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Europa inquieta Europa inquieta

Bienvenidos a lo que Kurt Tucholsky llamaba el manicomio multicolor.

¿De qué escribíamos antes de la crisis?

Es una conversación recurrente entre periodistas, como si una rara forma de amnesia afectara a su trabajo. ¿De qué escribíamos antes de que hubiera crisis? No hay una respuesta unívoca: cada uno escribiría de aquello que le obligaran a escribir, de lo que mejor supiera o de lo que felizmente siguiera de cerca, como un sabueso.

Yo no lo sé, porque empecé en esto casi con un pan negro bajo el brazo (Lehman Brothers), pero supongo que las historias pecaban de menos vicios circulares (‘x’ baja por que hay crisis; hay crisis porque ‘x’ baja) y por el contrario estarían algo más huérfanas de precisión y estadísticas (bienvenido sea el homo œconomicus, que dice @nicolasmsarries).

diarios

¿Más frivolidad? No necesariamente. Los periódicos, como la Puerta del Sol y otros paisajes neomedievales, son un decamerón donde lo zafio convive con lo desgarrador, donde lo sublime y lo ridículo se rozan continuamente sin margen para la aflicción o el arrepentimiento.

He preguntado a varios compañeros. Nada sistemático. Simplemente les hice la misma pregunta que encabeza el post. Para @pelayogades, antes había más variedad de temas, ahora en cambio prima lo económico. Las historias que afectan a la clase trabajadora, para destacar la crudeza de la crisis, son ahora las más demandadas, me cuenta.

De una opinión similiar es @agrados, para quien todo o casi todo se lee en clave económica. En este punto, @rruiz, otro compañero, es el más incisivo. El 90% de los temas, me dice, actualidad, local, deportes e incluso cultura se enfocan desde la crisis. Además, cree que somos mucho más alarmistas ante cualquier problema; somos más dramáticos y menos literarios.

Así que es posible que los temas, después de todo, sean los mismos y lo que realmente haya cambiado sea la forma de escribirlos. El dichoso cómo, que obesionaba al gran Christopher Hitchens: lo importante no es lo que se piensa, sino cómo se piensa.

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Esta es la gráfica que se obtiene con Google Trends cuando introduces los términos ‘Europa’ y ‘crisis’. Quizá no sea el colmo de la exactitud estadística, pero sirve para hacerse una idea rápida de cuánto han aumentado las búsquedas relacionadas con la UE y su líos. Con elevados picos en 2008 —con el comienzo de los rescates bancarios— y 2010 —uno de los puntos de inflexión de la crisis comunitaria— esta sinuosa línea azul es la cronología de una gran preocupación.

Y en esta otra gráfica, obtenida de la hemeroteca de La Vanguardia, también se observa un fenómeno similar, pero ampliado. Europa es una etapa de montaña del Tour de Francia que llanea hasta los años sesenta y que poco a poco va empinándose hasta llegar a nuestros días convertida en puerto de categoría especial.

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Europa siempre fue crisis, pero desde hace unos años es una crisis sobrerevolucionada. Los lectores demandan más Europa, más historias continentales, y los medios de comunicaciones les devuelven titulares sobre cumbres políticas al borde del abismo, sobre cómo se extiende la inevitable la mancha negra del populismo o sobre las conclusiones de Basilea III.

Ha habido, en los últimos años, una invasión de nuevas siglas al tiempo que el foco dirigido sobre la UE se ha politizado (creo que para bien). Antes, las noticias reflejaban una rutina casi hegeliana:  todo era soberanamente aburrido, pero se progresaba. Hoy, eso ha cambiado. Los periódicos han introducido una variable nueva que hasta ahora no se tenía en cuenta: la duda. Y con ella la emoción. Las noticias sobre Europa se escriben con un fervor que antes no existía. Ahora faltaría por saber si se leen o no con la misma urgencia.

6 comentarios

  1. Dice ser ANTONIO LARROSA

    Antes de la crisis , o sea con Franco no habia tanta CENSURA, ahoa sobre todo en este periódico cada dia hay menos audiencia , ya no hay tantos comentarios como hace tres o cuatro años en que por ejemplo en el blog del becario era raro el dia que no pasabn de 100 a 500. No me extraña que 20 minutos esté echando gente por todas partes y ya solo tenga cuatro páginas el de papel. Parece que este diario lo dirija un incompetente, lleno de soberbia añeja.

    http://www.antoniolarrosa.com Clica sobre mi nombre

    02 Noviembre 2013 | 14:14

  2. Dice ser baneadoOchomil

    Mira la publicidad de un periodico y te dire de que no hablan.

    02 Noviembre 2013 | 15:28

  3. Dice ser dead2080

    Yo descubrí lo que era la sociedad en el segundo mandato de Aznar. Recuerdo hablar (y leer) de las huelgas de estudiantes por la LOCE, la entrada de España en la guerra, algún que otro atentado que nos conmocionó y por supuesto en el 11M. La gente enfadada manifestándose y los medios afines dando cifras ridículas. La sensación de vivir enfadado y presionado.

    De Zapatero (antes de la crisis) recuerdo los matrimonios homosexuales, lo que nos reímos de los pisos para jóvenes de 30 metros, el cheque bebé, la subida de los salarios, y sobretodo la de las pensiones. Sobretodo recuerdo que vivíamos mucho más relajados que los años anteriores.

