Lo pasará peor la madre que el bebé

30 junio 2008

La ministra Chacón, la única ministra madre reciente que conocemos hasta la fecha, ha terminado hoy ya su escasa baja maternal de seis semanas.

Un compañero, redactor de actualidad, ha venido a preguntarme como madre reciente que soy cómo puede afectar a su bebé de mes y medio verse privado tan pronto de la compañía de su mamá a todas horas.

Y realmente me he visto obligada a confesar que lo único que puede perjudicarle es si esta situación hace que cese la lactancia materna.

A esa edad maman cada muy poco tiempo. Y pronto llegará la llamada “crisis de los tres meses”, en la que el bebé pega un estirón que se traduce en más necesidad de alimento y en estar pegado a la teta como una garrapata durante un tiempo hasta que consigue que se incremente la producción de leche.

Pero eso será así sólo si es que Chacón le está dando la teta, que no hemos conseguido averiguarlo.

Pero si el niño está a biberones o su madre se apaña para extraerse la leche entre la jura de bandera y la reunión con los generales y así mantener la lactancia, lo cierto es que el niño estará perfectamente cuidado por su padre o la persona que hayan decidido que lo atienda.

Más que el bebé, la que estoy convencida que lo va a pasar mal es la mamá.

Espero equivocarme, pero creo que anímicamente va a ser muy duro para ella separarse tan pronto tantas horas al día de su hijo.

Incorporarse al trabajo a las seis semanas, apenas superada la cuarentena, dejando a tu hijo en manos ajenas, es algo que hace fosfatina a cualquier madre reciente.

Algo en las tripas nos dice a todas que somos nosotras las que tenemos que cuidar a nuestro bebé.

Por eso precisamente hoy se ha sabido también que apenas el 1,46% de las mujeres comparten el permiso de maternidad con el padre.

Yo me reincorporé al trabajo cuando a mi peque le faltaba apenas una semana para cumplir los seis meses. Y no tuve el más mínimo problema. De haberlo hecho cuando tenía 46 días, se me hubiera partido el alma.

Espero que el sacrificio merezca la pena. Espero que no desarrolle sentimientos de culpabilidad. Espero que no se arrepienta pasado un tiempo al ver todo lo que se ha perdido.

Y espero que cuando, como en un caso que conozco, el bebé prefiera estar en brazos de su padre o de su cuidador antes que en los de su madre, sepa ser consecuente con su decisión y tirar pa’lante.

72 comentarios · Escribe aquí tu comentario

  1. Crítico

    ¿De dónde sale eso de que un niño (¿todos?) no está preparado para socializar hasta los dos años y medio (ni dos ni tres, dos y medio)?

    Nosotros llevamos a nuestra hija a la escuela infantil a partir de los 7 meses y es lo mejor que hemos podido hacer POR ELLA. Desde entonces está muy espabilada, se relaciona con otros niños y adultos, entra y sale contenta, juega muy bien y aprende cosillas. Teníamos alternativa: la posibilidad de que algunos días, alguno de nosotros pudiéramos tenerla en casa; y la alternativa de los abuelos. Pero ninguna de las dos nos convencía. La primera, porque no nos podíamos hacer cargo de ella todos los días todo el día. La segunda, porque conociendo a los abuelos de experiencias anteriores, el plan era el siguiente: niña en brazos casi todo el día, no decirle que no a nada, sin relación con otros niños y, en definitiva, dejación total de cualquier atisbo educativo. La prueba de las nefastas consecuencias la tenemos en un sobrino de 8 años que ha estado mucho tiempo con sus abuelos y es insufrible o en su hermano, de edad similar a nuestra hija, que está todo el día con una cuidadora que le tiene en brazos en todo momento y que no sabe jugar ni relacionarse con su prima ni jugar solo ni nada por el estilo.

    En cuanto al título de este foro, me parece un acto de adivinación y no otra cosa el decir qué le va a ocurrir a otra persona. Tampoco entiendo esa tendencia a pensar que lo que le pasaría a uno le va a pasar a todos: como yo soy madre, sufriría en esa situación, luego ella, que es madre, va a sufrir… Cada uno es cada uno y sus circunstancias.

    04 julio 2008 | 09:01

  2. Hombre, Critico, si esto fuera Harvard, hubiera escrito una tesis con referencias. Como es un foro normalito de divulgacion, he puesto el limite normal en que se divide en Alemania la entrada en la Kinderkrippe (lo que seria una casa-cuna) de un Kindergarten (guarderia pura o escuela infantil). La razon que te dan para hacer esta division es que los niños mas pequeños no estan preparados para afrontar las reglas de socializacion que siguen en la guarderia (trabajo comun, asambleas, juego compartido etc, etc). Por los casos que conozco (y que no se limitan a “uno”) si que creo que en torno a los dos años y medio casi todos los niños dan un salto adelante en sus relaciones sociales. ?Ves asi mas claro el punto?

    Sigo insistiendo, las propias personas encargadas de cuidar a los niños en las guarderias y casas-cuna, en petite-comite dicen siempre que es mucho mejor la atencion personalizada en niños de esas edades (menos de tres años)… y los ratios educador-niños en estos momentos no permiten mucho mas que el cambio de pañales, la alimentacion y una pequeña interacccion en grupo, si es que la puede haber. Cada cual conoce sus circunstancias y sabe cuando no queda mas remedio que hacerlo. Pero por favor, no tratemos de vender la moto con lo de que las casas-cuna favorecen la socializacion del niño.

