Carlos González, Rosa Jové y cuatro libros que merecen la pena

24 enero 2008

Soy una lectora obsesa. Y digo obsesa porque cuando me da por un tema devoro todos los libros que puedo encontrar al respecto hasta que agoto el tema o me agoto yo. Además leo muy deprisa, así que me cunde mucho.

Igual que cuando me dió por los literatos rusos o por la cría de peces trópicales me dediqué durante meses a devorar en exclusiva libros sobre la materia, con la maternidad he expoliado librerías públicas, de pago y ajenas.

Y tras mucho leer, ahora no paro de recomendar los libros de Carlos González, mi pediatra favorito.

Escribe siempre desde el respeto, a los padres y sobre todo al niño. Que hay muchos que por cómo tratan a los bebés en sus libros parece que están hablando sobre cómo programar el DVD.

Ha escrito sobre alimentación infantil en “mi niño no me come”. Un manual muy chiquitín con edición de bolsillo que quita hierro al siempre delicado tema de la alimentación y explica la mar de bien las famosas curvas de crecimiento y percentiles que traen por la calle de la amargura a muchas madres, sobre todo a aquellas que le dan excesiva importancia.

También ha escrito “Bésame mucho, cómo criar a tus hijos con amor”, que te ayuda a entender porqué los bebés son como son y se comportan como se comportan.

Por qué quieren brazos, por qué lloran, por qué les gusta dormir con sus padres, por qué no quieren andar… Informa muy bien sobre el colecho y la lactancia materna. Y apoya la crianza natural y el amor como estrategia.

Y un tercero: “Un regalo de toda la vida”, el manual definitivo sobre lactancia materna.

Carlos González es una autoridad al respecto y si lo leéis os aseguro que sabréis más sobre el tema que muchos pediatras y matronas.

Para terminar recomiendo un libro que no es del doctor González, sino de Rosa Jové: “Dormir sin lágrimas”.

Rosa Jové es la antítesis del por desgracia famoso “Duérmete niño” del doctor Eduard Estivill, que sabrá mucho del sueño, pero que habla de los bebés como si fueran tostadoras.

No son biblias, no son manuales de uso de un bebé, ni siquiera hay que estar de acuerdo con todo lo que dicen, pero son de lo mejorcito que he encontrado, son muy informativos y creo que merecen la pena.

150 comentarios · Escribe aquí tu comentario

  1. Zaragozana

    Noelia: es un libro, “Duérmete niño”, escrito el Dr. Eduard Estivil, experto en temas de sueño,(en niños/as, puede que no tanto…yo opino que merece la pena leerlo y ya, las conclusiones, cada uno sabrá, claro. A mi sirvió, en cierta medida.

    Trabaja en la Clínica Dexeus de Bcn, creo.

    Los partidarios de la Crianza Natural lo destestan, o eso parece.

    30 noviembre -0001 | 00:00

  2. Prometo hablar poco a poco de todos estos temas: colecho, método Stivill, la lactancia materna…

    Desde mi punto de vista, pero desde el respeto. Cada padre, cada niño, es un mundo…

    30 noviembre -0001 | 00:00

  3. ellen

    Ah, se me olvidaba decir que no soy niguna radical de la crianza natural, aunque estoy de acuerdo con muchas cosas (que yo ya aplicaba por instinto antes de leer nada de Carlos Gonzalez). En la crianza de mis hijos aplico el sentido común e intento hacerlo lo mejor que puedo.

    30 noviembre -0001 | 00:00

  4. Jaime

    Efectivamente crítico estoy de acuerdo contigo en cuanto a que los psicólogos ni los médicos son dioses ni ejercen la ciencia exacta. Y por lo tanto dejad a los padres que elijamos la forma más conveniente de criar a nuestros hijos Creo que estáis para cuando tengamos problemas no para normativar actos cotidianos como el sueño, la comida, y el afecto o atención que damos a nuestros hijos, que generalmente funcionan en un amplio marco de normalidad. En cuánto a tu opinión me alegra saber que es personal y la das como “padre”, y por lo tanto con la misma validez que cualquier otra opinión ( para gustos colores), ahora cuándo tu opinas en el foro como “Psicólogo” lo que pretendes es de revestir tu opinión de mayor cualificación respecto a las demás y jugar “con ventaja”( Por eso recibes mayor número de contestaciones). En cuanto a que he comparado a los padres de crianza natural como más preocupados por la educación respecto a los del método Estivill, es incierto, los he comparado con la “media de padres” que yo conozco no con los del sector de Estivill( por supuesto ninguna premisa es excluyente de la otra, sólo he dicho que los padres que estan a favor de la crianza con apego no lo estan por casualidad) lo que pasa es que a mí me pasa lo mismo que a tí y te diré que mi mujer y yo compartimos la preferencia por el método si puede llamarse así de Carlos González/ Rosa Jové, que mis cuñadas también, que, sin leerse el libro, mi madre y mi abuela aplicaron algo parecido en su momento con sus hijos, que tenemos parejas de amigos que tambien lo ven delo más natural(otras que no) y que en los foros participan madres que dicen que les viene de maravilla. .Y pérdóname si vuelvo a insistir que sí atisbo cierto seximo en tus respuestas según vayan dirigidas a una mujer o a un hombre. Muy rastrera tu respuesta a monni de aconsejarle un curso de inteligencia emocional( vuelves a a hacerlo como Psicólogo, y con las connotaciones que eso conlleva)

    Un saludo

    30 noviembre -0001 | 00:00

  5. Paula

    Crítico:

    Sí has hablado de lactancia, y simplemente, como entiendo que tu postura puede confundir a alguna madre que sí quiera dar de mamar a su hijo, he creído que convenía aclarar ese punto.

    Estoy plenamente de acuerdo contigo en que no se debe culpabilizar a las madres que no amamantan, pero sí se debe ayudar a las que quieren hacerlo y, por falta de información y malos consejos no lo consiguen. Te hablo desde la experiencia, porque yo también empecé con las ayuditas desde el primer día, y me sentía fatal por ello. Para mí, era un fracaso. Y como a mí le habrá ocurrido igual a otras muchas madres. Creo que la frase: los bebés maman cada tres horas y diez minutos de cada pecho ha terminado con más lactancias que cualquier campaña de leches de fórmula. Y resulta que dar de mamar a demanda, funciona.

    Por cierto, no es que piense que los médicos sean dioses. Tampoco lo sois los psicólogos, por cierto. Pero para mí la AEP, y en concreto su Comité de Lactancia, me parece un referente más adecuado que la opinión que podamos verter tú, yo, o incluso cualquier pediatra aislado, que muy posiblemente puede estar desactualizado en estos temas.

    Por cierto, los suplementos de leche de fórmula no “pervierten” la alimentación de los bebés, pero si de verdad se quiere dar el pecho (que hay que respetarlo también, no sólo se va a respetar a los de los biberones), pueden ser el principio del fin.

    Y por último, el pecho no es sólo leche. Es también cariño, protección, calor… Los niños necesitan succionar para mucho más que para alimentarse (de ahí nacieron los chupetes) y por eso, no seré yo quien critique a quienes utilicen el pecho para calmar a sus hijos.

