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Archivo de Abril, 2017

La reina, dos días, cuatro ‘looks’ y una trenza en Canarias

Los reyes se han dado un baño de multitudes durante los dos últimos días que han pasado en el archipiélago, donde Leti ha tenido tiempo para reciclar, estrenar con discreción y asistir a actos de lo más variado.

El lunes los monarcas llegaban a Gran Canaria y Letizia hacia una apuesta segura con el vestido de Carolina Herrera de jazmines rojizos sobre fondo blanco que siempre cosecha buenas críticas allá por donde pasa. Lo combinó con sus salones de Lodi en charol marsala y con una cartera de mano en piel roja de la que se desconoce la marca, la última vez que le vimos lucir este modelo llevaba un bolsito con cadena rosa chicle, que fue un poco criticado, en esta ocasión como véis dejó de lado la ‘innovación’. Sus pendientes de Chanel de 6.400 euros en forma de pluma y un recogido permitieron que la reina luciese elegante y femenina durante el primer acto de la jornada por la ‘candidatura a patrimonio mundial de la UNESCO del pasaje de Risco Caído y los Espacios Sagrados de Montaña’. Aquí abajo podéis ver también el maquillaje, discreto y al tono, sin olvidar unos polvitos sueltos por el cuello.

Por la tarde Leti siguió de reciclaje y se hizo un ‘remix’ extraño y demasiado oversize con una blusa que tenía olvidada de Adolfo Domínguez, la estrenó en 2015, y el pantalón blanco de Hugo Boss al que le sacó bastante partido en verano del año pasado. Con este outfit más informal visitó la sede ‘del programa mundial de alimentos’ y del ‘centro de cooperación con África’.

En la mano llevaba su cartera de piel de cocodrilo de Uterqüe, que también le vimos bastante el pasado verano; sus pendientes de Tous de piedra de luna colgaban de sus orejas. En conjunto, además de oversize el estilismo me pareció soso. Lo que más me gustó fueron sus nuevas sandalias en charol con tacón cuadrado que todo apunta a que son de Uterqüe. Aquí os dejo una foto del moño que por si le queréis copiar.

Para el segundo día en Tenerife, Letizia rescató su traje con falda bouclette y sahariana de Varela que estrenó en 2015 en París. Combinó los detalles dorados del cinturón y los botones con un clucth de Adolfo Domínguez y unos stilettos que tenía muy olvidados de Uterqüe. Todo podría haber ido bien si no fuese por la trenza frontal que coronaba su cabeza y que a mí me recordó a la que lucen sus hijas.

Yo por más que la miro no le encuentro ningún sentido, es un claro ejemplo de esas veces que la reina y sus asesoras quieren innovar y dar rienda suelta a su creatividad pero les sale mal. La mañana venía cargada de acto, primero asistió al ‘programa por la cooperación de barrios’, luego a una audiencia con representantes de diversas instituciones culturales de las islas y a un almuerzo con miembros del gobierno, y todo con la trenza que, además, parecía de lo más tirante.

Por suerte y para finiquitar viaje Leti remontó un poco el vuelo. Lo primero que hizo esa tarde fue lucir melena lisa. Para su última visita del día reutilizó su falda de cocodrilo en azul de Hugo Boss que hasta ahora siempre se había puesto con la chaqueta a juego y que me parece que sin ella queda más actual. La combinó con una blusa nueva de Adolfo Domínguez que cuesta 110 euros en la web y que tiene aberturas en los hombros y cuello ‘mao’. Los pendientes de Tous con zafiros y perlas y sus sandalias de Magrit en nude cruzadas, completaron un estilismo sencillo pero adecuado y, sobre todo, más favorecedor.

Y esto, que no es poco, es lo que dio de sí el real viaje de nuetras majestades a Canarias, ¿con qué os quedáis?

