Un vagón de metro se convierte en el peor lugar para rehuir la implacable necesidad de un orgasmo. La atracción de un extraño, miradas que se cruzan, inocentes roces y el sudor que provoca la multitud… Culminar el sexo es una obligación ineludible que convierte el placer en angustia cuando la adicción de una mente enferma gobierna todos los sentidos. Antes de que Shame viera la luz nadie se habÃa atrevido a traducir en imágenes tan descarnadas y salvajes la lucha interior de un adicto al sexo. Steve McQueen es un artista, un poeta que iba para futbolista y que sabe más de cine que muchas de las rancias antiguallas de la Academia. Este afro-caribeño nacido en Londres y de dimensiones abrumadoras para un peso pluma ha jugado con el lenguaje cinematográfico de la manera más bestia para ofrecer una perturbadora visión de una enfermedad que habita (y se combate) dentro del cerebro.
El lado más oscuro de Nueva York se alza ante la mirada de un inmenso Michael Fassbender. El actor irlandés de origen alemán interpreta a Brandon, un atractivo treintañero con un trabajo y un apartamento que son productos del éxito. Brandon rechaza la exclusividad y esquiva las oportunidades que le brinda un lugar como Nueva York para saciar su (voraz) apetito sexual en los rincones más sucios de la capital. El sexo anónimo es la única alternativa para paliar el remordimiento. Observar el atormentado careto de Fassbender deambular por la negrura de la ciudad que nunca duerme recuerda por momentos al portentoso Marlon Brando de Last Tango in Paris.
Sin embargo, la ciudad no siempre puede colmar el anhelo de la satisfacción rápida, esa que sólo puede encontrarse en la pornografÃa. Comida rápida. La droga de mala calidad a la que tiene que acudir Brandon. Cualquier soltera neoyorquina fantasearÃa con jugar entre las sábanas de su lujoso apartamento. Pero el personaje de Fassbender reduce su utópico hábitat a la pantalla de un portátil desde donde accede a todas sus perversiones. El único aire fresco que se cuela en ese hogar con forma de purgatorio es el que dejan pasar las prostitutas.
Entonces aparece Carey Mulligan. Las venas roÃdas de su personaje, Sissy, simbolizan la mala hostia que tiene, a veces, la vida. Ambos (Brandon y Sissy) son hermanos y tienen una infancia en común que McQueen se niega a desvelar. No es necesario. Los ojos de Fassbender muestran dolor y arrepentimiento, lo mismo ocurre con las cuerdas vocales de Mulligan, que se atreve a interpretar la versión de New York New York más hermosa y triste que se ha oÃdo (y visto) en años. El vÃnculo de estos dos seres humanos defectuosos es complejo e insano. Pura provocación.
La angustia o la vergüenza devoran la mente de un Fassbender que desnuda su alma para mostrarse tremendamente frágil. El actor ya habÃa demostrado su aguante fÃsico con Hunger, la opera prima de McQueen, donde adelgazó 20 kilos para interpretar a Bobby Sands –el lÃder de la huelga de hambre del IRA- . En Shame no tiene ningún miedo en exponerse tanto fÃsica como psicológicamente. Hay escenas tremendamente duras, pero cuando más brutal y desasosegante se vuelve el metraje con más maestrÃa se mueve McQueen tras la cámara. Ojo a ese plano secuencia de Fassbender corriendo entre las calles de Nueva York.
Otra de las maravillas narrativas que nos ofrece este señor inglés, y que ya hizo en Hunger, es aguantar el plano hasta lo inaudito para reflejar la verdad, la mentira, la debilidad, la ignorancia o la sensatez de un rostro humano. Un pulso con los actores que desemboca en unos diálogos de gran crudeza y realismo.
Brandon Sullivan se ha convertido por derecho propio en uno de los personajes más perturbadores de la historia. Da pena, vergüenza y miedo pero es imposible desprenderte de él. Su sufrimiento es adictivo, eso ruborizará a más de uno.
Shame golpea sin avisar y deja secuelas. Estamos ante una obra maestra.
por Pedro Moral
[10]
+HTM
La lista más esperada como cada año es la de mejores álbumes. Os dej...
Pandemia es que no nos importe el repiqueteo del Crossfire de Brandon...
La cantante británica ha sido encontrada muerta en su casa de Camde...
El 12 de agosto de 1991, cumpliéndose este pasado viernes el vigésim...
Recuerdo unas declaraciones de Alex Turner, frontman de mis queridos ...
El panorama español ha estado muy movido últimamente, sobre todo en...
Estropeo un bonito inicio para reconocer de antemano que tiendo a rec...
El pasado fin de semana se celebró en VillagarcÃa de Arousa una nueva...
¿Te vienes a facebook? No os vamos a dar opciones, no os vamo...
























