Archivo de abril, 2011

La escarlatina ha entrado en casa

29 abril 2011

La primera vez que escuché que un niño tenía escarlatina (la hija de una prima hace unos cinco años) me sorprendió. Era una de esas enfermedades que, en mi ignorancia, me sonaban extintas en este país. Era oir la palabra escarlatina y recordar novelas tipo “Mujercitas”.

En estos cinco años varios niños que conozco la han pasado y ahora ya sé que es relativamente frecuente y que no hay que alarmarse por ella.

Pues hoy la escarlatina ha entrado en mi casa. Ayer Julia estuvo con fiebre y apagadilla y hoy por la mañana se ha despertado con un exantema por todo el cuerpo. He ido a su pediatra, que ha dicho que probablemente se trataba de escarlatina (bacteriana) o tal vez de un virus de garganta que había cursado con exantema. Me ha mandado a urgencias infantiles (la primera vez desde que tengo hijos que voy) para que le hicieran una prueba muy sencila: se toma una muestra en la garganta con un bastoncillo de algodón y en hora y media me han confirmado el diagnóstico.

Ahora tocan diez días de antibióticos y un par de días sin relacionarse con otros niños pequeños, ya que hasta que lleve cuarenta y ocho horas con antibióticos puede transmitir la bacteria mediante secreciones nasales y de la garganta al respirar y estornudar.

Ella ya no tiene fiebre y juega contenta y está de buen humor, así que no estamos preocupados.

Lo único que nos preocupa es ver si seremos capaces de que se tome las dosis de antibiótico como es debido. Son sobres que disolveremos en agua o zumo. Ya os he contado alguna vez que mis hijos son malísimos tomando medicinas.

Un fragmento de un artículo de Guiainfantil.com que explica la enfermedad:

La escarlatina es una enfermedad contagiosa que se distingue por la aparición de una erupción cutánea (puntos rojos brillantes) que se va extendiendo desde el pecho y la nuca hasta todo el cuerpo. Suele ir acompañada por una amigdalitis con dolor de garganta, fiebre, pérdida de apetito, abatimiento, vómitos, además de dolor de estómago (debido a la inflamación de ganglios abdominales).

Si se confirma la enfermedad, el médico prescribirá algún antibiótico. El tratamiento es efectivo en 2 días, pero la mejoría no significa que usted deba suspender la medicación. Es normal encontrar niños con complicaciones por el no cumplimiento del tratamiento antibiótico de 10 días de duración (mínimo de 7 días). El niño puede regresar a la escuela a las 48 horas de iniciado el tratamiento antibiótico. Con medicación no contagia. Cuándo las erupciones desaparecen es normal la presencia de descamación tanto en la cara como en las manos. La Escarlatina puede repetirse 3 (tres) veces en la vida ya que son 3 las toxinas del Estreptococo que pueden producirla.

La más sorprendente maravilla del mundo creada por el hombre

28 abril 2011

He visto volar máquinas que pesan toneladas y a gente vencer al cáncer gracias a la ciencia médica. He asistido al nacimiento y evolución de Internet y de los videojuegos y disfrutado de música sorprendentemente hermosa. He visto las pirámides de Egipto, los rascacielos en Nueva York y la gran muralla en China. Pero creo sinceramente que de todas las grandes proezas del ser humano de que he sido testigo, la que más me maravilla es la aparición y desarrollo del lenguaje oral y del pensamiento que la acompaña.

Un milagro de la evolución que, por cotidiano, pasa con frecuencia desapercibido.

Supone el descubrimiento de su propia conciencia
, de su lugar en el mundo y respecto a los otros, además de su libertad como individuos.

Julia está empezando a tener sus primeras conversaciones con nosotros. Una ventana mágica para conocer su lógica y razonamientos.

Y esto no ha hecho más que empezar.

Sueño con el día en que su hermano pueda abrirnos esa misma ventana.