**Fotos:Gtres

Letizia y su completo reciclaje de Varela para la entrega del Cervantes

La reina ha tenido dos jornadas de lo más ajetreadas con la entrega del Premio Cervantes al escritor Eduardo Mendoza. Para la recepción en el Palacio Real, Letizia, desempolvó un vestido de Varela que sólo se había puesto en una ocasión, durante la inauguración de Arco 2015. Se trata de un modelo lápiz confeccionado en lana stretch tricolor con swarovski, no me gustó en su momento y sigue sin convencerme. La combinación de colores por paneles me parece demodé y también invernal, podría haber elegido otro de sus tantos vestidos más alegres y adaptado a los días de sol que estamos teniendo en la capital.

Leti se subió a sus altos Prada en color nude y lució unos nuevos pendientes con forma de perla. El maquillaje también me pareció esta vez muy oscuro. No puedo decir que la reina estuviese fea ni inadecuada, pero su puesta en escena fue un poco lúgubre.

Tras la recepción, un día después, los reyes entregaron el galardón al literato catalán en la Universidad de Alcalá de Henares, como cada año y Leti, mujer de costumbres, volvió a repetir Varela y a reutilizar el total look que vistió el pasado 12 de octubre, durante la fiesta de la Hispanidad, como ya había hecho un año antes.

La reina rescató su elegante abrigo en tweed blanco roto, con cristal y bordados georgette que es una copia de un modelo de Óscar de la Renta y que recibió muchas críticas por el ‘copieteo’ cuando lo estrenó. Pero como véis, a la consorte no parece importarle porque lo ha repetido. Con este estilismo remontó su outfit sin gracia del día anterior. Combinó el Varela con stilettos de tacón y cartera de Magrit y de nuevo apostó por las ondas, en un semi recogido de lo más favorecedor, y por un look beauty natural y adaptado a una ceremonía de día. Los pendientes que llevaba son los de diamantes y perlas australianas que el rey le regaló cuando nació Leonor y que hacía tiempo que no le veíamos. ¿Qué opináis de la puesta en escena para el Cervantes?

**Fotos: Gtres

La reina enseña hombros en un ‘look’ sugerente y elegante

Letizia ha tomado impulso tras la vacaciones y ha vuelto al trabajo, para la entrega de los premios de la editorial infantil y juvenil  ‘barco de vapor’, con un ‘lookazo’ simple pero sofisticado y sensual, dejando los hombros al descubierto. En los últimos años la consorte suele hacer buenas elecciones para este certamen, si no recordáis la del año pasado aquí os dejo el link.

Letizia ha estrenado esta blusa de algodón muy primaveral con escote barco de Hugo Boss, cuesta 159,95 euros, y la ha combiado con unos pantalones rectos de Uterqüe, que ya le vimos en el concierto homenjae a las víctimas de terrorismo.

Ha apostado por complementos con destellos en plata para romper la dicotomía blanco-negro. Las sandalias de Magrit modelo Hera, 390 euros, son también nuevas y las podéis encontrar iguales en dorado en la web de la firma valenciana. En la mano llevaba una cartera plateada de Varela que estrenó en 2014.

Casi tanto como su outfit me ha gustado su ondulada melena y su maquillaje discreto con sombras rosa y blanca y un toque de gloss transparente en los labios, además ha tenido en cuenta que no se notase el corte en el maquillaje en contraste con el cuello, como otras veces. Esta semana se presenta ajetreada para la consorte, así que seguiremos viendo sus nuevos looks de primavera, porque en Madrid parece que ya ha llegado el calor. Mi consejo para nuestra Leti es que siga por la senda ‘del menos es más’, pero sin caer een el aburrimiento. 

**Fotos: Gtres

La Pascua más otoñal de la familia real

Un año más la misa de Pacua ha reunido, sólo por unas horas, a la familia real con la reina emérita en Mallorca. Nuestros monarcas llegaban de algún destino desconocido, después de disfrutar de diez días de vacaciones, y la madre del rey, como acostumbra, había estado con su hermana, Irene, en la isla durante toda la semana.

Pero, a mi parecer, la única que ha prestado atención a su estilismo ha sido la reina Sofía que ha elegido un traje sastre en rosa fucsia con matices naranja y un divertido collar con huevos de pascua de colores.

