BLOGS
Madre Reciente Madre Reciente

Vivir es cabalgar un dragón y disfrutar del viaje

Carta a mi niña en el Día de la mujer

Nunca dejes que nadie te diga que no puedes llegar a conseguir algo por haber nacido niña. Si lo deseas de verdad, inténtalo con todas tus fuerzas. Cuanto más alto dispares tus flechas, más lejos llegarán.

No permitas que te hagan de menos, que te miren pequeña y corten tus alas. Huye de aquellos que son tan mezquinos que necesitan verse grandes a costa de otros.

Escapa también de los que ponen zancadillas, de los que pretendan poseerte, de los celos, de los que frenan, restan o te hacen sufrir. Hay mucha gente que merece la pena, no pierdas el tiempo con aquellos que te harán infeliz.

No creas a los que dicen que hay trabajos, aficiones, sueños o actitudes que no están hechos para las mujeres. Están equivocados. Demuéstraselo.

Si persigues o disfrutas algo en lo que estás en minoría no eres rara, simplemente eres tú. Aprende a sentirte cómoda con cómo eres.

Serán muchos los que tenderán a valorarte por tu carcasa. Da igual cómo seas, da igual si creces según sus estándares de belleza o completamente alejada de ellos. No lo permitas. Jamás les creas.

Tampoco juzgues tú a los demás por aquello que no es esencial.

Busca a los que te ven como eres, no como aparentas ser ni a través del filtro de ser una mujer.

Mira a los demás como a iguales. Nunca les veas desde abajo. Tampoco desde arriba.

Sé independiente. Sigue tu camino y sé capaz de mantenerlo. No dependas nunca tanto de alguien como para dejar de escuchar a dónde quieres que te lleven tus pasos.

Respeta. Exige respeto.

Prepárate para pelear cuando sea necesario
. Lo será. No has venido a un mundo en el que todo es justo e igualitario.

Asume que vivir implica tomar decisiones, encontrarte frente a encrucijadas en las que tendrás que decidir el camino a seguir. No temas asumir renuncias, pero no mires atrás. Tampoco tengas miedo a desandar parte del camino recorrido si es necesario.

Conócete y quiérete. Ama sin cadenas.

Sueña con volar tan alto como quieras.
Yo siempre estaré ahí cuando me necesites. También soñando. También volando.

¿Cuáles son los (tramposos) primeros síntomas del embarazo?

Obviamente, lo más fácil y fiable para saber si estás embarazada es usar un test que analiza nuestra orina, pero creo (corregidme si me equivoco) que una mayoría de mujeres nos hemos esforzado en escuchar lo que nos dicen nuestros cuerpos para saber si estamos embarazadas antes de poder tirar del Predictor o para corroborar lo que el test ya nos ha adelantado.

GTRES.


A mí al menos me pasó. Mis dos embarazos fueron buscados y no llegaron a la primera. Cada uno de ellos nos llevó aproximadamente medio año. Eso unido a lo irregular de mis ciclos me hizo aguzar mis sentidos cada vez que se acercaba el momento en el que calculaba que tendría que venirme (o no) la menstruación.

No me sirvió de nada. Si no hubiera sido por el test de embarazo y la ausencia del periodo me hubiera sido imposible saber que estaba embarazada.

Incluso tras las pruebas y la primera ecografía seguía pendiente de si notaba en algo mi embarazo, deseando que llegaran esos cambios físicos que corroboraban que iba a ser madre. Tuve que esperar bastante. No noté ningún síntoma hasta que ya estaba bastante avanzado el primer trimestre.

Sé de sobra que no siempre es así, que hay madres que enseguida saben que están embarazadas. Por indicios agradables como la turgencia en los pechos o por pasar un calvario de nauseas y vómitos. No sé cuál sería vuestro caso.

Pero siempre he creído, cuando miraba los capítulos de los libros sobre embarazo que recogían los primeros síntomas, que eran bastante tramposos, poco claros.

