Archivo de marzo, 2011

“Viaje a la guerra” nominado a mejor blog en los premios BOBs

28 marzo 2011

Se acerca el quinto aniversario de Viaje a la guerra. Sí, aunque resulte difícil de creer, en poco tiempo más tendremos tarta coronada por cinco velitas en lo alto de esta página. 

Celebración que indica, si las apariencias no nos engañan – contemos dedos, brazos, piernas -, que hemos sobrevivido a este lustro de presencia casi continua en zonas de conflicto armado. A decenas de miles de kilómetros en avión, barco, todoterreno, canoa, burro o lo que tocara para llegar a destino.

Y, lo que resulta más meritorio y afortunado aún: hemos sobrevivido a la crisis. Es más, a lo largo de estos dos últimos años, hemos recorrido inclusive un mayor número de países. ¿Alguien ha dicho milagro? Pues eso, un milagro.

El largo camino a Somalia

Se nos echa encima este quinto cumpleaños con dos noticias: una buena y otra que no lo es tanto. Empecemos por la menos alentadora: la Unión Africana nos ha denegado el permiso para volver a Mogadiscio, ciudad en la estuvimos el pasado mes de noviembre.

Como veíamos en las últimas entradas, la violencia ha alcanzado las mayores cotas de los últimos años. Las bajas entre los soldados de Uganda y Burundi se cuentan por decenas (quizás por eso se anunció ayer que se sumarán 3.000 nuevos efectivos a AMISOM). Así que toca esperar a que se vuelva a encender la luz verde.

Votos y agradecimientos

La segunda noticia es que Viaje a la guerra ha sido nominado a los premios BOBs. Dicen que estos premios de la Deutsche Welle son los más prestigiosos de la red, los óscars de la blogosfera, los llaman. Y no seré yo, justamente hoy, quien lo niegue.

La nominación es en dos categorías: Mejor Blog y Mejor Blog en Español. En la categoría general, nuestro mayor competidor es Nawaat, un fantástico blog tunesino que estuvo íntimamente relacionado con las revueltas en ese país. No es un secreto que los árabes andan últimamente bastante revolucionados, por lo que albergar alguna esperanza de ganarles parece ilusorio. Así que nuestras posibilidades están en el apartado en castellano.

Más allá de esta cosa tan caprichosa que son los premios, lo que sí es de agradecer ahora que estamos en vísperas de aniversarios y celebraciones, es vuestra compañía a lo largo de estos cinco años, siempre alentadora, enriquecedora, estimulante. Y la apuesta de 20 Minutos por perpetuar estas páginas.

Der Spiegel publica nuevas fotos de abusos de soldados de EEUU, esta vez en Afganistán

21 marzo 2011

Más allá de Libia, la guerra continúa en Somalia, que vive sus horas más lóbregas desde la salida de las tropas etíopes hace dos años. Apenas la Unión Africana nos dé los permisos, esperamos que en cuestión de días, volveremos a Mogadiscio.

Y la guerra sigue también en Afganistán, donde el número de muertos, civiles y militares, ha alcanzado una cifra record, con el final del letargo invernal como pistoletazo para un nuevo recrudecimiento de la violencia.

Sin embargo, parece que los miembros de ISAF no van a tener que esperar a que se deshielen las cumbres del Hindu Kush para que el ambiente se vuelva a caldear. Las tres fotos publicadas por el semanario alemán Der Spiegel han encendido todas las alertas.

Según informa The Guardian, los empleados de la ONU han recibido la orden de no salir a la calle en Kabul, pues se esperan manifestaciones y ataques de la población local como consecuencia de crueldad y brutalidad de las imágenes.

En realidad, las tres fotos que decidió hacer públicas Der Spiegel, de un total de 4.000, no han hecho más que retratar de forma explícita y tangible los abusos cometidos por una unidad de la 5ª Brigada de la 2ª División de Infantería del Ejército de EEUU, que operaba en Kandahar.

Abusos ya conocidos, pues doce de sus integrantes están siendo juzgados en un tribunal de Seattle. Cinco de ellos por asesinato premeditado.

