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BLOG DE CONTENIDO SOLAMENTE PARA ADULTOS (+18 AÑOS)

Archivo de Diciembre, 2006

Queridos amigos: FELIZ 2007

Sólo unas líneas porque no me olvido de vosotros a pesar de que a estas horas ya ando medio borracho. Os quiero mucho y os quiero agradecer, de corazón, que me leáis. Sin vosotros no soy nada, sin vosotros, aun estaría trabajando fregando platos. Sin vosotros, y sin mis cualidades sobrenaturales para la escritura, por supuesto 

Hoy pienso emborracharme hasta el coma etílico. Cuatro días a tope de sexo con mi perra. Estoy solo cuidando a Anais en Fuerteventura y no volveré a Madrid hasta el día 4, día en el que empezarán nuevas aventuras en 20 minutos (ya os cuento, mañana, aunque la gran sorpresa me la voy a tener que callar pues me lo han pedido).

Un solo consejo, me atrevo a daros a pesar de lo pedante que puedo resultar (una vez más). Este año, con las uvas, no deseéis nada. Simplemente fijad el objetivo. E id una y otra vez a por ello durante todo el año. No dejéis de daros cabezazos contra ello hasta que ceda, a pesar de la sangre y el sudor. Y lo conseguiréis. Os lo juro. No es magia, sois vosotros, que sois dioses aunque no lo creáis: todo está a vuestro alcance si lo deseáis de verdad.

Deseando paz, os quiere:

Rafa

Creo que es el final.

Conocí a la periodista cuando fui a retransmitir, para “20 minutos” la lotería de navidad. Estaba muy buena y le di mi teléfono por si un día le apetecía tomar un café (para ver si un día conseguía que me chupara la polla): todos los demás periodistas que estaban a mi alrededor me miraron como si fuera un imbécil:

-Una chica como esa no va a llamar a un mierda como tú: ni siquiera eres guapo y se nota a la legua que no tienes dinero –me decían los ojos de la gente.

Pero yo le di mi teléfono: porque soy un niño de 32 años que aun cree en Papa Noel. Además, si ellos jugaban a la lotería, que me dejaran jugar tranquilo a la mia.

Ella guardó mi nota en el bolsillo de su vaquero, pero noté que lo hacía simplemente por educación y buena persona. Una chica como ella recibiría, de media, unas 10.000 proposiciones sexuales al día. A una chica como ella la tratarían de violar unas 7 veces cada día. A una chica como ella la tratarían de violar los policías que vendrían a detener a las personas que trataron de violarla. Y esa chica me llamó ayer y me dijo que aceptaba ese café. Quedamos por Cíbeles. En un VIPS. Me cambié de calzoncillos. Y, cuando la vi llegar a la cita, pensé que se me salía el corazón por el agujero de la polla.

Mientras tomábamos el café, supe que si la trataba como una dama, que si me ponía a decirle que qué guapa salía por la tele, que qué bien daba las noticias, no me la iba a follar. Así que empecé a tratarla como a una guarra. Cosa que le gustó porque, 40 minutos más tarde, fuimos al cuarto de la pensión y nos desnudamos. Cuando la vi desnuda, recordé mi conversación con el niño Jesús.

Aquella mujer, con aquellas tetas y aquella sonrisa, era un milagro. Cuando le quité el sujetador blanco y le vi las tetas pensé que esto era una broma:

-Vamos, vete de aquí. Esto es una broma ¿verdad? –me entraban ganas de decirle- ¿Cómo diablos quieres que me crea que quieres que te folle?

Mas tarde, eyaculé dentro de ella y de un preservativo. Mis espermatozoides gritaron de rabia por no poder tocarla. Me iba avergonzar porque ella no se había corrido sin embargo, ella agarró mi culo y me movió, con una fuerza que no sé donde diablos sacó (quizá con la fuerza con la que evitaba la violaran cada día), y mi polla se convirtió en un consolador que entraba y salía de su chocho: y se corrió:

-Es que estaba a punto –me dijo.

