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Mara viste y calza Mara viste y calza

“Algunas personas
sueñan con piscinas,
yo sueño con armarios”.
Audrey Hepburn

Entradas etiquetadas como ‘semana de la moda’

Yves Saint Laurent nos quiere sumisas y violadas según su última campaña

Sé que las chicas del anuncio no están diciendo “Viólame”. Es algo que no aparece escrito en ninguna parte. Pero quiero que vayamos mas allá y pensemos en la imagen de la mujer que se está transmitiendo.

Para empezar es una mujer sexualizada por la ropa que utiliza: tacones altos, medias de rejilla, lencería… Ves el anuncio y no piensas en la última colección de la marca, esa con cuellos altos y cazadoras de cuero, piensas en sexo.

En segundo lugar, las modelos del anuncio, aparecen colocadas en posturas sumisas. Transmiten debilidad, como si no tuvieran ningún tipo de fuerza ni voluntad. Están ahí. Simplemente estando, pero tiradas

Se ve una mujer frágil a disposición de cualquiera, algo que continúa con los estereotipos que son los que alimentan el ideal de una sociedad machista que considera a la mujer un objeto de consumo. Es esa creencia la que puede llevar a una violación o a cualquier otro tipo de abuso, por lo que, de una manera o de otra, la campaña en mi opinión, fomenta la violencia de género (recordemos que la violencia no es solo poner una mano encima).

Como consumidora no me gustaría comprarle a una marca que basa su publicidad en una imagen de desigualdad del tipo que sea. Como mujer, ver que transmitan esta idea de mi género, me resulta algo inaceptable.

Siendo sincera, y que quede entre nosotros ahora que Anthony Vaccarello no está leyendo, esta campaña no me parece otra cosa que la búsqueda constante de polémica. Al igual que en los 90 se sacaba por primera vez a una mujer vendiendo vaqueros sin bragas, en el 2015 fue una modelo que rozaba la anorexia y en 2017 toca la imagen de la mujer sometida. Ese es todo el objetivo de Yves Saint Laurent, dar de qué hablar. Y es que, si no hablan de ti, es como si no existieras. Aunque si este es el discurso que la marca quiere darnos, habrían hecho mejor guardando silencio.

#YSLretiretapubdegradante

 

Lo que no te cuentan de la Milan Fashion Week

Después de haber hecho de corresponsal en la semana de la moda milanesa, ya habréis visto en otro post que he decidido hacer una comparación entre esta y la “de casa”, la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid.

Como ya os comenté, los desfiles en Milán no son como en Madrid. Vas a Ifema al amanecer y sales al anochecer después de una organizada sesión maratoniana de moda. Aquí no, aquí cada uno es de su padre y de su madre en una punta de la ciudad. Como no tienen un horario que deban cumplir a rajatabla para no descolocar el orden del día, lo mismo se retrasan 15 minutos que 45. Aún con todo, y dispuesta a dejarme llevar por la magia que llevaban todo el mes vendiéndome, quedé otro día con Dianina XL para ver juntas un desfile.

En la entrada nos hicimos las fotos de rigor que no pueden faltar como buenas bloggers que somos. “Sácame la frase de la cazadora” le pido mientras me giro para que se lea el “Feminist as fuck” (Feminista de cojones) que llevo pintado. En esto veo que un chaval me hace fotos también, algo relativamente normal en estos eventos que siempre sacan los streetstyles o estilo de la gente de a pie.

La cosa es que el chico se me acerca y me pregunta que si entiendo italiano. Cuando le digo que sí me dice que le ha gustado mi culo y que si lo puede tocar (esto es 100% real, sino preguntadle a Diana). Parece ser que el lema de mi cazadora, ese que viene a decir implícitamente que no deseo ser cosificada, es demasiado sutil para su entendimiento. Como mis padres me han dado una buena educación contuve las ganas de reventarle la cabeza con un bate rodeado de alambres y tras decirle que no, nos fuimos flipando.

