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¿Son buenas las toallitas húmedas para los bebés? (para el medio ambiente no)

Hace pocos días una compañera de trabajo me hacía esa misma pregunta: ¿Son buenas las toallitas húmedas para los bebés?.

(GTRES)

No soy dermatóloga, tampoco una especialista en los componentes en los que puedan estar impregnadas. A poco que se busque por Internet se encuentra de todo, tanto noticias que recogen su seguridad como otras que hablan de una relación directa de la metilcloroisotiazolinona con la dermatitis alérgica y contenidos que explican todos los componentes que pueden tener y que habría que evitar (sí, incluyendo esos sospechosos habituales que son los parabenos) y cómo hacer toallitas caseras. Creo que voy a sugerir a Javi Yanes, mi compañero del blog Ciencias Mixtas, que eche un vistazo para hablarnos del tema con rigor y conocimiento de causa. De entrada, yo no me alertaría demasiado.

Sí sé que es difícil en estos tiempos vivir sin ellas cuando eres madre reciente. Y acabas usándolas para todo, no sólo para limpiar a tus hijos en el cambio de pañal.

Son un imprescindible en la bolsa del carro e innegablemente útiles. He visto estas toallitas limpiando culos, bocas, manos, (todo eso de bebés y también de adultos) hocicos caninos, retrovisores, pantalones vaqueros, gafas, iPads e incluso cristales de acuario.

Pueden crear dependencia, creedme. Deberían avisarlo en el paquete.

Pero os voy a decir una cosa, yo fui usándolas cada vez menos y me di cuenta de que podías vivir con un número muy limitado de ellas, porque puede que para los bebés no sean malas, pero para el medio ambiente no son precisamente buenas, entidades de todo tipo recuerdan el grave impacto que causan y recomiendan limitar su uso.

No debería ser necesario decir que no deben dejarse tiradas por cualquier sitio ni lanzarlas al inodoro. Pero lo voy a hacer porque me consta que en el tratamiento de aguas de nuestras ciudades son una pesadilla (ni siquiera las que dicen que son aptas para irse por ahí es recomendable tirarlas por el desagüe) y porque es demasiado frecuente verlas intentando ser biodegradables sin éxito en parques infantiles y demás zonas en las que abunden los niños pequeños.

Yo las fui usando cada vez menos con Jaime, que tenía piel atópica. Tras probar mucha crema descubrimos que lo mejor para que estuviera bien era prescindir en lo posible de cremas y jabones. Dejamos de bañarle a diario y a hacerlo la mayoría de las veces únicamente con agua, prescindimos de cremas y champús y tiramos de los jabones naturales de toda la vida y mejoró inmediatamente.
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Nadie lleva pañales a menos que los necesite, a menos que sea una persona dependiente

Tricicle en pañales (GTRES)

Tricicle (GTRES)

Ese lunes es noticia que la Federación Española de Familias Numerosas (FEFN) ha presentado 182.152 firmas en el Congreso para pedir la rebaja del IVA de los pañales al 4%.

Actualmente, los pañales en España tienen un IVA del 21%, el de los productos considerados de lujo. No son los únicos productos que andan ahí de manera equivocada, también se considera un lujo  los servicios veterinarios o las compresas y tampones.

Los pañales son un producto de necesidad básica y es fácil comprobarlo: solo los usa aquel que los necesita. Y el que los necesita no puede vivir sin ellos (o sería francamente complicado que lo hiciera). Un ejemplo, cuando nos vamos de viaje con mi hijo es algo que no podemos dejar de llevar en la maleta y que cuidamos mucho que no se nos acabe sin tener repuesto.

Y ahora vamos un poco más allá.

Los pañales son un producto imprescindible no solo para los bebés y los niños más pequeños aunque solamos relacionarlos con ellos. Un ejemplo es que al buscar pañales en los bancos de imágenes del periódico solo aparecen fotos de bebés, los únicos adultos ‘empañalados’ son los humoristas de Tricicle emulando ser niños. Se nos da muy bien maquillar la realidad a golpe de recurso gráfico.

