BLOGS
Mara viste y calza Mara viste y calza

“Algunas personas
sueñan con piscinas,
yo sueño con armarios”.
Audrey Hepburn

Entradas etiquetadas como ‘pelo’

Cambiando de temporada y de peinado

Las ganas de meterse la tijera en el pelo cuando llega el calor son inevitables. Empiezan esos días en los que te asas de calor en el metro, en clase o en la oficina y terminas con la nuca más pegajosa que el papel de moscas.

Por ello, y porque eres una adicta a las tendencias (sino no estarías leyendo ese post) aquí tienes los que serán los cortes de pelo estrella de esta primavera:

INSTAGRAM

El shag, corto y desfilado con capas perfecto para darle dinamismo a un pelo liso. Te sonará de Winona Ryder en Stranger Things.

Rockstar #shag for this badass beauty 🔥🎸🌺 #shtrnomad #sallyhershberger24k #MAJOR #hair #cutbylevi

A post shared by Levi Jackson (@levisonjack) on

El loobque viene a ser un bob de longitud media (long bob). Si quieres sanear el pelo pero no perder la forma, este es tu corte.

Las mechas tigereye están inspiradas en la piedra Ojo de tigre, piedra marrón con rayas amarillas. Se hacen a mano alzada a lo largo de la melena en tonos nuez, avellana, cobre y miel y es ideal para melenas castañas o rubias oscuras.

👳🏻‍♀️👱🏻‍♀️Capelli spenti? Scegli il tuo stile da #rhdparrucchieri 👳🏻‍♀️👱🏻‍♀️

A post shared by Rhd Parrucchieri (@rhdparrucchiere) on

El gringe es el flequillo del ranking (porque no podía haber una temporada sin flequillo), que aunque no es muy deseado en verano te gustará por su comodidad a la hora de mantenerlo. Desfilado y despeinado, está inspirado en Brigitte Bardot.

Cambiando el champú por vinagre de manzana

Dice mi madre que los experimentos están bien siempre y cuando se hagan con gaseosa, pero como los hijos somos expertos en eso de desobedecer a los progenitores, me puse a experimentar con el vinagre.

No recuerdo cuando fue la primera vez que leí que el vinagre de manzana era un sustituto perfecto del champú. Mis únicas experiencias con el aliño habían sido en ensaladas.

Después de consultar en foros que no iba a quedarme calva por usar el truco, decidí tirarme a la piscina (de vinagre).

Mi segunda motivación para probarlo es que el vinagre sale mucho más barato, y como dentro de poco seré la encargada de mi propia intendencia, tengo que estar atenta a este tipo de cosas ya que pretendo vivir de manera más austera que un monje ermitaño.

(Os dejo la comparativa para que veáis que no os miento)

CARREFOUR

CARREFOUR

Para lavarme el pelo llené de vinagre de manzana hasta la mitad un botecito de 100 ml (de los típicos de aeropuerto) que tenía restos de champú. Soy de melena muy larga y con los 50 ml me pude lavar todo el pelo perfectamente. Aunque agité bien el bote por si conseguía lograr una mezcla, el líquido se quedó tal cual.

Después de mojarme todo el pelo repartí el vinagre por mi cabeza rezando por que no me cayera en los ojos. Todos sabemos lo que escuece un champú, y por el blog no estaba dispuesta a averiguar lo que puede llega a escocer el vinagre.

La aplicación fue igual que la de un lavado convencional, es decir, haciendo círculos con los dedos a lo largo de mi cuerpo cabelludo y frotando entre las palmas de mis manos las puntas. Aquello no soltaba ni un ápice de espuma, lógicamente.

Medio mareada por los efluvios, aclaré el pelo durante bastante tiempo con agua templada y lo primero que me sorprendió fue lo liso que quedaba tras el aclarado. Me llamó la atención porque yo soy la típica que no concibe un lavado de pelo sin suavizante/mascarilla/desenredante y al ver cómo quedaba tras quitarle el vinagre decidí no echarle nada más.

No os voy a engañar, a mi pelo recién lavado le podría haber restregado un par de hojas de lechuga y un tomate para hacerme una ensalada. Pero una vez se quedó seco del todo el olor había desaparecido por completo.

Tras mi experimento, a favor del vinagre tengo que decir que deja el pelo liso sin necesidad de productos que nos lo desenreden, que queda mucho menos apelmazado una vez está seco y que incluso al día siguiente de lavarlo el aspecto y el tacto es de recién lavado.