Las chicas, normalmente, les gusta abrirse de piernas y que se lo hagamos todo, como esclavos. A mí, me gusta lamerlas y ser esclavo pero, ver a una chica follándome, cabalgándome, me pone más: me pone ver cómo me follan.

Al rato, ella me pidió comprobar sus correos electrónicos desde mi ordenador y yo también lo hice: la secretaria del director me estaba buscando: Arsenio Escolar tenía algo urgente que decirme: asustado, llamé por teléfono a su secretaria:

-Hola ¿Querían verme?

-¿Siempre tienes el móvil apagado?

-Pues sí

-Te dejé mensajes en el buzón de voz

-No escucho los mensajes de voz nunca. Me dan miedo.

-El director quiere que estés mañana en su despacho a las 12.30

Entonces, me di cuenta: Dios me había mandado aquella tía buena porque me iban a despedir: aquella chica era mi regalo de despedida: la reunión es hoy viernes: a las 12.30: el concurso de blogs al que me presenté, que me dio este trabajo decía que “el ganador será columnista de “20 minutos” durante todo el año 2006”. Faltan 2 días para que se termine el 2006. Sin duda, este es mi final. Tendré que volver a mi isla africana. Adiós Madrid. Tendré que volver a ser camarero y freganchin. Tuve la ocasión de escribir en el diario más leído de España y no supe aprovechar la oportunidad. Porque no valgo. Nunca debí de haber escrito de forma tan bestia. Ni poner fotos porno. Nunca debí de creerme mega guay. Los de “20 minutos” me han pagado un sueldo que no merecía. Debí de haberme vendido y ser políticamente correcto, como todos los trolls me advertían. Este, será, mi último post. Soy un fracasado y nunca conseguiré ser escritor. Pido perdón si alguien confió en mi. Adiós.

No la voy a llamar

Ella me besó una vez, hace tiempo. Lo hizo como si nada.

Sin embargo, su beso, se deslizó por el hueco de mi garganta. Y cayó, sin que ella lo supiera, en mi corazón.

La casualidad hizo que hoy me cruzara con ella en la calle.

-¿Qué tal? -me preguntó

-Bien. Muchas gracias. ¿Y tú?

-No me puedo quejar.

-Bueno, pues que sigas bien –le dije.

-Igualmente Rafa.

Esquivo, seguí caminando: aterrorizado por si descubría que me tiene clavado en una cruz en la que no quiero hacer otra cosa que verla caminar con su abrigo oscuro y botas de tubo.

Hace unos días me quemé la mano con un cigarrillo. Las quemaduras son las heridas que más se asemejan a las del amor: las que más tardan en cicatrizar.

Al llegar a casa, me asusté porque mi voluntad, sin habérmelo consultado, había decidido llamarla. Así que rompí el papel donde tengo anotado su número de teléfono, lo tiré a la basura. Luego, me incliné sobre la bolsa de la basura y saqué todos los trocitos del papel que antes había roto: lo reconstruí. Me sentí a salvo cuando comprobé que, de nuevo, tenía en mi poder, su número de teléfono.

Con él en la mano, me tendí sobre la cama y disfruté del dolor de esta locura maravillosa que se llama amor. Y, por supuesto, cuando me levanté, no la llamé.

Saramago y el Apocalipsis.

A, ese hombre, le dijeron que, cerca, hay una tienda de disfraces: el hombre camina mirando a todos los lados: trata de encontrarla: ve un letrero, en el primer piso de un edificio:

Cruza, pero no le hace falta subir al primer piso:

Porque, justo en esa calle, hay otra tienda de disfraces: y en el escaparate, el disfraz que necesita: el de Papa Noel:

Entra en la tienda, compra el disfraz: lo empaquetan y meten en una bolsa y, cuando el hombre ya se iba, aparece el dueño de la tienda de disfraces del primer piso: lo mira con rabia: se dirige, gritando, al dependiente que acaba de vender el traje de Papa Noel:

-¡Era mi cliente! ¡Estoy harto de que me quites clientes! ¡De hacerte publicidad gratuita con mis carteles! ¡Dame ese dinero!