Al ir al mostrador de prensa para que nos dijeran dónde teníamos que sentarnos, la mujer encargada de las listas sacó un post-it, sí, un post-it, y tras partirlo en trocitos escribió “ST”. Me recomendó que no lo perdiera ya que me lo iban a pedir en la entrada. ¡¡¡Un cacho post it!!! ¡Que estamos hablando de la Milán Fashion Week! O sea, hello? Are you kidding me? Puro glamour.

“St” que significa “Standing” traducido a español como “de pie apiñadas pegadas a la pared como sardinillas en lata“. Pero como buenas españolas tiramos de picaresca y en cuanto vimos un par de sitios plantamos el culo bien plantado. La clave en estos sitios es aparentar que realmente ese es el puesto que debes ocupar y nadie te dice nada. Aunque traté de repetir la maniobra en el desfile de la tarde fracasé, ya que la que llevaba las listas venía cada dos por tres a recriminarme. Y mira que nos cambiamos de sitio varias veces pero nada, la tía parecía saber dónde encontrarme.

Otro de los momentos “simpáticos” fue el desfile de Simonetta Ravizza. Como era un día milanés helador, aproveché para llevar el cuello de pelo de mi madre. De camino al desfile, como de costumbre, fui informándome sobre la marca: una firma de lujo de pieles. “A tope” pensé, ya que no había mejor ocasión para lucir la bufanda peluda.

La cosa es que al llegar y salir del metro me encontré un pequeño grupo con pancartas y mochilas ‘perruoflauta style‘. Cuando vi que llevaban peluches manchados de rojo empecé a caer en que igual ir a un desfile peletero con un cuello que imitaba pelo no era la mejor de las ideas. Confirmé mis sospechas cuando empezaron a gritarme cosas como “Che schifo” o “Puzza di merda”. Yo contesté que era un cuello sintético pero no me hicieron ni caso. Ya me veía o manchada de pintura o llegando a las manos con alguno.

La cosa es que escribí a mi madre contándole lo que suscitaba su pelo de imitación. “No hija, si es que ese es auténtico”. Ah, pues que bien oye. Espero que lo hayas disfrutado porque a este ritmo vuelvo a casa sin él, pensaba viendo como el pabellón donde iba a tener lugar el desfile estaba rodeado de Carabinieri. Al final les invitaron a salir y volvieron a soltarme alguna perlita acompañada de gestos poco amigables.

Carabinieri a la entrada del desfile de Simonetta Ravizza y activistas.

Pese a que tenía entradas para otros desfiles consideré que ya había profundizado en la semana de la moda milanesa lo suficiente. Y es que durante esos días la ciudad enloquece. Los medios de transporte, que ya van llenos, se convierten en imposibles. La gente aprovecha para sacar sus pintas más estrafalarias. Y con estrafalarias me refiero a realmente estrafalarias. Me viene a la mente un chico que iba vestido todo de naranja y su complemento era una pecera rectangular naranja con peces naranjas nadando dentro. No puedes ir a tal o cual discoteca porque X diseñador la ha reservado para una fiesta privada, los asistentes a los desfiles se convierten en almas histéricas que te empujan y te estrenan, el gimnasio se llena de modelos haciéndose selfies en los bancos en los que normalmente entrenas con las pesas… Y sobre todo el desorden a la hora de sentar a los asistentes, el caos cuando empieza el desfile y hay gente que se te pone delante porque no hay nadie que controle la acomodación, la desorganización, el mal trato a la prensa o las maneras de muchos relaciones públicas son solo algunas diferencias que, como invitada a ambas pasarelas, encontré respecto a la nuestra.

Paralímpicos para pasarelas

Un fashion show es la presentación que se hace públicamente de la nueva colección de una marca, costumbre que, por moderna que nos pueda parecer, se remonta al siglo XIX, concretamente a Charles Worth, el primer diseñador en realizar este tipo de muestras.

Lo que me resulta inaceptable es que mantengamos hoy en día la misma fórmula que hace 200 años, que estaba bien para una sociedad que solo concebía a la mujer si era delgada y entraba en un corsé.

