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Yo no quiero hablar de Dukan, pero a la fuerza ahorcan

14 enero 2013

Hola. Este post es en realidad el comentario de un servidor que aparece tal cual en dos post de dos blogs muy recomendables, uno está en el blog de Gominolas de petróleo  (“Los peligros de las dietas milagro”) y el otro en el blog de Scientia (“El Corte Inglés y las dietas milagro”). Por lo tanto, para entender mejor el sentido de esta entrada sugiero leer antes las mencionadas entradas. Así que échale ganas y adelante, ambas entradas lo merecen.

Gominolas de petroleoScientia

 

 

Para Gominolas de petróleo, enhorabuena por tu blog, no sé si te lo había dicho alguna vez, pero me ratifico, tanto en los contenidos que abordas como en la forma como el tono en el que lo haces. Me encanta y se lo recomiendo a todos los lectores.

Para Scientia, qué decir que ya no te haya dicho, aparte de gracias una vez más por la mención.

A tenor de ambos post y los comentarios de los lectores sobre el tema Dukan me gustaría hacer una serie de matizaciones:

Dukan

Uno: A estas alturas no voy a poner en duda ni mucho menos que el Sr Dukan sea médico, pero sí lo hago públicamente sobre el hecho de que sea nutricionista o dietista, al menos en su más estricta vertiente académica. Lo digo por lo que él mismo expresa en las primeras páginas de su libro “No consigo adelgazar” que por su puesto sí que me he leído, en las que se detalla cuáles fueron sus inicios en este mundillo fruto de una experimentación con sus propios pacientes, algo más que cuestionable en cuanto a su metodología.

Dos: El Sr. Dukan, para que conste una vez más, fue denunciado por la propia organización médica francesa, la que regula esta profesión en su país, fruto de su “particular” forma de entender el ejercicio de la medicina. Como el fruto probable de estas dos denuncias era su exclusión de este colectivo, antes de que lo echaran y verse sometido a escarnio público, el Sr. Dukan decidió “salirse voluntariamente” de la organización médica francesa. Significativo.

Tres: La postura oficial del principal colectivo de dietistas-nutricionistas de este país, la Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas, y la mía propia, en relación a los métodos Pronokal y similares es la misma, mismísima que la que se tiene sobre el método Dukan y se puede consultar en este enlace. Sería conveniente documentarse sobre el tema antes de pronunciarse. Que existan determinados profesionales que la promuevan es responsabilidad única y exclusivamente suya.

Follow the moneyCuatro: El argumento frecuentemente esgrimido por los dukanianos de que nosotros estamos en contra del método porque nos quita negocio sería estupendo que lo documentaran con alguna prueba, por pequeña que sea (declaraciones de algún afectado, estudios de mercado que lo ratifiquen, etc.) Lo digo por que yo no he oído a nadie que no sea “dukaniano” el decir que el método dukan vacía las consultas de los dietistas-nutricionistas. Si sirve de algo mi ejemplo, puedo decir que más al contrario. No han sido pocas las ocasiones que alguien ha llamado a mi consulta con el fin de pedir cita para que le “ponga una dieta de tipo Dukan”. Ni que decir tiene que con esos planteamientos y tras tratar de convencerle sin éxito de lo absurdo de sus planteamientos no les di cita. Así que, si hubiera querido, el método Dukan, lejos de ser un menoscabo para los ingresos de mí consulta podría haber supuesto una fuente de beneficios, al menos a corto plazo.

Cinco: Me alegro por todos aquellos a los que el método Dukan les haya funcionado. De verdad que manifiesto este sentimiento con total sinceridad, es más, me alegro de que les haya funcionado y espero que lo siga haciendo. Ahora bien, que sepan que su éxito va en contra de la mayor parte de las estadísticas (al igual que aquellos que compraron un décimo de lotería y les tocó, también me alegro por ellos). Es decir, cuando la práctica totalidad de las autoridades sanitarias… y me refiero tanto a las estrictamente pertenecientes a la administración como a las más “privadas” con fines públicos, advierten de cómo se ha de afrontar un adelgazamiento coherente con las más mínimas recomendaciones en salud (física y mental) será por algo. ¿De verdad alguien cree que la OMS, la ADA, la BDA, la AESAN, la ANSES, la EFSA, la AEDN, la FESNAD, la SEEDO, la SEEN, la SEN, la AHA, la USDA, la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard, el Colegio de Médicos Francés y tantos otros se han puesto de acuerdo para jorobar al Sr. Dukan y su método por alguna razón en especial, incluido el presunto menoscabo económico? Por favor, seamos sensatos.

Huevo vs gallina

Seis: Además, este supuesto contubernio internacional y puesta en común para sentar las bases de un adelgazamiento saludable son anteriores al “pelotazo” del Sr. Dukan, que creo, sinceramente, que tiene el ego muy subidito cuando dice que todos nos hemos puesto en su contra. Disculpen ustedes, pero es el Sr. Dukan el que habiendo creado un “novedoso” sistema (va entre comillas por que las dietas hiperproteicas para la pérdida de peso son más viejas que mear contra la pared) se ha puesto en contra de unas recomendaciones científicas para la pérdida de peso sostenidas desde hace tiempo y que con el paso del mismo se tratan de adaptar a los nuevos conocimientos. Pero dejadme que os diga que entre esos nuevos conocimientos no figuran el concederle a su sistema todas las garantías que el Sr. Dukan sin la menor prueba científica que lo respalde y sin el menor rubor, se encarga de proclamar a los cuatro vientos. Y digo que no hay pruebas científicas de las bondades de  su sistema concreto por que no las hay. Hay cientos, miles si se quiere, de estudios (observacionales, de intervención, de revisión, etc.) que abordan ensayos concretos con dietas hiperproteicas, no os lo voy a negar. Incluso diré, y lo reconozco, que muchos de ellos apuntan resultados interesantes sobre el uso de este tipo de estrategias, para eso tenemos el libro del Dr Campillo. Pero al final… al final de todo… ¿sabéis qué es lo que queda? Dos cosas:

  • La primera: No hay ni una sola prueba científica debidamente planificada que ponga de relieve la eficacia y la seguridad en la pérdida de peso del concreto “Método Dukan” con sus fases de ataque, crucero y demás. Ni una sola, ni la más pequeñita. Lo digo en serio, me gustaría que el Sr Dukan se gastase solo un poquito de sus astronómicos beneficios y nos diese el gusto de ofrecernos un estudio imparcial sobre el funcionamiento de sus métodos. Os prometo que a título particular estaría encantado de conocer esos resultados y, si él lo quiere, atentos al dato, incluso de participar. ¿Sabéis cuál es la mejor forma de demostrar que algo funciona? Invitar a tus detractores a que te ayuden a esclarecer las pruebas concretas de lo que uno dice funciona. Y no a invitarles a que te demuestren que NO funciona.
  • La segunda: Las conclusiones de la práctica totalidad de todas las instituciones públicas o privadas con un cierto prestigio en estas cuestiones están, de momento, bastante alejadas de sus planteamientos.

Siete: Con respecto a la responsabilidad de los centros de distribución de los libros o productos de la dieta Dukan he de decir que en otoño de 2011 los colegios oficiales y profesionales de dietistas-nutricionistas de Baleares y Aragón enviaron sendas cartas al Corte Inglés cuestionando su labor (al menos estos dos Colegios oficiales, que son los que me constan que lo hicieron, ya que guardo las pruebas). El Colegio Balear obtuvo una respuesta “no oficial” concluyendo algo muy similar a lo que esgrime Scientia en su post, que su venta se ejerce desde la más estricta legalidad y que otros también lo hacen (algo normal y previsible). Por su parte el Colegio de Aragón no obtuvo respuesta alguna, ni oficial ni de las otras.

Ocho: Yo no creo que se ejerza su venta desde la más estricta legalidad, creo que se venden “a pesar de que la legalidad vigente diga lo contrario”; y que como lo hacen muchos, pues parece más válida. Lo cual es una no poco sutil diferencia.

Cárcel de dinero

Comentario final: Si eres de los que tiene otra perspectiva diferente de la mía con respecto al método Dukan en general y quieres opinar, adelante. Con esta entrada y muchas otras sobre el tema en este blog (te sugiero que les eches un vistazo), no he pretendido que nadie que no quiera cambie su opinión al respecto, así antes de opinar te ruego, por favor, que tengas en consideración que: el decir que a ti (o a alguien conocido por ti) te ha funcionado no es una prueba objetiva para considerar la validez del sistema y, que aunque no lo creas, yo sí estoy dispuesto a cambiar de opinión… pero cuando se me pongan delante las evidencias adecuadas. Te adelanto que ya me he leído los libros del propio Dukan (hace tiempo) y el del Dr. Campillo (más recientemente).

