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BLOG DE CONTENIDO SOLAMENTE PARA ADULTOS (+18 AÑOS)

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La vida es una hija de puta

Bajo las escaleras del edificio donde vivo. He quedado con una lectora para ir al cine.

El ascensor está roto. Mi vida es como la de los escritores que he admirado: vivo en una gran ciudad, en una buhardilla, paso las noches escribiendo, recibiendo rechazos de las editoriales, quedando -cada vez menos- con lectoras que me follan. A las editoriales no les gustan las cosas que escribo, pero a las chicas sí. Me resulta extraño una cosa que he comprobado: los que tachan de machistas mis escritos suelen ser hombres o lesbianas radicales. A las mujeres heterosexuales, normalmente, les hacen gracia.

Es la primera vez que quedo con esa chica: la veo: es muy guapa y elegante. Pero conozco alguno que se la ha follado y no es ni guapo ni elegante. Eso me da ánimos.

-Has venido muy guapa –le digo.

-Muchas gracias.

Hace mucho tiempo que ninguna chica me dice que soy guapo. Es lógico: los años van pasando: la decrepitud física llega: ya comienzo a mirar a los chicos de 20 años con envidia: pero, por lo menos, aun no tengo calva: aunque algunas veces noto los pelos de mi cabeza hablar: como decidiendo por donde van a dejar de crecer.

La chica sigue siendo guapa y distinguida aun cuando se apaga la luz de la sala y sólo la alumbra la luz de la pantalla. Tengo ganas de meterle la lengua dentro de la boca pero el rictus de su cara se muestra frío como el de una piedra. Jamás trato de besar a una chica a no ser que la chica me muestre señales: cierto, que haya querido venir al cine conmigo es una señal pero necesito algo más: que me hable mucho, que se muestre nerviosa, que me alague un poco, que me sonría fijamente, que me diga que se siente muy sola: una señal.

Realmente no me cae demasiado bien: no conectamos. Pero es que hace mucho que no estoy con una mujer y tengo ganas de dormir abrazado a alguien, de recorrer con mi lengua a alguien: de comerle el chocho, de oír gemidos femeninos que provoque yo. Imagino su cara teniendo un orgasmo y me parece aun más bonita. Lástima que se muestre conmigo, fría como una piedra. Trato de animarme, buscando símbolos:

-Dos piedras, cuando se golpean entre sí, producen chispas, fuego. Nosotros somos piedras.

La ataco: le doy la mano, la acaricio. Pero me la suelta…

Termina la película: nos vamos a tomar unas copas: hablamos un buen rato: trato de besarla: no quita la cara: pero tampoco abre la boca. Paso de estar tratando de besar una piedra. Paso de estar gimoteando. Le acompaño a casa, me voy a la mía: enciendo el ordenador y pongo un video porno: me hago una paja pensando en ella: cuando me corro tengo la certidumbre de que, más o menos, si me lo hubiera hecho con su vagina, hubiera disfrutado lo mismo pero… ¿Y los besos? ¿Y los abrazos? ¿Y las palabras de amor cariñosas? Esas cosas no las proporcionan los orgasmos. Esas cosas no me las da mi mano.

Me acuesto en la cama: trato de encontrar el sueño: pienso que, para tener la vida de los escritores que admiro, sólo me falta una cosa: no tener dinero: recuerdo que, dentro de pocos días, este blog va a cerrar por razones de marketing. Sonrío.

-¿Qué me tienes preparado ahora, vida?

-Has estado mucho tiempo acomodado, tranquilo y feliz –dice la vida- Es hora de que vuelvas a ver como es la vida de los subhumanos con los que tanto te metes.

-No tengo miedo vida. No es la primera vez que me hundo en la mierda. Ni la segunda. Y siempre he salido adelante.

-Pero ahora eres mayor, más viejo. Deberías de haber tomado precauciones y no vivir día a día por si esto te ocurría. No tienes dinero.

Esta vez ni siquiera podrás vivir un tiempo del paro.

-Seguiré luchando, vida. Me da igual volver a trabajar de camarero. Eso es lo que diferencia a un camarero subhumano de un camarero superhumano. Este triunfo, que fue poder escribir libremente por un año, no lo habría disfrutado tanto si no hubiera tenido tantos años de fracaso.

-Me gustará volverte a ver sufriendo, Rafael.

-Hija de puta. Siempre supe que eras una desequilibrada. Déjame dormir. Mañana será otro día.

