Archivo de febrero, 2012

¿Os gusta el cambio de aspecto del blog?

29 febrero 2012

Desde noviembre de 2007, que se dice pronto (no había ni crisis), llevo escribiendo este blog. En esta página de archivo podéis repasar de un vistazo todas las entradas que he escrito mes a mes, que no son pocas.

Cuando inicié el blog Jaime tenía poco más de un año, estábamos lejos de saber que tenía autismo (feliz inopia) y quedaba aún bastante para que nadiera Julia (marzo de 2009).

A lo largo de estos años (cinco y medio) he hablado de muchas cosas, he escrito posts, mejores y peores sobre lactancia, embarazo, parto, crianza, noticias relacionadas con la maternidad…

Los temas van variando por razones obvias.
Mis niños ahora tienen casi tres años y cinco y medio. Y espero seguir mucho tiempo por aquí evolucionando con ellos y mostrándolo.

El blog ya cambió de aspecto una vez, creo recordar que a finales de 2008. Todos los blogs de 20minutos.es lo hicieron entonces.

Ayer de nuevo le cambiamos la cara a petición mía. Imagino que ya habréis notado las novedades, pero por si acaso las repasaré:

La cabecera es distinta
, ya no tiene ese osito de peluche con el que, la verdad, nunca me sentí muy identificada. Ahora tiene una foto que hice en el tiovivo del parque de atracciones de Madrid a Julia. La manita que se ve es suya. Ese caballito rojo es su favorito, siempre es el animal que elige para subirse.

La foto del “sobre mí” ha cambiado. Era una manita de Jaime cuando apenas tenía dos meses aferrando uno de mis dedos. Ahora seguimos apareciendo los dos, pero más acorde con los tiempos. Es un detalle de una imagen hecha este verano por el estupendo fotógrafo de 20minutos.es Jorge París.

En el texto que acompaña esa imagen ya cambié hace unos días el estatus de “treintañera reciente”. A punto de iniciar mi años 37 de vida, ya me acerco más a los 40 que a los 30.

Y también lo ha hecho el título del blog. El polémico título del blog debería decir. Ya no se llama “Me crecen los enanos”. He decidido llamarlo directamente por el nombre con el que más se le conocía “madre reciente”. He añadido un “(cada vez menos)” que refleja el hecho de que mis niños ya no son bebés.

He de confesar que “madre reciente” es un nombre que elegí inspirándome en la serie “Sexo en Nueva York”. En un episodio Miranda, la pelirroja, acude a un grupo de apoyo para adelgazar tras haber sido madre y haberse puesto unos kilos de más. Los asistentes se ponen un cartelito que los describe “huesos grandes” es el del hombre que conocerá allí. El que ella elige es “madre reciente”.

Respecto a prescindir del “Me crecen los enanos”. Los que me seguís y leéis los comentarios (dos cosas que no siempre van unidas), sabéis que es un título que algunos familiares y personas afectadas por acondroplasia les ha molestado y me lo han hecho saber.

Me he resistido a cambiarlo, y lo he explicado así en el pasado, porque no hay absolutamente nada negativo en esa frase para mí. Es una apreciación literal: mis hijos, a los que llamo enanos de forma cariñosa con frecuencia, me están creciendo. Y lo digo con todo el cariño y sin ánimo de ofender. Ninguna asociación de familiares o personas afectadas por acondroplasia me ha contactado nunca para quejarse. Yo he consultado a afectados que me han dicho que no les ofendía lo más mínimo. Por eso lo mantuve. Pero he decidido que no merece la pena. Si de verdad hay gente a la que un nombre de un blog tan blanco como el mío, puesto desde el cariño, le parece tan deleznable, tan incomprensible, tampoco es tanto sacrificio poner otro.

Ahora es cuando os toca a vosotros decirme si el cambio os gusta. Soy toda ojos.

Esos besos que todos hemos dado a nuestros hijos

28 febrero 2012

Un momento de rapto, un impulso, una ráfaga de amor punzante. No poder evitarlo. Acercar el rostro a la cabecita de tu hijo, a su mano, a su carita y depositar un beso tierno, suave.

