Archivo de julio, 2011

Desmontando los mitos sobre el autismo

31 julio 2011

MITO! El autismo es una incapacidad emocional.

MITO! Los niños con autismo nunca hacen contacto visual.

MITO! Los niños con autismo no pueden mostrar afecto.

MITO! Todos los niños con autismo son exactamente iguales.

MITO! Puedes decir en seguida si alguien tiene autismo.

MITO! Los niños con autismo no hablan.

MITO! Los niños con autismo no sonríen.

MITO! Los niños con autismo no quieren amigos.

MITO! Todos los niños con autismo pueden realizar proezas mentales asombrosas, tal como memorizar la guía telefónica entera o multiplicar grandes cantidades de memoria.

MITO! Los niños con autismo son completamente aislados de las relaciones humanas.

Lo he visto en La princesa de las alas rosas y no he podido evitar ponerlo aquí.

Cómo mantener la visión positiva, por Inma Cardona

28 julio 2011

El otro día hablaba de cómo Jaime ha empezado a tener rabietas con mayor frecuencia e intensidad. Algo que va acompañado de haber descubierto el “no”, esa palabra mágica cuyo poder todos los niños aprenden en torno al año y que suele llegar antes que el “sí”.

Contaba cómo a veces esas rabietas te ponen en situaciones difíciles pero que tenían una lectura claramente positiva de evolución y autoafirmación. No dejan de ser comunicación.

Podéis pensar que es aquello de “quién no se consuela es porque no quiere”, pero os aseguro que no es así.

En ese post Inma Cardona me escribió un comentario. Inma es logopeda y madre de un precioso niño (tal vez debería decir ya preadolescente) con autismo. Ella me ayudó mucho en la distancia tras el diagnóstico, me dio muchos buenos consejos que perduran.

Y este fue su comentario:

Me alegro de las rabietas de Jaime, sabes que con autismo hay dos tipos de bebés, los más pasivos y los de muchas rabietas. Las rabietas son comunicación, que de momento no tiene la forma adecuada, pero eso se lo iréis enseñando entre familia y terapeutas. No está bien conformarse con todo y ser un niño “muy bueno” porque en la rebeldía hay mucho aprendizaje. Todo parece más fácil cuando son dóciles, obedientes, tranquilos… pero a la larga hay un mayor desarrollo cuando el niño ha hecho uso de la oposición a lo que sea: comer, andar, venir, etc, etc. Te entiendo perfectamente cuando dices que es agotador, lo sé muy bien. En esos momentos es cuando con la cabeza lo más fría que puedas debes pensar “está aprendiendo, está aprendiendo…” e intentar sonreir por dentro, después vas y te comes un trozo de chocolate como refuerzo por tu paciencia :-) Sé que es duro y difícil pero ya has comentado y sabes muy bien que es una maratón.

Respecto a la polémica sobre quien debe aguantar a los niños y las rabietas, evidentemente los padres, pero a pesar de esto los niños no están programados para tener las rabietas sólo en casa, y allá donde se den, no lo dudéis los que más van a sufrir van a ser los padres.

Y respecto a la visión condescendiente hacia los niños con autismo, como mami de un niño con autismo no me gusta, me hace sentir que mi hijo es menos que el resto, sé que la intención es buena, no lo dudo en absoluto, pero desde mi punto de vista es errónea. Procuro educar igual a mis tres hijos, aunque uno de ellos tenga mayores dificultades, no quiero que ninguno de ellos sea digno de pena ni se le perdone todo por tener autismo, quiero que se le exija como al resto. Espero que este comentario no moleste a nadie, pero si no lo digo algunas personas seguirían pensando en el “pobrecito tiene autismo” y es un gran error

Y además me recuerda un artículo que escribió hace ya tiempo en su blog titulado Cómo mantener la visión positiva.

Hoy quería compartir con vosotros tanto el comentario como su artículo, que creo que tienen mucho valor.