Un caso que conmocionó recientemente al mundo ya que los militares del bautizado por la prensa como “escuadrón de la muerte”, simulaban que sus víctimas habían perecido en combate, además de cortarles parte del cuerpo para llevárselas como trofeos.

Ayer, el Ejército de EEUU pidió perdón públicamente por el comportamiento de estos soldados. Altos mandos de ISAF compararon la dureza de las imágenes con las de Abu Ghraib.

Aquí, en Viaje a la guerra, nos recuerdan a las que publicamos en estas páginas en 2006 de los abusos de soldados israelíes a civiles en Hebrón y Gaza. También jóvenes militares sonriendo estúpidamente junto a cadáveres y personas privadas de libertad.

Fotos: La primera, Abu Ghraib. La segunda, soldados israelíes en un invernadero de Gaza.

Regreso a Somalia: luces y sombras de la Unión Africana

20 marzo 2011

La mitad de los colegas en Japón, la otra mitad en Bengasi, y yo aquí sentado frente al ordenador esperando a que la Unión Africana (UA) me de luz verde para volver a Somalia. No tengo palabras para describir la profunda alegría que me embarga.

Resulta reconfortante, en lo humano y en lo profesional, dedicarse a hacer historias de fondo – reportajes, libros, documentales, este blog -, pero hay momentos como estos en los que la agenda cerrada, elaborada de antemano, que requiere esta forma de contar historias, sabe un poco a losa sobre la cabeza. Hoy, con la que está cayendo en Libia, una losa antecedida por elefantes, carros de bomberos y catedrales.

Pero nada, así es la vida. Y ya que estamos, hablemos de esta UA que cierta relación guarda con lo que está sucediendo en el Mediterráneo.

Del panafricanismo de Gadafi

En primer lugar, porque surgió de la pasión panafricanista de nuestro amigo caído en desgracia: Muammar el Gadafi (sí, el mismo con el que hasta hace poco tiempo nos hacíamos fotos – no sin sentirnos impresionados por las ingentes cantidades de botox que se había puesto en la cara, como si fuera presidente de Argentina y no de Libia – y negociábamos ventas de armas).

De hecho, la UA nace de la declaración de Sirte, ciudad libia, en septiembre de 1999. Y empieza a funcionar en julio de 2002.

Sucede a la desaparecida Organización para la Unidad Africana (OUA), que desde 1963 trataba de aglutinar y coordinar a los estados africanos pero que en la práctica era conocida como “El club de los dictadores”. La estructura impulsada por Haile Selassie, Kwame Nkrumah y Nasser, nada hacía para tratar de solucionar los verdaderos problemas del continente, pues en buena medida los líderes que la integraban eran el problema.

Sin dinero y con Obiang

La UA es distinta, sin dudas: más pragmática, más comprometida con la democracia y la prosperidad general. Es un fiel reflejo de esta África en movimiento, en franco despegue, aunque al mismo tiempo plagada de contradicciones y lastres de tiempos pretéritos.

Le falta dinero. Su presupuesto anual, para un organismo con objetivos tan ambiciosos, es ridículo: 200 millones de dólares en 2010 (30 millones para las misiones de paz, 77 millones para desarrollo y 20 millones para luchar contra la corrupción, mal endémico de la región). El presupuesto de la ONU para el bienio 2010-2011 es de 5.160 millones de dólares. Idénticos, vamos.

El otro problema que padece la organización con sede en Addis Abeba responde a que algunos miembros de “El club de los dictadores” siguen entre sus filas. El pasado 31 de enero, asumió como presidente de turno otro de los sátrapas amigos con los que tanto nos gusta hacer suculentos negocios: Teodoro Obiang.

Hace diez días, el dictador de Guinea Ecuatorial y líder del clan de Mongomo declaró su apoyo a Gadafi – que había estado al frente del cuerpo multinacional hace dos años para ser sucedido por el presidente de Malawi, Bingu wa Mutharika -, lo que explica que la Unión Africana no tuviera presencia en la reunión convocada el pasado sábado por Sarkozy en París.

