BLOGS

BLOG DE CONTENIDO SOLAMENTE PARA ADULTOS (+18 AÑOS)

Fuckowski: Memorias de un Ingeniero.

Igual que el Siglo de Oro tiene sus clásicos, Internet también. Alfredo de Hoces, ha escrito el primer clásico de Internet “Fuckowski, memorias de un ingeniero” ¿O acaso este comienzo no es ya un clásico -para cualquier internauta que se precie- capaz de rivalizar con “En un lugar de la Mancha…”? “Existe una línea marrón que divide a la humanidad en dos grandes grupos: aquellos que nacen por encima de la línea de flotación y tienen una vida y los que nacemos hundidos en la mierda y tenemos que darnos de hostias por salir a respirar”

Ganador del Primer Premio Novela 2005 “Yo escribo.com, Alfredo de Hoces, nos muestra la vida tal cual es, sin medias tintas > “Aquello era como hacer el 69 con un travestí. Por una parte no se podía negar que daba cierto placer pero, por otra, te comías una polla” Con un agudo sentido del humor y una prosa exacta que huye de las formas arcaicas con las que se auto masturban y aburren los escritores actuales, Alfredo de Hoces, ha escrito la novela que Buckowski hubiera escrito si, en lugar de haber vivido en E.E.U.U, hubiera vivido en Málaga y estudiado ingeniería. La mejor novela que he leído en años: terminas de leerla y no piensas que has leído un libro sino que has leído el alma de una persona, que tienes un nuevo amigo: no me ha pasado nada igual desde que leí “El guardián entre el centeno”.

-¿Cuál es la otra historia de este libro? ¿Por qué decidiste escribirlo, cuánto tiempo tardaste, cómo conseguiste que te fuera publicado?

“Me vine a vivir a Dublín hace tres años, para romper con la rutina y con una situación laboral que apenas me dejaba tiempo libre. Quería viajar, conocer gente, sentirme vivo, seguir creciendo. Y empezar a escribir; la idea me rondaba por la cabeza hacía meses. Entré a trabajar en una empresa de software después de medio año desconectado del mundillo, y de pronto todo el mundo hablaba de los “blogs”. Mi blog esto, mi blog lo otro. Lo primero que pensé es que sería otra de tantas gilipolleces con las que la gente se da importancia, pero luego navegué un poco por la red y me di cuenta de que estaba totalmente en lo cierto.

Total que me hice un blog de esos y empecé a escribir pequeños relatos, como ejercicio catártico en clave de humor. Intentaba sobreponerme al día a día con una sonrisa, ver mi situación en perspectiva, darme ánimos, recordarme a mí mismo las cosas importantes de la vida. No creía que aquello le fuese a interesar a nadie pero, para mi sorpresa, pronto empecé a recibir comentarios y correos de multitud de desconocidos que decían haberse sentido identificados leyendo mis desvaríos, me agradecían el buen rato pasado y me animaban a seguir. En tres meses tenía once relatos, unas cien páginas. Un lector me sugirió presentarme a algún concurso literario, y sólo entonces me di cuenta de que había escrito un libro. Lo presenté al “IV Concurso de Novela YoEscribo.com”, y gané el premio: 3000 euros, una semana en Mallorca, y la publicación de una tirada de 500 ejemplares.”

-¿Cuántos ejemplares has vendido de tu libro?

“La primera edición está a punto de agotarse; todas las semanas recibo algún pedido. No está nada mal teniendo en cuenta que la novela sólo se vende por internet y que además se puede leer gratis en mi página. Quien la compra lo hace porque quiere conservarla en papel, regalarla a alguien, o simplemente como gesto de agradecimiento.”

-¿Estás contento por haber publicado?

“Por supuesto que ver mis historias en edición impresa me produjo una gran satisfacción, pero no le doy más importancia de la que tiene: es un simple concurso que alguien tenía que ganar. Lo que realmente me llena es haber conseguido utilizar la escritura para comunicar algo importante a otras personas. Hay quien me ha dicho que mi novela le ha ayudado a darse cuenta de ciertas cosas, o que incluso le ha dado el empujón que necesitaba para dejarlo todo y echar a volar en busca de sus sueños. Eso para mí vale mucho más que tres mil euros.”

-¿A qué te dedicas en la actualidad?

“Compagino mi trabajo de ingeniero informático con mis aficiones, principalmente la música y la literatura. Toco la guitarra, escribo y leo todo lo que puedo.”

-¿Qué piensas del panorama literario actual?

“Me parece excesivamente comercial: hoy en día todo se enfoca como un negocio. Se crean productos de bajo coste que generen beneficios lo más rápidamente posible y se olviden con igual rapidez para dejar espacio a productos nuevos. Es la rueda del consumo en la que tan fácil es quedar atrapado: antes de que desaparezca el espejismo y sintamos el vacío, ya tenemos otro espejismo disponible. En mi opinión, el consumo compulsivo de sensaciones efímeras alimenta la estupidez y deja morir de hambre al alma. Con el tiempo llegan las crisis, el vacío existencial… en algunos casos ya es demasiado tarde.”

-¿Te han pasado a ti los hechos que cuentas en tu libro?

“El libro es básicamente autobiográfico, con algunas licencias poéticas. Me interesa más el qué que el cómo, así que con frecuencia recurro a la metáfora para hacerme entender. Pero sí, todo está basado en experiencias propias.”