No lo paséis por alto, disfrutad viendo nacer el habla y el pensamiento de vuestros hijos.

La guerra de lavar la cabeza, la guerra de cortar las uñas

27 abril 2011

Hay dos actividades cotidianas, una para cada uno de mis hijos, que suponen toda una variedad de luchas y lloros.

Y me da la impresión de que debe haber muchos más niños pequeños por ahí en la misma situación.

En el caso de Jaime sacar del cajón la tijera para cortarle las uñas es como desenterrar el hacha de guerra. No hay manera. No se deja. Y como tiene cuatro años y medio, mucha fuerza y es una tarea delicada, al final hemos decidido cortárselas dormido.

Es algo que sucede sólo desde hace unas pocas semanas. Antes, sin ser plato de su gusto, se dejaba. Tal vez le hicimos daño en alguna ocasión. Imposible saberlo.

En el caso de Julia la guerra surge cuando toca lavarse la cabeza, algo que afortunadamente sólo hay que hacer una vez por semana. “¡Nooo! ¡Lavar la cabesa noooo!”. Lo que no soporta es que le moje la cabeza. Enjabonar y desenredar el pelo no supone ningún problema. Pero mojarlo y aclararlo es siempre causa de llantos.

Y claro, a ella no podemos lavarle la cabeza dormida.

Recuerdo que cuando yo era pequeña tampoco me gustaba nada, pero mis quejas iban por el jabón en los ojos “¡Mamá, picaaa!” y por el desenredado.

Para intentar quitarle hierro estoy jugando con frecuencia con ellos a cortar las uñas y a lavar la cabeza a un muñeco, con los mismos utensilios que uso con ellos. Y les encanta hacérselo al muñeco. Pero no parece que esté ayudando mucho cuando les toca a ellos.

Imagino que nos tocará aguantar. Como a tantos otros padres recientes. A veces es imposible evitar que lloren.

¿Qué acto cotidiano y necesario es el que hace llorar y quejarse a vuestros hijos?

La falta de deseo frente a la insatisfacción, una situación de la que hay que salir

26 abril 2011

Ayer os hacía una pregunta en mi último post: ¿Cambian las relaciones sexuales tras tener hijos? ¿Son mejores? ¿peores? ¿diferentes?

Curiosamente fue uno de los posts que más porcentaje de respuestas masculinas ha tenido. ¡Algo que agradezco, eh! Es frecuente que cuando escribo sólo contesten madres.

Me han llamado la atención varias cosas.

Una: que para nadie parecen haber mejorado. Alguien hay que dice que sí, que son mejores, pero añade que son mucho menos frecuentes.

Otra: que la mayoría de las madres se quejan de estrés, cansancio, obligaciones y diversas ocupaciones que las dejan derrotadas y sin apenas deseo mientras que los padres se quejan de que se ha pedido calidad y cantidad hasta el punto de que el sexo es casi inexistente, unos cuantos incluso lo asumen como algo lógico y natural.

Probablemente el que mejor exprese esa perspectiva masculina que parece tan común es “en el otro lado”.

Aquí un chico.

La respuesta es sí: ¿Por qué? Porque de repente para tu pareja el sexo se queda en la cola de una larga lista de prioridades inventadas y llega a la conclusión “de que no es tan importante” y de que “el niño es lo primero” y esas cosas que solo escudan que simplemente tu metabolismo ha cambiado y no te apetece.

Y no es un ataque, que conste, es una situación real que no es culpa de la mujer, supongo que algo químico dentro ya tiene lo que necesita (no hablo de niños) y por tanto no necesita para nada tener una pareja, sino un padre para su hijo, igual que deja de ser mujer para ser madre.

