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Vivir es cabalgar un dragón y disfrutar del viaje

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La cirugía estética no es un juego de niños, pero tiene más de 200 aplicaciones infantiles

Ahora Julia tiene de más a destinar su tiempo de ocio electrónico a los videojuegos de Nintendo 3DS o de la Wii que a los que hay en dispositivos móviles, pero en el pasado ha jugado con muchas aplicaciones infantiles. Unas me han gustado más y otras menos, todas las he supervisado.

La experiencia me dice que la norma (con pocas excepciones) las mejores apps para niños son aquellas por las que tienes que pagar unos pocos euros pero luego están libres publicidad o micropagos dentro del juego. Y no solo por evitarte cuñas y juegos diseñados para invitar a dejarse el dinero, también porque su calidad en general suele ser mejor.

Entre las aplicaciones que más me han gustado creo que estaban las de Doctor Panda y Toca Boca (buscad las apps de esos desarrolladores y acertaréis seguro), pero si tuviera que destacar una en concreto sería Tiny Thief, una verdadera maravilla también para adultos.

Entre las que menos me gustan se encuentran algunas de esa miríada de aplicaciones para peinar, maquillar, pintar las uñas… acicalar en definitiva, al personaje que nos plante el juego de turno. Hay una horda ingente de aplicaciones así, normalmente gratuitas, con publicidad o pagos posteriores, y calidad ínfima.

No me gustan por muchos motivos, no solo por su mala factura o lo aburridas que son al poco, tampoco me agrada lo que transmiten. Vivimos en una sociedad cada vez más superficial, en la que lo externo parece primar sobre todo lo demás, y que aplicaciones así parecen cimentar. Pero esos programillas para móvil quedan en nada cuando me entero de que hay una hornada de aplicaciones que han dado un paso más allá y ponen a los niños pequeños a jugar con la cirugía estética.


Sí, así tal cual. Hay bastantes aplicaciones en las que los niños tienen que rellenar labios, quitar arrugas corregir tabiques… Es decir: normalizar la cirugía estética desde la más tierna infancia, plantar ideales de belleza que apuestan por conseguir esos estándares a cualquier precio, banalizar las intervenciones quirúrgicas, minar la aceptación desde a los tres años.

El horror.

Y lo que no concibo es que haya padres y tutores que permitan que sus hijos jueguen a este tipo de cosas. ¡Con la de cantidad de aplicaciones divertidas y educativas que hay disponibles!. ¿O es que les dejan descargarse libremente lo que quieran y ni siquiera lo revisan?

Me entero gracias a Álvaro Varona, que en Generación Apps (web obligada si tenéis niños tecnófilos y queréis estar bien informados de apps que sí merecen la pena) se ha hecho eco de la existencia de estas polémicas apps infantiles a cuenta de una campaña en contra de ellas que no puedo más que apoyar.

Os animo a leer el contenido entero que Álvaro publica, pero os dejo unas pocas líneas:

Usando los hashtags #CirugiaNoEsUnJuego y #SurgeryIsNotAGame, el grupo global ha creado una campaña en las redes sociales, Facebook, Twitter e Instagram que está generando indignación pública en contra de estas aplicaciones. La iniciativa exige a las tres grandes marcas que controlan las tiendas de aplicaciones, Apple, Amazon y Google que regulen con un mayor criterio este tipo de apps para niños.

Según datos de los organizadores de esta campaña habría, solo en Google Play, más de 200 aplicaciones de esta temática.Las ilustraciones de la parte superior de este texto pertenecen a la app “Simulador de Cirugía Plástica” que se puede encontrar actualmente en Google Play. En AppStore ya no aparece pero consultando la caché de Google podemos ver que el 6 de diciembre de 2016 tuvo una actualización.

Y aquí algunos otros ejemplos:

¿Cómo es Pokemon Go para niños pequeños?

juliaProbablemente la mayoría estéis muy hartos de oír hablar de Pokemon Go, llevamos gran parte del verano bombardeados a contenidos sobre el tema, cuando no rodeados de jugadores con mayor o menor grado de implicación. Por eso mi intención inicial de escribir al respecto, impulsada en parte porque algunos me han preguntado sobre si lo veía apto, incluso recomendable para niños pequeños, se entibió.

Al final he decidido publicar este post por si a alguien le resulta interesante mi impresión de este juego respecto a su uso por parte de niños como mi hija. La perspectiva de una madre que hace ya muchos años, cuando era una periodista veinteañera, escribía de ocio electrónico, que jugó bastante (también a las primeras entregas de Pokemon en GameBoy Advance) y que no tiene prejuicios respecto a los videojuegos como forma de ocio.