Mi hijo, del que os hablaba antes, no es un bebé; mi hijo tiene autismo y diez años. Es una persona con discapacidad y dependiente que de día se apaña perfectamente para ir al baño pero que por las noches sigue necesitando pañales. Normalmente lo único que necesitan contener es pis, pero aún hay una o dos noches al mes que se hace caca durmiendo. No pretendo ser escatológica, pero tampoco disfrazar la realidad: limpiar a un niño de diez años no es cómo hacerlo con un bebé, os lo aseguro. Si no hay pañal o el pañal falla, limpiarle (a él y su cama) es un marrón considerable, literalmente.

Es una de nuestras muchas tareas pendientes con él. Estoy convencida de que acabaremos logrando que prescinda de los pañales, pero pueden pasar años. Hay muchos chavales con autismo que llevan pañal día y noche, o solo de noche, durante muchísimo tiempo, incluso durante toda su vida.

En este país hay una gran cantidad adultos que precisan pañales y empapadores. ¿Cuántos? No existen datos oficiales me temo. Son adultos que tienen diferentes tipos de discapacidad, que están enfermos o que son muy ancianos. Ninguno de ellos llevaría pañales si no los necesitara imperiosamente, os lo aseguro. Y en el colectivo anciano y con discapacidad todo cuesta más, todo supone más gastos, hay mayor incidencia de paro y pobreza.

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¿Las compresas, tampones y pañales deberían tener un IVA reducido del 4%?

a00469647 3141Me llega una petición existente en Change que lleva más de 100.000 firmas y que pide reducir el IVA de estos productos, que parece que no se consideran de primera necesidad y tienen un IVA del 10% (subió desde el 8% el verano de 2012). El mismo IVA que la importación de antigüedades y objetos de arte. Me resulta absurdo.

Indagando, descubro que no es la única petición al respecto en esa plataforma. Indagando un poco más, averiguo que los pañales tienen un IVA del 21%. De hecho, la pasada primavera diferentes asociaciones de Familias Numerosas de toda Europa iniciaron una campaña para pedir a la Unión Europea (UE) la rebaja del IVA de los pañales, que “soportan el tipo máximo de este impuesto, el 21%”. También hay peticiones al respecto en Change.

No sé vosotros, pero yo considero que, efectivamente, estos productos sí que son de primera necesidad. ¿Sabríais vivir sin pañales, compresas y/o tampones? Yo desde luego no.
image
Los pañales no se precisan durante muchos años, a menos que estemos hablando de niños o adultos con problemas de salud o retrasos en el desarrollo. Pero desde luego cuando se necesitan son imprescindibles.

Respecto a tampones y compresas, espero que me queden bastantes años por delante necesitándolos, que mi madre tuvo la menopausia con menos de cuarenta años y no es nada recomendable. Y Julia también los necesitará durante mucho tiempo. En un hogar con varias mujeres en edad de menstruar, el gasto anual supone un buen piquito.

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¿Cuánto cuesta un bebé su primer mes?

Jaime recién nacido.

Jaime recién nacido.

Tengo a tres compis que se estrenarán en la paternidad este mes de abril y a otra que lo hará en la maternidad en agosto. En ellos pensé cuando, estando en el trabajo, me llegó el cálculo que la Federación de Usuarios Consumidores Independientes (FUCI) ha hecho sobre el coste de un bebé durante su primer mes.

FUCI ha recogido el precio de “los productos que se podrían considerar indispensables cuando se produce el feliz acontecimiento, en un centenar de establecimientos comerciales de distintos tamaños a lo largo de la geografía española”. Una vez recopilado  el rango de precios (que en algunos casos varía enormemente, ojo al cochecito de paseo) ha calculado la media.

