Archivo de junio, 2011

Dinero

30 junio 2011

“Hoy día, cualquiera puede grabar un disco por dos duros y que suene de puta madre”. A mi amigo Ricardo, compañero de paseos de perros y cervezas, no le faltaba razón. Y sin embargo, se equivocan los que, llevando ese razonamiento un paso más allá, creen o tratan de hacer creer que, hoy día, hacer un disco, distribuirlo y promocionarlo está al alcance de cualquiera que posea talento, tiempo y un ordenador con conexión a Internet.

En la mayoría de los casos y estilos, conseguir que un disco suene decentemente implica una inversión considerable de dinero. Hay que grabarlo, mezclarlo y masterizarlo. Si el grupo no posee el respaldo de una discográfica que haga las veces de editorial para gestionar sus royalties, subirlo a una plataforma de streaming como Spotify conlleva un proceso engorroso, y permitir su descarga gratuita en la Red puede ser tan útil como abandonarlo en medio de un desierto. Buena parte de las salas de conciertos exigen condiciones leoninas, a menudo basadas en el pago por adelantado de cantidades desorbitadas en concepto de alquiler. La mayoría de las revistas de música independiente basan su modus operandi en el amiguismo y las modas efímeras. Los medios de comunicación masiva siguen (seguimos) pecando de clientelistas, dando prioridad a los productos de grandes multinacionales y considerando la música más como ocio que como cultura. En definitiva, el botón para hacer triunfar a una banda sigue estando, salvo excepciones, en manos de los de siempre, los mismos que hoy día continúan funcionando como hace una década: con un ejército de intermediarios absolutamente prescindibles dispuestos a llevarse el grueso del pastel por delante de las bandas, con la excusa de hacer llegar sus canciones al gran público.

Es posible que el mundo de la música se diriga hacia un paradigma más democrático gracias al trabajo de los que luchan, a base de honestidad y sudor, para que las cosas cambien poco a poco. Pero, hoy por hoy, esta industria sigue siendo un negocio en el que, como en casi todo, los más poderosos parten con una ventaja a menudo insalvable.

Ilustración: María Gil

Canciones para empezar bien la semana: “Underdog”, de Sly & the Family Stone

27 junio 2011

La historia de la música está plagada de discos que, por alguna u otra razón, fueron en su día injustamente arrinconados por la industria. Álbumes que en su momento contaron con una promoción escasa o nula y cuyo recibimiento por parte de la crítica fue tibio.

A Whole New Thing (1967), el debut de Sly & the Family Stone, fue uno de esos discos. La banda de San Francisco liderada por el simpar Sly Stone -una de las primeras integradas indistintamente por negros, blancos, mujeres y hombres- despuntaba con 13 canciones de funk y soul sudoroso y sensual. Pese a lo sobresaliente de su contenido, el disco no convenció a su sello, CBS, y ni siquiera llegó a entrar en las listas de éxitos. La compañía les conminó a hacer un disco más comercial que llegó un año después. Con Dance to the music, con el grupo dio el salto a la popularidad masiva.

Underdog, el corte que abre A Whole New Thing, es un himno de los que hacen época. Un tema que debería encontrarse en el top 10 de cualquiera que se diga amante del funk, el soul y la música negra en general. Y por supuesto, uno de esos temas que ayudan a empezar bien la semana.

Ánimo con este lunes.

Hey, dig

I know how it feels to be expect to get a fair shake
But they won’t let you forget
That you’re the underdog and you’ve got to be twice as good
(Yeah, yeah)

Even if you’re never right
They get uptight when you get too bright
‘Cause you might start thinking too much, yeah
(Yeah, yeah)

I know how it feels when you know you’re real
But every other time
You get up, you get a raw deal, yeah
(Yeah, yeah)

Say, I’m the underdog
I’m the underdog
Say, I’m the underdog
I’m the underdog

I know how it feels to get demoted
When it comes time you got promoted
But you might be movin’ up too fast, yeah
(Yeah, yeah)

If you ever loved somebody of a different set
I bet the set didn’t let you forget
That it just don’t go like that
(Yeah, yeah)

I know how it feels
For people to stop, turn around and stare
Signify a lil’ bit of low life, don’t rate me, yeah
(Yeah, yeah)
I don’t mind

I’m the underdog
No, I can handle it
I’m the underdog
I’m the underdog, yeah
Underdog