¿Cuáles son esos primeros indicios de que hay una preñez incipiente?
Lee el resto de la entrada »

Mary Poppins volverá y Julie Andrews también para enseñar a los niños interpretación en una serie infantil

Julie Andrews se hizo famosa muy joven, tanto que probablemente por eso tanto mi padre, como yo, como mis hijos la conozcamos. Fue inolvidable como Sor María en Sonrisas y lágrimas, una película que no ha envejecido tanto como para que no podamos ponérsela a nuestros hijos. Pero se nos quedó grabada sobre todo como Mary Poppins, esa maravilla de Disney adelantada a su época, una oda al juego, a la libertad de pensamiento, al soñar despiertos y huir de la mediocridad y la rutina, que además es una llamada a los padres para que pasaran tiempo con sus hijos e incluso tenía pinceladas sufragistas.

Luego esos niños crecimos y nos sorprendimos gratamente viéndola en películas de adultos como Víctor o Victoria, pero esa ya es otra historia.

Volviendo a Mary Poppins. Julie Andrews hizo tan suyo el personaje que cuesta imaginar a la estupenda actriz y guapísima (y en cierto modo parecida) Emily Blunt en sus botas y sujetando su paraguas. Un rodaje que ya se inició el pasado mes. Habrá que concederles el beneficio de la duda, pero no batir el encanto del original y lograr que olvidemos a Julie (y a Dick Van Dyke como Bert, ya que estamos) es una tarea complicada.

Pero que Mary Poppins regrese sin ella no implica que la veterana actriz se haya quedado quieta. Julie Andrews es octogenaria, pero sigue en activo.

Greenroom

Justo este mes de marzo se lanza en Netflix, una nueva serie infantil de The Jim Henson Company (eso también son palabras mayores). Se llama Julie’s Greenroom, que se podría traducir pero dudo que lo hagan como La habitación verde de Julie. Y Andrews no solo actúa, ella ha creado la serie junto a su hija Emma Walton Hamilton y Judy Rothman-Rofė. Figura como productora ejecutiva además de como protagonista.

¿De qué va? Pues a lo largo de trece episodios de media hora de duración, Andrews se pondrá en la piel de la Sra. Julie, la directora del Wellspring Center for the Performing Arts, donde impartirá talleres de artes escénicas en el teatro y en su Greenroom.

“Este proyecto es la culminación de un sueño que he perseguido durante mucho tiempo y que consiste en mostrar a los niños las maravillas de todas las artes. Me siento emocionada al colaborar con mi hija Emma, una gran escritora, para hacer realidad esta serie junto a una de nuestras creadoras, Judy Rothman-Rofė. Es todo un honor poder trabajar con la extraordinaria The Jim Henson Company. Estamos igualmente encantadas de debutar como una producción original de Netflix”, ha asegurado Andrews.

¿Clases de interpretación para niños de la mano de Julie Andrews y con los ‘teleñecos’? No sé a vosotros, pero a mí me suena mejor que bien.

Esto es lo que cuentan de la serie en Netflix:

La Sra. Julie y su fiel ayudante Gus (Giullian Gioiello) acercan el mundo del teatro a una nueva generación de niños conocidos como los “Greenies”, interpretados por las divertidas marionetas originales de la prestigiosa compañía Creature Shop de Jim Henson. Los Greenies son un variopinto grupo de niños a los que les fascina todo lo relacionado con el arte y la creatividad. Durante toda la temporada, bajo la atenta mirada de la Sra. Julie y la inspiradora presencia de los artistas invitados, los niños crean un original espectáculo donde se incluirán todas las artes escénicas, como son, el mimo, la música, el baile, la improvisación, los números de circo, las canciones, etc.

En cada capítulo contaremos con la compañía de un artista invitado que mostrará a los niños un área específica de las artes escénicas. Los artistas que han confirmado ya su presencia son: Alec Baldwin, Sara Bareilles, Joshua Bell, Tituss Burgess, Carol Burnett, Chris Colfer, Robert Fairchild, Josh Groban, David Hyde Pierce, Bill Erwin, Ellie Kemper, Idina Menzel, Tiler Peck y Stop.

Dejad en paz a nuestros niños #TransBusM4

(GTRES)

Nuestros niños tienen que tener la libertad de crecer sin corsés, sin zancadillas, sin que les confundan y les hagan sufrir, sin que les dificulten el quererse como son y vivir como les place dentro del respeto a los demás.