Con todos esos productor que FUCI considera imprescindibles y con el precio medio, ha calculado que el coste medio de un hijo durante el primer mes asciende a 1.910 euros “cantidad que puede suponer los 2.500 euros en el caso de comprar otros productos no completamente necesarios como los intercomunicadores, humidificador, hamaca, extractor leche…”

Os dejo el cuadro de precios que han elaborado:Sin título

* El presupuesto para la ropa, unos 260 €, se ha calculado en base a una primera puesta del bebé, seis pijamas, seis bodies y seis conjuntos de ropa de calle.

Realmente esos 1.910 euros, como os contaba, suman el gasto medio. Pero qué pasa si lo que se suma es el gasto mínimo. No hay por qué comprar los archiperres más caros del mercado, creedme. Un cochecito de paseo puede durar entre uno o dos años (a veces menos) antes de pasar a una silla de paseo. ¿De verdad merece la pena desembolsar casi 1.000 euros?

Sumando los productos más baratos de la lista la cosa cambia y asciende a 1.155 euros (sumando los más caros son 2.645 euros).

Pero es que a mi parecer hay aún más ahorro posible. Muchos de los productos que ha estudiado FUCI yo no los usé ni los eché en falta:

  • La cuna me la ahorré gracias al colecho, con una barrera abatible de 20 euros me sobró hasta que pasaron a su propia cama.
  • Los biberones y la leche con lactancia materna exclusiva tampoco hicieron falta.
  • La bañera, lo mismo: usé el lavabo y un barreñito. Cuando eran más mayores me metía yo con ellos en la bañera, yo era su soporte y pasábamos un buen rato juntos piel con piel.
  • La silla de seguridad del coche al principio era la maxicosi que venía con el carrito, que con Jaime fue heredado y con Julia de los baratos. La que compramos fue más adelante y más crecedera.

Es decir, que en mi caso el gasto (sin contar con que haya regalos o herencias) ascendería a 826 euros. Y la trona no es que sea imprescindible el primer mes, aunque no la he restado de mis cuentas. Recalco: sin contar regalos y herencias, más de mil euros menos del cálculo medio.

Otro cálculo interesante que se puede hacer es el del gasto mensual en pañales, cremas y demás, dejando los archiperres aparte. Si hacemos eso, con los precios de FUCI (aunque mucho me parece 26 euros en cremas al mes la verdad, yo con Julia apenas las usé y tiene la piel mejor que Jaime) la suma de toallitas, pañales, cremas, leche y biberones es de 173 euros al mes. Si quitamos leche y biberones de la ecuación la cosa se queda en 112.

Eso me recuerda un post que escribí nada menos que en enero de 2008 con mis propios cálculos para un bebé de un año: ¿Quieres saber cuánto dinero cuesta un bebé al mes?. A mí me salía que en pañales, toallitas y cremas, usando primeras marcas y tirando por lo alto, el gasto mensual era de 79,36 euros. Y si se añade el precio de una dieta irreal enteramente basada en productos industriales (cajas de cereales, potitos, leche, fruta en tarro…) subiría otros 148,25 euros.

Por cierto, me resulta curioso del análisis de FUCI que en determinado apartados no haya un precio barato y uno caro. Hay mucha diferencia entre los pañales más anunciados y los de marca blanca o entre cremas.

Por último os dejo con las recomendaciones que ha elaborado la Federación de Consumidores Usuarios Independientes para ajustar gastos, todas de sentido común:

  • Comparar precios en los distintos establecimientos. Internet puede ser una gran ayuda para evitar los desplazamientos a los comercios más caros.
  • No ahorrar en materia de seguridad, este requisito es indispensable cuando hablamos de menores. Todos los productos deben cumplir la normativa vigente para evitar accidentes indeseados.
  • Acudir a los productos de segunda mano, que en muchas ocasiones están nuevos y en perfectas condiciones de utilización y seguridad.
  • En caso de tener familiares con hijos que ya no usen su cuna o trona, se pueden aprovechar y dar un segundo uso.
  • Aprovechar las ofertas 3×2, segunda unidad al 70% o al 50%, etc para la compra de pañales, toallitas y demás objetos de higiene.
  • Antes de comprar ropa es bueno esperar a ver que regalan la familia y amigos, o pedirles que cojan tallas un poco más grandes.
  • No dejarse llevar por la emoción. Pensar si realmente se necesita el producto, en su utilidad y si se le va a sacar partido.