TWITTER @MARCATMF

Diversidad” parece gritar la sociedad, aunque la industria de la moda todavía haga oídos sordos. Diversidad étnica, modelos que formen un tapiz multicolor como un desfile de Kanye West; tallas variadas, que si no uso una 34 también pueda imaginarme con una 38, 40, 42 o 50 cómo podría quedarme la ropa de la pasarela y variedad en cuanto a diversidad de capacidades.

Os pondré un ejemplo que pudimos ver este martes en el marco de la Mercedes-Benz Fashion Week. EGO, la plataforma que apoya a jóvenes diseñadores, realizó el primer fashion show inclusivo, de la firma Existence Research Program, en la presentación de las colecciones otoño/invierno 2017-2018.

La marca contó con la presencia de dos deportistas como maniquíes: Sara Andrés, atleta que compitió en los Juegos Paralímpicos de Río consiguiendo un diploma en los 400 metros lisos y Alberto Ávila, campeón Europeo Sub-20.

El reto social que supone cambiar nuestra visión de los desfiles, que no son otra cosa que una potente herramienta de comunicación, introduciendo nuevos modelos, no solo va a permitir que la industria sea más abierta y pueda contratar a otros profesionales, sino que, a nosotros mismos, los, en primer lugar, espectadores, y en segundo lugar consumidores, abramos un poco la mente y además de aceptar empecemos a pensar más en términos de inclusividad. Bellezas hay muchas, solo nos queda aprender a apreciarlas.

Las monstruosidades del ‘streetstyle’ de la Paris Fashion Week

Llegan las semanas de la moda y nos volvemos locos. Como sabemos que pueden caer fotos en cualquier momento, los más adictos a la moda peinamos hasta la última percha del armario para crear tendencia. Porque somos así de ególatras, nos encanta pensar que aunque vayamos a ver un desfile y seamos normales y corrientes parezcamos influencers. Y sí, yo la primera. Aún recuerdo esa fashion week a la que asistí con unos botines diy que había cortado esa misma mañana (lo petaron).

La jugada nos puede salir bien o podemos estrellarnos estrepitosamente combinando el elegante abrigo de pieles de la abuela Josefa con los vaqueros que encontraste en Malasaña aquel día que estabas segura de que irían con todo:

GTRES

El chándal de terciopelo es, en mi opinión, perfecto para andar por casa calentito. Lo de combinarlo con camisa, cinturçon de Gucci y un abrigo largo es como los que le echan mayonesa a las croquetas. No mezclar lo que solo funciona bien por separado:

Many thanks to @mercedesbenz, official partner of the Paris Fashion Week. 📷 by @vannibassetti. #pfw #mypfw #menswear #fw17

A photo posted by Paris Fashion Week (@parisfashionweek) on

Cuando la Semana de la Moda te pilla recogiendo arroz en plenos campos de Youxing y no has tenido tiempo en las doce horas de vuelo China-París de cambiarte:

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¿Quién dijo frío? Si te tienes que pasar una semana resfriada, con anginas y baja laboral por ir divina de la muerte, TE LA PASAS. Antes muerta que sencilla:

Cold temperatures are not going to stop fashion street style, 📷 by @vannibassetti. #pfw #mypfw #menswear #fw17

A photo posted by Paris Fashion Week (@parisfashionweek) on

El Lado oscuro de la Fuerza inspira a este asistente que llega hasta teñirse el pelo para que haga juego con su conjunto:

GTRES

Cuando tienes unas sandalias tan TAN estilosas como las de esta invitada y te niegas a dejarlas en casa solo porque las temperaturas son bajo cero, unas medias y apañado:

Day 4 of the Paris Men's Fashion Week has just started ! 📷 by @vannibassetti. #pfw #mypfw #menswear #fw17

A photo posted by Paris Fashion Week (@parisfashionweek) on

El abrigo de Lewis Hamilton no tiene perdón de Dios. Eso sí, perfecto para ir al cine y poder pasar en sus bolsillos palomitas, chuches, refrescos y un bocata de jamón sin que nos confisquen la comida:

GTRES

Para terminar y darle un poco de paz a nuestros ojos os dejo una foto del conjunto elegido por David Beckham. Colores nudes, un jersey de cuello vuelto y unas gafas de sol lisas que demuestran que menos es más (aunque también ayuda que los lleve el futbolista).

