Archivo de la categoría ‘Canciones para empezar bien la semana’

Canciones para empezar bien la semana: ‘Born to Die’, de Lana del Rey

09 enero 2012

En los próximos días y semanas vais a tener Lana del Rey hasta en la sopa. Es lo que toca: la industria -también la supuestamente indie- necesita vender productos a bombo y platillo. Nuevas  sensaciones planetarias que lo son antes incluso de ver la luz sus discos. Ese es precisamente el caso de Lana, que aunque publica su debut el próximo 30 de enero, lleva dando qué hablar desde hace meses gracias a una de las campañas de promoción más salvajes que se recuerdan. También gracias a dos canciones, Video Games y Blue Jeans -a  las que recientemente se suma el single que dará nombre a su primer álbum, Born to Die-, que han hecho correr ríos de tinta.

Siendo justos, y tratando de huír de los prejuicios que podrían provocar tantas expectativas, las canciones de Lana del Rey tienen algo de hipnótico y mucho de adictivo. En algún punto intermedio entre la profundidad de Portishead, las oníricas bandas sonoras de David Lynch o la cruda cercanía de Cat Power, aunque con cierto revestimiento mainstream y una nada disimulada atmósfera cinematográfica, la música de Lana del Rey ha cautivado a propios y extraños. Es posible que el lanzamiento de su disco termine por desinflar el hype. O quizá estemos ante un lanzamiento tan revolucionario y cautivador como prometen las notas de prensa. En cualquier caso, cualquiera de sus canciones nos serviría para arrancar con buen pie esta semana.

Canciones para empezar bien la semana: “Everything I say”, de Vic Chesnutt

26 diciembre 2011

Un 25 de diciembre como ayer, hace dos años, nos dejaba un músico irrepetible. Vic Chesnutt (Jacksonville, Florida, 1964) fallecía tras varios días en coma, fruto de un intento de suicidio acometido pocos días antes. Dejaba tras de sí una docena de discos de estudio como legado y una vida difícil: a los 18 años sufrió un aparatoso accidente de tráfico que paralizó buena parte de su cuerpo, lo que le obligó a pasar el resto de sus días en silla de ruedas. Tal circunstancia no le impidió, sin embargo, firmar un puñado de discos estremecedores durante los 90 y la primera década del siglo XXI, que le valieron ser reivinidicado como uno de los renovadores fundamentales del rock americano de los últimos tiempos. A pesar de no gozar de un gran éxito comercial, su influencia en sus compañeros de profesión fue profunda, hasta el punto de que en  1996 nombres como R.E.M., Garbage o Smashing Pumpkins le rindieron homenaje cantando algunas de sus canciones en el disco Sweet Relief II: Gravity of the Situation. Michael Stipe, líder de R.E.M., fue de hecho uno de los principales mentores de Chesnutt, a quien produjo varios discos.

La música de Chesnutt bebe de un sinfín de sonidos dispares: desde el folk americano hasta el rock más crudo y enérgico. Pero todo lo que creó tiene un denominador común: la intensidad emocional. Esa que, en canciones como este Everything I say, llegaba a desgarrar el alma.



The barn fell down
since i saw it last
it’s rubble now
well so much for the past

Everything that i say
does me this’a way
everything,
every little thing i say
does me this’a way

some call her a thief
and some people call her a prophet
but her courage is brief
brief as little, little miss muffet

everything that i say
does me this’a way
everything,
every little thing i say
does me this’a way

She wanted to
be an inventor
but nothing new
was all she could muster

Canciones para empezar bien la semana: ’1979′, de Smashing Pumpkins

19 diciembre 2011

Cualquier ocasión es buena para recuperar a una banda inolvidable. Hoy, la excusa perfecta para empezar la semana con Billy Corgan y sus Smashing Pumpkins es la reedición de sus dos primeros trabajos, los más que recomendables Gish y Siamese Dream, en sendas ediciones de superlujo y plagadas de contenido inédito. Ambos álbumes, lanzados respectivamente en 1991 y 1993, forman, junto al imprescindible Mellon Collie and the Infinte Sadness, la trilogía dorada de una banda que entonces estaba en plena forma. Muchos de los que les vieron en su pasada visita a España hace apenas un par de semanas con motivo de la presentación de su inminente nuevo trabajo, Oceania, pudieron corroborar que Smashing Pumpkins ya no son lo que eran. ¿Importa acaso? Quizá no demasiado. Al menos cuando cuentan en su discografía con auténticas obras maestras como este ’1979′. Buen lunes.


