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“Mark Twain tendría hoy un blog, pero jamás habría escrito gratis”. Robert Hirst, estudioso de Mark Twain

Cómo colar la desigualdad en un periódico

Esta mañana llovía para todos en Panamá, pero las gotas de agua no mojaban igual a todo el mundo*.

Seminario La desigualdad en Iberoamérica como motor de historias periodísticas, celebrado en Panamá. Foto: Mathieu Gagnon/Oxfam.
Seminario La desigualdad en Iberoamérica como motor de historias periodísticas, celebrado en Panamá. Foto: Mathieu Gagnon/Oxfam.

La lluvia, por ejemplo, es distinta para los que forman parte de la minoría que atesora casi toda la riqueza que para esa mayoría que vive en la pobreza o cerca de ella. Para hacerse una idea, recurro al testimonio de Daniel Moreno, director de Animal Político, que explica con datos que en México “el 10% de la población más pobre recibe el 1,2% de los ingresos, mientras que el 10% de los más ricos se reparte el 36,7% de los ingresos”.

La desigualdad en Iberoamérica como motor de historias periodísticas

En un hotel, durante tres jornadas, se reúnen periodistas de Brasil, Paraguay, Argentina, Panamá, Colombia, Guatemala, Perú, México, Chile, El Salvador, Bolivia y España, invitados por Oxfam, la Fundación García Márquez y el Congreso de Periodismo de Huescapara hablar de “la desigualdad en Iberoamérica como motor de historias periodísticas”. En la segunda jornada de trabajo, una de las conclusiones es que a los más ricos les salen más baratos los servicios básicos, como el agua o la luz, porque destinan una parte menor de sus ingresos a esos pagos que los pobres. Alguien ironiza: “En el juego de comparar, en América Latina siempre se destaca a quien está peor”.

Para hablar de la desigualdad y de la pobreza, se recurre a la economía. Enric González avisa del enorme crecimiento de las deudas públicas de los países. También recuerda que los países más ricos del mundo se comprometieron a acabar con los paraísos fiscales y no se ha cambiado nada. En España se da la paradoja de que en plena crisis se han aprobado leyes especiales para los ricos. “El 10% de españoles más ricos no notan casi la crisis”, se lee en un titular de una portada de 20Minutos que proyectan en la pantalla.

Cómo colar en los medios las informaciones sobre la desigualdad

A los periodistas les preocupa cómo colar en sus medios las informaciones donde se muestra la desigualdad. La pobreza no vende periódicos y eso no interesa a los medios “industriales”, un término que anoto en la libreta. Creen que sus lectores no quieren leer esos temas. Por otra parte, a los anunciantes no les conviene asociar sus marcas al infortunio. Los diarios de papel marcan la “agenda”. Sobre todo la de los políticos donde siempre figuran los temas que interesan al 10% de la población que incluye a los más ricos, a los más poderosos, a los que hacen presión para que no se olviden sus intereses.

Los nuevos medios digitales son más sensibles a la desigualdad

Los nuevos medios digitales son más sensibles a la desigualdad. En pocos años, se han convertido en una realidad ineludible que genera un mapa distinto. “Los grandes medios han perdido la centralidad”, sentencia alguien al final de la mañana.

Hay gente que está acostumbrada a mojarse

En una pausa de la reunión de periodistas, dos automóviles enormes se detienen en la puerta del hotel. Del primero sale un escolta que abre la puerta a un hombre trajeado. El segundo coche bloquea la calle y baja otro escolta. El hombre del traje saluda con un arrastrado “Buenaaas” mientras sube la escalera. Su ropa no se ha mojado porque el automóvil se detuvo bajo una gran cornisa que no ha dejado pasar la lluvia. Frente al hotel, en un edificio en obras, un hombre con chaleco carga materiales en una carretilla. Da la impresión de que está acostumbrado a mojarse.

*Publicado originalmente en el blog de Oxfam Internacional

2 comentarios

  1. Dice ser Antonio Larrosa

    En España también pasa que casi todo lo tienen entre banqueros y politicos mientras el resto apenas pueden comer, quise decir, podemos.

    Clica sobre mi nombre

    14 noviembre 2014 | 12:59

  2. “En 1754, hace más de 250 años, y veintidós años antes que Adam Smith publicara La riqueza de las naciones, la Academia de Dijon lanzó una osada pregunta y ofreció un premio para quien se atreviera a responderla: ¿Cuál es el origen de la desigualdad entre los hombres? ¿Es acaso la consecuencia de una ley natural?

    El filósofo francés Jean Jacques Rousseau se interesó por el tema y en respuesta escribió su obra Sobre el origen de la desigualdad entre los hombres. En ella, Rousseau sostiene que la desigualdad social y política no es natural, que no deriva de una voluntad divina y que tampoco es una consecuencia de la desigualdad natural entre los hombres. Por el contrario, su origen es el resultado de la propiedad privada y de los abusos de aquellos que se apropian para sí de la riqueza del mundo y de los beneficios privados que derivan de esa apropiación. Ya en esa época, buscar respuestas a la desigualdad social era un tema central para las ciencias sociales. Y eso que en aquel tiempo la desigualdad social era mucho más reducida.

    Es un siglo más tarde, con el creciente proceso de industrialización, que comienza a crearse una diferencia importante en los niveles de ingreso, cuya relación, a nivel de ingreso medio entre los países “pobres” y los países “ricos” llegó, a principios del siglo XX una proporción de 1 a 4, para pasar a principios de este siglo a una proporción de 1 a 30.

    Ahora sabemos que hay más de 3 mil millones de pobres en el mundo (casi el 50% de la población) y que la mitad de ellos vive en la miseria. La medición de la desigualdad social nunca fue un tema prioritario a lo largo de todo el siglo XX. Ni el Banco Mundial ni el Fondo Monetario Internacional, ni la ONU ni la FAO mostraron interés en el tema. Este fenómeno, sin embargo, se ha acrecentado con la actual crisis económica, dando cuenta que los más pobres y los más débiles son las principales víctimas de estas crisis generadas por la codicia y el despilfarro de unos pocos.

    No hace mucho que sabemos que la distribución de la riqueza es aún más desigual que la distribucipón de los ingresos. El 90% de la riqueza neta mundial está concentrado en Estados Unidos, Europa, Japón y Australia. Estados Unidos, con un 5% de la población mundial consume el 50% de toda la producción del mundo, mientras que India, con el 15% de la población mundial consume el 1% de la producción mundial. La diferencia es de 150 veces!.

    La brecha entre ricos y pobres se ha multiplicado en los últimos 30 años, justamente por seguir las recetas del FMI y aceptar a ojos cerrados las premisas del modelo Neoliberal. Este sistema tiene la particularidad de aumentar la brecha incluso al interior de los propios países al generar nueva pobreza, y el caso más emblemático es justamente Estados Unidos, cuya linea de pobreza llega al 30% de la población.

    La actual crisis ha instalado nuevamente este tema en el debate y una de las posibles soluciones keynesianas que se apliquen para paliar la grave coyuntura es elevar en forma escalonada el salario mínimo. Junto a esto habrá que destinar líneas de crédito especiales a los seguros de desempleo pues una caída mayor en la demanda puede hacer que se cumpla la nueva profecía de Robert Shiller de que la crisis puede correr por años”.

    artículo publicado el 22 de febrero de 2008
    Jaque al Neoliberalismo
    http://mamvas.blogspot.com.es/2008/02/los-origenes-de-la-desigualdad.html

    15 noviembre 2014 | 11:57

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