Archivo de agosto, 2011

No quiero ser una ‘superwoman’

31 agosto 2011

No se puede tener todo. Mis hijos aún no lo saben, pero lo aprenderán como lo hacemos todos. No se puede tener todo en esta vida. Pero se puede ser feliz sabiéndolo.

Lo que es muy difícil es ser feliz mientras te empeñas en abarcar todo, en hacerlo todo bien en casa con los niños y en el trabajo, en ser una ‘superwoman’. Eso dicen en un estudio estadounidense que incide en que las mujeres que creen poder con todo tienen más posibilidades de acabar deprimidas y que me creo.

Es más realista pensar que se pueden tener muchas cosas buenas y hacerlo bastante bien, pero asumir que nos equivocaremos, que nos cansaremos, que se nos escaparan vivencias, que a veces se nos hará muy cuesta arriba llegar a casa después del trabajo y jugar, atender y educar a nuestros hijos hasta la hora de irnos a dormir, sin haber tenido ni diez minutos para sentarte en el sofá a ver la tele o leer un libro.

Tengo una amiga y sin embargo lectora que además tiene su propio blog: El diario de Superwoman y que en una vieja entrada contaba:

La primera vez que escuché hablar sobre el síndrome de Superwoman fue en este artículo del periódico El Mundo. Por aquel entonces tenía un lustro y dos hijos menos de los que tengo ahora y la cosa me pareció un poco exagerada. Somos la generación que creció escuchando que es posible tenerlo todo: estamos preparadas, llevamos toda la vida estudiando para ser reconocidas y desde luego, tenemos que tener ambiciones profesionales para serlo.

Cinco años y dos hijos más tarde me topé de narices con una tozuda realidad. El tiempo no es flexible a no ser que logres viajar a la velocidad de la luz. Siempre hay algo a lo que tienes que renunciar, siempre demasiadas cosas que hacer. No puedo ser la madre perfecta (tema del que hablaré mañana), la esposa perfecta, la ingeniera perfecta y la bussines woman perfecta, todo ello en la misma vida.

Yo no quiero ser una ‘superwoman’, no quiero vivir persiguiendo un imposible con el que soñaron otras mujeres. ¿Y vosotras?

Más del 70% de las mujeres tienen pensado pedir la epidural en su parto

30 agosto 2011

Al leer esta noticia he vuelto a recordar el consejo que nos dio mi matrona en las clases de preparación al parto previas al nacimiento de Jaime. Recuerdo perfectamente que nos aconsejó ir mentalizadas de parir sin epidural. Contaba que hay muchas madres que van al parto pensando en la epidural, convencidísimas de que será su tabla de salvación al dolor y al cansancio, pero que hay muchas razones por las que pueden encontrarse luego sin ese anestésico y que entonces muchas se bloquean, se les derrumba el castillo de naipes del parto para el que estaban mentalizadas.

Ella recomendaba por eso que la mentalización cuando estamos embarazadas fuera en sentido opuesto, que nos hiciéramos a la idea de tener un parto sin epidural incluso aunque indicásemos nuestra intención de ponernosla nada más pisar el hospital.

Creo que tenía razón. El día que tuve a Julia el anestesista estaba atendiendo una urgencia y no pudo bajar a poner epidurales hasta pasado un buen rato. Para mi vecina de sala de dilatación fue tarde, ya había dilatado demasiado y la epidural no se podía poner.

Yo la pedí y me la pusieron (iba pensando en no ponérmela, pero claudiqué), pero no me agarró bien. Sólo tuvo efecto en la mitad del cuerpo. Y además yo tenía que suministrármela con un pulsador y salvo por la primera dosis no lo apreté luego en ningún momento. Es decir, que mi parto podría decirse que se desarrolló sin epidural pese a habérmela puesto.

No tendré más hijos, salvo accidente, pero si tuviera otro (y pese a saber que mis niños son de cuatro kilos y cabezones) intentaría de nuevo no ponerme la epidural para ahorrarme sus efectos secundarios y poder moverme con libertad durante el expulsivo.