Hace unos días hablaba de cómo debemos mirar al autismo, de como buscar sus puntos fuertes y valorarlos por encima de las dificultades. Hoy quiero hablaros de como mantener esa visión positiva en el día a día, en las dificultades, en las rabietas, en las conductas que no comprendemos,…

Cuando los niños son pequeños es muy común que se den rabietas, todos los niños pasan por ello, sin embargo muchas veces los motivos de las rabietas de los niños autistas, no son fáciles de ver. Ellos tienen grandes dificultades para comunicárnoslos, no pueden decirnos que les pasa, porqué se han enfadado, solemos ser los papás a través de la convivencia y de la observación los que averiguamos los motivos. Éstos pueden ser muy variados y a veces incluso absurdos para nosotros, como cambiar el orden de algunas cosas, cerrar la puerta más fuerte o simplemente cerrarla, romper la tapa del yogour al abrirlo, cambiar la cuchara de siempre por otra diferente, que el agua de la bañera no esté exactamete a la misma temperatura, ponerles una prenda de ropa que ellos han asociado con algo en concreto, entrar en una calle concreta en el paseo, cambiar cualquier cosa que ellos consideran una rutina, y así un millón de cosas más, diferentes en cada niño. Como mamá de un niño con autismo tienes que estar constantemente atenta a todas sus reacciones para saber que cosas le calman y que cosas le alteran, la única forma de averiguarlo es a través de la experiencia. Las mamás de niños autistas estarán de acuerdo conmigo en que llegas a tener un conocimiento muy profundo de los niños, conoces todas sus reacciones, sabes que cosas le van a provocar una rabieta irremediablemente. Todo esto es un proceso muy duro para los niños y para las familias, para los pequeños porque no controlan el entorno, no pueden decirnos que cosas no soportan, porqué en un momento determinado pierden el control y se sienten fatal. Para las familias porque es horrible ver llorar a tu hijo, desesperado y no poder ayudarle. Muchas mamás sabemos la de sentimientos encontrados que pasamos durante las rabietas, pena de verlo sufrir, ansia por calmarlo, dudas sobre como actuar,… en fin que después de esto puedes pensar ¿donde encuentro en estas situaciones la visión positiva? ¿cómo puedo defender la dignidad del autismo?

Pues es muy importante que incluso en estos momentos comprendamos que por más dificil que sea, debemos seguir mirando el autismo con respeto. Nuestros niños son así y cada rabieta va a ser una oportunidad de aprendizaje y aunque no sea la mejor manera, es la que tienen cuando son muy pequeños. Es aprendizaje en tanto seamos constantes en que las cosas no cambian porque ellos lloren o se desesperen, es aprendizaje en tanto les demos oportunidades de comunicación, es aprendizaje en tanto que nosotros nos mantengamos lo más tranquilos posibles, es aprendizaje en tanto se van calmando y aceptando que esa situación se puede dar, es aprendizaje, si, si y si.

Hay que buscar la visión positiva en esta oportunidad de aprendizaje, en el respeto a su rabieta, respeto porque un niño con autismo no tiene la rabieta para manipular nuestra conducta como es el caso de los niños neurotípicos, hemos de pensar que en ese momento es su forma de comunicar y que estamos ahí para ayudarle y para enseñarle una manera mejor de rechazar alguna cosa. A veces necesitan un tiempo extra para calmarse, no podemos pretender que la rabieta dure 5 minutos, cuando su proceso es más lento. Con esto no quiero decir que cuando nuestro niño tenga una rabieta y la ansiedad le provoque darse cabezazos o golpes no tengamos que actuar, cada uno deberá actuar de acuerdo a lo que considere más conveniente o de acuerdo a la recomendación del terapeuta, lo que pretendo es que no perdamos de vista que la rabieta es parte del proceso de aprendizaje. Recuerdo algunas rabietas de Miguel cuando era más pequeño, recuerdo como juntos hemos ido aprendiendo a reconducirlas a formas más adecuadas de comunicación, recuerdo el dolor de corazón de ver a mi niño sufrir, he llorado mucho pensando en que no estaba a la altura y no sabía ayudarlo, pero es falso, si le estaba ayudando, solo que a corto plazo no se ve, hoy veo conductas que antes eran una rabieta de tirarse al suelo, patalear, gritar, llorar, sufrir, que hoy son un leve enfado o contrariedad. Hoy Miguel con 10 años sigue teniendo rabietas pero no son para nada comparables con las que tenía de pequeño, hoy Miguel es capaz de decirme porqué está enfadado, eso para mi es tranquilizador porque me ayuda a saber como calmarlo, y a pesar de que siguen siendo dificiles de pasar, las veo como una oportunidad para aprender a autoregularse, porque en el futuro esa autoregulación le va a dar mayor calidad de vida.

Quiero compartir con vosotros una metáfora que me dijo uno de los psicólogos que atendió a Miguel y que siempre me ha servido mucho. Él me decía que Miguel es como un barril y todo lo que voy haciendo son gotas de agua, que parecen imperceptibles, pero gotita a gotita, llegará un día que el barril rebosará y todos los aprendizajes que Miguel ha ido teniendo se verán, por eso debemos siempre ser muy constantes en todo lo que les ensañamos.