    Un supersaludo

    04 julio 2008 | 09:49

  3. ellen

    Yo tuve que llevar a mis hijos a la guardería con poco más de 4 meses, ya que no tenía alternativa. En aquel momento me autoconvencí que aquello era lo mejor, que estarían bien, que jugarían con otros níños, que aprenderían algo… Pero en el fondo sabía que lo hacía porque no había más remedio, sabía que lo mejor para ellos hubiera sido estarse en casa conmigo por lo menos hasta que pudieran valerse por si mismos (caminar, hablar un poco…). Ahora mi hija pequeña tiene 2 años y medio y cuando la voy a buscar a la guardería la veo muy integrada, hablando y jugando con sus amigos, pidiendo lo que necesita a las educadoras, yendo sola al baño cuando lo necesita… Pero a su lado veo los bebés, tumbados solos en las hamaquitas, los más mayorcitos sentados en el suelo mirando a su alrededor, muchos llorando a grito pelado reclamando brazos o simplemente atención… y las cuidadora desbordadas y haciendo lo que pueden. La verdad es que me dan mucha lástima los pobres bebés, sin poder moverse de donde los han dejado, sin poder pedir lo que necesitan, sólo pueden llorar y esperar que una cuidadora tenga un ratito para hacerles caso. Ahora lo veo con otros ojos y no puedo evitar pensar que hace un tiempo mis hijos eran estos bebés, que lloraban reclamando atención. Si tuviera otro hijo intentaría hacer todo lo posible para no tener que llevarlo a la guardería tan pequeño. Ojalá lo pueda conseguir, si llega el momento.

    Saludos a todos

    04 julio 2008 | 10:06

  4. Por cierto Critico, lo he mirado en el documento de entrada de mi hija y tienes razon, no son dos y medio, el limite de separacion para que te acepten aqui al niño en una guardería (escuela infantil) son exactamente 34 meses. Antes, tienen que ir a casa-cuna.

    Un supersaludo

    04 julio 2008 | 10:20

  5. Crítico

    Evidentemente, no todos los lugares donde se deja a los niños son iguales. Los hay públicos y privados, legales e ilegales, con más o menos recursos (educadores/as, espacios, etc.), guarderías o escuelas infantiles (diferencia que no conocía hasta hace poco), con personal mejor o peor formado. Las experiencias que tenemos en unos y en otros son distintas y así las opiniones que nos formamos. Hay sitios que son un mero depósito de niños y otros que son todo lo contrario. Mi experiencia en ese sentido es buena. Sabemos que la atención a nuestra hija no es personalizada y creemos (y vemos) que no le viene mal. La atención personalizada se la damos nosotros y el resto de la familia. Dejando al margen los más pequeños (de 6 o 7 meses para abajo), desde esta edad en la escuela a la que la llevamos comparten espacios, gatean o andan por ellos, se acostumbran a ver a otros niños, oirles llorar, tocarles, “luchar” por juguetes, tienen interacciones básicas, les ponen música (y hacen como que bailan), les enseñan láminas con objetos para que los identifiquen, juegan, etc. Claro, también lloran, tienen hambre, sueño y hacen pis y caca y les atienden. No se trata de que tengan una agenda apretada y rigurosa de actividades. El mero hecho de estar en ese entorno unas horas me parece más enriquecedor que estar en casa todo el día con un adulto entregado.

    Claro, superwoman, no pedía una tesis, pero sí algún comentario sobre una referencia tan tajante. Tú me hablas de un asunto que es más bien institucional: la guardería impone unos mínimos por debajo de los cuales no sirve de nada asistir (trabajo común, asambleas, etc.). Me valdría lo mismo decir que un nene no puede asistir a la universidad porque no da el nivel. Pero, como te he dicho antes, hay unos niveles más básicos de desarrollo e interacción que progresivamente se van haciendo más complejos. Los saltos cualitativos no suelen ser tan tajantes. Si en Alemania han decidido hacer esa división me gustaría saber en qué se basan: creencias sobre la maduración infantil, optimización de recursos…

    Por lo demás, yo no hablo de casas-cuna, concepto que no conocía pero que creo debe representar muy bien lo que allí se hace, o sea, depositar niños sin mayor actividad.

    04 julio 2008 | 13:11

  6. Por partes.

    Que los niños tienen saltos en el desarrollo no es algo que me haya inventado yo. Los ingleses lo llaman “milestones”, creo que en español se llama etapa evolutiva. Y entre los dos y los tres años se completa la etapa evolutiva que permite a los niños la interaccion completa en un grupo social (lo de ponerlo a los dos y medio era por promediar… digamos que la gran mayoria de niños de dos años no pueden hacer muchas de las cosas necesarias para trabajar en un grupo y la mayoria de los de tres, si).

    http://www.psicoarea.org/etapas_evolutivas.htm

    http://www.childrenshospital.org/az/Site1716/mainpageS1716P0.html

    No creo que sea coincidencia que a los tres años empiece la etapa de escuela infantil/guarderia en la gran mayoria de los paises (tanto en España como en Alemania). El concepto de casa-cuna es el mismo que describes aqui y alli (vamos, que a un niño por debajo de tres años no le “depositan sin mayor actividad”… simplemente le “dejan en el suelo para que experimente”). Y mi punto es que el ratio de niños por educador que se permite en España (que es el doble casi que el de Alemania, o asi lo era hace cuatro años) no permite hacer mucho con los niños.