Alguno dice tiempo: pero el tiempo es el que buscas, y yo como padre encuentro tiempo para un millón de cosas, y por supuesto también para mi pareja (además de mi hijo que es el centro de todo). Pero el tiempo para hacer cosas juntos (y no hablo de sexo exclusivamente) han de buscarlo dos, y si uno no quiere…

Esto no es general, pero estoy segurisimo de que más de uno (porque las unas lo reconocen menos) se sentirá identificado con la situación.

Por cierto, mi comentario anterior igual lo leen los que no son padres, pero no pasa nada, la memoria racial tiene una cualidad impresionante para obviar cosas que no quiere saber.

Igual que una madre después de un parto horrible ni se acuerda del dolor y quiere tener otro, solo se da cuenta uno de lo que ha perdido teniendo hijos cuando lo ha perdido.

Un aspirante a padre/madre puede tener un manual con testimonios de 4.000 personas y en el peor de los casos cuando todos señalen con el dedo dirán: “no, pero a nosotros no nos va a pasar eso”.

Despertad, lo que veis alrededor es lo que hay.

Y que conste: mi hijo es lo mejor del mundo, no lo cambio por nada, pero sé perfectamente que si no lo hubiera tenido tampoco hubiera echado de menos tener niños.

Y me pregunto si es esa la realidad de la mayoría de las familias con niños pequeños: la falta de deseo frente a la insatisfacción.

Y de ser así me pregunto si pasa lo mismo en la mayoría parejas sin hijos que llevan juntas bastante tiempo y van cumpliendo años.

Desde luego mi experiencia personal no vale en este caso. Obviamente los primeros meses de vida del niño, aunque haya sexo, es esporádico, tienes la antena puesta por si llora, no acabas de desconectar y si te pilla al final del día estás cansada.

Pero luego no es así. El menos en mi caso el deseo se recupera pronto con tantas o más ganas que antes de ser padres. Claro que en mi relación siempre estuvimos igualados en ese aspecto. De hecho, de inclinarse la balanza de la iniciativa hacia algún lado, con toda seguridad sería más hacia el mío.

Sólo en una ocasión, hace ya años y antes de ser padres, pasamos por eso que contáis de no tener yo ganas. Y me preocupó, no nos hacía bien como pareja, no me gustaba la sensación de no sentir deseo, así que busqué explicaciones y la culpa la tuvo la píldora anticonceptiva. Fue dejar de tomarla y todo volvió a su cauce. Nunca volveré a tomar métodos anticonceptivos hormonales.

Desde luego el deseo de las mujeres está mucho más influenciado por nuestras fluctuaciones hormonales que por los hombres, que en ese aspecto son bastante estables.

Es difícil dar consejos. Pero imagino que mientras dure el amor a los padres recientes insatisfechos no les queda más remedio que ser pacientes sin dejar de buscar ocasiones y a las madres cansadas intentar motivarse para encontrar esas ganas. A veces hay que hacer un esfuerzo por reencontrar el deseo, procurando mirar a su marido con los ojos de los primeros días, cuando cualquier portal oscuro era una invitación para explorar su cuerpo y sólo con pensar en verle olvidaban los problemas del día.

Por que lo que sí creo es que, al menos cuando somos jóvenes (tal vez también después, ya lo iré averiguando) el sexo es parte fundamental de una relación de pareja feliz y completa. Y una relación de pareja feliz y completa nos beneficia a nosotros mismos y también a nuestros hijos.

Hay un libro éxito de ventas en Estados Unidos que se llama Is There Sex After Kids? (¿Hay sexo después de los niños?) de la doctora Ellen Kreidmansays que dice “Una de las mejores formas de enseñar a tu hijo a amar es teniendo una relación de amor con tu pareja”.