    30 noviembre -0001 | 00:00

  6. Madre con dos exeriencias

    Me leo los comentarios y alucino con los dos bandos, como “madre aplicadora del método Estivill” en tres ocasiones con mi hijo mayor entiendo que por parte de la corriente de González-Jové se debería criticar el método y no a los padres, seamos sinceros, si a una mamá le dicen que por la tele anuncian una nueva cuna que se ha demostrado que el 96% de los bebés que la tienen duerme de una tacada 10 horas, se la compran fijo, si luego se demuestra que la cuna puede tener algún efecto sobre el futuro de los niños, creo que no se debe juzgar a la madre que la compró, eso se llama desesperación…los japoneses usaban como tortura el no dejar dormir a los prisioneros…También hay padres que creen en el método, pues vale, creo que se equivocan (tampoco estoy de acuerdo en otras muchas cosas con mucha otra gente, no significa que yo tenga razón, pero creo que el Método es muy poco científico…)

    Como “madre defensora del método González” (a Jove no la he leido, aunque espero hacerlo), entiendo también que los padres defensores del método Estivill, deberían hacer ídem, creo que hay una falta de respeto total por parte de los dos bandos, y no entiendo porque nos debemos atacar entre nosotros, en todo caso se debería hacer un combate González-Jové vs Estivill-Béjar…

    Ahora cuento MI EXPERIENCIA (es decir voy a hablar de mis opiniones personales, de cosas que me han sucedido, etc, así que no reptendo sentar cátedra, y aclaro que no tengo nada que ver profesionalmente ni con la medicina ni con la psicología: Dios me libre de éstos últimos)

    Mi hijo mayor tiene 5 años, nació con 4 kilos y se pasó 3 dias sin comer lo cuál me resultó desesperante, cuando se enganchó al pecho resultó que tenía un apetito voraz, lloraba a la hora de comer y en el hospital recibí “expertos” consejos tiene gases, diez minutos en cada pecho y que aguante tres horas, yo como buena madre primeriza a rajatabla: mil palmadas en la espalda para los gases y con el cronómetro, a cdo me dieron el alta a los 5 días, tuve una ilumincación, pensé no será que esos 10 minutos en el caso de mi hijo no son efectivos y en realidad mama 5 y el resto son de relax, desde entonces mi hijo mamaba 20 minutos de cada pecho y efectivamente dejó de pedir a la hora y espaciaba las tomas hasta 4 horas (estuve haciendo el memo con los 10 minutos). Segunda, mi hijo llora por las noches, le cojo en brazos pero tiene un detector de proximidad de colchón que se le enciende cdo le acuesto y otra vez a llorar, nuevo consejo: Estivill, a aplicarlo…, pues parece que funciona (en nuestro caso no del todo porque el peque se quejaba y luego se callaba, pero nos despestaba de todas formas), y luego empieza la guardería, y en invierno estamos malitos cada 2×3, así que recaida y vuelve a empezar…, y como he dicho antes a la tercera nos hartamos, el niño había estado ingresado en el hospital y no fuimos capaces de aplicarlo, éramos débiles, pues a lo mejor, pero por lo menos no teníamos cargo de conciencia, a los dos años empezó a dormir mejor y el adios al chupete fue definitivo, toda la noche seguida…(la entrada en el colegio con tres años encauza el sueño definitivamente, no sé si es que acaban agotados….) La última y definitiva memada de la que me “averguenzo”, fue a consecuencia del paso a la alimentación sólida, que con mi hijo mayor nos costó mucho, en la guardería con dos años recién cumplidos el niño se negaba en redondo a comer en ocasiones (como dos veces por semana), nos mandan a la consulta del psico-pedagogo del colegio solución: lo que no se come se le vuelve a dar en la merienda (justo lo que me hacían mis padres a mi que no comía nada de pequeña: con cinco años con un boquerón ya decía que no quería nada más), la verdad es que yo acababa comiendo las lentejas….así que recuerdo perfectamente que empezamos en el puente de la Constitución, yo preparé ese puente casi todas las comidas de la semana del cole para tenerlas para la merienda, yo estaba embarazada entonces de una falta, las nauseas que me provocaba ponerle los malditos San Marinos (que les he cogido un asco¡¡¡), el día de la fiesta de Navidad de la guardería le dije a su profe que no seguía, ya que no me servía de nada, el niño se saltaba dos comidas, cenaba bien y al día siguiente comí bien, hasta el nuevo día en que no comía, ni merendaba, no veíamos que se doblegara (sólo en ocasiones se merendaba lo que no se comía), globalmente yo veía que el niño comía menos y en cuánto oponía resisitencia a la comida le dejaban sin comer…(yo creo que le era hasta más fácil, y no tenía hambre porque el niño normalmente comía buenas raciones), entonces un amigo me recomendó el libro Mi niño no me come, y me lo pedí para reyes y entonces me pasé al “bando” González. Tras esta experiencia no confío para nada en los pedagogos, de hecho en casa en broma decimos entre nosotros (padres) “….que viene el pedagogooooo…uhhhh”.

    Mi niño tiene 5 años, come de todo, le encantan las verduras, cosa extraña, duerme fenomenal, es un niño introvertido (no creo que debido a ninguno de los métodos, su padre lo era y lo ha heredado), y todos mis amigos le ponen de ejemplo por su buen comportamiento, nada consentido, responsable, imaginativo, poco deportista (en cambio gran nadador), si no me hubiera leido ninguno de los libros sería igual o casi igual, a veces me da pena haber aplicado el método Estivill, pero no me siento mal, porque dentro del entrenamiento de los padres está el equivocarse, el elegir,…

    Mi hija tiene 2 años, duerme fenomenal de siempre, se va sóla a la cama, es extrovertida, desobediente, come muy bien, es muy cariñosa, y no creo que sea debido a un método, creo que es por sus padres y por ella misma, porque con los mismos padres tengo dos hijos opuestos.

    Lo bueno que le veo al Método González es que anima a los padres a seguir su criterio, y de hecho yo no he practicado muchas de las cosas que “supuestamente” defiende, pero me ha ayudado a actuar desde la lógica y la “maternidad” y a quitarle hierro a las cosas, no he practicado el colecho, he dado chupete a los niños y los dos han mamado mucho, pero no tanto como recomienda Carlos González. Y no creo que seamos unos padres consentidores, pero tampoco le digo no al niño porque sí, si quire cenar natillas un día le digo de acuerdo, y si al día siguinte quiere de nuevo le digo vale, pero primero fruta que ayer no tomaste, porque yo misma me doy caprichos y si me apetece me tomo todas las noches después de canar un mousse de chocolate, ¿por qué le voya decir no a mi hijo?

    Lo de que los padres del método González tienen hijos como los que describe el tal Crítico: creo que un padre de naturaleza consentidora no se va a inclinar por el Método Estivill nunca, en cambio el otro le encajará más, esto es como unos tíos míos con dos hijos, que eran consentidores con el primero y encima el segundo les sale hiperactivo, llega el psicologo y les dice que esto es una enfermadad y al niño no se le puede regañas, consecuencia: no se le regaña por nada¡¡ absoluta libertad, y el chaval un desastre (culpa del psicologo?), familia (amigos) con tres niños hiperactivos, los psicólogos advierten a los padres: esto es un enfermedad no se debe regañar al niño, consecuencia: si los niños se levantan tres veces de la mesa intento relajarme y encauzarles, si mi hijo se pelea con otro niño si que le regaño porque hay que poner límites…, consecuencia chavales normales (exito del psicólogo?).

    Y después del sermón me despido.

    30 noviembre -0001 | 00:00

  7. El tal Crítico

    Pues sí “madre con dos experiencias”, donde esté Dios que se quiten “los psicólogos” (todos).

    Por cierto, dos cositas:

    1. los pedagogos y los psicólogos son dos profesiones distintas.

