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El ingeniero que denunció la fábrica de muerte

Por Cláudia Morán

Mordechai Vanunu reveló a The Sunday Times el programa nuclear israelí en 1986 /  PressTV

Mordechai Vanunu reveló a The Sunday Times el programa nuclear israelí en 1986 / PressTV

El nombre de Mordechai Vanunu vuelve a ocupar un espacio en la opinión pública mundial. El que fuera técnico nuclear israelí es hoy un famoso activista antinuclear que sacó a la luz el programa de armas nucleares de Israel. Tras 18 años de prisión que cumplió hace ya una década, Amnistía Internacional ha denunciado que Vanunu continúa sufriendo serias restricciones a su libertad y pide a las autoridades del país que respeten sus derechos fundamentales.

Según la organización, Mordechai Vanunu podría estar siendo castigado por las autoridades israelíes como algo “puramente vengativo” por haber revelado al periódico The Sunday Times en 1986 que el país poseía un programa de armas nucleares. A pesar de haber cumplido 18 años de condena -11 de ellos en régimen de aislamiento y maltrato-, hace ya 10 años, Amnistía señala que el activista continúa bajo supervisión policial “en virtud de órdenes militares renovables” y que esta situación afecta a su libertad de movimiento -no puede salir del país- y de comunicación, incluido el ámbito de Internet.

Mientras las autoridades israelíes justifican estas restricciones alegando que Vanunu podría revelar secretos que pondrían en peligro la seguridad nacional, éste mantiene que no solo reveló en su momento todo lo que sabía, sino que la información es de hace 30 años y ya es de dominio público. En cualquier caso, la ONG indica que las restricciones a la libertad del ex técnico nuclear son “arbitrarias” y que Israel vulnera con ellas sus obligaciones en derecho internacional, como el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, contrario precisamente a la renovación arbitraria de las condenas.

Mordechai Vanunu fue técnico nuclear entre 1976 y 1985 en una instalación al sur de Dimona (Israel), donde presenció el programa de fabricación de armas nucleares que estaba adoptando el país en secreto y de la que fue despedido. Tras revelar todo lo que sabía a The Sunday Times en Londres, fue engañado y secuestrado por el Mossad y más tarde juzgado en secreto por traición y espionaje. Y así pasó 18 años de su vida encerrado, 11 en máximo aislamiento. También en 2004 sufrió un nuevo arresto tras declarar en un medio que Israel estaba detrás del asesinato del ex presidente norteamericano John Fitzgerald Kennedy, tajantemente opuesto a que Israel se convirtiera en una potencia nuclear. Diversos analistas respaldan esta teoría.

Vanunu podría ser hoy un muerto en vida, sin voz ni voto en el tablero de ajedrez de Oriente Medio, si no fuera porque nunca ha tenido miedo de hablar. El ingeniero se las ha ido ingeniando para conceder entrevistas en las que no aporta nueva información, como las autoridades dicen temer, pero sí carga contra los tejemanejes del Gobierno israelí y las operaciones del Mossad. Un preso de conciencia que se ha dejado la vida por denunciar la fábrica de muerte.

CLÁUDIA MORÁN

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