BLOGS

BLOG DE CONTENIDO SOLAMENTE PARA ADULTOS (+18 AÑOS)

Archivo de la categoría ‘Literatura’

La lluvia resbala sobre la bolsa de basura

La novia del millonario me llama por teléfono:

-¿Nos vemos?

-¿Y tú marido?

-Está fuera de la ciudad.

Su marido es un mafioso. Cuando se enteró de que había estado con su mujer me amenazó de muerte. Pero pienso en el coño de su mujer. Y en cómo gime cuando se la meto. Pienso en que ya me da igual la vida. He salido por televisión y nadie quiere publicar mi libro. Me da igual la vida o la muerte. Ya he follado, reído y fumado todo lo que necesito. El resto no son más que repeticiones. No quiero seguir viviendo lo mismo una y otra vez. 33 años están bien. Lo único que me falta por vivir es tener un hijo. Pero ninguna mujer en su sano juicio quiere tener un hijo conmigo. No soy ni tengo nada.

-Nos vemos en el Hotel Urban –anuncia ella- Iré sin el chofer y sin bragas.

A la hora, entro en el bar chic del “Urban”. 13 euros la copa. La espero. No viene. Un camarero se me acerca:

-Acaba de llamar la señora XXXX. Le ha surgido un imprevisto. Vendrá en cuanto lo resuelva. Está invitado a beber lo que quiera.

Bebo y bebo sin parar. Morir bebiendo debe de ser divertido. Imagino que me inflo y exploto. Estoy borracho. Deseo caerme y darme con el borde de una mesa. Matarme. Pero no tengo huevos. Una camarera se me acerca, me deja esto sobre la mesa: me enfado:

-¿Por qué me deja dos cigarrillos usados y una boñiga de mierda en un plato? –le pregunto- ¿Tanto se nota que soy un arrastrado de la vida? ¿Qué no tengo nada? 33 años, ni casa, ni novia. Si los de “20 minutos” me despiden seré un vagabundo más en Madrid ¡Soy una mierda!

-Señor, disculpe –explica la camarera avergonzada- No son cigarrillos. Son dulces. De chocolate, naranja y coco.

Afuera llueve. Ya he esperado demasiado: ya he bebido demasiado. Me acerco a la barra:

-¿Puede darme una bolsa de basura grande? –pido.

-¿Señor?

-¡Quiero una bolsa de basura grande! ¡La paga la señorita XXXX!

Me introduzco dentro de la bolsa de basura. Hago dos agujeros para ver y otros dos para meter los brazos. Salgo del “Urban”. Camino por la

calle: feliz de que no me vea nadie. Las gotas de lluvia se deslizan sobre la bolsa. Quiero dejar de existir. Oigo a un camión de la basura. Es la hora de la recogida. Me siento en el suelo, al lado de un container y unas cajas. El camión para. Recogen la basura y la tiran dentro del camión. Pero a mi no me tiran.

-No me gusta la vida –le digo al basurero.

-Pues no hay otra –contesta.

-Es una mierda, tírame a la basura.

-Te jodes.

Llego a casa. Enciendo el ordenador. Un periodista, del “Diario de Lanzarote” , ha escrito un artículo sobre mí. Lo leo. Dice que soy un genio.

-Y una mierda –contesto a la pantalla del ordenador- ¡Y una mierda!

El secreto de por qué follo tanto

Soy feo, medio gordo, mirad que tetas: vivo en una casa pequeña y apestosa. Pero aun así follo casi todos los días con mujeres diferentes. Mi secreto no está en mi inteligencia ni en mi encanto. Sino en mi madre muerta.

Mi madre muerta tapa los ojos de las chicas guapas. Las embruja. Les susurra al oído sortilegios que nublan sus mentes: de pronto les gusto y quieren abrirse de patas, me enseñan el coño. Mi madre muerta les conduce hasta mi cama.

-Métemela sin condón –me piden las chicas guapas.

Y yo se las meto. Mi polla está inmunizada de enfermedades sexuales porque mi madre muerta cubre, con su mano, mi polla cada noche: por el dolor que le produce haberse muerto de cáncer cuando yo tenía 10 años de edad. La palma de su mano sana mi polla: la fortifica y robusta.

