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El arte resiliente femenino: otra manera de mirar hacia Oriente Medio

Por Almudena Díaz PagésAlmudena Díaz Pagés

El Instituto de Culturas del Islam de Paris ofrece desde ahora y hasta finales de julio la exposición ‘Cherchez l’erreur’, una muestra sobre cómo la guerra y las revoluciones árabes en Oriente Medio han impactado sobre la creación artística. ¿La particularidad?: todas las artistas expuestas son mujeres, y sus testimonios, ofrecen una mirada muy distinta de la habitual sobre la guerra en Oriente Medio. Una llamada al sentido común sobre qué significa sobrevivir bajo conflicto más allá de lo que cubren tradicionalmente los medios.

El Women on Walls es un festival femenino de graffitis, en las paredes de Egipto y Jordania

El Women on Walls es un festival femenino de graffitis, en Egipto y Jordania

De acuerdo a la comisaria de la exposición ‘Cherchez l’erreur’, Michket Krifa, ‘la expresión artística femenina difiere de la masculina en gran medida porque las guerras y las revoluciones en la región, han supuesto una reconfiguración de la escena artística’. Las artistas de Oriente Medio, expuestas a la cotidianeidad de la violencia y a cómo ésta les afecta especialmente por su condición de género, buscan convertirse así en altavoces de la resistencia de la sociedad civil al horror de la guerra. Para la comisaria, dos factores determinan esta manera de mirar hacia Oriente Medio: ‘Las mujeres toman menos las armas, y por ello sus obras están más ancladas en lo cotidiano’. Además, ‘para estas artistas la creación subversiva es una manera de luchar por la defensa de sus derechos en un contexto en el que, el aumento de la violencia y la guerra implican como es habitual, una gran amenaza para su estatus quo como mujeres’.

 Los testimonios de la exposición:

‘Cherchez l’erreur’: La fotógrafa iraní Gohar Dashti, una joven que creció en el horror de la guerra entre Irán e Irak en la década de los 80’, nos ofrece la mirada mundana de aquellas personas para quienes la guerra es un elemento indisociable de la vida en sí misma. ‘Para mi generación, cuenta la joven, la guerra y la vida se mantienen indisociables. Los jóvenes no estamos ni enfadados ni sorprendidos, simplemente determinados a sobrevivir’.

Entre las fotografías expuestas por la joven encontramos escenas de parejas de recién casados en un coche destruido que ha sido decorado con flores con motivo de la celebración…o de una tarta de boda dispuesta sobre una mesa improvisada hecha con sacos de arena.

Una pareja come frente a un tanque. (c) Gohar Dashti

La vida y la guerra, hoy (c) Gohar Dashti

‘My Little voice can’t lie’: La kurdo-siria Khadija Baker exiliada en Canadá, remarca que en Siria son las mujeres quienes sufren más el peso del conflicto. ‘Hoy por hoy, explica la artista, muchas mujeres sirias viven aisladas en campos de refugiados. Los hombres se casan con mujeres muy jóvenes, algunos de ellos hasta con cuatro a la vez, y a veces, por poco tiempo’. Ésta práctica que había casi desaparecido, ha vuelto a reemerger en tiempos de guerra bajo la promesa de que a través del matrimonio, estas mujeres conseguirán una vida más digna.

Khadija Baker protesta, a través de una colección de testimonios de mujeres desplazadas que invita a los visitantes de la exposición a escuchar, sobre cómo el peso de la tradición y la religión recae casi íntegramente sobre las mujeres a través de elementos como la manera de vestir y la insistencia de que llevar el cabello cubierto como muestra de dignidad y honor para la familia. Para la artista este comportamiento social no es sino ‘una instrumentalización cultural en contra de la libertad de las mujeres, que además son precisamente quienes deben de encargarse de trasmitir estas leyes a sus hijos e hijas’.

 ‘Et pourtant ils créent!’: Delphine Leccas, propulsora de la única galería, Le Pont, abierta a día de hoy en Alepo, explica que la razón principal por la que esta exposición de fotografías continua es Internet. La artista explica además ‘que la gran destrucción de obras acaecidas bajo el conflicto ha supuesto la adaptación a nuevos formatos artísticos que puedan trasmitirse a través de la red’. Por esta razón, Internet se ha convertido en un elemento crucial para mantener el arte ‘vivo’ en el país.

‘Wétiko: Cowboys and Indigenes’: La artista Nermine Hamma, que también participa de esta exposición, pretende crear polémica y contradicción en los visitantes, a través la inserción de imágenes de soldados occidentales de hoy, en cuadros orientalistas del siglo XIX, para hacer hincapié sobre la eterna y perpetuada imagen que se tiene del mundo árabe como algo exótico y violento.