Lo instalé en julio en mi móvil. No lo hice porque Julia lo hubiera pedido, fue una cuestión de interés informativo mío, también de simple curiosidad. A Julia le gustó desde el principio, despertando su interés por ver los dibujos inspirados en estos bichos de Nintendo. Aunque sin enganches, durante tres semanas en agosto ni lo olió. Y el resto del tiempo es un entretenimiento más entre muchos otros.

* Vamos con las ventajas que he encontrado…

La primera y más importante es que anima a caminar, a pasear. Jamás ha sido tan fácil salir con Julia a recorrer todo tipo de parajes. El paseo por el paseo no suele interesar a los niños de su edad, pero este verano he visto a muchos de cacería de la mano de sus padres. Los pokemons aparecen cuando recorres distintos lugares. Lo que en los videojuegos clásicos de Pokemon consistía en patear digitalmente los mundos que se te mostraban en pocos pixeles, ahora es el mundo real. Cuanto más se varíen zonas y lugares, más variedad de pokemons podremos cazar. Y no sólo se camina para encontrar pokemons que cazar, también sirve para eclosionar huevos de los que saldrán pokemons-sorpresa en plan huevo Kinder y para encontrar pokeparadas en las que conseguir objetos y gimnasios en los que batirse en duelos sin sangre ni muertos. Invita incluso a hacer turismo y nos descubre rincones de nuestras ciudades a los que no habíamos prestado atención, con el juego hemos descubierto el nombre de esculturas que estábamos hartos de ver, placas con información histórica o, sobre todo, ejemplos de arte urbano.

Vinculado a lo que os comentaba de los gimnasios, es un juego completamente blanco. No hay muertos, ni sangre. Las peleas son lo más suaves que se pueda imaginar. Tampoco hay violencia verbal, desigualdad hacia la mujer o sexo. En ese sentido no hay el menor miedo. Los protagonistas son unos animalitos muy cucos que encuentras o salen de huevos aparentemente por generación espontánea completamente asexuados salvo en un par de casos, que para lo que les sirve…

No entraña dificultad, sino perseverancia. Adultos, adolescentes y niños están igualados. Al menos por la edad, por qué hay muchos motivos de desigualdad que explico abajo.

Anima a leer a esos niños que se están empezando a hacerlo. No solo los contenidos del juego, que te describe pokemons y sus características, también buscando contenidos relacionados. Julia estuvo este verano leyendo de principio a fin una guía impresa sobre Pokemon Go que compramos junto a la playa y en tiempo récord. También las hay muy completas en Internet. Hace muy poco hemos instalado en un simulador una de las versiones vetustas, Pokemon Rojo Fuego, con la que os aseguro que hay que leer bastante.

En cierto sentido es como la colección de cromos de todo la vida, con la que se ejercita la memoria, pero más barata. De hecho completamente gratis si no pagamos por los objetos del juego. Está el inconveniente, eso sí, de no poder intercambiar pokemons, que es parte fundamental en cualquier colección de cromos. No obstante parece que los desarrolladores están trabajando para solventarlo.

No hay chat ni los peligros que conlleva. El juego invita a hablar con otros niños que también lo estén jugando y comparar los pokemons que se tienen, pero en la vida real. Primos, amigos… No hay opción de contactar con desconocidos y hablar con ellos como en juegos tipo Clash of Clans. Los desconocidos con los que puedas acabar hablando serán otros jugadores que encuentres a tu lado en pokeparadas o gimnasios. Con mi hija eso no entraña riesgos porque nunca está sola en la calle.

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Las ventajas de los juegos de mesa para los niños, también en vacaciones

imageCuando nos vamos de vacaciones, aunque sea por todo un mes y llevemos el coche hasta los topes, siempre hay espacio para meter unos cuantos juegos de mesa.

Este año no ha sido una excepción y mi santo ha estado condensando en tres cajas ocho juegos (sí, hay tanto aire en las cajas como en las bolsas de patatas fritas) cinco de ellos para jugar con Julia, todos muy recomendables. Son:

    • Virus, del que os hablé hace un tiempo y que sigue siendo uno de los favoritos de Julia. De hecho está entusiasmando a todos los niños de más de cinco años con los que lo probamos. Además, al ser un mazo de cartas ocupa muy poquito.
    • Camel Up. Una de las últimas adquisiciones. Realmente divertido, es una carrera de camellos con tendencia a encaramarse unos encima de los otros en el que hay que apostar tanto al perdedor como al ganador. Los dados se tiran accionando una pirámide, que es algo que chifla a todos los niños.
    • O zoo le mío. En el que tenemos que pujar por losetas que incluyen distintos tipos de animales para que nuestro zoo sea más espectacular que el de nuestros contrincantes y así atraer más visitantes.
    • Carcassone en su vertiente prehistórica. Vamos poniendo losetas y colocando nuestros cazadores, cabañas de pesca, pescadores y leñadores entre mamuts, tigres dientes de sable y construcciones neolíticas para sumar puntos. Una variante muy divertida de un juego clásico.
    • Dungeon Raiders. Otro juego de cartas en el que convertirnos en magos, caballeros, ladrones o exploradores que tienen que recorrer unas mazmorras en las que se encontraran tesoros, trampas y monstruos de todo tipo.