Shakedown 1979,cool kids never have the time
on a live wire right up off the street
you and i should meet

junebug skipping like a stone
with the headlights pointed at the dawn
we were sure we’d never see an endto it all

and i don’t even careto shake these zipper blues
and we don’t know
just where our bones will rest
to dust i guess
forgotten and absorbedinto the earth below

double cross the vacant and the bored
they’re not sure just what we have in the store
morphine city slippin dues down to see
that we don’t even care as restless as we are

we feel the pull in the land of a thousand guilts
and poured cement, lamented and assured
to the lights and towns below
faster than the speed of sound

faster than we thought we’d go, beneath the sound of hope
justine never knew the rules,
hung down with the freaks and the ghouls
no apologies ever need be made, i know you better than you fake it

to see that we don’t care to shake these zipper blues
and we don’t know just where our bones will rest
to dust i guess
forgotten and absorbed into the earth below
the street heats the urgency of sound
as you can see there’s no one around

Canciones para empezar bien la semana: “Lonely Boy”, de The Black Keys

12 diciembre 2011

Cuando un grupo está en boca de todos, especialmente de aquellos que suelen prestar más atención a las modas transitorias que a las propias canciones, el tufo a hype prefabricado hede a kilómetros. Otras veces, las menos, el trabajo duro de una banda da sus merecidos frutos y la sitúa en todos los mentideros del planeta. Es en esos momentos cuando, por un instante, uno recupera la fe en la música. Luego enciende la tele, ve la gala de los 40 y despierta del sueño con un bofetón de realidad, pero esa ya es otra historia.

The Black Keys pertenecen a esa última categoría de bandas. Llevan años sembrando y, de un tiempo a esta parte, se dedican a recoger. Vale que cada vez queda menos de aquel correoso blues que ejecutaban en sus inicios. Vale que han perdido cierta crudeza. Para algunos, hasta cierta autenticidad. Pero si el resultado es tan sobresaliente como Brothers, su anterior disco, o  Lonely Boy, el primer single de su nuevo trabajo, El Camino, no hay absolutamente nada que reprochar. Al contrario: hoy por hoy, el abanico estilístico del dúo de Akron (Ohio) se ha abierto tanto que no ha hecho más que enriquecer su ya de por sí atractiva propuesta.

Por si el arrollador estribillo de Lonely Boy fuera de por sí poco adictivo, súmale un vídeo original cuyos gastos de producción sean mínimos y el resultado es algo parecido a la jugada perfecta. Más de tres millones de visitas en Youtube así lo atestiguan.

Canciones para empezar bien la semana: “Too Insistent”, de The Dø

05 diciembre 2011

Seamos claros: hay pocas maneras de empezar mejor una semana que no yendo a trabajar. Porque todo el mundo sabe que remolonear entre las sábanas estaría incluído en un hipotético top 10 de placeres gratuitos. Hoy no hay periódico, razón por la que un servidor está cómodamente sentado en su sofá con un humeante café de cafetera y no en la redacción con un laxante café de máquina de oficina. Pero la web no descansa, y este blog tampoco.

La canción escogida para este frío lunes supura ese relajo sabático que los más afortunados experimentamos hoy. The Dø son un dúo formado por el multiinstrumentista y compositor francés Dan Levy y la cantante finlandesa Olivia Merilahti que está dando mucho que hablar por lo inquieto de sus canciones. Ambos, Dan y Olivia, decidieron en 2005 abandonar su trabajo como compositores de bandas sonoras y ballets para dedicarse en cuerpo y alma a su propia carrera musical. Tras un sorprendente primer álbum, A Mouthfull, editado en 2008, han vuelto este año con Both Ways Open Jaws, una reválida que las ha colocado en boca de todos por la originalidad de su sonido. Y es que si algo diferencia a The Dø de las centenares de propuestas que surgen como setas en el universo indie es su capacidad innata para crear música difícilmente clasificable. Both Ways Open Jaws es un ejercicio de eclecticismo sin límites. Una reivindicación de una manera de entender la música: sin etiquetas autoimpuestas. Hay pop, hay rock, hay electrónica. Hay, en definitiva, una constante búsqueda, elemento que no debería faltar en ninguna banda.

