Martínez Soler

"La libertad produce monstruos, pero la falta de libertad produce infinitamente más monstruos"

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2 Marzo 2006

Mi secuestro (I). Tal día como hoy, hace 30 años...

Tuve que dar un frenazo en seco y en plena cuesta. Unos locos habían cruzado su coche en medio de la calle y me impedían el paso. Pensé que se les había calado allí mismo.

Miré por el retrovisor de mi R-12 color hueso, con la intención de dar marcha atrás y salir por mi calle (Francisco Cabo) a la autopista de La Coruña. Instintivamente, miré el reloj: las nueve de la mañana pasadas. Ya iba tarde para cerrar, en la imprenta de Alcobendas, los últimos pliegos del semanario Doblón.

Todo fue muy rápido. Tres o cuatro personas salieron del coche que me impedía el paso. Me pareció ver que sacaban bruscamente –“¡qué raro!”, pensé- unas bolsas de deporte. El atasco iba para rato.

Volví a mirar por el retrovisor, antes de dar marcha atrás, y vi a un hombre mayor, con pelo rizado y un poco cano, que corría cuesta arriba hacía mi coche apuntándome con una pistola.

Miré al frente y las bolsas de deporte se habían convertido en metralletas (no eran como las que yo tuve en la mili; me parecieron más cortas y compactas). Sus dueños se cubrían la cara con dificultad: solo vi a uno con el rostro cubierto con pasamontañas, muy cerca de mí, apuntándome con su arma y golpeando con ella el cristal de mi ventanilla. Los otros rodearon mi coche.

Era martes, dos de marzo de 1976, tres meses después de la muerte de Franco.

(Tres meses llenos de inseguridad y miedo de cara al futuro. En medios periodísticos, sindicales, militares y políticos clandestinos abundaban entonces los rumores más extravagantes sobre escenarios golpistas. Los residuos del regimen franquista -que nosotros habíamos bautizado en Doblón como el "bunker"- querían mantener las esencias de la dictadura sin dictador. Pero teníamos indicios de que el flamante rey Juan Carlos no estaba por esa labor. "Era un prisionero más en el bunker franquista", decíamos. Franco afirmó antes de morir que dejaba "todo atado y bien atado". Y había rumores de que algunos generales y banqueros estaban tomando medidas para que así fuera).

Hacía una mañana soleada, aunque fría. Aún quedaba bastante nieve en Navacerrada. Un día maravilloso de invierno que, tan de mañana, yo no podía imaginar cómo iba a acabar.

No reconocí a ninguno de mis captores. En realidad, nunca supe si eran cuatro o cinco: el viejo que vino por detrás y tres o cuatro que me atacaron de frente.

En lugar de bajar el cristal, abrí la puerta, ya muerto de miedo, y, en ese instante, una mano – no se de quién- presionó un bote blanco de spray y me roció la cara con un líquido abrasivo que rajaba mi piel como si me cortaran con un montón de cuchillos a la vez.

Afortunadamente, un segundo antes, al ver de refilón aquel bote de spray acercándose de golpe a mi cara, cerré los ojos con fuerza y a tiempo para salvarlos.

Ya no volví a abrirlos hasta, unas horas más tarde, pasado el Alto de los Leones de la Sierra de Guadarrama, cuando me necesitaron con los ojos bien abiertos.

Uno de ellos me dijo:

“No te muevas, esto es un secuestro. Si no haces tonterías, no te pasará nada”.

Me sacaron de mi asiento tirando de la hombrera de mi chaqueta azul cruzada.

(Creo que ahora está arrugada en el sótano, y aún debe tener mi sangre seca, desde hace treinta años. Nunca la llevamos a la tintorería ni me la volví a poner jamás. No soy supersticioso, por si trae mala suerte.)

Al salir del R-12, uno de ellos me cruzó los brazos por detrás y me puso las esposas. Al mismo tiempo, otro me tapaba velozmente los ojos con un gran esparadrapo y dio con él un par de vueltas pillándome las orejas y el cogote.

Tuve mala suerte, al mover instintivamente mi cabeza a derecha e izquierda, para evitar la quemadura, provocada por aquel líquido tan doloroso que me echaban por la cara y sobre el esparadrapo que me cubría y protegía los ojos.