¿Cuándo deja de pasar eso? ¿Por qué deja de pasar eso?

¿Ese impulso se produce con menos frecuencia según se hacen mayores? ¿Tal vez será que ellos empiezan a rechazar nuestras muestras de afecto por algún mecanismo de independencia prediseñado?

No lo sé, ya me lo iré encontrando, pero os aseguro que haré todo lo posible para que intentar que esos besos fugaces e intensos no dejen de pasar nunca.

En las imágenes de Gtres por orden: Jennifer Garner, David Bisbal, David Cameron, Angelina Jolie, Orlando Bloom (dos veces), Elton John y Selma Blair.

Y la Bella Durmiente y Blancanieves fueron madres

27 febrero 2012

Todos conocéis los cuentos de la Bella durmiente y de Blancanieves. Al menos hasta el punto en el que se casan con sus respectivos príncipes, un par de morenazos altos y recios, y se dedican a comer perdices a cuatro manos.

Pero qué os parecería si os dijera que los príncipes eran hermanos (no deja de ser lógico, a fin de cuentas tampoco es que abunden los reinos), que Blancanieves con su piel inmaculada y su cuerpo de reloj de arena (sí, esta Blancanieves era del tipo voluptuoso) y la Bella durmiente (que más que dormida pasó parte de su juventud medio en babia), después de hartarse a perdices decidieron ser madres.

Blancanieves tuvo una hermosa princesa (la llamaremos Ariel) con una enfermedad crónica: diabetes tipo I.

La Bella durmiente tuvo un príncipe precioso de cabellos de oro (le llamaremos Simba) y con un trastorno que le afectaría toda la vida: autismo.

Tal vez sabiendo eso os sorprenda averiguar que aún así todos fueron capaces de ser felices y comieron todavía muchas más perdices, que además no tienen ni gota de carbohidratos y Ariel puede zampar tantas como desee.

Conejos no comieron nunca, que aunque a la Bella Durmiente le gustaban y defendían que era una carne muy saludable (¿alguien ha visto algún conejo gordo? por mucho que lo intentan no consiguen engordarlos) a Blancanieves le recordaban a Tambor.

Y aquí sigue nuestra historia.

Y así empieza un cuento que tengo escrito a medias. No os tengo que dar muchas pistas para que saquéis deducciones correctas sobre sus protagonistas. Hoy lo traigo aquí porque mi anterior post me ha generado la necesidad de escribir sobre mi cuñada.

Nunca he sido de tener muchos grandes amigos, pero sí me alegra pensar que los pocos y buenos que he tenido los conservo. Aunque claro, con los años sucede que a determinada gente apenas la ves por la falta de tiempo o la distancia. Aún así sigo conservando el aprecio y la confianza por aquellos a los que me he abierto en el pasado, aunque hayan pasado años y apenas sepamos de los pormenores de nuestra vida.

La relación con mi cuñada se remonta muchos años atrás. Viéndolo desde mi perspectiva actual me doy cuenta de que ambas éramos poco más que niñas cuando nos conocimos. Y desde siempre nos entendimos bien.

Imagino que las dos tenemos un carácter que no casa bien con todo el mundo y además muy distinto. Y además no nos parecemos demasiado en nuestros gustos y aficiones. Así que podría parecer algo raro.

Pero con el tiempo he podido comprobar que sí nos parecemos en lo más importante, en la manera de afrontar y tomarnos la vida. En ese empeño por ver la botella medio llena, por valorar la bondad en las motivaciones ajenas, por disfrutar de las cosas sencillas, por saber reirnos de nosotras mismas…

Y en los últimos tiempos, compartiendo maternidad reciente y además un tipo de maternidad con dificultades añadidas, esa relación se ha afianzado.

Ya he escrito a lo largo de los años en el pasado en este mismo blog de mi amor y agradecimiento a mis padres, a mis abuelos y a mi santo. Y no quería dejar pasar la oportunidad de decírselo a ella.