    Si una persona se queda en casa con el niño, sea madre, abuela o cuidadora, tiene tambien una jornada llena de oportunidades para la interaccion del bebe. Las cuidadoras profesionales suelen tener unas agendas excelentes preparadas (cuando he tenido un hijo enfermo, he acudido a veces a una). Las madres y las abuelas (ahi, pobres abuelas, que encima de echar una mano tienen que escuchar que malcrian a los peques… que quieres que te diga, entre la generacion criada por estas denostadas abuelas y la generacion criada en las tan eficaces casas-cuna, parece haber una diferencia en el calado emocional tremenda… y no vamos precisamente a mejor) tambien escuchamos musica, salimos al parque, a la compra, a dar paseos por el barrio, tenemos vida e intereses que solemos compaginar con los niños… y en esas ocasiones tienen el momento de interactuar y aprender que tendrian en una guarderia… Mas la ventaja añadida de un desarrollo mas temprano y correcto del lenguaje al estar estimulados constantemente y uno a uno por la persona adulta que tienen al lado.

    Claro que como tu dices, hay casos para todo. Yo no me dedico a juzgar a las casas-cuna (por distinguir entre la educacion infantil). Simplemente digo que tal y como estan planteadas hoy en dia, ni son necesarias para un desarrollo evolutivo armonico y correcto del bebe (creo recordar que estudios al respecto no dan ningun resultado realmente significativo), ni estan orientadas al niño. Estan orientadas a los padres que no podemos dejarlos en otro lado.

    Un supersaludo

    04 julio 2008 | 15:19

  7. Por cierto, es “ay, pobres abuelas…” demasiadas cosas en la cabeza…

    Un supersaludo

    04 julio 2008 | 15:36

  8. Crítico

    Yo también voy a ir por partes:

    Lo de los estadios y los “saltos” evolutivos (esos “milestones”) es controvertido y depende del enfoque teórico que se adopte, porque no hay acuerdo total ni en la existencia de etapas, ni en cuáles serían estas ni si las transiciones son continuas o discontinuas (progresivas o a saltos). Los enlaces que me facilitas, dicho sea sin acritud, dejan bastante que desear, en especial el de mi colega de la clínica de Sabadell, que en el “desarrollo social” mezcla churras con merinas (por ejemplo, dentición con comprensión o con comer solo); parece que el día que los explicaron en clase (en concreto, en tercero de carrera) estaba en la cafetería jugando al mus. Por cierto, habla de la necesidad de ritos, a los dos años, para dormir por la noche. ¿Estás de acuerdo con esto también?, porque es la idea que maneja Estivill. Esperaba referencias por lo menos a enfoques clásicos (Piaget, Kohlberg…) o etapas relacionadas con el desarrollo sensoriomotor, cognitivo, social… más elaboradas.

    Esperar a que se “complete” una etapa evolutiva para hacer cosas con el niño/a es, cuando menos, arbitrario. Porque esas etapas, dando por hecho que se pueden identificar, se construyen sobre bases previas. El que un niño no haya alcanzado el nivel necesario para trabajar en grupo no quiere decir que no se puedan hacer otras cosas más sencillas.

    Somos seres sociales. Entre los 3 y los 8 meses se suele iniciar la sonrisa social. Los recién nacidos ya tienen repertorios de conductas que les permiten establecer relaciones primarias con otros seres humanos, buscarlas, iniciarlas y regular el grado de estimulación social (cambios en la expresión facial, atención selectiva, etc.). ¿Por qué hay que privarles o limitarles su actividad social hasta los 3 años?

    Haces un solitario a las cartas y te haces trampa. Dicho de otra forma: utilizas un argumento y su contrario para defender lo que te interesa. Te agarras a la versión rígida de los estadios evolutivos para justificar que antes de los 2-3 años no hay que llevar a los niños a la guardería porque no se ha completado su desarrollo social. Sin embargo, aceptas la versión flexible para justificar que estar con las abuelas (o quien sea) facilita que el desarrollo del lenguaje se desarrolle más tempranamente. ¿¿¿???

    En España, la etapa de guardería empieza, voluntariamente, a los 0 años. A los 3 años empieza la escolarización obligatoria. No hace mucho, ésta empezaba a los 6. Ahora hay voces que reclaman la oblitariedad a los 0 años. Me da a mí que el asunto es más arbitrario e institucional que otra cosa.

    Reitero (lo expliqué en el mensaje anterior) la idea de que depende del lugar al que se les lleve. En nuestro caso, ni esperamos ni deseamos la atención personalizada durante esas horas. El mero hecho de estar en otro entorno sin que haya ese adiestramiento (palabra favorita de los Jové y compañía) que ahora defiendes para justificar el estar en casa ya supone una mayor riqueza de estímulos que, como he dicho en el mensaje anterior, se cumple.

    Partes de tu situación y me parece bien. Pero no es representativa de una mayoría. Hablas de abuela (¿abuelo no?) que está en casa, de cuidadora que no todo el mundo puede pagar y de oportunidades. Todo muy idílico. Efectivamente oportunidades las hay, pero no todo el mundo las aprovecha. Casos que conozco acaban por enchufarle la tele al crío a todas horas, darle todos los caprichos y dejarle que haga su santa voluntad en todo momento. Sí, esto es malcriar en mi opinión. También los abuelos se convierten en depósitos de niños. Incluso lo del aprendizaje del lenguaje más temprano que comentas, habrá que ver cuál es el nivel que tienen esos adultos. Y me imagino que la abuela, si es ama de casa (o el abuelo si se diera el caso), también tendrá que hacer las tareas del hogar, lo que disminuirá necesariamente esa atención.

