Archivo de noviembre, 2011

Algunas ideas para sobrevivir a una entrañable Navidad con niños

30 noviembre 2011

Gracias a una vieja amiga (@olallac) también madre reciente descubro este recomendable post de hace un año del Blog de Madre .

Me permito traerlo aquí por eso de que estrenamos diciembre y aprovecho para recomendaros ese blog.

Activad el sentido del humor, por favor.

1# Empieza a tomar ansiolíticos antes del día 22.

2# Dado que tu prole tendrá vacaciones desde ese mismo día hasta el 10 de enero, es decir dos semanas grandes y gordas, vete pensando a qué alomadre o alopadre vas a recurrir. A tal efecto son muy socorridas Lasabuelas, Lasamigas o Lasquepasen por allí. Criar camadas conjuntamente con otras hembras del grupo es práctica común desde nuestros antepasados primates y mira qué bien nos ha ido y cómo hemos evolucionado de hermosos. No sufrir, pordioss!!

3# Si en la Función del colegio le toca en suerte pastorcillo/a, reutiliza disfraz del año pasado aunque al crío le quede el traje prieto, prieto, como si le hubieras disfrazado de Catwoman. Cuanto menos inviertas en coser nuevos trajecillos más tiempo tendrás para desvelarte y dejarte los ojos en otros menesteres.

4# No vayas a la Función del cole cargada con seis cámaras como si trabajaras en Reuters. Disfruta del baile del año y moquea libremente y a tu antojo viendo a tu enano aterrorizado en mitad de un belén viviente, mientras otras madres hacen fotos como japos y luego te las pasan por mail. Eso queda muy moderno y ayuda a socializar de una forma bárbara.

5# Si tienes la enoooooorme suerte de organizar alguno de los saraos o eventos festivaleros en tu casa, baja al parque, coge una piedra no arcillosa de tamaño considerable y rompe el horno. La pularda no deja de ser una gallinácea cebada a más no poder y además está pasadísima de moda. El mismo día D podrás correr al Rodilla más cercano con cara de circunstancias; la ley te ampara, no lo dudes.

6# Para las cenas que se desarrollen en casa ajena, léase padres o suegros, conviene hacerse previamente un esguince, preferentemente de tobillo. En caso de que lo intentes y lo intentes y no consigas romperte nada, siéntate en la silla más alejada del pasillo o cocina para evitar tener que levantarte a recoger. Si esto tampoco es posible porque tu cuñada la avispada se te ha adelantado, coge al primer bebé que pilles y siéntalo en tus rodillas. Si ya consigues que se quede dormido en tu regazo eso te da derecho a no levantarte hasta que te vayas a casa borrashaperdía a las tres de la mañana. Ojo con la vejiga en este último caso, no vaya a ser.

7# Si durante alguno de los ágapes te sientan en la mesa de Losniños argumentando tu reciente experiencia maternal, y te ves obligada a pasar parte de la noche apartando los piñones de la lombarda de todos los platitos, aguanta la respiración hasta perder el conocimiento y pasar a un feliz estado de inconsciencia.

8# Nunca vistas a tus hijos con pichis llenos de lazos, borlas o merceditas de terciopelo rojo. Recuerda que ellos serán los que elijan tu asilo.

9# Espera a que Tupequeño se tire encima el árbol de navidad por tercera vez o devore con ansia el musgo del belén, antes de poner ambos elementos ornamentales en sitio seguro. Tener algo nuevo por lo que regañarles te alejará de la monotonía, alegrará tus días y te devolverá a una nueva juventud.

10# Si eres afortunada y consigues reunir a todas tus amigas en un aquelarre navideño, aprovecha y besa mucho a tus amigas con hijos; abrázalas, recorre sus facciones con tus dedos temblorosos de emoción y hazte fotos con ellas para luego colgarlas en internet como si de una estrella del pop se tratase. Es posible que pase muuuuucho tiempo hasta que vuelvas a verlas.

11# Si al ir a vestirte para el evento ves que la ropa preembarazo no te pasa de las caderas y el espejo te devuelve la viva imagen de una morcilla con pelo ondulado, no te desanimes, píntate de rojo los labios y vete en albornoz. Así podrás empapuzarte de turrón y polvorones sin miedo a herir a nadie cuando te estalle la cremallera. ¡Qué un día es un día, mujer!