Tras haber estado este fin de semana en Girona y Barcelona, The Dø concluyen su gira española esta noche en la madrileña sala Caracol, en la que será una excusa perfecta para descubrir algunas de sus joyas en forma de canciones. Too Insistent es, con toda probabilidad, una de las más asequibles y fácilmente asimilables de todo el disco. Y de la misma manera, una manera perfecta de empezar a familiarizarse con su peculiar manera de entender la música. También una canción ideal para arrancar este lunes disfrazadado de sábado.

what’s wrong with you?
what is it you want?
what’s so special about me
I’m too you marry
&
you’re too insistent
you’re too insistent
don’t you stop and distant
I know not.
why won’t you let me go?
why won’t you let me go?
just let me go
i’m singing a tiny toe
what’s wrong it’s been so long,
is it me you’re after?
days and nights, and ideas
and no disaster
you’re so persistent,
oh we’re so persistent.
should we act like people
like
they had seen it all
they’re so indifferent, I know not.
why won’t you let me go
why won’t you let me go
people they want to know.
I’m such a tiny toe.
why won’t you let me know?
why won’t you let me know?
they want to know
I feel a tiny toe
why won’t you let me know
why won’t you let me know know
people they want to know.
why don’t you let me go

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Canciones para empezar bien la semana: ‘The Hair Song’, de Black Mountain

28 noviembre 2011

Que Canadá es, hoy por hoy, uno de los focos más interesantes para los amantes de la música es algo que nadie pone en duda. Más allá de los archiconocidos Arcade Fire, la lista de artistas que ha exportado en los últimos tiempos el país norteamericano es alargada: desde el reverenciado Caribou hasta los irresistibles Holy Fuck. Desde los bailables Hot Hot Heat o MSTRKFT hasta los sorpendentes Broken Social Scene, pasando por sensaciones del indie reciente como Crystal Castles, los muy recomendables The New Pornographers, mis amados The Deadly Snakes o los más  poderosos Black Halos y Fucked Up. Sí, en Canadá saben lo que se hacen.

Black Mountain vienen de Vancouver, la más importante ciudad del oeste del país, donde se formaron en 2005. Desde entonces han publicado tres álbumes en los que se despachan a gusto a base de hard rock, psicodelia, blues, space rock, stoner, algún que otro ramalazo heavy e incluso  momentos más acústicos e intimistas. Lo tienen todo, oiga.

The Hair Song, el corte que abre su último disco hasta la fecha (Wilderness Heart, publicado el pasado 2010) posee algo magnético. Será el rifff de guitarra, su melodía o las dos voces, perfectamente empastadas, de Amber Webber y Stephen McBean. Será su halo setentero. Lo que sea. Pero desde el primer momento que uno lo escucha, se da cuenta de que está ante un incontestable hit. Que tengáis buen arranque de semana.

 

Young pretty hair, oh how’d you grow there
What it is, what it is?
Ain’t no wonder at all

You clung to your cloud and devoured your wealth
Like it is, like it is
Let whole world turn you on

Oh villains turned lovers, alive on your bosom
Born wounded and in it
Yeah, God made you strong

There will be none left to drag away under your rule
Bang, bang the drum
Children having fun with the blues

Let your laws come undone
Don’t suffer your crimes
Let the love in your heart take control

Big city lights have wound us so tight

Statesmen and clergy
Banished kids open your eyes

Alien fascist, alien with the devil
No provocation
Let the whole world turn us on

There will be none left to drag away under your rule
Bang, bang the drum
Children having fun with the blues

Let your laws come undone
Don’t suffer your crimes
Let the love in your heart take control

Let your laws come undone
Don’t suffer your crimes
Let the love in your heart take control

Canciones para empezar bien la semana: “Victory Dance”, de My Morning Jacket

21 noviembre 2011

Seas simpatizante del PP o del PSOE, votante de Izquierda Unida, UPyD, Amaiur o Equo, o incluso si eres una de esas personas a la que le importa una mierda el resultado de las elecciones de ayer, la vida sigue adelante. Y lo hace, afortunadamente, con buena música. Hoy inauguramos la nueva legislatura como cada lunes, con una canción para empezar bien la semana.