¿En contra? Para una ducha romántica yo seguiría usando el champú convencional.

 

“Hay muchos lugares donde gobierna la mujer, el hombre solo tiene la barbería”

Salón Look 2016: entre los tres pabellones de Ifema llenos hasta la bandera de stands de cosméticos, manicuras y productos de peluquería me topo con un pasillo que, a modo de baldosas amarillas en El Mago de Oz, las franjas azules, rojas y blancas me guían a través de un sinfín de improvisadas barberías.

Me alucina la cantidad de espacio que tiene la Feria de Madrid dedicado a ellas. A su alrededor brotan las barbas (sobre la cara de muchos asistentes) como las flores en primavera. Y qué barbas. Y qué sillones de cuero envejecido. Y qué maravilla de estantes llenos de botes de diseño vintage con jabones y lociones para barbas.

@Roystonn

FOTÓGRAFA: CRISTINA SIMÓN. MODELO: @ROYSTONNST88

Me acerco a una de ellas y me pongo a hablar con Frankie, de la barbería Los tres bigotes. Le pregunto por el pasillo de las barbas y por estas en general. Por cómo los hombres se han abierto este hueco en un mundo de belleza que hasta hoy era, en su mayoría, seguido y apoyado por un público femenino.

“Estamos en la época en la que las barbas están de moda absoluta. Han vivido una adaptación en la sociedad al ser consideradas algo elegante. En definitiva están más integradas” afirma Frankie. “La barba simboliza la masculinidad del hombre. Hemos salido de una época en la que se llevaba la depilación en el pecho, las cejas perfectas… Ahora la masculinidad está en el aire”.

Se ríe y se mesa la perilla mientras afirma que eso que se dice de que “la barba es el maquillaje de los hombres” es verdad. Me pone su propia barbilla como ejemplo, gracias a la barba su cara parece más larga.

Aunque Frankie no pasará los 30 años, por su barbería pasan hombres de todas las edades, así como los que se encuentran en la feria. Desde veinteañeros cubiertos de tatuajes hasta un señor de, fácilmente, setenta años al que le retocan un bigote canoso que sería la envidia de Papá Noel mientras le graban para televisión.

Mantener una barba “al mes te puede costar unos 30-40€ aunque depende de varias cosas. Cuando hace calor crece más rápido. Varía porque cada persona es un mundo. Los hay que van cada semana, cada dos…” dice Frankie. “Lo que está claro es que el mantenimiento de una barba requiere de un barbero“.

@Royston

FOTÓGRAFA: CRISTINA SIMÓN. MODELO: @ROYSTONN88

Aunque también hacen cortes de pelo, las barberías se han convertido en un lugar exclusivo para ellos: “Yo nunca le corto el pelo a una mujer, es algo solo para hombres. Hay muchos lugares donde gobierna la mujer, mientras que el hombre solo tiene la barbería”.

“Los cortes de pelo de barbería son cortes en degradado. En la barbería nunca marcamos las nucas, es un concepto muy sutil. Son técnicas diferentes a las de la peluquería” dice Frankie. “Es un corte que se ha arrastrado del folclore este tiempo. El que iba a una peluquería unisex iba a por el corte de pelo de los Beatles, el que iba a una barbería buscaba un corte diferente“.

No te cortes flequillo, es una trampa

Caen un poco las temperaturas y nos volvemos locos con el otoño. El cambio de armarios, la carrera contra los días que cada vez son más cortos o el flequillo son algunas de las cosas que caracterizan a esta época.

Porque claro, llevar flequillo en verano y terminar con la frente blanca contrastando con nuestro bronceado no es algo que funcione. ¿Habéis visto alguna vez que se lleve el flequillo en verano? Nunca. Es como si Suchard pretendiera que comiéramos sus turrones a principios de junio. Con el frío aumentan las ganas de abrigarse, que vienen de la mano con dejarse crecer los pelos (incluyendo los del flequillo).

He de confesar que soy el prototipo de mujer que pega el tijeretazo a esos mechones delanteros para lucirlo. Siempre me sucede lo mismo. Me pongo a leer la revista de moda de turno en la que aparece (introducir nombre de actriz famosa aquí) con su flequillo recién cortado.