12# Dado que toda madre recienparida pierde todo atisbo de atractivo para el resto de machos de su especie no pertenecientes a su camada, aprovecha el momento muérdago y dale un abrazapretao a ese primo de tu marido al que tan bien está sentando el gimnasio. ¡Que un día es un día, mujer!

13# Si hay que cantar, se canta. Déjate el glamour en el paragüero de la entrada y agarra la pandereta yomerremendaba yomerremendé antes de lo hagan tus hijos y las consecuencias sean mucho peores para el común de los tímpanos. Hacerles un corro para que bailen también está permitido siempre que no les grabes en vídeo y ellos nunca jamás lleguen a saberlo ni a recordarlo. El asilo, you know…

14# El día de la Cabalgata recuerda salir de casa convenientemente pertrechada como un antidisturbios. Y disfraza de igual modo a todos tus vástagos, incluida Labuela. Pasarte la tarde en Urgencias por un caramelazo en un ojo no mola nada y ya sabemos todos que los pajes tienen muy mala follá y que tras subirse a la carroza adquieren una fuerza titánica digna del mejor de los pentatletas.

15# Si después de romperte la cabeza y los tacones pateándote las calles para elegir los mejores presentes, tu hijo te pregunta cómo es posible que los Reyes traigan regalos de Oriente envueltos en bonito papel de El Corte Inglés, tírate al suelo, hazte la muerta y espera muy muy quieta a que se canse y se vaya. Que las fiestas se acaban ya y no estás tú para respuestas metafísicas

Toca operación de fimosis

28 noviembre 2011

No nos libra nadie, la semana pasada pasamos por el urólogo infantil y ya tenemos cita con el anestesista. La fimosis de Jaime, como la de tantos niños, no ha remitido ni con el tiempo ni con el tratamiento con una crema con corticoides que le mandó la pediatra en un par de ocasiones. De hecho este verano ya os conté que tuvo una parafimosis.

No me gusta la anestesia general, pero ya ha pasado por ella cuanto tuvo que hacerse una resonancia magnética (una de tantas pruebas de descarte que hacen a los niños con un diagnóstico de TGD). Lo que más me preocupa es el postoperatorio. Será imposible razonar con Jaime para que no se toque y que la herida sane rápido. El especialista nos ha contado que no es algo de lo que se pueda hablar con ningún niño pequeño con garantía de éxito y que no debo preocuparme, que lo vendarán bien y en pocos días estará todo curado. Bastará con que no vaya al cole tres o cuatro días ha dicho.

¿Vuestros hijos han pasado por esta pequeña intervención? ¿Algún consejo?

El fútbol no es lugar para niños pequeños

27 noviembre 2011

Ayer unos familiares me comentaban que unos amigos suyos habían ido todos en familia a ver un partido de un equipo de segunda B. La madre de esa familia acabó cabreadísima porque salió una chica de juez de línea y antes incluso de empezar el partido ya la estaban insultando. Lo que realmente la enfadó fue ver a niños de diez años chillando a la pobre chica. “Vete a tu casa a fregar” era de lo más suave.

Y lo traigo hoy aquí porque el domingo pasado por la mañana fui a ver al Getafe B con el Oviedo con los niños y me traje también como conclusión que el fútbol no es un buen lugar para ir con niños. En gran parte por el humo de los cigarrillos y los purazos que te obligan a respirar los de las filas de delante, pero sobre todo por el ambiente exento de nicotina que se respira: desahogo agresivo repleto de todas las modalidades posibles de insultos.

En el pasado os he contado lo mucho que me gusta el deporte, que quiero que mis hijos lo disfruten practicándolo y como espectadores, que creo que te puede ayudar a muchos niveles y de diferentes maneras a todas las edades. Pero tal y como estoy viendo el patio futbolístico, me parece que vamos a investigar otras posibilidades. Anda que no tienen para elegir: escalada, ciclismo, atletismo, baloncesto, balomnano, voley, judo, gimnasia…

Huye de los celos, huye del “tú no sabes, puedes o vales para”, huye por ti y por tus hijos

25 noviembre 2011

Hoy es el día contra la violencia machista. Hoy todos los medios recordamos la tragedia de millones de mujeres en todo el mundo (medio millón en España estiman) que sufren a diario maltrato físico y/o psicológico y sobre todo las señales que nos deben alertar para poner fin a tiempo una relación que acabará fagocitándonos (en el mejor de los casos).