Y ahora que cada cual haga lo que considere conveniente o pueda.

La importancia de que te vean hacer pis

He terminado hace poco de leer un libro estupendo. Se titula Criadas y señoras (the help) de Kathryn Stockett y narra las vicisitudes de las criadas de color en el sur más cerrado de Estados Unidos en los años sesenta.

Gran parte de la labor de estas mujeres, además de cocinar y lavar, era criar niños ajenos. Y una de las relaciones más bonitas que muestra a mi parecer es la de una de esas criadas con la niña a la que cuida desde que es bebé.

No quiero desvelar más del libro, que sobra decir que recomiendo, simplemente quiero contaros que me llamó la atención una parte muy concreta en la que esa mujer está enseñando a la niña a hacer pis. La famosa etapa de quitar pañales que se avecina siempre con el buen tiempo.

Pues bien, esta mujer, experta en crianza, decía que era importantísimo para que los niños aprendieran a hacer pis rápido y bien que vieran a sus padres hacerlo. Las niñas debían ver a sus mamás orinar sentadas y los niños a sus padres hacerlo de pie.

Y no me parece ninguna tontería la verdad, aunque nunca me había parado a pensar al respecto.

Siempre decimos que son esponjas, que la imitación es su mejor arma de aprendizaje, así que la naturalidad a la hora de ir al baño y saciar su curiosidad si ningún problema parece de lo más recomendable.

¿No creéis?

Adiós a los pañales de día y de noche

Es el fin de una etapa y también de un gasto importante. Pero lo cierto es que se me hace algo raro pensar que ya no tendré que volver a comprar pañales después de cinco años viéndolos ocupar medio carrito de la compra.

Julia lleva tres semanas sin pañal de día ni de noche con apenas dos accidentes sueltos.

Por la noche hemos instaurado la costumbre de hacer pis justo antes de dormir y se despierta siempre seca. De hecho, si tiene ganas a lo largo de la noche se despierta para pedir ir al baño.

Jaime sigue llevando pañal de noche, pero creo que me voy a animar a quitárselo, por mucho que no tenga tan claro que lo vaya a controlar tan bien como su hermana. Tal vez me sorprenda como hace un año con el pañal diurno, no lo sé. Pero creo que toca intentarlo en cuanto regresemos de las vacaciones.

Veo la pañalera en su cuarto llenita de pañales que ya no serán necesarios, pañales que mañana mismo regalaré a su prima pequeña. Y es una sensación rara. Era de las pocas cosas que aún me recordaban el bebé que fueron hace nada.

Me pregunto si vosotros también habéis tenido esa sensación.

Mis niños se hacen mayores.

Una semana sin pañal, cuatro días sin accidentes

Hoy hace justo una semana que le quitamos el pañal a Julia. Y el gran error fue sustituirlo por una braguita (elegidas por ella, con gatitos y personajes de disney). Los tres primeros días hubo unos cuantos accidentes, pero fue quitarle las bragas y dejarla corretear en pelotilla picada por la casa y todo va como la seda. Ni un accidente en cuatro días.

El problema es que no le gusta pedir pis (aunque lo ha hecho), lo que quiere es ir ella solita cuando tiene ganas a su orinal (ella lo eligió y tiene clarísimo que es de su propiedad). Luego lo tiramos juntas al retrete y le ponemos una pegatina de estrellita con mucha fiesta en la mano.

El sábado llegó  a hacer cuatro pises en una hora sólo para lograr una constelación, lo que es indicativo de que controla bastante bien.