“Oh, qué bien me quedaría esto a mí” piensa mi cerebro mientras dejo la revista y me planto en la peluquería (porque así soy yo con los cambios de peinado, me dejo llevar por los venazos, y claro, tener la peluquería a cinco minutos de casa no ayuda). Una hora después me doy cuenta de que no soy (introducir nombre de actriz famosa aquí) y por tanto no me queda tan bien como a ella.

A lo hecho pecho y al flequillo cepillo. Y secador. Y 15 minutos que tendrás que dedicarle cada mañana para llevarlo decentemente peinado. Porque esa es otra. Te despiertas con el flequillo como la situación política española, con cada pelo mirando para un lado.

Cuando por fin le has cogido el tranquillo al cepillo cilíndrico, cuando por fin has aprendido la técnica de muñeca necesaria para darle forma con el secador, el flequillo ha crecido y vives entre la angustia de comerte a la gente por la calle y el sufrimiento que es que se te meta en los ojos. Porque puedes estar años para dejarte crecer un poco de melena que en unas semanas los pelos del flequillo han crecido cinco veces más rápido que cualquiera del resto de los pelos de tu cabeza. No me preguntéis por qué pero es así. Científicos de Massachusetts llevan años estudiando este fenómeno sin averiguar a qué se debe.

#fringehaircut #fringehair #haircut #newhair #newhaircut

A photo posted by Vera Fernandes (@vmaf91) on

La cosa es que al final acabas hartándote del flequillo. Que sí, hacedme caso. Yo también pensaba que no, pero acabas cansada. Se ha convertido en esa parte de cuerpo que atrae la grasa como si de un imán se tratara. Si el pelo te aguanta uno o dos días sin lavar, el flequillo a la media hora de lavártelo ya está medio grasoso de la de veces que has tenido que colocártelo. En ese punto, lo único que puedes hacer es dejarlo crecer y rezar porque crezca rápido, ya que estás unas semanas en ese punto de no-lo-bastante-corto-como-para-que-no-dificulte-la-visión y no-lo-bastante-lago-como-para-que-quede-bonito-si-se-lleva-abierto.

Que aunque también tiene sus cosas buenas, como poder llevar las cejas como orugas procesionarias (ojo con las ventiscas traicioneras), si no eres de las intrépidas con pulso de cirujano que se atreve a cortárselo a sí misma, al final te acaba saliendo caro no solo en dinero sino en tiempo, ya que viene a ser como un trabajo de jornada completa.

¿Caerás este otoño en su trampa?

Alegato para que vuelva ‘El hombre como el oso’

El otro día en unas piscinas termales me llamó la atención la cantidad de hombres depilados que veía a mi paso.

-¿Pero por qué te depilas?- Le pregunté a uno de los chicos del grupo, uno de estos medio alemanes rubio a rabiar (en otras palabras, que no se podía decir que encajara en el prototipo de hombre-oso-peludo-morenazo).

-Me gustan más mis piernas así.

Manda narices. Y yo que daría un dedo porque el movimiento #MiVelloMisNormas se normalizara hasta el punto en el que se aceptara que nosotras pudiéramos depilarnos o no hacerlo sin ser criticadas por ello.

-¿Pero por qué?- Insistía yo incrédula mirando aquellas piernas diez mil veces mejor depiladas que las mías. Ni la muñeca Barbie las lleva así de perfectamente rasuradas.

-Es más cómodo para jugar al fútbol.- Claro, ahora resulta que el 0,0001% extra de resistencia que ejercían tus pelos contra el viento afectaba a tu rendimiento en el juego.

Ojo, antes de que me digáis nada, respeto totalmente a los que decidís hacerlo. No es que sea una fanática pro-pelo que ataca lanzando mechones a aquellos que veo depilados por la calle, pero, en mi opinión el pelo es bonito donde quiera que esté.

Quim Gutiérrez, uno de los pocos que no le declaa la guerra al pelo. INSTAGRAM

Quim Gutiérrez, uno de los pocos que no le declara la guerra al pelo. INSTAGRAM

Donde sea, en serio. Y nunca me he encontrado a ningún hombre con pelo en la espalda pero si lo encontrara y fuera un hombre por el que tengo sentimientos, estoy convencida de que también me gustaría.