Personalmente siempre he hecho caso a dos pistas muy concretas para encender la luz de alarma con los hombres.

La primera son los celos. Yo no quiero celos en mi pareja. Ni muchos ni pocos. Nada de nada. Aún hoy encuentro mujeres a las que halaga que su pareja los demuestre o que creen que son una muestra de amor. Por supuesto hablan de punzadas de celos, de que no sean algo demasiado grave. Es más, soy consciente de mujeres que incluso disfrutan consciente o inconscientemente provocándolos.

Los celos no son amor, son posesión e inseguridad. Es infinitamente mejor un hombre que confía en tí, al que no le importa cómo te vistas, maquilles, que salgas con amigos, que entables relaciones de amistad con otros hombres que escapen de su control y que esté tranquilo y contento fiándose de tí. Eso sí es amor.

La segunda es el “tú no sabes, puedes o vales para”. Muchos hombres asumen que ellos conducirán mejor y tú no estás hecha para eso, que nunca se te dará tan bien cacharrear con la tecnología, que no serás capaz de acabar la carrera que dejaste interrumpida hace quince años, que no puedes discutir en el tipo del banco, que el mecánico del taller se te va a comer con patatas y engañarte…

Pues no. De entrada nosotras somos capaces de cualquier cosa que nos propongamos. Podemos si queremos, igual o mejor que ellos. No consintamos que nos frenen antes de arrancar, que nos hagan asumir ese estatus del no saber, no poder o no valer.

Hacedlo primero por vosotras por supuesto. Pero también por vuestros hijos. Conozco adultos que crecieron con padres que maltrataban y que han sido por eso marcados de por vida y para mal.

Primero por vosotras, pero también por vuestros hijos (futuros y existentes). Queréos y reaccionad a tiempo.

Y si la cosa ya ha llegado a mayores hay un teléfono, el 016, que no deja constancia en la factura y es gratuito en el que poder pedir socorro.

Votando con 2 y 5 años

20 noviembre 2011

Hoy, como tantas familias, hemos ido juntitos por la mañana a votar.

El momento cómico del día ha sido cuando he dicho a Julia “Cariño, ponte el abrigo que nos vamos a votar” y ella me ha contestado “¡espera mamá, que vaya por la pelota!”. Y los cuatro con la pelota rosa de goma hemos ido al colegio electoral.

La votación era en el gimnasio, con canastas a la vista, así que la cosa le cuadraba nada más entrar. Pero se ha quedado un tanto descolocada cuando ha descubierto que votar consistía en elegir un papel, meterlo en un sobre e introducirlo en una urna.

Tanto Julia como Jaime han podido hacer esa última parte del proceso. Con cuidado han metido el sobre por la ranura. Julia se ha quedado tan contenta cuando los integrantes de la mesa la han felicitado y llamado princesa por hacerlo la mar de bien.

Y eso me recuerda que también entré con Jaime a votar en las anteriores elecciones primaverales que tuvimos, pero que entonces el presidente de la mesa se negó a que Jaime metiera el sobre en la urna.

No es que importe, pero es curioso que aquella vez no lo permitieran y ahora casi la hayan aplaudido “por ayudar a mamá”.

Imagino que en algún sitio pondrá que únicamente el votante puede meter el sobre para evitar manipulaciones, pero es obvio que un niño de cinco años (cuatro tenía Jaime en mayo) o una niña de dos no están influyendo absolutamente en nada.

Somos los guardianes de nuestros niños

19 noviembre 2011


Sí, es posible educar a los niños para que detecten cuando están sufriendo abusos. Por eso, la Asociación para la Sanación y Prevención del abuso Sexual Infantil (Aspasi) recomienda empezar a enseñar a los niños, desde los tres años, “desde que hablan”, a reconocer lo que les gusta y lo que les molesta, que partes del cuerpo son suyas “con cosas sencillas, como cosquillas, y juegos” explica la psicóloga Margarita García Marqués.