GTRES

‘Instagram husband’, alquiler de maridos para la Semana de la Moda

Desde que el mundo es mundo, el ser humano trata de relegar las tareas que no quiere hacer a otros, ya sea haciendo la ‘táctica de la comadreja’, es decir, mirando a otro lado y dejando que los proyectos de tecnología los haga el resto del grupo mientras tú solo compras los palillos de dientes para la maqueta, o pagando por ello.

Esto último va desde cuando le ofreces unos céntimos a tu hermano pequeño por que haga algo que te da mucha pereza hasta a pagar grandes sumas como cuando necesitas que te monten ese mueble de Ikea o que te instalen la caldera.

Un 'marido' de Instagram con las manos en la cámara. TASKRABBIT

Un ‘marido’ de Instagram con las manos en la cámara. TASKRABBIT

Uno de los nuevos empleos que podíamos encontrar en la web TaskRabbit era el de Instagram husband, es decir, un ‘marido’ (o mujer) que te hace fotos en la Fashion Week de Nueva York.

¿Y por qué iba alguien a necesitar eso? Os explico. ¿Sabéis cuando vais de viaje y empezáis a pedir a los amigos que os hagan una foto en cualquier lado y acaban mandándote a paseo a la milésima foto? Y eso si vas con gente, que cuando viajas solo no queda otra que pedírsela a los desconocidos que van tranquilamente por la calle, lo que resulta en unas fotos que nunca, nunca, NUNCA, salen bien.

Pero claro, todos somos educados (en mayor o menor medida), y ya que ha hecho el esfuerzo de pararse y disparar no te vas a poner con exquisiteces cuando ves que sales medio bizca o que tendrás un trozo del dedo de tu fotógrafo improvisado de recuerdo. Al final acabas recurriendo al selfie y tu álbum es una sucesión continua de primeros planos de tu cara ojerosa.

Por 45 dólares la hora la web te permitía contratar a un profesional que además del servicio de fotografía, se encargara de las bolsas. Algo que puede parecer una tontería, pero cuando vas a una semana de la moda, entre revistas que gorroneas, muestras y regalos aleatorios que pueden ir desde una caja de pañuelos hasta una botella de agua de edición especial, acabas más cargada que unos padres primerizos en el primer día de playa.

Para aquellos que tienen una pareja que les suele echar una mano (y mucha paciencia para hacerles fotos hasta que salga una que les guste) puede parecer una tontería de trabajo. Para todos los demás, y hablo también en mi caso, no me parece una mala idea.

Por qué odiar a Kanye West (como diseñador)

Querido Kanye,

Me da igual con quién estés casado, tu música, tus canciones machistas, tus declaraciones provocadoras, tus insultos por las redes sociales o tus desplantes a la prensa. Me dan absolutamente igual porque en ninguna de esas facetas te sigo, lo que no te puedo perdonar es el desastre que estás haciendo en cada colección que presentas en el mundo de la moda. Por ahí no paso.

Kanye West. GTRES

Kanye West, el culpable. GTRES

Cuando organizas un desfile con tanto secretismo alrededor (y me estoy refiriendo a tu colección Yeezy Season 4), lo mínimo que puedes hacer es organizarlo bien y no dejar a tus modelos dos horas de pie bajo el sol neoyorquino vestidas con abrigos y botas altas hasta el punto de que más de una acabara desmayada. Y te lo digo yo, que me he hecho más eventos que tú conciertos de rap, que por mucho que fuera una acción al aire libre siempre había algún cliente pendiente de que estuviéramos bien hidratados.

Si hubieras sido puntual, tus modelos no habrían necesitado ninguna atención médica. Apareciste con todo tu séquito de K´s dos horas tarde, dos horas en las que tus asistentes, entre los que estaban, por ejemplo, Lewis Hamilton o Anna Wintour. Las grandes casas de la industria, esas con casi cien años de andanzas a sus espaldas y con nombres que ya forman parte de la propia historia de la moda, no se permiten en sus desfiles ese tipo de desplantes por muy famosa que sean.