Si aceptamos que nuestros niños tienen un estilo de pensamiento diferente, hemos de aceptar que su estilo de aprendizaje también lo es, hemos de mantener la visión positiva por respeto a ellos y a su diversidad. Desde el respeto y centrándonos en las capacidades de los niños, les ayudaremos a aprender nuevas formas de comunicar y de regular su conducta.

Y por último os recomiendo también (hoy estoy muy recomendadora) un artículo que esta en estos momentos en portada de 20minutos.es: Perros guardianes de vida para personas con diabetes y autismo. Os dejo aquí uno de los vídeos que lo acompañan.

Kitty, Pocoyo, Buzz Lightyear, Rayo McQueen, Dora, Mickey, Bob Esponja… y ahora Rebecca Bonbon

27 julio 2011

Lo de los iconos infantiles es como para estudiarlo con detenimiento. Es increíble como ya niños de poco más de un año reconocen a todos estos personajes, intentan pronunciar sus nombres con sus lenguas de trapo y van buscando los juguetes y alimentos que los portan (y que por llevar la franquicia son bastante más caros).

Y muchas veces he pensado que somos nosotros los que fomentamos esas pasiones. Cuando un niño tan pequeño, prácticamente un bebé, reconoce, palmotea y sonríe antre Kitty, Mickey o Pocoyo, todos los adultos que le rodean nos lanzamos a comprarle todo el merchandising de ese personaje. Me da la impresión de que somos peores nosotros que ellos, somos los mayores los que alimentamos ese culto a un bicho en concreto.

No me extrañaría que luego así sea más fácil en la preadolescencia caer en la devoción a Justin Bieber, Crepúsculo o Selena Gómez.

Y todo esto viene a cuento de una noticia que acabo de leer: la creadora de la ubicua Hello Kitty lanza nuevo personaje: una perrita llamada Rebecca Bonbon.

Que el dios que sea nos pille confesados…

La creadora del popular dibujo Hello Kitty, la japonesa Yuko Shimizu, visitó hoy Nueva York para presentar a su nuevo personaje, la perrita Rebecca Bonbon, un pequeño bulldog hembra que vive en la Gran Manzana.

Aunque la lujosa vida de Rebecca, a la que le gusta ir de compras, vestir bien y comer dulces, recuerde a las mascotas de herederas como Paris Hilton, la perrita “adopta las costumbres de cada país que visita”, explicó a Efe la diseñadora con una sonrisa.

Shimizu creó hace 36 años a la gata más famosa de Japón, Hello Kitty, cuando trabajaba para la compañía Sanrio, que en la actualidad comercializa cerca de 50.000 productos en 70 países, la mayoría con la imagen de Kitty.

Rebecca Bonbon no ha alcanzado por el momento la popularidad de su pariente felina, pero ya forma parte de ropa y complementos dirigidos a niñas de Estados Unidos, Canadá, Japón, Francia, Brasil, Reino Unido, Alemania, Rusia o Corea del Sur.

“No conozco el porqué del éxito de Hello Kitty y Rebecca Bonbon, pero creo que tiene que ver con el hecho de que sean personajes tan bonitos es lo que las hace populares en todo el mundo”, explicó Shimizu, quien aseguró que cuando creó a la gata “no esperaba que tuviera tanta aceptación”.

A pesar de los reconocimientos que le ha brindado Kitty, la artista afirmó que ahora su personaje favorito no es otro que éste último y que ideó pensando en sus propias mascotas.

“La inspiración para crear a Rebecca vino de un bulldog francés blanco y negro que vi en una revista, me llamó la atención porque tengo un gato de esos colores”, reveló Shimizu, que habitualmente obtiene ideas “de fotografías y libros de ilustraciones”.

La dibujante, que es una ávida lectora, cogió su nombre de la novela “Rebeca”, de Daphne du Maurier, mientras que el personaje debe su apellido a los bombones, debido a su carácter exquisito y sus preferencias gastronómicas.

El nombre de su más famosa creación ya lo obtuvo de una novela: Kitty hace honor al cachorro blanco con el que jugaba la protagonista de “Alicia en el País de las Maravillas”, de Lewis Carroll.

Shimizu abandonó Sanrio poco después de inventar a la gatita y se estableció como diseñadora independiente, pero ha mantenido sus señas de identidad en sus trabajos posteriores: como Kitty, Rebecca tiene un trazo simple y fácilmente reconocible, es dulce y luce un adorno en la cabeza.

“A los japoneses nos gustan las cosas bonitas”, señaló Shimizu, en referencia a un aspecto de la cultura popular japonesa que ellos denominan “kawaii”, que se podría traducir por “tierno” o “mono”.