Pero más allá de quererla o no desde un principio, me sigue pareciendo un buen consejo ir mentalizada para parir sin ese sostén.

¿Cómo lo véis?

El 71,7% de las mujeres embarazadas atendidas en el Hospital de Manises tiene pensado solicitar la anestesia epidural, según la encuesta efectuada por este centro sanitario entre las asistentes a sus clases de preparación al parto.

Además, un 12% de las encuestadas se mostró en contra de este tipo de anestesia en el parto, mientras que el restante 16,3% no se manifestó al respecto.

El estudio, elaborado por los servicios de Obstetricia y Anestesiología del departamento de Salud de Manises, analiza el grado de información del que disponen las futuras madres y sus preferencias en cuanto a parto natural y anestesia epidural, informa en un comunicado la Generalitat.

Según el informe, el 55% de las embarazadas afirma que antes de asistir a los cursos de formación de este hospital no tenía información suficiente sobre la epidural, a pesar de que pensaba pedirla.

Aquí las ventajas e inconvenientes resumidas, extraídas de un artículo de Universia.

Entre las ventajas cabe destacar que es una de las técnicas más utilizadas y más efectivas que permite a las mujeres disfrutar del parto al disminuir notablemente el dolor. Además, mejora la circulación placentaria y disminuye la mortalidad perinatal, especialmente en recién nacidos de bajo peso.

Sin embargo, cabe tener en cuenta, también, los inconvenientes de la epidural. No siempre es posible realizarla, y a veces el resultado no es óptimo y puede alargar la duración del parto lo que puede provocar que los fármacos lleguen a la placenta y el bebé nazca un poco sedado. Además, la madre podría perder la capacidad de empujar llegado el momento del expulsivo y esto hace necesario recurrir al fórceps. Destacan también las últimas estadísticas, que muestran un incremento del número de cesáreas realizadas debido a la aplicación de la epidural.

En 83 países las mujeres no están teniendo suficientes hijas

29 agosto 2011

El gráfico que véis y que calcula cuándo se calcula que extinguirá la población de esos países está hecho con datos de la ONU.

Lo leo en The Economist: según las Naciones Unidas en 83 países de todo el mundo las mujeres no están teniendo suficientes hijas como para garantizar su reemplazo y por tanto la continuidad demográfica del país.

España ocupa el puesto 13 camino a la autoextinción.

Hong Kong está en cabeza de la lista.
Allí 1.000 mujeres están dando a luz apenas 547 hijas. Ahora hay allí 3,75 millones de mujeres, pero si la tendencia se mantiene en 25 generaciones sólo nacería una mujer en Hong Kong. La última mujer.

Usando la misma lógica, países como Alemania, Italia, Japón, Rusia y España tampoco llegarán a ver el próximo milenio.

En general la natalidad declina (o tiende a la extinción según se vea) en los países más industrializados, con mayores tasas de alfabetización.

Da qué pensar ¿no es cierto?

Las famosas subastan sus vaqueros para apoyar una campaña que previene los nacimientos prematuros

26 agosto 2011

Son famosas y han diseñado unos vaqueros que se mostrarán el 8 de septiembre y que se subastarán para lograr fondos y publicidad para una campaña para la prevención del nacimiento prematuro, la principal causa de muerte y discapacidad de los bebés.

En la campaña se educa a las mujeres embarazadas, se ofrece información y apoyo a padres de los recién nacidos en unidades de cuidados intensivos y aboga por la expansión del acceso a seguros de salud para las mujeres en edad reproductiva, un tema candente en Estados Unidos. March of Dimes, la organización benéficiaria y que lo organiza, opera además en todo el mundo. Su página web es muy recomendable si sabéis inglés.

He visto la noticia y no me puedo resistir a traerla aquí.

Un grupo de celebridades, a las que además de la fama les une la maternidad, han adornado un par de vaqueros cada una que serán subastados en apoyo a la campaña de la organización March of Dimes que busca prevenir nacimientos prematuros en EE.UU.

Las modelos Heidi Klum y Camila Alves, las actrices Naomi Watts, Nicole Sullivan, Diane Farr, Busy Philipps, y Kaitlin Olson, la cantante Jewel y la ex boxeadora y ahora empresaria Laila Alí han impartido su toque a los vaqueros para maternidad.