-¿Eres tú Fuckowski?

“Fuckowski es un alter ego, una parte de mí sometida a unas circunstancias concretas.”

-¿Has tenido problemas con alguna persona por haberla utilizado como personaje de este libro?

“Es curioso, hay quien me ha tachado de misógino por el capítulo en el que hablo de mi ex novia, y sin embargo a ella le encantó. Uno de mis mejores amigos, Álvaro, que inspiró a Pijoski, se reconoció en la novela y me felicitó. Es cuestión de tomarse las cosas con humor; supongo que todos nos ofendemos en la misma medida en que nos odiamos a nosotros mismos.”

-Sin duda, el episodio que más me ha gustado es cuando decides no ir a trabajar por cuidar un pájaro que encuentras tirado en la calle. No recuerdo nunca haber leído una metáfora más hermosa contra el sin vivir de nuestros días…

“Lo del pájaro es verídico. Era un pichón muy joven que se había caído del nido; lo tuve en mi habitación durante semanas. Contemplar a esa criatura desvalida y temblorosa luchar por la supervivencia, ir recuperando poco a poco las energías, ganarse su libertad a golpe de puro instinto, verla convertirse ante mis ojos en lo que estaba destinada a ser, fue una gran experiencia que me hizo recuperar la fascinación por el milagro de la vida.”

-¿Has tenido alguna vez una relación sexual con un animal?

“He tenido sexo con animales e incluso con vegetales (un melón). Con minerales lo veo más complicado… Bromas aparte, cuando voy a casa de mis padres duermo con dos perros y un gato; hay tocamientos pero siempre son por encima de la ropa. ¿Eso cuenta?”

-¿Tu perro se llama realmente Satán?

“A mi perro le cambié el nombre para preservar su anonimato. En la novela le puse Satán en honor al fiel compañero de aventuras del Hombre Enmascarado, un cómic que solía leer de niño. Satán era un lobo negro al que el Hombre Enmascarado adopta de cachorro. Siempre me fascinó esa mezcla de fiereza y lealtad. Al siguiente perro que tenga le pondré Satán, sin duda.”

-¿Eres satánico?

“Ser satánico es tan irracional como creer en Dios. Soy ateo, así que el satanismo queda descartado. Eso sí, todo lo que me fascina ha sido tildado alguna vez de demoníaco o maldito. Ya dejó claro Nietzsche en “El anticristo” que al ser el cristianismo, en su versión distorsionada por la iglesia católica, una filosofía totalmente anti natura, todo lo que estuviese cercano a la naturaleza y a la vida, lo pagano, sería etiquetado automáticamente de obra del demonio, el eterno antagonista de dios. Me gusta la interpretación de la historia del ángel caído como la de aquel que, al estar suficientemente cerca de dios, se dio cuenta del engaño y fue por ello desterrado, calumniado y silenciado. Cuando nos habla el instinto y el sentido común, la iglesia dice que “el diablo nos tienta”. El fruto prohibido es el conocimiento del bien y del mal: es propiedad exclusiva de Dios. Las normas son indiscutibles y cuestionárselas supone la expulsión del paraíso. Esta táctica de manipulación que puede parecer tan obvia sigue perfectamente vigente en nuestros días: es la piedra angular del fascismo en política e incluso en el entorno laboral o familiar. Todos tenemos miedo a cuestionarnos los actos de nuestros líderes: los dejamos hacer lo que quieran, les cedemos el poder a cambio de protección. Así no vamos a llegar a ninguna parte. Por suerte siempre hay mentes rebeldes y lúcidas que se lo cuestionan todo y ayudan a despertar otras mentes. Se me viene a la cabeza Noah Chomsky.”

-¿Cuánto tiempo llevas escribiendo tu blog? ¿Te ha dado problemas alguna vez, has tenido problemas de acoso con alguien?

“Ya llevo dos años con la página, y por ahora solo me ha proporcionado satisfacciones. Nada ni remotamente parecido al acoso; todo lo contrario. Incluso me han pedido matrimonio…

He contactado con gente muy interesante, como Javier Malonda, premiado en “20minutos” por su página “El sentido de la vida“, con el que mantengo una buena amistad.

Eso sí, siempre hay quien te pone a caer de un burro por el motivo más insospechado; alguna que otra vez recibo algún correo de alguien que le manda recuerdos a mi madre. Es el precio a pagar por atreverse a opinar. Pero bueno, creo que tal y como están las cosas, para caerle bien a todo el mundo hay que convertirse en gilipollas.

-¿Cuáles son tus proyectos artísticos más inmediatos?

“Ahora mismo estoy escribiendo mi segunda novela, en la que cuento mis peripecias por Irlanda. En Dublín he conocido a mucha gente en mi misma situación; personas que lo han dejado todo para salir al mundo a buscar ese algo más. Despertar una mañana en un lugar en el que no se habla tu idioma, donde las costumbres son diferentes, donde todo está por descubrir, e ir poco a poco construyéndote una vida, es una experiencia muy enriquecedora. Te sientes renacer, recuperas partes de ti mismo que habías olvidado. En esta novela intento reflexionar sobre todo ello.”

·Lea gratuitamente “Fuckowski, memorias de un ingeniero” pinchando aquí.

·Compre, por sólo 12 euros, un ejemplar dedicado de “Fuckowski, memorias de un ingeniero” pinchando aquí

Los comentarios están cerrados.