Según la experta “la negación del problema y la creencia de que es algo que le puede suceder a otros niños, pero nunca a los nuestros, conduce entre otras cosas a bajar la guardia y descuidar uno de los pilares de la lucha contra el abuso sexual: la prevención familiar”.

Esos son solo dos párrafos de una noticia publicada hoy en 20minutos.es con motivo del Día Mundial contra la Prevención del Abuso contra los Niños. En esa noticia se facilitan diez consejos para prevenir o atajar estas situaciones desde el ámbito familiar, consejos elaborados por los profesionales de la Asociación para la Sanación y Prevención del abuso Sexual Infantil (Aspasi).

Os recomiendo su lectura, también la de los artículos que están enlazados en esa misma pieza. Casi todo es sentido común, pero no está de más darle un repaso.

Yo conozco tres adultos a los que, siendo niños (no niños pequeños, es cierto, pero sí niños aún), vivieron intentos de abusos sexuales. Y como suelen decir los expertos, eran familiares o personas cercanas, gente de la que los padres de esos niños jamás hubieran sospechado.

Saber de esos tres casos me hace sospechar distintas cosas: que es algo demasiado frecuente, que no es casualidad que los tres que hablan hayan sufrido sólo intentos truncados, que he conocido mucha gente que también los ha sufrido pero no es algo que confiese…

Sin volverse un paranoico por supuesto, hay que procurar dar a nuestros pequeños los instrumentos necesarios para defenderse: saber que no deben consentir caricias o contactos no deseados con los adultos, que deben desconfiar especialmente si esos adultos les amenazan o les hacen jurar que será un secreto entre ambos, que pueden contarnos cualquier cosa que un adulto haga y les violente…

Yo con Julia comenzaré pronto. Ya tomé nota hace tiempo, y os lo conté aquí, de que no conviene obligar a los niños a dar besos o abrazos a los adultos. Con ello les estamos enseñando a supeditar sus apetencias de contacto físico a los deseos de los mayores.

Y con Jaime, al que por desgracia no puedo dar esos instrumentos y que además difícilmente podrá contarme si algo sucede, tendremos que ser como halcones. No queda otra. Los niños con alguna discapacidad tienen una indefensión mucho mayor y hay monstruos a dos patas por el mundo que lo saben perfectamente.

Tendemos a pensar que algo así no puede pasarle a nuestros niños, que es algo que le pasa a los demás, que sucede en familias desestructuradas o poco vigilantes. No es cierto.

En nuestras manos de padres recientes está intentar prevenir esos abusos. Entre muchas otros roles, también somos los guardianes de nuestros niños.

De cumpleaños

16 noviembre 2011

Hoy hemos estado en el segundo cumpleaños de mi sobrina. Como viene siendo habitual en nuestras grandes urbes, en un parque de bolas. Lote completo: bolas, merienda, tarta, y regalito a la salida. Se lo han pasado realmente bien los dos.

Julia y sus dos primas que también tienen dos años, encantadas con la atención y ayuda para avanzar por el parque de bolas de otras dos niñas de ocho y nueve años. Es bonito ver a esas niñas les gusta y se divierten responsabilizándose de las pequeñas y a las de dos años felices con sus amigas mayores. Dentro de no mucho, cuando unas tengan 13 años y las otras 5 o 6 dudo que suceda igual.

Jaime también ha disfrutado. Sensorialmente es muy estimulante para él el entorno de un parque de bolas, lleno de sitios por los que trepar, lanzarse, reptar y delizarse. Y además también disfruta de la cercanía de otros niños. Aunque a veces se tapa los oídos o busca un refugio tranquilo si el barullo le abruma, la mayor parte del tiempo está triscando tan contento, sonriendo al cruzarse con otros niños. Hace dos años apenas aguantaba media hora en un parque de bolas, menos incluso si había mucho jaleo.

La verdad es que Jaime no acude a muchos cumpleaños al año: el suyo, el de su hermana, sus dos primas y dos de viejos amigos nuestros que tienen niños pequeños. Seis en total. Me consta que otros niños de su edad, que ya van al cole, tienen celebraciones constantemente. Sobre todo si tienen cierta popularidad en el cole y son invitados con frecuencia por sus compañeros.