Said, I know how it feels to be played upon
See you at the party
But you’re really, you’re really all alone
They just underestimate me
(Yeah, yeah)

I know how it feels when you’re feelin’ down
And you wanna come up but you realize
You’re in the wrong part of town, yeah
(Yeah, yeah)

I know how it feels to have to go along
With people you don’t even know
Simply because there happens to be
A whole lot more of them, yeah
(Yeah, yeah)

Say, I’m the underdog
I’m the underdog
I don’t mind, ’cause I can handle it
Underdog, it’s gonna be alright
I’m the underdog

Diez canciones para el verano

22 junio 2011

Ya está aquí el verano: duermo mal por las noches, sudo como un cochino y la tensión me baja hasta límites insospechados. Y al mismo tiempo amo sus noches, con sus respectivas cañas callejeras, y disfruto de las merecidas vacaciones, como todo hijo de vecino. Que viva el verano.

Hoy os propongo diez canciones que me han marcado de manera especial y cuya temática está inspirada en esta época de año. Un top 10 de summer hits para empezarlo con buen pie. O al menos, con buena música:

1. The Undertones “Here comes the Summer”

2. Pixies “The Holiday Song”

3. The Barracudas “Summer Fun”

4. Death Cab for Cutie “Summer Skin”

5. The Get Up Kids “Holiday”



6. Bob Marley “Sun is shining”

7. Screeching Weasel “The First Day of Summer”

8. Weezer “Holiday”

9. Jets to Brazil “On summer last fall”

10. Ella Fitzgerald – Louis Armstrong “Summertime”

La muerte del rock

16 junio 2011

Durante una entrevista reciente, un reputado guitarrista me argumentaba que el rock como fenómeno de masas murió hace ya mucho tiempo. «En el pop tienen a Lady Gaga”, me dijo, “pero en el rock, la última gran estrella mediática fue Kurt Cobain. Después, ya no hubo nada».

No le faltaba cierta razón. Claro está que ha habido –y sigue habiendo– multitud de propuestas interesantes dentro del género, pero los grandes iconos de antaño brillan hoy por su ausencia. Apenas hay rock en las emisoras comerciales, y los únicos grupos capaces de llenar estadios triunfaron, en su mayoría, durante épocas de mayor esplendor musical. También de mayor monopolio de los medios de transmisión cultural por parte de una industria hoy en horas bajas.

De niño, yo soñaba con ser una estrella del rock. Emular a Jim Morrison, Freddie Mercury o Axl Rose, cuyos estribillos cantaba ante el espejo. Hoy los críos sueñan, como mucho, con imitar los pasos de baile del Justin Bieber de turno. ¿Significa eso que el rock ha muerto? No. Al fin y al cabo, siempre se encontró cómodo en las profundidades del underground.

El disco más original de la historia

15 junio 2011

No en cuanto a sonido. No en cuanto a instrumentación o técnica. Pero posiblemente sí en cuanto a formato y concepto. Os presento un disco que está dando mucho que hablar en Estados Unidos: The National Mall, de Bluebrain.

La originalidad de The National Mall reside en que no se publica en formato físico o mp3, sino como aplicación para iPhone, lo que le permite una interactividad absolutamente revolucionaria. El álbum está dedicado al parque del mismo nombre, ubicado en Washington, y nace como el el primer disco Location-Aware (algo así como “consciente de la localización”) jamás creado. El concepto es simple: según el lugar concreto del parque donde se encuentre el oyente, y sirviéndose del localizador GPS del teléfono, la música evoluciona hacia uno u otro paisaje sonoro. Al descargar la aplicación, el paseante accede a un curioso mapa del parque que le indica las zonas por las que puede  transitar para disfrutar de una experiencia que dependerá de la ruta que escoja.

“La música ha sido compuesta para funcionar específicamente en este paisaje”, ha explicado a la web Mashable Ryan Holladay, cincuenta por ciento del dúo, que forma junto a su hermano Hays. “Por ejemplo, en el Lincoln Memorial, a medida que subes por las escaleras hacia la gigantesca estatua, el sonido de las campanas se incrementa. Cuando llegues a los pies de Lincoln, te estarán susurrando. La música cambia constantemente. Subiendo la colina hacia el monumento a Washington, únicamente escucharás el sonido de un chelo, después, gradualmente escucharás violines, un coro, aplausos, fuegos artificiales y sonidos de tambores que se mezclarán a medida que te acerques al obelisco”. Los hermanos Holladay ya preparan otro disco inspirado en el parque de Flushing Meadows de Queens, en Nueva York.