A veces el ir tan deprisa por la vida, el dar tantas cosas por supuesto, el pudor… hacen que no hagamos estas demostraciones de afecto por las personas importantes en nuestra vida. Pero creo sinceramente que no sobran. Así que, desde aquí, gracias por formar parte de mi vida.

Y perdón a los demás por haberme salido un tanto de la temática del blog.

Para criar un niño, hace falta una tribu entera

24 febrero 2012

Una película tirando a mala de Scarlett Johansson comenzaba explicando que en África se decía que hacía falta una tribu entera para criar un niño. Luego añadía que en Nueva York el concepto tribu se había sustituido por una única persona: la niñera.

Pues me da que en España estamos más cerca del concepto africano de crianza que del neoyorquino. Todos, absolutamente todos los padres recientes que conozco tiran de su familia por mucho que sus hijos tengan colegio, guardería o cuidadora. Y los que no lo hacen por estar desplazados y tener toda su familia en otro país o en otra provincia es algo que echan especialmente en falta.

Es vital contar con una red de familiares y amigos íntimos
con los que poder contar en caso de necesidad: cambios de turnos laborales, enfermedades infantiles, salidas de la pareja…

Si se tiene es todo más fácil, de no contar con ella la cosa se pone mucho más complicada.

Cuando hablamos de un niño con una discapacidad, una enfermedad o cualquier tipo de necesidad especial, es una algo que se dispara.

Además creo que es saludable para el niño criarse con esa “tribu” bien avenida alrededor.

Por desgracia mucha gente no tiene la suerte de contar con abuelos, tíos, amigos o vecinos solícitos y dispuestos a echar un cable.

Es más, conozco un puñado de casos en los que precisamente la llegada de un bebé ha sido la que ha hecho romper determinadas relaciones. Descubrir que esa abuela es completamente indiferente a la llegada del nieto, que un hermano nunca muestra el menor interés por el niño, que ese amigo tan especial deja de llamar y aparecer por casa cuando lleguan los pañales es determinante para que marchiten muchas relaciones.

Y al contrario, también ayuda a estrechar lazos: esa abuela a la que casi ya no veíamos y ahora está presente a diario en nuestras vidas para bien, ese hermano que ha demostrado ser un tío en toda regla, ese amigo tan especial que lo es aún más…

Es decir, que cuando llega un niño no solo pone patas arriba nuestra casa, nuestra manera de pensar, nuestra percepción del trabajo o nuestra relación de pareja, también lo hace con nuestras relaciones personales.

No sé si estaréis de acuerdo y cuál será vuestra experiencia, pero me encantaría conocerla.

No solo curan las medicinas

23 febrero 2012

En todas las casas con niños pequeños lo sabemos. Las medicinas son importantes para lo que son, por supuesto, pero hay un tipo de dolor cotidiano y sin consecuencias que todos los padres (y abuelos y tíos…) recientes aprendemos a curar de muchas otras maneras.

Lo curamos con besos, con abrazos, con muchos mimos.

Lo curamos con fantásticas tiritas de colores.

Lo curamos con encantamientos milagrosos.

Lo curamos con bailes y balanceos.

Lo curamos con el pecho si aún están lactando (la teta que todo lo cura decíamos nosotros).

Lo curamos cogiendo el dolor con la mano y tirándolo por la ventana.

Lo curamos con chuches, que endulzan cualquier golpe o caída.

Incluso los hay que lo curan devolviendo el golpe al suelo, el pico del mueble o la puerta golpeadora (algo que a mí particularmente no me gusta).

Y por supuesto están las canciones que curan.

Las clásicas:

Y alguna que otra nueva, que en mi casa al menos ha desplazado a la anterior:

Firma y difunde: donar médula es fácil y no duele, pero pocos lo saben

22 febrero 2012

Me váis a perdonar que traiga aquí con tan pocos días de diferencia dos campañas de actuable recogiendo firmas. En este caso es para pedir al Ministerio de Sanidad una campaña informativa sobre la donación de médula para salvar miles de vidas.