    2. no todos los psicólogos (véase la Jové y sus colegas detractores), ni todos los pediatras (González no representa a todos, ni todos están de acuerdo con él), ni todos los abogados, ni todos los economistas… hablan ni actúan todos a una diciendo lo mismo.

    En tu reparto inicial de respeto te has olvidado de algunos…

    30 noviembre -0001 | 00:00

  8. Crítico

    Lo voy a decir de otra forma, aunque ya lo he dicho antes supermummy: yo critico posturas, comentarios que se hacen, no colectivos por el mero hecho de serlo.

    He criticado y critico la postura de CN en muchas cosas. Claro, si mucha gente la defiende, se sentirá criticada. Pero yo no critico a “las madres” por el hecho de serlo, del mismo modo que “madre con dos experiencias” sí critica a los psicólogos por el hecho de serlo, sin discriminar entre los que dicen unas cosas u otras (aunque luego quiere leer a la Jové, que es psicóloga y, supongo, “de los suyos”; viva la coherencia).

    Pero vamos, ya lo había dicho en mi mensaje anterior: critico “…a unos cuantos de ellos que digan lo mismo, pero no a “las madres”, “los abogados”…”.

    He mantenido en otros foros relacionados con este debates con gente más cercana a CN pero que no era tan radical y, aunque no hemos llegado a acuerdos, la cosa se ha mantenido dentro de la cordialidad aunque hubiera firmeza en las posturas propias.

    Sin embargo, “madre con dos experiencias” representa el lado oscuro de CN, por mucho baño de respeto (selectivo) que quiera dar. Eso sí, si me identifico como psicólogo malo, porque este foro es para no profesionales y, además, los psicólogos somos unos mierdas; si participo como ciudadano y padre peor, porque entonces eso demuestra que no valgo como psicólogo. Y además, se queda con la parte de mis mensajes que le interesa.

    De todas formas, me voy a instalar otra vez en la pedantería y le voy a decir a “madre con dos experiencias” y a quien quiera escuchar, algunas de las herramientas estadísticas que se utilizan en Psicología: media, mediana, moda, diferencia de medias, t de student, análisis de varianza, regresión múltiple, análisis confirmatorio, análisis factorial, análisis de fiabilidad y validez, etc. Pero bueno, supongo que su respuesta será que el ser humano no son estadísticas. ¡Vaya, de nuevo en un callejón sin salida!

    30 noviembre -0001 | 00:00

  9. Mª Carmen

    Estoy leyendo el libro MI NIÑO NO ME COME, y estoy tan contenta de leerlo, ojalá lo hubiera conocido mucho antes, hoy mi hija no hubiera dejado practicamente de mamar y no tendría tantos problemas para que tome el biberón, estoy muy agradecida de que este pediatra escriba estos libros.

    Gracias

    30 noviembre -0001 | 00:00

  10. Tu lo has dicho...

    … Bea, la forma de dormir “es sólo una parte más de su educación”. Pero no sólo el colecho, el método Estivill también. Salvo que queramos aplicar la ley del embudo, como hace Bea.

    30 noviembre -0001 | 00:00

  11. Denuncia

    Susana te lo ha dicho bien clarito. Denuncia o eres cómplice de maltrato. Llamar a la policia no es denunciar, ¿o la llamaste porque te molestaba el llanto en esas interminables noches? ¿Estaban estivillizando a sangre fría, era un bebé que estaba malito, qué estaba pasando realmente?

    30 noviembre -0001 | 00:00

  12. Vaya!

    Vaya! es lo más sensato que he leído en este blog. Pero por lo que he leído no lo aplicas mucho, ¿no? Tú nada de colecho, prefieres el cochecito a un portabebés…¿me equivoco?

    24 enero 2008 | 09:25

  13. Pues te equivocas. Mi bebé de 17 meses sigue enganchado a la teta y duerme con nosotros. :)

    24 enero 2008 | 09:30

  14. Lo del “Duermete niño” me parece tan cruel… Yo tengo claro que no lo haré. No sería capaz de oir llorar desesperadamente a mi hijo durante 5 minutos para luego ir a su habitación y ni siquiera poder tocarle… Anda ya! ya aprenderá a dormir el solo cuando le toque.

    Leeré “Bésame mucho, cómo criar a tus hijos con amor” que tiene buena pinta.

    Me gusta tu blog.

    24 enero 2008 | 09:51

  15. Alhandra

    ¿Tu bebé duerme en la misma cama que vosotros? yo tengo una duda, y no sé qué hacer. Cuando nazca nuestro bebé dormirá en nuestra habitación, pero amigos nuestros los mandan a sus habitciones a los 6 meses… ¿es normal? no sé… me lío… en fin… era una reflexión en voz alta.

    24 enero 2008 | 10:22

  16. Zaragozana

    Gracias por las recomendaciones. Yo reconocozco que no he leido a Carlos González, (pediatra zaragozano, si no me equivoco), pero sí cosas de la gente a favor de la Crianza Natural, como éste pediatra. En fin, hay cosas con las que estoy de acuerdo, y cosas con las que no, de forma que, e quedo con algunas cosas y desecho el resto.

    Por ejemplo, con que los niños duerman en la cama de sus padres no estoy de acuerdo. Y, Alhandra, la mía, a los pocos meses, pasó a su cuarto, y sin problema, siempre la hemos acostumbrado a dormir ella sola, para nosotros, como tiene que ser. Creo que el bienestar común tiene la preferencia.

    En cuanto al método Estivil, funciona y yo, al menos, recomiendo leerlo, (creo que hay mucha gente opinando por ahí, en general y ni siquiera sabe en qué consiste). A mi me ha servido en alguna ocasión.

    24 enero 2008 | 11:27

  17. Noelia

    perdón por mi ignorancia, pero que es el método ESTIVIL?

    24 enero 2008 | 11:55

  18. estivill no!

    Claro que funciona el método Estivill (copiado del método Ferber)!!!!: tu hijo aprende, después de mucho llorar y sufrir solo y a oscuras, que es inútil llorar porque su mamá, a quien más quiere de este mundo, no vendrá. Al final ya no llora más.

    Eso es lo que queremos trasmitir a nuestros hijos?

    Yo creo que el instinto de madres nos hace correr a ver a nuestro hijo cuando lo oímos, nos hace cogerlo, abrazarlo, besarlo y intentar consolarlo. Si no lo hacemos es exclusivamente porque algun super-sabio ha escrito un libro diciendo que no debemos hacerlo, por el bien de nuestro hijo. Vaya tontería! Yo tengo muy claro que el bien de mis hijos no es llorar y llorar hasta quedar agotados y tristes al comprobar que su madre no va a venir.

    Un saludo a todos.

    24 enero 2008 | 14:02

  19. lumala

    lo siento, era una enganchada de tu blog y me encantaba pq tengo un bebe de 11 meses y es genial, pero nena, en los ultimos posts sobretodo en el de fumar y el de los libros la has cagado, pq ya veo q no se respeta a los q piensan diferente q tu.

    “desgracia famoso “Duérmete niño” del doctor Eduard Stivill, que sabrá” pq desgracia?, solo diferente yo estoy en contra de Rosa Jove, ni uno ni el otro, hay q hacer un intermedio, no valen los extremos…PERO SOBRETODO HAY Q RESPETAR. Igual q las mamas q fuman?, ellas sabran cuando , donde y porque…pero egoistas? malas madres? creo

    24 enero 2008 | 15:04

  20. lumala

    lo siento, era una enganchada de tu blog y me encantaba pq tengo un bebe de 11 meses y es genial, pero nena, en los ultimos posts sobretodo en el de fumar y el de los libros la has cagado, pq ya veo q no se respeta a los q piensan diferente q tu.