Sé que a veces da pereza esto de los juegos de mesa, que es a los adultos a los que toca aprenderse las reglas (y a veces adaptarlas) montarlos y, con frecuencia, animar a que se jueguen en familia. Pero es un mínimo esfuerzo que merece la pena. Es un tiempo disfrutado en familia, en el que todos nos divertimos y, con frecuencia, estamos igualados. Sin contar con que es una estupenda gimnasia para nuestro cerebro.

Hay todo un universo de entretenimiento a nuestro alcance, hasta que no te adentras en este mundo no te das cuenta de lo amplio que es, de la enorme oferta existente, que va muchísimo más allá de los típicos Stratego, Trivial o Pictionary que todo el mundo conoce o de juguetes camuflados de juegos de mesa que se anuncian sin parar de cara a Navidad y que son poco mas que un timo.

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Os dejo para terminar con parte de un texto del Observatorio del Juego Infantil, que promueve la Asociación Española de Fabricantes de Juguetes (AEFJ) en el que se habla precisamente de las ventajas de los juegos de mesa.

Los juegos de mesa estimulan la participación, priman el disfrute del proceso frente a los resultados, contribuyen al desarrollo físico, cognitivo y social, y favorecen la comprensión de las reglas y normas deportivas. Éstas son algunas de las ventajas de los juegos de mesa que destacan expertos del juego infantil a nivel mundial como el español José Luis Linaza, catedrático de Psicología Evolutiva y de la Educación de la Universidad Autónoma de Madrid.

En los juegos de mesa se reproduce el juego predeportivo para que el niño solucione mentalmente lo que realiza físicamente cuando juega. Por ello, los juegos de mesa, al igual que los deportivos, fomentan la salud psicológica. El tablero reproduce la cancha de juego de manera que se vinculan diferentes componentes del universo intelectual como la inteligencia motriz, las nociones espaciales, las capacidades táctico-estratégicas o los procesos de las jugadas.

Los juegos de mesa también fomentan: la concentración, el desarrollo cognitivo, la capacidad de asociación y agilidad mental, la aceptación de las reglas, la resolución de problemas, las habilidades sociales, la participación, la constancia, el juego en equipo y la autonomía.

Otro de los beneficios de los juegos de mesa que señala Linaza es que evitan la didcriminación infantil: “si bien con los juegos deportivos adquirimos habilidades físicas que a la larga podemos utilizar, los juegos de mesa ofrecen las mismas oportunidades a todos los jugadores independientemente de su nivel de habilidad lo que evita la discriminación infantil. Son útiles porque son un modelo en miniatura de competir y de aplicar habilidades”. Además, los juegos de mesa aportan una mayor comprensión y una mayor eficiencia táctica, lo que permite encauzar al niño a una mayor participación en los juegos motores.

En España algunas escuelas como los C.P. “Cavite”, “Blasco Ibáñez” y “Ballester Fandos” de Valencia, o el IES “Ausiás March” de Manises, ya utilizan los juegos de mesa como material curricular de la asignatura de Educación Física, en el último ciclo de Primaria y Secundaria.

Según José Luis Linaza los juegos de tablero promueven la comprensión de las reglas mentales a una edad muy temprana “pero no es hasta las edades de entre 5 y 6 años, cuando los niños están capacitados para comprender las reglas del juego. Antes, los niños juegan de modo simbólico y por imitación”.

Por cierto, hay algo que también dicen estos expertos con lo que no estoy de acuerdo. Ellos hablan de que los niños deben jugar con sus iguales, no con adultos que tendemos a dejarles ganar. Hay suficientes juegos como para elegir aquellos en los que las tornas queden igualadas.

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‘Tiny Thief’, el juego favorito de Julia (seis años) para tablet

imageQue el ocio de nuestros niños ya incluye las aplicaciones y juegos de móviles y tabletas es algo incuestionable. Algún caso habrá por ahí de niños del primer mundo ajenos por la voluntad de sus padres a estas tecnologías, pero son pocos.

Nosotros en casa lo permitimos. Creemos que, como muchas otras cosas, puede ser muy beneficiosa si se usa con criterio y sin exceso. Estoy convencida de que el reto de los padres no es mantenerles aislados de la evolución tecnológica, sino enseñarles a vivir con ella. Se la van a encontrar antes o después. Vivimos en una realidad que también lo es de píxels. Y esa realidad es perfectamente compatible con actividades bajo el cielo.