Así, personajes que en otras culturas estarían más restringidos al mundo infantil, pueden ocupar en Japón ámbitos como el transporte o incluso aparecer en avisos de carácter público.

Los protagonistas del videojuego Pokémon o el dibujo animado Doraemon son algunos de los que han trascendido su origen para convertirse en auténticos iconos en este país, pero la estrella indiscutible de este mundo es precisamente Hello Kitty.

El personaje se dibujaba inicialmente sentado y estaba dirigido a ilustrar pequeños objetos de regalo para niñas, pero su popularidad se disparó rápidamente y Sanrio comenzó a retratar a Kitty con todo tipo de poses y trajes.

El éxito de la gata nipona ha llevado a crear un mundo alrededor de ella, y además de formar parte todo tipo de productos, tiene su propia serie de televisión, un parque temático en Tokio y un espacio en los estudios Universal en la ciudad de Osaka, al sur de Japón.

Por si fuera poco, desde 2009 existe un hospital de maternidad en Taiwán en el que camas, sábanas, mesas, paredes o incluso la ropa de las enfermara están decoradas con su imagen.

Los beneficios de la natación en bebés y niños pequeños

21 julio 2011

Buenas noticias, nos han concedido plaza de matronatación (es decir, su padre o yo nos bañaremos con ella) para Julia en la piscina municipal para el próximo curso. No tuvimos suerte en el sorteo para la campaña de verano, pero en invierno sí que nos ha tocado el número premiado.

Aún no sé el horario, pero me da igual, ya nos adaptaremos como sea para llevarla. Ya os he contado en el pasado que somos unos convencidos de la importancia de practicar deporte. Y a ella le encanta el agua. En la minipiscina inflable de su abuela se lo pasa de miedo con sus manguitos. Su hermano va a la piscina desde que tenía poco más de dos años y medio y le chifla. Ella va a empezar a la misma edad que él.

En efisioterapia.net hay un artículo ralmente bueno titulado y bastante extenso Natación para bebés: efectos y beneficios sobre el niño . Os dejo un par de párrafos de la introducción:

Entre los principales hallazgos obtenidos en el estudio hemos podido comprobar la gran cantidad de beneficios que reporta esta actividad al bebé y entre las que cabe destacar, el importante desarrollo psicomotor; adquiriendo una mayor coordinación motriz, localización propioceptiva e integración kinestésica, además de facilitar movimientos y experiencias motrices que le conduzcan a un aumento del repertorio motor, asimismo, ayuda al fortalecimiento del sistema cardiotorácico, aunque, no obstante es trascendental destacar la regulación del tono muscular, muy importante para la estática, el equilibrio y el movimiento y en último termino se obtiene una mejora de las relaciones afectivas entre los padres y el infante.

La natación para bebés es uno de los mejores métodos de estimulación temprana, ya que, en un ambiente de juego y placer, aporta beneficios importantes sobre el bebé debido a los componentes físicos (agua, movimiento, calor) que contiene esta actividad.

La foto es de una clase de natación para bebés en la ciudad china de Jiesou. Desde luego no se parece en nada a la natación para bebés que yo acostumbro a ver. Me da que si fuera eso lo que me hubieran ofrecido lo rechazaría amablemente.


Natación para bebés al estilo chino.

Racha de rabietas, racha de paciencia

20 julio 2011

Una de los lugares comunes que más se repiten en artículos y libros (y guías de identificación como la de la imagen) para identificar y comprender a los niños con autismo son las rabietas. Jaime apenas ha tenido. Existieron, claro que sí, pero eran algo muy puntual. Siempre ha sido un niño con un carácter muy dulce y fácil de llevar.

Lo sigue siendo, pero lleva un par de semanas en las que las rabietas se suceden. Está muy protestón. En seguida está con el “se acabó” (babó o abó dice él) o con el “no” (o). Especialmente en la última semana es raro que el día que sus protestas no alcanza la intensidad de rabieta.

Gritos, llantos e incluso negarse a caminar. Y con la fuerza y el tamaño de un niño que en un mes cumplirá cinco años.

Y cuando se desencadena una rabieta tenemos suerte ya que no hay agresiones, a los demás o a él mismo (que sería lo que yo peor llevaría).

Coinciden todos sus terapeutas en que en el fondo es bueno. Está evolucionando, está manifestando sus deseos, ya no le da igual lo que hagamos con él. Y de hecho esta etapa viene acompañada del inicio de la imitación motora, de más verbalizaciones y más atención.