Los vaqueros serán subastados en la web bajo el nombre de “Celebrities 4 Maternity Denim“, en una iniciativa entre la organización sin ánimo de lucro March of Dimes y la cadena de tiendas Destination Maternity para crear mayor conciencia acerca de la importancia de la prevención de los nacimientos prematuros, señala un comunicado de prensa.

Los interesados en los peculiares vaqueros podrán participar de la subasta desde Internet y las ofertas comenzarán en los 300 por cada vaquero.

“Ahora las mamás pueden lucir aún más deslumbrantes con un par de vaqueros, único en su estilo, personalmente diseñado por su celebridad favorita”, dijo Jane Massey, vicepresidenta de March of Dimes.

Destacó que los vaqueros serán mostrados el próximo 8 de septiembre, en lo que han denominado “Fashion’s Night Out”, en la tienda principal de Destinaton Maternity, evento organizado por Laila Alí, hija del ex campeón de boxeo Muhammad Ali.

Más de medio millón de bebés nacen prematuros en EE.UU cada año y los que sobreviven casi siempre sufren problemas de salud de por vida, como parálisis cerebral, pérdida de la vista y oído y discapacidades intelectuales, señaló además March of Dimes en el comunicado

Más de 5.000 niños se caen al año por las ventanas en Estados Unidos

25 agosto 2011

Es una noticia que ha salido estos días y que me ha recordado mi fobia particular a ver niños junto a ventanas y balcones abiertos.

En la noticia cuentan que en 19 apenas ha descendido un poquito la incidencia de descalabros. Según los expertos hay tres causas principales: son curiosos, no comprenden bien los riesgos y tienen el centro de equilibrio más alto.

En mi primer post, el 27 de noviembre de 2007, comentaba lo siguiente:

Lo que más me aterra a mí en particular son los lugares altos. No soy capaz de tener a mi bebé en brazos en el balcón a menos de cuatro pasos de la barandilla. Mucho menos consiento en que lo tenga otro. Y hablando con más madres he descubierto en que no soy la la única en tener este ridículo miedo a las alturas.

Entonces Jaime tenía un año y tres meses. Ahora tiene cinco años recién cumplidos y Julia casi dos y medio. El miedo persiste y de hecho ahora es mucho más peligroso que cuando escribí aquello y Jaime apenas caminaba.

Ahora son niños que saben saltar, trepar, correr e incluso (en el caso de Jaime), hacer fuerza con los brazos para plantar el culo sobre la encimera de la cocina y robar comida.

Seguimos obviamente sin dejarles nunca solos en terrazas ni balcones ni en habitaciones que tengan acceso a terrazas o balcones. Y creo que vamos a colocar ya mismo en unas cuantas ventanas (son correderas) de la casa unos archiperres que permiten dejarlas entreabiertas para ventilar pero limitan su apertura.

Ya hace casi tres años que forramos la terraza por dentro con un rollo de bambú para evitar que se le ocurriera utilizar los barrotes horizontales que tiene como escalera.

Toda precaución es poca, más aún con Jaime, que es un niño grande y fuerte y debido a su autismo nada nos asegura que desarrolle pronto esa correcta valoración del peligro. Las personas afectadas de autismo, niños y adultos, tienen una mayor incidencia de accidentes de distinto tipo: caídas, ahogamientos, atropellos…

En febrero de 2010 Amalia Arce, madre y pediatra, contaba en su blog que:

En los países desarrollados, en los que la mortalidad infantil por enfermedades infecciosas y enfermedades prevenibles mediante vacunación, ha disminuido drásticamente, los accidentes ocasionan el 40% de las muertes. Esto supone 20.000 muertes anuales en niños entre 1 y 14 años. En nuestro país estamos un poco mal… pues ocupamos la octava posición en el ránking.

Los principales escenarios para los accidentes son la vía pública (predomina en niños más mayores) y el domicilio (predominante en los más pequeños). El colegio aparece como un lugar por lo general bastante seguro.

