Archivo de abril, 2011

Robinson Mkwama: superviviente de la caza de albinos en Tanzania

30 abril 2011

Me encuentro con Robinson Mkwama en un barrio de la periferia norte de Nairobi. El rostro protegido del sol por una gorra blanca. Detrás de una gafas de monturas marrones, las pupilas de los ojos en movimiento perpetuo, infatigable. En contraste con el ajetreo de sus ojos, él parece sereno, poco conmocionado, por la experiencia demencial que ha vivido en los últimos días.

Acaba de regresar de Tanzania, donde el que suponía que era uno de sus amigos – un tal Nathan Mutei, de 28 años, que a lo largo de meses se fue ganando su confianza, su afecto – iba a venderlo por 400 millones de chelines tanzanos. De no haber intervenido la policía, Robinson Mkwama habría terminado en manos de algunas de las bandas que se dedican a matar a albinos para convertir sus cuerpos en amuletos.

Según me explicará más tarde Alex Munyere, presidente de la Albinism Society of Kenya (ASK), el caso de Robinson demuestra que la persecución de albinos está superando las fronteras de Tanzania – donde desde 2007 han sido asesinadas más de cincuenta personas- para expandirse por la región. Cuatro niños albinos han desaparecidos de sus hogares en Kenia.

Pero antes de la entrevista con Robinson Mkwama, que en cierta medida permite vislumbrar la razón del sosiego con el que da la impresión de sobrellevar lo vivido en estos días de odisea personal, algunas claves sobre el albinismo en África.

SER ALBINO

El albinismo es una deficiencia genética heredada que afecta a humanos y animales. Se caracteriza principalmente por la ausencia o disminución de pigmento en la piel, los ojos y el cabello. Se trata de una condición metabólica poco habitual. Un defecto en el gen que se encarga de la síntesis y distribución de la melanina.

Como media afecta a una de cada 20.000 personas. Incidencia que se multiplica en África, donde hay un albino por cada dos mil o cuatro mil habitantes dependiendo del país.

La falta de pigmentación en la piel y en el cabello genera que estas personas se encuentren desprotegidas frente a las radiaciones solares. Esto las hace muy propensas a quemarse con facilidad tras una breve exposición al sol. Como consecuencia, suelen desarrollar lesiones cutáneas y sufrir algún tipo de cáncer de piel.

DESPRECIO Y MARGINACIÓN

En el reino animal, los especímenes albinos resultan especialmente vulnerables, ya que carecen de elementos para camuflarse entre la vegetación, para ocultarse de los depredadores. En África, las personas que sufren albinismo parecen estar abocadas a un destino similar: a ser presas, siempre notables, siempre evidentes, de un medio que les es hostil.

Esta hostilidad es consecuencia de la serie de creencias populares que en el África subsahariana existen sobre los albinos y que varían de país en país. Algunas que he ido registrando a lo largo de los años a través de historias que hemos conocido de primera mano en este blog:

. No son personas, son espíritus.

. Son el fruto de relaciones mantenidas por sus madres con hombres blancos.

. Son un castigo divino por algo malo hecho por sus familias.

No es extraño que los padres abandonen a los niños albinos al nacer para no enfrentarse a las miradas de desaprobación del resto de la sociedad. Hay padres, inclusive, que en la desesperación de no saber qué hacer con los niños, los colocan bajo el sol. Esperan así que se bronceen, cuando lo único que le provocan son tremendas heridas.

PROBLEMAS DE VISIÓN

Los albinos se vuelven a enfrentar a la incomprensión y el rechazo cuando les llega la hora de asistir a la escuela. A diferencia de lo que normalmente se cree, lo que más dificulta sus vidas cotidianas no es la falta de pigmentación en la piel sino en los ojos.

Esta carencia les produce fotofobia (rechazo o repulsión a luz directa), así como un conjunto de anomalías visuales: falta de agudeza, falta de visión nocturna, visión estereoscópica limitada y nistagmo (movimiento involuntario de los ojos, generalmente en horizontal, perceptible por un observador).