    “desgracia famoso “Duérmete niño” del doctor Eduard Stivill, que sabrá” pq desgracia?, solo diferente yo estoy en contra de Rosa Jove, ni uno ni el otro, hay q hacer un intermedio, no valen los extremos…PERO SOBRETODO HAY Q RESPETAR. Igual q las mamas q fuman?, ellas sabran cuando , donde y porque…pero egoistas? malas madres? creo

    24 enero 2008 | 15:04

  21. Siento lumala que estos últimos posts hagan que no vuelvas.

    Yo nunca he llamado ni llamaré a las madres que apliquen el método Stivill o que fumen “malas madres”. Revisa lo que he escrito.

    Respecto al post del tabaco: fumar estando embarazada es malo para la salud del bebé y de la madre. No lo digo yo. Es así. Y en el post lo que atacaba es el autoengaño de esas madres que creen que el estrés de dejarlo va a ser peor sin haberlo siquiera intentado.

    Respecto al método Stivill. Yo lo aborrezco por cómo mercantiliza a los bebés. Pero soy consciente de que ha vendido millones de ejemplares y tiene muchos seguidores.

    De todas maneras, un blog es algo personal. Quien entre leerá lo que es mi opinión subjetiva en muchos casos.

    En ocasiones estará de acuerdo, en otras no.

    Y si expone sus razones en los comentarios, nos enriqueceremos todos.

    Espero seguir leyéndote por aquí.

    24 enero 2008 | 15:10

  22. Hola, soy uno más de los padres que también vela por el bienestar de su hijo, considerándo que es lo más bello que me ha dado la vida todo lo que pueda darle me parece poco.

    Es así como llegué a leer libros tan bellos como los de estos Sres. que se ateven a defender a los niños y tratarlos como personitas, una cosa es estar o no de acuerdo, pero la experiencia en mi caso ha sido maravillosa, pero especialmente para mi niño que es el principal beneficiario.

    Así mismo he leído libros acerca de la educación, la mayoría de los cuales tienen en común el respeto al niño y potenciar su buen comportamiento con el amor y el respeto al bebé por encima de todo.

    Me permito recomendare que leas a Glenn Doman, sus teorías son tan revolucionarias como verdaderas, especialmente importante en estos tiempos que se nota la capacidad increíble de los niños de aprender, pero la mala forma en que el sistema educativo elimina por la fuerza el deseo de conocimiento de los niños y que año tras año arroja peores resultados.

    Encantador también el método suzuki, con el que niños de 2 años aprenden a tocar el violín o cualquier otro instrumento, pero eso sí, solo con amor y cariño, dejando que el niño disfrute con cada descubrimiento.

    Espero de corazón que les des un vistazo, estoy seguro que te van a llamar la atención por lo menos!

    24 enero 2008 | 15:17

  23. Me apunto tus sugerencias Igualdad de verdad, muchas gracias :)

    24 enero 2008 | 15:21

  24. Vaya!

    Pues me alegro de equivocarme y leer que sigues amamantando y compartes la cama con tu hijo. Porque hasta ahora mucho de lo que habia leido me parecian los topicos: cuanto cuestan los potitos, los cochecitos de bebe…y este tipo de cosas.

    Cada uno que crie a sus hijos como considere mas adecuado, claro, pero me parece bien que se cuente que hay maneras diferentes de criar a los hijos de las que nos hacen ver cada dia en la publicidad.

    24 enero 2008 | 16:51

  25. Mummy

    Disculpad si me salgo un poco del tema de hoy pero sigo el blog y hoy escribo para pedir un consejo… Hace ya seis dias paso la fecha en que se esperaba naciera mi bebe y ya he limpiado toda la casa, ordenado todas las habitaciones, cocinado pasteles… ya tengo ganas de verle la carita! Algun consejo para que se decida a salir?

    24 enero 2008 | 17:03

  26. Mummy, hay un sistema y de lo más placentero: el sexo :)

    El semen contiene oxitocina, que animará al bebé a salir.

    Pero también te digo que por mucho que hagáis, como diga que nones…

    Muchos ánimos y muchos besos!

    24 enero 2008 | 17:16

  27. olivia

    Lo mejor para criar a un hijo es tener tiempo de calidad para atenderle. ¿Enseñan en algun libro como compatibilizar el trabajo fuera y dentro de casa con esto?.

    24 enero 2008 | 17:33

  28. Sara

    Yo tengo una niña de 5 meses, duerme con nosotros en la cama no porque lo diga nadie, sinò porque el primer dia que llegue a casa después del parto a la hora de ir a la cama me quede un momento pensando que debia hacer, si meter a Jana en la cuna porque dicen que el colecho es malo o dormir con ella acurrucada a mi lado que es lo que mas me apetecia del mundo, decidi hacer caso a mi corazón y después de 5 meses seguimos igual, me encanta dormir con mi hija y no molesta para nada.

    24 enero 2008 | 21:08

  29. Me ha encantado este post, cuando me da por un tema tampoco puedo parar de saber mas sobre el

    Tus razones son muy logicas y respetuosas, se centran en el bienestar del bebe y no en el de los padres

    En el post de fumar paso igual, quien fuma y tiene hijos no le gusta que le digan que eso es egoista, pero lo es.

    26 enero 2008 | 16:17

  30. sevadana

    Hola a todas y todos. Este blog es fantástico y os animo a seguir para que podamos seguir leyendo, para el bien de nuestros pequeños. Yo dejé de fumar en quanto me dijeron que estaba embarazada i el primer mes engordé 8 kilos pero la parte buena fue decir adios al tabaco.

    Ahora mi niña tiene 4 años y le dí el pecho hasta casi los 2 años. hubiera seguido pero tengo fibromialgia y en los últimos dias ya no podia ni cogerla en brazos así que me tumbaba en la cama con ella y ale a xupar. Esos momentos son inovidables y muy íntimos. Yo soy fan de Carlos González y anti estivill. Rosa Jové no la he leído pero ya me habeis animao asi que compraré el libro. y cuando tengo una amiga preñada a que no sabéis que le regalo? Pues claro mi niño no me come, para que lo vaya leiendo con tranquilidad. Enhorabuena por este blog tan fantástico. Un besazo y viva la teta!!

    28 enero 2008 | 23:33

  31. Crítico

    El Sr.González y la Sra. Jové también tienen sus propios manuales de instrucciones “de uso” de los bebés. Los venden y se forran con ellos. Además, basan sus teorías en la falacia, la mentira, la descalificación, la demagogia y la manipulación. La falacia de “lo natural” (¿qué es “lo natural” hoy día, lo que ellos definen como tal, una especie de vuelta a las cavernas?); la mentira, porque para defender su peculiar teoría se han buscado un enemigo de cuya propuesta transmiten sólo lo que les interesa y como les interesa; la descalificación porque emplean calificativos (como usted en su blog) que, si fueran ciertos, el sr. Estivill y los que emplean su método u otros similares tendrían que estar en la cárcel de por vida por promover el maltrato infantil; la demagogia porque se autoatribuyen la exclusividad del amor y el afecto y se lo niegan a los demás; la manipulación por todo lo anterior, porque se aprovechan de que la gente no se ha leído (o no ha entendido) otros métodos y por las consecuencias tan “terribles” que atribuyen a métodos que no son el suyo (¡estrés post-traumático! entre otras lindezas).