De hecho J&J tienen un iPad viejo, la primera versión de este dispositivo que ha resultado ser más duro que el esparto, sobreviviendo incluso a un zapateado flamenco sobre su pantalla y a que un tarro de mermelada le impactará justo en el centro. Está en perfecto estado, el único problema (y no es pequeño) es que ninguna de las nuevas aplicaciones funcionan en él y muchas de las viejas van dejando de funcionar. La última en fallar ha sido Youtube, que era la favorita de Jaime, que muchos ya sabéis que tiene autismo, para ver música.
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La preferida de Julia es Tiny Thief, un juego que salió en 2013 y que suelo recomendar a los padres que me preguntan por apps y juegos apropiados para niños. Aunque aún utiliza a veces el tipo de apps y juegos que os recomendé aquí hace algún tiempo, con sus seis años recién cumplidos va pidiendo entretenimientos más complejos. Tiny Thief, de 5ants y distribuido por Rovio (los mismos creadores de Angry Birds), es un ejemplo magnífico. Un juego bonito, bien diseñado y divertido en el que tienes que recorrer distintos niveles pensando cómo interactuar con el escenario y los objetos y personajes que en él aparecen para lograr tus objetivos: liberar a los oprimidos, acabar con los malos y rescatar a la chica de la que te has enamorado. Sí, me temo que hay princesa florero, ningún juego es perfecto y ese es el único fallo que encuentro al pequeño ladronzuelo.
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El juego está clasificado a partir de cuatro años, pero lo suficientemente complejo como para que la primera vez lo juguemos a cuatro manos con nuestros niños. Así de paso lo disfrutamos nosotros. Nadie dijo que este tipo de ocio tenga que ser solitario o un ‘aparcaniños’ y siempre es buena idea conocer bien a qué dedican nuestros hijos su tiempo. Luego seguro que querrán repetir la aventura solos o con ayudas muy puntuales.

Ya veis por lo que acabo de contar que no es un juego de esos interminables, con niveles y más niveles. De hecho una de las críticas quer recibió es que resulta relativamente corto. No la comparto, por 2,69 euros da las horas de diversión de dos o tres películas y puedes repetir para completar todos los logros de los niveles favoritos. En 2014 sacaron varios niveles más por 1,69 euros extra. No sé vosotros, pero yo prefiero eso a esos otros juegos y apps supuestamente gratuitas que luego rebosan publicidad y quieren sacarte los cuartos por más mejoras o ayudas.

Menos fichas y más juegos, también hay que jugar en el cole

gtres_a00577825_133He hablado varias veces aquí de la importancia del juego. Es uno de los vehículos más importantes de aprendizaje. Soy especialmente consciente de la importancia del juego porque tengo un hijo con autismo al que jugar le cuesta muchísimo. En el colegio específico para niños con autismo al que va están trabajando especialmente el juego, están intentando enseñarle a jugar para que pueda avanzar a todos los niveles.

Y jugar no requiere necesariamente de juguetes. En el colegio de Julia comparten esta filosofía, hace poco tuvieron una semana cultural inspirada en cómo jugaban sus abuelos, invitaron a los abuelos a ir al colegio y se dedicaron a jugar a la comba, al corro de la patata, a las chapas, con pelotas hechas con albal…

Y eso está muy bien, porque el juego no es algo que deba limitarse a casa, a las horas libres no lectivas. Jugar les motiva, es efectivo y debería existir durante todas las etapas educativas, pero debería ser el instrumento principal durante los primeros años de los niños. Sobre todo en infantil y en primaria yo soy de las que cree que el juego conducido y no las fichas deben ser la base. Y también a la hora de plantear deberes en casa, el juego debería ser el eje.

“Juego, educación y aprendizaje. La actividad lúdica en la pedagogía infantil” se llama un monográfico especial que ha presentado la revista de pedagogía “Bordón” publicada por la Sociedad Española de Pedagogía desde 1947. En ese monográfico hablan con expertos nacionales e internacionales esobre la importancia del juego y el juguete como herramientas de educación y aprendizaje en las aulas.

Os dejo un resumen de ese trabajo:

El juego, presente en el jardín de infancia.

Durante su estancia en el jardín de infancia, los niños principalmente aprenden jugando. Se trata de un hecho comúnmente aceptado, pero las opiniones difieren en cuanto este juego se traslada a los colegios. Algunos argumentos apuntan a que en el colegio los niños deben trabajar y no jugar como hacían en la guardería. Pero es necesario tener en cuenta el crecimiento de los niños y adaptar los juegos y utilizar los juguetes que se adecúen a estas nuevas necesidades de aprendizaje.

