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Tampoco Breton Woods es una marca de Whisky. Porque el periodismo internacional no es solo cosa de hombres, ocho mujeres ofrecen un punto de vista diferente sobre lo que pasa en el mundo.

Corbyn: a la izquierda de la izquierda

Jeremy Corbyn en una imagen de archivo (EFE).

Jeremy Corbyn en una imagen de archivo (EFE).

Tras la debacle electoral en las elecciones de 2015 en el Reino Unido, en las que el partido conservador de David Cameron se llevó la victoria y desbancó al laborista Ed Miliband, una nueva luz asomaba por la brecha cada vez mayor del Labour Party: Jeremy Corbyn [podéis ver un perfil suyo en BBC Mundo]. La elección de Corbyn como nuevo líder del partido, huérfano desde que el candidato laborista a primer ministro en las elecciones Ed Miliband anunciara su dimisión en mayo tras sacar incluso peores resultados que el anterior candidato, Gordon Brown, ponía algo de luz sobre el negro escenario de la derrota laborista.

El pasado 12 de Septiembre veíamos como el veterano Corbyn, a sus 66 años de edad y con 32 años de aval como diputado en el parlamento británico, experiencia sumada a su participación en muchas otras luchas en la calle, salía elegido como el nuevo líder del Laborismo. Tras semanas con el establishment en su contra y con oposición dentro de su propio partido Corbyn ganó las primarias con una victoria indiscutible: el 59,5% de los militantes y simpatizantes que se registraron para votar lo hicieron por él, una cifra muy ventajosa respecto el segundo candidato más votado, Andy Burnham, que se llevó el 19% de los votos. En total se presentaron cuatro candidatos.

Desde 1997, cuando los laboristas vivieron el mejor resultado de la historia, y hasta 2010, el Partido Laborista ha estado en el gobierno, primero con Tony Blair como primer ministro (1997-2007) y después con Gordon Brown (2007-2010). Sin embargo los laboristas no han sabido aprovechar estos últimos cinco años como oposición para recuperar la confianza de los británicos y consolidarse como la auténtica alternativa a la derecha.

Mientras algunos, sobre todo jóvenes, ven a Corbyn como el antídoto perfecto para un partido enfermo, para algunos barones del Labour Party se encuentra demasiado a la izquierda. Una vez más el partido de ‘los trabajadores’, como parece ocurrir con el socialismo en la Europa de los últimos años, es cada vez menos de centro-izquierda y más de centro-derecha.

Con la mirada puesta en las elecciones generales de 2020

Entre los que ven Corbyn como una amenaza para un ya diezmado partido se encuentra precisamente el ex primer ministro Tony Blair, que publicaba en The Guardian hace unas semanas una carta abierta en la que aseguraba que “el partido laborista está en peligro mortal, hoy más que en ningún otro momento en sus 100 años de existencia”. “La elección del líder [del partido] es algo más que eso. Se trata de si el Laborista sigue o no como un partido de gobierno”, advertía Blair, que también dijo en otra ocasión que en Reino Unido “se gana desde el centro”, no “desde la izquierda tradicional”.

Y es que el problema no es Corbyn, un entrañable hombre con barba blanca con un currículum ético brillante que se ha mantenido fiel a sus principios desde su entrada en el Parlamento en 1983 y que ha sido reelegido en múltiples ocasiones como diputado. El problema es que el perfil de Corbyn, el hombre a la izquierda de la izquierda, el que seduce en sus discursos sinceros con su naturalidad, el que ilusiona a los jóvenes desencantados con el discurso tradicional, el que es visto como un ‘rebelde’ por haber roto la disciplina de voto del partido en centenares de ocasiones, el ‘revolucionario’ que estudiaría la opción de salir de la OTAN, el que se opone al TTIP y a más control fronterizo, el que quiere renacionalizar los ferrocarriles y las compañías energéticas, rescatar a los hospitales, ese perfil, no ganaría unas elecciones generales jamás. O eso advierten.

Me lo comentaba un joven británico licenciado en ciencias políticas: “Los laboristas quedarán fuera del gobierno [en las generales de 2020] y luchando entre ellos dejarán a los conservadores reestablecerse como el partido del centro. Corbyn es demasiado de izquierdas para el sur del Reino Unido, que es donde los laboristas deben ganar posiciones”. Para este joven, las posibilidades que los laboristas vuelvan al Ejecutivo en 2020 se han ya esfumado prácticamente, para otros, en cambio, Corbyn es la cara del cambio que llevaban tiempo esperando.

 

 

3 comentarios

  1. Dice ser Antonio Larrosa

    Mi experiencia y mi cultura leyendo la historia me han convencido plenamente de que tanto los de un lado como los de otros son igual, todos van a lo mismo , a llenarse los bolsillos y para eso no reparan en prometer y prometer lo que haga falta. :Solo ha existido una persona legal en el mundo y acabó crucificado.

    Para hacer infeliz a tu enemigo cuéntale tus éxitos, para que sea feliz tu amigo cuéntale tus fracasos antoniolarrosa.com

    03 octubre 2015 | 13:42

  2. Dice ser ciudadanokane

    En UK se va comer un mojon XD

    03 octubre 2015 | 15:18

  3. Dice ser roetnig

    otro Rasputín más en escena….

    04 octubre 2015 | 02:25

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