Me da igual que mis hijos acaben siendo heteros, homosexuales, lesbianas, transexuales, transgénero, bisexuales, católicos practicantes, seguidores del Real Madrid, aficionados a pintar maquetas o a la música Trap. Son mis hijos y les quiero.

Me da igual lo que acaben siendo mis hijos y los hijos de los demás, mientras sean seres humanos que tengan la bondad y el respeto a los demás por bandera.

Me da igual lo que acaben siendo mis hijos y los hijos de los demás, mientras no se conviertan en gente como la de Hazte oír, que quiere imponer su ideología a cualquier precio, a costa incluso del sufrimiento de nuestros niños.

Su estrategia orientada a la infancia señores de Hazte oír, con panfletos y autobuses, es un juego muy sucio. Y su búsqueda consciente de polémica y relevancia usando a la infancia, también.

Va más allá de atacar a los niños. Es usar a los niños como armas. Armas que pueden acabar maltrechas.

Dejad en paz a nuestros hijos. Dejad en paz a vuestros hijos. Dejadles ser felices, dejadles ser como son sin ponerles piedras en su camino.

Un viejo post muy relacionado con el de hoy:

“En catequesis me han dicho que los carnavales son anticristianos”

Carnaval, carnaval… Hoy es el día en el que muchos niños acuden disfrazados al colegio. No todos. En muchos de  los centros vinculados a la Iglesia el carnaval es algo que pasa sin pena ni gloria. Al menos en Madrid. Me pregunto si en Canarias o Cádiz también se resisten a este influjo.

(GTRES)

Yo acudí a uno de monjas solo para niñas en el que, para compensar, teníamos una fiesta el día del fundador, el padre Faustino. Hacíamos bailes regionales vestidas de manera semejante a como lo hacen los que de verdad danzan muñeiras, jotas aragonesas, sevillanas o isas canarias. Con el tiempo abrieron la mano y también podías disfrazarte y bailar piezas de Grease o temas pop del momento.

Seguía sin ser lo mismo. Pero bueno, se puede vivir sin carnaval. Ese colegio tenía prácticas mucho peores.

Recuerdo que las telas de los trajes con los que nos vestíamos había que comprarlas ya cortadas en un comercio concreto y en cuyo proceso las monjas sacaban tajada. Eran especialistas en sacar pasta a nuestros padres de múltiples maneras, pero esa ya es otra historia.

Me estuve acordando de mi infancia ajena a los carnavales al ver a mis hijos dispuestos a disfrazarse este viernes. Pero recordaba mi niñez sin disfraces escolares sobre todo por una conversación que tuvimos con un niño, amigo de la familia, que tiene ocho años y está en catequesis (taquetesis según su hermana pequeña) y escolarizado en un centro religioso.

“En catequesis me han dicho que los carnavales son anticristianos”, nos dijo al oírnos hablar de disfraces.
Lee el resto de la entrada »

¿Qué es la tabla china? ¿Tiene alguna fiabilidad para predecir el sexo del bebé?

Así me lo han preguntado. Tal cual. Y así os lo traslado.

(M.T.)


La respuesta a la segunda pregunta es obvia. Ninguna. No tiene la menor fiabilidad. La única manera de saber si has engendrado un niño o una niña es pasar por un médico que te haga un análisis (permite saberlo con mayor premura) o una ecografía. Lo demás son cuentos chinos.

El mismo tipo de cuentos chinos que abundan para saber cómo engendrar un niño o una niña y del que ya os hablé el año pasado (y que está directamente relacionado) porque me sorprendió encontrar que era una de las búsquedas más habituales en Google relacionadas con el embarazo.

Vayamos con la primera pregunta. ¿Qué es eso de la tabla china?

Vamos a saltarnos leyendas oscuras y no confirmadas sobre los muchos siglos de antigüedad que tiene y que fue encontrada en un mausoleo y bla, bla, bla… (sí, soy de vertiente escéptica, tengo el fallo de haberme cruzado con el periodismo científico). La cosa es que la tabla permite, se supone, con una fiabilidad que dicen en las páginas que la explican que es del 90% si se usa bien pero que al mismo tiempo reconocen no tiene ninguna confirmación científica (ejem).

