Va a tener razón mi hijo. Los días previos al inicio del curso no dan más que disgustos a los estudiantes. Precisamente ahora que llegan los exámenes de septiembre, y que un buen número de chavales intentan aprobar lo que no consiguieron durante el curso, llega una noticia sobre los malos resultados de los alumnos de 3º de la ESO en matemáticas. El estudio se hizo en Madrid en el mes de junio y la nota media fue un 3,6. Un desastre, con 7 de cada 10 alumnos suspendidos.
Los resultados fueron bastante mejores en lengua, donde el porcentaje se invirtió: aprobaron 7 de cada 10 alumnos. Menos mal que hay algo positivo. El objetivo de la prueba, similar a la que ya se hacía con los estudiantes de 6º de Primaria, es conocer el nivel de los chavales y saber si pueden afrontar el 4º curso de la ESO con garantías de éxito. A la vista de los resultados parece que no ganarán las olimpiadas de matemáticas.

El año que viene se repetirá la prueba. Espero que suba la nota media de matemáticas y que escojan mejor las fechas para dar a conocer los resultados y no arruinen a los estudiantes los días previos a la vuelta al cole, o los exámenes de septiembre.
Volviendo a mi hijo, no sólo le cabrean los anuncios con chavales sonrientes cargando con sus mochilas nuevas camino del colegio, también las noticias: “¿Has visto ésta?”, me decía hace un rato, refiriéndose a que en Italia acaban de anunciar una nueva asignatura en la que se


Mi hijo pequeño, al que siempre le han encantado los bebés, la miraba ayer embobado. A los pocos minutos de estar con ella soltó la frase a la que me tiene acostumbrada cada vez que tiene una niña cerca: “¿Cuándo me vas a dar una hermanita?”.
“En cero coma” se ha convertido este verano en la frase de moda en mi casa. Cada día la escucho diez o doce veces y empiezo a no soportarla. La dice el mayor, la dice el pequeño, y he llegado a decirla yo en respuesta a su insistencia.

Comentarios recientes