Tuve mala suerte, sí, porque quien me estaba poniendo las esposas, a mis espaldas, recibió en su cara el impacto del mismo líquido que iba destinado a mí, y creo que en exclusiva. Dio un pequeño grito:

“Joder, lo que escuece (o lo que quema) esta mierda”

Y soltó par de maldiciones y tacos. Naturalmente, me acusaba a mi de ser el causante directo de su quemadura imprevista.

Me metieron en el asiento de atrás de mi R-12 con un secuestrador a mi lado que, de vez en cuando, apretaba su metralleta contra mi costado, mientras protestaba por la quemadura que, según él, yo le había hecho.

Los dos vehículos echaron a andar hacia la autopista de La Coruña, única salida que tenía Las Matas, el pueblo dónde vivíamos mi mujer, Ana Westley, y yo, en una casita pequeña y extremadamente fría que habíamos comprado a un jardinero de la zona.

Ya de camino, se relajaron un poco y me explicaron, esforzándose por parecer amables, que se trataba tan solo de un secuestro para sacar algún dinero por mi rescate. Decían saber que yo era de familia rica.

Desde el primer momento, en cuanto descubrí al de la pistola por el retrovisor, y a los de enfrente con las metralletas reglamentarias, supe quiénes eran y qué podían querer de mi. Repitieron lo mismo un par de veces:

“Tranquilo, hombre, en cuanto paguen tu rescate, te soltamos”.

Tenía bastante claro quiénes eran mis secuestradores y podía, incluso, imaginar lo que buscaban. De hecho, yo había pasado las dos últimas semanas muy inquieto, sin recibir ningún recado de mis fuentes de información militares. Nada. No tuve ninguna reacción a la información, tan sensible y arriesgada, que había publicado en el semanario Doblón del 10 de febrero anterior, con la Portada dedicada a la Guardia Civil y con el antetítulo "De Vega a Campano". (Luego confirmaré la fecha exacta)

Desde que publiqué mi último artículo sobre los traslados irregulares de altos mandos moderados de la Guardia Civil, a mediados de febrero de 1976, no había tenido noticia alguna de mis fuentes anónimas. Desaparecieron de golpe. Ni una sola llamaba telefónica. Llegué a pensar que me habían abandonado, una vez conseguido su objetivo que era exactamente -según me dijeron al darme las primeras pistas y luego los datos exactos- frenar la purga de altos mandos moderados en la Guardia Civil.

No entendía muy bien de qué hablaban mis secuestradores, medio en clave, durante el viaje. Me hicieron muy poco caso -creo que iban un poco nerviosos- hasta que tomaron velocidad propia de autopista.

“¿Por qué dicen estos lo del rescate, en vez de ir directamente al grano?”,
pensé mientras buscaba explicación a tantos rodeos que yo consideraba innecesarios.

Desde luego, no fueron al grano hasta que me tuvieron en un lugar completamente seguro para ellos. Si hubiera ocurrido algún percance, contraorden o accidente no previsto, durante el trayecto por carretera, nadie hubiera sabido la razón real del secuestro. Por eso, deduje que la conversación durante el viaje debía estar alejada de la purga de altos mandos militares, que se produjo durante la enfermedad de Franco y los dos meses posteriores a su muerte. Y así fue.

(Continuará…)

Es un poco tarde y tengo trabajo. Seguiré escribiendo después de comer. Si me dejan…

Hasta luego.

34 Comentarios · Escribe aquí tu comentario

Mozart

Gracias, Jose. El contarlo es bueno para tí y para las generaciones que creen que la Transición fue un regalo del Cielo. Hoy, como hace treinta años, todavía me pone la piel de gallina el relato de esa historia.