Es un bebé y vive en una burbuja desde hace mas de 6 meses. Su madre no puede ni siquiera darle un beso de buenas noches. Necesita un trasplante de médula para volver a casa.

Ella: 30 años. Leucemia. Un año en busca de un donante de médula que le devuelva sus sueños, sus ilusiones y su vida. Ahora, en su cámara de aislamiento, entre la espera y la desesperanza, se pregunta si aparecerá algún día.

Él: 20 años. Joven y deportista toda su vida. Nunca ha fumado ni bebido. Un linfoma le sorprendió en los mejores años de su vida. Después de años de tratamientos necesita un trasplante de médula.

Son tres ejemplos reales. La mitad de las personas que necesitan un trasplante de médula son niños. Es la única alternativa que tienen para vivir. El problema es que sólo 1 de cada 4 pacientes tiene un donante familiar compatible. El 70% de los enfermos debe recurrir al registro mundial para encontrar un donante no emparentado.

España es un ejemplo para otros países en donación de órganos, sin embargo en donación de médula estamos a la cola respecto a la aportación de los demás países desarrollados del mundo.

Encontrar un donante es difícil. En España, solo el 60% de los pacientes encuentran un donante de médula. Con apenas algo mas de 90.000 donantes, el 0.2% de la población española, nuestra aportación al registro mundial es penosa. Los donantes que salvan la vida de los pacientes españoles vienen, mas del 50% de Alemania, más de un 25% de EEUU y apenas un 4% son de donantes españoles.

Por eso denunciamos que el sistema español de captación de donantes de médula ósea es ineficaz y pone en peligro innecesariamente la vida de miles de personas.

¿Por qué? Porque no hay información suficiente sobre la donación de médula, y muchos mitos al respecto, como que donar médula es complicado y doloroso. No es cierto: el método de aféresis, utilizado en el 80% de los casos, no necesita siquiera anestesia, y no es doloroso ni peligroso para el paciente. Pero nadie lo sabe, porque nadie se lo cuenta.

Todos sabemos que podemos donar nuestros órganos cuando estemos muertos, pero ¿por qué esperar cuándo es tan fácil y gratificante salvar una vida estando en vida con sólo una extracción de sangre? Un gesto tan simple como informar a los donantes de sangre sobre la posibilidad de donar médula podría salvar miles de vidas.

Ayúdanos a pedir al Ministerio de Sanidad que realice una campaña de información animando a la donación de médula.

Os recomiendo el vídeo en el que se explica pormenorizádamente la necesidad de la donación de médulas y cómo es el proceso.

Sobre la fase del duelo en los niños

21 febrero 2012

Tuve la gran suerte de no tener que enfrentarme con la muerte de nadie muy cercano en mi infancia. Como ya os he contado en alguna ocasión aún viven dos de mis cuatro abuelos y los otros dos faltaron cuando ya tenía más de treinta años. Tampoco tuve ocasión de echar en falta siendo niña a tíos, primos, hermanos o amigos de la familia. Lo más cerca que pude tener fueron los abuelos de mis primas.

Y es cierto que, pese a esa gran suerte teniendo tan pocas veces la muerte cerca, mis padres tendían a mantenerme apartada y con pocas explicaciones. También de las enfermedades graves en los adultos de mi entorno, y de esas sí que hubo unas pocas que al final afortunadamente acabaron bien.

Ojalá mis hijos tengan también una infancia libre de esos recuerdos, por mucho que sea el ciclo natural de la vida.

En cualquier caso, si alguna vez me toca, intentaré recordar lo que recomiendan en este reciente teletipo de EFE que ha llegado a mis manos y en el que explican cómo ayudar a nuestros pequeños a afrontar la etapa del duelo.

Aquí os lo dejo:

Los niños pueden sufrir duelos complicados por la muerte de un familiar si los adultos la abordan como un tabú, es decir si intentan suavizar lo sucedido, se lo ocultan, evitan el tema o usan metáforas complejas.

Así lo han advertido los terapeutas de la Fundación Mario Losantos del Campo (FMLC), que han publicado una guía didáctica gratuita, titulada “Explícame qué ha pasado”, con la que pretenden enseñar a los adultos a tratar el tema de la muerte y el duelo con los niños.

