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Hernán Zin está de viaje por los lugares más violentos del siglo XXI.El horror de la guerra a través del testimonio de sus víctimas.

Regreso a Somalia: luces y sombras de la Unión Africana

La mitad de los colegas en Japón, la otra mitad en Bengasi, y yo aquí sentado frente al ordenador esperando a que la Unión Africana (UA) me de luz verde para volver a Somalia. No tengo palabras para describir la profunda alegría que me embarga.

Resulta reconfortante, en lo humano y en lo profesional, dedicarse a hacer historias de fondo – reportajes, libros, documentales, este blog -, pero hay momentos como estos en los que la agenda cerrada, elaborada de antemano, que requiere esta forma de contar historias, sabe un poco a losa sobre la cabeza. Hoy, con la que está cayendo en Libia, una losa antecedida por elefantes, carros de bomberos y catedrales.

Pero nada, así es la vida. Y ya que estamos, hablemos de esta UA que cierta relación guarda con lo que está sucediendo en el Mediterráneo.

Del panafricanismo de Gadafi

En primer lugar, porque surgió de la pasión panafricanista de nuestro amigo caído en desgracia: Muammar el Gadafi (sí, el mismo con el que hasta hace poco tiempo nos hacíamos fotos – no sin sentirnos impresionados por las ingentes cantidades de botox que se había puesto en la cara, como si fuera presidente de Argentina y no de Libia – y negociábamos ventas de armas).

De hecho, la UA nace de la declaración de Sirte, ciudad libia, en septiembre de 1999. Y empieza a funcionar en julio de 2002.

Sucede a la desaparecida Organización para la Unidad Africana (OUA), que desde 1963 trataba de aglutinar y coordinar a los estados africanos pero que en la práctica era conocida como “El club de los dictadores”. La estructura impulsada por Haile Selassie, Kwame Nkrumah y Nasser, nada hacía para tratar de solucionar los verdaderos problemas del continente, pues en buena medida los líderes que la integraban eran el problema.

Sin dinero y con Obiang

La UA es distinta, sin dudas: más pragmática, más comprometida con la democracia y la prosperidad general. Es un fiel reflejo de esta África en movimiento, en franco despegue, aunque al mismo tiempo plagada de contradicciones y lastres de tiempos pretéritos.

Le falta dinero. Su presupuesto anual, para un organismo con objetivos tan ambiciosos, es ridículo: 200 millones de dólares en 2010 (30 millones para las misiones de paz, 77 millones para desarrollo y 20 millones para luchar contra la corrupción, mal endémico de la región). El presupuesto de la ONU para el bienio 2010-2011 es de 5.160 millones de dólares. Idénticos, vamos.

El otro problema que padece la organización con sede en Addis Abeba responde a que algunos miembros de “El club de los dictadores” siguen entre sus filas. El pasado 31 de enero, asumió como presidente de turno otro de los sátrapas amigos con los que tanto nos gusta hacer suculentos negocios: Teodoro Obiang.

Hace diez días, el dictador de Guinea Ecuatorial y líder del clan de Mongomo declaró su apoyo a Gadafi – que había estado al frente del cuerpo multinacional hace dos años para ser sucedido por el presidente de Malawi, Bingu wa Mutharika -, lo que explica que la Unión Africana no tuviera presencia en la reunión convocada el pasado sábado por Sarkozy en París.

Africanos contra Gadafi

Las contradicciones de este continente que se mueve, que aspira a superarse, las han dejado patentes los tres países africanos del Consejo de Seguridad de la ONU que votaron a favor de la resolución 1973: Gabón, Nigeria y Sudáfrica. Nigeria se la tenía jurada a Gadafi desde que este propusiera la extravagante iniciativa de dividir el país en dos, entre cristianos y musulmanes. Jacob Zuma, presidente de Sudáfrica, expresó su apoyo a los rebeldes libios desde el primer momento.

De las luces de la Unión Africana que, como decía antes, las hay – sus intervenciones de paz, su creciente intolerancia antes las violaciones de los procesos democráticos y su ambiciosa agenda futura -, hablaremos en próximas entradas, que espero que ya sean desde la misma Somalia.

Foto: Soldado de la Unión Africana en Mogadiscio, noviembre 2010 (HZ)

9 comentarios

  1. Dice ser María

    Mucha suerte Hernán!!!!

    20 Marzo 2011 | 15:55

  2. Dice ser Michan

    Espero que puedan dejarte volver a Somalia 😉

    Clicka sobre mi nick!! ^^

    20 Marzo 2011 | 16:34

  3. Dice ser Fernando

    Qué bueno Hernán. Cuidate.

    La misión para proteger al gobierno de Mogadishu tenía problemas de recursos, tal vez el lío con Kaddafi empeore la situación, ya que él financia el 15% de la Unión Africana, y a otros gobiernos.
    Ya nos darás tu impresión boots on the ground sobre cómo viene Shabab.

    20 Marzo 2011 | 17:08

  4. Gracias a todos. Gracias Fernando… A ver si puede ser más pronto que tarde… abz!! HZ

    20 Marzo 2011 | 20:09

  5. Dice ser salter

    Habrá que ver cómo le vá a Gadafi, pues la cosa se ha puesto complicada.

    20 Marzo 2011 | 23:30

  6. Dice ser bh fitness

    Espero que puedas volver al camino… Es notable tu disposición a estar en el lugar de los hechos. Suerte.

    20 Marzo 2011 | 23:33

  7. Dice ser Blog sin sorpresas

    Hernán, a qué esperas para ir a Libia? Te queremos ver ahí YA MISMO.

    21 Marzo 2011 | 01:08

  8. Dice ser Carlos Agulló

    Certera entrada, como siempre, Hernán. Tengo el honor de compartir contigo nominación para los premios BOB’s. te felicitaré el día que se entreguen. Un abrzo y buen trabajo en Somalia.

    24 Marzo 2011 | 12:10

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