Los maestros tienden a creer que los albinos no son inteligentes, pero en realidad el problema que sufren es que no ven bien la pizarra y tienen dificultades para tomar apuntes y leer. Muchos jóvenes que sufren albinismo terminan por dejar los estudios, lo que complica posteriormente su inserción en un mercado laboral.

La economía de subsistencia que predomina en África hace que no se cuente con los recursos para brindar a los albinos la atención que merecen.

Foto: HZ

Robert Mugabe, ése amigo de los homosexuales africanos

23 abril 2011

En nuestros viajes por África hemos sido testigos del creciente clima de represión y marginación que los homosexuales están sufriendo en algunos países del continente. Como siempre sucede, cuando se genera un odio tan irracional, tan estúpidamente primario, hay gente detrás que lo alienta, insufla y disemina en pos de ganar ascendiente sobre las masas, de acrecentar su parcela de poder.

Ya hemos hablado en estas páginas del significativo rol que las iglesias evangélicas tienen en esta historia. Muchas veces, con el apoyo financiero e intelectual de sus pares en los EEUU. Lo denunció el New York Times tras la presentación del proyecto en Uganda de la llamada Ley Anti-homosexuales, que establece la muerte en la horca para los reincidentes, entre tantas otras barbaridades.

El diputado David Bahati, impulsor del proyecto que desde 2009 se está debatiendo en el parlamento ugandés, mantiene estrechos vínculos con los pastores estadounidenses de la derecha más reaccionaria y conservadora. Esos que viajan a África dando conferencias en las que enseñan técnicas para “curar” la homosexualidad, como Don Schmierer, miembro de la organización Edoxus International, que tiene entre sus fines “movilizar la gracia de Cristo en un mundo conmocionado por la homosexualidad”.

Uno de los más notorios representantes de esta iglesia en pie de guerra contra la orientación sexual ajena es el reverendo Rick Warren, que en una visita al continente en 2008 comparó la homosexualidad a la pederastia. También está el candidato republicano a la presidenciales de 2012, Mike Huckabee, que sostiene que legalizar los matrimonios homosexuales es equivalente a dar estatus legal al incesto, la poligamia y el abuso de drogas.

Gobierno a través del odio

Algunos políticos africanos están también detrás de esta ola de deliberada persecución – que incluye linchamientos y las llamadas “violaciones correctivas” de lesbianas – y marginación de los homosexuales. El presidente de Gambia, Yahya Jammeh, ha declarado en más de una ocasión que desea imponer leyes más estrictas que las de Irán. En 2008 dijo que los gays debían ser colgados y les dio 48 horas para salir del país.

Pero la palma se la lleva Robert Mugabe, que discurso tras discurso culpa a los homosexuales de cuanto problemas sufre Zimbabue. El héroe de la Indepedencia de 1980, convertido hoy en tirano cruel y senil, da la impresión de haber encontrado en los gays un objetivo fácil de atacar.

Según Mugabe, la homosexualidad se encuentra reñida con los valores africanos. La considera una práctica importada por los colonizadores. Recientemente ha dicho que los europeos no deberían meterse en los asuntos de Zimbabue, pues bastante tienen con haberse convertido en “reinos gays”.

Discursos incendiarios y leyes

El octogenario autócrata hizo pública por primera vez su homofobia en 1996, durante la Feria del Libro de Harare. Frente en a un auditorio en el que se encontraban Nadine Gordimer y Wole Soyinka declaró:

Degrada la naturaleza humana. No es natural. Y es imposible permitir que haya gente que se comporte peor que los perros y los cerdos. Si los perros y humanos no lo hacen, ¿por qué lo vamos a hacer los humanos? Tenemos nuestra propia cultura y debemos dedicar a los valores tradicionales que nos hacen persona… Lo que nos quieren hacer aceptar es una conducta que nunca vamos a permitir.