The National Mall, que cuenta con más de tres horas de música, sólo se podrá escuchar a través de iPhone o iPad. No estará en Spotify, ni en iTunes. Eso sí, está disponible de manera gratuita en la app store de Apple. Una pena no estar en Washington para poder disfrutar de un disco que, sin duda, explora inusitados terrenos en el mundo de las nuevas tecnologías aplicadas a la música.

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Muere el líder de Anal Cunt

14 junio 2011

Quizá la mayoría no tenga la más remota idea de quién era Seth Putnam. Quizá a muchos un grupo como Anal Cunt les suene a chino, tanto o más que la palabra grindcore. Incluso puede que otros piensen que los que disfrutan escuchando a una música como la que él cantaba son un atajo de descerebrados.

Seth Putnam, fallecido el pasado domingo a los 42 años víctima de un fulminante ataque al corazón, lo era. De otra forma, pocos encontrarían explicación a algunos de sus highlights al frente de una de las bandas más controvertidas de todos los tiempos. Desde el propio nombre del grupo (Coño Anal o Coito Anal), escogido de entre una lista de las palabras más malsonantes que se le ocurrieron, a los hirientes  títulos de las canciones (“Hitler was a sensitive man”, “I made your kid get AIDS so you could watch it die”, “You’re pregnant so I kicked you in the stomach”, “Recycling is gay” y un largo etcétera) pasando por sus letras abiertamente homófobas, xenófobas y probablemente todo lo que acabase en ófobo, sin olvidar algunas de sus excentricidades, como grabar un Ep de 11 minutos con 5.643 canciones en su interior.

Punan era, según su portavoz y encargado de dar la noticia de su muerte, Grim Kelly Kim, “uno de los músicos más infames que el metal extremo ha visto”. Un hombre que se propuso crear “la antimúsica” y que, desde 1988 llevaba al frente de una banda por la que han pasado multitud de músicos (entre otros, ilustres como Phil Anselmo, de Pantera), a muchos de los cuales dedicó, tras su salida de la banda, todo tipo de lindezas en forma de canciones, como hizo en “Mike Mahan Has Gingivitis”, “Tim is gay” o  “Shut up, Mike”. Desde 2004 sufría graves problema de salud, fruto de un coma en el que cayó tras una sobredosis. Él mismo se llegó a burlar del trance en canciones posteriores como “Ha ha, you’re In A Coma”.

Quizá lo más acertado sea caer en la cuenta de que Putnam se reía de todo y de todos, especialmente de aquellos que veían en él una especie de anticristo. Su propósito en la vida fue hacer el cafre y montar una broma de mal gusto de proporciones épicas. Y a la vista está que lo consiguió. Muchos como yo nunca disfrutamos realmente de su música, pero nos echamos unas risas con sus salidas de tono en forma de títulos de canciones. Hoy descansa en paz. O no.

Google homenajea a Les Paul

09 junio 2011

Muchos internautas se habrán sorprendido hoy al descubrir que el logotipo de Google se ha transformado en una singular guitarra eléctrica interactiva. Y no habrán sido pocos los que -como yo- han pasado un rato hipnotizados por el original y sonoro artefacto tratando de crear alguna melodía con el ratón (lo cierto es que resulta mucho más sencillo hacerlo con el teclado, empleando las teclas de la a a la i).

El gigante de los buscadores homenajea de esa manera a Lester William Polsfuss (este afable anciano de la imagen) más conocido como Les Paul, que un día como hoy hubiera cumplido 95 años. Hace otros 70, en 1941, Les Paul diseñó la más legendaria de las guitarras de la firma Gibson.

Más allá de la interminable lista de músicos que han empleado una Gibson Les Paul a lo largo de la historia de la música popular (desde Bob Marley a Jimmy Page de Led Zeppelin, de John Fogerty de la Creedance Clearwater Revival a Eric Clapton), la Les Paul fue, es y será un emblema en sí misma. Robusta, de sonido cálido, grueso y compacto e inconfundible diseño, fue durante años la guitarra de mis sueños. Nunca pude comprarme una.