A través del juego los niños abordan la realidad

Como apunta en su artículo Andrés Payá, miembro del Observatorio del Juego Infantil (OJI) y doctor en Pedagogía, “El juego es un medio de aproximación, contacto, apropiación y aprendizaje de nuestro entorno más próximo, erigiéndose en un extraordinario instrumento de educación integral”. Y como añade Jose Luis Linaza, miembro del OJI y catedrático de Psicología Evolutiva y de la Educación de la Universidad Autónoma de Madrid, “La relación entre el juego y la cultura estimula a los niños a explorar el propio proceso de conocer y comprender”.

Por todo ello el juego se convierte en una herramienta educativa para el niño, no sólo como ser individual, sino también social. Pero la intencionalidad educativa impone condiciones especiales al juego que debe adaptar su condición lúdica para formar parte integral de la educación del niño. A partir de ciertas edades el adulto puede dirigir el juego para fomentar el aprendizaje de ciertos contenidos, pero como advierten varios autores de Bordón hay que cuidar y regular esta supervisión del juego para no destruir su libertad.

gtres_a00588115_026El juego como recurso didáctico en las escuelas españolas

En muchos centros escolares de nuestro país el juego se ha convertido en un recurso pedagógico incluido en los planes de estudio de muchas asignaturas. Así lo ha puesto de manifiesto el concurso organizado por el Observatorio del Juego Infantil “El Juego en la Escuela” en el que han participado escuelas infantiles y de primaria de toda España.

Las asignaturas de inglés y matemáticas son en las que mayor presencia tiene el juego como herramienta pedagógica, y en muchos casos el juego y los juguetes se han incluido como material y parte de la asignatura durante varios cursos. Los proyectos presentados destacan la importancia del juego como recurso para “aprender a aprender” y apuntan a que “una escuela que educa mediante el juego, es una escuela que enseña a ser felices”.

Jugar, un derecho fundamental para los niños

Gonzalo Jover, director del OJI, ha destacado la importancia de este derecho, “El contexto actual de crisis afecta también al derecho del niño al juego, y lo afecta por el riesgo que tiene a ser olvidado. Según el último informe de UNICEF, España es uno de los países donde más ha caído el nivel de bienestar infantil”.

Además, hablan de tres proyectos educativos que han estacado por el uso del juego en sus aulas. Bien por ellos, ojalá más colegios apuntalaran en el juego sus aprendizajes.

El proyecto “Jugando a través de los tiempos” del CEIP “La Cala”-Benidorm ha sido el que mayor puntuación ha obtenido con una experiencia que aúna juegos, juguetes e internacionalización. Con su proyecto, los alumnos del CEIP “La Cala”-Benidorm además de aprender jugando con juegos y juguetes tradicionales de nuestro país, aprenden la cultura y las costumbres de otros países compartiendo sus juguetes.

Por su parte, “La experiencia de juego aplicada al aula” del colegio La Inmaculada de Valladolid ha obtenido la segunda mayor votación. En su proyecto, los juguetes y los juegos cobran protagonismo en matemáticas con el objetivo de que el alumnado descubra la utilidad de esta asignatura de forma lúdica y desarrolle el cálculo mental.

El CEIP Azorín de Monóvar también ha sido reconocido por el Observatorio gracias a su proyecto “Vesprada de Jocs” (Tarde de juegos) con actividades lúdicas para las asignaturas de Matemáticas, Conocimiento del Medio, Valenciano y Lengua Extranjera con el objetivo de fomentar en sus alumnos el trabajo y las relaciones en grupo, la aceptación de normas, desarrollar el pensamiento y asimilar los conocimientos adquiridos.

Imma Marín ha destacado el trabajo realizado por estos centros, “en muchos casos el juego y los juguetes están completamente integrados como parte de las asignaturas. Se trata de una actividad educativa muy valorada por sus múltiples resultados positivos, como destacan los responsables de los proyectos presentados. El juego es una forma de aprender y clave para interiorizar los conocimientos adquiridos.”

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¿Hay que dejarles ganar siempre?

cromagnonEstos días de frío pelón he caído enferma. Primero fue Julia la que estuvo malita, perdiéndose la semana de carnavales del cole en la que iba a ir disfrazada de cavernícola cantando y bailando la peculiar canción infantil El hombre de Cromagnon (vosotros mismos, oirla supone tenerla incrustada en el cerebro de esa manera aguda e insidiosa que solo las canciones infantiles saben). Tras ella caímos casi todas las mujeres de la familia. Mi padre bromea con que es el virus de la gripe femenina.

A lo que íbamos. Entre el frío y que andamos recuperándonos del ataque de los virus malignos, estamos jugando mucho a los juegos de mesa infantiles que tanto nos gustan y que ya os recomendé en el pasado en este blog. Son breves, entretenidos, pasamos de uno a otro, y así transcurre un buen rato de tarde.

