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Mujeres sobre la Tierra

Por Cecilia Carballo CeciliaCarballo

Hoy es el día de la Tierra y me gustaría reflexionar sobre las implicaciones de las mujeres en el desarrollo sostenible. Especialmente, en un mundo que transita hacia modelos “deseablemente” mejores y más equitativos. Las mujeres debemos ser parte de las transformaciones económicas, sociales y políticas de las transiciones hacia nuevos modelos productivos. Modelos productivos que cambien la matriz energética de la que dependen y que “venden” una idea falsa de progreso. El cambio y la transición no tiene sentido sin visibilizar y preconizar el rol de las mujeres en la configuración de estos nuevos procesos de desarrollo.

Una mujer trabaja la tierra en Guinea Bissau. Imagen: Alianza por la Solidaridad.

Una mujer trabaja la tierra en Guinea Bissau. Imagen: Alianza por la Solidaridad.

Esto pasa por mejorar no sólo nuestras capacidades, sino por permitirnos participar como agentes del cambio. Las mujeres innovamos, diseñamos, educamos y somos capaces de formular la transición con un alto valor añadido. No somos sólo receptoras de los cambios que vivimos, somos partícipes y en muchos sitios, incluso de manera invisible -lideramos estos cambios.

En el día de Tierra es necesario recordar también, que las mujeres somos más vulnerables a los efectos nocivos del cambio climático y, seguimos excluidas en muchos lugares del desarrollo tecnológico. Contamos con habilidades únicas y específicas para afrontar y combatir el cambio climático, sobre todo el conocimiento de los ecosistemas locales, la agricultura y el manejo de recursos naturales. Somos emprendedoras en tecnología limpia y empresas que hablan de otra economía, de una economía más colaborativa y con baja huella de carbono.

Pese a que la brecha de género en la industria de las energías limpias habla de una mayor integración laboral, aún estamos sólo en el 25 % del conjunto de la mano de obra empleada por el sector. Sin embargo, es evidente que la integración de las mujeres en todos los niveles de la cadena de valor de la energía dará lugar a iniciativas más eficaces de energía limpia. Es evidente que con nuestra integración, habrá mayor retorno de las inversiones, aumentando su sostenibilidad y ampliando las oportunidades de reducción de emisiones.


Hoy en día, existe un reconocimiento internacional sobre el papel que las dinámicas de género tienen en la determinación de la pobreza energética (tanto de los países desarrollados como de los países en desarrollo) y también cierto consenso sobre cómo las intervenciones en materia de acceso a la energía pueden ser una herramienta para reducir las desigualdades y lograr el acceso universal a las tecnologías de energía modernas.

No desaprovechemos estos espacios y sigamos luchando para ocuparlos. Porque el futuro también es nuestro.

Cecilia Carballo es experta en desarrollo y sostenibilidad, y vicepresidenta de Alianza por la Solidaridad

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