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Tundra Books

Test de intolerancias alimentarias totalmente intolerable (2ª parte): La máquina y su manual

02 noviembre 2012

Tal y como os adelanté al finalizar la entrada originalTest de intolerancias alimentarias totalmente intolerable” abundaría en detalles cuando tuviera más datos, y ya los tengo. Antes de continuar creo que es de rigor centrar un poco más el tema genérico de las “intolerancias alimentarias”:

El tema de la detección “masiva” de intolerancias alimentarias es bastante amplio y, al menos yo, no he encontrado ninguno que se salve de la quema tras observarlo a través del filtro de la crítica racional.

Como digo, son diversos los métodos que se pueden encontrar en el mercado que ofrecen una detección “generalizada” de intolerancias alimentarias a un número importante de alimentos. No obstante, existen dos grandes grupos de test de intolerancias en el mercado: Por un lado, los que requieren una muestra biológica (habitualmente sangre aunque a veces puede ser saliva con el fin de hacer un examen genético) y, por el otro los que no, es decir, los no invasivos. En este último grupo destacan los test que utilizan la “bioresonacia” (ya veremos en qué consiste esto) que son los más frecuentes en el mercado. Por tanto, quiero aclarar que tanto la actual entrada como la anterior hacen referencia a ese determinado tipo de test que pretenden cuantificar de forma masiva las intolerancias alimentarias utilizando la “bioresonancia” (sea lo que esta sea).

 

Así, en el mercado son diversas las empresas o franquicias que se dedican a ofrecer este tipo de “servicios” o que comercializan este tipo de “artilugios”. Entre aquellas que con mayor probabilidad se pueden encontrar en Internet están:

  • Test ELMA de intolerancias alimentarias.
  • Laboratorios Physan, SA. que llama a la prueba en cuestión como LAPHYTEST.
  • Sin embargo, por lo que a título particular he podido comprobar buceando en la red, es la empresa Nutri10 la que en la actualidad más recursos está poniendo encima de la mesa para promocionar la utilización de la “biorresonante intolerancia”. Aunque como digo, el test e incluso el aparato, es exactamente el mismo en todos los casos y está basado en la misma “tecnología”. Esta franquicia nombra la prueba como Nutritest.
  • Así mismo, la empresa Salvador Córdoba SL. es otra de las encargadas en comercializar este chistófano y lo nombra también como Nutritest. Este paralelismo a la hora de mencionar el test no debe llamar demasiado la atención cuando la relación entre Salvador Córdoba SL y Nutri10 parece bastante estrecha a tenor de algunas páginas de Internet destinadas al mundo de la franquicia, como por ejemplo en esta de aquí y en esta otra.

Esta última empresa mencionada se describe a sí misma en su web:

con una dilatada experiencia en el área de fabricación, importación, comercialización y distribución de maquinaria y productos de estética. Empresa líder en el área de micropigmentación […]

Es decir, comercializan un tipo de maquinaria y de productos que tienen una clara orientación hacia la “estética” y, al mismo tiempo también aparatos con un claro destino sanitario, o por lo menos, de los que se derivan consejos sobre salud. Por lo tanto se está, en mi opinión, mezclando churras con merinas o, en este caso, estética con salud.

Con el fin de poder analizar con mayor profundidad el trasfondo de este tipo de test que dicen ofrecer información concreta sobre un amplio conjunto intolerancias a cientos de alimentos al mismo tiempo y por el procedimiento de la “bioresonancia”, he tenido la fortuna de poder hacerme con un manual de instalación de una de estos aparatos, en concreto el que utiliza Nutri10.

El manual no tiene desperdicio y la verdad es que no sé muy bien por dónde empezar para ilustrar la sarta de simplezas e incongruencias que contiene. Incongruencias qué, muchas de ellas, se encuentran contenidas dentro del mismo texto (muchas de ellas repetidas textualmente, con sus correspondientes errores tipográficos y ortográficos en las páginas web de las otras empresas ya mencionadas). En el caso que nos ocupa, el de este manual, son 20 páginas más propias del profesor Franz de Copenhague en “Los inventos del TBO” que de un aparato de uso sanitario. Ante la imposibilidad de poder ilustrar todo el manual, como realmente me gustaría, solo puedo transcribir parte de su contenido.

 

Sobre el valor sanitario de la prueba

Tras su lectura lo primero que me he llamado la atención sobre el funcionamiento de esta prueba es cómo el propio manual afirma inicialmente que no es una prueba que diagnostica las intolerancias sino que sus resultados son un pre-diagnóstico (sin aclarar en qué consiste esto). Supongo que con el fin de que si un día la comunidad médica se le echa encima, tener algo a lo que asisrse en el momento de las posibles denuncias, sus juicios y demás:

“Ha de usar el test como PRE-DIAGNÓSTICO, aconsejando y orientando sobre las posibles intolerancias alimentarias”.

“Dada la actual fase de estudio de la comunidad científica con respecto a la intolerancia alimentaria, se considera y se acepta la poco difundida y útil experiencia de la acupuntura y del bio- test funcional de este tipo para proporcional una SOSPECHA DE INTOLERANCIA ALIMENTARIA”.

Llama poderosamente la atención esta presunta declaración de principios y que luego en el propio manual se diga que:

“El método incluye un equipo de electro-diagnosis en el cual la medición se logra de una forma rápida, indolora, eficaz y sencilla.

“El método es sumamente rápido y sencillo, no precisando ser un experto en bionergías y es extraordinariamente eficaz gracias a la alta sensibilidad del equipo”.

“Sistema de diagnóstico no invasivo, rápido, con resultados y aplicación inmediatos”.

Además, tras la realización del test y la adopción de las estrategias dietéticas fruto exclusivamente del informe que aporta el test, el manual dice lo siguiente:

“La mejora de los pacientes es casi inmediata a las dos semanas presentan mejorías que se consolidan a partir del mes, que es cuando recomendamos la siguiente consulta”

Sus avales

El manual y diversas páginas web acuden única y reiteradamente a mencionar este párrafo para garantizar el “funcionamiento” del sistema. Juzguen ustedes mismos:

Nutritest es un equipo desarrollado con la colaboración de la Cátedra de Técnicas Físicas de la Universidad de Bolonia (Italia) y testado clínicamente por la Facultad de Medicna de la Policlínica de Catania. Recomendado por el Dr. Rincivillo, profesor de Terapia de apoyo clínico y nutrición clínica”

Curiosamente el Dr. Rincivillo es tan conocido que para saber de muchas de las clínicas, centros de estética, peluquerías, etc. en las que se propone este sistema, conviene poner en el buscador de internet “Dr Rincivillo” y constatar que de las 20 entradas aproximadamente, la mayor parte de estas hacen referencia a centros que utilizan el párrafo arriba transcrito para promocionar el sistema.

Además, y esto es algo que me intriga más, en algunos enlaces, se dice que el sistema viene avalado por la Universidad Complutense de Madrid, como es el caso de la Clínica Zurich. Sinceramente dudo mucho que la Universidad Complutense haya dado su aval, así en genérico, a esta… cosa. Es más dudo también que sea conocedora de que se esté usando su nombre con este tipo de fines comerciales.

Sobre su fundamento científico

Como ya adelanté, esta supuesta prueba está basada en la bioresonancia, una teoría psudocientífica en la que hay que creer y que no está demostrada (más que demostrada lo que sí está es denostada, que no es lo mismo). No obstante, el manual explica su funcionamiento con las siguientes palabras:

“Todos los seres vivos están compuestos de campos electromagnéticos y todo proceso de bioquímica está precedido de vibraciones y partículas subatómicas. Dichas oscilaciones pueden ser captadas con diferentes equipos de la misma manera que la Radio puede captar diferentes frecuencias, siendo un instrumento que todos utilizamos y del que no nos plateamos como funciona” (¡!).

“Nuestro sistema se basa en la regulación bio-energética (BER: Bio-energetic Regulatory Technique) y en la técnica de la acupuntura. Mide parámetros físico-químicos a través de la superficie cutánea en el punto de acupuntura clásica: raíz de la uña del dedo índice (Punto Ting 1) relacionado con el meridiano nº9 del intestino grueso. El análisis se realiza en un único punto  y una sola vez. Con una simple medición se logra un test completo de intolerancia alimentariaa. El equipo cuenta con un sistema seguro, si el punto no se localiza perfectamente el test no se realiza” [Algo que llama poderosamente la atención que figure en el manual cuando, según mi confidente, le realizó el test a la mesa de despacho y, como ya mencioné, resultó intolerante a la lactosa: O la mesa tiene el mencionado punto Ting, o el aparato funciona mal… o más seguramente, el sistema es una tomadura de pelo de importantes dimensiones]

“Durante la prueba se emiten distintos impulsos eléctricos (193) con la frecuencia correspondiente a cada alimento [¡Caramba, alimentos con frecuencia!], obteniendo distintos valores de intolerancia en función de la bionergía absorbida de cada impulso en la persona analizada”

Los resultados

Tras la realización de la prueba se obtiene un deforme informe en el que se refleja a que alimentos se es intolerante (o incluso alérgico) tal y como explica el manual:

“Dentro de los niveles de intolerancia distinguimos 4 niveles:

  • Tolerancia “aparece en color verde”.
  • Semi intolerancia “aparece en color verde/amarillo”.
  • Intolerancia “aparece con el amarillo” y además casi siempre lleva un número”
  • Rojo “grave intolerancia” o “alergia alimentaria” [¡!]