Un milagro en el siglo XXI

A vísperas de la entrega del premio al mejor blog 2006 quiero confesar porqué doné los 3.000 euros que me dieron el año pasado al ganar el premio al MEJOR BLOG EN CASTELLANO con micabeza.com Aunque meses antes trabajaba de freganchin, en los momentos en que el jurado de los premios 20 Blogs se sentaba a decidir a quién iban a premiar, yo trabajaba de recepcionista en un hotel de 5 estrellas, en el turno de noche, en la isla de Fuerteventura. Y tenía un sueldo decente: 1.300 euros mensuales. He estado buscando por los discos duros de mis ordenadores y he encontrado este video de cuando tenía un trabajo de subhumano:

No tenía mucho trabajo por las noches y si lo tenía no lo hacía, no me importaba: por aquel entonces tomaba trabajos con los que poder ahorrar algo o acumular paro para poder dejarlos y pasar temporadas escribiendo. Cuando se me terminaba el dinero volvía a tomar un trabajo de subhumano que odiaba y que me hacía sentir desgraciado: yo sólo quería dedicarme a escribir, nada más.

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-Quiero ser escritor -le decía al segurita que venía cada noche a verme, para hablar un rato- Voy a dejar este trabajo y centrarme sólo en escribir.

-Estás loco. El hotel es un buen trabajo. Te vas a arrepentir si lo dejas. No vas a conseguir vivir de escribir. Eso sólo lo consigue quien tiene enchufes.

(a lo largo de mi vida he escuchado tantas veces estas palabras que llegué a creérmelas)

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El día que vi que estaba nominado al mejor blog, aparte de ponerme a llorar de emoción, comencé a pasar las noches en el hotel soñando despierto. Soñando en qué pasaría si ganaría. Me imaginaba en la fiesta, saltando de emoción al escuchar mi nombre, subiendo al escenario a recoger el premio, llorando de felicidad. Y, para colmo, me iban a dar 3.000 euros.

-¿Qué hago con ellos Rafa? –me pregunté en voz alta.

-¿Una tele de plasma? ¿Un ipod? ¿Un ordenador nuevo? ¿Una cámara guapa para hacer videos? –sugerí.

Entonces recordé mis inicios literarios. La primera vez que escribí un relato gané un concurso regional con él. La noche antes de que se fallara ese concurso, le dije a Dios que:

-Si gano ese concurso, donaré las 50.000 pesetas del premio.

Y gané. Pero no lo doné. Me gasté el dinero en tonterías.

Al poco, me presenté a un concurso de comic que organizaba mi instituto. Me presenté con la historieta “El Gran Día de Emiliano Gamba”.

-Dios, esta vez te lo juro. Si gano las 5.000 pesetas de este premio lo dono en su totalidad.

Gané. Y me gasté el dinero, creo recordar, en unos cd de los Jacksons.

Tras ese segundo premio me presente a 32 concursos literarios. No gané ninguno. Así que aquella noche, en la soledad de la recepción de aquel hotel, le dije a Dios:

-Esta vez sí Dios. Donaré los 3.000 euros. No me quedaré con nada. Yo tengo manos para trabajar. Siempre he salido adelante en la vida yo solo. Pero hay otra gente que no puede salir adelante sin ayuda.

Gané el premio “20 Blogs”. Doné los 3.000 euros a una asociación que cuida de niñas violadas. Y Dios me premió.

Me dio este, el mejor empleo de mi vida.

Me dio imaginación ilimitada.

Me hizo más seguro.

Me hizo más guapo, mucho más, de lo que se puede imaginar.

Y hace que las chicas más guapas del universo pasen por mi cama.

La gente no cree en Dios. La gente no cree en los ángeles que nos ayudan y premian por las buenas acciones. La gente es estúpida. Pero yo no tengo la culpa de eso. La gente vive en un infierno de subhumanidad porque es retrasada mental.

En la actualidad, sólo hay una cosa que me falta para ser feliz. Es poderme traer a mi perra Anais Niin desde Fuerteventura. Me la encontré en la calle, bajo la rueda de un coche, una mañana en la que me habían despedido de un trabajo y yo andaba preocupado porque no tenía nada de dinero reunido ni paro con el que contar. Sin dudar, me lleve a esa perrita a casa. Y nadie me ha dado tanto amor desde entonces.

Odio a los niños llorones

Tenía a una familia de inmigrantes ecuatorianos sentados al lado de mi mesa. Comían hamburguesas y su hijo, de 5 años, lloraba porque quería un helado con pastillas de colores y chocolate.