Cuando eyaculo dentro del coño de la mujer que mi madre me ha traído hasta la puerta de mi casa, todos mis espermatozoides están muertos: espermatozoides con cabeza de calavera: lleno el coño de las mujeres de cadáveres: niños abortados: previamente mi madre muerta los ha matado uno a uno: ha machacado mis huevos dentro del escroto: con su lengua, con su aliento: mi madre muerta jamás permite que yo deje embarazada a una de esas mujeres: que me arruinara la vida por jugar con un coño un rato. Mi madre muerta sólo es una madre que le concede caprichos a su hijo. Reconozco ser un hijo mimado.

Es pecado, lo sé: pero cuando muera ambos vamos a esquivar el inferno: vamos a vivir como fantasmas en este mundo: violando a las mujeres más bellas, por las noches, cuando duermen, cuando están solas y desnudas: ella les sujetara las manos y yo, convertido en un fantasma, me las follaré ¿Quieres que te folle un fantasma? ¿Cómo es la polla de un fantasma? Muy fría: como una barra de hielo que se guarda en un congelador: y cuando la polla del fantasma se corre, se derrite: convirtiéndose en caldo caliente: les quema.

Abandono a todas las mujeres que me follo: todas las mujeres que me follo lloran por sentirse despreciadas: cada lágrima que caen de sus ojos es una prisión de cristal: cada prisión de cristal contiene una letra del sortilegio que mi madre muerta les susurró al oído. Y cuando terminan de llorar, quedan curadas: sanas y felices.

Listas para follarse a otro.

Pero nunca me olvidan del todo: por si yo quiero que vuelvan: por si se lo pido, lloriqueando, a mi madre.

Mi amigo Aznar

Antes me caía mal. Por lo de la guerra, sobre todo. Pero ahora me cae de puta madre. Es como Torrente. Nos pasamos horas y horas en el bar de mi amigo tomando vino y haciendo lo que nos sale de los cojones.

-Aznar ¿Por qué no te haces un blog? Yo hablo con Arsenio Escolar para que te contrate.

-¡¡Sí!! -contesta Aznar- ¡¡Podría titularlo “Quiero ser un aZnar de éxito!! ¡Jua, jua, jua!

Aznar y yo nos sentamos, borrachos, en la puerta del bar de mi amigo y soltamos barbaridades a las chicas que pasan:

-¡Menudo culo! ¡Deja que te lo llene de mayonesa! –grita Aznar a una morena.

-¿Por qué antes no eras tan enrollado? –le pregunto.

-Yo qué sé. Era presidente y todo eso. No me dejaban ser yo mismo. Ya luego pasó lo del 11-M y me decían que tenía que decir la verdad y todo eso ¡Ordenándome a mí! ¡Pero si yo era el presidente y ellos sólo ciudadanos! Dejó de molarme y me fui de España. Panda de desagradecidos. Joder, no veas el flipe que fue que me aplaudieran todos esos americanos en el capitolio. Era como en las películas de Ron Howard. Super emocionante. Y el día de las Azores. Joder. Con Bush y Blair ¡Menuda foto! Yo ya lo había hecho con el photoshop. Pero ahora era real.

Aznar toma su móvil y llama a Rajoy:

-¿Sí? –responde Rajoy.

-¡Qué España no va bieeeeeeeeennn! ¡Ponte las pilas!

Y cuelga.

Aznar pasa las tardes en el bar de mi amigo. A las 11 le llama su esposa, Ana Botella y dice que se tiene que ir para casa:

-Joder ¡Ahora a chupar de la otra botella! –se despide-. A ver cuando deja la política que quiero hacerme cómico del club de la comedia ¡Váyase, señor Gonzáles, váyase!

Siempre me han caído bien los borrachos de los bares. Suelen ser muy divertido por lo patéticos que resultan, por las idioteces que cuentan. Sin embargo, creo que Aznar bebe por otro motivo. Creo que tiene muchas muertes en su conciencia. Muchos niños irakies muertos. Normal que ahora ande medio loco.