Los resultados reales pueden comprobarse en este deforme informe de una paciente también real y que me ha hecho llegar otra compañera:

No voy a incidir más, creo que el trasfondo de este tipo de prueba es tan desustanciado e inverosímil que no merece la pena abundar más. Tampoco el mencionar las bondades de las dos principales personas sobre las que se suelen hacer descansar la paternidad del invento los doctores Reinhold Voll y Franz Morell (este último supuesto padre ideológico de la bioresonancia) (Nota: Theodor Gilbert Morell fue el médico personal de Hitler hasta su muerte. Quería mencionar este detalle por dos motivos: Primero porque verdaderamente desconozco si nuestro Franz Morell fue algún sucesor de Theo; y también por pasarme de forma momentánea y sarcástica al lado tenebroso de la ciencia y hacer buena la Ley de Godwin, que afirma que:

A medida que una discusión online se alarga, la probabilidad de que aparezca una comparación en la que se mencione a Hitler o a los nazis, tiende a uno”).

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En fin, el manual en cuestión está a su disposición, yo no lo quiero para nada. De hecho, no tengo ningún problema en compartir todo lo poco que sé con aquel que quiera recibirlo; tratándose de ciencia es lo que pienso (con los euros no guardo la misma política).

Y por último, si me lo permitís, un consejo, en especial para aquellos que no sean profesionales de la salud: Que no os engañen, la máquina cuesta entre 7.100€, según se puede ver aquí, y 5.800€ según me informó por teléfono una comercial de Physan, SA. (aunque también tienen la misma máquina que con un programa “especial” analiza las intolerancias, no ya a 193 alimentos, si no hasta 216, pero ya cuesta 6.500€) y los test se cobran en “super-oferta” a 100€, y se trata, según mi opinión, de un timo total, sin respaldo científico, sin avales de ningún tipo salvo los ya expuestos.

Y para los profesionales de la salud (o de la estética) que estén tentados de usar o usando este sistema otro consejo: no seáis sinvergüenzas.

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Foto 1: electrons_fishgils

Foto 2: Rafa.Garcés

Test de intolerancias alimentarias totalmente intolerable

19 octubre 2012

La de hoy es una entrada de las de hacer sangre, sí. Y es así porque es del todo intolerable comprobar cómo determinadas empresas y determinados señores se quieren aprovechar y finalmente se aprovechan, queramos o no, de:

El candor de la población general para sacarles el dinero con un supuesto método mitad basado en supuestos principios científicos y mitad en preceptos energético-filosófico-chinos, y

El buen hacer o de la buena imagen que en principio tiene las profesiónes de médico y de dietista-nutricionista.

En esta entrada se va a poner en tela de juicio el funcionamiento de una máquina que supuestamente analiza las intoleracias que una determinada persona presenta ante alimentos concretos (nada más y nada menos que a 193 alimentos) en base al meridiano [entiendo que es un meridiano “energético”] que, de nuevo supuestamente, pasa por el intestino grueso según la medicina tradicional china. ¿Sorprendidos? Esperen que aun hay más.

Después, en base al “diagnóstico” de la maquinita, se hace un plan dietético en el que se eliminan aquellos alimentos a los que supuestamente (hoy habrá muchos “supuestamente”) el incauto es intolerante después de haberle comido el coco con un rollo cientifista. Con todo ello se pretenden eliminar, supuestamente, las frecuentes jaquecas que el incauto pueda tener, su estreñimiento e incluso controlar los alimentos que le “engordan” y así adelgazarlo. Pero esto es aparte, es decir, se paga, aparte.

¿Les suena a chino? Pues a mí también me sonaba así, en especial hace tres años cuando me invitaron al plató de un programa de televisión para hablar, así, sin mayor explicación, de las intolerancias alimentarias y me encuentro con este “pastel”, cuando además, ya habían empezado. Para ponerles en antecedentes les dejo que vean el vídeo de mi intervención en dicho programa (son 20 minutos, así que si quieren ir a por algo para comer, usen el “pause”)

Pues bien, esto fue hace tres años. ¿Y porqué hago la entrada ahora? se preguntarán. Es fácil de responder. En su día creí que era una extravagancia aislada. Sin embargo, recientemente, diversos dietistas-nutricionistas y médicos están siendo visitados por los representantes de estos artefactos con el fin de ponerlos en su consulta. La voz de alarma me la han hecho llegar varios compañeros (a dos de ellos les llamaré amigo 1 y amigo 2 porque quieren reservar su anonimato al máximo) sin cuya inestimable colaboración al aportarme los datos no sería posible escribir esta entrada.

En concreto amigo 1, me cuenta que fue visitado por una comercial que tiene la empresa que comercializa este… este… artilugio, que al parecer tiene nombre y se presenta como Test ELMA de Intolerancias Alimentarias (desconozco si “ELMA” es el acrónimo de algo o simplemente se trata de una licencia creativa de su imaginativo inventor). La comercial se presentó según su tarjeta de visita como psicóloga y nutricionista, pero indagando un poco más, ni una cosa ni la otra. En fin, en palabras de la propia comercial:

“Esa biorresonancia [proceso por el cual, supuestamente, la máquina realiza su análisis] pasa de una mano a otra penetrando hasta las capas del intestino y allí es donde analiza qué alimentos es a los que uno es intolerante y los que no… incluidos minerales y vitaminas. Todo esto, claro, lo sabe leer la máquina, y solo ella. Con de toda la información que da la máquina, luego, el “profesional” que realiza la prueba [biorresonante] filtra algunas cosas en función de las sensaciones que percibe con cada persona”

Habiendo dicho la comercial que todo está basado en sesudos estudios científicos y que queda más que constatado en diversas publicaciones, amigo 1 le pidió que por favor le diera alguna referencia de dónde encontrar dichos avales. La comercial, con más cuajo que farruquito a los mandos de un Ferrari, le dijo que trasladaría su petición al departamento correspondiente de su empresa y que le haría llegar tal información. Pues bien, han pasado más de dos meses y amigo 1 aun espera las “pruebas” en cuestión.

¿Saben cuánto cuesta esta prueba a día de hoy? pues al amigo 1 le dijeron que no menos de 100€ y siempre por grupos de 5 pacientes. Es decir, el propietario de la consulta o del espacio reúne a 5 incautos y cede el espacio de su consulta para que la psiconutricionista en su papel de pluriempleada para la empresa (dejando de lado su faceta comercial), viene con el chistófano este y hace las 5 pruebas, y te deja una comisión de 20€/paciente (¡!)

En fin. Por su parte el amigo 2, también dietista-nutricionista, conoce a fondo el tema. A él le destinaron (luego diré porqué digo le “destinaron” y quién le destinó) a recibir un curso de formación por la vía de urgencia para manejar el cacharro y… para hacerse cargo del enorme caudal de incautos que generó una oferta de páginas web como LetsBonus, Groupalia y otras más que habían conseguido trincar al precio de 100€ (en “oferta” claro, porque su precio “normal” era de 300€)… a, pásmense, 2.000 personas para hacerse el test ELMA. Y como el bono caducaba en 4 meses pues había que darse prisa para recaudar esos 200.000€ de ingresos (¡!).

¿Saben donde recibió amigo 2 su formación? ¿creen que será un centro naturo-taoista? Pues no. La recibió nada más y nada menos que en el rimbombante “Instituto Europeo Estético” y ¿saben dónde estaba trabajando amigo 2 cuando lo destinaron a recibir tal formación, saben dónde tuvo que pasar este tipo de consulta al estar contratado? Pues según me cuenta en la Cínica Teknon… ¿no me creen? Aquí tienen un par de “pantallazos” de la publicidad que en su día hacían las páginas web antedichas de este tema.

 

Quiero imaginar, es más, quiero pensar, que la Clínica Teknon no tiene nada que ver con esta tomadura de pelo (por no llamarla estafa directamente) y que serán algunos “profesionales” los que alquilando algunas de sus dependencias hacen este tipo de “transacciones económicas”. De hecho en la página web oficial de la Teknon no hay referencia alguna a que se use este test.