Con un 50% de posibilidades de acierto, las probabilidades de encontrar casos de ‘amimefuncionismo’ defendiéndola se multiplican.

¿Cómo usarla? Pues las más sencillas son las que incluyen códigos de colores (hay a tutiplén a poco que miréis Google, pero yo os la dejo enlazada). Es importante, por lo visto, calcular la edad lunar de la madre, que no me queda claro lo que es pero supone sumar un año si se nació entre abril y octubre y dos si se nació de septiembre a marzo.

Luego hay que buscar la casilla y el día del mes que se concibió a la criatura. Algo que me ha fascinado siempre porque yo no he tenido nunca la más remota idea de qué día engendré. Solo en casos de severa carestía sexual o imprudencia anticonceptiva en torno a ese día en concreto le veo sentido. Se cruza con la edad (lunar, no os olvidéis) que tenías cuando concebiste. Y ahí está, la supuesta respuesta.

Los hay especialmente optimistas que incluso creen que pueden usar la tablita para decidir qué concebir.

Si decidís tomároslo en serio, hay distintos sitios en los que explican mucho mejor que yo los cálculos (junto a otras teorías igual de poco plausibles).

Si a mí me da la risa floja no quiero imaginar las carcajadas de algunos amigos que tengo, biólogos especializados en aspectos reproductivos.

En definitiva, mejor relajarse un poquito y amar y disfrutar al niño que venga, tenga lo que tenga entre las piernas.

¿Obvio, no?

‘¡Yotsuba!’, un buen ejemplo de que el manga también puede ser para niños pequeños

De pequeña leía muchísimo. Muchos libros, pero también leía y releía una cantidad ingente de tebeos en diferentes formatos. Los libros de películas de Disney, mortadelos, súperhumores, zipizapes, al tío gilito y los sobrinos de Donald, tintines, Asterix, Súperlopez… de todo. Y todos los buenos ratos pasados leyendo bocadillos también contribuyeron a desarrollar mi amor por la lectura y a convertirlo en un hábito.

Más tarde llegó algo de Marvel y DC (aunque nunca he sido una fan acérrima ni mucho menos), las revistas Creepy compradas en el mercadillo de segunda mano y Ralf Konig. Luego me hice adulta y las novelas ganaron a los cómics, pero Maus sigue pareciéndome una obra maestra más apetecible que Proust y últimamente me ha dado por hacer incursiones en el manga.

Fruto de esas incursiones descubrimos en casa a Yotsuba, de Kiyohiko Azuma, que es en estos momentos uno de los personajes literarios favoritos de mi hija de siete años y la prueba evidente de que el manga también es cosa de niños pequeños. Y de adultos, porque tanto mi santo como yo también disfrutamos con las aventuras de esta niña de cinco años con el pelo verde.

Sobre el manga sobrevuela mucho prejuicio, pese a contar con obras que son auténticas maravillas con todo tipo de temática. A mucha gente la palabra manga le sugiere poco más que altas dosis de violencia y sexo junto a colegialas de ojos grandes. Claro que hay de eso, pero también mucho más. No hace mucho os recomendé aquí mismo una manga para adolescentes que contribuía a luchar contra el acoso escolar, Mi amigo Capricornio y las versiones en manga de clásicos como Hamlet o El Quijote. Y no es el único de los que he leído recientemente que recomendaría a chavales de instituto.

Lee el resto de la entrada »

¿Son buenas las toallitas húmedas para los bebés? (para el medio ambiente no)

Hace pocos días una compañera de trabajo me hacía esa misma pregunta: ¿Son buenas las toallitas húmedas para los bebés?.

(GTRES)

No soy dermatóloga, tampoco una especialista en los componentes en los que puedan estar impregnadas. A poco que se busque por Internet se encuentra de todo, tanto noticias que recogen su seguridad como otras que hablan de una relación directa de la metilcloroisotiazolinona con la dermatitis alérgica y contenidos que explican todos los componentes que pueden tener y que habría que evitar (sí, incluyendo esos sospechosos habituales que son los parabenos) y cómo hacer toallitas caseras. Creo que voy a sugerir a Javi Yanes, mi compañero del blog Ciencias Mixtas, que eche un vistazo para hablarnos del tema con rigor y conocimiento de causa. De entrada, yo no me alertaría demasiado.

