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La yihad en Nairobi

nairobi

Ejército intenta liberar a rehenes

Hoy hace una semana que el centro comercial Westgate de Nairobi, capital de Kenia, fue atacado por el grupo islamista Al-Shabaab. Nairobi fue escenario de una masacre y un secuestro de casi cuatro días que provocó unas 72 victimas mortales, 150 heridos y centenares de rehenes.

Durante tres días, los militantes de la guerra santa musulmana o la “yihad” ocuparon el concurrido Westgate, y asesinaron a quienes se oponían a ellos o respondían erróneamente a sus preguntas de índole religiosa. Movidos por un fanatismo religioso y rebelión militar.

Abu Omar, uno de los comandantes de Al-Shabaab, aseguró a Al-Jazeera que el grupo sólo estaba acatando órdenes: “Al Qaeda son nuestros líderes, nuestros mentores… Todos estamos embarcados en un único conflicto contra la cruzada internacional cristina y por lo tanto somos socios en esto”. Al- Shabaab se afilió a Al Qaeda en febrero de 2012.

AL-Shabaab significa ‘el movimiento de la Juventud’ y constituye una rama extremista islámica que nació hace menos de diez años en Somalia, país vecino de Kenia, y que desde el 2010 expandió a otros territorios sus acciones. Hace tres años atacó un estadio en Kampala (Uganda) y provocó la muerte de 76 espectadores durante la final de la copa mundial de fútbol. Des de entonces es conocida mundialmente como una organización terrorista, cuya misión es castigar posiciones políticas y defender el islamismo. En Uganda actuó en contra la participación de soldados ugandeses en las tropas de la Unión Africana que desembarcaron en Somalia.

Qué convierte a Kenia en su objetivo? Al- Shabaab critica la colaboración que presta el gobierno del presidente Uhuru Kenyatta al gobierno de Estados Unidos en su lucha contra Al Qaeda y a su vez se opone a la implicación de Kenia en el conflicto somalí. El grupo terrorista islamista Al-Shabaab es el mayor poder de Somalia y exige la retirada del ejército keniano de su país.

Aunque Kenia había adoptado durante años la vía diplomática, en 2011 cambió su estrategia y decidió implicar a sus fuerzas armadas. Lanzó entonces una operación ofensiva, la operación Linda Nchi -que significa “proteger a la nación” en swahili- y mandó soldados kenianos a Somalia para crear una zona de seguridad. Kenia consideró en aquel momento que necesitaba defenderse de la creciente amenaza de Al-Shabaab, y de esta manera se convirtió en un pieza mas del ajedrez de este conflicto y en enemigo de esta organización. “Kenia no tendrá paz si no retira a sus soldados de Somalia” decía Ali Mohamoud Rage, portavoz de Al-Shabaab.

Actualmente las tropas kenianas han sido absorbidas dentro de la misión de paz de la Unión Africana en Somalia, la AMISOM, pero para Al-Shabaab siguen siendo enemigos por haberse posicionado contra ellos.

Shabaab, además, se ha convertido en una especie de cobijo para diferentes grupos armados islámicos . En África abundan los conflictos políticos y religiosos y los militantes no vacilan en actuar y arriesgar hasta llegar a inmolarse, porque quien muere luchando por el profeta recibe el paraíso mahometano. Como el fanatismo no conoce fronteras, en esta organización hay incluso militantes europeos.

La matanza en Nairobi no significa que el Al-Shabaab sea hoy más poderoso. En realidad, Shabaab ha perdido fuerza en Somalia, aunque aún tiene bajo control mucha parte del territorio donde hay un Ejecutivo débil que subsiste gracias al apoyo internacional. Aunque el tamaño de Al- Shabaab puede estar en duda, su potencial para sembrar el terror no, esta organización fundamentalista asusta y preocupa a gran parte de África.

MARIA GOBERN

@mariagobern

maria.gobern@gmail.com

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