Pero la cosa no acaba ahí, no. Amigo 2 me comenta que en el curso de formación le enseñaron a manejar los escasos controles que tiene la máquina para que con cada paciente haya, sí o sí, algún tipo de “luz amarilla” o “luz roja” que justifique la posterior intervención dietética y así continuar con la sangría. No se puede dejar que todo salga en verde: En palabras del propio manual de instrucciones del cachivache en cuestión:

Hay que subir el filtro del programa hasta que los estimulantes como el café o el té, o el salmón salgan con una intolerancia moderada (en color amarillo). Esto es así [según las explicaciones del manual] porque todo el mundo tiene que ser intolerante a los estimulantes o al salmón (¿?)

Además, científico curioso como es mi amigo 2, se hizo el test ELMA él mismo en días consecutivos… algo “prohibido” según el manual ya que de esta forma el meridiano del intestino grueso (cuya energía se mide en el punto “ting”, aunque no me hagan mucho caso en esto) se saturaba y claro, pasaba lo que pasaba, que amigo 2 no obtuvo el mismo resultado ni un solo día (ay, ay, ay amigo 2… ¿pero no te lo diste cuenta que estabas saturando tu meridiano?). Amigo 2 también pasó el test a la mesa del despacho. Descubrió que estaba ante una mesa intolerante a la lactosa.

Después de esta experiencia, o mejor dicho, durante la misma, amigo 2 me ha confesado que pidió que por favor le rescindieran el contrato… se le caía la cara de vergüenza al envilecer su profesionalidad con estos cuentos y se fue. Cuando él salía, había un proceso de selección con un porrón de candidatos para cubrir su vacante… sin comentarios.

Bien, tanto por si quieren hacerse el test de marras como si quieren estar sobre aviso, en la actualidad existe una empresa que se dedica de forma masiva a explotar el filón biorresonante del test ELMA de intolerancias alimentarias [Inciso: la biorresonancia según la wiki (ya ven) es: “un método «alternativo» de diagnóstico y tratamiento de enfermedades considerado por la ciencia médica como práctica pseudocientífica. Según sus proponentes, cada enfermedad está asociada a un supuesto «desequilibrio biofísico-energético», y el tratamiento consistiría en «restablecer este equilibrio». Como muchas terapias alternativas, aborda el concepto de enfermedad desde un punto de vista holístico. Estas teorías carecen de fundamento científico que expliquen su funcionamiento más allá del mero efecto placebo”. Fin del inciso]

La empresa a la que me refiero es Nutri10 que tiene en su página web y en su blog asociado una retahíla casi infinita de artículos y documentos que explican y justifican la utilización de este test. Todos de cosecha propia y sin la menor referencia bibliográfica seria. Pero lo peor de lo peor es cuando pueden llegar a marcar, mejor dicho, a estigmatizar la alimentación de un niño después de haberle hecho el consabido test

Me gustaría saber si las asociaciones de consumidores, más en especial OCU y FACUA, están al corriente de este tema. Estaría bien que investigaran y movieran sus hilos ya que en la mayor parte de las ocasiones son de los pocos que terminan consiguiendo algo en estos o parecidos temas. Pedir (a los reyes magos poco menos) que las autoridades sanitarias tomen cartas en el asunto es prácticamente utópico. En fin.

Paciencia y les seguiré informando ya que, lo crean o no, un amigo me va a proporcionar un tesoro con un valor incalculable: El manual de instrucciones de la prodigiosa ELMA. La cosa promete.

Muchas gracias a Javier, Lidia, José Miguel, Bárbara y Antonio por sus aportaciones os debo una cerveza (si no sois intolerantes).

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Foto meridianos medicina china: weegeebored

¿Adelgazar con homeopatía? Ni siquiera después del embarazo

28 septiembre 2012

Tengo que reconocer que el estar suscrito a algunas newsletter, aunque te bombardeen con electrobasura de vez en cuando, me ayuda a plantear algunos temas interesantes para este blog. El último de ellos ha sido un correo que mentaba a la homeopatía y su validez (eficacia y seguridad) para abordar el adelgazamiento. En realidad podría ser mucho más generalista y hablar de su validez para cualquier cosa -salvo para quitarle a uno un incómodo bulto de la cartera (suponiendo que dicho bulto le resulte incómodo)- porque para eso sí que vale.

El buen rollo de las “ciencias” alternativas

Antes de comenzar he de reconocer que la homeopatía y otras “ciencias” alternativas inspiran buen rollo (Nota: pongo entre comillas “ciencias” al referirme a “alternativas” porque si son alternativas es precisamente porque no han podido probarse sus resultados de forma científica. Por tanto creo que sería más adecuado referirse a ellas como “psudociencias”, entendiendo por estas el conjunto de prácticas que formulan teorías que no han podido demostrarse pero a las que al mismo tiempo se les aplica una patina científica). Como decía, buen rollo a base de usar frecuentemente en su discurso palabras que también lo llevan implícito: “natural”, “no agresivo”, “sin efectos secundarios” (en realidad sin efectos de ningún tipo en el caso de la homeopatía), “holístico“, etc. y algunos latinajos que suenan muy bien, muy eufónicos, sobre todo cuando te enteras de su traducción, tales como “similia similibus curantur” (lo similar cura lo similar o, lo mismo que te pone enfermo te cura) y demás holo-historias.

 

¿En qué se basa el funcionamiento de la homeopatía?

Pero antes de entrar en materia es probable que muchos lectores estén convencidos del “funcionamiento” de la homeopatía o simplemente, también puede que a base de confiar sólo en el “buenismo” o “buenrollismo” que la misma inspira crean que verdaderamente “tiene que funcionar” sin haberse planteado mayores preguntas. Por lo tanto, y para solucionar este importante escollo y antes de pasar al tema del adelgazamiento, me he propuesto mostrarles la esencia de la homeopatía a través de los ojos de James Randi. Hay muchas fuentes interesantes a las que poder acudir para enterarse verdaderamente de qué es la homeopatía, pero supongo que a estas alturas agradecerán una exposición amena y divertida más que seria y dogmática. Así, para acceder inicialmente al mundo de la homeopatía, les sugiero que dediquen 14 minutos a este vídeo y disfruten del bueno de Randi en un extracto de una conferencia suya en la Universidad de Princeton allá por 2001. No se preocupen por el idioma, está bastante bien subtitulada.

Para todos aquellos que quieran ampliar sus horizontes sobre la fascinante realidad homeopática desde un punto de vista crítico les recomiendo que buceen por este magnífico blog llamado “El fondo del asunto” y que  simplemente pongan en la barra del buscador de ésa página el término “homeopatía”… hay para aburrirse (y divertirse si estás de buen humor) un rato.

 

Homeopatía para adelgazar

Pues bueno, como les decía al principio, el otro día recibí una newsletter que sugería-proponía el adelgazamiento tras el embarazo con homeopatía y que me dirigía a este enlace. La página en sí comienza metiendo miedo a costa de mencionar las importantes cifras de la obesidad en nuestro entorno y comentar las dificultades más frecuentes de las personas (muchas) que deciden en un momento de su vida ponerse a dieta. No está mal esta estrategia, ya que es una forma de sensibilizar a un lector presumiblemente interesado en estas cuestiones… pero también de alarmar a un potencial cliente y empezar a echarle el lazo de forma bastante efectiva.

Acto seguido el lazo comienza a cerrarse proponiendo a la homeopatía como la solución a algunas de las dificultades asociadas al hacer dieta de la siguiente forma:

“El tratamiento con medicamentos homeopáticos alivia los síntomas de ansiedad provocados por la sensación de hambre y la irritabilidad que ésta produce sin producir somnolencia ni efecto sedante. El profesional médico así como el uso de medicamentos homeopáticos aliviarán los síntomas de la ansiedad y permitirán alcanzar el objetivo de un adelgazamiento saludable”.

Bueno ya tenemos centrado un poco más el tema. El caso, según este artículo, no es que la homeopatía te ayude a adelgazar, sino que te ayuda a sobrellevar algunos de los frecuentes elementos que dificultan el proceso dietético del adelgazamiento: ansiedad, irritabilidad y sensación de hambre. Todo ello con el pasmoso número de CERO pruebas que avalen dichos beneficios, o al menos no más que un placebo.

No obstante me he puesto a indagar por mi cuenta cuáles podrían ser los “principios no activos” que están presentes en este tipo de productos homeopáticos, o si lo prefieren los principios activos que no están presentes pero que hacen su efecto a base de haber estado presentes… (han de reconocer la extrema dificultad para expresarse y hacerse entender hablando de homeopatía). Bien, siguiendo la máxima homeopática de la que antes les hablaba “similia similibus curantur” habrá que encontrar qué es lo que produce en la población ansiedad, irritabilidad y sensación de hambre para llevar a cabo con esas sustancias o elementos la parafernalia de las sucusiones y posteriores diluciones infinitesimales. Les pongo un ejemplo. Para tratar la tos de carácter explosivo, no la seca ni la repetitiva, los productos homeopáticos recurren, por ejemplo al sucu-sucu y dilución cuasi-infinita de algo que “explota”… ¿el qué? pues por ejemplo el trinitrotolueno, o sea TNT, ¿no me creen? Pueden echarle un vistazo al blog de antes y ver cómo lo explica Fernando Frías.