De un timpo a esta parte, My Morning Jacket se han ganado a pulso la tan manida etiqueta de banda de culto. Lo han hecho gracias a una carrera notable, en ocasiones irregular y por momentos sublime. Saben cómo facturar hits de rock de estadio y, al mismo tiempo, llevar su propuesta a su vertiente más inquieta y experimental. A menudo son asequibles, otras veces extraños, pero siempre singulares. Una banda que ha cautivado a todos aquellos que han tenido la fortuna de verles en directo y que este 2011 ha dado el paso definitivo hacia el éxito masivo con un disco de escucha obligada, Circuital. Y es que desde las primeras notas de Victory Dance, el corte que abre el disco, ya se intuye que este es un álbum grande, intenso, épico. Disfrútenla, tanto si hoy les toca bailar el baile de la victoria como si los suyos se han pegado el batacazo padre.

Should I close my eyes and prophesize
Hoping maybe someday come
Should I wet the ground with my own tears
Crying over whats been done

Should I lift the dirt and plant the seed
If I knew I’ll never grow
Should I wet the ground with the sweat from my brow
And believe in my good work
My good work
My good work
My good work

Hey there, I’m flying up above
Looking down on the tired earth
And I can see, I can see potential
Speaking through you, speaking to you
From all of heaven’s possibilities

Power, hey do know how it works
Hey do you know that the meek, they shall inherit the earth
You should work, you should work
leaving with something of ?

Should I hit the water or stay on dry land
Even though I’ve never swam
Take machete into the brush
Though at first there is no (man?)

Taste the war paint on my tongue
As it’s dripping with my sweat
Place my gaze in the futures path
Seeing things that ain’t come yet

Hope to watch the victory dance
After whole day’s work is done
Hope to watch the victory dance
In the evening’s setting sun

Hope to watch the victory dance
over many lives to come
Hope to watch the victory dance
In the evening’s setting sun

Setting sun
setting sun
setting sun

Hope to dance the victory dance
After whole day’s work is done
Hope to dance the victory dance
In the evening’s setting sun

Hope to dance the victory dance
Over many lives to come
Hope to dance the victory dance
In the evening’s setting sun

Canciones para empezar bien la semana: ‘Hit the City’, de Mark Lanegan

14 noviembre 2011


Desde que iniciara su carrera en solitario tras la separación de Screaming Trees, prácticamente todo lo que ha hecho Mark Lanegan (Ellensburg, Washington, 1964) ha merecido toda mi admiración y respeto. Desde sus sobresalientes discos en solitario hasta sus aventuras al frente de The Gutter Twins, donde comparte protagonismo con Greg Dully, de Afghan Whigs. Desde sus discos más recientes con Isobell Campbell, de Belle & Sebastian (el último de ellos, Hawk, un rotundo 10) hasta su trabajo en Queens of the Stone Age o sus colaboraciones con The Twilight Singers o Soulsavers. Sí, se puede decir que soy fan de Mark Lanegan. De su capacidad para innovar manteniendo intacta su marcada personalidad musical. De su voz profunda y cavernosa. Y sobre todo, de su inimitable manera de construír canciones tan crudas como conmovedoras.

Estos días, los seguidores de la que antaño fuera figura clave para entender el grunge estamos de enhorabuena: Mark Lanegan ha anunciado nuevo disco en solitario, Blues Funeral, que llegará el próximo mes de febrero . Lanegan anuncia adermás una gira internacional que le traerá a España (27 de marzo en Bilbao, 28 en Santiago, 1 de abril en Madrid y 2 en Barcelona). Por todo ello, no se me ocurre mejor que arrancar esta semana con uno de los temas que forman parte de su anterior trabajo en solitario, Bubblegum, auténtico must para todo el que se diga amante de la buena música. En Hit the City, Lanegan se hace acompañar por otra diosa de los tiempos musicales que nos ha tocado vivir, PJ Harvey. Puro alma.