    Lo del “calado” emocional ya me explicarás qué es. La inteligencia emocional también, y diría que fundamentalmente, se desarrolla en un contexto de relaciones sociales diversas. Adquirimos identidad en función de los demás y en relación con ellos. Tenemos respuestas emocionales, las identificamos en relación a los demás. Y también las comprendemos en relación con las respuestas emocionales de los demás.

    En fin…

    05 julio 2008 | 13:07

  9. Paula

    En España la educación obligatoria empieza a los seis años. Otra cosa es a partir de qué edad comienza la educación GRATUITA.

    Y espero que las voces que piden escolarización obligatoria a los cero años, en realidad se refieran también a escolarización gratuita. Porque si no, nos van a tener que escolarizar a las madres también con ellos, para que podamos darles el pecho.

    05 julio 2008 | 13:59

  10. Crítico

    Tienes razón, Paula. Así lo establece la LOE (2006). Disculpas por el error.

    05 julio 2008 | 15:23

  11. Crítico

    Para aclarar algo más el tema en cuanto a la cuestión legal, incluyo párrafo de la LOE en relación con lo que planteaba superwoman:

    http://www.mepsyd.es/mecd/gabipren/documentos/A17158-17207.pdf

    CAPÍTULO I

    Educación infantil

    Artículo 12. Principios generales.

    1. La educación infantil constituye la etapa educativa con identidad propia que atiende a niñas y niños desde el nacimiento hasta los seis años de edad.

    2. La educación infantil tiene carácter voluntario y su finalidad es la de contribuir al desarrollo físico, afectivo, social e intelectual de los niños.

    3. Con objeto de respetar la responsabilidad fundamental de las madres y padres o tutores en esta etapa, los centros de educación infantil cooperarán estrechamente con ellos.

    Artículo 13. Objetivos.

    La educación infantil contribuirá a desarrollar en las niñas y niños las capacidades que les permitan:

    a) Conocer su propio cuerpo y el de los otros, sus posibilidades de acción y aprender a respetar las diferencias.

    b) Observar y explorar su entorno familiar, natural y social.

    c) Adquirir progresivamente autonomía en sus actividades habituales.

    d) Desarrollar sus capacidades afectivas.

    e) Relacionarse con los demás y adquirir progresivamente pautas elementales de convivencia y relación social, así como ejercitarse en la resolución pacífica de

    conflictos.

    f) Desarrollar habilidades comunicativas en diferentes lenguajes y formas de expresión.

    g) Iniciarse en las habilidades lógico-matemáticas, en la lecto-escritura y en el movimiento, el gesto y el ritmo.

    Artículo 14. Ordenación y principios pedagógicos.

    1. La etapa de educación infantil se ordena en dos ciclos. El primero comprende hasta los tres años, y el segundo, desde los tres a los seis años de edad.

    2. El carácter educativo de uno y otro ciclo será recogido por los centros educativos en una propuesta pedagógica.

    3. En ambos ciclos de la educación infantil se atenderá progresivamente al desarrollo afectivo, al movimiento y los hábitos de control corporal, a las manifestaciones de la comunicación y del lenguaje, a las pautas elementales de convivencia y relación social, así como al

    descubrimiento de las características físicas y sociales del medio en el que viven. Además se facilitará que niñas y niños elaboren una imagen de sí mismos positiva y equilibrada y adquieran autonomía personal.

    4. Los contenidos educativos de la educación infantil se organizarán en áreas correspondientes a ámbitos propios de la experiencia y del desarrollo infantil y se abordarán por medio de actividades globalizadas que tengan interés y significado para los niños.

    5. Corresponde a las Administraciones educativas

    fomentar una primera aproximación a la lengua extranjera en los aprendizajes del segundo ciclo de la educación infantil, especialmente en el último año. Asimismo, fomentarán una primera aproximación a la lectura y a la escritura, así como experiencias de iniciación temprana en habilidades numéricas básicas, en las tecnologías de la información y la comunicación y en la expresión visual y musical.

    6. Los métodos de trabajo en ambos ciclos se basarán en las experiencias, las actividades y el juego y se aplicarán en un ambiente de afecto y confianza, para potenciar su autoestima e integración social.

    7. Las Administraciones educativas determinarán los contenidos educativos del primer ciclo de la educación infantil de acuerdo con lo previsto en el presente capítulo.

    Asimismo, regularán los requisitos que hayan de cumplir los centros que impartan dicho ciclo, relativos, en todo caso, a la relación numérica alumnado-profesor, a las instalaciones

    y al número de puestos escolares.

    05 julio 2008 | 16:01

  12. yo

    Critico, eso esta muy bien (y se que no lo dices tu) pero la realidad es bien distinta, los padres nos encontramos en un dilema en si escolarizamos a los 3 o a los 6 años. Cuando comienza la primaria los niños ya saben leer, escribir, sumar, restar, lo basico de ingles y un monton de cosas que se supone que no toca asi que o bien escolarizamos o les enseñamos en casa. En el fondo no nos dejan elegir, muchos padres no saben un idioma extranjero y ya ni digamos los que esten en comunidades con idioma propio… se encuentran que las clases son, por ejemplo, en euskera y no se entiende ni una palabra con lo que el retraso es todavia mayor que el lo que un principio se esperaba.