El outfit de la reina podría pasar por uno más de sus tantos de ‘working girl’, que valen para cualquier estación. Letizia ha combinado un pantalón pitillo en gris marengo con una blusa de Hugo Boss y un blazer en azul jaspeado de Massimo Dutti, de hace un par de temporadas. La consorte ha lucido unos zapatos de ante en azul marino con tacón ‘complicadito’ para caminar sobre los adoquines de la entrada de la Almudayna, pero ella, como buena profesional, se ha desenvuelto con soltura. Su melena al viento lucía impecable, con volumen y muy cuidada, y su apuesta por un maquillaje sencillo eran la evidencia de que para ella la foto ‘pascual’ no requiere de gran esfuerzo.

Leti tampoco ha prestado mucha atención a los estilismos de sus hijas que repetían los invernales abrigos de Carolina Herrera que vistieron el pasado Día de la Hispanidad; esta vez las niñas los combinaban con manoletinas a juego. Las hermanas, Leonor y Sofía, que son ya igual de altas, han prescindido de sus trencitas y se han apuntado a la tendencia ‘raya ladeada’ que tanto gusta a la reina y de la que ha hecho gala en casi todos sus actos los últimos meses.

Y esto ha sido todo amigos, sin sorpresas y sin el rey emérito, que desde 2014 ya no viaja a Mallorca para esta foto que año tras año tiene menos sentido.

**Fotos: Gtres

Nueva y desconcertante figura de la reina en el ‘museo de cera’ de Madrid

Los Reyes han terminado su visita oficial nipona y se han ido de vacaciones hacia algún destino secreto. Les veremos, un año más, reaparecer el ‘domingo de resurreción’ en la Almudayna, pero si alguien echa de menos estos días a la consorte puede hacer una visita al Museo de Cera de Madrid que acaba de inaugurar nueva y desconcertante Letizia.

Aquí os contaba los motivos que llevaron a retirar la anterior réplica de nuestra Leti que se había quedado antigua desde 2014, por sus retoques estéticos que, al parecer, le han dado más de un quebradero de cabeza al escultor de tan magna obra, un tal M. Wade que se ha tomado su tiempo, más de un año, para fabricar a esta renovada reina. En mi opinión cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. Lo más desacertado para mí: la nariz y la mirada estrábica.

Desde el museo informan de que para su cabello han empleado 1.750 gramos de pelo natural de distintas tonalidades y los que aquí me seguís os habréis dado cuenta de que el vestido que luce es una réplica, con bordados en guipur, del de Carolina Herrera que Letizia tiene en su armario y que estrenó en 2014, durante su primera cena de gala como reina, en el Palacio Real con motivo de la visita de Estado de la presidenta de Chile, Michelle Bachelet. La tiara reproduce la de Ansorena de perlas y diamantes, que el rey le regaló por su quinto aniversario de bodas, y es obra de ‘La Parisien’, para ella han empleado 600 piedras, me parece muy lograda, con una réplica de la flor de lis en el medio, pero ya.

Trabajo ha costado hacer esta figura de Letizia que a mí me da casi más miedo que las anteriores, aunque las replicas del rey y de Leonor, al estilo ‘walking dead’ tampoco se quedan atrás.

La Familia Real, ah no que son de cera

Aún así me parece una experiencia entre tétrica y divertida pasar una tarde en el museo, donde os podréis encontrar también con Urdangarín y Marichalar a los que les debía de dar pena tirar y han reubicado en el área de deportes y en la zona taurina, respectivamente.

**Fotos: Gtres

 

La sorpresa que la reina Letizia guardaba en su maleta, un sofisticado y oriental modelo de Armani

Sin competencia, ni duelos de estilo esta vez, pero con toda la atención mediática internacional, a la reina le gusta guardarse siempre un as en la manga para sus viajes oficiales y sorprender con algún estreno de esos ‘que dan qué hablar’, como ya lo hizo durante su viaje a Portugal, con su dos piezas de Hugo Boss o en Nueva York, con su vestido de Carolina Herrera. En Japón la sorpresa ha llegado casi el último día, con un outfit que si bien nos hacía pensar en Varela al principio, no ha salido del atelier de la madrileña calle Ortega y Gasset del modisto, lleva la firma de Armani:

Leti tenía guardado en su maleta su modelito más oriental, este dos piezas en terciopelo con detalles estampados en las mangas y un volante en godés que recuerdan a los kimonos japoneses y lo reservaba para su última cena con el primer ministro nipón, Shinzo Abe, y su esposa, Akie Abe, en el palacio de Akasaka, con la que los reyes han casi concluido su viaje, todavía les queda una visita más a un templo japonés.