Y en la calle de momento se aguanta.

Vamos, que le gusta autogestionar sus necesidades fisiológicas.

Tal vez aún sea pronto para cantar victoria, pero no parece que le vaya a costar demasiado prescindir del pañal diurno a sus 2 años y casi 4 meses.

Es cierto que los pañales son uno de los mejores inventos de la maternidad reciente (ya en una ocasión comenté aquí que no conozco abuela que no lo considere la octava maravilla de la crianza), pero os aseguro que no los voy a echar de menos.

Y antes de despedirme, perdón por no haber actualizado con la frecuencia habitual. Llevo todo el fin de semana enferma, con fiebre por la noche y la garganta en carne viva. Y sin poder tirarme un día entero en el sofá a reponerme, que es lo que me pide el cuerpo. Tengo el síndrome del cuidador enfermo.

Pero no creo estar contándoos nada que no hayáis vivido en carne propia en alguna ocasión. Esa obligación de estar al pie del cañón cuando tenemos niños pequeños a nuestro cargo pese a estar bastante pochos es algo por lo que hemos pasado todos los padres recientes.

 

Y este verano “operación pañal” por partida doble

La “operación pañal” (prescindir de él se entiende) tiene normalmente dos partes: pañal diurno y pañal nocturno. Y poco tienen que ver la una con la otra salvo el hecho de que hay que respetar que se trata de un proceso fisiológico natural del niño, que hay que respetar sus tiempos y nunca jamás ridiculizarle por los accidentes o supuestos retrasos.

Con Jaime la operación pañal va a tener tres partes.

  1. La primera fue hace un año. Eliminamos el pañal diurno con más rapidez y éxito del que yo creía. Tenía tres años largos y claramente ya estaba preparado. Comprendió muy pronto que debía esperar a que le llevásemos al servicio y ha pasado casi un año sin apenas accidentes.
  2. La segunda a la que nos enfrentamos ahora viene de usa costumbre que me da a mí que es muy poco frecuente. Jaime hasta hace muy poco se hacía la caca dormido. Sí. Habéis oído bien. Completamente dormido y casi siempre de noche. Nosotros entrábamos antes de acostarnos a comprobar si  había que limpiarle y ni siquiera se despertaba en el proceso de cambio de pañal. En cualquier caso por lo que he hablado con otros padres de niños con autismo es bastante frecuente que la caca suponga especial problema.
  3. La tercera será la retirada de pañal nocturno. Tiene cuatro años y ya hay días que se levanta con el pañal seco, pero hasta que eso se repita con frecuencia aún no nos lo planteamos.

La cosa es que este verano nos tocan dos “operaciones pañal”.

En una ya estamos. Jaime ha dejado de hacer caca en sueños. Parece que comienza a ser consciente de ese proceso fisiológico. El problema es que se estaba aguantando tanto que se estreñía e incluso hacía sangre. Llevamos una semana ya sentándole un rato en el reductor tras las comidas. El segundo día tras la cena si no ha hecho caca de manera natural le introducimos un supositorio de glicerina para niños para ayudarle. Cada vez es más rápido y fácil. Me da la impresión de que es cuestión de relativamente poco tiempo que pille el concepto igual que pasó con el pis. Ya os contaré. Deseadnos suerte.

Y la otra “operación pañal” es la de su hermana. Julia tendrá dos años y tres o cuatro meses cuando venga el calor del verano y nos planteemos retirarle el pañal de día. Ya estamos sentándola a ratos en el orinal y algún que otro pis ha hecho. Ya os contaré también…

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Cambiando de tercio: ya han publicado en el club de las madres felices el post con las cinco finalistas del I Premio Madres Blogueras y Felices.

Los cinco blogs más votados han sido:

El 2 de junio publicarán el nombre de la bloguera ganadora que se lleva el viaje a Disneyland París y el de la bloguera galardonada con el accésit y un lote de productos.