El dueño de la tienda de disfraces del primer piso se tira sobre el dependiente de la tienda de disfraces de la calle: se pegan puñetazos: el cliente sale corriendo de la tienda agarrando el disfraz de Papa Noel: no detiene su caminar hasta que llega a su casa. Por el camino piensa que:

-Hay personas que nacen en el Apocalipsis, viven toda su vida en él y no tienen ninguna esperanza.

Y, cuando esa noche, ese hombre disfrazado de Papa Noel, entrega a su hijo los regalos, piensa que la navidad es una burbuja consumista que nos aísla del Apocalipsis: que ojalá no hubiera Navidad o no existiera el dinero que ha vuelto loco y deshumanizado aun más al hombre. Porque imaginar al hombre como un ser pacífico es completamente imposible. La paz nunca ha permanecido entre los hombres. Sobre todo, cuando hay dinero de por medio. El dinero es lo que termina, siempre, por desequilibrarnos.

Nota.-Relato hecho a partir de las recientes declaraciones de Saramago.

La vieja y las disculpas: el niño Jesús por 10 euros no hace nada

-No des dinero a los pobres. Realmente tienen mucho dinero. Son unos estafadores. Yo les veo ir al banco: hacen ingresos de dinero inmensos –dice la gente.

Como paso las noches en vela, escribiendo, a las 6:00 de la mañana suelo bajar a un bar a tomar un café caliente (en la habitación de la pensión donde vivo no tengo cocina). Nada más salir a la calle, tengo frío: a pesar de mis tres camisas, mi pulóver, mi chaqueta y los guantes.

A esa hora, veo a un multimillonario de esos, acostado, cómodamente, en el suelo de la puerta de un local. La verdad es que es un cabrón con suerte. Como engaña. El tipo se las sabe todas.

El día 24 por la mañana, esperé a las 9 para desayunar. Ya que no iba a tener cena de Navidad me daría el lujo de tener un gran desayuno en el VIPS. Cuando salí a la calle, me encontré con una vieja multimillonaria haciéndose la pobre y tiritando de frío: la muy puta estaba sentada en un portal para dar pena.

Iba a pasar de ella pero, en el escaparate de al lado vi al niño Jesús: y el niño Jesús me miró a los ojos:

Que me dijo que no fuera como el resto de las personas: que necesitan mentirse, crear historias para no sentirse mal por ser tan egoístas a diario. Retrocedí y le di a la viejita el dinero que llevaba encima: en lugar de ir al VIPS fui al bar de siempre.

-Has hecho muy bien, Rafa –imaginé o quizá, verdaderamente, me dijo el niño Jesús, en el interior de mi cabeza.

-Gracias. A ver si me ayudas un poquito, que me siento en Madrid super solo.

-Tú no quieres compañía: tú lo que quieres es follar con una tía buena.

-Pues sí.

-Bueno, veré lo que puedo hacer a lo largo de la semana. Pero no te prometo milagros. Que en navidad todas las chicas están muy enamoradas de sus parejas o les da especialmente cosa ponerle los cuernos.

-¿Y no hay ninguna sin novio?

-Casi ninguna. En esta época se emparejan siempre. Tienes que esperar hasta febrero: cuando se han dado cuenta que han sido unas gilipollas.

-Venga, joder, Dios.

-Tampoco te me pongas chulito Rafa ni te me hagas el santo, que sólo le has dado 10 euros a la vieja esa. Si estás jodido no es por mi culpa.

Noche de amor, noche de paz

Paso la navidad, acostado en la cama, al lado de un lavamanos. Ayer, la mujer que limpia en la pensión, me preguntó que qué iba hacer la noche de Navidad: le dije:

-Quedarme en mi cuarto.

La mujer que limpia en la pensión puso la misma cara que hubiera puesto yo si hubiera sido testigo de una degollación instantánea. No supo que decir. Yo me reí entonces. A carcajadas: no sé porqué. Quizá soy un sádico que me gusta dar pena a la gente, o quizá, simplemente estoy loco. Estar sólo en navidad está muy mal visto.