El top y la falda pertenecen a la colección de Armani Privé del otoño de 2011. A mí me encanta que la reina haya hecho este guiño oriental y, además, me gustan mucho también los detalles en pico de los hombros y el cuello que recuerdan a una pagoda.

Si a algo ha prestado atención la consorte en este viaje ha sido a los detalles, los pendientes con los que ha combinado su look japo me parecen una excelente elección, pertenecieron a María de las Mercedes, madre del rey Juan Carlos y hasta ahora sólo se los habíamos visto en una ocasión, durante la boda de Federico y Mary de Dinamarca, en 2004.

Letizia con cara de: ‘no sé muy bien si esto se come o no’

Los salones en charol de Magrit y la cartera de mano en negro de Varela pusieron el cierre al look japo de Letizia, que a mí personalmente me ha encantado. La reina se recogió el pelo en un moño bajo, al estilo de los que ha llevado durante los últimos días, y apostó por un labial rojo al tono con el estampado oriental de su dos piezas.

Yo la veo estupenda, solo me pregunto si se está comprando vestidos vintage o si este dos piezas de Armani, al igual que el Carolina Herrera que lució el día anterior, llevaban esperando su oportunidad en su ‘real ropero’ desde hace tiempo.

**Fotos: Gtres y Casa Real

El día y la noche de la reina Letizia en Japón: estreno de Carolina Herrera y cena de gala en el Palacio Imperial

Vamos conociendo más detalles de cómo está siendo el viaje de nuestras majestades por Japón, regalos, conversaciones, y gestos que no han pasado desapercibidos, como el que ayer protagonizó Leti cuando rehusó mojarse los labios con champán, dejando clara su condición de abstemia, durante el brindis de la cena en el Palacio Imperial de Tokio que los emperadores Mihijito y Michiko ofrecieron en honor de nuestros reyes.

Letizia desenfudó ayer sus mejores galas de ‘fiesta’ y repitió el voluminoso y elaborado vestido azul noche de pedrería y tul de Varela que estrenó durante la recepción al presidente de Perú Ollanta Umala en 2015. Me parece estupendo que saque partido a vestidos como éste confeccionados para ocasiones especiales. Me ha gustado además, que de nuevo, haya rescatado las ‘pulseras de pasar’, que estrenó durante su cena con Macri y Awada en Madrid y unos bonitos pendientes que hasta sólo le habíamos visto a la reina Sofía y que son toda una joyaza de categoría con diamantes y zafiros. Como Michiko no usa diadema esta vez nuestra consorte dejó la grandiosidad de la de ‘flor de lis’ volvió a su favorita, a la tiara floral.

Tan sólo unas horas antes de esta cena la vimos luciendo outfit de ‘estreno total’, durante su almuerzo y recepción con la colonia española del país. Leti combinó un nuevo y favorecedor vestido verde de Carolina Herrera en napa, con encaje y flores pintadas que pertenece a la colección pre fall 2015 de la firma neoyorkina, lo que me hace pensar que estaba guardado a buen recaudo en el ropero de nuestra consorte esperando a una ocasión especial para darle salida. Lo combinó con unos zapatos con detalles de encaje y un bolso, ambos de Magrit. La guinda del pastel fueron su nuevos pendientes en jade y cuarzo rosa que me han encantado y son de la firma tambien de Nueva York Bounkit, cuestan 200€.

Aquí os dejó la fotos de los pendientes ampliada y del bolso Gabriela que cuesta 300 euros, en el web de Magrit:

 

Me ha gustado mucho está penúltima puesta en escena de la reina, y digo penúltima porque con el desfase horario ya están llegando las fotos nuevas de los últimos actos con los que los reyes Felipe y Letizia dan por concluido un viaje breve pero muy intenso.

**Fotos: Gtres y Casa Real

Letizia estrena Varela en Japón, ¿clásica u obsoleta?