Rompo una lanza por el ‘caminito’ delicioso que parte desde vuestro ombligo y que invita a descenderlo a besos. Me declaro fanática de vuestro vello del pecho, de recorrerlo lentamente de manera distraída con los dedos. Como buena devota de las barbas, os digo que no hay nada mejor que trazar el contorno de vuestra mandíbula con la boca medio abierta, utilizando los labios como las serpientes la lengua, para definiros cuando las luces están apagadas (o encendidas). Soy la hooligan del vello púbico, hincha que acaba siempre haciendo los actos más vandálicos entre las sábanas.

Así lo digo, sin vergüenza. Que los únicos pelos en la lengua en este caso concreto, sean los que después de un camino de roces, hayan sido acariciados por ella.

Por todo ello, pido que vuelva. Porque con vello o sin él, sois de las cosas más hermosas del mundo. Pero, a mi parecer, vestidos únicamente con lo que os ha tocado por naturaleza, ni os cuento.

Cómo hacer los ‘double buns’, el peinado del verano

Desde Miley Cyrus como pionera hasta Kendall Jenner en Coachella. Los dobles moños aparecieron en 2015 y se han consolidado como tendencia este verano con el retorno de los 90.

Mi segunda opción era llamar al vídeo “Cómo peinarte cuando no tienes peine pero tienes a mano un tenedor”.

Si os ha gustado el vídeo y queréis que haga más tutoriales de este tipo, hacédmelo saber, que siempre estoy abierta a sugerencias.

Pero si preferís que me dedique mejor a escribir y deje esto del Youtube a los profesionales, toda crítica (constructiva) es bienvenida también.

 

#MiVelloMisNormas

Me faltaban huevos. Lo admito sin ningún tipo de problema porque es la verdad, me faltaban huevos.

Llevo depilándome desde secundaria haciéndome la cera facial, las axilas y las piernas a lo que, más adelante, se unieron las ingles y la zona del pubis. Y con cera.

Cada banda que arrancaba dolía muchas veces hasta el punto de hacerme llorar, pero, tonta de mí, siempre prefería eso al tontaina de turno diciéndome que me depilara.

Porque casi siempre son los tontainas de turno (que muchas veces son los tontainas más peludos) los que nos recriminan el vello que llevamos sobre el cuerpo.

Ya no solo os hablo de amigos o novios, recuerdo el caso concreto de un primo mío más mayor que, una vez en la piscina, me llamó la atención de la fina hilerita de pelos que subían hasta mi ombligo.

“En verano que son rubitos pase, pero eso luego hay que depilarlo“.

Hay. Que. Depilarlo. Como si estuviéramos obligadas. Pero así me sentía siempre hasta que decidí darme un tiempo con la cera.

Porque, aquí entre tú y yo, depilarse es una JODIENDA. Duele, es caro y tienes que dedicarle un tiempo precioso para que luego vuelvan a salir pelos igual.

Ninguna mujer se depila por placer o por lo divertido que le resulta. Se depilará por otras cosas, pero para pasar un buen rato ya te digo yo que no.

Por eso, el colectivo feminista Amatista ha lanzado una campaña con el hastag #MiVelloMisNormas reivindicando que cada mujer haga con el suyo propio lo que le de la santa gana, desde eliminar y erradicar con láser cada folículo piloso hasta vivir cubierta por una capa de pelo a lo nutria marina, considerando la depilación una elección y no una obligación.

Como era de esperar, además de una gran respuesta positiva por parte de mujeres que se han unido a la causa y han roto relación con las cuchillas mientras abrazaban el vello, un sinfín de (en su mayoría) hombres han saltado diciendo que aquello de la depilación era una cuestión de higiene y que así no nos iban a tocar ni con un palo.

Pues bien, diré dos cosas: el pelo ES higiénico, lo que no es higiénico es no ducharse, pero es igual que el de la cabeza. Y en segundo lugar JAMÁS en la vida me ha pasado de quedarme en bragas y que me dijeran “Ah no, si tienes pelo yo paso“.

Así que siéntete libre de hacer lo que quieras. Déjalo, córtalo, dale forma, alísalo, tíñelo o elimínalo de manera definitiva, pero que, hagas lo que hagas, lo decidas siempre TÚ.

Peinados veraniegos para las que sufrimos el pelo largo

El verano. Esa época casi perfecta de no ser por experiencias menos positivas como pisar la arena que quema como la lava de Mustafar, los picotazos de mosquito que te dan reacción alérgica o, si eres mujer y tienes melenaza, el pelo sudado en el cuello.

