Que el cuello de Fernando Alonso estaba muy desarrollado lo sabíamos todos los aficionados a la Fórmula 1. Es un requisito indispensable para cualquier piloto y el asturiano es, sin duda, un buen ejemplo.
Lo que muchos no sabíamos es que el cuello de Alonso también tiene otras habilidades ocultas. Aquí os dejo un buen ejemplo, que he encontrado en youtube:
La interpretación de Fernando responde a la nueva campaña publicitaria del banco holandés ING.
Sí, lo reconozco, soy alonsista practicante y no lo puedo evitar. Disfruté con las victorias de Ayrton Senna y de Michael Schumacher, pero nunca tanto como en 2003, cuando vi a Fernando por primera vez en lo alto del podio de Hungría. Desde entonces la fiebre alonsista se ha ido agravando y ahora el médico me ha recetado este blog de Fórmula 1 para ver si mejoran los síntomas.