Vuestros consejos para la retirada del pañal

He estado recopilando consejos que habéis compartido en los comentarios de anteriores post, alguno de hace ya casi tres años. Y es sorprendente ver que muchas de vosotras seguís aquí conmigo. Podemos decir que nuestros hijos han crecido juntos.

Los dejo aquí, por si a alguien (además de a mí) le resultan de utilidad o al menos interesantes.

Por cierto, la imagen que ilustra es un fragmento de una secuencia en pictogramas que ayuda a los niños con dificultades a lograr autonomía en este sentido (en muchos hogares y centros de atención temprana o terapia podréis verlos plastificados y pegados en la pared del baño) y que también pueden ser de utilidad para los niños neurotípicos.

Yo- Antes de los dos años no es recomendable y despues cuando se le vea preparado. No pasa nada si se espera a que tenga dos años y medio o casi tres ya que lo importante en estos casos es que el niño sea consciente de que se esta haciendo pis o ya se ha hecho.Te recomendaria que no le tuvieses desnudo por la casa ya que cuando se le escape tiene que notarse mojado para que vea la “causa y efecto”.Con mis hijos lo hicimos cuando ya casi pedian, primero controlaron la caca y poco despues el pis. Al niño le costo un poco mas que a la niña pero lo que nunca hicimos fue presionar ni estar preguntando cada 10 minutos si tenian ganas y nos fue bien.

Vanesa –
Yo pienso que es mejor ponerles directamente en la taza del WC con un adaptador porque luego no tienes que pasar del orinal al Wc… y si te vas de viaje o te pilla fuera de casa es menos odisea. Ademas en lugar de dos “adaptaciones” solo tienen una.Lo normal es que no quieran sentarse en la taza asi que yo lo que hacia con mi peque es que me sentaba con el… me echaba muy para atras en la taza y le sentaba luego a el (no se si me explico) a mi me funciono genial… porque el orinal lo intente pero lo vio mas como un juguete que como algo para hacer pipi.

AHP-
pienso que es importante remarcar que es una cuestión de madurez FISIOLOGICA, es decir, que o se es capaz de retener el pis, o no se es, y por mucho interés que muestre el niño (que es importante además) si no tiene el esfinter maduro, pues no…

Zaragozana- la pediatra nos ha dado algunas indicaciones:Que empezemos cuando lo decidamos, puesto que a ella ya se le ve madura para ello, que ya pide y demás, que se lo quitemos durante el día, pero no por la noche por ahora, que mejor en verano, por el tema de que llevan menos ropa y que la vayamos poniendo continuamente, (las cacas, sobre todo, fijándonos en las horas en que suele hacer). Y también, que una vez decidido, no se vuelve atrás poniéndoselo otra vez.

Paula- Siempre me ha hecho mucha gracia lo de esperar al verano para quitar el pañal, cuando lo cierto es que, por más que se empeñen sus WC cuando él quiere (o cuando está preparado)A veces, cuando parece que ya lo tienen controlado, dan un paso atrás (por lo que sea) y vuelven al pañal.Yo siempre he pensado que en ese tema no conviene presionar. Hay que ponerse en el lugar del niño, que hasta ayer hacía sus necesidades cuando le parecía, sin que ocurriese nada, y ahora, de repente, tiene que estar atento, pedirlo a tiempo, y si se le escapa, es una tragedia.