2 Marzo 2006 | 04:15 PM

M. Stirner

José Antonio, te conocí muy poco tiempo después. Yo era director de la sucursal de la Caja de Madrid en Las Rozas, comprador habitual de Doblón y militante por aquel entonces de la CNT a pesar de mi puesto directivo. A alguno le pueden parecer sólo palabras el que yo diga que sentí tu trance como si lo hubiera vivido yo, pero es verdad. Dime, ¿no has hecho a lo largo de este tiempo ningún intento de saber quiénes fueron? Los malditos, seguramente han pasado a la reserva con el grado de coronel. Salvando cualquier distancia, siempre establecí un paralelismo entre la violencia que sufriste y la que padeció muchos años atrás Miguel de Molina, pero al menos en este caso al final todo el mundo pudo saber que habían sido los malditos Mayalde y Suevos. En tu caso ¿nos quedaremos sin saberlo?

2 Marzo 2006 | 05:26 PM

neike

Gracias por contarnoslo. Es terrible, no sabía nada de esta historia. Un saludo.

2 Marzo 2006 | 06:39 PM

Hari Seldon

Un abrazo y gracias (por tener el ánimo de contarlo)

2 Marzo 2006 | 06:41 PM

nombre

que mal royo

: (

dando ideas?

2 Marzo 2006 | 06:45 PM

urbaneja

JAMS me ha sorprendido tu relato, tu recuerdo. ¿Que te ha llevado a hacerlo? ¿Que bullía en tu cabeza cuando te pusiste sa escribir y cuando apretaste el botón publicar? ¿Lo has consultado con Ana?

Lo he pensado y creo que hay que recordar de donde venimos, sobre todo para no volver. Esta noche, cuando vuelva a casa, voy a recuperar la colección de Doblón y a repasar sus portadas. Aquellos fueron tiempos duros y emocionantes, trabajamos sin regatear sfuerzo, pero lo que les hemos dejado a nuestros hijos es bastante mejor que aquello.

Te aplaudo el gesto, continua el relato y sabes que quienes estabamos allí sufrimos contigo. urbaneja

2 Marzo 2006 | 07:02 PM

Marlo

Pero acábalo no nos dejes asi...

2 Marzo 2006 | 07:15 PM

david

gracias por tu lucha, seguimos a la escucha...

2 Marzo 2006 | 08:11 PM

Pedro

Escalofriante.

Enhorabuena por contarnoslo.

Hay que seguir investigando a la Guardia Civil.

2 Marzo 2006 | 08:33 PM

Que más da

¡¡Yo no tengo día!!

Una vez oí en la radio, a un epidemiólogo, que todos tenemos una rata a menos de dos metros. Yo coincidió, una rata humana. Pero no se van por cambiar el régimen político, solo mudan...

Yo no tengo día, pero tengo resquemor por igual con Franco que con algunos fervientes socialistas. Franco hizo que las mujeres fueran de segunda, y algunos socialistas falsificaron las firmas de mi madre para quedarse con nuestras propiedades ( y no voy a contar como algunas fortunas al amparo de la democracia han sido amasadas en impunidad, de manera ilícita...)

Yo no tengo día, pero lo hemos pasado mal, y los dos regímenes tienen la culpa, uno por la cultura machista, y el otro por con su falsa ética del bricolage, hacer posible en paralelo principios y enriquecerse de manera muy ilícita muchos, durante mucho tiempo...

Yo no tengo día, descubrimos las falsificaciones demasiado tarde( después de pasarlo muy mal por quedarnos sin nada, sin saber dónde deparar, de negros, de negras, mi madre y mis hermanas), cuando el delito estaba prescrito. Duele más saber que fue robado, que perdido y pasar de infante- adolescente-universitaria careciendo de muchas cosas por no tener recursos. Yo no tengo día, pero duele en el alma la maldad, la impunidad de muchos... ya está prescrito, pero las pruebas las guardamos, puede que un día demos un zambombazo periodístico...

Creo que el 40% por ciento de la población delinque( no hablo de moralidad, hablo de códigos penales), he conocido a mucha calaña, que se acercaba a mi padre para robarle, para utilizarlo, para aprovecharse... mi madre no contaba, Franco ya enseñó que el hombre era superior, ellas ni debían opinar, ni contradecir, ni separarse. La mente de mi madre estaba bien, era la machista de su marido y la sociedad...