Esta doctora recomienda no dejar que se pierdan pequeños detalles: ese beso cariñoso (con el cerebro puesto en ello) al llegar a casa de trabajar, esa llamada telefónica diaria, seguir llamándose por el nombre o el epíteto cariñoso y nunca llamar al otro “mamá” o “papá”, buscar tiempo (tal vez pagar dos horas a la semana para que alguien planche suponga un mundo de diferencia), proponer citas sospresa a tu pareja (cines, teatros, paseos por lugares especiales, musicales, restaurantes nuevos…), procurar que el sexo no sea rutinario con cosas tan sencillas como cambiar de habitación, de postura, ponerse ropa interior especial o crear expectación con una llamada desde el trabajo.

Se puede ser padres recientes y seguir teniendo una vida en común plena. De verdad que sí.

¿Cambian las relaciones sexuales tras tener hijos? ¿Son mejores? ¿peores? ¿diferentes?

25 abril 2011

“¿Cambió el sexo para ti después de tener hijos?”

La pregunta me pilló tan por sorpresa que tuve que pararme a pensar la respuesta.

Pues sí y no. Una vez pasada la famosa cuarentena y recuperada de la episiotomía, todo fue como antes si hablamos de las sensaciones. Cambian por supuesto las oportunidades. Por fuerza es diferente en lugares y tiempos, aunque no necesariamente menos frecuente, la actividad sexual de una pareja sin hijo que la de una pareja que tiene uno o dos enanos en casa.

Esta lectora que me contacta si notó cambios a nivel puramente físico. Ha notado pérdida de tensión vaginal y está liada a diario con ejercicios de Kegel para recuperar suelo pélvico. Y me cuenta que es una problemática muy común después de ser madres, que muchas mujeres experimentan estas dificultades.

Y su pregunta me ha hecho hacerme otras. ¿Habrá mujeres para las que la maternidad haya sido liberadora y ahora sus relaciones sexuales sean mejor? Me da la impresión de que sí.

¿Y habrá otras que tengan otros problemas diferentes al del suelo pélvico?

No es algo que uno comparta alegremente de viva voz, pero tal vez en un blog anónimo sea otra cosa.

Por eso os transmito la pregunta de esta lectora y madre reciente: ¿Cambian las relaciones sexo tras tener hijos? ¿Son mejores? ¿peores? ¿diferentes?

Niños pequeños y gatos, perfectamente compatibles

22 abril 2011

Demasiadas veces me he encontrado con gente que cree que mezclar gatos y bebés o niños pequeños es como mezclar tigres con corderos.

Por desgracia todos los años son abandonados gatos al llegar un niño a la casa. Ya sea durante el embarazo por un injustificado temor a la toxoplasmosis (aquí expliqué en su momento por qué no tener miedo) o después por creer que el pobre minino que pasa la mayor parte del día durmiendo en nuestro sofá va mutar y empeñarse en arrancar los ojos a nuestro retoño.

Ya os he contado alguna vez que yo tengo una perra y dos gatos en casa, todos adoptados.Y que cuando me quedé embarazada escuché muchas veces la pregunta ¿Y ahora qué vas a hacer con los gatos?

Mis hijos han convivido con ellos desde el primer día sin el menor problema.

Mis dos gatos representan muy bien los dos tipos de reacciones que suelen darse con los gatos caseros cuando llega un niño a la casa.

La gata, bastante tímida, se encarga de no ponerse al alcance de las atenciones de mi hija.
El gato, que es como un peluche ronroneador y llega a ponerse muy pesado buscando amor, es su juguete favorito. Julia tiene clarísimo que es SU gato. Le da más besos que a nadie de la familia. De hecho si le preguntas si prefiere a la perra o al gato la respuesta es inmediata: se queda con el gato sin dudarlo.

Desde el primer día hemos estado encima de ella para enseñarla cómo tratarle: básicamente con suavidad, no montarse encima y respetarle cuando se quiere ir.

Y todo ha ido como la seda. Tienen una relación estupenda.

Por cierto, si no tenéis niños en casa y vuestro gato ha sido un poco cardo con un niño que pasaba de visita por casa, no penséis que su reacción es extrapolable a vuestros hijos. No es lo mismo esa visita que el niño que verán a diario crecer en la casa.