Aunque los accidentes más frecuentes son las caídas y los golpes, siguen muy de cerca los accidentes de tráfico (con frecuencia más graves) y las intoxicaciones y los atragantamientos. En todas las casuísticas los niños (varones) muestran unos porcentajes más elevados de accidentes y mortalidad de los mismos. De hecho los estudios demuestran que ser varón incrementa en un 70% la probabilidad de muerte accidental.

¿Vosotros habéis tomado alguna precaución con terrazas y ventanas? ¿Os habéis llevado algún susto?

Los efectos adversos de fumar durante el embarazo son mayores de lo que se creía

24 agosto 2011

Un amigo me pasa una noticia sobre un estudio que afirma que los efectos adversos de fumar durante el embarazo son mayores de lo que se creía.

Según el estudio fumar puede incrementar en un 40% el riesgo de que los niños tengan problemas en su desarrollo entre los tres meses y los dos años.

George Wehby, profesor de la Universidad de Iowa y director del estudio, ha procurado evitar factores que alteren los datos del estudio como embarazos de alto riesgo u otras adicciones o conductas de riesgo de las madres. Wehby cree que estudios previos han infraestimado los daños que puede producir el consumo de tabaco estando embarazada.

Se estudió para llevarlo a cabo a 1.600 niños de Argentina, Brasil y Chile, por lo que es el más grande llevado a cabo hasta la fecha. Se controlaron los hábitos fumadores de la madre y se pasaron regularmente tests cognitivos, de comunicación y de desarrollo neurológico a los niños.

En Estados Unidos fuman el 12% de las embarazadas.

En España el 80% de las mujeres que fuman no abandonan el tabaco al quedarse embarazadas contaba una noticia de 2010. El autor del estudio decía entonces:

Este especialista cree que los profesionales vinculados a la salud de la mujer deberían hacer más hincapié en este asunto y destacó que ya hay algún esfuerzo en este sentido, sobre todo por parte de las matronas. Además, el doctor Gascó rechazó que sea preferible fumar algún cigarrillo antes que someterse al estrés de la abstinencia.

Esto no tiene ningún fundamento científico, en cambio sí lo tiene que el tabaco es un riesgo importante para la salud del feto y de la madre, que es el primer factor de riesgo evitable de morbimortalidad perinatal, de parto prematuro y de que el bebé nazca con bajo peso, con los problemas que ello acarrea. Además, tiene incidencia en el síndrome de muerte súbita del lactante”, explicó.”

En enero de 2008 escribí en este blog una entrada titulada “Mi ginecólogo me ha dicho que es mejor que no deje de furmar” en la que ya hablaba de esa leyenda urbana que circula por ahí sobre que el estrés de dejarlo es peor que algunos cigarrillos al día.

Entonces escribí algo que sigo creyendo por mucho que algunas os lanzéis a mi cuello cuando lo defiendo:

“Mi ginécólogo me ha dicho que es mejor que no deje de fumar, que es peor el estrés de dejarlo que los dos o tres cigarros escasos que fume”.

Esa explicación, con ligeras variantes, la he escuchado en demasiadas ocasiones de futuras madres fumadoras.

Mentira cochina es lo que se me ocurre contestarles.

A veces incluso lo hago.

Otra posible es: “pero de verdad lo has intentado para saber si te estresabas tanto”

Y es que estoy harta de esa excusa, o autoengaño, o lo que sea en cada caso. Que ya suena a leyenda urbana. Aún no conozco a un solo ginecóloco o matrona que dé semejante consejo.

Preferiría que fueran sinceras y dijeran que saben que están perjudicando a su hijo, pero que no tienen fuerza de voluntad suficiente para intentar dejar de fumar.

Y no me vale que me digan “fulanita fumaba dos paquetes y le nació un niño la mar de guapo”.

También hay muchas madres que sí que fueron capaces de dejar de fumar.

De hecho, lo que debería hacer cualquier mujer que desee un embarazo es dejar el tabaco bastante antes de quedarse embarazada.

Tampoco es tanto sacrificio por un hijo, creo yo. Y, desde un plano egoista, es aún más beneficioso para la madre.