El Cementerio de los Escritores

-Hagamos una editorial para publicar nuestros libros –dice el poeta.

-Vale –contesto- Siempre soñé con tener una editorial. Con publicar libros de otros. Hay mucha gente que sólo escribe en Internet y que lo hace muy bien. Pero las editoriales pasan de sus escritos. Porque son políticamente incorrectos o absolutos desconocidos. Nosotros les publicaremos.

-También podemos publicar tu libro, el de la discoteca.

-Ya sabes lo que pasa con mi libro. Me da miedo publicar mi libro.

El primer paso fue ver cómo íbamos hacer los libros físicamente. Pensamos en comprar unas máquinas impresoras digitales, pero eran muy caras y la calidad del libro resultante, pésima. Finalmente hallamos una imprenta, seria y barata.

-Muy bien, ahora a publicar nuestro primer título.

-¿Cuál?

-Tu libro de poemas.

Cuando conocí al poeta misterioso se pasaba el día escribiendo poemas, abstraído, buscando metáforas, descuidando a los clientes del local: la primera vez que entré en su local me sirvió las patatas quemadas.

Pero sus poemas me gustaron mucho. Parecían escritos por un adolescente enamorado. Sus poemas son serpientes encantadas que seducen a las mujeres. Y al hombre le hacen soñar: en convertirse en un seductor de los de antes: en un caballero enmascarado que salta de balcón en balcón en busca de la única persona a la que ama.

-Yo te diseño la portada –le dije.

-¿Y quién lo maqueta?

-Ni idea.

Pero un día entró una chica a tomar café y resultó que era maquetadora: ella se llama Sara y maquetó el libro.

Otra tarde fuimos a la imprenta. El libro ya estaba casi preparado:

-Mañana os entregamos los 2.000 ejemplares que encargasteis.

-¿Y donde lo vendemos?

-Pues en el bar. Y por Internet. E iremos por librerías, para ver si nos los aceptan.

-¿Y donde los ponemos en el bar?

-Compremos una estantería.

-Ya se nos acabó el presupuesto.

-Es verdad.

-Espera. Hace dos años compré una mampara en Leroy Merlin. Y nunca me la instalaron. Vamos a reclamar el dinero.

-¿Hace dos años? ¿Y tú piensas que te van a devolver el dinero ahora?

-Sí.

A la mañana siguiente, tomamos el metro y fuimos hasta Leroy Merlin. El poeta había encontrado el resguardo. El resguardo estaba tan viejo que parecía que se iba a romper:

Cuando salimos del metro, nos desviamos del camino: porque vimos una oferta: desayunos a 1 euro.

Desayunamos:

En Leroy Merlin no saben qué hacer con la reclamación del poeta.

-Han pasado dos años. Es mucho tiempo –nos comunica una dependienta gorda.

-Dos años será mucho tiempo para usted –replica el poeta- Pero para mí no son nada.

Nos hacen esperar en unas sillas. Yo quedo mirando las duchas.

Absorto, pienso en la de chicas que se masturban en las duchas, enfocando un chorrito de agua caliente a sus clítoris. Imagino todas esas duchas masturbando a mujeres.

-¿En qué piensas? –pregunta el poeta.

-En nada.

Los de Leroy Merlin nos mandan a la mierda. Nos vamos a un basurero y encontramos una estantería. La limpiamos, la arreglamos y la colgamos en una pared del local. Vamos a la imprenta: a buscar los libros. Nos los dan. El poeta está muy contento ¡Su primer libro!:

Y yo también me siento muy feliz:

Llenamos la estantería de libros. Ha nacido nuestra editorial:

-¿Cómo la llamamos?

-Como va a ser nuestra ruina económica la podemos llamar “El Cementerio de los escritores”.

-Bueno.

Ya está. Ahora, si os apetece, podéis venir a comprar el libro del poeta a su bar: calle Cervantes 19 (metro Antón Martín). Yo estaré por allí. Las chicas pueden tocarme la polla. El libro cuesta 10 euros y tiene 98 páginas. También podéis comeros un bocadillo de butifarra. Esta es la página web de la editorial (aun la tengo que mejorar).