Como todos los niños pequeños que conozco (y todos los adultos que se atreven a reconocerlo), Julia quiere ganar a toda costa. Con cierta regularidad intenta hacer trampas al tirar el dado, al contar casillas… No hay que esforzarse en pillarla, las hace mirándote y dedicándote esa sonrisita pillina de “yo sé que esto no se hace así”. Te sientes tentado de dejarla salirse con la suya, pero aunque tampoco revista una importancia enorme no la dejo. Hay que jugar según las reglas. Y, salvo causa de fuerza mayor, las partidas que hemos comenzado siempre se acaban. Por supuesto, antes de pasar a otro juego, recogemos el que hemos utilizado.

Y tampoco la dejo ganar en la mayoría de los juegos de mesa. Si queda segunda, o tercera, que no es perder, no pasa nada. Analizándome a mí misma, resulta curioso que sí que la deje ganar casi siempre cuando echamos una carrera o realizamos cualquier otro juego físico. He llegado a la conclusión de que lo que sucede es que no la dejo ganar cuando estamos en igualdad de condiciones (un juego que depende de un dado, es decir, de la pura suerte) y sí lo hago cuando en esa competición no está igualada. Si claramente yo estoy en ventaja por mi psicomotricidad fina (hay juegos de mesa de destreza, como el Animal sobre animal que intentamos transformar en cooperativos) o gruesa o mi capacidad de raciocinio adulta, entonces no me importa.

Ella no tiene ni un pelo de tonta. Sabe perfectamente cuando gana por sus méritos y cuando me estoy dejando. Por eso precisamente me parece importante no dejarla ganar siempre. ¿Qué aprendizaje obtendría? ¿Que quejarse y no tolerar alguna pequeña frustración tiene premio?

También es verdad que Julia tiene un carácter muy dulce, poco dado a las rabietas y asume bien no quedar la primera.

Mejor. En la vida, si nos paramos a pensarlo, muy pocas veces podemos colgarnos la medalla de oro. ¿No creéis?

‘¿Piedra, papel o tijera?’ y ‘Veo veo’

Julia, con tres años y ocho meses, acaba de descubrir el juego de piedra, papel o tijera. Ayer mismo me dió por enseñárselo. ¿Por qué? Pues muy sencillo, por que mis compañeros del (altamente recomendable) blog Trasdos hablaron de las viñetas de animales de Liz Climo y me pareció que a Julia le iban a gustar, que con sus 3 años y 8 meses iba a poder entenderlas, tomárselas casi como chistes.

Y acerté. Pero claro, cuando llegamos a la del oso y el pingüino (uno de sus animales favoritos), para entender la broma era obligado enseñarle ese juego.

Esta es la viñeta que os comento:


Oso: “Las tijeras pueden con el papel. He vuelto a ganar”.
Pingüino: “¿Podemos jugar a otra cosa?”
Y me dispuse a enseñarle ese juego, probablemente viejo como el mundo, y lo comprendió al instante. Y le encantó. Ahora lo que tengo que intentar es que no haga trampas, sacando la manita unos segundos más tarde que yo para ganar siempre.

Ya tenemos un repertorio de dos juegos magníficos, de esos que no necesitan nada más que nuestras ganas de jugarlos: ¿Piedra, papel o tijera? y el Veo veo, que maneja a la perfección desde que tiene dos años. De momento solo con colores, lo de la letra por la que empiece el objeto visto ya se andará. Claro que con el Veo, veo es más sencillo hacer trampas.

Yo recuerdo más juegos de ese tipo, útiles sobre todo en los largos viajes en coche de Madrid a Gijón. En aquellos tiempos no había DVDs portátiles, consolas ni tablets que nos entretuvieran los trayectos. Muchos consistían en ser el primero o el que más encontrara de algo: coches rojos, árboles, campanarios, matrículas que comenzaran con 3….

¿Conocéis más juegos similares? Me encantaría que los compartierais conmigo.

Los abuelos que juegan con sus nietos

Fui una niña con suerte por muchos motivos. Uno de ellos, que ya he comentado por aquí en alguna ocasión, fue conocer a mis cuatro abuelos y tenerles conmigo hasta convertirme en adulta. De hecho dos de ellos siguen vivos.

De mis cuatro abuelos, solo recuerdo a uno jugando con frecuencia conmigo. Mi abuelo paterno se sentaba conmigo a enseñarse a dibujar, me fabricó un rancho y jugaba conmigo, mis indios y mis vaqueros de plástico, me llevaba al parque y participaba en mis actividades, no se limitaba a sentarse en un banco y vigilar…

Y creo que es inevitable que, cuando creces, esas vivencias se te queden grabadas. Estoy convencida de que seré una anciana (tal vez con nietos con los que jugar) y seguiré recordando esas horas de juego con mi abuelo. A mi santo le pasa lo mismo. No me sorprendería que fuese universal y que a todos se nos hayan quedado grabados esos momentos compartidos.