No hace falta decir que los premios nobel de literatura escucharon las palabras de Mugabe con estupor. Un discurso populista que mientras más empeoraba la economía de Zimbabue – declive que se aceleró tras las expropiaciones a las tierras de campesinos blancos y que desembocó en la más alta hiperinflación del planeta -, mayor violencia fue alcanzando.

La tolerancia hacia la homosexualidad en la vecina Sudáfrica – país que después del apartheid terminó con las leyes contra la sodomía, pues nacía una nación diversa, tolerante, para todos: negros blancos, mestizos, homosexuales… la llamada “nación del arco iris” -, siempre lo irritó. Desde 2006, los surafricanos del mismo sexo pueden contraer matrimonio.

Arresto civil

En 2006, por contrapartida, se aprobó en Zimbabue una ley que criminalizaba la homosexualidad. Hasta el gesto más nimio entre dos hombres – un roce de manos, un beso, un abrazo – puede conducir a la cárcel. Se la conoce como la “Ley contra la desviación sexual”. Hasta aquel momento sólo la sodomía era penada.

Así como David Kato, que murió asesinado en enero, ha sido la conciencia de los gays de Uganda, Mugabe tuvo que enfrentarse al activista Peter Tatchell, que dos veces intentó detenerlo: en 1999 y en 2001. Trataba de realizar un arresto civil bajo los cargos de violación de los derechos humanos. La segunda ocasión, en Bruselas, recibió una paliza de los guardaespaldas del presidente de Zimbabue. Su gesto de valentía sirvió para que el mundo tomara conciencia de la homofobia de Robert Mugabe.

Foto: AP

El diario de Tim Hetherington

21 abril 2011

Ayer perdieron la vida en Misrata dos grandes fotoperiodistas: el británico Tim Hetherington y el estadounidense Chris Hondros. No me voy a extender en describir sus extraordinarias carreras, pues de ellas dan cuenta hoy los medios de comunicación. Sí me gustaría transcribir el último tuit de Tim Hetherington, escrito el pasado martes y que no dice poco de la situación actual en Libia:

En la sitiada Misrata bajo el fuego indiscriminado de las fuerzas da Gadafi. Sin señales de la OTAN.

Aprovecho para recomendaros el documental Restrepo, de Tim Hetherington, y el libro de su compañero Sebastian Junger, War, del que hablamos hace un año en estas páginas. Supongo que no hay mejor homenaje a un reportero fallecido que recordar su obra.

También, esta entrevista que le realizaron sobre las guerras africanas en el Frontline de Londres. Y un trabajo audiovisual muy personal y heterogéneo: Diary. Una obra apenas conocida en la que Tim traza una semblanza íntima de la guerra, de los contrastes y contradicciones que vive el periodista.

Diary (2010) from Tim Hetherington on Vimeo.

¿Está en Twitter? Que se ponga… (o sobre cómo las redes sociales afectan la guerra)

14 abril 2011

Si el gran Gila levantase cabeza, descubriría que algunas de sus rutinas más surrealistas parecen haberse hecho realidad. Y que en lugar de un viejo teléfono y unas sacas llenas de arena, tendría que ambientarlas frente un ordenador.

¿Es el enemigo?¿Usted podría parar la guerra un momento?… ¡Que si podría parar la guerra un momento!… Le quería preguntar una cosa… ¿Ustedes van a avanzar mañana?… ¿Entonces cuándo? ¿El domingo? ¿A qué hora?… A las siete estamos todos acostados… ¿No podrían avanzar por la tarde, después del fútbol?

O al menos es la impresión que tiene este reportero – que continúa varado en Madrid a la espera del permiso para volver a Somalia – tras llevar meses siguiendo las cuentas de Twitter de algunos de los referentes militares de Internet.

¿Y van a venir muchos?… Ala, qué bestias… No sé si tendremos balas para tantos… Bueno, nosotros las disparamos y ustedes se las reparten.