Bien, ¿qué podría utilizarse entonces en un remedio homeopático contra la ansiedad?

He recurrido a la siguiente página de internet, “ABC homeopatia. La homeopatía a tu alcance” para ilustrarme un poco aunque con sinceridad desconozco la seriedad de esta página al tratar la homeopatía, aunque… y ahora que caigo ¿puede haber una página seria que al mismo tiempo promocione el uso de la homeopatía? En fin, sea como sea tras buscar un poco encontré esta propuesta de solución homeopática para adelgazar, el “Iodum” o sea “Iodo” o “Yodo”, como prefieran que para esto del latín la homeopatía se las pinta sola (“Quidquid latine dictum sit, altum videtur”). Entonces la pregunta que me surge es inevitable ¿es que acaso el exceso de yodo ocasiona obesidad y ansiedad? Pues por más que he buscado no he encontrado relación alguna, por lo menos en fuentes serias, así que ¿Qué hay de la primera regla homeopática de la “comprobación”?

 

No obstante he seguido un poco más allá y he encontrado, de nuevo en la página de “El fondo del asunto” una pista, algo que sí que pudiera estar relacionado con el tratamiento de la ansiedad dentro de los postulados homeopáticos y por tanto algo a lo que mi retorcida mentalidad alopática pudiera encontrar algún tipo de relación con la “comprobación” y aquello de que lo similar cura a lo similar. ¿Qué les causaría a ustedes ansiedad, sentimiento de opresión, desasosiego… una cárcel, por ejemplo? Pues por ahí van los tiros de otra de las opciones terapéuticas y homeopáticas al utilizar en sus diluciones “muro de Berlín”… y no, esta vez tampoco bromeo.

En resumen

No tengo ni idea de que similia proponen en la página que en su día me enviaron para tratar el sobrepeso y/o la obesidad con homeopatía, pero no funciona se lo aseguro. O al menos no funcionará más allá de lo que podría funcionar un placebo, y ojo, que el efecto placebo está más que constatado y puesto en evidencia, pero su magnitud y fiabilidad es limitado. Al menos tanto como el de la homeopatía.

PD: NO sé si se han dado cuenta pero como no podría ser de otra forma, el enlace en forma de newsletter objeto de esta entrada está realizado en colaboración con un laboratorio homeopático.

 

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Foto 1: incurable_hippie

Foto 2: n gazi

 

 

 

Inteligencia. Razón. Espíritu crítico

24 septiembre 2012

El post de hoy tendrá ración doble. Se trata de hacerles llegar el comentario que hice el pasado viernes en el blog Scientia a resultas de la entrada “¿Inteligencia digestiva?“. Hoy no hay nutrición ni dietética como tal, solo la reflexión a la que me invitó el otro día la lectura de la mencionada entrada. Pero para eso lo primero que han de hacer es pinchar en el enlace que les dirige al citado blog y ponerse al día para entender en su contexto mi comentario.

 

Gracias Jose, gracias.
Irina Matveikova, con sus propias palabras dice al respecto del tener un cerebro digestivo: “… no es una teoría, es un “estudio científico” publicado en año 1999…” Que si no me salen a mí mal las cuantas es algo así como 13 años atrás. Y aquí estamos hoy impartiendo en todas las universidades españolas (del resto no hablo, no las conozco) clases de anatomía y fisiología unos conocimientos trasnochados (modo sarcasmo: ON)

La situación es lamentable en distintos aspectos. El primero de ellos para mí es la figura de “Autoridad” que nuestra sociedad ha otorgado a la clase sanitaria, muy en especial a la médica. No quisiera que se descontextualizaran mis palabras: El profesional médico, como figura, merece todo mis respeto y admiración (aunque sólo sea, que es más, por lo que he visto hacer con mi maltrecho cuerpo en ocasiones y qué decir de lo que he les visto hacer en el caso de familiares, amigos y allegados). Chapeau, por muchos médicos. Pero no. No todos los médicos son todo aquello que representa la idealizada figura que de este profesional se tiene en la calle. Y esto es un peligro importante. Al igual que son un peligro los policías o jueces corruptos, los capitanes de trasatlánticos temerarios o los mecánicos de aviones o de coches indolentes (por citar unos pocos ejemplos). Pero no sé porqué razón en el caso de los médicos, basta decir que se es para tener carta de credibilidad en no importa que foros, en especial para el ciudadano de a pie. Y creo que no debería ser así.

El segundo de los desatinos generales radica en los directores de los medios de comunicación a los que se les supone, o se debiera suponer, algo más de criterio que al ciudadano de a pie y, si se quiere, también una cierta dosis paternalista a la hora de programar determinados contenidos que van a terminar siendo devorados por esa heterogénea mezcla que es la “sociedad general”. Máxime cuando el medio de comunicación es público. ¿No quitan la publicidad de tabaco y de determinadas bebidas alcohólicas de la parrillla televisiva, no regulan el consumo y comercialización de estas sustancias a determinados espacios y a edades concretas… no se dan cuenta (o no se tienen asesores para ello) que este tipo de mensajes pueden ser tremendamente dañinos para un determinado sector de la población especialmente vulnerable? Pero la pregunta del millón es ¿no se dan cuenta de que esto es mentira? (una mentira con importantes intereses crematísticos)

En determinados aspectos de la ciencia, cuando no se puede dar una respuesta concreta a una determinada cuestión se suele decir que existe un “debate científico” al respecto… pero lo que hoy nos trae Jose no es una de estas cuestiones. Es amarillismo sanitario recubierto de ciencia para darle una aura de credibilidad. El problema es que este tipo de sensacionalismos científicos tiene muy buena acogida en determinados sectores de la población poco crítica y esta situación tiene la capacidad de generar importantes cantidades de dinero. Es una pena. Una mierda y una de pena.

Sugiero que para determinados pacientes aquejados de estreñimiento, en concreto para aquellos que tengan un mínimo espíritu crítico, acudan a la lectura de este tipo de propuestas sanitario-naturo-eco-alternativo-emocional-vitales para salir de su atasco.

No quiero despecirme sin volver a agredecer a Jose (@ScientiaJMLN) este tipo de entradas, su blog en general y más en concreto la valiente defensa de la profesión de dietista-nutricionista que se hace en el último párrafo en la entrada de hoy. (Nota: pero no nos creamos que todos los dietistas-nutricionistas son buenos por el mero hecho de serlo… al igual que en todas las profesiones también hay manzanas podridas en nuestro cesto)

 

Que es en resumen lo que pienso del tema en cuestión. Y no me refiero a la nutrición y dietética como tal, si no a la falta de espíritu crítico en general que como una corriente nueva asola en gran medida a la sociedad de nuestro tiempo y que quiere, muchas veces a golpe de talonario, meterse con calzador en nuestras universidades. A este respecto, pueden echerle un vistazo a esta entrevista a Manuel Lozano Leyva, físico y divulgador científico.

 

La dieta de la caja roja: esta por la empresa… y esta también

04 septiembre 2012

No se hagan ilusiones que es que no, que el tema no va de bombones. Va de ese “nuevo” sistema adelgazante en el que adquieres una caja (cuyo principal color es el rojo) con polvitos, barritas y sustitutivos de comida para un día y cada dos horas picoteas de alguna de las “suculentas” preparaciones que contiene cada kit diario. Decía hace pocos días que el tema proteínico tanto para comer, como especialmente para adelgazar, está de moda. Pero además del tema de las proteínas hay más mínimos denominadores comunes en las dietas de adelgazamiento al uso, uno de ellos son las fases. En este terreno el maestro de maestros es (o ha sido) el método Dukan con sus famosas fases de ataque, crucero, consolidación… y ya no sé que más, pero era algo así.

Hoy traigo a colación otro sacacuartos que tiene el tema de las fases gala, y además de forma bastante contradictoria como iremos viendo.

El sistema me lo ha hecho llegar un colega (@cfnutricion) a través de una nota de prensa que ha hecho pública una empresa, Neodiet, que ha sacado un “sesudo” programa de adelgazamiento, el ‘neodiet2h’. En esencia, según la empresa, consiste en:

“dividir el aporte calórico diario en siete comidas que se consumen cada 2 horas.”

Su fórmula (según la misma fuente):

“aporta una composición equilibrada de todos los nutrientes esenciales que necesita el organismo”

Estas “comidas” se realizan exclusivamente y durante 10 ó 20 días (tal y como sugieren los promotores) con los productos que ellos te suministran previo pago.

