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Goldman Sachs is not an after shave Goldman Sachs is not an after shave

Tampoco Breton Woods es una marca de Whisky. Porque el periodismo internacional no es solo cosa de hombres, ocho mujeres ofrecen un punto de vista diferente sobre lo que pasa en el mundo.

En busca de una infancia mejor

Miles de niños inmigrantes están huyendo de la pobreza y la violencia en Centroamérica y cruzando solos hacia Estados Unidos. Los niños indocumentados, de todas las edades, llevan a cabo un largo y peligroso viaje que comienza en El Salvador, Guatemala y Honduras, cruzan México, atraviesan el desierto y se presentan en un puesto fronterizo o simplemente caminan hasta que la Patrulla Fronteriza los detiene y los coloca en proceso de deportación.

Aunque a veces pueden vivir en el país de las oportunidades, asistir a las escuelas públicas y, hasta, trabajar en el país durante años sin consecuencias. Esto es posible porque los tribunales de inmigración están sobrecargados. El año pasado, el gobierno retornó menos de 2.000 menores a sus países.

Mientras tanto, la cifra de niños que tratan de acceder a Estados Unidos sigue creciendo y ya son 52,000 los menores no acompañados que han sido recogidos en la frontera con México desde octubre, según el Departamento de Seguridad Nacional estadounidense. El gobierno de EE.UU. calcula que para finales del actual año fiscal, en septiembre, habrá detenido a 90.000 menores. Cecilia Muñoz, directora de política interior de la Casa Blanca, dijo que el número de niños que cruzan solos la frontera aumentó más de un 90% este año respecto al año pasado.

Todos los inmigrantes que cruzan la frontera de manera ilegal son sujetos a deportación eventualmente. Pero no es un proceso rápido. El sistema de tribunales de inmigración tiene unos 30.000 casos pendientes.

niños inmigrantes APLos centros de retención que deben acoger a los menores a la espera de la resolución del proceso vieron sobrepasada su capacidad hace semanas ante la avalancha, por lo que los niños son recolocados en albergues y hasta en bases militares. El gobierno ha solicitado al ejército que abra temporalmente albergues en Texas, Oklahoma y California.

Funcionarios estadounidenses consideran que el aumento se debe a las preocupaciones de las familias inmigrantes por la educación, el empleo y la seguridad personal. Hasta hace muy poco tiempo las autoridades reconocieron que también podía deberse a la percepción de que se permitiría quedarse a estos menores o que el Congreso flexibilizaría pronto las leyes federales de inmigración, lo que es muy improbable. Ya que el proyecto bipartidista de reforma de las leyes migratorias en EEUU no sólo no prevé esa vía de legalización, sino que se encuentra totalmente bloqueado en la Cámara de Representantes, donde la oposición republicana se resiste a tramitarlo.

Los niños centroamericanos que cruzan solos la frontera hacia Estados Unidos entran en un proceso de deportación una vez son detenidos, pero las autoridades deciden su destino caso por caso. La ley prohíbe al Departamento de Seguridad Nacional deportar a los niños inmigrantes justo después de su llegada a Estados Unidos en caso de que su país de origen no comparta una frontera con el país norteamericano. En este caso, la deportación automática sí puede aplicarse a los menores procedentes de México.

La crisis estalló a principios de junio cuando Obama anunció la formación de un grupo de coordinación entre agencias federales para afrontar el problema causado por el alto número de niños inmigrantes que cruzan solos la frontera, la mayoría de ellos centroamericanos. “El influjo de niños inmigrantes no acompañados en la frontera sur ha resultado en una situación humanitaria urgente que requiere una respuesta federal coordinada y unificada”, dijo el mandatario en un memorando dirigido a las distintas agencias del Gobierno.

Los Gobiernos de Estados Unidos, México, Honduras, Guatemala y El Salvador han empezado a coordinarse para abordar la crisis humanitaria provocada por la llegada masiva de menores centroamericanos no acompañados a la frontera sur estadounidense.MIGRACION-CENTROAMERICA-EEUU.JPG

Guatemala acogió un encuentro multilateral para establecer estrategias comunes en el que participaron el jefe de Estado guatemalteco, Otto Pérez Molina; el presidente salvadoreño, Salvador Sánchez Cerén; el vicepresidente estadounidense Joe Biden y representantes de Honduras y México.

Biden anunció en Guatemala que la Administración que preside Barack Obama destinará a los tres gobiernos centroamericanos una partida de 9,6 millones de dólares específicamente para “recibir y reintegrar a sus ciudadanos repatriados”.

Asimismo, el Gobierno aumentará los fondos de sus programas de cooperación para los próximos años con Guatemala (en 40 millones de dólares). Los fondos llegarán a través de la Agencia Internacional para el Desarrollo de Estados Unidos (Usaid), y el programa trabajará en las comunidades más violentas para reducir los factores de riego con jóvenes involucrados en pandillas, situación que muchas veces obliga a los menores a migrar a EE.UU.

También implantarán un nuevo programa social en El Salvador, por 25 millones de dólares en los próximos cinco años, para establecer 77 centros de apoyo juvenil que se sumarán a los 30 ya existentes.

Honduras recibirá 18,5 millones de dólares, manejados a través de la Iniciativa Regional de Seguridad para América Central (CARSI), para apoyar a las instituciones de justicia en la lucha contra las pandillas y el crimen.

El Gobierno estadounidense planea auxiliar a los países centroamericanos con otros 161,5 millones de dólares para programas de CARSI que le permitan a la región responder a las exigencias actuales en temas de seguridad y gobernabilidad, que a su vez detengan el flujo de migración ilegal por parte de los centroamericanos.

El Salvador, Honduras y Guatemala reciben actualmente 130 millones de dólares de asistencia bilateral por parte de Estados Unidos, para una variedad de programas relacionados con salud, educación, cambio climático, cooperación militar, crecimiento económico y democracia.

Centroamérica tiene una población estimada de 19 millones de menores de 17 años, de los cuales aproximadamente un 65% vive en condiciones de pobreza y un 33% lo hace en pobreza extrema, de acuerdo a datos divulgados por el Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales.

Elena González
@elenagm86

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