Todo el mundo se enamora en el metro

Pego la espalda en la pared del fondo de un vagón del metro. A mi izquierda hay un gordo con su novia. La mira como si fuera un donuts, como si se la fuera a comer.

A la izquierda de ellos, hay una chica sola. Muy delgada, de piel morena, pelo muy negro, como una noche, ojitos achinados. No recuerdo cómo iba vestida. Sólo recuerdo su gran bufanda roja. Y que me mira. Pero quizá sólo porque yo la estoy mirando. Para protegerse, para estar alerta. El gordo besa a su novia y ella y yo les miramos con envidia. Querríamos ser nosotros los que nos estamos besando. O quizá sólo yo piense en eso. Quizá ella no esté pensando en besarme. Quizá ella esté pensando que un loco la está mirando.

-Dos paradas de metro y no la volveré a ver jamás en la vida –pienso.

Estoy seguro que ella podría ser el gran amor de mi vida. Cuanta gente se enamora en el metro cada día. Cuanta gente se enamora de ella cada día. Únicamente viéndola pasar, caminar. Sigo mirándola de reojo y ella también. Empiezo a tratar de mandarle SMS telepáticos:

-NO SOY UN PSICÓPATA. NO TE VOY A PEDIR DINERO. SOY UN BUEN CHICO. PODRÍAMOS TOMAR UN CAFÉ JUNTOS Y CONOCERNOS. PODRÍAMOS REIRNOS. PODRÍAMOS CONTARNOS COSAS QUE NOS DIVIRTIERAN. SI ME ACERCO A TI NO GRITES. NO TE ENFADES. NO TE ASUSTES ¿PUEDO ACERCARME A TI? ¿TE GUSTARÍA QUE UN DESCONOCIDO TE ABORDARA Y TE DIJERA QUE LE GUSTAS MUCHO? NO ESTOY PENSANDO EN SEXO. AUN NO. SÓLO ESTOY PENSANDO EN QUÉ MILAGRO SERÍA QUE NOS CONOCIÉRAMOS. EN CÓMO MEJORARÍA EL DÍA SI ME ACERCARA A TI Y ME ACEPTARAS.

Es mi parada. Creo que algunos de mis SMS telepáticos le han llegado. Creo que ella me sonríe tímidamente. Pero es mi parada. Bajo del tren. Cobarde, ilógico. Si quiero estar con ella ¿Por qué camino hacia otro lado? Imbécil. Me alejo de ella para siempre. Será de otro. Alguien sudará sobre ella. Ella le entregara su corazón a otro, harta de esperar, de la soledad. El amor es imaginarte desnuda sobre mí, cabalgándome, mientras yo, boca abierto, atónito, admiro tu belleza. Perdí la ocasión.

-El camino al amor es en dirección contraria -me dice un cubo de basura- si sigues por ese camino sólo llegarás a tu rutina de siempre.

Es el fin de nuestra historia de amor. Por mi cobardía, por los buenos modales. Por esa regla absurda que nos dicta la sociedad que dice que no te acerques a desconocidos, que si se te acerca un desconocido, desconfía. Civilización. Esa gran mierda. Selva. Tirarme sobre ti y poseerte. No me atreví a decirte:

-Te quiero conocer.

Perdona.

Nota.- Gracias “pendejo electrónico” por recordarme este genial corto en los comentarios.

Un saludo a tod@s

La gente dice que escribo mal. Y quizá tengan razón. Pero lo que sí que he comprobado es que la gente que me dice que escribo mal escribe mucho peor que yo. A menudo dejan los links de sus blogs (los valientes) y son una puta mierda. Lo peor es que me dicen cómo debo escribir, tratan de dirigirme, me dan consejos, me dan vergüenza.