Algunas personas de Madrid, me han invitado, insistido mucho, para que pase la Navidad con ellos, en sus casas. Muchas gracias y muy agradecido. Pero no puedo. Me parece humillante que vean mi soledad esa noche. La noche de Navidad es demasiado personal para pasarla con desconocidos. También he apagado el teléfono móvil. Odiaría a quien me llamara para felicitar la Navidad. Sobre todo a esos que no me llaman nunca durante el año y de pronto, desagradablemente, llaman y se atreven a decir te quiero. Que patéticos y malvados. Es un insulto a mi inteligencia.

Me he comprado dos pizzas (y el periódico, y algunas pelis en el top

manta) para no tener que salir de mi habitación en todo el día. Para no tener que salir a la calle y enfrentarme a la navidad, cara a cara. En mi habitación estoy a salvo porque no hay navidad. Sin embargo, no como casi nada en todo el día, ni leo ni veo las películas. Paso el día y la noche en la cama acostado, pensando, por primera vez en la vida, que algo estoy haciendo mal. Que quizá mi actitud con la vida no es la correcta. Porque si lo fuera, yo no estaría solo en Navidad. Por tercer año consecutivo. Alguien hubiera querido estar conmigo. Alguien me hubiera dicho te quiero.

-Eso es porque eres pobre Rafa. –me dice, fantasea, Sigmundo – Ya verás cuando triunfes con tu libro, cuando seas multimillonario. La de chicas que querrán estar contigo. La de chicas que te dirán “si yo te hubiera conocido por aquel entonces, no hubiera dejado que pasaras la navidad solo”. Pero tú no creas entonces a esas zorras interesadas. Las usarás y, luego, las tirarás al w.c. Es lo que se merecen. Porque a ti no te quiere de verdad nadie: estás solo en Navidad. Sólo estarán contigo para usar tu dinero o disfrutar tu fama.

Hago callar a Sigmundo: lo que falla no es que viva en una habitación de mierda y casi no tenga más que para comer. Lo que falla soy yo. Es mi mente: toda la gente que veo me parece estúpida y falsa. Toda. Y me alejo de ella a toda prisa. Eso significa que el estúpido soy yo. Y si estoy metido en un cuartucho de una pensión es porque yo lo he querido. Nadie me obliga a estar aquí.

Ayer sábado, por la tarde, me sentía tan desagradablemente solo que me fui a la manifestación por lo de la vivienda digna.

Quería unirme a las miles de personas que por allí pasaban. Quizá así dejaría de sentirme solo: me sentiría rodeado de gente, pertenecería a un grupo: dejaría de sentir frío. Pero, cuando los vi, no pude hacerlo: me parecieron patéticos: no por la causa que defienden, totalmente loable, sino por sus caras. Adolescentes imberbes, adultos gilipollas. Todos metidos en un papel, actuando como si fueran manifestantes: estaban dentro de una manifestación, pero no eran manifestantes: gritaban y cantaban las consigas: portaban carteles: pero no eran manifestantes: eran actores: sub humanos: gritaban:

-¡NO NOS MIRES, ÚNETE!

Pero yo no podía. Porque me hubiera dado risa y vergüenza.

Así que me fui al Burguer King a comprarme una hamburguesa XXL, de esas que dicen son malas para la salud. Cuando como comida que engorda es porque me da igual mi vida, porque me da igual morir o vivir. Sin embargo, me atendió una marroquí y, al entregarme la hamburguesa, me miró de forma tan dulce y cariñosa, que decidí darle un voto de confianza a la vida: porque quien sabe lo que pasará: lo que me deparará el 2007 si sigo con esperanzas y luchando. Si aguanto un poco más. Aunque sea, hasta las navidades que vienen. No he de perder la fe y seguir buscando por los ojos de la gente.

