BLOGS
Madre Reciente Madre Reciente

Vivir es cabalgar un dragón y disfrutar del viaje

‘El tesoro de Lilith’, el cuento del árbol que quiso ser niña

la foto-3Me gusta llamar las cosas por su nombre cuando estoy con Julia. No creo que palabras como vulva, útero o pene sean demasiado grandes para ella. Ha tenido su explicación adaptada pero realista de cómo nacen los niños y nunca me he escondido ni me ha dado vergüenza cuando estoy con la menstruación. Sí, entro en el baño y cierro la puerta, pero a veces la ha abierto y me ha preguntado con esa sana curiosidad infantil qué era esa sangre. “Es algo que tenemos las mujeres, no las niñas ni las abuelas, aproximadamente cada mes y que nos permite tener bebés”. Siempre lo ha visto de manera natural. Sabe que mamá sangra a veces y que no pasa nada, que es algo bueno y necesario. Sin esa sangre ella no estaría en este mundo. Igual actuaría con Jaime.

Por eso me llamó mucho la atención un cuento llamado ‘El tesoro de Lilith’, un cuento que en su portada explica que va sobre la sexualidad, el placer y el ciclo menstrual. Me llamó también la atención porque ese cuento ha nacido del empeño de Carla Trepat, que ha logrado autoeditarlo con la ayuda y financiación de 150 personas. Siento simpatía por esos proyectos voluntariosos.

El cuento es alegórico: un pequeño árbol que quiere bailar, correr y vivir aventuras, por lo que acaba convertido en una niña. Una niña que encierra en su interior una capullo que al convertirse en mujer pasará a ser una flor que, regularmente, desprenderá sus pétalos, equiparando las distintas fases por las que pasa el cuerpo de las mujeres con las estaciones del año.

En el cuento también aparece el deseo. Son unas mariposas que rondan la flor, que la hacen cosquillear y latir.

El cuento es metafórico y delicado.
Jamás menciona útero, vulva ni pene, pero permite con sus árboles, sus flores y sus mariposas explicar de una manera razonablemente detallada cómo son las cosas. A Julia le gusta mucho el cuento del árbol que quiso ser niña, como ella lo llama. Ayer mismo me pidió de nuevo que se lo leyera. A mí me gusta su visión positiva y cómo fomenta el autoconocimiento, la aceptación y el escuchar a nuestro cuerpo.

Y al final incluye una guía didáctica con la que reflexionar sobre cómo afrontar con nuestras hijas su menarquia (primera menstruación), el descubrimiento del placer sexual o el conocimiento de sus órganos reproductivos.

Esa guía ha sido elaborada con la ayuda de Anna Salvia, una psicóloga especialista en salud sexual y reproductiva que se dedica a dar charlas y talleres sobre las etapas sexuales de la mujer y que publicó en 2012 ‘Viaje al ciclo menstrual’.

El único pero que se me ocurre transmitir a su autora desde aquí es que no haya un equivalente para los chicos.

la foto-2

4 comentarios · Escribe aquí tu comentario

  1. Dice ser Elene

    Pues me parece una iniciativa muy buena. Tu forma de explicar las cosas a tu hija me recuerda a cómo lo hacía mi madre conmigo. El desconocimiento es lo que causa problemas.

    18 Noviembre 2013 | 12:34

  2. Dice ser Maria Rosa

    El cuento me parece muy bonito y útil, una preciosa herramienta para que las madres, abuelas y educadoras puedan conversar con sus hijas sobre la relación con su cuerpo, la menstruación, la sexualidad.., un cuento ilustrado, sensible,… valioso.

    18 Noviembre 2013 | 13:45

  3. Dice ser Roberto

    hay muchas cosas que no se pueden comentar, forman parte del tabu de nuestra cultura. La sexualidad incipiente de las niñas es una de ellas. Tuve dos hijas y de ese tema me excaqueé. Como tenían una madre… Pero me hubiera gustado tener una herramienta a mano, como este libro. Parece mas facil de abordar la sexualidad con las niñas. Enhorabuena

    19 Noviembre 2013 | 00:07

  4. Dice ser Popi

    Me parece demasiado metafórico y alegórico, se me sigue pareciendo al cuento de la famosa cigüeña.

    Yo pienso que explicar las cosas de la vida y el propio cuerpo es mucho más sencillo que toda esa parafernalia de árboles, mariposas y pétalos francamente; estos temas, como todo, lo complicamos nosotros mismos.

    Los niños preguntan por curiosidad y sólo lo que están preparados para entender y muchas veces, si les devuelves la pregunta, ellos mismos se responden.

    19 Noviembre 2013 | 12:08

Escribe aquí tu comentario






    Normas para comentar en 20minutos.es

    • Esta es la opinión de los internautas, no la de 20minutos.es.
    • No está permitido verter comentarios contrarios a las leyes españolas o injuriantes.
    • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
    • Por favor, céntrate en el tema.
    • Normas y protección de datos.