BLOGS
Goldman Sachs is not an after shave Goldman Sachs is not an after shave

Tampoco Breton Woods es una marca de Whisky. Porque el periodismo internacional no es solo cosa de hombres, ocho mujeres ofrecen un punto de vista diferente sobre lo que pasa en el mundo.

El opaco final del proceso legislativo en la UE: en secreto y a puerta cerrada

Parlamento Europeo/Flickr

El camino para aprobar nuevas leyes europeas es largo y complejo de seguir, pero lo que se aprueba en Bruselas es de extrema importancia ya que afecta directamente a todos los ciudadanos de la UE (más de 500 millones de habitantes). El proceso desde que la Comisión Europea inicia una propuesta legislativa, hasta que se aprueba es más o menos transparente hasta que llega al tramo final. La última palabra se tiene en reuniones a puerta cerrada, sin nombres, sin fechas ni documentos públicos. Les presentamos los desconocidos trilogos.

Tras el trabajo inicial de la Comisión, la propuesta se envía al Parlamento Europeo, donde se debate el contenido de la ley en los pertinentes comités y sesiones plenarias. En esta fase se aprueban o rechazan las enmiendas sugeridas por los diferentes grupos políticos y se llega a un consenso final. Durante el proceso de negociación, los lobbies, tanto grupos de presión representando los intereses del sector privado como ONG’s y organizaciones de la sociedad civil intentan influir en el debate e incluir sus propuestas. Cabe decirse que el poder de los lobbies corporativos es mucho mayor, a nivel económico y de personal.

“Donde la democracia va a morir”

Así de contundente lo afirmaba el periodista Harry Cooper en Politico. Cuando la propuesta de ley sale del Parlamento Europeo, entra en el agujero negro de los trilogos. Estas reuniones son negociaciones tripartitas entre miembros de la Comisión, el Parlamento y el Consejo de la UE. Se celebran a puerta cerrada, sin saber quién asiste y sin rastro de documentos públicos que expliquen lo que se ha discutido o decidido. Para que se hagan una idea, en estos encuentros, modificaciones aprobadas en el Parlamento, el poder legislativo de la UE, pueden eliminarse de nuevo sin levantar mucha polémica. Para más inri, los tratados de la UE no incluyen mención directa a los trilogos. En términos legales, no existen.

Este mecanismo se empezó a utilizar tras la aprobación del tratado de Lisboa con el objetivo de acelerar el proceso legislativo y aprobar la mayoría de las leyes en primera lectura. En la última legislatura tuvieron lugar más de 1500 reuniones a puerta cerrada.

Curiosamente, ONG’s y lobbies corporativos están de acuerdo en denunciar el secretismo de los trilogos, así como Emily O’Reilly, Defensora del Pueblo Europeo, quien abrió una investigación sobre la transparencia de estas reuniones. En sus conclusiones, O’Reilly ha pedido a las tres instituciones de la UE que publiquen la fecha y agenda de las reuniones, así como los nombres y opiniones expresadas por los responsables políticos presentes.

El Consejo de la UE es la institución más reticente a cualquier cambio y así se refleja en su carta de respuesta a O’Reilly donde se especifica que:

“Cualquier medida destinada a aumentar la transparencia de los trilogos debe evitar hacer que el proceso sea demasiado rígido y formal, ya que eso implicaría el riesgo de trasladar la negociación ‘real’ a otros foros”.

En un momento en que la Unión Europea se enfrenta a un gran número de retos políticos, económicos y sociales, es crucial que todo proceso legislativo se desarrolle con las máximas garantías de transparencia.

 

Los comentarios están cerrados.