    05 julio 2008 | 23:47

  13. Crítico

    Superwoman:

    No quiero eternizarme en este debate. Menos ahora, que entramos en una dinámica que no me apetece y en la que infiero que estás molesta con algunas cosas que he comentado. Me voy a limitar a aclarar aspectos de lo que he dicho, porque lo que es mi postura sobre el tema creo que la he dejado suficientemente clara.

    Me he limitado a contestarte sobre cosas que has dicho. No pretendo llevar la discusión al terreno de lo profesional (sé dónde estoy), pero recurres frecuentemente a ese terreno para validar tu postura. Si hablas de etapas, hablamos de etapas, pero lo de las etapas lo han trabajado (identificado, desarrollado) profesionales, no la gente de a pie. Y me he ceñido a decirte que ese es un tema controvertido, por muchos sistemas educativos que conozcas (y no lo digo yo, lo dice la Ciencia). No obstante, no creo haber dicho que yo “no creo” en las etapas. Está claro que, por mucho que nos empeñemos, un bebé de 6 meses no va a hablar ni a hacer otras muchas cosas. Lo que es más relativo es el tema de los límites de una a otra. No voy a entrar en lo del “salto” porque aquí sí que habría que hablar técnicamente y no lo voy a hacer. Si se nos llena la boca de decir que cada niño es un mundo, tendremos que convenir que los límites aplicados a lo educativo son abitrarios.

    No he dicho que en todas las edades se necesite lo mismo. Sólo que los niños existen socialmente antes de los 3 años. Otra cosa es que uno quiera tenerlos en su casa ajenos a las influencias malignas del exterior. Allá cada uno.

    Lo de la mención a Estivill… Pues sí, hay otros foros específicos, pero en realidad este blog parte de la fobia personal hacia este señor (el cual, aunque no lo creas, ni me va ni me viene) y la contraposición de una filosofía educativa que se autoatribuye la solución a todos los males que parece haber creado ese señor en nuestra sociedad, para lo que recurre también a estudios que la avalen y al criterio de autoridad de quien la propone. Y cuando digo esto, no estoy pensando personalmente en ti, sino a un cierto colectivo que la defiende a muerte y, ya que lo mencionas (y alguien lo ha mencionado también por ahí) sí, me recuerdan a una secta.

    Dices que no, pero sí afirmas tajantemente lo que consideras mejor para el niño, lo cual sería una opinión tan respetable como otra cualquiera si no pretendieras validarla con una experiencia y una perspectiva muy parcial a la que, perdóname, sí recurres (educadoras que te han dicho que sólo se dedican a limpiar cacas, entre otras cosas). También hemos visto por televisión, aquí en España y varias veces, casos de malos tratos a niños por parte de educadoras que estaban con ellos solas en casa. Y eso no serviría para descalificar globalmente la posibilidad de tener una educadora en casa. ¿Realmente sabes a ciencia cierta cómo funcionan todos los centros de educación infantil? Yo tengo claro que los hay de todo tipo, tú que todos son malos para el desarrollo del niño. Punto.

    Yo no me empeño en nada. La realidad es tozuda y mucho más diversa de lo que planteas. Las interacciones entre niños menores de 3 años no son siempre paralelas, por simples que sean. Y el que se den un tortazo en un momento dado es normal entre críos. Para eso está la familia, para inculcar otras formas de resolver los conflictos. O tampoco pasa nada porque cojan un catarro o dos o tres. Eso de criar “niños burbuja” pensando que cuando salgan al exterior van a estar mejor preparados es muy bonito, pero irreal: van a estar preparados en un entorno y van a tener que enfrentarse a otro para el cual no han adquirido ninguna experiencia; dicho de otra manera, no van a estar socializados.

    No, no me ha molestado la referencia femenina ni reclamo corrección política (la memez de decirlo todo en masculino y femenino, aunque sean inventados). Tampoco me apetece entrar en este tema, pero sí me refería a considerar la creciente implicación del varón en el asunto y, hablando de abuelos, si es que están jubilados, como una posibilidad más (esto jugaba a tu favor).

    Una cosa es intercambiar opiniones o preferencias personales. Otra es pretender hacer ver a los demás que están equivocados y que nuestras opiniones son las que están en lo cierto recurriendo a estudios, experiencias, etc. En este caso habrá que estar a las duras y a las maduras.

    Saludos… ¡sin acritud!

    07 julio 2008 | 13:13

  14. Acritud ninguna, eh, y molestarme tampoco… creo que es el problema de demasiada gente, que se toma los debates demasiado en serio. Para mí hablar sobre éste tipo de temas es una manera de ampliar mi mirada personal. No pretendo convencer a nadie de mi punto de vista, aunque lo exponga de forma categórica. Creo que en muchos mensajes anteriores en este y otros post puedes leer aquello de que “cada cuál es mayor y sabe lo que se hace”. Cuando se está en un debate se tiende a exponer la postura que defiendes con calor y color (y a los dos nos ocurre lo mismo). Como dices, tengo una idea clara, pero me gusta escuchar lo que opina la gente que tiene la idea contraria. Y cuando escucho algo que me cuadra, me dejo convencer, soy así de poco sectaria ;) .