Por lo que he visto y oído es habitual que los padres impongan a los niños un número tope de invitados a su cumple: 6, 8, 10… y ellos deciden a quien invitar de sus 20 o 25 compañeros de clase.

A Jaime no le han invitado nunca. Algo que no me preocupa ni molesta, me parece lo más normal. Probablemente yo tampoco hubiera invitado a los cinco años a un niño de mi clase con autismo. Los hay más divertidos, no vamos a engañarnos. Además, como no vamos a llevarle ni a recogerle tampoco tengo una relación especialmente íntima con los padres de los niños que van co Jaime al cole. Y nosotros, dado que su cumpleaños es en agosto nunca hemos invitado a ningún compañero.

Pero siempre recuerdo un foro en el que participaba y eran varios los padres y madres de niños con autismo que llevaban fatal que a sus hijos jamás les invitasen, sobre todo si ellos estaban invitando a niños del cole. Me acuerdo de alguno que celebró la primera invitación recibida con una ilusión enorme.

Tengo curiosidad, sin perder el sueño por ello, por saber qué sucederá con Julia cuando comience en el cole al año que viene. Y lo que pasará con Jaime cuando pase a estar escolarizado en un centro específico para niños con autismo.

“¡No puedo dormir sin mi tucán!”

14 noviembre 2011

Julia nunca había hecho demasiado caso a los peluches. Tenemos un buen surtido en casa desde que nació. antes incluso. Lo cierto es que había ya un par de peluches antes de estar embarazada de su hermano. Jugó con ellos a veces, pero lo cierto es que poco.

Pues bien, hace un par de meses nos dio por acercarnos a Faunia. Desde que pisó aquel lugar, y vete a saber por qué (esa linda cabecita es un misterio), se obsesionó repentínamente por ver un tucán, uno de los animales señuelo de Faunia.

Al salir compramos un peluche de un tucán de unos 50 centímetros de altura (algo más de la mitad de lo que mide ella aproximadamente) y fue amor a primera vista.

Durante el día es raro que lo haga caso, pero cuando llega el momento de irse a dormir lo primero que hace es bucarle para hacer acompañada todo el ritual previo a acostarse.

El tucán (“tután” como dice ella) hace pis en su orinal, come con ella en su trona, se lavan los dientes (el pico) juntos y, por supuesto, se va con él a la cama, tiende a su derecha y lo arropa para dormir.

Ayer el tucán había desaparecido. Lo buscamos y no aparecía. “¡No puedo dormir sin mi tucán!” decía. “Papá, tienes que encontrarlo”.

Al final se conformó y se durmió. Menos mal que a la mañana siguiente apareció.

Con dos años y medio está en la edad.

¿Vuestros peques también tienen una relación así de íntima con algún peluche?

Un lazo verde en vuestros blogs y perfiles por Ruth y José

11 noviembre 2011

Esta semana se cumplió un mes de la desaparición de los dos niños andaluces Ruth y José. Es una noticia que varios periodistas en este medio seguimos de cerca y conmovidos. Muchos somos también madres y padres recientes, de niños que rondan la edad de Ruth y José. Identificamos en sus lindas caritas a nuestros propios hijos y podemos comprender perfectamente el sufrimiento de su familia, una familia que se está comportando de manera ejemplar. En cualquier caso no es preciso ser padre para ponerse en sus zapatos.

El martes, con motivo del mes de su desaparición, hubo concentraciones convocadas por la familia. También han lanzado una página web RuthyJose.com, tienen página en Facebook y han impulsado la iniciativa de portar un lazo verde, sobra decir que el color de la esperanza. Un lazo que os pido pongáis en vuestros blogs y perfiles de Facebook como solidaridad y apoyo hacia ellos.

Yo he querido hacerlo hoy para enviarles todo mi cariño, todos mis ánimos. Poco más puedo hacer por desgracia, que servir de altavoz a su petición.

Os aseguro que la noticia que más lusión me haría poder contar es la aparición sanos y salvos de esos niños. Más que cualquier otra. Si aún fuera una niña que cree en la Navidad y los Reyes Magos, os aseguro que sería lo único que pediría.