Yo tengo día, pero supongo que me ha hecho ser más inteligente, más lista, y huelo un mangante a distancia, sin día, pero con sabiduría. Como dice mi amigo Alvar: " Me caguen la puta"

No soy más explícita a voluntad, es algo desagradable, que necesitaría otra vida para madurarlo, de pronto ta bloqueado. No suelo contarlo, produce sensación de vulnerabilidad el quitar la corteza.

Pero si supierais la cantidad de delitos producidos por el machismo( no hablo de violencia, esa va en paralelo), y si supieres de lo importante de la cultura social para impedir la inmoralidad... y la democracia sigue siendo la misma mierda, que permite predicar principios a muchos con sus fachas duras y las fachadas blancas de sus fincas. Los conceptos son los mismo que antaño: poder y dinero... ahora sobre ello se da el barniz de lo social( que te dejan en el salario social como te descuides)

Siento lo de la cara, el miedo, etc... yo no tengo ni eso, no tengo ni un día concreto...

¡¡¡¡VIVA LA REVOLUCION!!!!, ¡¡¡¡VIVAAAAAAAAAAAA!!!!, jajaja, el sentido del humor no me lo arrancaron...

Alguno día tambien lo contaré...

2 Marzo 2006 | 08:44 PM

porco

Un abrazo José Antonio, desconocía tu historia ya que en esa época era un niño y no me enteraba de las movidas.

La tortura es lo más vil que se puede hacer a un ser humano.

Bueno para quitar hierro al asunto decirte que en la foto que ilustra el artículo de Owen pareces un hombre de Atapuerca. ;)

2 Marzo 2006 | 10:50 PM

Goyo Tovar

Es un orgullo impagable estar a tu lado y poderte leer.

Gracias por no olvidar.

Goyo.

2 Marzo 2006 | 11:03 PM

curro

No lo sabia, gracias por contarlo y por seguir en el lado de los que quieren un mundo mejor.

Me acuerdo de otros y otras de aquella época, que no lo pueden hacer.

2 Marzo 2006 | 11:44 PM

Pepa

Soy adicta a Chapi!! Ahora te leeré a ti también!

No tenía ni idea de esta historia! En las Matas.. Suena tan reciente y tan lejano, al mismo tiempo!No me extraña que no hayas olvidado ni un ápice!

2 Marzo 2006 | 11:45 PM

Romario

Está muy bien contarlo. Enhorabuena.

2 Marzo 2006 | 11:57 PM

Carlos Capote

Increíble. No tenía ni idea. Nací en 1980, así que es normal que no recuerde nada. En cualquier caso, tengo la obligación de dar las gracias a quienes lucharon sin violencia por la paz y el concenso de los que disfruto hoy.

Aún a riesgo de sonar simplón,

gracias

3 Marzo 2006 | 12:00 AM

Carlos Arrikitown

He esperado (me he enterado vía el hijo de Arsenio;)a leer tu artículo hasta las 21:00 horas aquí en Pindorama...

Para leerlo conmigo mismo...

Yo tenía 10 años entonces, un abrazo...

3 Marzo 2006 | 01:35 AM

uno

Hace cosa de un mes tuve la suerte de compartir mesa con un señor que había estado preso en el Campo de Mauthausen. El modo en el que habló de su experiencia, la serenidad con la que lo contaba, su sonrisa, su mirada llena de cariño... transmitía una alegría de vivir que causaba un efecto balsámico.

Al leer tu testimonio me he acordado de él. La existencia de personas como vosotros es un auténtico antídoto contra el miedo, una lección de vida.

Muchísimas gracias y un fuerte abrazo.

3 Marzo 2006 | 09:53 AM

charles

Gracias por hacer el esfuerzo de recordar cosas dolorosas.

3 Marzo 2006 | 12:15 PM

Calladita estoy mas guapa

Qué bonito. Es lo que más apetece del mundo, dedicarse a recordar estas historias para distraer al personal, y que no hable del Estatut, la OPA y otras cagadas monumentales de este gobierno.

A nivel personal, lo siento, es un relato estremecedor, pero como OTROS TANTOS que afortunadamente están olvidados gracias al esfuerzo de TODOS.

Por cierto, a mi abuelo lo mataron en la guerra. Los Rojos.