Que digas que quieres que tu moda sea algo atemporal, algo que dentro de 20 años nos sintamos felices de haber encontrado en una tienda de segunda mano, cuando tu colección son prendas lisas en color carne que parecen bodies de abuela, me parece un poco complicado. ¿En qué se basa tu proceso creativo? ¿Te recorres las mercerías de Bravo Murillo en busca de inspiración? Si es así, felicidades, pon una tienda en Madrid, que vas a triunfar entre las señoras de la tercera edad. Eso sí, no pongas los abrigos a mil dólares ni los zapatos a seiscientos, que aquí las pensiones están mucho más bajas.

Y por último, si vas a hacer moda, y más si la vas a vender a esos precios demenciales, hazla bien. La vestimenta no es solo vestir, es llevar y comunicar. Si haces una colección cuyos zapatos no te permiten andar, no lo llames “moda”, llámalo “arte” y que te lo expongan en algún museo para que nadie se rompa una pierna llevándolo puesto.

Apañado vas como tu música sea como esto.

Lots of shoes breaking today at #YEEZYSEASON4 – But the clothes look good!

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#RunwayForAll, ¿una pasarela para todo tipo de modelos o un lavado de cara de Instagram?

Admitámoslo, últimamente con todas las modas extrañas de colores de pelo en tonos pastel y fotos para probar la delgadez, Instagram no se estaba haciendo de querer. De hecho le estaba cogiendo mucha manía.

Sin embargo, no solo de hastags raros vive la red, y a la iniciativa de Alicia Keys #NoMakeUp se ha sumado otro del que me resulta interesante hablar: #RunwayForAll.

La etiqueta, que viene a significa “Pasarela para todos” defiende la diversidad en los desfiles de moda con la integración de modelos con todo tipo de cuerpos, una iniciativa positiva que empezó la red social hace dos semanas con la siguiente publicación:

“#RunwayForAll means any teenager feels represented when they open a magazine or watch a fashion show,” says Mama Cax (@caxmee). Mama grew up in Haiti, lives in New York City and never aspired to be a model — “not only because there were very few dark models on magazine covers but also because I grew up with very little knowledge of the fashion industry,” she says. “Eight years ago, after getting my leg amputated, the idea of being a model was even more far-fetched.” Today, Mama is modeling and doing other things that she was told there was no audience for, like sharing tips for traveling as a black female amputee. “The majority of humans do not look like the mainstream idea of beauty,” she says. “One of the greatest barriers is not belonging. Through modeling I hope to show that beauty does not always wear a size zero and beauty does not always walk on two limbs.” Every day this week, we’ll be sharing the story of a model who is redefining industry standards and making sure there’s room on the #RunwayForAll. Photo of @caxmee by @simonhuemaen

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“Cada día de esta semana compartiremos la historia de una modelo que está redefiniendo los estándares de la industria y asegurándose de que hay espacio en una pasarela para todos” escribió Instagram como pie de foto de una imagen de Mama Cax, una bloguera a la que le amputaron la pierna a los 18 años.

Si ponemos el hastag, podremos ver imágenes de personas que se unen a la iniciativa con vitíligo, en sillas de ruedas, con muletas, de talla XL  o sin un brazo o una pierna.

La red social invita a todo el mundo a participar para que el movimiento logre que un desfile como el que se vio en Nueva York durante la Semana de la Moda de febrero del año pasado, se convierta en algo normal.

Sin embargo, por muy bien que me parezca que se apueste por la integración, le veo un fallo enorme a la iniciativa y es que no creo que realmente abogue por una pasarela “para todos” si englobamos en el “todos” a todos los que somos parte de la especie humana en realidad.

Kelly Knox, una modelo que nació con medio brazo y es de las que más ha defendido el movimiento, comenta que #RunwayForAll “trata sobre enseñar al mundo que en la diversidad hay fuerza y belleza“.