¿Vosotros tenéis gatos? ¿Cómo es su relación con vuestros hijos?

Otra cosa, si necesitáis terapeuta felino o tenéis interés en aprender más sobre gatos, os recomiendo Terapiafelina.com

Madres recientes y bebés veganos

20 abril 2011

Estos días ha habido dos noticias sobre veganismo y maternidad reciente. Una fue un terrible suceso en el que un bebé hijo de padres veganos en Francia acabó muriendo, con un peso bajísimo, por carencias nutricionales. Un verdadero drama. La otra ha sido la decisión de Natalie Portman, reconocida vegana, de pasar a ser ovolactovegetariana a consecuencia de su embarazo. Es decir, pasa de no tomar ningún derivado animal a comer huevos y leche (no sé si también pescado) aunque siga sin catar la carne.

Y aquí un inciso para aclarar algo importante ya que voy a comentar sobre este tema. Yo no soy vegetariana ni vegana.

No visto con pieles ni lo haría jamás y colaboro activamente en lo que puedo en protección animal, pero consumo puntualmente carne. Y digo puntualmente porque lo que si es cierto es que apenas tomo carne. Pueden pasar semanas sin que la pruebe. El cuerpo cada vez me la pide menos y creo firmemente que consumimos muchísima más carne de la necesaria. Ni es saludable para nosotros ni respetuoso con los animales de los que nos alimentamos ya que podrían ser muchos menos y mejor tratados.

Tengo muchos amigos veganos y vegetarianos que han criticado la decisión de Natalie Portman y que no se explican cómo ha podido morir esa bebé vegana. Son gente que saben muchísimo de nutrición y conocen mil ejemplos de madres embarazadas, lactantes y bebés que han crecido saludablemente con esta dieta.

Ahora bien. Yo personalmente no me la jugaría. Reconozco que no mantendría una dieta restrictiva en esos momentos vitales. No lo haría por temor a equivocarme, no lo haría por prudencia por mucho que mis amigos me critiquen por esto que estoy diciendo.

No quiero decir que pasara a comer solomillos medio crudos a diario, pero sí intentaría llevar una dieta variada y saludable para curarme en salud.

Me da miedo transmitir el mensaje de que el veganismo no tiene ningún inconveniente durante el embarazo, lactancia o en el desarrollo de un bebé, ya que puede tomarselo al pie de la letra gente con poca preparación y con terribles resultados como hemos visto.

Y para finalizar, un fragmento de un interesante artículo de Consumer Eroski de una nutricionista experta sobre el tema.

Pirámide alimenticia vegana

Pirámide alimenticia vegana


El referente mundial en temas dietéticos nutricionales, la Asociación Americana de Dietética (ADA), considera que la leche de las mujeres vegetarianas “es similar en cuanto a composición a la de las mujeres no vegetarianas y es nutricionalmente adecuada”. No obstante, la dietista-nutricionista Maria Blanquer, que coordina un documento de postura del GREP-AEDN sobre dietas vegetarianas, matiza que la alimentación de la madre debería, en cualquier caso, incluir de forma habitual alimentos enriquecidos en vitamina B12, como bebidas vegetales o cereales de desayuno. En caso contrario, la madre debería tomar suplementos que contengan esta vitamina.

Blanquer recuerda que éste no es el único nutriente que se debe vigilar en la dieta de las madres que amamantan. El yodo también puede estar comprometido, si bien esta advertencia nutricional se aplica tanto a las mujeres vegetarianas como a las omnívoras.

A la cuestión de si la composición de la leche materna puede alterarse en otros nutrientes según la dieta de la madre, Blanquer responde que si la madre come en función de su buen apetito y su dieta no se basa en alimentos superfluos, sino en una variedad de alimentos de origen vegetal, no se tiene por qué dar tal circunstancia negativa. Es por ello, insiste, que la mencionada Asociación Americana de Dietética (ADA) considera que las dietas vegetarianas bien planificadas, también las dietas veganas, son saludables y adecuadas desde la óptica nutricional. Las considera apropiadas para todas las etapas del ciclo vital, incluido el embarazo, la lactancia, la infancia, la niñez y la adolescencia, concluye la dietista-nutricionista.