    Como psicólogo, padre y familiar directo de niños diversos puedo decir que, en general, los niños “educados” bajo el sistema de estos señores (de)genera niños dependientes, que no “crecen”, que con el tiempo se vuelven déspotas (tremendamente exigentes con sus progenitores) pero acobardados cuando están en cualquier otro medio que no satisface inmediatamente sus necesidades (por ejemplo, otros niños en su colegio), con baja inteligencia emocional (incapacidad de demorar el refuerzo, que debe ser inmediato), con miedo a la oscuridad y, por supuesto, a dormir solos, que no tienen recursos a enfrentarse al “mundo real”, donde no están papá y mamá, que no toleran la frustración, etc.

    La gran falacia es que todo tipo de aprendizaje (lo más esencial del ser humano) pervierte lo que “la naturaleza nos ha dado”. Así nos va.

    13 mayo 2008 | 14:29

  32. Jesús

    Estoy en total desacuerdo contigo, Crítico. Mi hija crece y se está haciendo cada vez más autónoma, no extraña a nadie, es tolerante con los retardos que la actividad de los adultos -tantas veces absurda- genera en sus necesidades vitales… La crianza natural, al menos como nosotros la entendemos, tiene que ver no con la caverna sino con el instinto: tu hijo no debe estar solo desde el primer día. Sobre todo, tiene que ver con el despojamiento de todo ese mercadeo en que se ha convertido la crianza de los hijos: leches, papillas, complementos, cremas, geles, cochecitos… Nada más que teta y contacto, mucho contacto es lo que le hace falta a un bebé. No queremos fabricarte otro cliente más, seguro que ya tienes muchos.

    13 mayo 2008 | 17:05

  33. Jesús

    Se me olvidaba: he leído a Jové y a González (no los he comprado, están en las bibliotecas públicas), y no me parecen manuales de instrucciones. Nunca dicen “haga esto”, sino “no es necesario ni provechoso que haga esto”. La diferencia es capital.

    13 mayo 2008 | 17:11

  34. Crítico

    No, Jesús, yo no tengo “clientes”. Lo que hagas con tu hija no me afecta ni personal ni profesionalmente.

    Se pueden dar instrucciones de muchas formas, por activa y por pasiva. En cualquier caso, se nos dice lo que “hay que hacer” (o lo que “no hay que hacer”, o lo que es “lo mejor” para los bebés, que tanto da). Presentas un caso “ejemplar” e idílico (lo de la biblioteca pública es la guinda). Lo del instinto es muy subjetivo. ¿Tenían en tu biblioteca pública más próxima el libro de Estivill? ¿También te lo has leído, te guías por los comentarios que aparecen aquí o por tus prejuicios? Porque en ningún caso se dice que los niños tengan que estar solos “desde el primer día”.

    Lo de que a un bebé sólo le hace falta teta y contacto lo dices tú. Siguiendo la doctrina Jové-González, como tan problemático es el llanto de un niño, habrá que dejarle que toque todo en casa, no habrá que dejarle en el colegio cuando llore o habrá que estar con él siempre y así sucesivamente. El desarrollo “natural” de un bebé es una falacia, pues siempre se va a producir en un contexto determinado. La “no influencia” sobre ese desarrollo es una influencia en sí misma.

    En todo caso, me alegra que todo te sea tan perfecto (no esperaba otra respuesta por parte de los defensores del método), pero yo te puedo ampliar la lista de consecuencias del mismo sobre la que he señalado en mi post anterior: niños que con 8 años se siguen haciendo pis encima (de noche y de día), que pegan a padres y abuelos cuando no se les satisface inmediatamente sus caprichos, que intentan ser el centro de atención permanentemente, y un largo etcétera.

    En una cosa estoy (aparentemente) de acuerdo contigo y es en lo del mercadeo alrededor de los bebés, pero ahí has mezclado churras con merinas, porque no tiene nada que ver con el tema principal.

    Por lo demás, y sirviéndome de ejemplo alguna de las cosas que has dicho, me reafirmo en lo de la falacia (“teta y contacto”), la mentira (“nunca dice “hagan esto”), la descalificación (“no queremos fabricarte otro cliente mas”), la demagogia (por ejemplo, lo de la biblioteca) y la manipulación (mezclar el negocio montado alrededor de los bebés). ¡Ah! tanto la señora Jové como el señor González (y el señor Estivill, claro)sí tienen clientes.

    13 mayo 2008 | 18:05

  35. Jesús

    ¡Válgame Dios, debo de ser un monstruo! Pues tantos calificativos como se deducen de tu traca final…

    A ver, “teta y contacto” o “crianza natural” no tienen por qué significar malcrianza. Significan, ante todo, no interferir en las necesidades primarias del crío: no regular las comidas y no eliminar su necesidad imperiosa de contacto físico. O sea, teta a demanda y colecho. Y punto. Si después uno educa o deserta, ese es otro cantar. Y mis disculpas por lo de la “clientela”. Termino. Había pensado en algo más largo, pero, leyendo lo tuyo, por un momento, pensé que este era un blog de política.

    13 mayo 2008 | 22:00

  36. Crítico

    Nadie, salvo quienes defendéis la “crianza natural”, habla de eliminar el contacto físico ni de desatender las necesidades primarias.

    En fin, allá tú con tus deducciones sobre lo que he dicho.

    Por otra parte, lo de monstruo, malcrianza y política lo dices tú. Pero no me interesa seguir debatiendo en estos términos.

    ¡Ah!, muy bueno lo del “y punto”, además de ser un argumento poderoso refleja un deje autoritario interesante.

    14 mayo 2008 | 07:23

  37. ellen

    Cuando nació mi primer hijo yo solo había oído hablar del método Estivill, no sabía que existiese nada más. Mis familiares y amigos me hablaban del método como algo milagroso, todo el mundo lo había aplicado, me regalaron el libro al nacer mi hijo…. Y también lo explicaban en las revistas sobre bebés, en programas de tele y radio, y hasta algunas leches maternizadas u otros productos para bebés daban consejos basados en él o directamente te regalaban el libro. Vaya bombardeo y vaya propaganda del tema!! Y en cambio no había oído nada de nada sobre Carlos González y algo remoto sobre Rosa Jové en las clases de preparación al parto, donde me tocó una comadrona bastante reacia a Estivill. Quizá ahora está un poco más igualado el tema, pero en mi entorno y en el 2004 creo que la balanza estaba totalmente inclinada hacia Estivill. Qué pasó? Pues que evidentemente mi hijo se despertaba muy a menudo por la noche y no quería dormirse solo (cosa totalmente normal, como ya sé ahora). Y hizo su aparición mi desesperación por falta de sueño y exceso de cansancio. Lo único que yo había leído era Estivill y, claro, creía que mi hijo tenía que dormir toda la noche y quedarse solo en su habitación para dormirse el solito. Así que intenté aplicar el método. Creo que eso ha pasado a muchas madres. Pero no pude. No lo aguanté ni el primer día. No podía soportar oír a mi hijo llorar y yo mirando el reloj detrás de la puerta. Y no poder cogerlo en brazos porque el método no lo permitía. Desgarrador. Ahora que lo estoy recordando, y que han pasado ya cuatro años, casi se me caen las lágrimas en recordar la imagen de mi hijo asustado, rojo de tanto llorar, alargándome los brazos para que lo cogiera, suspirando de alivio al verme entrar en la habitación… Como madre fue una experiencia horrible. Así que, por instinto, seguí cogiéndolo en brazos cuando se despertaba, cantándole para que se durmiera…Todo lo que Estivill consideraba un error y en su método estaba super-prohibido. Y con el tiempo todo cambió: mi hijo ha crecido y se duerme solo perfectamente, no se despierta por la noche, no tiene miedo a la oscuridad…

    Con mi segundo hijo todo fue muy distinto, ya que antes de su nacimiento una amiga me recomendó el libro de Carlos González y el de Rosa Jové. Nunca podré agradecérselo lo suficiente! Se me abrió el cielo, ví que había una alternativa a Estivill, entendí como es realmente el sueño de los bebés. A la vez me sentí fatal de haber intentado aplicar Estivill con mi primer hijo, por desconocimiento y por hacer más caso a un libro que a mis instintos como madre.