Cómo hablaros de esto… Es como si se convirtiera en hilo mojado y se formara el efecto invernadero en la nuca, donde el aire nunca se renueva.

Si no te planteas unas 90 veces (aproximadamente los días que dura el verano) cortar por lo sano, y acabar más rapada que Don Limpio, no te lo planteas ninguna.

Lo más común es acabar todo el verano con el ‘moño de estudiar’, ese gurruño peludo que te haces aprisa y corriendo con tu coletero favorito, el que está cedido y tiene pelotillas pero te coge toda la melena.

Pero si no quieres salir en todas tus fotos veraniegas con el mismo hairstyle, aquí tienes una alternativa para que el pelo largo no te traiga… de cabeza (Oh, Dios, empiezo a hacer peores chistes que los guionistas de Masterchef).

La versión del ‘moño de estudiar’ veraniega es el moño texturizado. La única diferencia es el volumen, ya que para conseguirlo se peina de manera diferente el pelo. Hacemos la coleta alta, la peinamos hacia arriba para cardarla un poco y la enrollamos sobre sí misma asegurándola con horquillas.

Makeup by moi 🌙

A photo posted by Emily Ratajkowski (@emrata) on

 

Las trenzas de Frida Kahlo, alrededor de la cabeza y decoradas con flores, son una opción perfecta para las más atrevidas. Las sustitutas de las boxer braids este verano se llevan cruzadas.

A gorgeous #homage to #fridakhalo by @sutanamrull 🌸 Photo by @glamgender #drag #art #artist #makeup #dragrace

A photo posted by Dragaholic.com (@dragaholic) on

 

La melena ondulada después de un día de playa queda perfecta recogida en una coleta. Además así aprovechas y no tienes que lavarte el pelo hasta el día siguiente.

Those shoes

A photo posted by Blake Lively (@blakelively) on

 

Pero si no eres de recogidos porque lo tuyo es el pelo suelto y no quieres pasar calor, te encantará el sleek. Suena a chino pero es el ‘efecto mojado’ de toda la vida. Lavamos, aplicamos el gel de efecto mojado y peinamos con un peine de púas anchas.

@maybelline x @erinparsonsmakeup

A photo posted by Gigi Hadid (@gigihadid) on

El pelo y el verano, el drama de todos los años

Tu melena. Esa mata orgullosa y resplandeciente que mimabas con cariño las gélidas noches invernales vigilando cada grado de la temperatura del secador como el mismisimo Heisenberg  haciendo la anfetamina. Era una maravilla de la naturaleza: fuerte, voluminoso y se desenredaba solo con mirarlo.

Pero llega el verano y esa melena leonina tras sesiones maratonianas de bronceado, chapuzones en el mar y el cloro de la piscina se convierte en los cuatro pelos ralos de Gollum. ¡Con lo que te había costado cuidarlo!

El verano es más nocivo para el pelo que los Lannister para la casa Stark. A partir del 21 de junio debe comenzar la batalla contra la deshidratación.

Según Yolanda Valencia, peluquera de Marco Aldany en Francos Rodríguez, la sal del mar y el sol “deshidratan el cabello. Al igual que protegemos la piel, debemos protegernos el pelo ya que podemos quemarnos el cuello cabelludo. Por su parte, la sal arrastra las proteínas del cabello al igual que el cloro, que es un producto químico. La deshidratación se nota en el aspecto, no está saludable, está opaco y sin brillo”.

¿Que sería lo recomendable? “No mojarlo” afirma Valencia, aunque claro, a ver quién es la guapa que por mucho amor que le profese a su pelo aguanta sin darse un baño cuando hace 40 grados a la sombra. “Cuidarlo con tratamientos para que no se seque tanto como un baño de proteínas o productos solares para el pelo. Lavarlo con champú y acondicionador solar que arrastran los excesos de la piscina, la sal y la arena”.

Mi gran duda es hasta qué punto nos perjudica lavarnos el pelo a diario, porque todas hemos vivido eso de salir de la ducha, tener el pelo seco a los 5 minutos y que se convierta en un gurruño de cabellos bañados en sudor cuando vuelves a casa. “Puedes lavar el pelo a diario pero con productos que no te perjudiquen, que sean suaves ya que el lavado es una agresión, es decir que no tengan fósforo ni sulfatos, que sean naturales” dice Valencia.