Sí sé que es difícil en estos tiempos vivir sin ellas cuando eres madre reciente. Y acabas usándolas para todo, no sólo para limpiar a tus hijos en el cambio de pañal.

Son un imprescindible en la bolsa del carro e innegablemente útiles. He visto estas toallitas limpiando culos, bocas, manos, (todo eso de bebés y también de adultos) hocicos caninos, retrovisores, pantalones vaqueros, gafas, iPads e incluso cristales de acuario.

Pueden crear dependencia, creedme. Deberían avisarlo en el paquete.

Pero os voy a decir una cosa, yo fui usándolas cada vez menos y me di cuenta de que podías vivir con un número muy limitado de ellas, porque puede que para los bebés no sean malas, pero para el medio ambiente no son precisamente buenas, entidades de todo tipo recuerdan el grave impacto que causan y recomiendan limitar su uso.

No debería ser necesario decir que no deben dejarse tiradas por cualquier sitio ni lanzarlas al inodoro. Pero lo voy a hacer porque me consta que en el tratamiento de aguas de nuestras ciudades son una pesadilla (ni siquiera las que dicen que son aptas para irse por ahí es recomendable tirarlas por el desagüe) y porque es demasiado frecuente verlas intentando ser biodegradables sin éxito en parques infantiles y demás zonas en las que abunden los niños pequeños.

Yo las fui usando cada vez menos con Jaime, que tenía piel atópica. Tras probar mucha crema descubrimos que lo mejor para que estuviera bien era prescindir en lo posible de cremas y jabones. Dejamos de bañarle a diario y a hacerlo la mayoría de las veces únicamente con agua, prescindimos de cremas y champús y tiramos de los jabones naturales de toda la vida y mejoró inmediatamente.
Lee el resto de la entrada »

Gracias a todos maestros, logopedas, terapeutas… que luchan por la felicidad de las personas con asperger

(GTRES)

Hoy es un día importante, un día para intentar entender un síndrome que no siempre es fácil de explicar, para ponerse en piel ajena y ser consciente de las dificultades que se encuentran para intentar minimizarlas.

En el pasado ya he escrito del asperger, tanto otros 18 de febrero como en días sin significación especial. Os he contado que las personas con asperger no están enfermas, no son todos genios ni son agresivos (y no son Sheldon Cooper), he intentado aclarar algunos mitos del síndrome de Asperger en la celebración de su día internacional de 2013, os he contado cómo obraría ante una persona con Asperger y recomendado ‘Luis el maquinista’, un cuento para entender este síndrome y también os hablé de ‘El rastro brillante del caracol’, una novela juvenil cuyo héroe protagonista tiene asperger (y que sirve para estar en guardia ante pederastas).

Así que hoy me voy quedar calladita, salvo para pedir ese ejercicio de empatía, de dedicar unos pocos minutos en este día a ponerse en calzado ajeno, y cedo la palabra a un joven con asperger. Lo que os traigo es un comentario que publicó en mi post: A los maestros de educación especial, esos que pocos recuerdan.

Buenas noches. Tengo 17 años. Tengo asperger desde nacimiento. Es un tipo de autismo. De los leves moderados, pero autismo.

Mi inteligencia es normal pero tengo muchas limitaciones. Me da miedo la gente, los sonidos, algunos lugares, no entiendo las bromas ni las ironías. Me han dicho que en eso tengo suerte porque así me ahorro de escuchar muchas estupideces. Parece ser que tienen razón. Así que no puedo usarlas tampoco.

Soy obsesivo de muchas cosas. Del orden. De la ortografía perfecta. De otras cosas también. Tardé mucho en hablar. Tengo buena memoria y aun recuerdo a mi logopeda. Gracias Lorena por tu paciencia y amor. Tengo mal la psicomotricidad fina. Pero ahora soy rápido escribiendo tanto manualmente como por ordenador y móvil. Gracias José Manuel, mi profesor de lengua, sin ti no habría llegado a dónde estoy.