    En fin, con todo esto quiero decir que creo que muchas madres acaban aplicando el método Estivill por puro desconocimiento de qué existen otras corrientes de crianza de los bebés, quizá no tan divulgadas pero mucho más próximas a nuestro sentir como madres. Sería conveniente leérselos los dos antes de aplicar ninguno y así poder decidir con conocimiento de causa.

    Saludos a todos.

    14 mayo 2008 | 13:24

  38. Crítico

    … y, a ser posible, que sea el de González-Jové.

    No entiendo muy bien, Ellen, cómo se puede tener una experiencia tan “horrible” y “desgarradora” (¿alguien da más?) con un método que no aguantaste/aplicaste “ni el primer día”. Y, por supuesto, juzgar su eficacia y consecuencias para el niño.

    No te preocupes, Ellen, el lobby alternativo de la “crianza natural” pisa fuerte, sus armas de persuasión son poderosas y sus seguidores formáis una piña indestructible.

    Enhorabuena por ver la luz a tiempo.

    14 mayo 2008 | 14:07

  39. Crítico

    … y que apliquen el de González-Jové, claro.

    Lo que no entiendo es que te resulte una experiencia “desgarradora” y “horrible”(¿alguien da más?) aplcar un método que no aguantaste “ni el primer día” Ellen. Y menos juzgar su eficacia y sus consecuencias para el niño.

    No te preocupes, el lobby de la “crianza natural” pisa fuerte y maneja poderosos recursos persuasivos como para imponerse paulatinamente.

    PD: esta es la segunda vez que incluyo este mensaje, el anterior ha sido borrado descaradamente… sin comentarios.

    14 mayo 2008 | 15:53

  40. Crítico

    Ahora aparecen mis dos mensajes. Mis disculpas por la PD del segundo.

    14 mayo 2008 | 15:55

  41. ellen

    Crítico, me sorprende tu reacción . Hasta parece que te da rabia que haya gente que no esté de acuerdo con Estivill o que tenga el atrevimiento de escuchar a otros. Se te nota mucho que concretamente te producen un gran rechazo el tandem González –Jové. ¿Tienes alguna mala experiencia personal con ellos o sus métodos? No sé, pero leyendo tus comentacrios da la sensación que eres muy radical en tus opiniones y que no toleras (y hasta desprecias) a quien opina diferente.

    Solamente he contado mi experiencia con el método Estivill y lo que sentí al intentar aplicarlo. No juzgo sus consecuencias, ya que no fui capaz de aplicarlo, por lo tanto mi hijo no tuvo ninguna consecuencia. Precisamente no lo aguanté ni el primer día porque me resultó imposible resistir el llanto de mi bebé y, sí, fue HORRIBLE para mi. No sé porque no entiendes ni aceptas que para algunas madres sea DESGARRADOR oir llorar a pleno pulmón a su hijo de pocos meses y tenga que quedarse sin hacer nada, sólo porque lo ha leído en un libro, cuando su instinto le empuja a hacer todo lo contrario.

    ¿Has aplicado Estivill con tus hijos? ¿Y qué sentiste? Hay muchos padres a los que no les ha supuesto ningún trauma aplicar el método (conozco a muchos, incluso familiares míos) o bien han sido capaces de aguantarlo aunque les costara mucho, creyendo firmemente que les estaban haciendo un bien a sus hijos. Supongo que yo no lo pude aguantar porque en el fondo no me creía que les estaba haciendo un bien, sino todo lo contrario.

    También hay otro tema que creo que afecta: en mi entorno hay opiniones distintas sobre Estivill según seas el padre o la madre del bebé. ¿Adivinas quién de los dos está más a favor de Estivill y a quién le cuesta mucho o directamente no es capaz de aplicarlo? ¿Qué opina tu mujer sobre Estivill, es tan radical como tu?

    No pretendo que cambies tu opinión sobre Estivill, González y Jové , pero sí que me gustaría que respetaras a los que opinamos diferente y te abstengas de hacer algunos comentarios irónicos sobre como nos sentimos los que no hemos podido aplicar el método.

    Un saludo.

    15 mayo 2008 | 11:46

  42. Crítico

    Ellen, no reacciono, respondo o debato. Pero no voy a responder a todo lo que dices de mí: rabia, rechazo, mala experiencia, radical, intolerante, desprecio (no sé si me dejo alguna).

    Te voy a decir dos cosas que creo te han pasado desapercibidas:

    1. Hasta ahora no he dicho nada sobre el método Estivill. Ahora sí lo voy a decir.

    2. Respecto al método González-Jové, aunque es obvio que no lo comparto, he centrado mis críticas en la forma de defenderlo tanto por parte de los autores como de sus seguidores.

    Cada cual es libre de educar a sus hijos como cree conveniente dentro de unos límites razonables. Y cada cual es libre de dar su opinión al respecto, faltaría más. Puesto que este blog, junto con los libros de estos señores y otras webs (por ejemplo, “dormirsinllorar” o “crianzanatural”) parece que tienen todo su norte en golpear sin piedad el “método Estivill” empleando toda la artillería posible, he decidido participar. No voy a repetir lo que he dicho en mensajes anteriores sobre los argumentos manipulativos, falaces, etc. que se emplean, salvo insistir en que, si realmente se consideran los métodos del Dr. Estivill tan crueles, tan monstruosos, tan insensibles, tan faltos de cariño, etc., que se denuncien al juzgado de guardia pertinente, tanto al doctor por promoverlos como a los padres por ejecutarlos, porque sino, al que lo cree pero no lo denuncia se le puede considerar cómplice por omisión en maltrato infantil. En caso contrario, por mera decencia y ética, manténgase el debate en un terreno algo más racional (pros-contras de cada método, etc.).

    Pero no, se habla de traumas de por vida, de no hacer nada por el niño (esta es recurrente, tú misma lo repites, y es mentira que se proponga esto), de no satisfacer sus necesidades, de no quererle, de “conductismo” (sin saber ni qué es), de adiestramiento como a los animales, etc., etc. Incluso en la web “dormirsinllorar” se ha organizado una recogida de firmas contra la aplicación de “técnicas conductistas” (¿¿¿¡¡¡!!!???). ¿A quién se las van a presentar, a Zapatero, a la OMS? ¿En qué se basan, en su “instinto”?

    En cuanto a mi experiencia, ya que preguntas, tuvimos la cuna de nuestra hija en nuestra habitación hasta los 14 meses (fíjate); nunca durmió con nosotros y nunca la desasistimos en sus necesidades, aunque desde el principio establecimos muy claramente el lugar de cada cual. Lo que no hicimos nunca fue meterle la teta en la boca cada vez que gimoteaba ni tenerla siempre encima, cosas que en muchas ocasiones responden más a la necesidad de los padres que de los hijos. El paso a su habitación no lo notó y sigue estando bien atendida.

    No, no aplicamos el método Estivill, pusimos medios desde el primer día; pero, llegado el caso, me siento más inclinado por este que por el de aquellos.