Hace unos días puse los tres primeros capítulos de una nueva blog novela de ciencia ficción que empezaré a publicar, en serio, por Internet, en cuanto tenga preparado de una vez los diarios secretos para la imprenta. Las críticas, en su mayoría, fueron nefastas. Casi todo el mundo me decía que era una mierda y que no siguiera escribiéndolo. Me recordó a cuando empecé con micabeza.com. La gente que leía los primeros capítulos, incluso el primer diario entero me decía que no escribiera, que no lo continuara: que yo escribía muy mal y que, incluso, mis diarios eran una copia de algo que ya habían leído (“La conjura de los necios”) Menos mal que no les hice caso. Gracias a que no me desanimé y continué escribiendo con pasión, hoy por hoy tengo el mejor de los trabajos que he tenido en mi vida: ser vuestro bloguer diario: un bufón que trata de entreteneros mediante sus escritos.

La gente me escribe, insultándome: dice que lo que escribo ahora es una mierda. Que no es literatura, gritan indignados. Y yo pienso que qué les ocurre, si andan mal de la cabeza. Ya sé que no es literatura.

Simplemente estoy tratando de entretener, de haceros olvidar vuestras rutinas mientras me leéis desde el trabajo. Hay gente que me ha escrito desde los Hospitales, dándome las gracias por haberles sacado una carcajada, una serie de sonrisas con mis escritos. Que te escriban eso, desde allí, es una satisfacción indescriptible. Shakespeare, también escribió obras de teatros con tramas tontas para entretener al más vulgar populacho. Si no lo creéis, leed “El Mercader de Venecia”, sobre todo la sub trama de los anillos. Entretener a gente con problemas diarios, de facturas, de mujer o esposo e hijos, conseguir abstraerlos un rato y meterlos en mi mundo de perversión y obsesiones es algo maravilloso. Porque esa es la gente de verdad. Los verdaderos héroes.

Cada día tengo la suerte de recibir muchos comentarios. Os juro que hasta que no me escribís el comentario número 100 me siento triste y nervioso. El 70% de esos comentarios los escriben envidiosos, imbéciles que no saben nada del mundo de la literatura. El 30% restante, amigos, desconocidos a los que, por una extraña razón, les caigo simpático. A todos os necesito y celebro. A los amigos, por el cariño y fuerza que me transmitís. A los trolls, porque si mis letras, mi persona, no levantara tales grados de obsesión y odio, significará que efectivamente, que mis escritos son una mierda.

Un saludo a todos y felices vacaciones de Semana Santa para quien las tenga. Yo no. Yo me quedo por aquí: feliz, entreteniéndoos.

Tres capítulos de mi futura nueva blog-novela: el AnticriZto.

Me da vergüenza que a mi madre se la haya follado un chino. Cada vez que entro en una tienda de alimentación y veo, tras el mostrador, a un chino viejo, pienso que quizá sea mi padre. Mi padre era chino y un hijo de puta. Se folló a mi madre y la dejó. Nunca vi, ni conocí a mi padre. Hay millones de chinos. Tantos como moscas. Los chinos son las moscas, y la humanidad, la mierda.

Aparte de ese brote racista justificado, soy buena persona. Me llamo Gin: dentro de dos semanas cumplo 33 años. La edad en la que crucificaron a Jesucristo. Yo llevo crucificado varios años: por las pelotas: puta vida: puto trabajo de mierda.

Trabajo de contable en una oficina. Cobro 1.000 euros al mes. Soy un subhumano. Subhumano es toda persona que no lucha por sus sueños y deja que una rutina que le hace desgraciado se adueñe de su vida. Me hubiera gustado ser dibujante de comics. Un subhumano es una persona que morirá y a la que nadie recordará. Una persona que nunca se rebela contra su rutina gris. Un número: soy esa combinación de lotería que se hace pero no se sella y no concursa: ese papelito doblado que se tira a la vía pública.

Vivo con mi madre. Casi no hablo con nadie. No tengo amigos. En mi adolescencia odiaba a mi madre: no le hablaba: sólo la insultaba y gritaba: me la imaginaba jadeando de placer debajo de un chino. Para colmo me puso el nombre de quien se la folló: Gin. No sé por qué me hizo esa putada. En la escuela preguntaban:

-¿Dónde está tu padre?