Africanos contra Gadafi

Las contradicciones de este continente que se mueve, que aspira a superarse, las han dejado patentes los tres países africanos del Consejo de Seguridad de la ONU que votaron a favor de la resolución 1973: Gabón, Nigeria y Sudáfrica. Nigeria se la tenía jurada a Gadafi desde que este propusiera la extravagante iniciativa de dividir el país en dos, entre cristianos y musulmanes. Jacob Zuma, presidente de Sudáfrica, expresó su apoyo a los rebeldes libios desde el primer momento.

De las luces de la Unión Africana que, como decía antes, las hay – sus intervenciones de paz, su creciente intolerancia antes las violaciones de los procesos democráticos y su ambiciosa agenda futura -, hablaremos en próximas entradas, que espero que ya sean desde la misma Somalia.

Foto: Soldado de la Unión Africana en Mogadiscio, noviembre 2010 (HZ)

Primer pase del documental “La guerra contra las mujeres”

16 marzo 2011

Tras cuatro meses de edición en Buenos Aires, ya tengo listo el primer corte del documental “La guerra contra las mujeres”. De las producciones audiovisuales y libros a los que he dado forma en mi vida, ésta ha sido sin dudas la más complicada.

En primer lugar, porque abordar una cuestión como la violación en la guerra, con una veintena de víctimas de diversos lugares del mundo hablando de lo que sufrieron, implica una enorme responsabilidad. Un ejercicio narrativo basado en la contención, en el transitar por los matices, eludiendo estridencias y énfasis gratuitos, como forma de lealtad, respeto y agradecimiento hacia las mujeres que decidieron confiarnos su testimonio.

En segundo lugar, porque al tratarse del primer documental jamás realizando sobre la violación en la guerra como fenómeno que se sucede desde tiempos inmemoriales hasta nuestros días, la cantidad de información que hemos tenido que desmenuzar ha sido enorme. Tres años de rodaje en siete países. Más de un centenar de entrevistas en una docena de idiomas. Y cientos de informes y artículos de prensa a modo de base para el hilo argumental.

Comparto esto con vosotros pues esta tarde se hará en el teatro Zorrilla de Valladolid el pase del primer corte del documental. La intención de este acto es por mi parte agradecer a las numerosas personas que han creído en esta idea y que la han hecho posible, y recoger de los espectadores – a través de un formulario – las impresiones sobre este primer corte que dura una hora 22 minutos y que sale a su vez de otro corte que terminé en enero y que tenía un metraje de dos horas 22 minutos.

Justamente por la responsabilidad que implica esta cuestión tan terrible y dolorosa, por mi deuda hacia la confianza que me dieron las protagonistas – entre las que se encuentran algunas mujeres como Emerance, Jeanne, Bakira y Rosemary, que aparecieron en este blog -he optado por la fórmula de recabar la mayor parte cantidad de opiniones posibles antes de sentarme dentro de unos meses a hacer el corte definitivo.

Con respecto a estas páginas en las que llevamos ya casi cinco años encontrándonos, Viaje a la guerra, espero en una o dos semanas partir hacia Somalia. Estoy aguardando los permisos del gobierno de Mogadiscio y de las tropas de la Unión Africana. Va siendo hora ya de volver a la ruta, de encarar un nuevo proyecto. El cuerpo lo pide…

Regreso a Somalia: sequía y hambruna en el 20 aniversario de la guerra civil

11 marzo 2011

En pocas semanas más, apenas reciba los permisos, estaré de regreso en Somalia. Mientras tanto – y al tiempo en que apuro las últimas jornadas de edición del documental “La guerra contra las mujeres” – sigo recopilando información sobre la situación humanitaria y bélica en el estado fallido por antonomasia. Nuestro último paso por Mogadiscio, Puntlandia y Somalilandia fue en noviembre de 2010.

Como veíamos en la anterior entrada, en estos momentos está teniendo en Somalia una vasta ofensiva con respaldo internacional que ha hecho retroceder a los islamistas de Al Shabab. La violencia ha alcanzado cotas desconocidas desde la retirada de las tropas etíopes en 2009, sin que la prensa, centrada en los acontecimientos en Libia, le esté prestando casi atención. En respuesta, los islamistas de Al Shabab están realizando reclutamientos forzosos para engrosar sus filas.