    Y, para terminar, ya que preguntas, no, no adivino quién está más a favor del método Estivill, si el padre o la madre. A lo mejor eso está muy claro en tu entorno. En el mío te diré que mi mujer y yo compartimos la preferencia por el método Estivill, que mi cuñada lo aplica, que, sin conocerlo, mi madre y mi abuela aplicaron algo parecido en su momento con sus hijos, que tenemos parejas de amigos que lo aplican los dos (otras que no) y que en los foros participan madres que dicen que lo aplican. Cada cual, Ellen, es muy libre de creer en los mitos que le parezcan (el “instinto maternal”, el “hombre” insensible, etc.), siempre y cuando asuma que otros no lo compartan.

    15 mayo 2008 | 17:34

  43. ellen

    Gracias Crítico por el tono de esta última intervención tuya, sin menospreciar a los demás y exponiendo muy bien tus argumentos. Fíjate, hasta coincidimos en algunas cosas: yo también tuve a mis dos hijos en su cuna en mi habitación muchos meses y después los pasamos a la suya, sin que notaran nada. No practicamos el colecho, cosa muy recomendada por Jové-Gonzalez. Me parece perfecto que no tuvieses que aplicar el método Estivill con tu hija porque no hizo falta. Lo deseable en todos los casos sería que no hiciera falta nunca, creo yo. De todas formas, llegado el caso, como dices tu, me inclino más hacia Jové-Gonzalez, por mi manera de pensar, por lo que siento, por instinto, por como quiero cuidar a mis hijos…. Esos son mis motivos personales, no sólo por estar en contra de Estivill.

    Recuerdo muy bien mi infancia, cuando mis padres venían por la noche si yo o mi hermana nos despertábamos y los llamábamos. También recuerdo que se quedaban un ratito a hacernos compañía cuando se lo pedíamos a la hora de acostarnos. Y seguro que ellos no habían leído nada de nada sobre métodos de crianza (de uno u otro bando), lo hacían porque creían que era lo mejor para sus hijas. Recuerdo perfectamente qué sentía yo cuando me despertaba por la noche, todo silencioso, todo oscuro… Miedo. Soledad. Y como desaparecían todos mis temores cuando llamaba a mis padres y venían. Para mí eran seres todopoderosos, con ellos allí nada malo me podía pasar. Me tranquilizaba enseguida y me dormía otra vez. Recuerdo todo esto con cariño y puedo decir que tuve una infancia feliz. Claro que la educación de los hijos no es solamente como los tratamos por la noche. En mi caso todo eso que he contado de las noches iba acompañado de unos padres que jugaban con nosotras, que nos pedían opinión en las decisiones familiares, que cuando nos decían NO nos explicaban el porque … en resumen, nos respetaban y nos hacían sentir importantes y queridas dentro de nuestra familia. Y que conste que no hacíamos lo que queríamos siempre, en mi casa había normas, rutinas y horarios (cosa que no recomiendan Gonzalez-Jové), pero siempre eran cosas de sentido común y no porque a mis padres les apeteciera así. Así pues, me gustaría educar a mis hijos como mis padres lo hicieron conmigo y que mis peques, cuando sean mayores, tengan tan buenos recuerdos de su infancia como yo los tengo de la mía.

    Espero conseguirlo.

    Saludos.

    PD. Veo que no consideras que tus respuestas anteriores trasmitan rabia, rechazo, malas experiencias… etc. Pero eso fue lo que me pareció al leerte. Me alegro que no sea así.

    19 mayo 2008 | 14:01

  44. monnÏ

    Crítico, entonces?? mi hija, cuando tenga 8 años me pegará?? y a sus abuelos?? y cuando crezca no sabrá que hacer en el cole o en la vida? aunque ahora con 2 años no pegue jamás, no muerda (como muchos de sus compañeros de cole), diga adios y te tire un beso cuando se queda sola y a oscuras en su habitación para dormir? será una tirana?? no sabrá luchar, esperar, esforzarse para conseguir resultados? aunque ahora espere pacientemente para comer, para leer un cuento, para jugar??? Y qué hago ahora?? Le pido cita con Estivill para que la reeduque? o ya está perdida?? Menos mal que sales en defensa de Estivill “porque tienes que hablar porque tiene a tantos en contra”.. que haría el pobre sin ti..

    Espero tus indicaciones para hacer de mi hija una mujer de provecho…..

    20 mayo 2008 | 22:20

  45. Jaime

    No sé por qué los que se declaran contrarios a Rosa Jové y Carlos González se empeñan en decir que estos autores apuestan por un modelo de educación sin límites. Es imposible, todos tenemos límites, y ponemos límites a nuestros hijos, por su seguridad, la nuestra, la convivencia en sociedad ect( otra cosa es cómo se impongan esos límites, a mí el sistema del castigo, el porque lo digo yo, o el azote no me sirven).Tampoco entiendo y si puede “Crítico” si es que en verdad es psicólogo que me lo explique, mezclan todas las conductas en el mismo saco y tan malo es dar la teta a demanda y dormir con los niños como permitir que peguen, insulten o jueguen con cuchillos, copio textualmente de su intervención “Lo que no hicimos nunca fue meterle la teta en la boca cada vez que gimoteaba ni tenerla siempre encima” sinceramente no veo que nefastas consecuencias pueden acarrear tales conductas.( Desde luego tales afirmaciones si denotan muchos prejuicios sobre la lactancia materna)

    También quería romper un lanza a favor de los padres y madres( lo digo en plural porque me ha parecido ver ciertos atisbos de sexismo respecto al término de “madres” y crianza natural) que de una forma u otra se inclinan a una crianza con apego, suelen ser personas que leen más y se interesan o tienen mas dudas sobre cómo deben educar a sus hijos,y son más conscientes de su papel de educadores que en ningún caso se puede equiparar a ausencia de educación, permisividad o pasotismo. Y para terminar tan sólo decir que nunca mejor dicho “Crítico” demuestra un alto grado de dominio en utilizar argumentos manipulativos y falaces, en sus afirmaciones por no decir sentencias “Como psicólogo, padre y familiar directo de niños diversos puedo decir que, en general, los niños “educados” bajo el sistema de estos señores (de)genera niños dependientes, que no “crecen”, que con el tiempo se vuelven déspotas (tremendamente exigentes con sus progenitores) pero acobardados cuando están en cualquier otro medio que no satisface inmediatamente sus necesidades (por ejemplo, otros niños en su colegio), con baja inteligencia emocional (incapacidad de demorar el refuerzo, que debe ser inmediato), con miedo a la oscuridad y, por supuesto, a dormir solos, que no tienen recursos a enfrentarse al “mundo real”, donde no están papá y mamá, que no toleran la frustración, etc.”

    Saludos

    22 mayo 2008 | 13:59

  46. Crítico

    ¡Vaya! si lo sé no vengo :)

    Se me ha acumulado mucho trabajo. Voy a intentar ser breve.

    Ellen: en ningún caso intentaba personalizar en ti la crítica, sólo tomar como ejemplo alguna cosa que habías dicho para hacer comentarios más generales sobre un sistema de educación (por llamarlo de alguna manera y no ceñirlo a lo del dormir) que no comparto y que veo que tú lo haces sólo en parte. Tampoco dudo de la buena intención de nadie que aplique uno u otro método.

    monnÏ: ¡relajate! (es un ruego, no una orden). Gracias por tu mensaje; ejemplifica a la perfección aquello que pretendo criticar. Pero precisamente por eso no me voy a molestar en rebatirte nada. Sólo dos cosas: la primera es que lo que pones entre comillas es lo que tú interpretas que he dicho, no lo que he dicho tal cual. La segunda, ya que me pides “indicaciones”, me voy a atrever a dártelas: si quieres ser el espejo en el que se mire tu hija, te sugiero que te hagas mirar esa agresividad (un curso de inteligencia emocional no vendría mal), te esfuerces en comprender adecuadamente lo que lees y te des un baño de democracia (por aquello de aceptar la diversidad).