El tema de las fases de este sistema se aborda, también según los promotores, de la siguiente forma:

“programa nutricional intensivo durante un mínimo de 10 días y un máximo de 20 días, […] Para después de este programa intensivo de 10, 15 o 20 días, Neodiet ha diseñado un plan post-dieta de 3 meses que se divide en dos fases: el programa de estabilización y el programa de mantenimiento […]

Analicemos este sistema y para ello tomemos tres fuentes de información, a saber: su nota de prensa, su página web y un video de youtube al que se accede también desde su web.

1. Dice ser una dieta sana, equilibrada y estudiada científicamente

No me invento nada, lo dicen tal cual como puede comprobarse en los siguientes pantallazos de su video.

Entonces si es así, ¿porqué al mismo tiempo se dice en su nota de prensa que ha de seguirse durante un máximo de 20 días; no era sana, no era equilibrada y no estaba estudiada científicamente? Pues si es así fuera dame salud y equilibrio todos los días del mundo, ¿porqué, entonces, un máximo de 20 días? A mí me parece una soberana contradicción.

2. Dice ser “natural”

Habría qué ver que entiende el consumidor medio por “natural” (por cierto, cada vez que surge este tema no puedo dejar de acordarme de “Los productos naturales ¡Vaya timo!”, no se olviden de visitar el blog de @jmmulet). Pero más en concreto habría que saber qué entienden estos señores por “naturalidad”. ¿De verdad que el comer durante 20 días a base de suplementos, batidos liofilizados, barritas, etc. les parece “natural”? Esto más que una contradicción me parece una tomadura de pelo.

 

3. Reniega de las dietas hiperproteicas…

… y sin embargo tienen una línea de productos denominada “neoProtein”, sabor fresa… y sabor neutro para más señas (debe ser que el sabor fresa no hay quien se lo tome). A esto se le llama “nadar y guardar la ropa”. Ciertamente desconozco la composición nutricional del conjunto de los preparados, pero esta doble vertiente resulta para mí otra contradicción.

 

4. Saca a colación el tema de la “desintoxicación”

Tal y como abordé en esta entrada el tema de la “desintoxicación nutricional” o la depuración es una filfa que queda muy bonita en la publicidad, pero que no sirve para nada.

5. Hace afirmaciones y publicita cuestiones prohibidas por la legislación vigente

Tales como dar una garantía de una determinada pérdida de peso:

“Sus autores recomiendan seguir este programa nutricional intensivo durante un mínimo de 10 días y un máximo de 20 días, que en los estudios clínicos realizados ha conseguido reducir un promedio de un 8,5 por ciento del peso corporal”.

O tales como aportar testimonios (reales o ficticios) que hablen del “antes y el después”.

 

O también hacer afirmaciones o declaraciones que supongan un peligro a priori anunciado por las autoridades sanitarias. Es decir, este sistema no es que se le puedan poner algunas de las 10 banderas rojas que definen las dietas milagro, es que las tiene TODAS.

6. La falta de seriedad

He dejado para el final la que más me enfurece, que no es otra que se argumente la eficacia y/o seguridad del método en una serie de estudios clínicos o de resultados obtenidos “científicamente” y que no aparecen por ningún lado: ¿Dónde puñetas están esos estudios, con cuanta muestra se realizaron, cómo se hicieron, quién los llevó a cabo, había grupo control, etc.? Todas estas preguntas quedarían resueltas contestando a una sola: ¿Dónde se publicaron tales estudios clínicos?

Y lo que ya riza el rizo es el tema de los “expertos”. Expertos con los que poder contactar, que solucionan tus dudas, con los que contactar cuando uno quiera (que es mentira, por cierto, el viernes 31 de agosto entre las 18 y las 19:00 no contestó nadie)… ¿Quiénes son esos expertos y dónde están cuando se les necesita?

Lo peor de todo es que sistema ni tan siquiera es nuevo, es el resultado del “lavado de cara” de un sistema del año anterior. Y no se lo pierdan, en esta ocasión también se utiliza el “aval” de venderse en farmacias… pero resulta curioso que, siguiendo con las contradicciones, que esgriman que se vende en farmacias y sin embargo puedas adquirir estos kits también online a través de su web. Mientras las autoridades sanitarias haciendo brindis al sol.

La dieta OMG: el enésimo disparate

20 junio 2012

No se equivoquen. A mí me pasó: al leer textualmente la primera vez “dieta OMG” pensé que alguien había planteado algún despropósito dietético a base de Organismos Modificados Genéticamente.

Me equivoqué solo a medias: Alguien sí que había planteado un despropósito dietético, pero este no tenía nada que ver con los transgénicos (que es la forma popular de llamar a los OMG)

Hoy les presento, a todas a casi todas luces el enésimo sinsentido dietético. Y es “a casi todas” porque también como siempre, tendrá sus seguidores y al parecer no pocos. Increíble pero cierto. El caso es que en el Reino Unido esta dieta es considerada por una buena parte de los medios de comunicación como la dieta milagro número uno a día de hoy, es incluso la que ha conseguido desbancar del número 1 a la Dukan entre las ventas de libros de dietas populares. Como lo oyen.

Increíble pero cierto es, para empezar, el nombre al que responden las siglas. La dieta OMG, viene de la traducción del inglés “OMG diet” y OMG en este caso es: “Oh My God. Es decir se trata de “la dieta ¡Oh Dios Mío!”. El porqué de la expresión elegida lo desconozco. Suena a algo pijillo, a sorpresivo si quieren y no será por casualidad, digo yo, que se meta de por medio en esta ecuación al propio Dios… algo muy a tener en cuenta si quieres lanzar una dieta milagro (según dicen Dios es un tipo muy influyente en esto de los milagros).

Más increíbles pero igualmente ciertos son algunos de sus postulados con los que alcanzar y hacer buenos sus reclamos publicitarios más sonados: “Adelgazada más que tus amig@s”. Entre otras cosas la dieta OMG promete adelgazar 9 kilos en 6 semanas a base de:

  • No desayunar.
  • Hacer ejercicio en ayunas y, al acabar, tomarse un café solo, por supuesto sin azúcar.
  • Ducharse o bañarse con agua fría, a unos 15ºC, (es decir, fría de c#####) por espacio de unos 15 minutos. A este respecto he de decir que la popularización cada vez más frecuente de este tipo de medidas debería empezar a preocuparnos. Por ejemplo, Dukan también propone soluciones de este tipo para adelgazar, pero él, a diferencia de este caso, sugiere no mojarse la espalda o el pelo, ya que podía resultar “desagradable” (sic).
  • Comer como máximo una pieza de fruta al día, aunque es mejor evitarlas totalmente. Digo yo que será por aquello de los “malévolos e insidiosos” hidratos de carbono que contienen. Y no se lo pierdan…
  • Afirmar que los hidratos de carbono contenidos en una ración de brócoli pueden ser tan “dañinos” como aquellos contenidos en un refresco de cola. Así que ni brócoli ni refrescos de cola en lo que no puede ser considerado más que un auténtico despropósito por el hecho de equiparar nutricionalmente un grupo de alimentos, las verduras y hortalizas con el otro, los refrescos azucarados.

Hay algunos compañeros míos de profesión que consideran que hablar de este tipo de dietas milagro, aunque sea para denostarlas y advertir de su riesgo, no sirve si no para acrecentar la fama de las propias dietas que se mencionan. Yo en cierta medida soy también de esa opinión, pero al final no me he resistido a hacer esta entrada. Creo que el deber de informar a una audiencia racional debe pesar más que el posible riesgo de que estas líneas caigan en manos de personas insensatas y terminen encontrando en la “dieta OMG” un milagro más que seguir aunque suponga poner en riesgo su salud.

Sobre esta dieta hay más elementos noticiables como por ejemplo el considerar que el autor firma su atentado nutricional con seudónimo, Venice A. Fulton, siendo su verdadera identidad Paul Khanna, un entrenador personal que ha hecho sus pinitos como actor secundario en las películas de Harry Potter (en concreto encarnando a un mortífago). Pero no quiero desviarme del contenido de este blog.

Muy en resumen se trata de una peligrosa propuesta para la salud; que al estar especialmente dirigida a un público pre y adolescente la hace doblemente peligrosa; y que reúne muchas, por no decir todas de las características de las dietas consideradas como milagro o populares, entre ellas destacaría:

  • Hacer promesas sobre el alcanzar una meta ponderal en un tiempo récord siguiendo unos insanos consejos.
  • Contradecir las más básicas recomendaciones sobre alimentación saludable apoyadas en el consenso científico.
  • Hacer listas de alimentos buenos y malos.
  • Proponer intervenciones disparatadas fuera de toda evidencia (y que además pueden ser peligrosas)

De verdad que yo ya no sé qué pensar, espero que si esta propuesta termina llegando a España las Autoridades Sanitarias, actuando de oficio, la paren a tiempo. Espero.