Los reyes han iniciado agenda japonesa encontrándose con los emperadores Akihito y Michiko, los herederos Naruhito y Masako, ‘la princesa triste’ y el primer ministro Shinzo Abe en el Palacio Imperial de Tokio, para la ocasión Letizia ha vuelto a apostar por Varela, al que parece que ahora reserva para ocasiones importantes, con un outfit que combina rojo y borgoña, elegante y femenino, pero para mi gusto un poco desactualizado.

El abrigo con formas orientales en el cuello y la empuñadura es un modelo exclusivamente confeccionado para la reina que podemos encontrar en color marsala en la web del modisto, ronda los 1000€, y yo lo veo un poco demodé, sobre todo si lo comparamos con su último estreno de Zara.

 

El vestido de terciopelo con lazada al cuello con el que lo ha combinado, del que hemos intuído más que visto, me recuerda que la última vez que Leti vistió un Varela también eligió un modelo sencillo y sobrio de terciopelo negro que sirvió como ‘soporte’ a sus joyas reales, durante su duelo con Awada. En lo que llevamos de año, contando con este último acto, la reina sólo ha estrenado dos conjuntos del que antes se encargaba prácticamente de vestirla por completo. 

Letizia ha tirado de salones de charol de Lodi al tono con el vestido y de cartera a juego con el abrigo, también de Varela. Lo mejor para mí ha sido el elegante recogido y los pendientes que pertenecen a la reina Sofía y que tienen una gargantilla a juego. Son palomas de la paz de diamantes y esmeraldas que portan un aro de rubíes, me encanta que su suegra se los haya cedido para la ocasión.

La dosis de modernidad ha llegado con la visita de los monarcas al museo Miraikan donde han conocido al anfitrión androide, el robot ASIMO, con el que en su visita Obama jugó al tenis, aunque ellos han estado más comedidos no han perdido detalle de todas las innovaciones de la sede pionera en investigación e inteligencia artificial.

La agenda está siendo intensa porque después se han ido al hotel Okura donde les esperaba la recepción oficial a la colectividad española y esta noche de nuevo les veremos en una cena de gala con los emperadores en palacio. Tan pronto lleguen las imágenes las comentamos. ¡Espero vuestras críticas!

**Fotos: Gtres

 

Letizia nos descubre en Japón el secreto qué escondía su gabardina de Burberry

Los reyes emprendían ayer vuelo a Japón para su tan esperada visita de Estado que se vio anulada por la inestabilidad política de nuestro país en 2016. Felipe VI y Letizia permanecerán de tourné en el país del sol naciente hasta el próximo día siete de abril. ¿Nos deleitará la reina con algún super estreno? Esperemos que sí.

De momento, hemos descubierto qué escondía ayer el trench, de su amplia colección de Burberry, que Letizia llevaba ultra amarrado y que a su llegada al aeropuerto de Haneda, en Tokio, se ha cambiado por el chaquetón bicolor de Hugo Boss que estrenó el año pasado: su ajustada falda lápiz, de cuero negro que estrenó el pasado febrero en el ‘look estilo Rania‘, con el que cosechó tan buenas críticas. Si os fijáis el resto del outfit es idéntico aunque, previsiblemente en un vuelo de 13 horas como el que han efectuado los reyes, a Leti le habrá dado tiempo a ponerse el pijama y dormir e incluso echarse una siesta antes del aterrrizaje. Yo la veo con cara de ‘me acabo de despertar’.

Los complementos por los que ha apostado, en su despedida y puesta en escena japonesa, han sido sus elegantes salones de charol negros de Carolina Herrera y su clutch con filo dorado de la misma marca que combinó con los pendientes de pepitas de oro de 18k de Tous.

También me he fijado en que Letizia ha sido precavida con el aire de dentro del avión con un pañuelo leopard print que guardó a su llegada a tierras niponas. Su apuesta por su melena ladeada y con volumen, como la lleva en casi todos los actos últimamente, sigue siendo la constante de esta temporada. A la espera de que le veamos lucir algún recogido y estilismo más elaborado, su llegada me parece muy adecuada, elegante y femenina, sin estridencias.

**Fotos: Gtres