    Jaime: te has propuesto hacerme currar de lo lindo, ¿no? :D

    Voy por partes.

    Lo de los límites no lo digo yo, lo dicen ellos. Lo que dices de los límites está bien, pero en muchos casos se queda en la teoría. Está claro que si el niño se va a caer por un precipicio o electrocutar hay que intervenir. Pero hay padres, y la filosofía de Jové-González así lo propugna, que al margen de situaciones peligrosas, dejan hacer “porque ya se pasará con la edad”, “porque no hay que coartar al niño”. Yo tampoco estoy con el castigo o con el azote. Los límites se pueden poner de otras formas, aunque muchas implican cierta imposición, ya que, por mucho que digan estos señores, los niños no han alcanzado el nivel de desarrollo cognitivo suficiente como para negociar con ellos según qué cosas o razonar

    a base de argumentos (esto es Psicología Evolutiva de cajón).

    La mezcla de conductas la haces tú. Dar teta a demanda no implica consentir que te peguen; esto último es más bien una consecuencia (estoy simplificando mucho) de una dejadez general a la hora de marcar pautas de convivencia desde un principio.

    Rotundamente, NO tengo prejuicios contra la lactancia materna. Estoy a favor y, a su vez, no demonizo el uso del biberón. Pero estar a favor de la lactancia materna no quiere decir estarlo de la lactancia a demanda.

    Lo del sexismo supongo que no va conmigo. En caso contrario me lo aclaras, por favor.

    Decir que quienes están a favor de la crianza con apego se preocupan más por la educación de sus hijos…, me vas a perdonar pero esa es una licencia que te tomas y que yo voy a dudar. No me cabe duda que personas que han optado por el método Estivill también se preocupan por la educación de sus hijos. No creo que haya diferencias en este sentido, sólo en la opción elegida.

    Por último, en el párrafo que reproduces (he escrito cosas después que matizan o amplian) no he hecho nada diferente de lo que hace todo el mundo en este foro, es decir, contar mi experiencia, la personal y la profesional, con la diferencia de que empleo algún término algo más técnico (deformación profesional), pero los demás os tenéis que creer (o no) lo que digo, lo mismo que yo me tengo que creer (o no) las experiencias de los demás. Obviamente es una generalización resumida, ya que no se puede hacer aquí una tesis doctoral sobre el tema.

    22 mayo 2008 | 18:49

  47. Paula

    Crítico:

    No voy a entrar en el debate González-Jové versus Estivill porque no he leído los libros de ninguno de ellos, aunque por lo que he podido leer al respecto creo que estamos ante dos posiciones un tanto extremas y que seguramente lo ideal será un equilibrio entre ambos.

    Pero me gustaría que me dijeras, si no crees en la lactancia a demanda, cómo debería actuar en tu opinión una madre en las crisis de crecimiento, por ejemplo.

    Mira, la Asociación Española de Pediatría, a través del Comité de Lactancia recomienda la lactancia materna A DEMANDA. (puedes pasarte por su página web) y son médicos, así que imagino que tendrás razones de peso para contradecirlos.

    22 mayo 2008 | 21:35

  48. monnÏ

    Crítico!

    una vez más, vuelvo a malinterpretarte: has confundido “cinismo” o “hartazgo” con los que poneis etiquetas y adivinais futuro, con… falta de respeto, necesidad de un “baño” jajajajajajaja de democracia, exceso de agresividad, falta de inteligencia emocional…, ahora, ya sabes cómo soy yo y lo que necesito, además de lo que necesita mi hija, y como será…

    me parto

    22 mayo 2008 | 22:19

  49. Crítico

    Paula:

    No es sobre lactancia sobre lo que he intervenido en el foro, pero intento darte respuesta de todas formas.

    Quiero insistir en que no seré yo quien critique la lactancia materna o dude de sus beneficios. Me adhiero totalmente a la OMS en su declaración a favor de la lactancia materna y también a la no culpabilización de aquellas madres que, por las razones que sea, no amamantan a sus bebés.

    En cuanto a la lactancia a demanda, no se trata de “creer” o no. Tú me planteas una respuesta a un momento crítico (crisis de crecimiento), mientras que yo hablo de lactancia a demanda indiscriminada desde el primer momento, “sine die” y “militante”. En el primer caso, la lactancia a demanda puede ser una respuesta puntual (me parece una opción como puede haber otras). El segundo caso (con el que discrepo más claramente) es distinto: se suele partir de la base de que todo ruido o gemido que transmite el bebé (de lloros ya ni hablamos, claro) es interpretado como señal de hambre y conlleva inevitablemente ponerle el pecho.

    En cuanto a lo de los médicos (que ni son dioses ni ejercen una ciencia exacta), no necesito ser yo quien aporte razones de peso para contradecirles, ellos mismos lo hacen (precisamente porque su ciencia, como la mía, no es exacta). Sólo te voy a poner un ejemplo: desde que mi mujer dio a luz, ninguna de las diferentes pediatras que nos atendieron, incluida la del hospital, nos recomendó la lactancia a demanda. Ya desde el mismo hospital nos daban, como complemento a las tomas, pequeños biberones (eso que desde algunos foros profesionales y no profesionales se critica tanto como una “perversión” de la alimentación del bebé). A priori, esto no me parece ni bien ni mal. Pero demuestra que tampoco perece haber unanimidad no tanto con la lactancia, sino con una forma de lactancia determinada. Lo mismo que hay pediatras que recomiendan el método Estivill y otros el Jové-González, o unos te recomiendan la vitamina D y otros no.

    23 mayo 2008 | 11:11

  50. Crítico

    Jaime:

    Veo que además de seguir rellenando buena parte de tus mensajes con textos míos, tú también te permites el lujo de decirnos a los demás lo que tenemos que hacer y de criticarnos.

    Los padres tienen toda la libertad del mundo de elegir la forma de educar a sus hijos que creen conveniente, ¿hacía falta decirlo?, parece que para ti sí. Sin embargo, todas esas cosas que para ti funcionan habitualmente en un marco de normalidad, en muchas familias son un verdadero problema. Y sí, lo digo como psicólogo, mal que te pese, porque es como tal por lo que lo conozco. Y como tales, actuamos “a demanda” de la gente (incluida la señora Jové, no se te olvide). Lo de “normativar” lo dices tú, pero es curioso que hagas esa crítica para posteriormente reconocer que prefieres un método, el de González/Jové.

    Que se me conteste a lo que digo en este foro es de lo más normal (demasiado poco se me contesta, diría yo), teniendo en cuenta que estoy criticando el enfoque general del mismo. No tengo ningún problema en debatir.

    Sigues sin ponerme un solo ejemplo de que mis respuestas son sexistas. Me limito a responder sobre cosas que se dicen. Nada más.

    Finalmente, supongo que las respuestas de monni te parecen muy edificantes (probablemente porque comparte preferencias contigo), pero me he limitado a responder a su petición… sí, como psicólogo, con las connotaciones que tú le quieras dar, que probablemente no serán las que yo le haya dado.

    23 mayo 2008 | 21:41

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