Mis hijos tienen a sus dos abuelas, pero mi padre es el único abuelo que conocen. Y me encanta ver lo mucho que juega con ellos pese a lo delicado de su estado de salud. No le importa tirarse al suelo, subírselos a la chepa, jugar a las comiditas… Mis hijos están disfrutando de muchos más momentos de juego con mi padre de los que yo tuve.

En estos momentos mi padre está en el hospital. Hace unos diez recibió un trasplante de riñón que esperamos que vaya bien y mejore su calidad de vida permitiéndole muchos más momentos de juego con sus nietos.

Porque estoy muy de acuerdo con lo que cuentan en este teletipo de EFE y quiero que mis niños tengan esa relación con su abuelo durante muchos años:

El 80 % de los abuelos españoles juega con sus nietos y se han convertido en sus nuevos compañeros de juego, en lo que ha contribuido la prolongación de los horarios profesionales, la falta de hermanos con los que jugar y la mayor esperanza de vida.

Así lo han constatado los miembros del Observatorio del Juego Infantil, promovido por la Asociación Española de Fabricantes de Juguetes (AEFJ). Cada vez son más los abuelos que intervienen y participan en el juego de sus nietos, sobre todo cuando se trata de niños de menor edad, lo que contribuye a que la relación de los abuelos con sus nietos sea ahora mucho más cercana.

La consultora pedagógica Imma Marín, miembro del Observatorio y presidenta de IPA en España (Asociación Internacional por el derecho de niños y niñas a jugar), ha subrayado la “fuente de alegría, vitalidad, optimismo y humor” del juego, como lo son también para los abuelos los niños en sí mismos, siempre y cuando no se conviertan en obligación.

“Los abuelos que juegan con sus nietos crean lazos invisibles con ellos, recuperan su niño interior y alimentan su capacidad de juego, lo que repercute a favor de su salud física y mental. Al compartir sus juegos con los pequeños, reafirman su autoestima y se sienten más valorados”, según Marín.

Y en el caso de los niños, la pedagoga indica que para ellos es un tesoro porque “se sentirán comprendidos, valorados y queridos. Escucharán con atención las historias que los abuelos les expliquen y aprenderán sus juegos y formas de jugar. Los abuelos son adultos ‘sabios’ dispuestos a escuchar y a compartir su tiempo divirtiéndose con ellos jugando”.

Andrés Payà, doctor en Pedagogía y profesor de Teoría de la Educación en la Universidad de Valencia y miembro también del Observatorio, ha destacado el rol que juegan los abuelos pues “son capaces de transmitir a sus nietos parte de las tradiciones y costumbres de otra época, pero que conforman parte del patrimonio educativo más cercano”.

El juego intergeneracional resulta beneficioso tanto para los abuelos como para sus nietos puesto que, según Payà, “consolida los lazos familiares y el aprendizaje social”: “ambos jugadores reciben y perciben los beneficios de la actividad lúdica en este juego compartido, gracias a las relaciones de empatía, confianza y cariño que se establecen entre distintas generaciones”.

Los niños de hoy encuentran en sus abuelos los aliados perfectos para jugar y comunicarse; y con ellos aprenden a relacionarse, a respetar turnos, reglas y a pensar.

La vida es juego (o debería serlo)

Son las 15, las 17, las 19… llegas de trabajar y con mucha tareas pendientes.

Si eres de los padres o madres afortunados con una jornada razonable tendrás probablemente que ir corriendo a buscar a los niños al cole, la guarde o la casa de los abuelos. Tendrás que llevarles a actividades extraescolares como piscina, dibujo, música o tenis. Tienes que comprar, planchar, cocinar, ayudar a hacer deberes… también procuras tener tiempo para tí, actividades que te ayuden mantener el equilibrio como pilates, piscina, correr, tomar un café con algún adulto…

Si eres de los que llega tarde, probablemente seguirás teniendo tareas pendientes, aunque tal vez sean menos.

En cualquier caso muchos días estás cansado, una vez acabadas las obligaciones estás deseando tener un rato para leer, depilarte, jugar a la consola o simplemente tumbarte en el sofá a ver la tele.

Y pasan los días y descubres que apenas estás jugando con tus hijos.

Puede que tu vida y tu horario gire en torno a ellos, que les lleves a numerosas actividades, que les bajes al parque con frecuencia, que les ayudes con sus tareas… pero jugar, lo que se dice jugar, poco. Pese a que pocas cosas hay más importantes en el desarrollo de un niño.

¿Os suena?

