BLOGS
La Gulateca

Recetas, libros, gadgets, vinos, restaurantes... Un blog de gastronomía sin humos

Entradas etiquetadas como ‘sal’

Los trucos de la industria para hacernos adictos a la comida procesada

El tema del azúcar amenaza con convertirse en una suerte de moda que, como pasa tantas veces, pierde su lógica razón de ser y utilidad nutricional para ser algo así como una histeria colectiva. La falta de información y la confusión son muchas veces parte del guión habitual para que sigamos comiendo y comprando lo que toca.

Suena a una de esas típicas teorías conspiranoicas que tanto triunfan pero que por aquí no nos hacen ninguna gracia. Comer es seguro. Más seguro que nunca, y ninguna corporación secreta quiere envenenarnos. Sólo quieren vender más, que es lo que suele pasar con las compañías, y para lo que existen unas leyes y regulaciones que pongan freno a su insaciable apetito.

Pero dejando a un lado esa manía de los medios de meter miedo y sembrar el alarmismo, la información es clave. Por eso, tras leer Adictos a la comida basura, de Michael Moss -periodistas de The New York Times y ganador de un Pulitzer-, nos ha parecido interesante recuperar algunas de las ideas que este libro pone sobre la mesa.

Y es que, por mucho que el azúcar se lleve todos los titulares, es sólo una de las tres patas de lo que se conoce como la “divina trinidad” de la comida procesada: azúcar, sal y grasa. La grasa ya pasó su particular calvario -y su reducción tuvo mucho que ver con el aumento del azúcar en la lista de ingredientes- y muchos aseguran que pronto le tocará al azúcar.

Nada que a estas alturas no sea más o menos sabido. Pero en Salt, sugar and fat -ese es título original del libro-, Moss recalca una idea un tanto aterradora: la combinación de esos tres elementos no es algo casual, sino que está milimétricamente estudiada para crear en el consumidor una suerte de adicción.

Lee el resto de la entrada »

Un tenedor eléctrico para los que tienen que comer sin sal

Tenedor-sal-02

El exceso de sodio en la dieta es uno de los problemas de salud más extendido. De ahí que sean muchas las personas que hayan tenido que eliminar la sal de sus comidas o reducir drásticamente la cantidad que le añaden a los platos.

Comer sin sal es posible, y para muchos no es ni siquiera opcional pero, evidentemente, pocas cosas hay más terribles para los que disfrutan de la gastronomía que un plato soso. ¿Y si hubiera una forma de simular el gusto salado pero sin añadirle sodio a la dieta?

Eso es precisamente lo que promete hacer un nuevo tenedor que ya se está probando en Japón, y que mediante pequeñas descargas eléctricas en la lengua es capaz de simular el gusto salado de los alimentos aunque no se les haya añadido nada de sal.

Desarrollado por investigadores de la Universidad de Tokio, aunque todavía está en fase experimental y no se puede comprar, las primeras experiencias parecen haber sido todo un éxito. Un menú de cinco platos sin sal servido hace unos días en un restaurante de la capital nipona acompañado de este singular tenedor convenció totalmente a los comensales, explican en Mashable.

Lee el resto de la entrada »

Cultivar sal en casa

Salaos

Si lo de la sal rosa del Himalaya y compañía no te acaba de convencer, y aquello de la sal de lágrimas humanas te parece excesivo, nada mejor para presumir de sal gourmet que hacerla tú mismo en casa. Aunque la teoría todos nos la sabemos -dejar evaporar agua que contenga sal-, pensar en montar una salina casera ya no suena tan sencillo.

O sí, gracias a Salaos, un proyecto nacido en Barcelona hace un par de años de la mano de Roger y Gerard Moliné (Estudi Moliné) y del periodista José María Carrasco. Según ellos mismos explican, tras una visita a las salinas del Delta de l’Ebre, se plantearon cómo trasladar esa cosecha de sal al balcón de casa.

El pack que comercializan por 20 euros -puede adquirirse a través de su misma web- incluye un recipiente con una forma similar a la de las salinas y una bolsa con agua de mar. Concretamente con “agua recogida cerca de la Costa Brava, filtrada, analizada, apta para el consumo humano y con su propio registro sanitario”.

Lee el resto de la entrada »

Sal de lágrimas

Sal-lagrimas

Por Iker Morán

¿Hartos de sales gourmet traídas desde las laderas del Himalaya y secadas a mano con rocas volcánicas rosas de Ibiza durante la puesta de sol? Nosotros también, así que ha llegado el momento de ir un paso más allá y reivindicar la sal premium definitiva: “Sal de lágrimas humanas”, un invento que descubrimos hace tiempo en Hoxton Street Monster Supply, en Londres, y que sin duda es el condimento perfecto para una semana terroríficamente temática como ésta.

Y es que no hablamos de lágrimas humanas sin más, sino que esta sal tan especial se presenta en media decena de variedades para que los paladares más selectos con esto de la sal no se sientan decepcionados. Así, tenemos desde sal fruto de lágrimas de cortar cebolla, hasta la de lágrimas de cólera o, nuestra preferida, la sal de lágrimas de arrepentimiento. Una ensalada con tears of sorrow, por favor. Y reducción de módena, claro. ¿A alguien se le ocurre algo más glamouroso y terrorífico a la vez?

Teniendo en cuenta los precios de las vulgares sales gourmets que no son obtenidas de lágrimas, éstas tampoco nos parecen muy caras. El lote completo con las cinco variedades cuesta 33 libras y cada una de las sales son 7,5 libras, lo que ahora mismo, al cambio, son menos de 10 euros. Si pensamos que, por ejemplo, nuestra querida sal de lamentos y arrepentimiento promete estar recolectada sólo a base de sollozos de auténtica miseria, nos parece casi una ganga.

Y ya que estáis de visita por esta estupenda tienda -que además está en el barrio más moderno de la capital inglesa- no dejéis de echar un vistazo a sus kits para pequeños monstruos. Caramelos e historietas con el sugerente nombre de Childress’s tinned fears (terrores infantiles enlatados) y que se presentan, como promete su denominación, en unas pequeñas latas. El kit completo sale por 35 libras y cada una de ellas por 8.

Por cierto, por si alguien todavía no lo había deducido, la sal de lágrimas tiene truco. Es una idea de Studio Weave y We Made This. Ellos se ocupan de la parte del diseño mientras que la sal -en realidad sal marina con diferentes especies- es cosa de  la compañía Halen Mon. Pero eso son meros detalles que sólo interesan a los humanos, porque los monstruos saben que ésta es sal de lágrimas auténticas.