También creo que es un avance positivo y tengo mucha paciencia y mucha presencia de ánimo. Pero a veces es agotador.

En momentos así siempre me recuerdo que esto no es una carrera de un par de kilómetros, es una maratón y más vale coger fuerzas y avituallarse siempre que sea posible por si nos espera un muro que salvar al tomar la siguiente curva.

Las rabietas son comportamientos coléricos mediante los que el niño manifiesta su incapacidad para hacer o conseguir algo que desea. Se consideran una parte normal del desarrollo del niño de 1 a 3 años y la tendencia es a la desaparición hacia los 4 años. Una rabieta es una forma inmadura de expresar ira o enfado.

Esa sencilla explicación está extraída de un artículo la mar de recomendable de la web de un centro de atención temprana. Aquí lo tenéis entero.

¿Estarías dispuesto a acoger a un menor en tu familia?

18 julio 2011

Begoña Costillo publicó ayer para EFE un artículo titulado ‘Menores en acogida: la familia se impone a la residencia’ que me ha parecido especialmente interesante y por eso os lo traigo aquí.

Por lo visto está en proceso una nueva legislación sobre el acogimiento, una práctica que “ha cobrado fuerza durante los últimos años en España y se impone frente a la opción tradicional de la residencia, que los expertos consideran obsoleta y que desaconsejan con razones psicológicas y sociales”.

En total unos 15.000 menores están internados en residencias y casi 22.000 que están acogidos en familias.

El Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad ha puesto sobre la mesa el anteproyecto de ley de Protección del Menor, que pretende evitar que los menores de seis años en situación de desamparo ingresen en centros de protección y que facilitará y agilizará los trámites para que sean acogidos por familias, lo que aporta a los niños en esta situación más estabilidad.

CARLOS, FELIZ EN SU FAMILIA DE ACOGIDA

Carlos encontró hace 8 años una de estas familias, cuando él tenía cinco años y su madre de acogida 41, y sus “hermanos” 9 y 11 años; los encontró además cuando ellos también le buscaban, pues estaban “deseando que formase parte de su familia”, cuenta la madre de acogida de Carlos, Teresa.

Carlos llevaba 3 años viviendo en una residencia de acogida, en la que tenía multitud de amigos, pero que nada tenía que ver con una familia. “Yo ya tenía muchas ganas de tener una familia, porque no es lo mismo que tener amigos”, recuerda Carlos.

Como Carlos, son miles de niños los que viven acogidos en familias y miles más los que esperan encontrarla. Según Juan Carlos Mato, director general de Política Social, de las Familias y de la Infancia del Ministerio de Sanidad, en 2009 (últimos datos disponibles) existían en España 14.857 niños en residencias de acogida y 21.831 en familias.

“La familia atiende al niño con más continuidad y supone una estabilidad mucho mayor para él” ha explicado a Efe Jorge Fernández, profesor de psicología social de la Universidad de Oviedo y director del Grupo de Investigación en Familia e Infancia de esta universidad.

Un niño necesita por naturaleza una figura de apego con la que crear un vínculo sólido que luego determinará su desarrollo afectivo, social, su confianza en sí mismo y en los demás, ha subrayado Jorge Fernández, para quien resulta difícil forjar este vínculo en un centro en el que el menor está atendido por multitud de profesionales, que rotan en sus horas de trabajo y turnos de vacaciones.

“Un niño que vive en un centro puede conocer a lo largo de su estancia allí a casi diez educadores distintos”, ha observado este especialista.

Es en los primeros años de vida cuando se crea este vínculo con la figura de apego y, por eso, la nueva legislación establece que los menores de 3 años siempre, y los menores de 6 prioritariamente, serán acogidos en familia.

Pero el proceso de cambio no es sencillo; Juan Carlos Mato asegura que éste es un paso importante porque traza un objetivo concreto hacia el que trabajar, pero para que esto sea posible, ha precisado, es necesario que haya familias dispuestas a acoger.

Fuentes del Ministerio han informado a Efe de que la futura ley nace de la necesidad de dar solución a problemas concretos como la falta de criterios para garantizar el interés superior del menor, el escaso desarrollo de la prevención ante situaciones de riesgo, el insuficiente desarrollo de la acogida familiar o los procedimientos excesivamente largos.

Desde esa pretensión, la legislación, además de dar prioridad a la acogida en familias, reforzará la prevención para evitar situaciones de desamparo, a través de programas de preservación familiar que apoyen la resolución de conflictos en las familias.

Si el primer mecanismo de prevención falla, y se dicta el desamparo del menor, éste entrará a formar parte del proceso de acogida que, con la nueva ley, simplifica su ejecución para conseguir la mayor estabilidad posible para el niño.