Gin. Ese nombre me hace recordar, cada día, que soy un hijo bastardo…no pensé que fuera a escribir en este diario que hoy empiezo sobre mi padre: pero es que a mis casi 33 años sigo jodido, pensando en eso. Ojalá mi madre me hubiera llamado Rodolfo. Aunque suene a maricón. Ella nunca se casó: los hombres se reían de ella ¿Quién se va a casar con una mujer que permitió que un chino expulsara semen con pus amarilla dentro de su chocho y la dejara embarazada?

2

No estoy enamorado de mi compañera de oficina: sólo quiero follármela. Ana. Ano. Deseo follarte, humillándote. Odio que seas tan guapa, tan delicada, tan elegante, tan pequeñita. A mi no me engañas: TE METES POLLAS POR EL CHOCHO LOS FINES DE SEMANA. Odio que hables de ese modo tan pijo, sacando la lengua un poco, mostrando tus grandes dientes blancos: dientes con los que te comes con mordiscos salvajes mi corazón. Odio que sonrías de ese modo que sepas que, desde que entras en un lugar, todo el mundo te quiere follar. Odio que vistas tan elegante, que toda la ropa que te pongas te quede tan sexy, que te subas los pantalones por detrás y se te marque tanto el culo: odio verte las bragas un poquito. Daría mi vida, todo mi dinero, todas mis posesiones, mi cabeza, por una mamada tuya. TRÁGATE MI SEMEN. Cuantas veces he estado en el baño de la oficina con la polla sacada, la puerta cerrada sin el seguro, deseando, soñando que entres despistada y me la veas: erecta. Sueño con romperte el culo. Me gustaría follarte mil veces, grabarlo todo en video y luego sacarte de mi cama, de mi casa a empujones: desnuda: tirarte a la calle: como hizo mi padre con mi madre: que tú, Ana, me suplicaras, que lloraras: odio no poder tratarte como a una perra.

Nunca te hablo y, cuando lo hago, me sonrojo: no soporto que me mires a la cara, a mi calva. No soporto que me veas caminar. No soporto que veas mi barriga. A pesar de que no tienes cojones eres más hombre que yo. Llevas mucho menos tiempo que yo en la empresa y ya cobras más y tienes mejores días libres, mejor mesa de oficina. Hablas más alto. Odio que seas una mujer libre, que no estés entre cadenas, que haya leyes que me impidan violarte, que no seas puta, que no seas una máquina de refresco en la que pueda echar una moneda y yo, a cambio, pueda meterte la polla: odio que el jefe te sonría sólo a ti: ODIO QUE LE DEVUELVAS LA SONRISA. Odio que nunca me hables y, que cuando lo hagas, sea con una sonrisa que me esclaviza a ti: que hace que me abra de piernas, deseando que tuvieras polla y yo chocho: que me la metieras. Odio tener sólo dos pantalones para la chaqueta del trabajo y que tú lo sepas (en eso seguro que te has fijado). Odio estar gordo y calvo: odio que veas mis manchas amarillas debajo de los sobacos provocadas por el desodorante spray. Odio no estar dentro de tu lista de posibles candidatos para follar. Odio ser para ti sólo el gordo imbécil de la oficina que no te deja de mirar. Eres pequeñita. Eres mi Hitler. Mi campo de concentración donde se me extermina. Quiero que cuando muera te comas mi carne, que te la vendan, engañada, en el mercado. Quiero que me comas y me cagues. Quiero estar dentro de tus intestinos, de tu estómago: ser un poco de oxígeno en tu corazón.

3

Soy el contable que más trabaja de la oficina, pero el que menos cobra. Soy el único que sabe hacer todo el trabajo pero el menos valorado. Tendría que alzar mi voz, hacerme valer, cobrar más: pero no sé hablar, me pongo nervioso. Sé que no soy imprescindible ¿Quién es imprescindible hoy en día? La humanidad no es nada. Siento que me están haciendo un favor teniéndome en esta oficina. Les incomoda mi presencia: mi gordura, mi calvicie, mi forma de ser, callada y nerviosa. Ese dinero que no me pagan es el dinero que yo les pago por soportarme. A menudo quedo trabajando hasta tarde: cuando todos mis compañeros se han ido: haciendo el trabajo de ellos: los pocos días que mi jefe se queda en la oficina hasta la noche y me ve allí, trabajando, bajo un montón de papeles, el muy cabrón me dice:

-Es que no sabes organizar tu tiempo.