    Por supuesto, luego llegó la crisis y se fue todo a tomar por…

    02 Noviembre 2013 | 19:41

  4. Si algo no puede negársele al Papa Benedicto XVI es su sorprendentemente capacidad de descubrir cosas que al 99% de la humanidad la tienen sin cuidado. Recién llegado a su actual posición de máximo jerarca de la iglesia católica, dio a conocer al mundo su descubrimiento acerca de la inexistencia del purgatorio, según lo cual, las personas interesadas ahora pueden tener la certeza de que se pasa directamente al cielo o al infierno sin ningún tipo de escalas. Más recientemente, informó que había descubierto que al momento del nacimiento de Jesús no estaban presentes ni la mula ni el buey, con lo que se puso en entredicho la costumbre de incluirlos en los pesebres navideños. Afortunadamente para los fabricantes de pesebres y de textos litúrgicos, las noticias sobre estos descubrimientos no parecen viajar desde el Vaticano hasta el resto países con la rapidez esperada en la era de la globalización de la información. Hasta ahora los pesebres que se han colocado esta navidad en hogares y centros comerciales, mayoritariamente han incluido a los dos personajes de la discordia y, en los novenarios de muertos que aún se rezan en los pueblos de Latinoamérica, se continua intercediendo por las almas del purgatorio.
    Sin embargo, la manía descubridora de Benedicto XVI ha dado un giro sorprendente. En ocasión de la presentación del texto del mensaje de la Jornada Mundial de la Paz 2013, ha descubierto algo que el 95% de la humanidad ya sabía pero que el 5 % se resiste a aún reconocer. Ha descubierto nada más ni nada menos que el capitalismo es un sistema económico que funciona en base a la codicia, que promueve el consumismo y la competencia, y que genera conflictos sociales (lucha de clases) por las desigualdades que provoca entre ricos y pobres.

    Según sus palabras: “Causan alarma los focos de tensión y contraposición provocados por la creciente desigualdad entre ricos y pobres, por el predominio de una mentalidad egoísta e individualista, que se expresa también en un capitalismo financiero no regulado (…..) Para salir de la actual crisis financiera y económica – que tiene como efecto un aumento de las desigualdades – se necesitan personas, grupos e instituciones que promuevan la vida, favoreciendo la creatividad humana para aprovechar incluso la crisis como una ocasión de discernimiento y un nuevo modelo económico. El que ha prevalecido en los últimos decenios postulaba la maximización del provecho y del consumo, en una óptica individualista y egoísta, dirigida a valorar a las personas sólo por su capacidad de responder a las exigencias de la competitividad”.

    ¿Qué tiene de novedoso el “descubrimiento” de Benedicto XVI de las injusticias y de la opresión que se derivan del capitalismo y de la responsabilidad del capitalismo en la lucha de clases?. De novedoso no tiene nada, pero sí tiene un gran significado en términos del debate político ideológico que está cobrando relevancia en la coyuntura actual sobre las causas de la crisis económica global y sobe las alternativas que se existen para promover una economía que esté en función del bienestar de toda la sociedad. Es decir, es importante que un conservador de la talla de Benedicto XVI, a quien nadie en su sano juicio acusaría a de ser un instrumento de grupos marxistas o de tener una ideología anti- sistema , le diga al mundo que la creciente conflictividad social o lucha de clases, está siendo alimentada por las injusticias que provoca el sistema económico capitalista.

    Esperemos que los intelectuales orgánicos de las élites empresariales y políticas de nuestros países , que con tanta facilidad descalifican a priori cualquier opinión contraria al capitalismo y/o a los principios de lo que llaman el “libre mercado” o la “libre iniciativa”, se tomen el tiempo de leer en esta época, el mensaje de Benedicto XVI. A lo mejor descubren lo que hasta el Papa ha descubierto por fin: que el problema económico fundamental en la actualidad es la creciente desigualad entre ricos y pobres. Qué esta desigualdad es responsabilidad directa del capitalismo y de su racionalidad de muerte, y que no es posible pensar en solucionar los conflictos sociales o en promover la cohesión en una sociedad en torno a un proyecto de desarrollo nacional, mientras no se aborden las causas estructurales que le han dado origen a las brechas de desigualdad y a la exclusión social de amplios segmentos de la población.
    Porque deben saber que la lucha de clases no se la invento ni Marx ni Lenin y su existencia no depende de sí se está de acuerdo o en desacuerdo con ella. Ya lo dijo el multimillonario Warren Buffet en una oportunidad: “La lucha de clases sigue existiendo, pero es mi clase la que la dirige y la que la va ganando”.

    Julia Evelyn Martínez
    profesora de la escuela de economía de la Universidad Centroamericana “José Simeón Cañas” (UCA) de El Salvador.
    17-12-2012

    03 Noviembre 2013 | 02:42

  5. Dice ser Carla

    Hablabamos de corrupción, de la desigualdad, de los peligros de la economía financiera o virtual, de falta de representatividad de los políticos, del alejamiento de la política del mundo real … de casi lo mismo que ahora.

    Carla
    http://www.lasbolaschinas.com

    03 Noviembre 2013 | 20:48

  6. Dice ser Pelus

    Lo “bueno” de todo esto es que ahora sabemos más de como funciona Europa (aunque sea para mal), sabemos qué es la troika, la prima de riesgo, las funciones del banco central europeo y las del nuestro, hasta que punto nuestros gobernantes directos están coartados por nuestros gobernantes indirectos (socios europeos) y unos cuantas cosas más.
    De que se hablaba antes? Quizá algo menos de futbol (Ronaldo no estaba en el Madrid y Messi, no era el gran Messi de los últimos años, ni Guardiola, ni Mourinho eran entrenadores de Barça y Madrid). Las noticias eran quizá mucho menos catastrofistas ya que España iba como un tiro y los pequeños problemas y contradicciones del sistema no se hacían tan evidentes y eran marginales. Se hablaba mucho de Iraq, Afganistán, integrismo islámico y ETA, cosas que con la crisis (y el fin de ETA) han pasado a segundo plano, salvo momentos de shock concretos (como la derogación de la doctrina Parot).

    04 Noviembre 2013 | 15:55

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