¿Qué hacer para que se entretengan en los viajes en coche?

23 agosto 2011

Un viaje largo en coche puede hacerse muuuucho más largo si vamos con bebés o niños de pasajeros. Me atrevería a decir que casi cualquier padre reciente recuerda con horror determinado viaje en el que seis horas parecieron quince.

Los pobres se cansan de estar tanto rato inmovilizados en sus sillitas de seguridad. Es comprensible.

Recuerdo los larguísimos viajes a Asturias cuando yo era niña y lo que agradecía poder tumbarme en el asiento trasero, asomarme entre los asientos delanteros o cambiar de sitio para ver variar el paisaje.

Recuerdo ver a madres en el asiento trasero dando el pecho a su bebé o tumbadas junto a ellos.

Eran otros tiempos. Los coches no tenían siquiera cinturón de seguridad trasero. Lo de las sillas de seguridad sonaba a ciencia ficción.

Pero ahora somos conscientes de la importancia de estar bien sujetos en caso de accidente. Eso es bueno. Así debemos viajar siempre con ellos. Se salvan muchas vidas y muchas lesiones. Pero también se hacen más pesados los viajes.

Pero todos los padres recientes tenemos nuestros trucos para llevarlo lo mejor posible.

A nosotros nos gusta salir de viaje justo tras la comida, para aprovechar la siesta, o tras la cena. El ronroneo del coche les ayuda a dormir y si es un momento en el que su organismo pide sueño es fácil que trascurra gran parte del viaje con los niños dormidos.

También preparamos cuentos, pinturas y papel, algún juguete especialmente entretenido y comida de esa poco saludable pero atractiva tipo patatas fritas, gusanitos o chuches. Nuestro arsenal se redondea con unos cuantos discos de música infantil sonando a todo trapo.

“¡Mamá, esa música no, quiero mi música!” es algo que se suele oir en nuestros viajes cuando, saturados de Cantajuegos, ponemos alguna otra cosa.

Y en el último viaje tiramos también de portátil. Cargado con alguna serie infantil o simplemente mostrando las fotos y los vídeos de nuestras vacaciones distrae bastante. De hecho hay coches familiares que incorporan DVDs portátiles en los respaldos pensando en eso. Y conozco a quien usa el iPad enganchado al reposacabezas como medio de distracción.

Otra buena costumbre es parar con cierta frecuencia. Nosotros tenemos comprobado que un viaje de cinco horas hecho del tirón, algo que a un adulto le puede parecer muy asumible, a un niño le machaca. Simplemente parando una o dos veces a tomar algo y estirar las piernas lo afrontan de otra manera.

¿Cómo lo hacéis vosotros?

Ojito con el bolso

22 agosto 2011

Hace casi un año os contaba que a mi cuñada le habían robado la cartera. Tenía el bolso colgado del carro de la niña, algo muy frecuente entre madres y abuelas recientes, estaba sentada en un banco atendiendo a su bebé cuando alguien aprovechó el descuido y se llevó la cartera.

Os recomendaba entonces precaución, procurar no quitar ojo del bolso al cogarlo del carro, ya que es una de las formas de robo de carteras más habituales.

Pués bien, el viernes me lo robaron a mí. Lo hicieron en la cafetería del ensanche de Vallecas. Estaba acompañada de mi santo y otra pareja, teníamos tres niños pequeños a los que vigilar mientras tomábamos algo. Y obviamente en algún momento de descuido un caco avispado metió mano en mi bolso, que colgaba de uno de esos pequeños carros de Ikea para llevar niños y alguna bolsa, y se la llevó.

Me di cuenta relativamente pronto y pude anular las tarjetas y poner la denuncia telefónica a la policía nacional sin sufrir desaguisados.

Se llevaron como premio 20 euros y calderilla
, además de la cartera, que no estaba mal. A cambio me han dejado sin tarjetas bancarias, sin mi DNI y el de Julia, sin las tarjetas sanitarias mía y de mis hijos, sin permiso de conducir, sin la tarjeta acreditativa de la minusvalia de Jaime y de ser familia numerosa, sin fotos (mis hijos, mi santo con 19 añitos).