Ustedes los padres, me congratula ver que muchos agradecen la labor de los profes. Yo, como alumno con necesidades especiales, quiero darles las gracias a todos por su labor. Su cariño cuando me dan los ataques de pánico. Su paciencia cuando me cuesta el doble hacer muchas cosas. Se me dan bien las matemáticas pero no entendía el dinero. Gracias a mi profe Gonzalo ahora puedo ir a comprar solo muchas cosas. Las tardes con Marisa que me enseña habilidades sociales porque no sé comportarme en sociedad ni como establecer comunicación con mis compañeros.

Gracias a mi profe de educación física por integrarme en deportes cuando una de mis limitaciones es no saber jugar en equipo. Gracias también a mis compañeros. Porque mis profes se han encargado de enseñarles a aceptarme. A quererme. A ayudarme.

Tengo una memoria prodigiosa. Como mucho autistas de alto funcionamiento como así nos llaman. Y gracias a esta memoria nunca olvidaré a cada uno de ellos. Unos señores que han conseguido que sea un chico independiente y feliz. Casi me siento como todo el mundo.

Señores hagan caso de lo que dice un estudiante agradecido. Aparten lo malo y quédense con lo que yo les digo. No dejen que ese cariño lo empañen señores o señoras que no han experimentado nunca un cariño como el que yo he recibido. Como el que aún recibo.

Hace 40 años estaría en una institución mental. Ahora veo cerca mi sueño de ir a la universidad. Gracias a ustedes. Mis logopedas. Mis maestros. Y también a mis papás y a mis hermanitos.

Pues sí. Gracias Lorena, Gonzalo, José Manuel, Marisa… Gracias a todos maestros, logopedas, terapeutas… que luchan por la felicidad de las personas con asperger, de las personas con autismo.

Espero que las palabras de este chico os sirvan de gasolina, porque el camino es largo y no exento de obstáculos.

Virgin está planeando lanzar paquetes de vacaciones familiares ‘autismo-friendly’. Ojalá cuaje y cunda el ejemplo

(Wikimedia Commons)

Una amiga que vive en el Reino Unido (gracias Marina) me pasa una noticia que me parece tan buena idea que he querido asomarla aquí. A falta de saber precios, disponibilidad, frecuencias… de entrada resulta una iniciativa fantástica.

Según ha adelantado The Independent, el carismático mandamás de Virgin, Richard Branson, está trabajando con familias de personas con autismo y expertos en este trastorno para desarrollar unos paquetes de vacaciones (me vais a perdonar el palabro inglés) “autism-friendly”. Es decir, paquetes pensados para facilitar las vacaciones, con personal formado, localizaciones seleccionadas, que incluyan todo tipo de información para que las familias y los niños sepan qué van a encontrarse y cómo anticiparlo y vuelos preparados.

No hay mucho más detalles de momento y se está moviendo para dar servicio en otro país, pero sigue siendo de aplaudir. Ojalá cuaje y ojalá cunda el ejemplo, porque la realidad es que muchas familias de niños con autismo (con discapacidad se podría generalizar) apenas salen con ellos de casa. Y conozco bastantes (demasiados) padres y hermanos que ya no van de vacaciones por miedo a lo que puedan encontrarse, a que su hijo no encaje en el destino planificado.

No hace muchas generaciones, eso era lo normal. Si en una familia había alguien con discapacidad, raro era que esa familia viajase o que lo hiciese con ese hijo o hermano con discapacidad. Sigue pasando demasiado pero, por suerte, las cosas van cambiando y cada vez somos más los que queremos ir de vacaciones con ellos. Buscando lugares en los que vayan a estar bien, adaptándonos a su ritmo, en los que todos disfrutemos. Todos juntos, porque todos somos parte de la misma familia. No siempre es posible, pero queremos que sea posible casi siempre.

No queremos quedarnos en casa, no queremos dejarlos en casa, necesitamos salir y hacer planes juntos como cualquier otra familia, y para ello necesitamos que se nos tenga en cuenta.

Lee el resto de la entrada »