Aún tenía dos años Julia cuando comenzó a querer saber de donde vienen los niños. Así que la enseñé unas cuantas fotos en las que ella o su hermano Jaime están dentro de la barriga de mamá. Parecía que lo entendía, lo repetía explicándoselo a otros, pero he descubierto que no le quedó del todo claro hasta que hicimos el dibujo que os muestro y que ahora está pegado en su cuaderno viajero.
Creo que no es preciso explicarlo:
Ahora se lo va contando a todo el mundo, aunque tiene un problema con los tiempos verbales y muchas veces dice “Cuando sea bebé estaré en la barriga de mamá”.
Aún me falta explicarle cómo llegan los bebés dentro de la barriga de mamá. La verdad es que no me supone ningún problema hacerlo en cuanto llegue el momento, que imagino que será pronto. Creo que volveré a tirar de dibujitos.
Ella ya sabe perfectamente desde hace meses que los niños, los papás y los abuelos tienen pene y que las niñas, las mamás y las abuelas tienen vulva. Sí, con esas palabras. He seguido el consejo que suelen dar los profesionales de llamar con naturalidad a los órganos sexuales por su nombre desde el principio. Y en mi casa vivimos el desnudo con naturalidad. Ni su padre ni yo nos escondemos.
Si lo que se pretende es vivir la desnudez con naturalidad y explicar la reproducción humana sin cuentos chinos, la educación sexual comienza casi desde el primer día.
Me han hablado y he visto buenos cuantos que narran todo esto, pero no creo que la solución sea dejarlos a su alcance y desentenderse, sino explicarles desde muy pequeños, con cuentos o sin ellos, cómo son las cosas.
¿Los vuestros preguntaron de dónde venían los niños? ¿A qué edad?



















Comentarios recientes