Además de los centenares de muertos, esta ofensiva, que comenzó el 18 de febrero, ha provocado un nuevo éxodo de refugiados hacia Kenia, según informa el ACNUR. Más presión así sobre el ya abarrotado campo de Dadaab que, con más de 300 mil habitantes, es el más grande del planeta.

Además de la guerra

También el fenómeno meteorológico conocido como La Niña está provocando sequías y empujado a miles de personas al exilio, especialmente en el sur del país. No son pocos los llamados de atención que está lanzando la ONU sobre una inminente hambruna, paradójicamente, en los albores del vigésimo aniversario del comienzo de la guerra civil, donde otra hambruna masiva dio pie a la intervención internacional.

Estas son las cifras generales del colapso humanitario en Somalia, que el 4 de marzo publicó la FAO:

. Una de cada tres personas en Somalia necesita ayuda humanitaria.

. En números de totales: de los 7,5 millones de habitantes del país, 2,4 millones requieren asistencia.

. Un aumento del 20% en los últimos seis meses debido a la escasez de agua provocada por La Niña.

. Se estima que 1,4 millones de personas se ha tenido que desplazar en el centro y sur del país.

. De estas, 535 mil se encuentra en situación de emergencia. Su alimentación no alcanza las 2.100 calorías diaria.

. 241 mil niños menores de cinco años sufren malnutrición, lo que representa un aumento del 7% con respecto a los últimos seis meses.

. En el sur alcanzan el 20%. En el norte, el 16%.

. 57.000 niños sufren de malnutrición severa.

. La producción agrícola durante la reciente temporada de lluvias, conocida como Deyr, fue la peor desde 1995.

. La canasta de productos básicos en el sur aumento un 32% su valor.

El dominio de Al Shabab en el sur del país, donde la crisis es mayor, impide el arribo de la tan requerida ayuda humanitaria. Otra característica que recuerda a lo sucedido hace dos décadas, aunque los protagonistas en aquel entonces eran Señores de la guerra.

Foto: “Marcha en Mogadiscio pidiendo ayuda para los desplazados por la sequía”, AP.

Los islamistas retroceden ante la vasta ofensiva internacional en Somalia

07 marzo 2011

La trama burocrática a la que el periodista se debe enfrentar para viajar a Somalia no es tan compleja como podría parecer si tenemos en cuenta que estamos hablando del estado fallido por antonomasia, con ya casi veinte años de ausencia de un gobierno central articulado. Aunque tampoco vayamos a pensar que te ponen la alfombra roja, el coro de señoritas con ukelele y una corona de flores al llegar a Mogadiscio. Tampoco eso. Y la verdad es que la corona de flores daría muy mala espina.

Correos que van. Correos que vienen. Escaneos de pasaportes, de credenciales de prensa. Cartas de acreditación. Todo vía Kampala, pues el viaje se gestiona a través de la misión de paz de la Unión Africana: AFRICOM.

Apenas una semana antes te confirman si tienes luz verde para viajar. Así que lo que le toca a este humilde reportero, que está ahora en la otra punta del mundo terminando de editar su próximo documental – “La guerra contra las mujeres” -, es aguardar con paciencia a que llegue la confirmación. Si el viento sopla a favor, a finales de mes estaremos de regreso en Mogadiscio.

Cronología de la guerra

Sería un buen momento para poner pie en Somalia, tras nuestro paso en el mes de noviembre, pues las fuerzas de la AMISOM y del Gobierno Federal de Transición han lanzado una vasta ofensiva contra los islamistas de Al Shabab. Y el país vive sus horas más violentas desde la salida de las tropas etíopes que lo invadieron en diciembre de 2006.

Tal vez se deba a la escasez de corresponsales extranjeros en el país o a que las revueltas árabes están captando la atención de la prensa internacional, pero lo cierto es que la información disponible resulta escasa y fragmentada:

. 18 de febrero: Comienza la ofensiva.

. 19 de febrero: Soldados de AMISOM descubren una serie de túneles empleados por Al Shabab en Mogadiscio. En este ataque murieron varios combatientes extranjeros, lo que refuerza la tesis de la vinculación con Al Qaeda, como el mismo empleo de los túneles, tan habitual en Afganistán. Sus nombres: Abdi Asad (Siria), Magid Abu Yaman (Yemen), Abdi Mansour (Paquistán), Saman Bito (Kenia), Anool Joorkay (India).