Eso sí, me regalaron unas cuantas horas de buen mal rollo y bastantes tareas por delante para renovar toda la documentación.

Aún espero, tal vez soy una ingenua, recuperar al menos parte de la documentación
. Tal vez al ver todo lo que había dentro, incluyendo la tarjeta de minusvalía de un niño, lo dejen en algún sitio en que pueda recobrarlo. Aunque es una mierda lo de aspirar a dar lástima.

Así que ya sabéis, cuidadito con el bolso.

“Las olas son malas, no me gustan las olas”

21 agosto 2011

Cuando hace un par de días os hablaba de nuestras vacaciones podíais leer mucho sobre piscinas y paseos y muy poco sobre mar y arena.

A ninguno de mis hijos les gusta jugar con la arena. Ni en la playa ni en el parque. Es así para ambos desde la primera vez que les sentamos en la arena.

Cuando les hemos llevado a la playa han insistido en atrincherarse en la toalla, como si fuera la alfombra mágica de Aladino y poner un pie fuera supusiera precipitarse al vacío.

Y a ninguno de los dos les gusta el mar. Son muy acuáticos, la piscina les chifla. Pero el mar está salado, tiene olas imprevisibles que te salpican, cosas raras que flotan y a veces está un tanto frío.

Todos los años lo intentamos dos o tres veces y todos los años nos retiramos con ellos camino de la piscina.

Pero es que de padres poco playeros, tal vez niños poco playeros.

Tampoco Sergio y yo somos de mucha playa. No lo hemos sido nunca. Un ratito vale, para darse un buen baño, secarse agradecido al sol y listo para irse a un lugar más cómodo. En total como mucho una hora u hora y media.

Menos mal.

Como nos gusta la playa es para pasear cuando avanza la tarde y cae la noche, para pasear disfrutando de la puesta de sol y de la visión del mar. Eso sí que lo hemos hecho mucho y lo seguiremos haciendo.

Nos parece más agradable que cargar con sombrillas, tumbonas, palas, cubos, toallas y crema solar para después estar sacudiendo arena de todas partes durante días.

¿Seremos unos bichos raros?

Remedios caseros para las picaduras de medusa

20 agosto 2011

Paseando por la playa vimos salir a toda prisa a un padre con su hija de unos siete u ocho años en brazos. La niña lloraba e intentaba no hacerlo, el padre le decía “aguanta, que tú eres muy valiente”.

A la niña le había picado una medusa. Y había pasado en una playa en la que no había socorrista.

Me quedé pensando… yo he crecido bañándome en las frías playas del norte. Allí las medusas son tan raras que ni piensas en ellas. Y cuando ya adulta he disfrutado de mares más cálidos he tenido la suerte de no encontrarme jamás en el camino de una de ellas.

Me quedé pensando en que debe haber remedios caseros para la picadura de una medusa, pero no conocía ninguno. Si a mis hijos les irrita una ortiga sé que hay que buscar baba de caracol o si les pica una avispa o una abeja, amoniaco. Pero no tengo ni idea de medusas.

Cómo estar bien informado es la mejor manera de reaccionar en caso de accidentes decidí buscar en Internet cómo aliviar las picaduras de medusa en cuanto pudiera para guardármelo en mi disco duro. Por lo que pueda pasar.

Y he encontrado que lo primero es eliminar restos de tentáculos, de haberlos, pero sin tocarlos. No frotar la picadura con nada (ni toallas, ni la mano, ni arena), y lavar con suero salino o con agua de mar. Nunca con agua dulce.

El alivio llega de la mano del hielo envuelto en un paño del vinagre (mejor de manzana), papaya, tomate e incluso de la coca cola y la orina, aunque hay páginas médicas que dicen que orinar en la herida no sirve de nada.

Y en cuanto sea posible buscar asistencia sanitaria, que consistirá normalmente en un analgésico y un antihistamínico. Intentar recordar la forma y color de la medusa, si es que la hemos visto, puede ayudar con el tratamiento.

Por lo visto la segunda picadura será peor.