3 Marzo 2006 | 01:46 PM

Jesús Cuadrado

Hola, José:

yo era coordinador de "En Punta".

Los dos sabemos quiénes eran.

3 Marzo 2006 | 02:05 PM

Diario de un Socialista, Traidor y Mutante

Hace no demasiado escribía un post denominado ¿Nuestra transición?. Ahí denunciaba ese cuento de hadas que nos habían vendido de una transición modélica, sin víctimas y totalmente transparente y democrática. Algunos recordarán el trágico suceso acontecido el 24 de Enero...

3 Marzo 2006 | 06:11 PM

Carlos Capote

Una persona, JAMS, cuenta que sufrió hace 30 años secuestro y torturas. Lo recuerda con motivo del aniversario de la tragedia...

Una de las comentaristas responde que es un relato "como OTROS TANTOS que afortunadamente están olvidados".

Me parece una tragedia que al abuelo de la susodicha comentarista lo hayan matado los rojos, pero eso no me parece argumento para ser insensible con alguien que sufrió un "incidente" tan desagradable como el que cuenta JAMS.

Si la comentarista narrase la historia de su abuelo, probablemente me parecería conmovedora y condenaría sin miramientos la violencia de sus asesinos. Lo que no puedo entender, es que a ella no le pase lo mismo con las tragedias de quienes parece considerar sus enemigos...

3 Marzo 2006 | 10:12 PM

kuasar

Muchas gracias por esta historia, tu historia. Sirve para aprender a los que no hemos vivido esos tiempos. Y aprender de aquello significa entender mejor el presente para crear el futuro.

Y a "calladita estoy más guapa" sólo quiero decirle (como ya dice Carlos Capote) que me parece muy triste que, sea por el motivo que sea, sea tan insensible hacia las vidas ajenas.

Las cagadas monumentales de quien sea y las que no lo son tanto son importantes cuando les toca el turno de serlo. No saber encontrar el momento adecuado es un fallo que siempre tuvo y seguirá teniendo el anterior gobierno.

6 Marzo 2006 | 02:31 AM

pablo altclas

exclente, muchas gracias por contarnos tu historia.

6 Marzo 2006 | 11:04 PM

Nahuel Pérez

Como será que...en todos lados se parecen estas cobardías...Ojala aquí en Argentina más de uno se animara a contar estas cosas en algún medio masivo...pero seguimos insistiendo en nuestra idea de que mejor no saber, así da la impresión de que no pasó nada...

Mierda que tienes huevos para enfrentarte a tus fantasmas de esta forma

7 Marzo 2006 | 12:24 AM

Erik Martinez Westley

Muy bien Papá,

Está bien que lo escribas, que lo saques fuera.

Ni yo sabía de algunos de los detalles que mencionas.

Deberías terminarlo. Para ti, para tus lectores, para tu familia. Que quede plasmado, que se sepa, a modo de testimonio, lo que pasó. Y ahí quedará el recuerdo, para quien quiera leerlo, periodistas, amigos, conocidos, interesados en la transición, familia o quién sea.

Es una historia valiosa que merece la pena compartir. Has empezado, lo has hecho bien, continúalo ... ánimo.

Con cariño y admiración,

Erik

8 Marzo 2006 | 08:48 PM

Andrea

Papá,

Estoy orgullosa de ti. Es bueno que lo cuentes, aunque sea después de treinta años... Es una historia (entre tantas tuyas que escucho con mucha admiración) que no se puede quedar en el olvido. Tienes mucho valor al sacar ese recuerdo que has llevado dentro durante tanto tiempo. No puedo ni imaginar lo que sufristeis tu y mama y sólo de pensarlo me dan escalofrios. Os admiro mucho a mamá y a ti, todo lo que habeís pasado y sufrido. Lo bueno, (si es que hay algo de toda esta historia) es que os ha unido más (si cabe). Sigue así, eres un excelente comunicador y un padre excepcional, y algún día se te dará el reconocimiento que mereces. Te quiero y te admiro.

Andy.