Audiencia en casa de un califa (c) Nermine Hammam

Audiencia en casa de un califa (c) Nermine Hammam

En los últimos años las voces artísticas femeninas han vuelto a ganar peso en la región, especialmente a partir de las Primaveras Árabes, gracias a Internet. Destacan páginas webs como Creativememory.org, plataforma a través de la cual tanto jóvenes artistas como grandes profesionales de la fotografía y el arte, cuelgan obras que hablan de resiliencia y cotidianeidad, y del día a día bajo situaciones de violencia y conflicto armado. En este sentido destacan diversos ejemplos:

‘Light Horizon’: Randa Meddah, es una joven siria poeta e ilustradora que vive en los Altos del Golán, una zona anexada por Israel en la que los enfrentamientos entre islamistas y el ejército israelí, son el pan de cada día. A través de su diario publica en internet sus sentimientos sobre sus vivencias, sobre las historias que le cuentan las personas que le rodean y sobre lo que siente cuando ve imágenes en los medios de comunicación, sobre el conflicto en el que está inmersa. Estas confesiones las ilustra con dibujos: una mujer tapándole los ojos a su hijo para que no vea lo que está sucediendo, cuerpos torturados abandonados etc.

El pasado año, en un vídeo viral lleno de poesía, Light Horizon, la artista explicaba qué implica para un refugiado volver a su casa: ‘por un lado están las muertes, las destrucciones y las pérdidas que la guerra engendra. Por otro, un proceso de liberación de las autoridades opresoras sobre el mismo terreno’.

 ‘Women on Walls’

Las grafiteras Mia Grondahl y Angie Balata fundaron Women on Walls tras las revoluciones en Egipto, un festival de grafiti dedicado a la expresión de las mujeres, sobre las paredes de Egipto y Jordania, y que se difunde mayormente a través de las redes sociales.

Uno de los graffitis presentado al Women on walls

Grafiti en Egipto presentado al Women on walls (C) Mirah Shihadeh

‘Occupied Pleasures’: La jordana Tanya Habjouqa premio World Press Photo de Vida Cotidiana y miembro del Colectivo de mujeres fotógrafas de Oriente Medio, está afincada en Jerusalén Este y explica en su web: ‘cuando trabajo en Israel y Palestina, quiero ofrecer una visión más fresca, más humana de estas regiones de las que los medios sólo ofrecen una imagen sórdida’ Sus fotografías son una gran prueba de ello.

Dos mujeres haciendo yoga en Gaza  (c)Tanya Habjouqa

Dos mujeres haciendo yoga en Gaza (c) Tanya Habjouqa

Las jóvenes mujeres artistas en Oriente Medio quieren cambiar la perspectiva con la que se mira hacia el mundo árabe, y lo están consiguiendo. Gracias a Internet pueden difundir sus obras y su mirada sobre la realidad en un solo clic y a todo Occidente. Nuevos colectivos preocupados por ofrecer una mirada más humana del día a día en estas poblaciones, lanzan sus mensajes a las redes bajo la premisa de conseguir un futuro diferente al que parece se les ha predestinado, un futuro que refleje humanidad. Desde esta perspectiva de mujeres resilientes y por tanto, de actores clave para el porvenir de sus sociedades, el arte se convierte en su herramienta transformadora para hacer llegar este mensaje.

En Oriente Medio muchas personas no tienen más remedio que sobrevivir a los horrores de su entorno, y sin embargo eso no significa que renuncien a jugar en los parques (aunque sea en campos de refugiados) con sus hijos, ni que los niños y las niñas dejen de practicar deportes, ni que las parejas dejen de casarse y querer construir una nueva vida juntos, ni que las mujeres y los hombres abandonen por completo sus hobbies…Y estas mujeres y grandes artistas, están luchando porque esta imagen, y nunca mejor dicho, prime sobre todas las demás.

Almudena Díaz Pagés es politóloga y especialista en Relaciones Internacionales. Editora de Género de la plataforma United Explanations. Esta entrada está basada en el artículo: L’art de reésister, au féminin pluriel aparecido en Le Monde el 28 de marzo de 2015.

1 comentario

  1. Dice ser Javier Zubiaur

    “‘My Little voice can’t lie’: La kurdo-siria Khadija Baker exiliada en Canadá, remarca que en Siria son las mujeres quienes sufren más el peso del conflicto. ‘Hoy por hoy, explica la artista, muchas mujeres sirias viven aisladas en campos de refugiados. Los hombres se casan con mujeres muy jóvenes, algunos de ellos hasta con cuatro a la vez, y a veces, por poco tiempo’. Ésta práctica que había casi desaparecido, ha vuelto a reemerger en tiempos de guerra bajo la promesa de que a través del matrimonio, estas mujeres conseguirán una vida más digna.”

    Siria. La verdad. Los medios de comunicación. Hasta 300.000 muertos. 11 millones de personas han huído, se han mudado o se encuentra en campos de refugiados. Los rebeldes hacen estragos, pero al-Assad es el mayor dictador vivo del mundo.

    Si Siria estuviera en Europa… ah, no, que pasaría como en los Balcanes.

    La vida de un pobre no vale nada. La vida de una sociedad pobre no le interesa a nadie.

    20 abril 2015 | 09:56

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