LUNA– Con cuatro años mi hijo mayor se limpiaba solo el culete.El pañal se lo quitamos el primer verano después de cumplir dos años. Bastó que nos viera saltar de alegría cuando el pipí llegaba a su sitio… En cuanto a la caca, si tienes controlada la hora, basta ponerlo con un adaptador y estar con él un rato. El reflejo gastrocólico no dura tanto: si tiene caca, saldrá.

gemma.a- Creo que pueden ayudarte las pautas que nos dieron en el “cole” del peque. El primer punto de partida es que el niño muestre interés por el tema, por ejemplo, que le empiece a molestar el pañal y se lo intente quitar, o que quiera sentarse en el w.c cuando os vea a vosotros utilizarlo…y si el nene sabe pedirlo, pues es otro indicativo… Una vez que se decide quitarle el pañal, es muy importante ser constante y llegar hasta el final, no sirve quitárselo y después de unos días y comprobar que en muchas ocasiones se le escapa, volver al pañal.Una vez dado el primer paso, hay que tener claro que el orinal o el lugar donde el niño vaya a hacer pipí sea siempre el mismo, después hay que sentar al niño cada poco tiempo, tenga ganas o no y comentarle que le sentamos porque va a hacer pipí, es un poco duro, pq los primeros días estábamos cada 10 minutos poniéndole en el w.c (u orinal)y sí, cuando conseguíamos algo, le hacíamos una superfiesta 🙂 El control de la caca es algo más complicado, y aunque algunos niños lo consiguen antes que con la orina, por lo general es más difícil de controlar, pero también es más facil para los padres detectarlo y sentarle a tiempo…Respecto al pañal de la noche, hay que esperar que sea el momento adecuado, por la noche el niño no es consciente de que tiene que controlar el esfíter, así que ese control se consigue cuando hay un suficiente desarrollo neurológico… Un buen indicativo es que el niño lleve varias semanas levantándose con el pañal seco.

Cris- Una amiga mia hizo exactamente lo que dice un libro y en siete dias ya hacia pipi solito. Yo todavia no lo probe porque solo tengo un bebe chiquitín, pero lo quiero leer para ver si lo puedo hacer yo tambien. La pega es que está en inglés pero se lee bien. Igual existe tambien la traducción en espanol pero eso no lo miré. Se llama: “Potty training in One Week” por Gina Ford que es muy conocida en los paises anglosajones.

Superwoman – Por lo que he leido, por experiencias con otros amigos y por la experiencia propia con Supergirl, creo que es en una gran parte cuestión de la madurez del crio. Vamos, que si le ves nulo interés por el tema, ni lo pruebes.Nosotros lo que hicimos fue dejar que nos acompañara al baño para ver el proceso. Aqui en Sajonia es típico sentar a todos los nenes juntos en la guardería después de la siesta en el orinal (sin forzarles a nada, sólo como un “juego”… si no, probablemente me hubiera negado al sistema). Así por lo menos saben de que va el tema. Y mucho despedirse del pis, mucho hablar del tema… hay libros especiales para niños sobre el tema, del tipo “X se sienta en el orinal” o “Y va al baño” (todos los que tengo yo son en alemán o inglés, por eso no indico ninguno en concreto). Lo de imitar a otros niños ya digo que suele tener muy buen resultado.Supergirl empezó a pedir ir a eso de los dos años y en unos días nos dimos cuenta de que iba bien y decidimos quitarle el pañal diurno ese mismo verano, con dos años y medio (lo de hacerlo en verano es normalmente porque las lavadoras se secan mejor 🙂 ). Tuvo un par de problemas de escapes de pis, pero enseguida controló. Las cacas le fue bien desde el principio. Llegó Superboy y tuvimos una etapa de regresión (por otra parte normal, por el tema de los celos). Con las niñas funciona muy bien lo de las braguitas de princesas (o similares). No quieren mancharse esa ropa interior tan chula. Yo si he escuchado de casos en que los padres hacen vuelta atrás con el tema del pañal, Zaragozana. Y no les ha ido mal del todo. Aquí lo típico es tener a los niños en verano en pelotilla picada. Si en ese tiempo aprenden a controlar, santo y bueno, sino, se les pone de nuevo el pañal con la ropa de invierno y sin problemas.El pañal nocturno es otro cantar y depende totalmente de la madurez fisiológica del niño. A nosotros nos ha costado sudores… Normalmente, nos dijeron, cuando empiezan a amanecer secos es el momento de plantearselo.