Antes de arrancar, que conste en actas que todos los ejemplos que voy a citar a continuación son de esta misma semana. Quien se sumerja en tiempos pretéritos, encontrará otras tantas joyas. Extraño efecto el que las redes sociales ejercen sobre los soldados, tan aguerridos en la práctica y tan curiosos cuando le dan a la tecla.

Ayer estuvo aquí el espía de ustedes, Agustín, uno bajito, vestido de lagarterana… Que se llevó los mapas del polvorín… Que los traiga que sólo tenemos esos.

Empecemos nuestro recorrido por ISAF, la coalición internacional liderada por la OTAN que lucha contra los talibanes en Afganistán. Sí, la coalición de la que formaban parte aquellos muchachos de la 101 División Aerotransportada con los que estuvimos en este blog en el valle del Tagab.

El lunes 11 de abril escribían lo siguiente en su cuenta oficial @ISAFmedia

¡La página de #ISAF en Facebook se está acercando a los 75.000 fans! Ayúdanos a alcanzar este objetivo en www.facebook.com/ISAF

Desde que el general Petraeus decidiera aplicar en Afganistán una estrategia similar a la seguida en Irak durante la famosa surge – menos bombardeos, más hombres en el terreno y más inteligencia… una táctica clásica de contrainsurgencia – el número de muertos ha ascendido vertiginosamente.

Ahora que termina el invierno en el Hindu Kush, se vuelven a recrudecer los combates y aumentan las bajas, ISAF nos sorprende con esta exclamación digna de la web de Britney Spears: ¡Wow, casi llegamos a los 75 mil fans!

Guerra de tuits

¿Me pregunto que harán cuando alcancen los 100 mil? ¿La noticia correrá de base en base, los soldados dejarán de disparar y se pondrán a celebrar alborozados, con sus fusiles M4 en alto?

Quizás firmaron un tratado secreto con los talibanes y no nos hemos enterado. El general Petraeus habló con el Mulah Omar y acordaron que el que llega primero a 100 mil seguidores en Facebook gana la guerra. Imagino a los ulemas en las 10 mil madrasas de Pakistán dirigiéndose a sus acólitos para que una y otra vez le den al ratón.

Nomina a tu blog militar favorito dejando un comentario (las nominaciones son ahora, en directo)

Este mensaje lo lanzó ayer por la noche Military Blogs @milblogging. Al mejor estilo de los premios Bobs – en los que este año estuvimos nominados, por cierto -, los blogs de los soldados de EEUU acaban de entrar en una apasionante competición. Las categorías: Fuerza Aérea, Guardia Costera, Marines, Veteranos y Esposas.

Otra imagen me viene a la cabeza de una madrasa en Paquistán: “El sargento Richards pone en el Twitter de su blog que el domingo han hecho una barbacoa en el FOB de Asadabad. Deberíamos atacar el próximo domingo. ¿Le hago un Follow Friday a los mártires en la zona?”.

Los talibanes y el sexo

Os juro que la lista de giladas que se pueden leer en Twitter es inacabable, pero como soy consciente de que vuestra paciencia tiene fronteras, una última cita. Esta es también de ayer, recién salida del horno de la cuenta oficial del @USArmy.

#USArmy agradece a las @GirlScouts del Brooklyn Center por la calurosa bienvenida al Capt. Simone Butler de la 372 Brigada de Ingenieros.

No sé por qué me imagino a los muchachos de las madrasas paquistaníes buscando en google el significado de “Girl scouts”. Vislumbro después el silencio incómodo, las miradas perplejas que no saben dónde posarse en esa habitación henchida de salwares sudorosos, pies descalzos y largas barbas. Quizás, inclusive, algún pensamiento fugaz de pasarse al bando contrario.