Los expertos consideran que las dudas de los adultos y su miedo a herir la inocencia infantil pueden acabar empeorando la delicada situación que atraviesa el menor en esos momentos, y que las respuestas claras y veraces, sin embargo, favorecen que el pequeño se adapte a su nueva situación.

Con esta guía, se trata de prevenir a los adultos del uso de estrategias erróneas y se les dota de recursos para que aprendan a explicar la muerte y el duelo a los menores.

Una cuestión decisiva si tenemos en cuenta las estadísticas que maneja este equipo de terapeutas: uno de cada diez niños que pierde a uno de sus padres corre el riesgo de sufrir una depresión si su duelo no se atiende correctamente.

De ahí que sea importante cómo afrontar este duelo, según la fundación, que calcula que cada año un cinco por ciento de la población sufre la pérdida de un ser querido muy cercano, con lo que anualmente son miles las personas que se enfrentan a este dilema.

Además, según señala Loreto Cid, psicóloga y autora de la guía, en contra de la creencia general de que los niños no saben ni necesitan que se les explique la muerte, estudios científicos demuestran que “son conscientes de su existencia desde muy temprana edad y sienten temores relacionados con ella”.

Y se ha demostrado que los bebés, entre los 6 y los 8 meses, ya pueden ser capaces de notar la ausencia de la persona con quien han establecido su vínculo principal, por ejemplo, su madre.

La guía da respuesta a muchas de las inquietudes de los padres, pero hay dos consejos que prevalecen sobre el resto.

El primero de ellos es que a los niños hay que decirles la verdad, aunque siempre adaptándola a su edad y al desarrollo cognitivo y emocional del menor.

El segundo también es clave: hay que darles la oportunidad de expresar sus dudas y permitirles participar siempre que lo deseen en los ritos de despedida de la persona fallecida.

(foto de Macnolete)

Ni contigo ni sin ti…

20 febrero 2012

Julia tiene una prima casi de su misma edad. Ambas nacieron en 2009, una en marzo y la otra en noviembre. Como vivimos a diez minutos y nos llevamos bien están juntas con frecuencia desde que nacieron y se adoran. Tanto la una como la otra siempre quieren estar juntas. Julia se pone literalmente a dar saltos de contento cuando sabe que van a verse.

Es frecuente que se nos caiga la baba viéndolas bailar cogidas de las manos, darse besos, jugar a imitarse, abrazarse con tanto ímpetu que acaban las dos en el suelo, ayudarse a subir el tobogán del parque de bolas contracorriente o defenderse la una a la otra cuando se las regaña (por ejemplo: “Tío, no hables así a mi prima”).

Pero tan frecuente como lo anterior es que acaben gruñéndose, peleando por el mismo juguete e incluso cascándose. Hace dos semanas mi sobrina se llevó un par de arañazos como recuerdo de un manotazo de Julia. Ayer fue Julia la que los recibió de su prima.

Pueden pasar de la paz y el amor a la gresca en cuestión de segundos.

Y por lo que hablo con otros padres recientes sobre la relación entre hermanos, me da que es así, que cuando dos niños pequeños pasan mucho tiempo juntos la cosa suele ser así de pasional.

¿Es esta también vuestra impresión?

Una firma por la vida de dos niños

18 febrero 2012

Me llega una petición de actuable que quiero mostrar aquí para invitaros a firmar. Si consiguen sumar un número suficiente de firmas podrán hacer más presión. Poco más puedo decir que lo que cuentan ellos:

Yolanda tiene una preciosa hija de 22 meses. Su niña tiene una enfermedad muy rara e incurable conocida como Síndrome de Berardinelli-Seip. Necesita un tratamiento experimental que sólo está disponible en un hospital de Galicia. Pero Yolanda y su hija viven en Andalucía, y conseguir el tratamiento que necesita para sobrevivir está siendo un calvario burocrático.