Para ello, se eliminan el acogimiento provisional y el preadoptivo. Así, si un menor está en condiciones para ser adoptado, se inicia directamente este proceso, sin necesidad de un acogimiento previo. Si está en condiciones de ser acogido, se inicia el acogimiento permanente, sin contar con el provisional.

En el futuro, y si la ley entra en vigor en los términos en los que actualmente está redactada, solo existirían el acogimiento simple, si se contempla la posibilidad de que el niño pueda regresar con su familia biológica, y el acogimiento permanente, cuando la viabilidad de la vuelta con sus padres biológicos parece menos probable.

LA FORMACIÓN Y EL SEGUIMIENTO, VITALES PARA LAS FAMILIAS

Las familias acogedoras necesitarán primero formación y segundo un seguimiento, porque deben conocer que el menor al que van a integrar ha vivido situaciones muy duras y puede presentar problemas de conducta que deben saber gestionar, ha explicado Jorge Fernández.

Teresa, la madre de acogida de Carlos, asegura que desde el Instituto Madrileño del Menor y la Familia (IMMF) siempre la han apoyado cuando ha necesitado ayuda, además del seguimiento anual del caso y de algunas charlas formativas iniciales.

Por otro lado, algunas asociaciones de acogimiento expresan la necesidad de reforzar ese seguimiento; la vicepresidenta de la asociación Familias para la Acogida, y directora del área de Infancia y Juventud del Instituto de la Familia de la Universidad San Pablo CEU, Teresa Díaz, asegura que la administración pública no tiene recursos suficientes para buscar, formar y atender a las familias acogedoras y que, por tanto, deberían dar más salida a las asociaciones civiles que dedican su profesionalidad y recursos al acogimiento. “La administración no puede encontrar familias acogedoras por sí sola”, cuenta Teresa.

A través de años de experiencia en acogimientos, Teresa Díaz ha comprobado que las asociaciones “hacen posible lo que la administración da por perdido”, porque desde Familias para Acogida hacen seguimientos y formación continua para las familias acogedoras y encuentran hogares a los niños con más dificultades para ser acogidos, como los menores con discapacidad o los adolescentes.

Y pienso en la generosidad de esos padres que se ofrecen para acoger a un niño desconocido en sus hogares, para incluirlo en la familia junto a sus propios hijos. Imagino que puede ser muy duro, pero también muy satisfactorio.

En la Asociación Familias para la Acogida cuentan que siempre hacen falta familias voluntarias para el acogimiento y explican así en qué consiste en este momento:

El ACOGIMIENTO es la integración de un menor, que no puede ser atendido adecuadamente por su familia, en otro núcleo familiar que se compromete a cuidarlo y educarlo,

OBJETIVOS:

-Integrar al menor en una familia que le facilite un desarrollo integral de su personalidad y que favorezca vínculos estables con su familia biológica.

-Ayudar a la familia biológica a resolver las dificultades que hayan motivado la separación.

Atendiendo a su finalidad distinguimos varios TIPOS DE ACOGIMIENTO:

-ACOGIMIENTO FAMILIAR SIMPLE: tiene carácter transitorio, bien porque la situación del niño/a prevea su reinserción en su propia familia, bien porque su finalidad sea garantizar su atención hasta que se acuerde otra medida de protección más estable.

-ACOGIMIENTO FAMILIAR PERMANENTE: cuando la edad u otras circunstancias del niño/a y su familia así lo aconsejen y así lo informen los servicios de atención al menor. En tal supuesto la entidad pública podrá solicitar del juez que atribuya a las personas acogedoras facultades de la tutela que faciliten el desempeño de sus responsabilidades, atendiendo, en todo caso, al interés superior del niño/a.

-ACOGIMIENTO FAMILIAR PREADOPTIVO: se da cuando se encuentre el niño/a en situación jurídica adecuada para su adopción, y la entidad pública considere necesario, por las circunstancias, un período previo de acogimiento.

La diferencia entre el acogimiento familiar y la adopción es que

EL ACOGIMIENTO es un recurso de apoyo temporal o indefinido en situaciones en las que la convivencia con la familia biológica no es posible, por tanto, se trata de asegurar el desarrollo del niño/a en un entorno familiar alternativo manteniéndose la relación con la familia biológica . Finaliza cuando ese apoyo temporal deja de ser necesario, previa decisión de la autoridad competente (IMMF o juzgado).