-No te lo podemos comprar porque no tenemos dinero –le explicaba el padre una y otra vez- En España cuestan mucha plata las cosas.

No pude disfrutar de mi hamburguesa por los jodidos llantos del chaval. Así que, cuando terminé, fui hasta la barra y me compré un helado con pastillas de colores y chocolate.

Y me puse a comérmelo delante del niño para que se pusiera a llorar más aun. Sin embargo, por desgracia, el padre me miró con odio: se levantó y le compró el helado al niño.

-Ya te joderé en otra ocasión –le dije al niño- Esta vez te has salido con la tuya, pero ya te cogeré jodido mamón.

El padre no se atrevió a decirme nada porque era un enano. Y cuando miré a su mujer me la imagine desnuda.

“Censurado” en You Tube y entrevista

Los de “You Tube” me han “censurado” el video que puse anoche…quizá tengan razón, no lo sé… a mi no me parece para tanto ¿Y a ustedes? De todas maneras, lo he subido a otra página web para ver si me lo censuran también. Si lo queréis ver sólo debéis de hacer clic donde dice “Click To Play”

Y por otro lado, este mes salgo en una revista mensual para adultos llamada “RK magazín” (2.60 euros).

La guapa periodista Ylka Tapia me ha hecho una entrevista de dos páginas donde hablo sobre este blog (que tengo el honor de escribir para “20 minutos”) y las posibilidades que brinda Internet a los escritores desconocidos que se quieren convertir en la puta hostia como yo.

Estas son todas las entrevistas que me han hecho hasta la fecha: Rio Negro, por Claudio Andrade (la primera de mi vida) Reseña de micabeza.com en “El País” (antes de ganar el concurso 20 Blogs) Reseña de Freek Magazine Entrevista en “20 minutos”, por Vanesa Rodríguez,cuando era finalista del concurso “20 Blogs“Rio Negro” (otra vez) Y, por último, Revista Glamour

Hoy no trabajo

Os lo explico:

… cómo mola ganar el “20 Blogs”

No me importa la gente ¿Estoy enfermo?

-No tengo Actimel –le dije a la chica que despertó en mi cama y me preguntaba qué tenía para desayunar- Lo más parecido que tengo por aquí al Actimel, es mi semen. Me la puedes chupar y luego tragártelo.

La chica me cae mal. Se cree que está embarazada de mí. La misma historia de siempre. Te corres dentro de una tía y se cree que está embarazada. Yo soy estéril. Me he corrido dentro de más de 500 chicas y nunca he dejado embarazada ninguna. Estoy harto de escuchar sus miedos. De que me llamen por teléfono, me escriban emails o me digan, con la voz temblorosa:

-Tengo un retraso. Creo que estoy embarazada.

Sin embargo, por desgracia, nunca es así. Lo que daría por tener un hijo. Aunque sea de una imbécil. Cuidar de un hijo debe de ser lo más maravilloso del mundo.

A las ocho de la noche le vino la regla y a las nueve conseguí tenerla fuera de casa. Hoy sale un nuevo comic de Spiderman, los compro siempre en una tienda especializada que está por la Plaza Mayor. Salgo corriendo, si corro, la tienda está a 15 minutos de mi casa: alguien me detiene: es mi vecino: tiene barba de naufrago. Deambula por las calles de Madrid sin rumbo fijo: cuando me ve me abraza como si yo fuera un salvavidas que ha encontrado en mitad del océano: se pone a hablarme: a contarme sus problemas:

y a mi qué coño me importan sus problemas, los problemas de la gente: yo lo que quiero es comprarme mi comic de Spiderman: me cuenta que está enamorada de una chica maravillosa, culta, guapísima: ¡Qué gilipollez! ¿Este no ha aprendido aun que el amor dura sólo tres días y que el resto del año no son más que problemas y represiones?, bla, bla, bla, bla, el tío no para: que si la conoció por internet, que no sabe su nombre, sólo su nick, que ella le manda emails inteligentísimos, pero se niega a quedar con él: el tío no ha aprendido que estos problemas no son más que un vaso de agua donde uno se ahoga porque es imbécil: hay millones de tías y tíos en el mundo para arrodillarse y esclavizarse ante uno sólo.

-El domingo 8 es su cumpleaños –anuncia- ¿Puedes grabarme en video para felicitarla a través de tu blog?

Sé un super héroe

…y acabo de actualizar mi otro blog, por si queréis leer algo.