Les Paul, reputado guitarrista de jazz,  dedicó su vida a la música (además de su carrera artística fue un pionero en el  técnicas de producción y dirigió un exitoso programa de radio). Falleció en 2009. Y pese a ello,  su creación más célebre sigue irradiando juventud.

Discos infravalorados (III): ‘B.SO. 1999-2000′, de Nuevenoventaicinco

08 junio 2011

Hace tiempo que tenía una asignatura pendiente conmigo mismo: recuperar una de mis secciones preferidas de este blog y hacerlo, además, con uno de mis discos de cabecera: B.S.O. 1999-2000, de los madrileños Nuevenoventaicinco. Hoy es el día.

Nuevenoventaicinco cambiaron mi vida. Me convencieron de que se podía cantar en castellano una música eminentemente anglosajona como el hardcore punk, quizá la que más me influyó durante mi adolescencia, y hacerlo además de manera soberbia, única, sublime. En este país, pocos han logrado canalizar como ellos sentimientos como la rabia juvenil, el desengaño, la alienación o la mentira del sistema, y convertirlos en una música real y sincera, facturada magistralmente desde lo más profundo de las entrañas.

La máquina

Desde la incial Mente gris hasta la sobrecogedora Adiós, B.S.O. 1999-2000 es un puñetazo directo a las entrañas. Un viaje emocional que logra al mismo tiempo conmover y hacer pensar. Un álbum que, pese a su tímida acogida inicial, acabó convirtiéndose en un disco de culto entre los amantes del género.

Cuando el reconocimiento llegó, fue demasiado tarde: Nuevenoventaicinco se habían separado. Su fallido intento de reunión dio como fruto un memorable concierto en Madrid y cuatro canciones que hubieran formado parte de un segundo disco que nunca llegó a ver la luz, y que hoy se pueden encontrar en una reedición del álbum que también incluye su primera maqueta. Tras la ruptura, tres de los miembros de Nuevenoventaicinco formaron Zoo, hoy igualmente extintos tras publicar dos discos notables.

Mente girs

Hoy, recordamos a Nuevenoventaicinco por lo que fue: una banda visionaria que creo escuela y de la que muchos seguimos esperando una reunión que, parece, nunca llegará. Quizás es mejor despedirse de las cosas y recordarlas así, como fueron. Intactas y reales.

Adiós

Pilar Rahola, el punk y el Islam

07 junio 2011

En el siglo XXI, la censura se convierte a menudo en un contrasentido. Quien trata de que una información no llegue al gran público consigue precisamente el efecto contrario gracias a Internet: multiplicar su difusión. A veces ocurre por el anacronismo de algunos, como cuando se retiró aquel famoso número de El Jueves. Otras, quizá, por puro interés.

La periodista Pilar Rahola se ha querellado contra el grupo punk catalán Islam por “amenazarla de muerte”, ya que en varios momentos de una canción cantan: “voy a matar a Pilar Rahola”. La fiscalía ha abierto diligencias y el juez ha enviado una petición a la autoridades norteamericanas para que Youtube retire el vídeo de la Red.

Rahola promociona estos días su nuevo libro, La República Islàmica d’Espanya, en el que alerta de la penetración en España del fundamentalismo islámico. “Hace tres semanas que tengo un dispositivo de protección consecuencia de los riesgos relacionados con el libro”, ha explicado.

El grupo no ha tardado en contestar. Ha pedido disculpas en una carta remitida al diario La Vanguardia en la que explican que no tienen nada que ver con el mundo islamista, “ni radical ni no radical”, y que son un “grupo de chavales que tocan punk para cuatro amigos”. Añaden que “nunca pensamos que esta canción en clave de humor pudiese llegar a molestar a tantos. Personalmente, creemos que no da a lugar a sentirse amenazado, porque la letra dice ‘voy a matar a Pilar Rahola, con un gato de escayola’, que nos pareció gracioso por la rima”, han explicado. El grupo ha puntualizado además que con lo de gato de escayola se referían “a los que venden en los chinos”.

Una de dos: o Pilar Rahola está muy susceptible y ve moros malos -que escuchan punk en la intimidad- dispuestos a inmolarse con tal de quitar de enmedio a tan osada periodista de investigación, o Pilar Rahola es en realidad la tía del bajista de los Islam, junto al que ha urdido un intrincado plan para darse cancha a dos bandas que les ha salido fetén.