Mi compañera periodista y bloguera Diana Sánchez ha escrito hoy un artículo tras hablar con varios expertos que os recomiendo encarecidamente. Se titula: Los niños españoles juegan menos tiempo del que deberían, y un tercio lo hace además solo.

En él cuenta, entre otas cosas igual de interesantes, que:

Un tercio de los niños y niñas españoles juegan solos y que los pequeños dedican una cantidad de tiempo insuficiente al juego: una hora de media al día, algo más entre los niños de 3 a 5 años (dos horas en el 28,3% de los casos).

Los psicólogos y pedagogos que forman parte del Observatorio del Juego (un total de siete expertos) coinciden en aconsejar a los padres que eviten la tentación de “dejarse hacer trampas” o “dejar ganar siempre a los hijos”. El juego es una imitación de la vida y un vehículo eficaz para el aprendizaje del control de las emociones y las estrategias sociales.

Los padres ahora “tienen una idea de la infancia más ajustada a la realidad” y se han convertido además en “compañeros de juego” de sus hijos; pero a cambio se les exige más como padres.

No sé vosotros, pero yo tomaré nota para esforzarme aún más en jugar con ellos.

Las apps para iPad y IPhone con las que mis hijos se divierten y aprenden

Ya os he contado en el pasado que a uno de los juguetes favoritos de mis hijos es el iPad. Ahí tienen instaladas numerosas aplicaciones que les resultan entretenidas y que a nosotros nos parecen enriquecedoras.

Voy más allá de los gatos que repiten lo que decimos o que juegos como los’angry birds’, hablo de cuentos, puzles, herramientas para pintar, colorear, aprender a contar o las letras.

Una amiga me pidió que recopilara mis favoritas
, así que aquí las dejo no solo para ella, también para todos vosotros.

Android lo tengo más desatendido. Por favor, ayudadme a enriquecer este post y que sea útil para todos recomendándome las aplicaciones que vosotros recomendaríais.

Allá van mis recomendaciones:

Playtales. Son cuentos ligeramente animados, algunos preciosos, realmente bien dibujados. El gran inconveniente es que la aplicación es gratis pero luego cada cuento vale dinero, entre 1,59 y 2,39 euros. Claro que los de papel salen bastante más caros.

Hay una empresa que se llama ar-entertainment o Alexandre Minard que tiene todo tipo de puzles (en 3D, con movimiento, que vinculan letras y números), juegos de laberintos, de encontrar diferencias y juegos de colorear muy bonitos y muy bien pensados (‘Aprender a dibujar es divertido’ es uno que nos gusta especialmente. Da patrones para aprender a trazar dibujos y luego colerarlos). Nosotros tenemos descargado gran parte de su catálogo. Creo sinceramente que es la empresa que más y mejores apps infantiles tiene. Descargar los juegos cuesta entre nada y poco, pero suelen incluir pocos puzzles o láminas de colorear. Si se quiere descargar el juego completo hay que desembolsar otro poco, normalmente 1,59 euros. Merece la pena. De hecho ellos son los que hacen las aplicaciones de Nickelodeon, que son también sencillas, educativas y bonitas, con los personajes del canal como Dora, Diego, Kai-Lan…

También para colorear está ‘La granja’ de iBimbi o ‘Color me’.

TabTale también tiene muchas aplicaciones para niños, en inglés eso sí. Los cuentos me gustan bastante menos, pero tiene juegos de contar (firstnumbers) y vocabulario que también están bien. Sus sistema es hacerte pagar para liberarte de la publicidad.

Hay muchos juegos que muestran los sonidos de animales, instrumentos musicales, vehículos.. vinculándolos a imágenes. Nuestro favorito es Soundtch. Tiene una versión gratuita bastante apañada, pero para verlo completo y sin publicidad hay que pagar 2,99 euros.

Si el niño es musical hay bastants pianos y xilófonos. Nosotros tenemos puestos Zen Piano y iXylophone.

Babyfirst es una aplicación también recomendable para los más pequeños. Muestra los vídeos educativos del canal de televisión de la flor de colores. Es gratuita. La idea es semejante a la aplicación de Clan, que también está bien pero que abarca contenidos para niños más mayores.

Disney tiene muchas aplicaciones. Muchas muy malas, algunas buenas, la mayoría regulares y todas caras. Al menos esa es mi impresión. La favorita de Julia y Jaime es ‘Tangled‘, de la película ‘Enredados’, que está bien aunque no es barata e incluye fragmentos de la película, algunos jueguecillos, un cuento… En cualquier caso es mucho más barata que cualquier cuento oficial en papel.

Para niños un pelín más mayores que los míos hay juegos de estrategia como That’sMyFish, que a mi hija le encanta aunque no domine aún la estrategia de mover a los pingüinos por las casilla de hielo en busca del pescado.

Es vuestro turno…