. 21 de febrero: Los islamistas detonan una camioneta Toyota cargada de explosivos en el distrito de Hamarjajab, cerca de la estación de policía. Mueren siete personas.

. 23 de febrero: AMISOM captura dos puestos fuertes de Al Shabab: el Ministerio de Defensa, conocido como Gashindiga, y una antigua fábrica de leche. Recordemos que, como sucedió en Sarajevo, la guerra en Mogadiscio se libra casa por casa, barrio por barrio.

. 25 de febrero: Un clan progubernamental fracasa al intentar recuperar el control de la ciudad de Bulo Hawo. Como vimos en la anterior entrada, la ofensiva no sólo se centra en Mogadiscio, sino que también está teniendo lugar en el norte y el sur del país con la intención de estirar y debilitar a las fuerzas de Al Shabab.

. 4 de marzo: AMISOM continúa avanzando. Perecen 13 islamistas en los enfrentamientos.

. 5 de marzo: Un portavoz de AMISOM admite que “docenas” de soldados de Uganda y Burundi han perdido la vida en estas semanas. Un oficial en Buyumbura señala que 43 efectivos de su país han fallecido, que cuatro se encuentran desaparecidos y que más de un centenar resultaron heridos. Debemos tomar en cuenta que la mayor parte del contingente está compuesto por ugandeses.

El mismo día, Al Shabab lanza un ataque suicida contra el recuperado Ministerio de Defensa. Un jeep con la bandera negra del movimiento islamista y cargado de explosivos.

. 6 de marzo: El Gobierno Federal de Transición sostiene que ha capturado la ciudad de Bulo Hawo, fronteriza con Kenia y Etiopía. Ciudad que en los últimos años ha cambiado de manos en numerosas ocasiones.

. 7 de marzo: Hoy es la ciudad de Luq la que ha dejado de estar en manos de Al Shabab. También los distritos de Garbaharey y Elwaq en Gedo, región del Sur del país y bastión de los islamistas. Tras la caída de Bulo Hawo parece estar tiendo lugar un efecto dominó.

Una estrategia conocida

Según el NYT, esta ofensiva comenzó a ser preparada hace un año con el apoyo de EEUU y la UE. Hasta que no estemos en el terreno resulta precipitado sacar conclusiones, pero sí es evidente que existen algunas líneas evidentes de análisis en esta historia.

En primer lugar, que los escenarios cambian, pero que los protagonistas y las estrategias parecen ser las mismas. Todo recuerda a la famosa “surge” aplicada con éxito por el general Petraeus en Irak en 2007 y ahora en Afganistán: la vasta ofensiva coordinada; el ofrecimiento de dinero, que confirmó el presidente Sharif Ahmed, a los integristas que estén dispuestos a cambiar de bando. También los túneles y la presencia de combatientes extranjeros, señala la injerencia de Al Qaeda.

De todos modos, como sucedió en Irak, resultaría un error dar por vencidas a las fuerzas de Al Shabab, que al mejor estilo talibán se han dedicado a lo largo de los últimos años a aterrorizar a la población civil imponiendo una versión delirante y radical de la sharia. Si bien cuenta con un número escaso de combatientes, aún domina parte de Mogadiscio, incluído el mercado de Bakara y sus beneficios, y el sur del país.

El respaldo militar que Etiopía está dando a los combatientes progubernamentales será un elemento de propaganda con no poca resonancia entre los somalíes. Ali Mohmoud Rage, conocido como Ali Dhere y portavoz de Al Shabab, hizo ayer mismo un llamamiento a luchar contra los etíopes.

Foto: “Miembros de Al Shabab se preparan para luchar en Mogadiscio”, Reuters.

Triple ofensiva contra los islamistas en Somalia

01 marzo 2011

Las fuerzas respaldas por los gobiernos occidentales han lanzado una vasta ofensiva contra los islamistas en Somalia. Como veíamos en la anterior entrada, hasta el punto de descubrir una serie de túneles usados por Al Shabab para mover hombres y armamento por Mogadiscio (estrategia diseñada, muy seguramente, por los yihadistas extranjeros llegados desde Afganistán, que ya la emplearon durante años contra los soviéticos y ahora contra las tropas de ISAF).

