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El drama de las activistas en Egipto

Por María Solanas 

María Solanas La participación política está aún lejos de ser un derecho universalmente garantizado, muy especialmente para las mujeres. Pero en algunos países del mundo, si eres mujer, ejercer las libertades políticas más elementales–como las de expresión y manifestación– puede conllevar el riesgo de sufrir una de las formas más execrables de represión, la violencia sexual.

Así sucede en Egipto. En las calles de El Cairo, en la Plaza Tahrir, con total impunidad, grupos de hombres rodean a las mujeres en las manifestaciones, las separan de sus acompañantes y amigos, las arrastran, y las someten a abusos sexuales y a violaciones.

Un grupo de mujeres protesta en la Plaza Tahrir en 2011.

Un grupo de mujeres protesta en la Plaza Tahrir en 2011.

Algunas de las mujeres que han sufrido estas agresiones sexuales han relatado a Human Rights Watch sus experiencias, y por si esto no fuera suficiente demostración de coraje, han reafirmado su voluntad de seguir promoviendo los derechos y libertades en su país.

Según ha documentado Amnistía Internacional, la violencia sexual contra las mujeres activistas ha sido constante desde la caída del Presidente Mubarak, en enero de 2011. Durante los meses de gobierno militar (febrero de 2011 a junio de 2012), las mujeres activistas sufrieron la persecución y el acoso del ejército y la policía con prácticas de violencia sexual. Con absoluta impunidad. Como señala en su Informe “Luchando por la justicia y los derechos humanos. Activistas egipcias cuentan su lucha”, ningún miembro del ejército o de la policía ha sido procesado por violaciones de derechos humanos contra las mujeres. La respuesta de las autoridades a las denuncias es culpar a las mujeres de “provocar los ataques al mezclarse con manifestantes varones”.

Los delitos sexuales parecen haberse recrudecido en la reciente oleada de protestas. En los últimos días, entre el 28 de junio y el 3 de julio pasados, Amnistía Internacional ha informado de 180 casos de ataques sexuales.

En Egipto la violencia sexual contra las mujeres es una práctica habitual prolongada en el tiempo. Para varios sectores en el país, la violencia ejercida contra las mujeres manifestantes persigue, además, un doble objetivo: sembrar el terror en el conjunto de la sociedad (empezando por la mitad más vulnerable), y disuadir a las mujeres de que participen en las protestas, es decir, reprimir la participación política activa de las mujeres.

Lejos de disuadirlas, la violencia ha provocado el efecto contrario, impulsando a miles de mujeres a sumarse al movimiento en la calle. Las mujeres jugaron un papel clave en la revolución que hizo caer a Hosni Mubarak, y que abrió expectativas de una mejora sustancial de los derechos de las mujeres en el país. La acción política de las mujeres sigue siendo esencial para lograr un Egipto democrático que pasa, necesariamente, por fortalecer y ampliar los derechos humanos. En esa lucha, las mujeres egipcias siguen dando un ejemplo extraordinario de coraje y compromiso democrático. El conjunto de la sociedad egipcia debería estar a la altura de sus mujeres, comenzando por condenar la violencia sexual que se ejerce sobre ellas, y exigiendo a sus autoridades actuaciones firmes contra esta lacra. No hay democracia sin derechos humanos.

 

 María Solanas es experta en public affairs y relaciones internacionales. Entusiasta del diálogo hasta la extenuación, y convencida del poder transformador de la política. Privilegiada en los afectos, feliz madre de una hija feliz.

4 comentarios

  1. Dice ser Brisha

    Me alegro de que la violencia sexual contra estas mujeres no les merme las ganas de seguir protestando por lo que ellas creen justo.
    Siempre me ha parecido una salvajada digna de los mas bajos instintos animales las agresiones sexuales, sean de la indole que sean, ya que lo considero un delito tan grave como el asesinato.

    12 julio 2013 | 09:18

  2. Dice ser Dionisio

    Es penoso que a 2013 todavía pasen estas cosas en un mundo civilizado. Todos somos personas y nunca entenderé que diferencia ven entre una persona hembra y una persona macho http://xurl.es/6ya04

    12 julio 2013 | 11:12

  3. Dice ser Antonio

    Antonio,

    Desde mi punto de vista, una violacion no es mas que un acto violento y repugnante que no se le debe ver mas justificacion que la hecha por unos animales.

    No es una forma de represión politica, es simplemente que cuando estan en grupo se envalentonan y lo hacen, da igual que sea una manifestacion que en el campo.

    En España desgraciadamente tambien ocurren violaciones, y no es por lo mismo, es por HdP que ven su oportunidad o se sienten seguros.

    Un saludo.

    12 julio 2013 | 11:37

  4. Dice ser yomisma

    se da a entender que esos abusos son ejercidos por parte de la policía y el ejército; ni todos los miembros de esos cuerpos los practican, ni todos los atacantes son policías y militares, hay civiles entre ellos también.

    12 julio 2013 | 14:02

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