De fiesta en una casa extraña

Un vecino, tocó en mi puerta el sábado, a las 9 de la noche:

Que te veo sólo siempre –me dijo- Del super a casa con compras para ti solo. Yo soy tu vecino de al lado. No sé si me reconoces. Hemos coincidido en el ascensor.

Miré al tipo con desconfianza. Pensé que, de un momento a otro, me iba a decir que le gustaba y que me quería meter la lengua en la boca.

-Nunca me fijo en los tíos con los que coincido en el ascensor –aclaré- (En las chicas sí. Pero siempre tengo la cabeza gacha, mirando al suelo, y nunca les miro a la cara. Como mucho, les miro hasta las tetas. Pero no subo más la vista por vergüenza. Por si me escupen por asco: porque se me nota enseguida, en la vista, que me las quiero follar.)

-El caso es que me he enterado de que hay una fiesta privada en una casa por Tribunal. Me han dicho que es una fiesta que han organizado unas mujeres de 35 a 40 años para follar. Y me da vergüenza ir sólo ¿Te apetece?

Lo primero que pienso, siempre, ante ofrecimientos tan extraños es decir que no. Porque no lo conozco, porque es un desconocido, porque me hago el señorito, porque recuerdo todo el trabajo pendiente que tengo por hacer. Por murallas que me hecho, siempre, mantenerme alejado de la gente. Por eso mismo, porque siempre digo no, porque lo que dice la sociedad es decir que no a los ofrecimientos de los desconocidos, porque aunque nunca tuve padre ni madre jamás dejé de hacer caso al gran consejo: no te vayas con desconocidos, dije sí.

A las 3:00 de la mañana, en la fiesta, esta era la cara de mi vecino:

Porque estaba bailando con una tía buena. Lo malo es que la tía buena sabía que estaba buena y bailaba con todo el mundo (porque eso le hacía sentir especial y sentirse especial es bueno):

Yo estaba sentado en el sillón. Sin bailar. Bebía un rioja en honor de la chica L’ oreal que, tras lo que escribí el otro día, ya no querrá ni ser mi amiga. Me gustaba mucho una chica de la fiesta que iba de negro.

Era la dueña de la casa. Tenía 28 años. Nada más que se me había acercado para darme la bienvenida. Estaba muy buena: todos los chicos revoloteaban alrededor de ella… sobre todo el moreno este que se la quería follar: se la follaba hasta con los ojos:

Pero todos querían estar con ella: la sacó a bailar el típico filólogo hispánico que se pasó toda su juventud estudiando. El típico filólogo hispánico que creyó que estudiando y teniendo un trabajo serio alcanzaría la felicidad y se convertiría en un gran escritor o sabio. Que cuando llegara a ese punto de su vida le lloverían las ofertas sexuales de mujeres que se querrían casar con él para obtener una estabilidad y un estatus social. Ahora pasa amargado cada día de su vida encadenado a un trabajo que odia. Para tratar de cambiar su vida se apuntó a clase de salsa. Ahora es el típico que va a las fiestas con su propio CD de música salsa. Lo pone y se acerca a las chicas (tras beber unos vasos de seven up) para poner en práctica sus conocimientos adquiridos de baile: porque sueña que así caerán rendidas a sus pies de Latin Lover: pero él no es Latin Lover: porque ser Latin Lover no se aprende en la escuela: y menos estudiando filología hispánica:

-¿Bailamos? –pregunta a una chica que por pena dice que sí.

Y no deja a la chica bailar, soltarse, divertirse. No para de decirle, seriamente, concentrado, mirándole a los ojos:

-1, 2, 3, 1, 2, 3 vuelta 1, 2, 3, 1, 2, 3 vuelta 1,2,3

Siempre he pensado que en las escuelas debería de haber una asignatura obligatoria que se llame “Diversión”: en ella nos deberían de enseñar que estudiar es algo muy importante y necesario. Pero no mas que divertirse cada día: tomarse la vida como una broma, como una circunstancia: que abrazarnos, besarnos, decir te quiero, gritarlo, es mucho más necesario y lógico que pasar horas encadenado a una mesa de trabajo. Aclararnos qué comportamientos, que actitudes de la vida, son estúpidos, nos amargarán y no hemos de tomar demasiado en serio.

Decidí decirle a la chica que me gustaba, que la quería besar. Ni siquiera bailaría con ella. Me acercaría a ella y le diría:

-Me gustaría meterme en el baño de tu casa y comerte la boca. Pero sin malos rollos. Sólo que me pareces muy bonita y muero por hacerlo.

