntas que le remueven, por el sufrimiento que ve cada día en las mujeres a las que acompaña con su voluntariado.

'Transforma en lucha tu dolor', pintada en una calle de Madrid. Imagen de Belén de la Banda.

‘Transforma en lucha el dolor’, pintada en una calle de Madrid. Imagen de Belén de la Banda.

Todos los años, por estas fechas, hay cuatro mujeres que lo pasan al mismo tiempo bien y mal. Son el jurado del premio Avanzadoras, que cada año lo tiene francamente difícil. Este año, además de Mariu, habíamos recibido por lo menos treinta propuestas bien documentadas, de causas sumamente valiadas y valiosas.

Ir a la cárcel no es, en principio, algo agradable. Mariú, como la conocen sus compañeras, es viuda y madre de 6 hijos e hijas. Después de sacarlos adelante se ha volcado en ACOPE, la Asociación de Colaboradores con las Mujeres Presas. Una iniciativa que nació en octubre de 1986 (este año cumple 30), para dar apoyo a las presas de Yeserías. Se compone exclusivamente de personas voluntarias que van a las cárceles a hacer talleres, asesorar y acompañar a las presas tanto en los centros penitenciarios como en los pisos de acogida, cuando les dan permiso.

Con 30 años de compromiso a sus espaldas, Mariú no sabe hablar de su vida sin mencionar a las mujeres presas. Ha tenido responsabilidad como Tesorera y Presidenta en varios mandatos.  Pero sobre todo ha acompañado personalmente a las mujeres en las cárceles de Yeserías, Brieva, Carabanchel, Alcalá-Meco y Albacete. Ella y sus compañeras son para las mujeres presas -y tambén para sus hijos- parte de esa mínima red de solidaridad que necesita un ser humano para sobrevivir.

Acope me aportó el disparar lo imaginario y la creatividad yacente en mi. Desató las utopías y movilizo un sinfín de esperanzas que de una manera u otra había intuido y que hasta ese momento no había sabido ver, y encauzar  en mi vida. Desde un voluntariado  que en un principio no sabías a donde iba, ni qué sentido podía tener, fui descubriendo gracias a muchas personas que me acompañaron y aún están junto a mí en esta andadura, cómo  poco a poco mi vida se transformaba y se iniciaba un crecimiento personal, que ha supuesto riqueza y  dolor en múltiples ocasiones.’

El jurado no lo ha tenido nada fácil este año, como los anteriores. Lo muestran los perfiles de las seleccionadas y, muy especialmente, de las dos finalistas:

María Dolores Calvo Navarro, médica forense en Granada, pionera en la creación de protocolos contra la violencia de género y también de la defensa de mujeres y mayores víctimas de violencia, mucho antes del desarrollo de la Ley Integral.  Su entrega y compromiso han llevado a incluir la perspectiva de género tanto en su actuación profesional como en la docencia, y es una de las promotoras de las Unidades de Valoración Integral de Violencia de Género (UVIVG). Promovió la coordinación interna entre forenses y fiscalía para luchar mejor contra la violencia. Todo en una época en que la violencia de género era judicialmente considerada como “violencia familiar”.

Lorena Moncholí, abogada especializada en derecho sanitario y entregada a la sensibilización contra la violencia obstétrica. Trabajaba en el sector financiero, y con el nacimiento de su primer hijo, en 2010, descubrió en primera persona prácticas hospitalarias producían madres y bebés “heridos de parto”. Reorientó su carrera para trabajar contra la violencia obstétrica, que  forma parte de la violencia de género y es  un grave problema de salud pública. Miles de mujeres sufren secuelas no sólo físicas (cesáreas innecesarias, episiotomías…) sino fundamentalmente psíquicas, que afectan a la vida presente y futura de las mujeres incluso en el aspecto sexual, afectivo, y familiar.  Ha creado Proyecto Díkê, un programa de asesoramiento jurídico de mujeres embarazadas para que conozcan sus derechos y puedan defenderlos ellas solas en los hospitales.

Tanto Oxfam Intermón como 20 minutos queremos agradecer a personas y organizaciones la calidad de las candidaturas presentadas al Concurso Avanzadoras 2016. Entre las historias que hemos conocido con este motivo hay al menos treinta causas que merecen la pena, y Avanzadoras protagonistas cuya labor, profesional o voluntaria, no puede quedar sin reconocimiento. Por eso, abriremos las puertas de nuestro blog en las próximas semanas para contar todas esas historias de las mujeres que cambian nuestro mundo.

Una magnífica  forma de mostrar que las mujeres en nuestro país avanzamos y también hacemos avanzar. Enhorabuena a todas.

Belén de la Banda es periodista y forma parte del equipo de comunicación de Oxfam Intermón.

1 comentario

  1. Dice ser la mujer libre es maravilla

    Selena Gómez genial libre y positiva.

    09 marzo 2016 | 15:24

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