10 Marzo 2006 | 12:43 AM

rodrigo

y que te paso eeeeeeeeeeeehhhhhhhhhhhhhhhhhhhheeeeeeeeeeeeeehhh no se lo que te paso pero fue muy triste

rodrigo

?==?=?¿?¿?¿?¿?chau

12 Marzo 2006 | 06:40 PM

Gatopardo

Yo, sin embargo recuerdo perfectamente aquel suceso, y otros de entonces.

Un abrazo entrañable.

14 Marzo 2006 | 12:32 PM

valluka

Gracias por tu historia !!! creo que será de gran ayuda para mi trabajo de recerca. Trabajo sobre la tortura. cuidate ;)

25 Octubre 2006 | 07:06 PM





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Sobre

martinezsoler

"La libertad produce monstruos, pero la falta de libertad produce infinitamente más monstruos"

(Anónimo, por ahora)

1.-Primeras páginas de dos en dos Masoquista o temerario, me gusta enfrentarme a las portadas de los diarios de dos en dos. Y quiero compartir esa experiencia liberadora con quien se divierta haciendo lo mismo. Cuatro ojos ven más que dos. Por eso, deseo la colaboración de quienes se interesen por el análisis crítico de la prensa y del comportamiento de los periodistas, a quienes tantas veces se nos ve el plumero.

2.-Por una sonrisa, un blog. Estoy casi convencido de que el análisis comparado de los titulares de prensa de distinto color me hace sentir más libre (o quizás, más alerta y desconfiado). También, más vivo y despierto. Me rejuvenece. Y, más de una vez, me hace sonreír, lo que no es poco en los tiempos que corren.

3.- Como si fuera libre Tengo permiso de Arsenio Escolar, director editorial de 20minutos.es, para escribir lo que quiera en este blog, y a título exclusivamente personal, por lo que no reflejará, en ningún caso, la posición editorial del diario 20 minutos ni de su web www.20minutos.es. Y lo voy a intentar, además, a modo de prueba. Me llamo José Antonio Martínez Soler, aunque hay colegas y amigos que me llaman Jose o JAMS porque mi nombre es muy largo y porque he firmado muchas noticias, reportajes o artículos con estas iniciales.