De camino a casa, vi a una puta de color negro en un portal. Tenía una cara agradable: me sonrió: me entraron ganas de irme con ella. Pero no lo hice.

Creo que hasta hubiera sido bonito.

Más bonito que estar solo. Pero me dan miedo las enfermedades sexuales y asco meterla por donde la ha metido un sub humano vulgar, borracho y despreciable. Yo sólo me iría con una puta que lo hiciera, únicamente, con gente de inteligencia ultra elevada y en hospitales.

Nota.- Y para colmo, acaba de morir James Brown

Nota 2.-Posdata a las 15:20 del día 25: la señora que limpia en la pensión ha tocado en mi cuarto y me ha invitado a almorzar en la cocina 🙂

Sin

24 de diciembre. Estoy acostado, boca arriba, en la cama. En calzoncillos. Solo. Luz apagada. Sin levantar mi espalda, alzo mis brazos. Busco un cuerpo sobre mí. Que se

materialice. Que la pueda abrazar. No ocurre. Ella lleva muerta más de 22 años.

En navidad, es siempre, cuando más te echo de menos. En navidad, es siempre, cuando espero que te me aparezcas. Pero nunca ocurrirá.

Feliz navidad, mamá. Te lo escribo, por si no me escuchas cuando lo digo en voz alta.

Lotería de Navidad: NO PUEDO DORMIR

Son las 3:15 de la mañana. No puedo dormir.

No paro de recordar a una de las administradoras jefas de “20 minutos”. Me lo dijo bien clarito en su momento:

-Compra nuestra lotería de Navidad. Mira que si sale nuestro número te vas a quedar muy rascado.

Yo nunca he jugado a la lotería de Navidad. Es super cara. Prefiero gastar 2 euros en la primitiva esos días del año en los que no llego a final de mes y estoy desesperado. Siempre, en todas las empresas que he trabajado, me dicen que compre un cupón. Y yo paso. Y tampoco voy a las cenas de navidad porque me parecen patéticas. Tras el sorteo, me río de ellos:

-¡Ja, ja, ja, ja! ¡Os habéis gastado 20 euros en un papelito de mierda!

… pero no sé… es que me he enterado que esa señora suele dar suerte: una compañera me ha dicho que gracias a ella ganó 7.000 euros… y el año pasado, le tocó un buen premio a los compañeros de “20 minutos” Valencia…no sé por qué, pero creo que me voy a arrepentir por primera vez en mi vida de no haber comprado la lotería de Navidad ¡Y además en directo! …como salga ese número… ay, Dios… voy a ser el hazmerreír una vez más ¡Me arrepiento de no haberlo comprado!

LOTERIA DE NAVIDAD: Cojo el metro y voy pa´ lla:

No recuerdo bien la parada de metro donde tengo que bajarme. Pero quiero ir ya a ver si es verdad que hay gente que pasa la noche fuera (con el frío que hace) para poder entrar y ver en directo el sorteo… paresco un yonki nada más levantarme.

¡Os digo desde que llegue! ¡No he desayunado salvo una pastilla de Pharmaton Complex! ¿Hay alguna tía buena que pueda ir para allá a darme un bocadillo vegetal de atún?

Gracias.

LOTERIA DE NAVIDAD ¡SOCORRO!

Con miedo por si me robaban por la calle todo el equipo que me dio “20 minutos” y luego me lo descontaran del sueldo…

Entré en el metro y vi una bufanda abandonada que me entristeció tanto como si viera una tumba.

Y como siempre que uno tiene prisa el tren se rompe ¡He de tomar un taxi! Y, como siempre que se tiene prisa, el taxista que te toca es un viejo que va lento.

Nada más llegar a la sala de prensa (tarde) mi compañero me pide que saque fotos a la sala donde se va a celebrar el sorteo: que busque frikis. Pero la sala está vacía salvo por este buen señor:

que me pide que se la mande por e-mail:

y diez minutos después se llena de frikis. Ambiente festivo. Algo grande va a pasar.

¡QUÉ BUENA QUE ESTÁ ESTA TIA!