LA ADOPCIÓN es un recurso orientado a proporcionar una familia a niños/as que carecen de ellos o que, aún teniéndolos, no podrán volver a vivir con ellos. Por tanto, una medida definitiva e irrevocable, creándose una relación de filiación exactamente igual que la de un hijo/a biológico, que genera los mismos derechos y obligaciones,cesando todo vínculo y relación con la familia biológica.

Para contactar con Familias Para la Acogida: 91 306 02 76 y secretaria@familias-acogida.es

Yo tengo clarísimo que no podría ser familia de acogida. Con un hijo con autismo y otra niña de dos años y medio y nuestra compleja intendencia familiar, ni me lo planteo.

Pero siendo completamente sincera creo que tampoco lo sería aunque mis dos hijos fueran neurotípicos. Llamadme cobarde o cómoda. Tal vez lo sea.

¿Vosotros acogeríais a un niño?

“¡Yo te ayudo mamá!”

17 julio 2011

Tenemos desde no hace mucho una tradición los festivos que disfrutamos todos: el desayuno de tortitas.

Y no lo disfrutamos sólo por comer tortitas y además hacerlo juntos. Lo más divertido en este caso para Julia es ayudarnos en la cocina.

Nosotros cascamos los huevos, pero ella se encarga de echar la leche y de poner las cucharadas de harina que le indicamos. Escoge el cuchilo con el que extender la mermelada y se encarga de dejar la tortita bien cubierta y luego doblarla para poder comerla a modo de bocata.

Le encanta. Una cosa tan tonta. Y luego se come la tortita con mucho más entusiasmo. Cocinar, aunque sea mínimamente, les ayuda a valorar más los alimentos que tomamos.

Igual que le gusta ayudarnos a hacer las camas, a recoger, bajar al mercado a hacer la compra, regar las plantas o a limpiar.

“¡Yo te ayudo mamá, yo te ayudo!”.

Siempre es la primera dispuesta.

Es cierto que con ella cerca “ayudando” se tarda mucho más y el resultado no siempre es óptimo. Pero no nos importa. Es preferible responder a su instinto de ayudarnos y hacer esa actividad juntos.

Jaime no tiene ese interés de ayudarnos, de participar en lo que hacemos. En nuestras tareas de adultos Y es por su autismo, que no por su sexo o por su personalidad. Pero intentamos que lo haga también.

De hecho desde aquí tomo nota de intentarlo aún más.

Adiós a los pañales de día y de noche

15 julio 2011

Es el fin de una etapa y también de un gasto importante. Pero lo cierto es que se me hace algo raro pensar que ya no tendré que volver a comprar pañales después de cinco años viéndolos ocupar medio carrito de la compra.

Julia lleva tres semanas sin pañal de día ni de noche con apenas dos accidentes sueltos.

Por la noche hemos instaurado la costumbre de hacer pis justo antes de dormir y se despierta siempre seca. De hecho, si tiene ganas a lo largo de la noche se despierta para pedir ir al baño.

Jaime sigue llevando pañal de noche, pero creo que me voy a animar a quitárselo, por mucho que no tenga tan claro que lo vaya a controlar tan bien como su hermana. Tal vez me sorprenda como hace un año con el pañal diurno, no lo sé. Pero creo que toca intentarlo en cuanto regresemos de las vacaciones.

Veo la pañalera en su cuarto llenita de pañales que ya no serán necesarios, pañales que mañana mismo regalaré a su prima pequeña. Y es una sensación rara. Era de las pocas cosas que aún me recordaban el bebé que fueron hace nada.

Me pregunto si vosotros también habéis tenido esa sensación.

Mis niños se hacen mayores.

Somos grandes primates

14 julio 2011

Hoy he visto estas imágenes de dos crías gemelas de orangután, indiscutiblemente dos bebés que me recuerdan sobremanera a los recién nacidos humanos, y no puedo evitar pensar en lo iguales que somos. Somos grandes primates. Por mucho que nuestros pulgares, nuestro evolucionado cerebro con el lenguaje y el pensamiento abstracto asociado y nuestros usos y costumbres artificiales nos definan en gran medida. También nuestra naturaleza animal nos influye más de lo que creemos. Y me da la impresión de que eso sucede sobre todo en la procreación y en la crianza. En esos dos aspectos somos más animales que en cualquier otro.