Canciones para empezar bien la semana: “Bad As Me”, de Tom Waits

24 octubre 2011

El lanzamiento de un disco esperado siempre es una buena noticia. Hoy ve la luz Bad As Me, el nuevo álbum de Tom Waits y el primero formado exclusivamente por material nuevo tras el imprescindible Real Gone (2004). Y como no podía ser de otra manera, el veterano artista californiano protagoniza nuestra recomendación musical de la semana.

Bad As Me,  que se publica en tres versiones distintas (digipack, edición de lujo y vinilo + cd)  es Waits en estado puro. Un disco en el que ha vuelto a contar con su mujer, Kathleen Brennan, como coproductora y coautora de las canciones, algo habitual desde 1980, y con sus músicos habituales: Larry Taylor, Marc Ribot y compañía, además de con figuras como Keith Richards -con quien ya colaboró en Rain Dogs (1985) y Bone Machine (1992)- o Flea, de Red Hot Chili Peppers. Quizá por ello suena a mucho de lo ya expuesto en su material anterior: pildorazos de sinuoso rhythm and blues, retazos de gospel, algún que otro guiño de aire hispano (como Back In The Crowd, en la que colabora David Hidalgo, de Los Lobos), baladas en las que saca su lado más crooner… Una equilibrada colección de canciones a mitad de camino entre su lado más gamberro y experimental y el más romántico, siempre bajo el denominador común de su omnipresente voz rota.

Hoy vuelve uno de los grandes genios de la música del siglo pasado y lo que va de este. Y hoy vuelve a demostrar que, a sus 61 años, aún le queda mucha guerra que dar. Que así sea.

Canciones para empezar bien la semana: ‘Purple Neon Lights’, de The Right Ons

17 octubre 2011

El rock. Esa palabra que sirve para tantas y tantas cosas. Para hablar de Motorhead y de Sigur Ros. Para referirse a Stone Temple Pilots o a Sex Pistols. Y a menudo, para no decir nada. Porque hay pocos términos más prostituidos que el rock, una palabra que hoy día llena las marquesinas de autobuses con fotografías de niños pijos armados con una guitarra que no saben ni por dónde agarrar. Un término que se estampa en camisetas del H&M en forma de logotipos de los Clash o los Ramones para que las luzcan los adolescentes. El rock es cool, vende y mola. Y bien está. O no.

The Right Ons llevan toda una vida siendo unos currantes del rock, más allá de modas efímeras. Cuando les conocí, allá por el 97 o el 98, parte de ellos ensayaban en el local de al lado del mío en el madrileño Rock Palace. Lo hacían con una banda de punk y power pop que se llamaba Anyones, con la que ya entonces destilaban actitud y buenas maneras. Hace cinco años, tras el paso de Ramiro Nieto (batería) por los imprescindibles Jet Lag, el germen de aquella banda renació en The Right Ons, una nueva formación con la que comenzaron a explorar los terrenos del rhythm and blues, el soul, el funk y el rock and roll con un primer disco, 80-81, que les puso en boca de todos y un segundo, Look inside, now!, que les confirmó como uno de los grandes valores de nuestra escena. Ahora están de vuelta con un nuevo trabajo, Get Out,  cuyo primer single y su llamativa portada ya han hecho correr ríos de tinta. Hoy, más que nunca, The Right Ons suenan a rock. A MC5, a Stooges, a Grandfunk Railroad. A sensualidad y sudor.

Get Out saldrá a la venta el 8 de noviembre a través de Lovemonk. La presentación oficial será en la sala Sol (Madrid) el 14 de enero.

Small rays of purple neon melting down the sky
your words turn into hurricanes, oh baby
But even though i rolled the dice and this heart shaped piece of gold
will guide me thru the darkest night, i have no choice, my game is dumb
You got me?

Your eyes as bloody as Jupiter, you might be ruled by Mars
Last of the beggars royalty, sweet baby
However, i’ll wake up alone, i’ll feel crucified
My tongue is jumping on razorblades.
I’ll show the world my game is dumb.
You got me?

We can’t get out.

Sick pigeons fluttering down the street, diving in my bones
Lay back, enjoy the souvenirs: grenades and time bombs