Hola a todos.
Os voy a hacer un súper resumen de la gala de anoche: un tostón.
Sí, amigos, fueron casi cuatro horas de tostón.
Pero como supongo que no os conformáis con eso, pues os lo cuento con un poco más de detalle.
Milá, por una vez, iba vestida decente, o al menos, de forma que no la escupirían si saliera a la calle. Eso sí, llevaba por sombrero un DVD con floripondios que no había por donde cogerlo.
Y para no perder los espectadores ocasionales, no dudaron en arrancar la gala con todo lo gordo: las cochinadas y las caiditas de Roma.
Lo primero que pudimos ver, o más bien escuchar, fue la hora sin cámaras de Rubén y Chari. Tremendo, amigos. Esta gente habla más mientras copula que tomándose un café. Eso sí, diálogo de película para adultos de las que se ruedan sin guión ni nada, que para qué. Para mi que Chari estaba fingiendo… y Rubén también.
Y para que la ración de chicha no se quedara corta, nos pusieron ¡¡Casi una hora!! del rollo absurdo de Laura y Marcelo. Esto sí que os lo resumo, porque si no, nos morimos de asco:
Un niñato y una niñata, cada uno con más ego y menos educación que el otro. Es un rollo a mi no me dejas con la palabra en la boca, pero en plan “no me dejas tú, te dejo yo”.
En este caso creo que sale perdiendo Laura, que aunque es un poco histérica y chilla más que respira, me cae mejor que Marcelo, que es un criajo sin recursos. Sin embargo, como el yogurín se dedica a lloriquear en el confe, parece que es la víctima, pero es igual de culpable.
El chaval se piensa que tiene un gran mundo interior y que es irresistible de guapo. La realidad es triste: tiene el mismo mundo interior que mi hámster (y no tengo) y es igual de bello que el culo de un camello.
Lo más triste es que Milá pareció ponerse de parte de Marcelo… Por lo que empiezo a pensar que Milá tiene una opinión independiente. ¿He dicho independiente? No, quería decir que tiene la opinión que le marcan los del programa.
Y a los del programa parece que alguien les ha cambiado el café por laxante extra fuerte, porque Milá llegó a decir que Laura estaba superando a Julia. ¡¡Pero qué dices chiquilla!! No compares a Bambi con un tiranosaurio rex…
¿Conclusión?, me dan flato tanto Marcelo como Laura (que iba vestida en la gala como de papel de regalo de los chinos).
Al final, los nominados finales, los que se jugaron la expulsión fueron Eduardo y Catha. O lo que es lo mismo, un concursante de Gran Hermano y un florero de Gran Hermano. Ja ja ja En el vídeo de Cathaysa salía todo el mundo menos ella. Así de interesante es la mujer.
El caso es que en toda casa que se precie debe haber mobiliario y creo que usan a Catha para colgar las toallas, así que el público no quiso ver toallas tiradas y al final echaron a Eduardo.
No me da pena, ni me alegra, ni chicha ni limoná. El caso es Eduardo intentó desligarse esta última semana de Julia, pero no lo consiguió y su amistad con la insultadora le ha pasado factura.
Y entonces fue cuando entraron los nuevos concursantes.
Él se llama Arturo (dos cantantes por un duro) y es cortado del mismo patrón que los demás: surfero, pagado de sí mismo, guapo, musculado, chulo… ay, que cruz. Un detalle, en su vídeo de presentación, para hacerse el intelectual, dijo que le encantaba leer, que devoraba los libros (por lo menos tenía 20 en su habitación…), pero luego salía ¡¡LEYENDO UN LIBRO DE CHISTES!!
Ella se llama Pepa y es ooooootra choni, sólo que con el doble de edad que las demás. Llevaba un vestido muy corto, de esos estilo nevera, o sea, de esos que mantienen fresco el marisco. Típica viejoven. Y para colmo, ya hay varios en la casa que piensan que Pepa es la madre de Patricia.
El caso es que llegaban con una misión. 1.- Conocer a la gente de las dos casas (las visitaron). 2.- Organizar a la gente de nuevo.
Pero mientras llegaba y no ese momento, de tal trascendencia que los historiadores de medio mundo están como locos retocando las enciclopedias para recogerlo, siguió la gala.
Nos regalaron (lo único potable de la gala) un extenso rato dedicado a Patricia y a la operación aceituna, más conocida como la misión “No a la siesta, si a la fiesta“, que Patricia llevó a cabo con tesón y además divirtiéndose y emocionándose, como debe hacerse en GH.
La verdad, aunque pueda ser un poco cargante para los de la casa, a mi me parece que da mucho juego, de buen rollo, y que aporta risas a los amuermados de sus compañeros que sólo saben estar tumbados y ponerse guapos.
El caso es que después de llevarse más broncas que el becario, ser considerada como una loca a la que vigilar, jugarse una ceguera echándose colonia en los ojos y ser atada y amordazada, consiguió superar su prueba.
Y por eso, y porque ayer fue su cumple, la colmaron de atenciones.
En primer lugar le llevaron a los Cantores de Hispalis, que si bien es verdad que no son el último grito en música, son unos campeones. Sí, no me da miedo reconocer que yo les he llevado muchas veces en el casete del coche cuando me he ido de viaje. ¡Ole que ole!
Además, le regalaron a todo su grupo un jamón (del que Joaquín se puso a dar cuenta de inmediato, que no paraba de mover el cuchillo arriba y abajo, que parecía un violinista loco).
Y para ella uno de sus grandes sueños: un conejo. Sí, Patricia comparte sueño con muchos hombres… Esto, en fin.
A lo que iba, que le va a llamar Bonita al pobre bicho, que no ha hecho nada para merecer esto. Espero que no pierdan la prueba un par de semanas seguidas, porque estos son capaces de hacerlo al ajillo. En un par de segundos Patricia quería más al conejo que a muchos de sus semejantes.
También ganó la inmunidad para las nominaciones, pero creo que eso es lo que menos ilu le hizo. Ya tenía a su conejo… de hecho, dijo: “tengo la casa, tengo el conejo y me falta el novio”. Joe, cualquiera que no supiera de qué va el tema…
El proceso de nominaciones dio lugar a los cuatro nominados: MARTA, JOAQUÍN, LAURA Y LYDIA.
Para mi que se pira Lydia. Si no, Laura.
Los dos nuevos hicieron el reparto de concursantes por las casas, manteniendo juntos a Chari y Rubén pero sin importarles un carajo Joaquín y Marta:
CASA 1: Lydia, Jhota, Joaquín, Marcelo, Anup, Laura, Catha y Dámaso.
CASA 2: Chari, Rubén, Marta, Yago, Patricia, Terry y los dos nuevos.
En todo ese rato, ni Chuck Norris habría conseguido separar a Joaquín del jamón. Cuando se acabe este muchacho va a chupar el hueso.
A Eduardo le hicieron el feo de dejar su entrevista para el final, para cuando ya estaba todo el pescado vendido. Fue sosa y de compromiso. Lo despacharon rápido y colorín colorado aquella gala se había acabado.
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