Los autores del blog Baobab, periodistas de The Economist, sostienen que la ofensiva tuvo relación en sus albores con las elecciones que se celebraron el pasado 18 de febrero en Uganda.

Como vimos en nuestro reciente paso por Mogadiscio, la mayoría de los soldados que integran AMISOM, la misión de paz de la Unión Africana para Somalia, son ugandeses. Y el presidente Yoweri Museveni, que se volvía a presentar como candidato, intentaba “mostrar a los votantes que sus tropas estaban machacando a los fanáticos el mismo día de las elecciones”.

El factor Museveni

Desde que los islamistas de Al Shabab atentaran en Kampala durante el Mundial de Fútbol, matando a 76 personas, se han oído algunas voces críticas sobre la presencia de tropas ugandesas en Somalia.

Pero lo cierto es que Museveni ha ganado las elecciones con un 68% de los votos, superando el 57% que obtuvo en los cuestionados comicios de 2006. Convirtiéndose así en el presidente africano que más tiempo lleva en el cargo, desde que alcanzara el poder al frente de un grupo guerrillero en 1986.

(Fue justamente tras aquella revuelta que surgió el LRA, milicia a la que en este blog seguimos la pista desde 2006 en sucesivos viajes por Uganda, Sudán y la República Democrática del Congo. En especial, a su delirante líder, Joseph Kony).

Ahora que Al Yazira está centrando su cobertura en las revueltas árabes – demostrando una vez más, lo que ya hace años escribimos en estas páginas: que se trata de la mejor cadena internacional de noticias -, quien sigue más de cerca y con más rigor lo que ocurre en Somalia – dejando de lado, por supuesto, a los periodistas locales -, es Jeffrey Gettleman, del New York Times.

Tres ataques tres

En colaboración con Mohammed Ibrahim, Gettleman sostiene que el asunto va más allá de las pretéritas aspiraciones electorales de Museveni y que estamos ante la mayor ofensiva en suelo somalí desde la invasión de Etiopía en diciembre de 2006. Esta tiene tres líneas principales:

1. El avance de las fuerzas de AMISOM en Mogadiscio.

2. La incursión de blindados etíopes por el norte, en la ciudad de Belet Weyne.

3. El ataque por parte las milicias de un clan aliado con el Gobierno Federal de Transición en el sur, en la ciudad de Bulo Hawo.

Si lo que publica el NYT es cierto, la estrategia impulsada por Occidente pasaría por alargar al máximo posible a las fuerzas de Al Shabab al golpearlas en distintas posiciones. Recordemos que hace ya un año que EEUU y la UE comenzaron a entrenar a las tropas locales con la intención de que fueran ellas, al igual que sucede en Afganistán y ocurrió en Irak a partir de 2007, las que hagan frente a los islamistas.

Cautela y nuevo viaje a Mogadiscio

De todos los planes seguidos desde 1991 para pacificar al estado fallido por antonomasia, este parece ser el más viable. Lo que resultó un disparate, como predijimos aquí en su momento, fue la invasión etíope respaldada por Bush. No hizo más que dar alas a los radicales. Y es lo que ahora está sufriendo Somalia tras los seis meses de calma de la UCI en 2006.

Pero hay que ser cautos. Si bien Al Shabab cuenta apenas tres mil hombres, lo cierto es que sigue dominando buena parte del sur y centro del país, y que sus jóvenes combatientes nada tienen que perder. Mucho tiempo pasará antes de que se pueda declarar su derrota.

Nuestro último paso por Somalia fue en noviembre de 2010, cuando nos encontramos con un presidente acorralado en Mogadiscio y con unas fuerzas de AMISOM lejos de poder ganar la batalla por la capital. Si todo va viento en popa volveremos a Somalia en abril. Veremos entonces, de primera mano, si el escenario es realmente distinto.

Foto: “Soldado ugandés de la Unión Africana en patrulla por Mogadiscio”, Hernán Zin.