“En diciembre en EEUU dieron el visto bueno para que mi niña reciba el tratamiento. Sin embargo, hasta que la Xunta no lo autorice, mi niña sigue esperando, a pesar de la gravedad de su enfermedad.” cuenta Yolanda.

Por eso ha creado una petición en Actuable pidiéndole a la Junta de Andalucía, a la Xunta de Galicia y al Ministerio de Sanidad que por favor autoricen el tratamiento y salven a su hija y a otro niño andaluz en la misma situación. No hay tiempo. Estos niños necesitan ya esta medicina. Entre todos podemos conseguir que las instituciones reaccionen de una vez y autoricen el tratamiento.

Firma y difunde la petición de Yolanda para que las Administraciones proporcionen inmediatamente el tratamiento que necesitan estos dos niños.

El hecho de vivir en una comunidad autónoma distinta no puede ser la causa de que una persona no pueda tener acceso a un determinado tratamiento. A la hija de Yolanda le están negando un derecho básico: el de recibir el tratamiento que necesita, y que además tiene un coste cero al estar subvencionado por los Institutos Nacionales de la Salud de los EEUU.

No podemos tolerar que dos pequeños estén en peligro por la falta de actuación de las administraciones pertinentes, que deberían garantizar, y no perjudicar, la salud de los ciudadanos.

Firma la petición de Yolanda y pídele a la Junta de Andalucía, a la Xunta y al Ministerio de Sanidad que autoricen ya el tratamiento de estos niños

En nombre de Yolanda y su hija, muchas gracias.

La princesa de las alas rosas, ganador al mejor blog solidario: “la sociedad debe dejar de asociar autismo con tristeza y aislamiento”

17 febrero 2012

Ayer noche (hoy hace unas horas, depende de cómo se mire), celebramos la sexta edición de los Premios 20Blogs que organiza cada año 20minutos.es. Siempre es un evento muy especial, pero este año lo ha sido para mí un poco más.

En primer lugar porque el premio al mejor blog solidario de este año ha sido para La princesa de las alas rosas. Y esa princesa no es otra que Natalia, una preciosa niña con autismo. La autora del blog es Cristina, su madre.

Cristina no pudo venir a la fiesta a recoger el premio, así que ayer acudí yo en su lugar para recibir de manos de Jorge Lorenzo la preciosa estatuilla diseñada por Eneko y el diploma acreditativo del premio. Me hubiera encantado subir por segunda vez para recoger el premio del jurado al mejor blog de entre todos los premiados en las 20 categorías, pero no pudo ser y también me alegro por Mati y sus mateaventuras, el ganador global.

No hubo discurso de recepción de premios, pero si Cristina hubiera podido estar en los premios y hacerlo, ésto es lo que le hubiera gustado decir:

Somos muchas las familias que luchamos por terminar con los mitos que rodean el autismo. Uno de los objetivos de nuestra lucha es que la sociedad deje de asociar autismo con tristeza, aislamiento y pena. Los niños con autismo también son felices, disfrutan de las mismas cosas que todos los niños y que les encanta reir, bailar, jugar… solo que a ellos, por la falta de información que hay sobre el trastorno en la sociedad se les pone muchas barreras sociales y, desgraciadamente también, administrativas. Por eso las familias cada día debemos luchar por defender sus derechos y necesitamos la colaboración de toda la sociedad. En definitiva, luchamos por un futuro en el que las personas con autismo tengan las mismas oportunidades que todos.

Por último, aquí os dejo la explicación que ella da al nombre de su blog:

Cerca de la Luna hay una estrella preciosa en la que habitan miles de princesas, todas mágicas, muy lindas, buenas y divertidas. Unas rubias, otras morenas, delgadasy rellenitas, altas y bajas. Pero todas tienen las alas blancas, todas menos una, la más bonita, la más dulce, la de los sueños y el corazón más tierno: LA PRINCESA DE LAS ALAS ROSAS.

Así empezaba el cuento que inventé un día para Natalia antes de saber su diagnóstico, sin saber que ella se convertiría en esa princesa a la que dí vida en mi imaginación para contarle un cuento una noche de verano.