Aquí os dejo el comunicado de la madre, que también se llama Ruth, el pasado 16 de octubre. Soy incapaz de leerlo sin emocionarme.

Ruth, creeme, somos millones los que estamos contigo, los que hemos soñado con que tus hijos aparezcan.

El viernes 7 de octubre, mis hijos fueron a pasar el fin de semana con su padre a Córdoba.
La noche anterior, cuando fui a darle las buenas noches a mi hija, me preguntó: “¿Cuánto tiempo vamos a estar en Córdoba?”. Yo le dije: “el fin de semana, papito os traerá el domingo por la tarde porque el lunes hay colegio”. Ella me contestó: “¡claro, el lunes hay colegio!”.
Ruth se quedó tumbadita en su cama, rezamos y le di un beso de buenas noches. Se quedó tranquilita, con esa paz que tienen los niños durmiendo.
Estos últimos días, estando en casa de su abuela, llegó a decir: “esta es mi casa preferida”. Ella dice: “ vivir, vivimos en Huelva y a Córdoba vamos en vacaciones”.
Es muy inteligente, responsable y desde pequeña ha sido una niña muy buena.
Le encanta su colegio, estar con sus amigas, y le gusta mucho la maestra que le ha tocado este año. Está muy contenta porque ya está en primaria. Sus compañeros de clase se preguntan cuando podrán bajar su sillita, para que ella vuelva.
El pequeño se lo pasa muy bien en su guardería, es muy cariñoso, y aunque es travieso e inquieto, su seño Yolanda, Pepa la directora, la cocinera, la seño Marta del año pasado y todas las demás lo echan de menos. Sus compañeros solo tienen dos años, pero también quieren jugar con él.
El año pasado cuando aún no andaba, y su padre lo dejaba en la Guarde por las mañanas, todas las señoritas querían cogerlo para llevarlo a su clase, porque a todas les gustaban sus abracitos. Tiene una sonrisa que ilumina todo y ya sabe dar besos.
¿Y yo, que puedo decir?, SON MIS HIJOS, necesito tenerlos a mi lado y que sepan que LOS QUIERO Y QUE NO LOS HE DEJADO SOLOS.
Quien los tenga, si los deja libres, contarán con mi perdón. No soy rencorosa, ni vengativa. Me enseñaron a perdonar. Soy capaz de perdonar y olvidar si vuelvo a ver sus caritas y a escuchar ”MAMÁ”.

PIDO LA COLABORACIÓN DE CUALQUIER PERSONA QUE PUEDA DAR UNA PISTA DE SU PARADERO.

POR ÚLTIMO, QUIERO DAR LAS GRACIAS A MI FAMILIA Y AMIGOS, A TODOS LOS QUE ESTAIS HOY AQUÍ, A TODAS LAS PERSONAS QUE ME HAN MOSTRADO SU APOYO, QUE ME HAN TRANSMITIDO SUS FUERZAS, CARIÑO Y ESPERANZA.

MIL GRACIAS. GRACIAS DE TODO CORAZÓN.

La cuadratura del círculo en cuestión de regalos infantiles

10 noviembre 2011

Los niños en mi familia son aún muy pequeños. Todavía no piden el último juguete de moda. Un alivio temporal que calculo que en un par de años como mucho desaparecerá. Por eso, y por el exceso vergonzante (por la vergüenza que me da ese tipo de excesos), este año hemos decidido comprarles únicamente un único regalo para Reyes.

Y procuraremos que sean divertidos, educativos y solidarios. La cuadratura del círculo. El bueno, bonito y barato de los juguetes infantiles.

Hay muchas opciones para que, ya que vamos a gastar dinero, todo o parte vaya a buenos fines, repercuta en otros niños o colectivos necesitados.

Intermon Oxfam y Unicef tienen en sus páginas webs muchas posibilidades para regalar y la Fundación Bocalán de perros de asistencia vende unos peluches preciosos.

Son sólo unos ejemplos. Las posibilidades son muchas. De hecho agradecería que compartieráis las que conocéis vosotros desde aquí.

Cuantas más opciones mejor para elegir un único regalo, divertido, educativo y solidario.

¿No creéis?