    Sigo sin ver cómo se puede atender a seis niños de menos de un año simultáneamente y eso es en el mejor de los casos que suelen ser más… mi inquietud no es propia, tengo muchos conocidos y familiares que trabajan como educadores de jardín, que han estudiado Educación Infantil y Sociología y todos ellos me trasladan la misma pregunta… es un punto importante en mi exposición que no contestas. Y vuelvo a repetir por si se ha perdido en el calor del mensaje que no tengo nada contra las casas-cuna, que no son “malas” para el desarrollo del niño, pero no son el modelo “mejor”, el que “eligen” los países que me gustaría imitar (también me gustaría escuchar porqué crees que Suecia o Finlandia donde la Educación Infantil está ampliamente subvencionada eligen otros métodos si la casa-cuna es más beneficiosa y sería más económica).

    En fin, estoy de vacaciones y no tengo demasiado tiempo para seguir con el debate tampoco, pero de verdad que me gustaría saber qué opinas de esos dos puntos en concreto.

    Un supersaludo

    08 julio 2008 | 20:08

  15. ni blanco ni negro

    Por suerte para todos, creo que hay poca gente que aplique a rajatabla ninguno de los dos métodos (Estivill o Jové/González), siguiendo punto por punto todo lo que debe hacerse. Entre otras cosas, porque creo que es bastante difícil (o imposible en algun punto concreto de cada método). Normalmente se sigue la filosofía de unos o de otros pero se adapta el método a cada niño o família, poniendo algo de cosecha propia o hasta puede que del otro método opuesto. Muchos comentarios que se pueden leer por aquí van en esa dirección.

    Así pues, no hace falta ser tan alarmistas: en nuestra soiedad no estamos creando tantos niños manipuladores/caprichosos/exigentes/intolerantes … (“gonzalizados”), ni tantos traumatizados/abandonados/sin confianza/posibles psicópatas… (“estivillizados”).

    Suerte a todos en la crianza de vuestros hijos, sea cual sea la línea que habéis escogido. Partimos de la base que los padres lo hacemos lo mejor que sabemos y podemos, siempre pensado en lo mejor para nuestros hijos.

    Saludos.

    09 julio 2008 | 10:26

  16. Crítico

    Superwoman, para empezar, agradecer tu talante. Sigue así.

    Voy a intentar responderte brevemente, aunque creía que había sido claro. Planteas dos cuestiones:

    Creo que nuestra discrepancia viene de que partimos de puntos de vista distintos. Tú partes de la idea de dar atención personalizada a los niños de menos de un año (que es de los que hablamos) porque crees que es lo que debe hacerse con ellos. Desde esta perspectiva, está claro que es muy difícil, y en ocasiones imposible según los recursos disponibles, atender a 6 o más niños. Estoy de acuerdo: uno o dos educadores con 5, 6 o más niños no pueden dar la atención personalizada que, en teoría, podría dar la madre, el padre, la abuela, etc. Yo no discuto eso. Desde mi perspectiva, no es necesario ni perjudicial (si luego se compensa familiarmente, claro) que a partir de los 6 o 7 meses los nenes estén unas horas en compañía de otros nenes de su edad y de otros adultos extraños (educadores/as), para que su socialización, por básica que sea, vaya más allá de la bienintencionada burbuja familiar. Por ello, me parece bien que no tengan a todas horas un adulto encima en exclusiva, que se acerquen y toquen a otros nenes, que les de de comer otra persona, etc. La experiencia con mi hija está siendo positiva en este sentido, como he comentado en otro mensaje. Desde que entró con 7 meses hemos ido viendo sus progresos. ¡Ah! y tiene figuras de apego y sabe muy bien quiénes somos. Procuramos que la Escuela nos complemente, no nos sustituya (como ocurre frecuentemente).

    En segundo lugar, me hablas de países que siempre he admirado y de las casas-cuna. Sigo sin acostumbrarme a este término, nunca lo he utilizado y nunca se lo he oído mencionar a nadie por aquí. En cuanto a éstas, en el sentido literal del término, estoy de acuerdo contigo en que no son lo mejor, sino una solución a circunstancias personales y familiares sin alternativas. Lo de los países nórdicos, como te digo, siempre me han parecido modelos a seguir y siempre me he planteado como ideal combinar lo “bueno” de España con lo “bueno” de ellos. Y cada vez me parece más difícil debido a las diferencias culturales y estructurales. Me atrae lo de Islandia, creo que con un año por nacimiento para la madre y otro para el padre, donde dejas un bebé sólo en la calle cuando entras a un restaurante y, en vez de secuestrártelo, te lo cuidan, donde la gente se divorcia con frecuencia pero en lugar de separarse las familias, lo que hacen es integrarse… En fin, una cultura particular con una población muy reducida que, por lo tanto, es más fácil de gestionar. Me temo que aquí estamos muy lejos de eso. Aunque tampoco sería lo mismo estar medio aislados en una gran ciudad que en un pueblo pequeño rodeado de toda la familia en un radio menor de 500 metros, todos ellos dispuestos a colaborar.

    En fin, esto es un poco como los videojuegos, depende de cómo sean y cómo se utilicen. Los hay que facilitan el desarrollo de capacidades importantes: percepción de estímulos, coordinación motora, toma de decisiones, estrategia, e incluso trabajo en equipo si es que lo permiten. Pero si estás jugando las 24 horas del día, tienes un problema.

    Somos más flexibles de lo que creemos. Aprendemos constantemente. El ser humano es aprendizaje. Esto es lo que más me aleja del enfoque “naturalista” de los Jové y compañía.

    No sé si te he contestado ahora, pero lo que sí sé es que me he “enrollao” de lo lindo.

    Saludos.