Fotografías cedidas por el gobierno de Hong Kong y fechada el 12 de julio de 2011 en la que aparecen orangutanes gemelos nacidos en cautiverio en el Zoológico y Jardín Botánico de Hong Kong, en Hong Kong, China, hoy miércoles 13 de julio de 2011. Los gemelos, macho a la derecha y hembra, a la izquierda, son hijos de los orangutanes Vandu y Raba y nacieron el 8 de julio de 2011. De acuerdo a medios locales, madre y gemelos están en perfectas condiciones, pero los activistas de la Sociedad de Prevención contra crueldades en contra de los animales de Hong Kong, (SPCA) ha dicho que los gemelos deben ser llevados a Borneo y ser liberados en la selva, debido a que el clima de Hong Kong no son adecuados y las instalaciones del Zoológico y el Jardín Botánico son de calidad inferior. Los Orangutanes de Borneo son una especie en peligro de extinción amenazadas por la pérdida del hábitat debido a la caza furtiva y sus bosques tropicales reemplazados por plant

Por cierto, no quiero dejar de mencionar una noticia importante (y casi increíble en estos tiempos de crisis económica global): se ha incluido una enmienda que permite sumarse 5 años de cotización a las mujeres que hayan interrumpido su carrera profesional para el cuidado de sus hijos.

Hay errores médicos imposibles de perdonar

11 julio 2011

He conocido a dos parejas que han tenido que afrontar un aborto de un embarazo deseando pasado el sexto mes, cuando el feto ya tiene sexo, nombre y se hace sentir en todos los sentidos.

En un caso fue espontáneo en otro no quedaba más remedio
que programar la intervención. En los dos a los padres se les rompió el corazón.

Recuerdo aún a una de esas madres decir “es una sensación horrorosa, es como si te arrancaran algo, es sentirte vacía luego durante mucho tiempo”.

Un aborto con el embarazo avanzado es algo terrible que te acompañará toda la vida. Independientemende de si tienes otros hijos, siempre tendrás presente esa pérdida.

Y lo recuerdo al leer una noticia en teletipo que me deja helada. Imagino lo que la pareja que abortó por indicación médica hubiera sufrido si un informe posterior indicase que el niño estaba completamente sano.

Hay errores médicos difíciles de superar. Imposibles de perdonar.

La asociación El Defensor del Paciente ha pedido a la Fiscalía que investigue el caso de una mujer de Málaga que abortó el pasado junio a los seis meses de gestación tras ser informada de que el bebé tenía una malformación fetal grave, y días después recibió una carta por correo que decía que estaba sano.

El matrimonio mantiene que fue informado el pasado 31 de mayo, cuando la mujer estaba de 23 semanas y dos días de gestación de que el bebé que esperaban tenía “artrogriposis múltiple congénita”, una enfermedad difícil de detectar y que, según los médicos, probablemente desarrollaría en grado elevado porque nunca movió los pies ni las manos pese a que presionaban el vientre constantemente.

Además, el feto tenía totalmente flexionadas sus extremidades y hasta que no naciera no podrían saber si tendría alguna otra discapacidad, pero podía tener problemas cardíacos, según señala la pareja afectada que le comunicaron los médicos.

Ante esta situación, les recomendaron hacer una amniocentesis y empezar el protocolo para interrumpir el embarazo, sin que les dieran -aseguran- ningún porcentaje de error-, por lo que decidieron hacerlo en ese momento para que un tribunal médico les permitiera abortar pasadas las 22 semanas de gestación.

Aunque el matrimonio fue informado de que posiblemente el tribunal le haría una ecografía a la mujer para confirmar y contrastar el diagnóstico, “eso no fue necesario” y bastó con el informe de la doctora y en una llamada les dieron la cita para acudir a una clínica de Sevilla el pasado 3 de junio para detener la gestación.

El doctor que intervino en el proceso rellenó un informe en el que ponía “malformación fetal grave sin posibilidad de tratamiento”, documento que los afectados entregaron en el Hospital Virgen de la Victoria de Málaga, y en el que fue ingresada la mujer y tuvo lugar la expulsión del feto en dos días, relatan.

Tras el aborto, la mujer estaba de baja médica por depresión y cuando intentaban “dejar esta tragedia atrás”, recibieron por correo ordinario en su casa una carta del Hospital Virgen de la Victoria del servicio de Anatomía con un informe del que interpretan que el bebé estaba sano o no tenía anomalías graves como para interrumpir el embarazo.

Con el fin de corroborar su impresión, aprovecharon la cita médica que tenían con su doctora de cabecera para que leyera la carta, y ésta también interpretó que, al parecer no había ninguna anomalía.

La pareja, que el próximo 26 de julio tiene una cita en el hospital para recoger los resultados de la amniocentesis, espera una explicación al respecto, ya que aunque les dijeron que les iban a llamar, aún no ha sucedido, señala El Defensor del Paciente, que solicita a la Fiscalía una investigación de oficio por supuesta negligencia.