Los progenitores que optan por seguir una dieta vegetariana y que quieren trasladar esta filosofía de alimentación y de vida a sus descendientes deben considerar ciertos aspectos dietéticos y nutricionales en la dieta infantil, con el objetivo de no perturbar el desarrollo físico y cognitivo del bebé y el niño.

Ante esta reflexión, Blanquer expresa que si los bebés vegetarianos toman suficiente leche materna (un hecho bastante común) o una fórmula comercial para bebés, una vez que comiencen con la alimentación complementaria, si ésta se basa en una variedad de alimentos de origen vegetal, que incluya legumbres, semillas, cereales, frutas, hortalizas, aceite de oliva y frutos secos, el crecimiento durante la infancia será normal.

El calendario de incorporación de alimentos complementarios no tiene por qué ser diferente al de los niños omnívoros. Los alimentos sólidos deberían introducirse en la misma progresión, con las variaciones propias de una alimentación vegetariana, donde la carne se sustituirá por alimentos derivados de la soja, como el tofu en puré, las legumbres (en puré o trituradas), los frutos secos machacados o en forma de crema y añadidos a otras preparaciones, u otros derivados de la soja. Se puede utilizar como bebida principal la bebida de soja enriquecida con calcio y vitamina B12, a partir del primer año de edad.

La deficiencia en vitamina B12 se evidencia como uno de los problemas graves de salud que pueden registrarse en los niños, al ser una vitamina esencial en el desarrollo del sistema nervioso central (incluido el cerebro) que sucede durante la infancia.

En los bebés vegetarianos aumenta el riesgo de padecer esta deficiencia. Por este motivo, es obligación de todos los profesionales sanitarios informar de ello a los progenitores que deciden que sus hijos sigan este tipo de alimentación. Además, Blanquer recuerda que se debe tener en cuenta esta circunstancia en las visitas pediátricas de rutina.

¿Qué opináis vosotros?

Va por los primos

19 abril 2011

Julia tiene suerte. El mismo año que ella nació nacieron también sus dos primas. Ella es la mayor, pero se lleva apenas tres meses con una y nueve con otra. Ambas viven a pocos minutos andando y es frecuente que nos veamos.

Ayer precisamente estuvimos con una de ellas, con la mayor, y era una gozada verlas bailar, andar de la mano y buscarse para jugar.

Lo cierto es que es algo que ha empezado a suceder ahora. Son todas muy pequeñitas. La única que tiene los dos años cumplidos es Julia. Y hasta hace poco pasaban largos ratos ignorándose y algunos minutos interactuando que solían acabar en disputas por los juguetes.

Jaime no tuvo tanta suerte. Cuando nació no tenía primos. Fue el único niño de la familia hasta casi los tres años.

Y sí, tenemos amigos con niños pequeños, más o menos de la edad de Jaime. Pero lo cierto es que quedamos con ellos menos de lo que deberíamos.

Sé que no siempre sucede, que hay para quien los primos son como tener un tío en Cuenca, pero me consta que también existen relaciones muy especiales en la infancia con los primos, ya sea por afinidad personal o por cercanía. Me consta porque así me sucedió a mí.

Casi como hermanos. A veces mejores ya que era raro llegar al grado de saturación.

Tal vez con los años, al hacernos adultos, nos distanciemos y la relación cambie o incluso desaparezca. Pero siempre llevaremos con nosotros esos años infantiles compartiendo vacaciones, horas de parque, excursiones en bicicleta, quedándonos a dormir unos en casa de los otros…

Firma por la posibilidad de reducir la jornada hasta los doce años del menor

18 abril 2011

Una amiga me pasa un enlace para una petición que me parece razonable e importante.