    10 julio 2008 | 16:29

  17. monnÏ

    Estoy de acuerdo con Crítico (solo por asta vez, eh? ; ))

    Cada niño, y cada padre es diferente, y tampoco estoy de acuerdo con superwoman en la edad en que un niño está listo para socializar, y la razón es simplemente por lo que he visto: mi hija fué a la “guarde” a los 5 meses y pico, yo me iba a incorporar mas tarde al trabajo y por necesidades de la empresa tuve que vovler antes..obviamente la dejé por el trabajo, pero ya no me daba el miedo que me daba el dejarla a las 16 semanas.. Se relacionaba con los niños desde el primer día!!, como no!! A los 6 meses gateaba, a los 7 caminaba cogida a los muebles, es superdespierta, aprende rapidisimo, habla un montón, ya no usa pañal (va a cumplir 20 meses), su desarrollo es muy bueno, es una niña independiente y alegre, nunca ha llorado por ir al cole, adora a su seño y sabe todos los nombres de sus compañeros (de los que se despide cada dia uno por uno con un beso). Y en ese desarrollo nos han ayudado la psicologa y la educadora del cole, por supuesto; sus primas, en casa con mi hermana hasta los 2 y 3 años, cuando mi hermana ha vuelto a trabajar, han sufrido en la guarde, ahora se estan quitando el pañal y se relacionan mucho peor con la gente…

    Siempre depende de cada niño, pero desde luego, el que tiene más gente alrededor, más estímulos, socializa más, creo que eso es obvio..

    10 julio 2008 | 21:01

  18. Jajaja, Crítico, que me informan que lo del talante hoy en día tiene mala prensa en algunos sectores, espero que para tí sea una palabra con buen significado…

    Por resumir: en realidad me estoy dando cuenta de que mi creencia personal de que un niño está mejor en casa que en una guardería viene más motivada por el hecho de la tranquilidad y la falta de enfermedades que sufre en ese entorno que por el tema de la sociabilidad per se. La sociabilidad me parece algo secundario a esa edad y sigo pensando que en niños que tienen una actividad normal alcanzan los mínimos necesarios para poder integrarse perfectamente en la guardería. Para algunos niños menores de tres años la guardería no supone un problema en su vida habitual, pero hay otros que acusan bastante las horas que se les deja allí. Sin embargo, superada la barrera de los tres años, suelen entender de qué va la historia y acordarse de sus amigos, con lo cuál el acudir a la guardería es mucho más fácil para niños de esa edad (os cuento mi experiencia personal con los Supernenes al respecto, pero tendrá que ser otro día, que si no el mensaje se hace eterno).

    De hecho, si me apuras, como buen ser de ciencias, creo mucho más en la carga genética del individuo que en cualquier otro factor a la hora de referirnos a su sociabilidad. Como la hija de Monni, Supergirl era una niña que se te tiraba de las manos para establecer contacto con la gente. Me acuerdo concretamente que cuando tenía siete u ocho meses en una visita a España una abuela en el parque me dijo aquello de “se nota que es de guardería, por lo espabilada que está” cuando la niña teóricamente no se separaba de las faldas de la que aquí escribe… Claro que basta ver a la madre que es capaz de hablar hasta bajo el agua.

    En fin, que lo que me parece ideal es la integración en un entorno reducido de niños, donde la atención es personalizada, o mejor dicho, familiar (lo de las Tagesmutter alemanas). Y lo dicho, ojalá como en Finlandia o Islandia (ponía los dientes largos ese artículo de “El País”, ¿verdad?), la baja llegue a ser de un año y compartida por los dos.

    Un supersaludo

    13 julio 2008 | 12:17

  19. Crítico

    ¡Nooo, superwoman! nada que ver con la política. Hablaba de talante en el buen sentido :)

    Lo de los genes… ¡buf! Este debate sí que me da pereza. Sólo un comentario mínimo (¿lo conseguiré?) por mi parte: hoy por hoy, el debate sobre lo genético y lo aprendido, biología y cultura o como lo queramos llamar tiende a estar menos polarizado. Ambos factores influyen y se influyen entre sí; ambos son necesarios y están condenados a convivir. Cada individuo tiene su propio perfil genético que se desarrolla en un ambiente determinado. La epigenética (que no es precisamente una disciplina psicológica) está generando estudios en los que se demuestra que los gemelos idénticos (con el mismo perfil genético), criados en entornos distintos, tienden a diferenciarse entre sí con el tiempo. Unos ambientes tienden a facilitar (o modificar) la expresión de un perfil genético y otros otros. Esto se está considerando, precisamente, para determinadas enfermedades heredadas: la posibilidad de detectar en los perfiles genéticos de la gente la predisposición a padecer según qué enfermedades para evitar que se produzcan o reducir sus efectos por medio de la creación de un “ambiente” determinado: modificar el estilo de vida, suministrar determinada medicación, etc.

    Si nuestro perfil genético fuera tan absolutamente determinante sin influencia de nuestras experiencias, nada de lo que estamos diciendo aquí tendría sentido. Daría igual educar de una manera o de otra porque al final “la cabra tiraría al monte”, ni el método Estivill tendría efecto alguno ni el de Jové/González tampoco, no existiría consecuencia alguna (y se les acabaría el negocio a todos, claro).

    Por otra parte, decir si un comportamiento es “genético o aprendido” no deja de ser un brindis al sol, y cuanto mayor es el niño más aún. Porque ni existen hoy por hoy tests (como un análisis de sangre) que nos den un perfil genético rápido, claro y con los comportamientos que se derivan; porque probablemente tenga algo de los dos; y porque a medida que pasa el tiempo, el niño va acumulando experiencias que van configurando su personalidad.