Gadafi, Jacob Zuma y la Unión Africana

11 abril 2011

Sigo esperando los permisos de la Unión Africana para regresar a Somalia. Y espero, y espero… Supongo que sus funcionarios están demasiado ocupados con la misión que ayer iniciaron en Libia, el caos en Costa de Marfil y las tres veces postergadas elecciones en Nigeria. Así que tampoco viene a cuento que me ponga pesado con correos electrónicos mendicantes.


Recordemos que se trata de una organización con muy buenas intenciones, pero limitada operativamente como refleja su presupuesto: 200 millones de dólares en 2010 (que este año alcanzará los 250 millones). La ONU, para el bienio 2010-2011, tiene 5.160 millones. Idénticos recursos, vamos.

Hablando de la misión diplomática de la Unión Africana en Libia, me sorprendió leer esta mañana algunas crónicas desde Tripoli que hablan de la “capacidad de presión” de la UA sobre Gadafi. Escasa capacidad de presión, la verdad, pues la UA es una iniciativa del propio Gadafi, que tras sus desencuentros con Occidente se decantó por un apasionado panafricanismo.

De hecho, Libia paga una parte considerable de su presupuesto en representación propia y de los Estados más pobres del continente. Sus contribuciones alcanzan el 15% del total. Están en lo alto en la lista de donantes seguida por Argelia, Egipto, Nigeria y Sudáfrica. La Unión Europea, en la que se inspira funcionalmente la UA –aspira a tener moneda propia en 2030 – aporta unos 55 millones de dólares.

Dinero para todos

Todo esto sin contar las inversiones – se estima que superan los 70 mil millones de dólares – que el sátrapa realiza en África principalmente a través del Libyan Arab Portfolio (LAP).

Telecomunicaciones en Uganda, Ruanda, Zambia, Sudán del Sur, Sierra Leona, Costa de Marfil, Níger, Guinea Conakry y Benín. Hoteles, fábricas textiles, de procesamiento de derivados del petróleo en Uganda, Mali y Kenia.

Tanto es así que se organizó una marcha en Kampala a su favor. Gente, sin dudas, que no quiere perder el puesto de trabajo, que reza para que el dinero del petróleo no deje de fluir desde Trípoli. Ese dinero que hace unas décadas fluía en la dirección contraria, cuando el “rey de reyes africanos” vendía armas al infame Idi Amin, como luego lo hizo con Charles Taylor y otros tantos.

De los hoteles, me comenta un buen amigo que el que está en Bamako es uno de los mayores centros de reclutamiento de mercenarios. Su nombre: LAICO Hotel l’Amitie Bamako. Los combatientes: tuaregs que son contratados discretamente por oficiales libios.

Un interesante encuentro

Hablando de hoteles, Jacob Zuma, presidente de Sudáfrica, está alojado en el mismo que la prensa internacional: el Rixos Hotel. Y parece que hoy no ha ido personalmente a ver a los rebeldes en Bengasi, sino que mandó a varios representantes.

Otro aspecto que ayer tampoco encontró demasiado eco en la prensa es que Zuma, que lidera la misión de la UA, permitió que su país votase a favor de la Resolución 1973 en el Consejo de Seguridad de la ONU. Sí, la resolución que dio pié a la intervención aérea que hoy lidera la OTAN.

¿Qué explicación habrá dado Zuma en el encuentro que mantuvo a solas con su “hermanísimo” Gadafi? ¿Habrá argumentado que no esperaban que el voto llevara a semejante acción militar?

Pero hay otro tema candente entre ambos: el anuncio que Zuma realizó el 11 de marzo sobre la congelación de los bienes de Gadafi en Sudáfrica. Son más de cinco mil millones de dólares de las empresas Libya Arab Africa Investment Co (Laaico), Libya Oil Holdings, Libyan Foreign Investment Company (Lafico) y, por supuesto, del Libya African Investment Portfolio (LAP).

Foto: Getty Images.