Los intrigantes números en la base de los “cartones” de leche

19 junio 2012

He de reconocer que me da una cierta vergüenza tener que hacer esta entrada a resultas del mito o leyenda que corre por ahí como la pólvora. Me refiero al bulo sobre si los números que figuran en la base inferior que los envases de leche son el número de veces que esa leche ha sido reciclada tras vencer su fecha de consumo preferente.

Pues sí, aunque no lo crean no son pocas las personas que piensan que esto es cierto y que por tanto opinan, y también defienden de forma vehemente, pese a no aportar prueba alguna, que ese numerito que aparece en el culo de los cartones de leche se refiere a eso, al número de veces que el fabricante ha recogido del punto de venta la leche que no se ha vendido y que ya ha “caducado” (o va a caducar) la lleva a su empresa, allí vacía cada cartón y rellena otros nuevos envases con una fecha de consumo preferente en vigor.

En especial la duda podría sorprender así en frío a alguien que le da la vuelta a su cartón de leche y observa que pone 3, 8, 15, o incluso 36 por decir una burrada, pero el tema se pone divertido si como en mi caso, le doy la vuelta a un cartón de leche que acabábamos de finiquitar en familia y pone un número como el que les ilustro.

 

 

Lo que ven, 480.550 supuestos reciclados. Para hacer unos pocos cálculos he supuesto algo bastante normal, que es que la leche de este tipo tenga una fecha de consumo preferente de unos 6 meses desde su puesta a la venta (en concreto en este cartón comprado hace unos 15 días pone: “Fecha de consumo preferente 30-10-2012”). Esto supone para el caso de este cartón y no de otro, dos reciclados al año. Despreciando la imposibilidad de que el mismo día que la recojan la vuelvan a colocar con la fecha cambiada este dato haría suponer que mi leche es de una vaca que se ordeñó hace 240.275 años. Y esto me ha hecho dudar de la veracidad de la leyenda.

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Ahora en serio. Los números que aparecen en la base de los cartones de leche y que tanto intrigan a algunas personas tienen que ver, tal y como se explica en este video, con la numeración de las bobinas que el fabricante de los envases usa para identificar su producto y que luego vende a los distintos productores de, en este caso, leche. Es decir, el productor de leche ya recibe los cartones con dicha numeración y por tanto los dígitos no aportan información alguna del producto que contiene, en este caso de la  leche.

Como pueden comprobar el mito en cuestión ha alcanzado una dimensión tal que una de las empresas que manufacturan este tipo de envases y que luego sirven a la industria alimentaria, el fabricante de Tetra-Pak  y también la Federación Nacional de Industrias Lácteas han tenido que salir al quite para responder a la pregunta de qué significan los números y también para desmentir de forma explícita estas tonterías:

Explicación del número en la base del envase

Los envases de Tetra Pak se producen en grandes bobinas como la de la imagen superior [ver enlace]. Las bobinas se dividen después en 5 (en el caso de envases de 1 litro) rollos de envases.

Cada rollo de la bobina recibe una numeración que permite identificar en qué pista de la bobina fue producido un determinado envase. Tetra Pak tiene así un control de su producción para garantizar la máxima calidad de los envases.

Los números se imprimen durante la fabricación de los envases en las fábricas de Tetra Pak, mediante diversos sistemas de identificación. Estos números no siempre son visibles, a veces quedan ocultos bajo una solapa.

De esa forma, Tetra Pak tiene un control de la producción y así garantiza la máxima calidad de los envases.

Un número del 1 al 5 en la base del envase, indicaría a cuál de los cinco rollos de envases de litro pertenece el envase en cuestión.

NO hay ninguna relación entre los números en la base del envase y el producto contenido.

Para más información rogamos contacten con nosotros a través de info.es@tetrapak.com

La leche de consumo es tratada y envasada una sola vez (Comunicado de FENIL: Federación Nacional de Industrias Lácteas)

La leche de consumo que se vende envasada en los establecimientos comerciales, es obtenida exclusivamente a partir de leche cruda a la que le ha sido aplicado un tratamiento térmico, ya sea pasterización, esterilización o UHT.

Una leche envasada a la que ya se ha aplicado alguno de los tratamientos térmicos mencionados, no puede sufrir en ningún caso otro tratamiento posterior, ni ser nuevamente reenvasada para comercializarse como leche de consumo. La legislación no permite esta práctica.

Por tanto, y de acuerdo con la legislación vigente, una leche que no sea vendida, incluso dentro de su plazo de caducidad, no puede, en ningún caso, ser envasada nuevamente para ser comercializada como leche de consumo.

Así, según se establece en el Reglamento Europeo nº 1774/2002 relativo a normas sanitarias aplicables a los subproductos de origen animal no destinados al consumo humano, una leche caducada debe ser retirada del establecimiento comercial y a partir de ese momento se considera como subproducto no apto para el consumo humano y por tanto debe disponerse de ella de forma que en ningún caso pueda entrar en la cadena de la alimentación humana.

Para más información rogamos que contacten con FENIL: info@fenil.org

 

Ahora toca lo de siempre: o bien creerse esta explicación lógica, normal, previsible y comprobable llegado el caso, o bien apelar a las conspiraciones y a las añagazas del monopolio alimentario. Que haberlas las hay, pero no son estas. Son algo más sutiles como iremos viendo.

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Nota: Alfred López, mi veterano vecino de blog (Ya está el listo que todo lo sabe) me acaba de poner al corriente de que él hace 5 años ya hizo una entrada con este tema. Una curiosidad (serendipia que dirían algunos) su entrada fue el mismo 19 de junio pero de hace 5 años. Por cierto, no dejen de visitar su interesante blog.

¿Funcionan los alimentos funcionales?

12 junio 2012

Parecería un contrasentido que dedicáramos un adjetivo para definir y distinguir un sustantivo (“funcionales” para “alimentos”) y que resultara que al final los “alimentos funcionales” funcionaran menos o peor que a los que no dedicamos tal distinción. Pues algo de esto hay, pero vamos por partes.

¿Qué son los alimentos funcionales (AF)?

Pese a ser un término popularmente aceptado no es posible encontrar a día de hoy una referencia como tal, una definición en cualquiera de las normas o sistemas jurídicos que regulan estas materias. No obstante, la característica principal que suele ser utilizada para considerar un alimento como funcional  es que proporcione un beneficio para la salud más allá de los que son previsibles obtener a partir de su composición nutricional (según el International Life Sciences Institute en Europa -ILSI Europe-)

En este sentido, y ante la carencia de una definición legal propiamente dicha, el enfoque de las distintas agencias reguladoras en relación con los alimentos en general y también con este tipo en particular, está centrada en verificar las distintas declaraciones nutricionales y de propiedades saludables que se hacen y, para ello, tener muy en cuenta la base científica que hay detrás para decidir si se puede o no hacer una determinada declaración.

¿Qué aspecto tienen los alimentos funcionales?

Una característica de los AF muchas veces olvidada por el consumidor medio es que estos han de seguir siendo ante todo un alimento y deben demostrar sus resultados en cantidades que puedan ser normalmente consumidas en la dieta. Es decir, los AF no vendrán nunca en forma de píldoras, cápsulas, polvos, jarabes, etc. Dicho claramente: han de tener el aspecto de un alimento y presentarse en forma de comida.

Un AF puede ser un alimento al que se le ha agregado un componente (p.ej. lácteos con vitamina E) o eliminado (p.ej. leche desnatada); un alimento donde la naturaleza de uno o más componentes ha sido modificada (p.ej. preparado lácteo en el que se sustituye su grasa por grasa “saludable” como los omega tres), un alimento en el cual la biodisponibilidad de uno o más de sus componentes ha sido modificada (leche enriquecida con calcio); o cualquier combinación de las anteriores posibilidades. Como se puede comprobar por los ejemplos el mundo de los lácteos ha sido y es ampliamente empleado para la producción de AF, pero la lista es interminable. En resumen, la idea sería obtener algo así como un alimento tuneado (que no customizado)

¿Para qué sirve un alimento funcional?

Teóricamente un AF podría ayudar y emplearse en la prevención y reducción del riesgo de enfermedades, con la finalidad además de reducir costes sanitarios y con la idea de propiciar un mejor envejecimiento, pero en realidad una de las principales utilidades de los AF parte del interés de la industria alimentaria en hacer una mayor caja (y esta respuesta merece la explicación contenida en la siguiente pregunta)

¿Quién regula las declaraciones nutricionales y de propiedades saludables de los AF?

En Estados Unidos es la Food and Drug Administration (FDA) quién se encarga de estas cosas, un país en el que este tipo de iniciativas comerciales saludables tuvieron un especial auge en los años 80 después de que el filón lo “pusieran de moda” las autoridades sanitarias japonesas con toda su buena intención (quiero pensar).

