Nunca debí eyacular en la boca de Satanás

07 agosto 2006

Nunca debí dejar que, aquella turista, me chupara la polla mientras yo veía una película porno (me excitaba mirar fijamente a la película porno, no a ella): aquella noche me condené: por utilizar a esa turista como un objeto: boca succionadora: por eyacular en su boca sin mirarla a los ojos: le dije que, si no me dejaba sacarle fotos chupándome la polla, la echaba de mi apartamento: me deshumanicé por completo: y me reí de ella cuando ví que tenía la boca llena de semen: mayonesa:

Ahora, tres años después: tengo grasa, sida y pus en el cerebro: y me sale por el oído: ahora todo lo que toco, miro y logro se convierte en basura: ahora, no logro sentir amor: sólo desprecio por todo aquel a quien miro: asco por mi mismo: es la maldición de Satanás: estar siempre solo y sicótico, atrapado en esta casa de paredes blancas:

Dejo de escribir: bajo las escaleras: para almorzar: no debería de comer nada: debería de abandonarme: debería dejarme morir en una esquina: siempre que bajo las escaleras pienso que no me van a conducir al piso de abajo: sino que, de pronto, va aparecer el infierno: donde merezco estar:

En la cocina, saco del congelador una bandeja de albóndigas: la bandeja es una patera: las albóndigas, inmigrantes negros: saco uno a uno, negros de esa patera: y los tiro sobre la sartén… a las costas de la isla donde vivo llegan, cada día, cientos de negros muertos de hambre: yo nunca hago nada por ellos: me da igual que mueran: sólo me importa terminar mi libro:

Manuel, de Chile, me mandó ayer una foto para que escriba un relato con su cara: y, desde que se la vi, su cara me ha perseguido día y noche: su cara me da miedo: su palidez enfermiza: la tristeza de sus ojos: sus rizos: estoy seguro que, a sus espaldas, la gente se ríe de él por sus rizos: y no es justo: Dios le puso rizos: ¿Por qué Dios? ¿Para reírte de él?: Dios es un cabrón a veces: pone rizos a la gente: quiero escribir una historia bonita sobre Manuel: alguna mentira que le haga sonreír o ser feliz por unos instantes: pero no puedo: como yo, Manuel está maldito por Satanás: nunca antes le había visto, pero sé que Manuel es mi hermano: somos lo mismo: también a él la desgracia le perseguirá por el resto de sus días: tiene el brazo fracturado: eso es señal de que su alma ya está pensando abandonar su cuerpo ¿Cómo decirle que también está maldito? A estas alturas de su vida ya se habrá dado cuenta ¿Cómo escribirle un relato bonito cuando él sabe que está maldito? ¿Cómo mentirle? Su cara me da miedo: sé que algún día matará a alguien o realizará un crimen espantoso: por soledad: por amor: porque nadie lo amó como él necesitó: yo quiero a Manuel: pero nunca le ayudaré: dejaré que se muera: él no es más que otra alma atrapada dentro de un cuerpo: como todos, cuando estemos muertos, nos reiremos de nuestros problemas: también los negritos de las pateras se reíran de sus problemas: esa es mi disculpa metafísica para ser un hijo de puta.

Se han terminado de freír esos negros en la sartén: he hundido un cuchillo en sus vientres: ahora, las albóndigas se han convertido en cráneos: cráneos que ríen: sirvo salsa Tabasco sobre sus cráneos:

La sartén con aceite, donde acabo de freír las cabezas de los inmigrantes, me mira: chisporreando rabiosa: sé que Satanás (o uno de sus diablos) va a agarrarla por el mango y tirarme el aceite ardiendo sobre la cara: quieren desfigurarme la cara cuanto antes:

mis perros también quieren matarme: les he tenido que sacar fuera: los diablos planeaban poseerlos: ahora mis perros esperan fuera, para desgarrarme la garganta a mordiscos: rabiosos.

Mi casa está desordenada, sucia: en cualquier momento llegará la policía: me detendrán: la policía quiere detenerme y hacer que me ejecuten en la cárcel unos criminales:

-Usted no tiene derecho a vivir en este mundo -me dice el policía-. Mire como tiene su casa, mire como tiene su mente. Todo lo que usted toca está sucio. Usted no tiene derecho a escribir lo que quiera. Está prohibido escribir lo que quiera. Usted tiene que escribir lo que todo el mundo: tiene que escribir sobre cosas blancas: escribir que trabajar es correcto: que el sexo no existe: escriba sobre fuentes, sobre plantas: no escriba sobre humanos: los seres humanos ya no existen: no deben de existir: porque son sucios, como usted.

Huyo de la policía… me meto en la bañera: me cubro de espuma hasta arriba: la espuma que forma el jabón de baño son nubes: la luz que entra en mi cuarto de baño es azul: estoy en el cielo: me siento a salvo: cuando salga de esa bañera saldré limpio, sin sida, sin grasa, sin pus o pecado alguno.

Nota.- ¿Quieres que escriba un relato apartir de tu cara? Pincha aquí.

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