Nací en Almería, entre la Plaza Toros y el Quemadero, pasé once años con los frailes de La Salle, las vacaciones en mi casa de Mojácar y, a los diecisiete, emigré en busca de estudios, amores y fortuna. Estudié varias carreras a medias (Arquitectura, Políticas, Económicas, Periodismo, Government…) en las universidades de Madrid, Barcelona y Harvard (EE.UU.). Pero, en realidad, me hubiera gustado estudiar Historia, Literatura o Clarinete. Me casé con una chica de Boston, también periodista, (ex corresponsal de The New York Times y The Wall Street Journal), y tengo tres hijos (de 27, 21 y 17 años). Soy periodista desde hace más de 30 años y, desde su fundación, soy el Director General de Multiprensa y Más S.L., empresa editora del diario 20 minutos (el más leído de España, de lunes a viernes) y de la web www.20minutos.es, que acoge a este blog. Aquí escribo a título exclusivamente personal, sin reflejar ni comprometer la posición editorial del diario 20 minutos ni de su web, y con la venia de Arsenio Escolar, Director Editorial del diario y de la web y máximo responsable, por tanto, de su contenido, y de Luis Alberto Rivero, Director Comercial de 20 minutos, responsable de los ingresos. Al final de la página de inicio de www.20minutos.es podéis ver “Quienes somos” y allí aparecen algunos datos sobre nosotros. Sobre mí dice lo siguiente: "José Antonio Martínez Soler. Director General de 20 minutos. Doctor en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense, Nieman Fellow, diplomado por la Universidad de Harvard (EE.UU.) y Profesor Titular de Economía Aplicada en la Universidad de Almería. Director-fundador de los diarios El Sol y La Gaceta de los Negocios, del semanario Doblón y del primer diario "Buenos Días" de TVE; redactor jefe de El País y de Cambio-16. Director de los Telediarios y de varios programas (Informe del Día, Entrevistas a Candidatos Presidenciales, Debates, etc.) de TVE. Corresponsal-jefe de TVE en Nueva York y autor de varios libros ("Jaque a Polanco", "Autopistas de la Información", "Los empresarios ante la crisis", etc.). Es almeriense y posee la Medalla de Andalucía." La mayoría de mis empleos no existieron antes de que yo los ocupara y creo que sólo me han despedido una vez en contra de mi voluntad. Fue cuando José María Aznar ganó sus primeras elecciones generales en marzo de 1996. En cuanto formó Gobierno, salí disparado de mi puesto de trabajo como corresponsal de Televisión Española en Nueva York. Gané el juicio por despido improcedente contra la Televisión del Gobierno Aznar; y mis hijos disfurtaron de una indemnización que llamaron la "beca Aznar". Martinez-Soler loses his job with Spanish Television (Spanish only) He vivido en tres ocasiones en los Estados Unidos (Cambridge, Mass, Murray Hill, New Jersey, y Larchmont, New York). Por mi relación con la Universidad de Harvard (como antiguo alumno, Nieman Fellow) suelo colaborar, de vez en cuando, en la revista Nieman Report con articulos como "Conquistando la libertad palabra a palabra", publicado en el número de verano de 2006. Climbing to Freedom Word By Word En las solapas de mis libros, encontraréis un currículo más amplio y, si alguien tiene interés, puedo enviarle un CV más largo todavía que he utilizado para buscar o fundar algún que otro empleo. En él veréis que, como Santa Teresa, voy de fundación en fundación. ¡Ah! si alguien ha leído hasta aquí, le debo una copa. En resumen: me muevo, como un péndulo, entre la pasión por la verdad y el instinto de supervivencia (ya os he dicho que tengo mujer y tres hijos). Y, sinceramente, no sé cuanta verdad podré decir o cuanto miedo tendré que callar en este blog porque se trata de una prueba. Este es un experimento abierto (mezcla de crítica de prensa, diario personal con opiniones sobre las noticias y las no noticias y sobre lo que se me ocurra sobre la marcha) que hago con materiales tan sensibles como los que utilizamos para expresar nuestros pensamientos, sentimientos, frustraciones y sueños. Nunca sabré si soy valiente o cobarde. Una vez me pusieron a prueba (con secuestro, torturas y un fusilamiento simulado) y no pude resolver esta duda sobre mi carácter. (Sobre mi secuestro al final de la dictadura de Franco) Se cómo empezar (pidiendo disculpas por mi pedantería al pretender que alguien me lea y/o participe en este análisis en abierto del mercado de la prensa, de la compraventa de noticias y titulares) pero no tengo ni idea de cómo ni cuando acabará este invento. No hay comida gratis, ni sexo gratis ni, por supuesto, noticia gratis. Por eso me interesa escrutar y, si es posible, descubrir cómo se determina el precio de la noticia en este mercado tan opaco, gobernado por el intercambio de favores compensatorios entre fuentes, periodistas, editores, lectores... y anunciantes. Casi “na”. A mi edad, con mis niños criados y la casa pagada, me impongo cada vez menos límites a la libertad de expresión. Voy perdiendo el miedo. Dije, al principio, que hacía este blog por curiosidad y por vanidad. Olvidé lo más importante: lo hago por placer. Por el placer de escribir como si fuera libre y de compartir esta libertad con quien quiera saborearla. La libertad es la esencia que adereza la dulzura de vivir, o sea, la felicidad suprema. A veces, yo la rozo con la punta de mis dedos. Casi nunca la alcanzo. Y, ya puesto a ser pedante, ahí van mis tres citas favoritas sobre la libertad: 1.- Manuel Azaña:

“La libertad no hace mejor al hombre; lo hace simplemente hombre”
2.- Francisco de Quevedo:
“No he de callar, por más que con el dedo, ya tocando la boca, o ya la frente, silencio avises o amenaces miedo. ¿No ha de haber un espíritu valiente? ¿Siempre se ha de sentir lo que se dice? ¿Nunca se ha de decir lo que se siente?”
3.- Miguel de Cervantes:
“La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre: por la libertad, así como por la honra, se puede y se debe aventurar la vida”.
Mis fotos viejas en el Museo Virtual de 20minutos http://www.20minutos.es/museo-virtual/foto/2408/donante/1574/