Y es que las que tenemos melena no sabemos ya cómo hacer para sobrevivir en verano sin cortárnosla de tajo. Mi última estrategia: hacerme un moño más grande que una hogaza de pan gallega, y llevarlo día y noche es un ataque contra la meleba, ya que como asegura Valencia “recogerse el pelo siempre es malo en general tanto de día como de noche. Durmiendo encima se enreda más. En todo caso se pueden utilizar pinzas y gomas específicas para que el pelo no se rompa”. Algo me dice que mis pinzas del chino y mis coleteros del Primark no están incluidos en esta categoría.

Que llegue el verano, no significa que debamos olvidarnos de cuidarlo hasta septiembre. “Es bueno hacerse tratamientos a lo largo de todo el año, para mantenerlo sano. Con exceso de sol con mayor motivo. Para ayudarlo contra los factores estivales tratamientos de proteínas hidratantes y reparadores, llevar una alimentación sana o tomar suplementos como levadura de cerveza, que es buenísima para el pelo, la piel y las uñas” dice Valencia.

Vamos, que después de leer el post ya no tienes excusa para descuidar la cabeza este verano.

El rosa-dorado es el nuevo color de moda que querrás (o no) llevar en tu pelo

Los colores de fantasía siguen siendo la tendencia más popular para llevar en el pelo. Hemos visto azul, verde, arcoíris, fluorescentes y rosas que podrían haber inspirado a Edith Piaf para su Vie en rose.

'Rosa dorado' el tinte que suena peor que como queda puesto. TUMBLR

‘Rosa dorado’ el tinte que suena a mala idea hasta que lo ves puesto. TUMBLR

Si quieres estar a la última, el rosa-dorado viene a ser al pelo los pantalones de campana al 2016. No puedes no llevarlo en algún momento.

Aunque he de confesar que yo no soy muy de tintes (solo me teñí una vez y el pelo me quedaba tan estropajoso que no volví a hacerlo) Yolanda Valencia, peluquera de Marco Aldany Francos Rodríguez me explicó cómo sumarnos a la tendencia del nuevo color.

“Lo primero que debemos tener en cuenta es que siempre que queramos ponernos un tono más claro que el nuestro vamos a tener que decolorar la base para que coja el color que queremos aplicar a no ser que se tenga el cabello muy claro” dice Valencia. Como castaña oscura que soy, el decolorado iba a ser algo por lo que tendría que pasar sí o sí.

Está empezando a gustarte y lo sabes. INSTAGRAM

Está empezando a gustarte y lo sabes. INSTAGRAM

Vale que el resultado es original y, según la piel, favorecedor, pero ¿merece la pena el esfuerzo? “El problema de este tipo de colores es que duran muy poco” dice Valencia, apenas un par de lavados como quién dice. “El pelo echa el pigmento y va quedando rubio, lo que se ve es lo que se ha decolorado”.

“Si lo queremos mantener igual hay que poner el tono todos los meses para que quede el pigmento y no la decoloración” afirma Valencia. Vamos, que el mantenimiento de este tipo de colores te va a exigir más dedicación que la elaboración de una tesis doctoral. “Cada pelo lo pierde de una manera. Si es natural nos va aguantar algo más”.

Pero como estamos en un país libre, cada uno decide si le compensa o no el esfuerzo…y el gasto, porque teñirnos de rosa dorado (decoloración más tinte) puede salirnos por unos 60 euros. Algo más barato si nos ponemos el tono en mechas californianas, que nos saldría por la mitad aproximadamente.

Y justo ahora que te he convencido o desencantado sobre el tinte, te recomiendo que le eches un vistazo a cómo queda puesto. Porque, incluso yo, que ahora reniego de los tintes, he de confesar que por una milésima de segundo, me he planteado hacérmelo.

(Luego me he acordado de lo que sufrió mi pobre pelo en su día y se me ha pasado).

http://lifeisarunwaysostrut.tumblr.com/post/143018643722

 

http://hairchalk.tumblr.com/post/137063788246/rose-gold-ombre-hair

 

http://diyandhairdye.tumblr.com/post/113709889418

 

http://dopedandclassy.tumblr.com/post/142736187203

 

http://pecanpiesandchocolatethighs.tumblr.com/post/143195038969/i-am-super-obsessed-with-rose-gold-and-stawberry