Están recogiendo firmas para que el Gobierno apruebe de una vez la reducción de jornada hasta los doce años del menor en lugar de hasta los ocho.

Aprobar esta ampliación supondría equipara a las empresas privadas y las públicas, ya que es algo que los funcionarios ya disfrutan.

Aquí se puede firmar y esto es lo que dicen en el comunicado:

Una de las promesas electorales del actual Presidente del Gobierno fue la de ampliar la edad de la reducción de jornada por cuidado de un menor hasta los 12 años. Este compromiso todavía no se ha llevado a cabo.

Actualmente esta ley es hasta que el menor cumpla 8 años y luego ¿que?.

Un menor con 8 años es totalmente dependiente de sus padres, no puede ir y venir sólo al colegio, no puede prepararse sólo el desayuno, no puede ir sólo a realizar tareas extraescolares y en casa necesita de nuestra ayuda para realizar los deberes.
Cuando el horario laboral es de 8:00 a 18:00, en el mejor de los casos, y el del menor es de 9:00 a 17:00, aún quedandose a comer en el colegio, es completamente imposible atenderle como es debido, no le puedes levantar, preparar el desayuno y llevarle al colegio, tampoco puedes ir a recogerlo por las tardes para llevarle a las tareas extrescolares y tampoco puedes ayudarle con los deberes.

Por lo tanto tenemos que exigir, que se cumpla esta promesa. Con ello se consigue lo siguiente:

Se cumpla una promesa electoral.

Que podamos conciliar la vida laboral y familiar.

Se favorece el empleo con el contrato a tiempo parcial. Dando oportunidades de trabajo a un mayor número de personas.

Se favorece la natalidad, ya que no tenemos que elegir entre trabajo e hijos, y se incrementa la cotización asegurando el actual sistema de pensiones.

Que todos los trabajadores, con independencia de si son o no funcionarios, tengamos los mismos derechos en lo referente a la conciliación.

Es completamente necesario e imprescindible si queremos conciliar la vida laboral y familiar que la reducción de jornada por guarda legal se amplie hasta los 12 años, tal y como se prometió a todos los ciudadanos en el anterior proceso electoral.

Pásalo a todos tus contactos para ver si conseguimos que este correo llegue a Zapatero o al ministro que le corresponda, para poder criar a nuestros hijos sanos y felices.

Haz que se oiga la voz del pueblo.

Esos ratitos para nosotras solas

17 abril 2011

Hoy he estado tomando un café y en el cine con mi cuñada. Siempre nos decimos que tenemos que escaparnos con más frecuencia, pero luego la vida nos absorbe y pasan tres o cuatro meses entre escapada y escapada. Esperemos que la siguiente sea pronto.

Sienta bien. Sientan realmente bien de vez en cuando unas horas de desconexión de la rutina. Seguro que me entendéis.

Todos, las madres recientes también (tal vez las madres recientes algo más, sobre todo si tienen hijos con una discapacidad), necesitamos encontrar pequeños oasis para estar con una buena amiga o con nosotras mismas y con nadie más.

Yo llevo desde hace tres meses saliendo a correr. Una actividad que me ha enganchado casi desde el primer día tanto por la necesidad que tenía de hacer deporte (siempre me ha gustado, aunque en los últimos años lo tenía bastante abandonado) como por lo que supone de relax y limpieza mental esa media hora atenta únicamente a mis piernas, a mi respiración y a mi música.

No es la única manera. También tengo algún que otro ratito tranquilo leyendo o escribiendo.

Me consta que todos tenemos nuestros remansos particulares conscientes o inconscientes, ya sea cocinando, jugando al ajedrez, escribiendo, cantando, bailando o incluso limpiando el coche a conciencia.

¿Cómo lo hacéis vosotros?