Pero necesitaba valor. Necesitaba demostrarme a mi mismo que yo era un super humano y que todos los que estaban en la fiesta eran subhumanos que no me llegaban a la suela de mi zapato. Como soy un super hombre, sólo he de ponerme en sintonía con cualquier persona para obligarle a hacer lo que yo quiera que haga: apuré mi vaso de vino Rioja y salí al balcón. Nada más salir, una pareja que estaba en la calle me miró con desconfianza, con mala cara: yo llevaba la cámara de fotos en la mano: lista para grabar: les sonreí: sintonicé con ellos: encontré el canal y les mandé ordenes:

-¡Cantad!

Y su chica comenzó a cantar:

Luego, regresé al interior de la fiesta. Le dije a un subhumano:

-Eres un Oráculo. Tienes todos los conocimientos del universo.

Él tipo me miró con altivez: era ingeniero de telecomunicaciones y acaba de interrumpir su inteligente conversación con otro ingeniero de telecomunicaciones. Pero yo soy un super humano y tan sólo utilizando mi mirada conseguí ponerme en su frecuencia para mandarle órdenes y ordenarle a que jugara conmigo a ser el oráculo del Señor de los Anillos: el tipo que estaba a su lado (otro ingeniero de telecomunicaciones) le miraba extrañado e indignado: hace nada que estaban hablando sobre temas serios y complicados: y ahora él hombre no quería dejar de jugar a que era un oráculo:

-Sí. Soy un oráculo –decía una y otra vez- y tengo en mi interior todos los conocimientos del universo. Pregúntame ¡Oh, hijo mío!

Ya estaba preparado para acercarme a la morena. Ella estaba aun hablando con el moreno. Me interpuse entre ellos (mostrándole mi musculosa espalda al moreno, para intimidarlo y mostrarle mi superioridad física) y le dije a la morena:

-Me gustaría meterme en el baño de tu casa y comerte la boca. Estás super buena.

Y ella me dijo:

-Ah, pues vale…

Tras muchos besos, tras mucho deseo controlado dentro del cuarto de baño, la fiesta terminó a las 6:20 de la mañana. La chica me dijo que le esperara en su cuarto, mientras despedía a los invitados.

Pero cuando llegó y nos desnudamos me dio un gatillazo: no me la pude follar: porque los superhombres también sufrimos gatillazos: así que me fui de esa casa avergonzado: sabiendo que ella nunca más querría verme, sabiendo que le contaría a todas sus amigas que yo no funciono: hija de puta…cuanto me gustaba, que putada.

Soy una super estrella

La rubia de L’oreal me llama para quedar pero le digo que no puedo: tengo mucho trabajo pendiente. Además me da vergüenza que venga a mi buhardilla: he puesto la lavadora, no tengo tendedero y he colgado la ropa para que se seque por los muebles de la casa. Y estoy semi-arruinado. Me ha llegado una factura de Vodafone Internet de 258 euros (¿Tarifa plana? ¡Y una mierda!) Ya no la puedo invitar a nada.

Me siento muy feliz por haber vuelto a follar y que me haya llamado para repetir. Tanto que, en cuanto cuelgo, siento necesidad vital de bailar. Voy al baño. Agarro el tubo de la pasta de diente, pongo la música a todo volumen.

Desde los 14 años hacer playbacks frente al espejo es una de las cosas que más me gustan hacer en la vida. Imagino que soy cantante: que me subo a un escenario y, entre el público, están todos mis compañeros de trabajo, todos mis amigos, todas las chicas que me quiero follar, todos mis ex compañeros del colegio, del instituto, de la universidad: todo el mundo que he conocido a lo largo de mi vida y al que quiero demostrar algo: que valgo, que cuando me conocieron se equivocaron: que yo no era un fracasado ni un soñador.

Pulso el play, empieza mi actuación: la gente me aclama:

Imagino que todos aplauden, que las chicas suspiran por mí, que las discográficas se matan por publicar un CD mío. Triunfo en todas las listas de éxito del mundo. Gano Eurovisión. Rafael Fernández se convierte en una gran estrella de la música: desde Michael Jackson no existió monstruo musical igual de espectacular.

Me he mudado a una buhardilla

500 euros al mes, agua y luz aparte. Me mudé la semana pasada. Y coincidió con la inauguración de mi nuevo blog.