Pero ¿qué pasa con la fuerza y la belleza de una persona normal? A mi parecer, la elección del nombre es un poco engañosa, porque por lo que he visto, da visibilidad únicamente a personas con alguna particularidad física.

Pasarela para muchos, pero no para todos. ¿Hay lugar para la normalidad en la diversidad? Un hombre o una mujer normales y corrientes sin ser talla grande, de altura media, con dos brazos y dos piernas ¿van a tener también un hueco en estos desfiles? Te dejo que imagines la respuesta.

Se buscan modelos de varias etnias (pero no demasiadas)

¿Eres negra, asiática, latina, de Oriente Medio o de cualquier otra etnia? Si la respuesta es afirmativa, tienes menos posibilidades de formar parte de un desfile que si eres blanca. Así te lo suelto, sin vaselina ni nada.

A esta reflexión he llegado tras ver los resultados del recuento que The Fashion Spot ha realizado después de la Semana de la Moda de Nueva York otoño/invierno 2016. Pese a lo poco halagüeños que puedan parecer a primera vista (porque están bastante desequilibrados) ¡estamos hablando del show de mayor diversidad étnica de la historia! Ahí es nada. De los 120 desfiles, 68,10% de las modelos eran blancas y 31,9% de varias etnias (un cambio nada desdeñable, ya que si echamos la vista atrás al show de la colección pasada encontramos un 28,4% de modelos de color y  un 24,4% en el anterior).

En otras palabras, la semana de la moda de la Gran Manzana ha querido contar con varias etnias en plan “Así de comprometidos estamos con la sociedad que representamos la diversidad en nuestra pasarela” pero “A ver, tampoco vamos a pasarnos que esto es la Fashion Week y no un anuncio de Benetton“.

Es un dato positivo, no os digo que no, pero a la industria le queda un largo camino por recorrer (y eso que estoy solo hablando de etnias, que si nos pusiéramos a hablar de tallas y edades de las modelos podríamos estar protestando durante horas). Diseñadores como Kanye West, Zac Posen o Chromat apostaron por un casting de modelos de color superior al 85%. Aunque esto siguen siendo todavía las excepciones, así como Vetements o Balenciaga en la Semana de la Moda de París que solo incluyeron modelos blancas. Si nos salimos de la semana de la moda neoyorquina, las cifras son peores: el 77% de las modelos que han desfilado en Nueva York, París, Londres y Milán eran blancas.

Modelos de varias razas en el desfile de Kanye West. GTRES

Modelos de varias razas en el desfile de Kanye West. GTRES

Para luchar contra esto, la modelo Ashley B. Chew inició el pasado otoño con un bolso que lanzaba un potente mensaje ‘Black Models Matter’ la campaña del mismo nombre (que más adelante cambió a BlackLivesMatter) para reivindicar la presencia de modelos de color en la pasarela.

Este movimiento, además de denunciar la poca cantidad de modelos negras que hay respecto a las de etnia blanca, también criticaba el hecho de que en los backstages los estilistas y maquilladores no cuenten con productos para su pelo y tono de piel.

Naomi Campbell fue la primera en denunciarlo en la edición juvenil de Vogue: “Cuando era joven, me pasaba exactamente lo mismo. Cuando estaba preparándome para el show me topaba con estilistas que no tenían ninguna experiencia trabajando con modelos negras. Siempre tenía que llevar mis propios productos –mi propio maquillaje y productos para el cabello- para poder estar segura que tenía todo lo necesario para poder lucir cómo debía. Es muy decepcionante oír que todavía en estos días las modelos negras siguen sufriendo el mismo problema”.

Este obstáculo sumado a la escasa diversidad racial en la pasarela, hace que los esfuerzos que han realizado tanto ella como otras modelos de color caigan en saco roto. La solución al problema no es simplemente meter más modelos de distintas etnias sino tener recursos para poder sacar lo mejor de su trabajo: “Estamos usando nuestras voces para alentar a la industria a ser más inclusiva en cuando a la diversidad racial. Y eso se aplica desde el casting hasta contar con los recursos que una modelo negra necesita para desfilar” contó la modelo.