    Yo, particularmente, asumiendo que hay un perfil genético con sus tendencias, prefiero centrarme en el aprendizaje, en favorecer el desarrollo de las potencialidades del niño en lugar de esperar a ver qué pasa y luego quejarme de “cómo me ha salido el niño” o presumir de lo listo que es porque “ha salido” a su padre (ya sé que todo esto no lo dices tú, lo digo yo). Como sabrás, España es un país de genios y/o modelos, porque no oyes a un solo padre o madre que no diga que su hijo o hija es listísimo y guapísimo :)

    Y hasta aquí este “mínimo” comentario. No digo más no sea que monnÏ encuentre algún otro comentario en el que coincida conmigo y acabe llevándola por el mal camino ;) )

    21 julio 2008 | 19:21

  20. nueva mami

    soy una nueva mami que no soporta ir al trabajo y dejarle a su pequeño en casa,esta en manos de una tia que le cuida excelente pero el olor y cuidado de mami es otro sentir ese calor,no es facil pero se que no hay otra salida hay que sobre vivir y no espero que los alimentos y las ropas me vengan de arriba..me gustaria como toda madre quedarme en casa y darle mimos a mi gordo pero tambien se que mi hijo tiene que alimentarse bien y abrigarse bien,se que va a comprender mi hijo.. gracias

    28 julio 2009 | 18:54

  21. Uy, menudo debate que se ha montado aquí entre crítico y superwoman con las etapas!

    Yo de Espanya conozco poco, pero en Dinamarca si que conozco el sistema y es verdad que está dividido por etapas. Las casas-cuna de 6 meses a tres anyos. Y dentro de éstas hay cuidadores que están más centrados en los bebés (aunque de seis meses hay muy poquitos, la mayoría empiezan entre los nueve a los 13 meses y generalmente empiezan con sólamente unas dos o tres horas al día). Estos bebes requieren otros cuidados, muchos más cambios de panyal, una siesta por la manyana y otro tipo de actividades más enfocadas a que jueguen de otra manera, no tanto a los juegos comunes. A esa edad no se tiene el concepto de jugar con otros ninyos, si no que más bien miran y ellos exploran su mundo. Luego hay otros subgrupos de entre los 14 a los dos anyos donde se tienen otras actividades. Luego de los dos a los tres anyos, donde se trabajan otras cosas. La razón de los subgrupos es que en una casa-cuna con 40 o 50 ninyos no están todos metidos en el mismo saco, se dividen en subgrupos con cuidadores para así llevar más seguimiento de los ninyos de tu grupo, ver problemas o actitudes más positivas que la media y cosas así. Luego también para que los crios tengan mayor confianza con los cuidadores y más tranquilidad en el día a día.

    A partir de los tres anyos se pasa a las guarderías donde se quedarán hasta los seis. Ahí también harán subgrupos con distintas actividades.

    Si es bueno o malo este sistema? No lo se, yo por lo que veo creo que es bueno y lleva funcionando así desde muchísimos anyos. En Espanya sería positivio también, pero yo creo que el problema en Espanya es que no está preparada para asumir el cambio y el tremendo gasto que conllevaría un cambio de este tipo. Es por eso, yo creo, que se empieza el colegio a los tres. No es por empezar la educación tan pronto, ya que a esas edades juegan más que otra cosa, pero es porque no hay más salida.

    Que en Espanya se empieze a dejar a los críos en la guardería a los cuatro meses es una barbaridad y no ayuda ni a la socialización ni leches. Es porque no hay otro remedio. Si tu economía familiar está basada en que tienes que ir a trabajar pues no te queda otra que ir y hacer tripas corazón y dejar al crío en la guardería. Y también esta el miedo a que si pierdes el trabajo quizás no encuentres otro según está el panorama. Así está basado el sistema y no veo trazas de que cambie. Todavía hay mucho mito con que la mujer tiene que incorporarse lo más rápido posible al trabajo porque sino eres una vaga o tienes falta de interés profesional, todavía sigue vivo el mito de que no es bueno para la economía nacional el que las mujeres estén de baja (vamos como que otros paises no funcionan, solo Espanya) y también hay mucho comecocos social con lo de que te conviertes en una persona aburrida cuando estás en casa con los ninyos y creo que muchas mujeres sienten que tienen que llevar exactamente la misma vida de ántes, lo que lleva a unos líos mentales tremendos…

    29 julio 2009 | 08:13

  22. minicapri

    Buenas a todos, hace tiempo que leo el blog pero nunca había participado. Yo soy de la generación en la que no había tantos traumas para los niños, mis padres trabajaban y tenían un negocio con lo que cuando yo apenas tenía un mes y digo apenas porque tenía 28 días fui a la guardería. Hijos, yo no tengo ningún trauma ni recuerdo el desgarro al separarme de mi madre, es más, casi no recuerdo nada de la guarde hasta que fui más mayor y jugaba con otros niños, lo recuerdo como algo bonito.

    Con esto quiero decir a las pobres mamás que se separan de sus hijos que tampoco se hagan cruces y lo pasen tan mal: todo depende en gran medida de cómo nos tomemos nosotros mismos nuestros problemas.

    Ah, por cierto, apoyo que una mamá (o papá, vale) pueda tener una baja larga pero me parece más necesario intentar corregir la actitud que tienen en las empresas de echarte en cuanto te quedas embarazada.

    Besos a todos

    30 julio 2009 | 14:20

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