Cuando regreso a casa encuentro a mi madre dormida frente al televisor. Me ha hecho la cena. Ella trabaja como mujer de la limpieza en unos grandes almacenes. Me como la cena que ha preparado a pesar que, de camino a casa, he cenado dos kebab y que llevo meses torturándome, con la idea de empezar el régimen, para dejar de ser gordo. Me gustaría estrangular a mi madre vieja. Arrancarle su chocho repugnante con un chuchillo y tirarlo a un container de basura. Y a ella enterrarla en un bosque muy verde. Creo que ella sería feliz muerta. Cuando ella muera yo heredaré esta casa. Es pequeña pero, por lo menos, ya no viviré con mi madre: la gente se reirá menos de mí.

Tras la cena me acuesto en la cama, trato de masturbarme pensando en mi compañera de oficina. Pero no se me empina: porque la imagino riéndose de mi polla, diciendo que es muy pequeña y que no sé mantenerla firme: que es la polla más mierda de todos los tíos con los que ha estado. Para colmo, en mi mente, se confunden las imágenes: a la vez que la imagino desnuda veo la cara de mi jefe. Cierro los ojos. Trato de descubrir si soy homosexual. Imagino que se la estoy metiendo por el culo a mi jefe. Imagino a mi jefe a cuatro patas y yo metiéndosela por detrás. La polla se me pone totalmente flácida. No consigo una erección. Otra vez veo la sonrisa y los dientes blancos de mi compañera de trabajo:

-Eres un maricón –me dice. Y luego suelta su estridente risita de niña pija.

-Quisiera poseerte Ana –digo en susurros, a mi almohada, a punto de llorar- quisiera que me amaras. No rías de mí, por favor. Te amo. Quiero dejar de estar solo. Sácame de este infierno que es mi vida.

Nota.-Dibujos por Rafael Fernández.

El poeta misterioso: poema para Elena.

Me llegó una factura bestial de Vodafone Internet de 248 euros. Ahora, escribo cada día desde el bar del poeta misterioso, que tiene wifi, mientras bebo vino y observo a la gente.

Alguno de ustedes me habéis escrito preguntándome qué escribe el poeta misterioso. Anoche le convencí para que os recitara un poema. A ver si os gusta el montaje que os he preparado con el window movie maker:

Mas amor, mucho mas, en ZibeleZ

Se me cae la baba con la escritora Espido Freire. Es mucho más guapa al natural, muy dulce, nada creída. La piel (de la mano), cuando se le besé, era muy suave. Ella es muy frágil. Parece un hadita.

-Te has cambiado de vestido –le he dicho.

-Sí –y girándose a una amiga, me presentó:

Este es el periodista que se me ha puesto antes de rodillas.

Antes le di mi tarjeta de visita. Ahora se la he vuelto a dar. Esta vez, con la dirección de mi otro blog: micabeza.com. Y le he dibujado un corazón.

-Muchas gracias Rafael –ha dicho sin mirar la tarjeta.

¡O sea, que se quedó con mi nombre!

“Rafael, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía. Ra-fa-el: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos paladar abajo hasta apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Ra. Fa. El.”

Marta Cibelina, mi compañera y amiga en Cibeles, se ha acercado a mi justo en ese momento. Me ha visto soltando chiribitas de amor por los ojos, se ha reído de mi porque ya sabéis que el amor pone una cara de tontorrón bestial al pobre que está enamorado.

Ay, Espido Freire. Si lees esto, quiero que sepas que eres el amor de mi vida y que si me llamas para tomar un café voy a tratar de metértela hasta el fondo.

Espido y yo

Estoy actualizando desde Cibeles en mi otro blog. Luego escribo algo por aquí ¡Feliz día de los enamorad@s!