En Europa la ausencia de legislación durante muchos años propició que esto pareciera la casa de la Charito, sin embargo desde 2006 contamos con un Reglamento que regula esta situación y que nadie pueda alegar cualquier cosa, lo primero que se le ocurra, a la hora de venderte un alimento y poner a la salud como reclamo (o al menos tratar de hacerlo). En concreto se trata del REGLAMENTO (CE) No 1924/2006 DEL PARLAMENTO EUROPEO Y DEL CONSEJO de 20 de diciembre de 2006 relativo a las declaraciones nutricionales y de propiedades saludables en los alimentos. Este Reglamento establece que sea la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) la encargada de validar, autorizar o rechazar las alegaciones que los distintos productores de AF pudieran hacer en un determinado momento. En 2006 se abrió el plazo para que estos productores sugirieran la posibilidad de poder hacer determinadas declaraciones y alegaciones para sus alimentos. Según cuenta Jose M. López Nicolás (@Scientiajmln) en una magnífica entrada en el blog de Amazings (“Las grandes mentiras en el etiquetado de los alimentos funcionales”), a finales de 2011 la EFSA terminó el trabajo de evaluar los miles de solicitudes que cientos de empresas hicieron con el fin de vender sus maravillosos productos. El trabajo fue ímprobo: fueron presentadas, ná más y ná menos que 44.000 solicitudes. Se hizo una criba seleccionando sólo aquellas que cumplían con los requisitos de la solicitud, quedaron 10.000. Más tarde la EFSA elaboró una lista de 4.000 declaraciones agrupándolas por temas. En última instancia se pidió a los solicitantes que ampliasen más información o hicieran aclaraciones y, al final se terminaron por evaluar un total de 2.758 solicitudes. ¿Y el resultado de la evaluación de estas solicitudes? Aplastante: Sólo una de cada cinco declaraciones presentadas estaba basada en pruebas científicas sólidas. El resto de solicitantes tendrán (tienen) dos posibles caminos a partir de ahora (que además no son excluyentes):

  • Retirar la publicidad de sus productos.
  •  Seguir investigando para aportar pruebas si quieren decir lo que la EFSA les ha prohibido decir.

¿Funcionan los alimentos funcionales?

Como ya he comentado, no me toca a decidir si los AF funcionan o dejan de hacerlo, eso lo ha de decir la EFSA. No obstante, para responder a esta pregunta me quedo con parte del texto contenido en el mencionado Reglamento, muy edificante, que en su artículo 3, apartado d, afirma que: “La utilización de declaraciones nutricionales y de propiedades saludables no deberá: [...] afirmar, sugerir o dar a entender que una dieta equilibrada y variada no puede proporcionar cantidades adecuadas de nutrientes en general”.

Es decir, a la población general no le ha de quedar ninguna duda de que es más efectivo tener un “patrón de alimentación funcional” basado en las más recientes recomendaciones que llenar el carro del súper con alimentos cuajados de alegaciones por todas partes. Esta estrategia, además de más recomendable cara a la salud será, probablemente, mucho más económica y sabrosa.

Si quieren prescindir de los AF y tener un patrón alimentario adecuado les recomiendo que visiten alguna de las primeras entradas de este blog, hay varias, pero entre ellas yo destacaría dos por su sencillez:

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Foto 1: jovike

Foto 2: Stephanie Booth

Novedades: Sobre la dieta enteral o de la sonda nasogástrica (II)

30 mayo 2012

Tras la entrada de ayer, queda la parte de las novedades de las que les hablaba. El GREP-AEDN (Grupo de Revisión Estudio y Posicionamiento de la Asociación Española de Dietista-Nutricionistas) acaba de terminar y poner a disposición de la población general un documento de posicionamiento científico en el que expresa su opinión científica al respecto del método de la Clínica Planas una de los centros promotores más conocidos y mediáticos del método conocido en España como dieta enteral o de la sonda nasogátrica. Pueden consultar con detalle este posicionamiento, sus razones y la bibliografía en la que se asienta en este enlace.

Para quien no tenga tiempo de leerlo en toda su extensión se lo resumiré: el GREP-AEDN desaconseja a la población la utilización, como método de adelgazamiento, tanto cualquier clase de “Dieta Enteral por Sonda” (conocida en ocasiones como “la dieta de la mochila”, “la dieta del tubo”, “la dieta nasogástrica” o “la dieta de comer por la nariz”), como en particular la “Dieta Enteral Planas”. Esta recomendación se basa fundamentalmente en que el GREP-AEDN opina qué:

  1. Utilizar la nutrición enteral como tratamiento del sobrepeso y la obesidad carece de cualquier base de evidencia científica tanto en lo que respecta a su efectividad como a su seguridad. Por lo tanto debería ser considerada como una práctica experimental. Llegado a este punto les traslado una pregunta ¿Estarían ustedes dispuestos en situación de querer perder peso a que experimenten con ustedes mientras su salud está en juego?
  2. De igual forma, contradice losCriterios de Intervención Terapéutica” en el caso del sobrepeso y la obesidad de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO), una de las principales sociedades científicas de este país en lo que respecta a este tema. Dicha sociedad indica que en el caso de sobrepeso, no está justificada ninguna intervención médica (solamente de modificación de estilo de vida). En algunos casos de obesidad, indican que además de la terapia convencional (dieta hipocalórica y ejercicio físico), puede ser necesario complementar con tratamientos médicos científicamente contrastados, como por ejemplo el uso de algunos fármacos. Solamente en obesidades extremas, se indica que deben emplearse terapias más agresivas, empleando aquellas que han sido bien estudiadas, como por ejemplo la cirugía bariátrica.
  3. El empleo de los preparados nutricionales dispuestos a su administración por vía enteral como herramienta en el tratamiento del sobrepeso y de la obesidad incumple posiblemente la normativa nacional al respecto de el empleo de alimentos dietéticos destinados a usos médicos especiales. En esta normativa se sostiene que la utilización de este tipo de recursos se ha de circunscribir a aquellos pacientes que tengan limitada, total o parcialmente, la capacidad de ingerir, digerir, absorber, metabolizar o excretar alimentos normales o determinados nutrientes de los mismos o sus metabolitos, o esté alterada; o bien que necesiten otros nutrientes determinados clínicamente, cuyo tratamiento dietético no pueda efectuarse únicamente modificando la dieta normal, con otros alimentos destinados a una alimentación especial, o mediante ambas cosas. ¿Acaso las personas con sobrepeso u obesidad tienen, por definición, limitada su capacidad para ingerir, digerir, absorber, metabolizar o excretar alimentos normales? Pues eso.
  4. De igual modo es posible que incumpla la normativa actual en lo que se refiere a la publicidad y promoción comercial de productos, actividades o servicios con pretendida finalidad sanitaria. Todo ello tomando como referencia las declaraciones que los responsables del centro han venido vertiendo en los últimos meses a los medios de comunicación , así como por los contenidos de su página web en la que se promociona este sistema.
  5. Las características con las que se promociona cumple con muchas de las características que con mucha frecuencia se asocian a las denominadas como “dietas milagro” y, por último,
  6. Su seguimiento podría significar el asumir diversos riesgos para la salud ya que este sistema no aparece en el más reciente consenso para la prevención y el tratamiento de la obesidad, refrendado por la Federación Española de Sociedades de Alimentación, Nutrición y Dietética, FESNAD.

 

Además, merece la pena reseñar que la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), comparte un punto de vista bastante similar al aquí planteado al respecto de la “Dieta Enteral Planas” y afirma de forma textual que “se trata de un método de adelgazamiento muy agresivo e intervencionista” y que su seguimiento podría asociarse a “debilidad, riesgo de fractura ósea, daño renal, desórdenes gastrointestinales, depresión y alteraciones en el comportamiento”. Y además, que una dieta de este tipo no están exenta de una ganancia de peso posterior al tratamiento (el famoso “efecto yo-yo”).

Por  último, y no menos importante, no se debe obviar tampoco que la nutrición enteral tiene sus complicaciones intrínsecas. Es decir,  no se trata solamente de que no sirva para el tratamiento del sobrepeso y obesidad. La nutrición enteral  requiere de una monitorización adecuada para evitar sus posibles complicaciones: mecánicas (obstrucción), infecciosas (contaminación bacteriana), gastrointestinales (diarrea) y metabólicas (hiperglucemia, deshidratación…) entre otras.

Es importante destacar que la realización de este documento y su publicación por parte del GREP-AEDN en su página web responde a las responsabilidades y compromisos de la AEDN hacia la sociedad y hacia este colectivo profesional concreto; y todo ello en base a sus estatutos y más concretamente a su Código Deotológico.