Diario de una mamá (casi) psicóloga –
No sólo el niño tiene que estar preparado, también los padres deben buscar el momento óptimo para estar relajados y poder prestar al niño toda la atención que requiere, para evitar que los “accidentes” se conviertan en “dramas”. Antes de hacer el primer intento, está bien enseñar al peque a reconocer las señales, cómo tiene que pedir usar el orinal o el WC, a desvestirse y vestirse (si no es época de mucho calor o no se quiere tener al niño desnudo por algún motivo)… En fin, paciencia, mucho cariño y ánimos al peque en cuestión, y si a la primera no se consigue no hay que desesperar, se vuelve a poner el pañal y ya se intentará de nuevo pasadas unas semanas o meses…

meviamicasa– Emepzamos quitandoselo a ratos, luego todo el dia menos para dormir, pero se lo hacia encima sin avisar. Al final nos dijeron que lo mejor es quitarselo en todo momento, porque si no se acostumbran a esperar a que se lo pngamos para dormir. EL resultado estupendo. Desde que se lo quitamos por completo, en una semana va perfecto. Ya lo pide el, y se aguanta hasta que lo ponemos en el orinal. Por la noche no se le escapa ni una vez, y solamente cuando esta jugando muy animado alguna vez se le escapa la caca. En resumen, dejaros de chorradas de pañales bragita etc, etc, lo mejor es que se lo quiteis de golpe a todas horas. Los primeros dias hay que tener paciencia y la fregona a mano, pero ya vereis como funciona. Y lo mas fundamental, NUNCA, NUNCA le reprocheis el que se lo haga encima, muy al contrario no le deis ninguna importancia, se le cambia y se le explca que tiene que avisar antes.

Gometha: Te animo, a que veas o no el pañal seco, la pongas a hacer pis cada vez, antes del cambio. No como algo traumático, pero sí creándole una rutina. Yo trabajo con nenes de la edad de tu hija y lo hacemos así, y luego, la gran fiesta cuando ha salido el pis, claro. Sobre todo, no ponerla en el orinal nada más que en el cuarto de baño, nada de sentarla allí para ver la tele jejeje


Si hay más consejos o ganas de compartir experiencias
, estaré encantada de escuchar…

Su primer pis en el orinal, otro pequeño pasito en su independencia

Hoy Julia ha hecho su primer pis en el orinal. La cosa ha sido así: hemos vuelto a casa a las 20:30 después de pasar toda la tarde fuera. Tocaba ponerse le pijama, así que me he dispuesto a cambiarle el pañal y he visto que estaba seco.

Después de tantas horas tenía que tener ganas, así que he preguntado “¿vamos al baño a hacer pis en el orinal?”.

Ella ha dicho que sí y ha acudido muy dispuesta. Se ha sentado, ha apretado la cara a medio camino entre hacer fuerza y reírse y al levantarse casi inmediatamente en el orinal estaba su primer pis.

La hemos felicitado efusivamente claro.

Aún no hemos empezado la operación pañal con ella. Simplemente desde hace pocas semanasla invitamos a sentarse unos segundos en el orinal que fue de su hermano (y que él nunca usó) cuando la quitamos el pañal para entrar en la bañera. Y no siempre.

Tenía la idea de tal vez intentarlo este verano. Rondará los dos años y medio por entonces.
Pero tampoco me preocupa batir ningún récord de retirada de pañal.

Quiero hacerlo de manera que le resulte fácil y satisfactorio. A fin de cuentas el límite es la entrada al cole y aún nos queda año y medio. Será de las mayores de la clase como lo fui yo.

En cualquier caso, verla tan orgullosa por ese primer pis me ha hecho pensar en que se trata de un pasito más camino a la independencia. Queda muy poco de bebé ya en ella. Ya es toda una niña pequeña.

Dicen mucho que el primer año es sorprendente la rápida evolución de nuestros hijos. Pero el segundo y el tercero no se quedan cortos.