La Corte Penal Internacional se juega su futuro en Kenia

04 abril 2011

El pasado mes de septiembre tuve la oportunidad de entrevistar a Hussein Omar Hussein, vicepresidente de la Comisión Keniana de Derechos Humanos, sobre el proceso abierto por la Corte Penal Internacional (CPI) contra los culpables de la violencia postelectoral que dejó más de 1.300 muertos y 300 mil desplazados en diciembre de 2007 y enero y febrero de 2008. Acontecimientos que cubrimos desde Kenia en este blog.

A diferencia de otros kenianos, Hussein defiende la intervención del tribunal liderado por el fiscal argentino Luis Moreno Ocampo:

“Uno de los asuntos a los que Kenia debe enfrentarse es la impunidad. Este es un país en el que los poderosos, los ricos, están acostumbrados a no seguir la ley. Ellos son su propia ley [...] Si el proceso de la CPI avanzan, será una forma de responder a las demandas de la gente de a pie, que quiere justicia por los muertos, por los desplazados. Una forma de empezar a traer justicia a este país”.

Ya en aquel entonces se especulaba con que cuatro lideres serían procesado por la CPI (la organización de Hussein responsabiliza a unos 200). En diciembre, finalmente, el tribunal con sede en La Haya dio los nombres de los acusados, que no eran cuatro sino seis destacados líderes de diversas etnias y partidos políticos: William Ruto, Henry Kosgey, Joshua Arap Sang, Uhuru Kenyatta, Francis Muthaura y Mohamed Hussein Ali.

Detener el proceso

Paradójicamente, el propio parlamento keniano decidió que no fuera un tribunal local el encargado de impartir justicia, abriendo así las puertas a la Corte Penal Internacional (que por primera vez actúa contra políticos y sin responder a un pedido del país o del Consejo de Seguridad de la ONU).

Desde la publicación de los nombres, estos políticos y sus aliados han intentado diversas fórmulas para frenar el proceso. Entre otras, una votación en el parlamento para que Kenia salga del Estatuto de Roma, que el país firmó en 2005. El 8 de marzo se aceleró aún más esta labor de bloqueo de la justicia internacional, pues la CPI hizo pública la citación a los imputados, que deberán declarar en La Haya esta semana: el 7 y 8 de abril.

En un acto desesperado, el presidente Mwai Kibaki mandó a una misión diplomática de alto nivel a Nueva York con la intención de que convenciera a los miembros Consejo de Seguridad de la ONU para que aplacen el proceso. El artículo 16 del Estatuto de Roma establece que un país puede pedir que se aplace una causa si esta supone una amenaza para la paz. El 19 de marzo, los miembros del Consejo dieron carpetazo al asunto sin responder a la petición del líder kikuyu, que no se presentará a las elecciones de 2012.

¿Una tribunal sólo para africanos?

La opción que le queda al Gobierno keniano es apelar al artículo 19, que sostiene que un país miembro puede pedir a la Corte Penal Internacional que le deje hacerse cargo por sí mismo del proceso jurídico. Esta sería la última vía posible para detener el juicio a los seis encausados.

Para calmar un poco las aguas, la Corte Penal Internacional ha asegurado que no serán privados de su libertad a condición de que no se acerquen a los testigos y no obstruyan la investigación. Al mismo tiempo, abrirá una oficina en Nairobi y lanzará campañas de sensibilización sobre su funcionamiento entre los kenianos.

Los contrarios a la acción de Luis Moreno Ocampo señalan que hasta ahora sólo ha procesado a líderes africanos, permaneciendo indiferente a las violaciones a los DDHH en otras latitudes. Son cinco las causas que tiene en marcha: Uganda, República Democrática de Congo, Darfur (Sudán), República Central Africana y Kenia.

Para el periódico The Economist, estamos ante una semana crucial para el futuro de Kenia, pues un acto desesperado, de último momento para evitar el proceso en la CPI, podría volver a empujar al país al abismo de la violencia. Sostiene que también la CPI se está arriesgando a la “verguenza e inclusive al fracaso”, que le dificultaría la posibilidad de encausar a líderes de otros países.

Foto: Kim Ludbrook/EFE